FALLECE UN TRABAJADOR EN LAS OBRAS DE LA VA 20
El operario ha sido arrollado por un camión que participa en las tareas de "humanización" de la antigua ronda.
Tomás Vicente, trabajador de 63 años, ha fallecido este lunes por la mañana tras ser arrollado por un camión de obras durante los trabajos de asfaltado en la VA-20.
El trabajador era natural de la localidad burgalesa de Salas de los Infantes. Contaba con una amplia experiencia en el sector y ocupaba el puesto de encargado de obra.
Tomás Vicente, empleado por Ferrovial», se quería jubilar el año que viene, según reconocía su hermana.
Los hechos, según el 112 han ocurrido minutos antes de las 11.22 horas de este lunes, cuando la Sala de emergencias ha sido informada de un accidente laboral en el punto kilométrico 10,300 de la VA-20 --a la altura del cruce con la calle Cobalto--, en Valladolid, donde, un trabajador ha sido "atropellado" por un camión de la obra.
Cabe apuntar que en esa zona se desarrollaban este lunes trabajos de asfaltado de la VA-20, que se encuentran en su fase final tras meses de obras de "humanización" de esta ronda.
La secretaria general de UGT FICA Castilla y León, Sandra Vega, ha lamentado la muerte y ha denunciado que este hecho no constituye un accidente aislado, sino que es consecuencia de una gestión que prioriza los presupuestos y plazos sobre la integridad de las personas.
Vega ha criticado que las obras públicas se hayan convertido en espacios de riesgo permanente donde, a su juicio, se anteponen las apariencias a la seguridad y la vida de los trabajadores. En este sentido, ha manifestado que en estos entornos de trabajo falla habitualmente la protección esencial de quienes allí desempeñan su labor, lo que genera situaciones de peligro extremo para las plantillas. Finalmente, el sindicato ha reclamado la imposición de sanciones contundentes para los responsables de esta nueva muerte en el trabajo.
A primeros de este año, ya informamos de otro atropello a un trabajador de la grua mientras retiraba un vehículo. Los atropellos, como las caídas en altura, son causa frecuente de muerte. Además, la OBRA suma decenas de fallecidos y accidentados, siendo unos de los sectores con más fallecidos.
NO SON ACCIDENTES, SON ASESINATOS. Y HAY RESPONSABLES.
VER: LOS ACCIDENTES SIGUEN AUMENTANDO:
https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2026/01/los-accidentes-en-el-trabajo-siguen.html
FUENTE:
https://www.eldiadevalladolid.com/noticia/zd54ce1cc-9448-4192-803b0c00d6d6c339/202605/fallece-un-trabajador-en-las-obras-de-la-va-20
COMUNICADO
ANTE EL REGUERO DE MUERTES EN EL TRABAJO EN LA PROVINCIA DE CIUDAD REAL
ANTE EL “ACCIDENTE LABORAL” QUE AYER SE COBRÓ LA VIDA DE UNA TRABAJADORA EN SOCUÉLLAMOS
La mañana de ayer lunes una explosión en el polígono industrial El Llano de Socuéllamos acababa con la vida de una trabajadora, resultando otros dos trabajadores heridos de gravedad. Se encontraban trasegando formaldehído (líquido inflamable, tóxico y carcinógeno) en bidones de mil litros en una empresa del Grupo Athisa, dedicada al tratamiento de residuos sanitarios.
Esta nueva muerte en el trabajo se suma a las que se acumulan de modo sangriento en la provincia y la región: una trabajadora muerta en una planta de residuos en Valdepeñas (agosto); un trabajador muerto, golpeado por una grúa, en Manzanares (septiembre); un trabajador muerto al ser aplastado por una máquina transportadora en una planta fotovoltaica en Almodóvar del Campo (octubre); un trabajador muerto tras caer desde una altura de 7 metros en una nave en construcción en Villarrobledo (agosto). Y un largo y macabro etcétera que sumaba 24 muertes en Castilla-La Mancha de enero a septiembre (431 en el conjunto de España).
Trabajadoras y trabajadores muertos que son solo cifras en las estadísticas oficiales mientras políticos y empresarios sacan pecho por el “crecimiento económico”. Digámoslo claro: la sangre y la vida de los trabajadores es el aceite con el que el capital engrasa su “crecimiento”, basado en la explotación, la precariedad y una cifra para ellos asumible de “accidentes” que nosotros solo podemos calificar como terrorismo patronal.
Nada podemos esperar de una patronal para la que solo somos recursos contables; nada podemos esperar de una administración al servicio de los empresarios y el beneficio capitalista; nada podemos esperar de unos sindicatos subvencionados por la patronal y el Estado que hacen de la paz social su negocio. Por eso llamamos a la clase trabajadora a organizarse y responder a las constantes agresiones que estamos sufriendo, a los “accidentes laborales” y los asesinatos en el trabajo.
NI UN SOLO MUERTO MÁS EN EL TRABAJO
¿ACCIDENTE LABORAL? ¡TERRORISMO PATRONAL!
Las estadísticas de accidentes laborales nunca están completas, pero no creemos que lo importante sean los datos completos, sino destacar LA SANGRÍA QUE VIVE NUESTRA CLASE a diario.
En el avance enero-noviembre del año pasado (2024) se puede ver cómo el número de accidentes laborales (con o sin baja) el año pasado fue de más de 1 millón. Esto supone, según sus datos, un aumento del 0,6 % respecto al año anterior.
Si, según las cifras oficiales, la población asalariada española se situó en 21.857.900 asalariados, al menos 1 de cada 21 trabajadores ha sufrido un accidente en el año pasado en el trabajo o yendo al mismo (1/21). De este total de accidentes, la mitad fueron con baja. 6 en el trabajo por 1 in itinere.
El número total de muertes en el trabajo fue de 796 (con un ligero repunte respecto al año anterior), y el número de accidentes graves también subió ligeramente hasta los 4000. Por sexos, siguen siendo los varones los que más accidentes sufren (un 71% por un 29% las mujeres). Sin embargo, en las cifras in itinere estos datos de sexos se igualan e incluso es mayor el número de mujeres afectadas que causan baja por el mismo.
Por comunidades autónomas, donde más población asalariada existe (Andalucía, Cataluña, Madrid) es donde más accidentes se producen. En total en Castilla norte y en León se han producido el pasado año 24.776 accidentes laborales con baja (de los cuales 22.969 asalariados), situándose por detrás de Galicia como la 8ª comunidad con más accidentes (una cifra muy similar a la de la Castilla sur, por cierto). Las muertes en el periodo de 2024 fueron 39.
Por el tipo de lesión, los sobreesfuerzos, los golpes y choques, los cortes y golpes de objetos punzantes, los accidentes de tráfico representan algunas de las principales formas de lesionarse, provocando dislocaciones, esguinces, distensiones, heridas leves o profundas, fractura de huesos, quemaduras o congelaciones, lesiones múltiples, lesiones internas invisibles, ahogamiento, asfixia, etc. Los infartos y derrames cerebrales en el trabajo están a la orden del día y no son raros los atrapamientos y amputaciones, las caídas o los golpes y colisiones de diverso tipo.
Por sectores donde más accidentes se siguen produciendo son la industria manufacturera y la construcción, con mayor mortalidad en la construcción y en el transporte y logística. La construcción presenta un índice de 493 accidentes cada 100.000 trabajadores, aunque sigue siendo muy alto es algo menor que el de las industrias extractivas pero mayor que el de los saneamientos y suministros de agua (los tres sectores más destacados). Por debajo de estos sectores con mayor incidencia de accidentes con baja o mortales, se encuentran la industria manufacturera, el trabajo agrícola y el transporte y la logística y almacenamiento que en este aspecto ha crecido mucho en los últimos años.
Asumiendo que hoy el trabajo asalariado está regido por las normas que la burguesía y los empleadorxs han ido tejiendo a lo largo de los años, aceptando el pacto que implica la firma de un contrato de trabajo, en el mejor de los casos, en el que intercambiamos nuestra fuerza de trabajo por dinero.
Hacemos un llamamiento a toda la clase trabajadora, asalariada, por cuenta propia o sumergida de que el trabajo es para vivir, que no podemos permitir que los trabajadorxs perdamos la vida por los beneficios de los empresarixs y accionistas, que lamentablemente tenemos que vender nuestro tiempo de vida para poder llevar esa vida que a duras penas podemos pagar y engordar, con ello, las cuentas corrientes de los dueños de las fábricas y oficinas.
Ante la sangría de todos los años de trabajadorxs muertxs, gravemente heridxs y con secuelas que la administración laboral y sanitaria no reconoce ni trata como tal. Ante la deriva liberal del todo vale por los beneficios, NOSOTRXS lxs proletarixs, lxs encargadxs de que todo funcione, se fabrique, construya, cultive y llegue a su destino, debemos tomar la iniciativa no solo en la lucha y la denuncia, si no en la autoprotección como conjunto de trabajadorxs, como clase obrera ante esta tendencia que solo genera muerte y miseria.
NO TE ARRIESGUES EN EL CURRO.
Cuando subes donde no tenías que estar, cuándo haces labores para las que no te han formado, cuando prolongas jornadas interminables a la intemperie, conduciendo o bajo condiciones extremas, estás poniéndote en peligro por los beneficios de los capitalistas.
CUÍDATE A TI Y A TUS COMPAÑERXS.
Partiendo de la base de que somos de una misma clase, el termino compañerx, adquiere un valor añadido más allá del color de nuestros buzos, cuida a tus compañerxs de clase, a tus compañerxs de trabajo y a los que puedas ver por la calle. Un obrerx muertx o herido es uno de nosotrxs muertx o heridx.
PLANTAOS ANTE EL PELIGRO EN EL TRABAJO Y LOS RECORTES EN SEGURIDAD.
La legislación laboral en seguridad e higiene permite en determinadas situaciones la adopción de medidas de paralización del trabajo en condiciones de peligro inminente, no es suficiente como queda claro con casi 800 muertos al año, la presión del grupo y el apoyo del resto de la clase y sus herramientas como la huelga y el sabotaje harán que cambien las cosas: se trabaja seguro o no se trabaja.
NO TE DEJES PRESIONAR. ÚNETE, UNÍOS, UNÁMONOS POR Y PARA NOSOTRXS.
El conjunto de la clase afectada por la misma problemática tiene que tomar la iniciativa por la autoprotección tanto si es apoyando a un solo compañero obligado a ejercer su labor con o en peligro, como denunciando a un empresario que presiona a los trabajadores. Si tocan a unx respondemos todxs.
NO MÁS TRABAJADORXS MUERTXS. TODXS JUNTXS, TODXS EN CASA.
No hay ninguna justificación para que un trabajador se ponga en peligro, ni los plazos, ni los costes, ni pandemias ni siquiera el cambio climático y sus danas, incendios y vendavales: los beneficios cuestan vidas
Abril 2025 - Comité de Solidaridad de los Trabajadores.
Dos trabajadores han muerto en pocas horas, en las instalaciones de AHT y en la fábrica de Tubos Reunidos en Amurrio
Un trabajador de la fábrica de Tubos Renidos en Amurrio
falleció este martes al caer desde cierta altura. Ocurrió al mediodía.
Posteriormente se supo que otro trabajador, de 49 años, falleció también
ayer mientras trabajaba en el Tren de Alta Velocidad de Atxondo.
Tres
trabajadores han muerto en las últimas 24 horas en el País Vasco. Este
lunes se conoció que un vecino de Calahorra había fallecido en
Andosilla, tras sufrir un accidente laboral. Hoy martes, LAB ha
comunicado que otro trabajador falleció ese mismo día en Atxondo,
trabajando en el Tren de Alta Velocidad. Y una tercera noticia
lamentable se ha sumado a la anterior: un trabajador ha fallecido este
martes al mediodía tras caer desde un tejado en la fábrica de Tubos Reunidos en Amurrio.
Respecto
a esta última muerte, la Ertzaintza recibió la alerta sobre las 12.40 y
al lugar de los hechos acudieron efectivos de Osalane y la comisión
judicial.
Según los sindicatos, este trabajador, que pertenecía a la empresa subcontratada Pavimprot Trapagaran, se encontraba trabajando en dicho tejado cuando se cayó de allí. La policía confirmó que la muerte se produjo por una caída.
Según informa el medio de comunicación Aiaraldea, ante el accidente, el comité de empresa de Tubos Reunidos ha solicitado a la dirección de la compañía la suspensión de la producción.
Quieren que los trabajos se realicen "de forma controlada y segura"
hasta las 14.00 horas. También realizarán una concentración el miércoles
a las 9:00 horas frente a las oficinas de la empresa, con el objetivo
de expresar “solidaridad y respeto” hacia el compañero fallecido.
El
proyecto del tren de alta velocidad también ha provocado un aumento de
accidentes laborales. Como informó LAB este martes, A.H.G. El trabajador
de 49 años identificado por las letras falleció el lunes en Atxondo.
Esto no fue anunciado oficialmente el lunes. El Departamento de
Seguridad confirmó hoy que se produjo un accidente en el barrio de San
Pedro y el hombre fue trasladado al hospital de Galdakao. Según el
sindicato, un gran trozo de metal cayó sobre el joven y falleció.
Trabajaba para una empresa subcontratada llamada Conprovial.
Al
menos trece personas ya han muerto en el macroproyecto del Tren de Alta
Velocidad. En 2018 ya se habían anunciado nueve. Como admitió
posteriormente el Gobierno español, no tenía información sobre el número
exacto. El pasado mes de febrero se celebró una manifestación en
Pamplona para denunciar la precariedad y los riesgos laborales asociados
al proyecto AHT-TAV. Catorce colectivos se convocaron tras conocer los
crudos testimonios de varios trabajadores.
Con estas tres últimas
muertes, ya son 23 las personas que han fallecido mientras trabajaban
en el País Vasco este año, según datos de LAB.
Cinco muertos y cuatro heridos graves en una mina de Asturias
¡Capitalismo culpable!
El pasado 31 de marzo, cinco mineros de una mina en Degaña, Asturias, morían como consecuencia de una explosión. Por lo que llegan a decir los medios burgueses, una deflagración en una de las máquinas que utilizaban mientras estaban en el pozo habría provocado el estallido del grisú acumulado, lo que resultó letal para los trabajadores.
La mina en la que estos trabajadores murieron tiene tras de sí una larga historia de desfalcos, corruptelas y distintos tipos de desmanes a cargo de sus dueños. A partir de 2009 fue propiedad del muy conocido empresario Victorino Alonso, uno de los grandes dueños del carbón privado en España, que en la actualidad está en prisión (tercer grado, claro) por los “graves atentados contra el medio ambiente” que han corrido a su cargo desde hace décadas. Posteriormente, la situación de insolvencia del grupo liderado por Alonso, causada por el fin de las ayudas públicas al sector del carbón a partir de 2012, llevó a su venta y a la consiguiente adquisición por parte de la Compañía Minera Astur Leonesa, otro ejemplo histórico de connivencia mafiosa entre Estado y patronal. La Compañía también cerró y, cerrando el círculo, fue de nuevo el grupo Alonso el que se hizo cargo de buena parte de sus activos, entre ellos la mina de Degaña.
Desde sus inicios esta mina en profundidad pretendía, tal y como decía la publicidad a cargo de sus dueños, ser una de las más modernas y mejor equipadas de España y aunque pasó por varias manos, finalmente se mantuvo abierta aún cuando el fin de las subvenciones estatales a la explotación carbonífera supuso un duro golpe para el conjunto de la industria.
Durante más de cien años, la minería ha sido, en Asturias y otras regiones del norte de la península, una de las principales actividades productivas. Siempre de la mano del Estado, que buscaba subvencionar, con la explotación a bajo precio del carbón, la actividad siderúrgica y la generación de un combustible barato, condicionó la vida de centenares de miles de trabajadores que, directa o indirectamente, vivían de ella. La reconversión industrial a partir de los años ´80 del pasado siglo y, finalmente, el cierre de prácticamente todos los pozos y explotaciones a cielo abierto durante la crisis de 2008-2013, ha hecho que sólo queden casos residuales en los que esta industria siga teniendo algo de vida.
Durante todo el periodo de progresiva liquidación y cierre del sector minero, desde las grandes empresas públicas como Hunosa hasta estos últimos restos de explotaciones marginales, la combatividad del proletariado minero ha sido notable y la burguesía tuvo que emplearse a fondo para lograr pacificar las zonas afectadas por los cierres. Lo hizo combinando los ataques abiertos, donde mostraba su cara represiva, con el despliegue de todas sus herramientas “sociales”: la labor de las grandes organizaciones sindicales (con UGT y su cúpula de gánsters a la cabeza) junto con las prebendas otorgadas a determinados grupos de trabajadores (prejubilaciones muy generosas, despidos con grandes indemnizaciones, etc.) lograron tanto o más que la fuerza de la policía y los cierres de pozos. La paz social se impuso y hoy la minería es un sector prácticamente extinto y las antiguas zonas mineras poco más que un desierto si se las compara con lo que llegaron a ser hace décadas.
Pero esta paz social se levanta, siempre, sobre las espaldas de los proletarios. Los cinco muertos del día 31 de marzo así lo demuestran: las minas son y han sido siempre fábricas de cadáveres obreros. Por mucho desarrollo técnico, por muchas promesas de seguridad, incluso en los restos de la minería que subsisten, los accidentes son continuos. Basta con recordar la muerte en 2013 de otros seis mineros en el pozo Emilio del Valle, en León. Y los que, sin duda, vendrán en un futuro.
Hoy los restos del proletariado minero siguen atrapados por la misma tenaza que formaron ayer la burguesía y sus agentes políticos y sindicales. Si hace diez, veinte o treinta años lograron imponer miles de despidos, sobre todo de jóvenes proletarios que se fueron al paro sin apenas indemnización y, desde luego, sin jubilaciones, hoy son capaces de hacer que este terrible episodio pase sin más. La federación SOMA-UGT y Comisiones Obreras, las grandes fuerzas sindicales que han trabajado abiertamente para los intereses de la patronal y el Estado en la mina durante décadas, se han limitado a convocar una huelga de dos días en el sector. Como si un paro simbólico fuese a prevenir futuros accidentes. Como si con eso fuese suficiente para obligar a la burguesía a imponer las medidas de seguridad necesarias. Durante décadas el kilogramo de carbón (o de cualquier otro mineral) se ha medido en función de los trabajadores que debían morir para sacarlo. Pura estadística. Y la respuesta de estas organizaciones es un simple acto de dos días para hacer de válvula de escape de la rabia acumulada y garantizar que todo sigue como siempre.
Los proletarios de la mina, como los de cualquier otro sector, se enfrentan siempre a este dilema: o trabajar arriesgando la vida, o poner en juego todo por orden de la empresa, o perder el salario. En la mina el grisú lleva matando mineros cientos de años y todo el mundo sabe que no es ninguna tragedia, sino algo prevenible. Como en la construcción mueren trabajadores cada semana por cualquier “desgraciado accidente” que podía haberse evitado con unos pocos euros de gasto en seguridad, con ritmos de trabajo menos intensos, con menos horas extra… Exactamente igual que en la industria. O en el sector de los riders. En 2023, según datos del Ministerio de Trabajo, murieron 796 trabajadores por accidente laboral y 3.921 resultaron heridos de gravedad. ¡Ninguna casualidad, nada esporádico!
La respuesta a esta terrible situación no vendrá de las organizaciones sindicales que trabajan para la clase burguesa y su Estado. No vendrá de los partidos pseudo obreros y oportunistas que hoy claman por…¡un minuto de silencio! Los proletarios, tanto los mineros como el resto, deben tomar la lucha por su vida en sus propias manos. Sólo el enfrentamiento continuo y organizado contra la patronal en defensa de sus condiciones de existencia, contra la nocividad y la inseguridad en el puesto de trabajo, del salario y de la reducción del tiempo de trabajo, les darán alguna oportunidad de no continuar siendo carne de cañón en manos de la clase burguesa, que les inmola sin piedad en el altar del beneficio.
¡Por la lucha intransigente en defensa de las condiciones de vida del proletariado!
¡Por la reanudación de la lucha de clase!
2 de abril de 2025
Partido Comunista Internacional
Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program
Ayer mismo recibíamos también amargamente la noticia de la muerte de dos bomberos en ejercicio de su trabajo en Madrid. Y así día tras día.
Informaciones anteriores sobre el ACCIDENTE en la mina de Degaña: https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2025/04/grave-accidente-en-la-mina-5-muertos-y.html
A falta de datos verídicos y definitivos, podemos afirmar que las muertes por accidente de trabajo han crecido en torno a un 10% en lo que va de año 2024.
Las últimas cifras afirman 741 trabajadores muertos en accidente laboral entre enero y noviembre de 2024, un 11,6% más que en 2.023.
Los accidentes laborales dejaron 664 muertes hasta octubre de 2024, lo que supone 62 víctimas más que el año pasado. Es decir, a 1 de octubre ya se habían producido tantas muertes en el trabajo como en todo el año anterior a la pandemia, el 2019 (año en el que hubo 652 víctimas mortales: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2019/02/652-trabajadores-muertos-en-el-trabajo.html). Donde más han aumentado los accidentes es en el sector del transporte y la logística, como corresponde al brutal despegue de este sector que se ha convertido en un eje central del propio esquema de circulación de mercancías en la sociedad actual.
Como en años anteriores, las caídas en altura y los atrapamientos son las principales causas de muerte, y además, según los propios datos oficiales, la mitad de los muertos o heridos graves en el trabajo se producen por falta de medidas de seguridad. Aunque muchas de estas muertes se pueden evitar con medidas básicas, estas medidas no se implementan porque para el empresario suponen "gastos".«En una época en la que la patronal utiliza con profusión la mentira de un falso absentismo, está aumentando su lista negra de muertes. Entre estos accidentes mortales provocados por el trabajo y la precariedad hay muchos causados por las caídas de altura, sencillamente porque las empresas incumplen la normativa de salud laboral».
Los sindicatos, por su parte, exigen a las empresas «el cumplimiento íntegro de la Ley de prevención de riesgos laborales para evitar que se vuelvan a producir accidentes laborales mortales», cosa que es lógica, pero de nuevo se manifiestan impotentes contra la brutalidad de las cifras y de la realidad de explotación que sobrellevamos en los tajos.
Fallecen dos personas al día por accidentes laborales
Desde 2020, han fallecido trabajando o de camino al trabajo más de 3.320 personas (v. https://www.eldiario.es/economia/muertes-dia-tajo-drama-no-cesa-espana_1_11586949.html)
En el primer semestre de 2024 han vuelto a morir casi dos trabajadores por cada 100.000 afiliados, atendiendo tanto a los fallecidos in itinere —de camino o a la vuelta del centro de trabajo— como durante la jornada. Y la cuenta ha seguido creciendo.
“Quien tiene la responsabilidad de garantizar la prevención son las empresas, que en la mayoría de los casos la externalizan y lo dan por cubierto”, coincide el coordinador de la secretaría de salud laboral de UGT, José de las Morenas. “Cuando una empresa externa hace un plan, normalmente es un copia y pega de otro que nada tiene que ver con tu centro de trabajo. Evita que si viene una inspección te multen, pero queda en papel mojado, porque el objetivo profundo de que esa prevención vaya integrándose en el proceso productivo no se cumple”, añade Cruz. “La lucha contra la siniestralidad sigue sin ser una prioridad para nuestras administraciones públicas”, lamenta. Ni parece serlo tampoco para "nuestros" sindicatos.
Los accidentes nunca han cesado, pero después de la pandemia los aumentos han sido significativos en todos los sectores. Estos incrementos se dan por el deterioro de las condiciones laborales, el aumento de los ritmos y de las cargas de trabajo.
Los sindicatos claman para que “se extreme la vigilancia en el
cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”, o por
“planes de choque”… pero llevan años pactando con los empresarios en el
marco del diálogo social y las muertes y los accidentes no dejan de
crecer.
La lucha contra las desgracias, nocividades,
enfermedades y muertes en el trabajo debe ser parte de la lucha para
reducir ritmos de trabajo, reducir la intensidad y duración de la
jornada laboral y por el aumento de los descansos, especialmente donde
se trabaje con mayor riesgo. Es imprescindible que los trabajadores nos
organicemos por objetivos e intereses propios, contra cualquier
colaboración con nuestros asesinos. Es imprescindible que la lucha se
lleve a cabo con medios y métodos de clase y que enfrente, al mismo
tiempo, a los patronos y capitalistas y a los sindicalistas y
oportunistas que blanquean la explotación.
Informaciones anteriores sobre ACCIDENTES LABORALES en valladolor:
LA GUERRA CONTINUA: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/06/la-guerra-continua.html
2023: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/12/contra-los-accidentes-en-el-trabajo-la.html
2022: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/02/contra-los-accidentes-en-el-trabajo.html
2021: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/10/morir-por-un-salario-que-no-permite-ni.html
2018: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2019/02/652-trabajadores-muertos-en-el-trabajo.html
2016: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2016/06/los-accidentes-laborales-aumentan.htmlHace un mes publicábamos esta entrada, denunciando la precariedad y los ACCIDENTES EN EL TRABAJO que día a día afectan a la clase trabajadora. En esta semana, dos nuevos accidentes han venido a poner de actualidad esta realidad:
> SEGUNDO ACCIDENTE en 3 días (herido un trabajador en Peñafiel): https://cadenaser.com/castillayleon/2024/01/24/segundo-accidente-laboral-en-valladolid-en-tres-dias-herido-tras-quedar-su-brazo-atrapado-en-una-cinta-de-una-planta-de-hormigon-de-penafiel-radio-valladolid/
> HERIDO UN TRABAJADOR tras la caída de un muro en las obras de los antiguos cuarteles de Farnesio (Valladolid): https://www.europapress.es/castilla-y-leon/noticia-herido-trabajador-caida-muro-zona-cuarteles-farnesio-valladolid-20240122132209.html
______________
Accidentes laborales en la provincia de Valladolid 2023
NO HAY UN DÍA NI UN MES SIN MUERTES de trabajadores y trabajadoras en sus puestos de trabajo o en el tránsito al mismo.
Esta es la primera verdad que se desprende del análisis de los datos sobre siniestralidad laboral en Castilla y en León en lo que va de año, y por ende en el conjunto del estado español.
El año 2023 empezó en Valladolid con la triste muerte de un trabajador de la limpieza y venía ya de un nefasto año 2022. Todavía no hay datos del segundo semestre de 2023, pero por lo que vamos viendo LOS DATOS AÑO TRAS AÑO SON SIMILARES, aunque este año pasado ha sido "un poco mejor" para los trabajadores, al menos, en lo que se refiere a accidentes graves y mortales que han descendido ligeramente.
LA REALIDAD DE MUERTES QUE SUFRE LA CLASE TRABAJADORA
Los accidentes laborales han causado 337 muertes en el primer semestre del año, 57 menos que en el mismo periodo de 2022, un descenso del 14,5 %.
Igual en este año que en el pasado, la incidencia de accidentes de trabajo es algo más del doble en hombres que en mujeres. Esta relación empeora conforme aumenta la gravedad de los accidentes de trabajo, llegando a ser la mortalidad por accidente de trabajo casi 13 veces mayor en los hombres, siendo los hombres los que lideran el número de fallecidos en el trabajo con 312 frente a 25.
Tanto los hombres como las mujeres presentaron formas similares de accidentarse, destacando los sobreesfuerzos, con el 30,7% en los hombres y el 27,3% en las mujeres; seguida de los choques o golpes contra objeto inmóvil (trabajador en movimiento), con el 23,9% en los hombres y el 28,2% en las mujeres
Por edad, el análisis confirma que el índice de incidencia del personal más joven, entre los 16 y los 24 años, fue visiblemente superior al resto y representa casi el doble del índice de incidencia total. En las franjas centrales, entre los 25 y los 59 años, la incidencia no presenta grandes variaciones internas, para descender a partir de los 60 años. Sí que se contempla en los hombres el aumento de la mortalidad con la edad, tendencia que se acentúa a partir de los 45 años, para descender a los 60 y más años. Las mujeres presentaron un índice más o menos constante hasta los 49 años, a partir de los 50 años presentan una tendencia al alza mucho más suave que en el caso de los hombres.
Por sectores, el sector de actividad con mayor índice de incidencia fue la Construcción que, con 6.329,8 supera en más del doble la media de los índices sectoriales. A continuación, se sitúan el sector Industria,con 4.519,3 y el sector Agrario, con 4.204,8; siendo ambos datos superiores a la media. Por debajo de la media se situó únicamente el sector Servicios, que alcanzó el valor de 2.350,6.
Analizando la mortalidad por sector de actividad, el sector Agrario presentó el mayor índice de incidencia de ATJT mortales con un valor de 14,2, seguido por el sector de la Construcción con un valor de 11,4. Los tipos de trabajo más frecuentes que se estaban realizando en el momento de producirse los accidentes fueron las tareas de producción, transformación, tratamiento y almacenamiento de todo tipo (32,3%).
Y sin embargo en lo que va de año, el sector servicios ha sido el único donde han aumentado los accidentes laborales mortales con un total de 147, 10 más que en el mismo periodo del año pasado, puesto que disminuyeron en otros como el de la construcción, con 16 menos y el de la industria con un descenso de 13 personas respecto a los registrados en 2022. El sector agrario computó 34 accidentes mortales, 24 menos, en parte porque en febrero de 2022 tuvo lugar el naufragio del buque español "Villa de Pitanxo" en la costa de Terranova (Canadá), en el que murieron 21 personas.
El sector Industria es el único donde se ha producido una disminución del índice de incidencia, que se traduce en una reducción de los fallecidos en diversas divisiones de actividad, cabe señalar las actividades de metalurgia.
En el primer semestre del año se registraron 306.007 accidentes laborales con baja, un 1,4 % menos que hace un año, la mayoría durante la jornada de trabajo -265.437, un 2,9 % menos- y el resto, in itinere -40.570, un 9,9 % más-. También se registraron 279.568 accidentes sin baja, un 2,5 % más.
En cuanto a la forma de contrato, el índice de incidencia de la población asalariada con contrato temporal es 1,6 veces mayor que el índice de la población asalariada con contrato indefinido. La precariedad también en esto es un plus de peligrosidad. En cuanto a las causas de los fallecimientos se encuentran en primera posición las llamadas "muertes naturales" por derrames o infartos, con 126 accidentes. En segunda y tercera posición se localizan aquellas debidas a accidentes de tráfico (42) y las resultantes por golpes y caídas, con 37 personas fallecidas.
LXS PROLETARIXS DEBEMOS RECORDAR
Queremos recordar los datos del año pasado y la realidad año a año. Para que estas cifras sirvan al menos para destapar la miseria en la que se trabaja.
En el año 2022 se produjeron 711 accidentes de trabajo mortales en jornada de trabajo, lo que supuso un aumento notable de un centenar respecto al año anterior (2021, 611 fallecidos). La sangría (que nunca cesa) es tremenda.
En España, durante el año 2022, se registraron 653.510 accidentes de trabajo con baja. La mayoría se produjeron durante la jornada laboral, en concreto 571.274 accidentes, que suponen el 87,4 %. El resto, 82.233 accidentes, tuvieron lugar durante el trayecto del domicilio al centro de trabajo o viceversa; son los que se denominan accidentes de trabajo con baja in itínere.
Las formas mortales más frecuentes en todos los sectores de actividad, excepto en Construcción que ha supuesto la segunda forma, fueron los infartos, derrames cerebrales y otras patologías no traumáticas, con valores de 52,6% en Servicios, 37,4% en Industria, 37,0% en Agrario y 26,3% en Construcción.
Del total de los accidentes de trabajo con baja en jornada de trabajo, 537.214 los sufrieron la población trabajadora asalariada, que suponen el 94,0% de estos accidentes.
Los que mueren, los que sufren los accidentes, los asesinatos legalizados, SON LAS TRABAJADORAS Y LOS TRABAJADORES ASALARIADOS.
trabajadoras y trabajadores asalariados
No tienen color de piel, no tienen ciudad ni patria, no tienen nada más que una misma condición: PERTENECER A LA CLASE TRABAJADORA, tener que vender su fuerza de trabajo para poder sobrevivir, es decir, el hecho de SER PROLETARIXS.
ACCIDENTES EN VALLADOLID este 2023:
> Fallece el trabajador de la limpieza atrapado por una máquina: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/12/muy-grave-un-trabajador-del-servicio-de.html
> Muertes anónimas (sobre el fallecimiento de un trabajador de la Construcción): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/01/muertes-anonimas.html
> Casi 300 muertes por contaminación al año: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/03/valladolid-casi-300-muertes-por.html
FUENTES:
> https://ugt-sp.es/accidentes-de-trabajo-durante-el-primer-semestre-de-2023/
> https://trabajoyprevencion.jcyl.es/web/es/prevencion-riesgos-laborales/indice-siniestralidad-laboral-general.html
> https://www.insst.es/documentacion/material-tecnico/documentos-tecnicos/informe-anual-de-accidentes-de-trabajo-en-espana
LA SANGRÍA QUE NUNCA CESA (informaciones y textos contra los ACCIDENTES EN EL TRABAJO aparecidos en esta web en los últimos años):
2023 > https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2023/09/vigo-paro-en-solidaridad-por-la-muerte.html >
2022 > https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2022/09/un-trabajador-muerto-en-penafiel-al.html > https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2022/03/valladolid-sobre-la-muerte-accidental.html > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/03/no-mas-muertes-en-los-centros-de.html > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/02/contra-los-accidentes-en-el-trabajo.html
2021 > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/11/contra-las-muertes-en-el-trabajo-unidad.html > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/10/morir-por-un-salario-que-no-permite-ni.html > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/01/valladolid-accidente-laboral-en-postquam.html
2020 > https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2020/11/las-muertes-en-accidente-de-trabajo-se.html > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2020/08/lingotes-especiales-los-ritmos-matan.html > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2020/07/cnt-denuncia-accidentes-en-la-linea-de.html
2019 > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2019/02/652-trabajadores-muertos-en-el-trabajo.html > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2019/08/otra-vez-un-trabajador-muerto.html
2018 > https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2020/08/lingotes-especiales-los-ritmos-matan.html >
...
No es noticia para los medios de comunicación locales la muerte de un trabajador por un paro cardíaco mientras trabajaba... no es noticia porque no hay nada sensacionalista ahí y, sobre todo, porque prefieren directamente hacerlo pasar por una MUERTE POR CAUSAS NATURALES.
Claro... debe ser tan natural como el suicidio, por el que mueren cada día 11 personas en España, y que tampoco suele ser "noticia".
Este viernes 27 de enero, en la calle la Salud del barrio vallisoletano de Los Pajarillos, un obrero de la construcción, peón de albañil, caía desplomado en medio de la calle tras descargar un carretillo. Los primeros auxilios, policiales y de ambulancias, no pudieron hacer nada por su vida: un paro cardiaco, según todo los indicios. El obrero, junto a otros compañeros de la misma empresa, se encontraba realizando tareas de reforma de varios portales de la citada calle de la Salud. Qué contradicción: la salud que no tenemos casi ninguno, la salud que perdemos día a día, tanto trabajando (en trabajos duros y muchas veces extenuantes) como en el consumo y el ocio (consumiendo mierda, diviertiéndonos consumiendo mierda para poder soportar la "vida" cotidiana).
No sabemos el nombre del trabajador, no ha trascendido ni un detalle de estos hechos; de hecho, no sale como tal noticia en ningún medio. Habrán decidido que el trabajador ha muerto naturalmente, que fumaba mucho, que comía mal, que la culpa es suya "por no cuidarse", "por no hacer deporte"... claro, esto lo dirán los que tiene trabajos cómodos y tiempo libre o bien los que se autoexplotan sin miramientos cada día "para dar lo mejor de sí mismos".
La verdad es que las víctimas de este sistema muchas veces son cómplices de su propia liquidación. Pero también es verdad que es el sistema el que nos impone unos horarios de trabajo y de descanso que son, a todas luces, contrarios a la vida humana y a la verdadera felicidad.
No vamos a especular sobre las causas ni sobre quién es el responsable de estas muertes: como en el caso del suicidio, la sociedad capitalista es la responsable directa e indirecta del DESTROZO físico y psíquico de la mayor parte de la población y, sobre todo, de la población trabajadora.
TODO NUESTRO APOYO Y NUESTRA SOLIDARIDAD para los familiares y compañeros del trabajador fallecido.
MUERTE AL CAPITAL que nos mata y nos mutila.
NO SON ACCIDENTES, SON ASESINATOS.
Lamentablemente, actualizamos esta entrada para confirmar la muerte del compañero. Ha luchado como un valiente durante 8 dias....pero lamentablemente debemos comunicar que el compañero Rubén ha fallecido ayer tarde. DEP.
Reiteramos NUESTRO CARIÑO Y APOYO a los familiares, amigos y compañeros del trabajador accidentado.
Muy grave un trabajador del servicio municipal de limpieza, herido tras ser atrapado por la máquina barredora con la que trabajaba.
El operario ha quedado atrapado por la máquina que manejaba mientras realizaba sus labores en la avenida Juan Carlos I.
El trabajador, del Servicio de Limpieza del Ayuntamiento de Valladolid, ha resultado herido este viernes al sufrir un accidente con una máquina barredora en el paseo de Juan Carlos I, según han informado fuentes municipales y del Servicio de Emergencias Castilla y León 112. El accidente se ha producido unos minutos antes de las 10.14 horas de este viernes, cuando el Centro del 112 ha recibido una llamada en la que se requería atención para un varón, trabajador del Servicio de Limpieza ... Según lo que nos van contando, el trabajador ha resultado herido de gravedad y trasladado a la UVI, donde se le habría decretado "muerte cerebral"
Se halla en estado crítico, entubado, pero vivo.
El trabajador, de 45 años, llevaba 7 meses trabajando para el servicio municipal de limpieza (pertenece a la bolsa de empleo).
Desde este medio queremos expresar toda nuestra repulsa a un nuevo ACCIDENTE LABORAL grave en nuestra ciudad y esperamos que se aclare lo sucedido.
TODO NUESTRO CARIÑO Y APOYO a los familiares, amigos y compañeros del trabajador accidentado.
___________
[REPRODUCIMOS UN TEXTO ANTERIOR que expresa claramente lo que pensamos sobre estos "ACCIDENTES"]
Los “accidentes” laborales no los pararán ni la empresa ni los sindicatos. Las muertes y accidentes en el trabajo no se van a acabar por arte de magia… Los empresarios lo tienen claro. Y actúan en consecuencia ahorrando en seguridad, acelerando tiempos y presionando en la producción.
En ningún sitio se reconoce que la precariedad del mercado laboral sea motivo de siniestrabilidad, trabajadores contratadxs por días o por horas, sin la formación adecuada, con jornadas maratonianas, sin ningún tipo de aliciente de futuro...
La seguridad en el trabajo es un coste para el empresario. Para el obrero es la vida. Y se vuelve a demostrar año tras año. Es hora de poner fin a esta sangría. Los trabajadores deben luchar por su vida y sus condiciones de trabajo, y por no perder en él la vida.
La lucha debe ser hecha por los obreros y obreras... o no será
Para que la lucha contra los accidentes en el trabajo y contra todas las nocividades derivadas del trabajo mismo pueda tener éxito, es imprescindible que los trabajadores se organicen por objetivos e intereses propios de los trabajadores, contra todos los organismos burgueses y colaboracionistas, es imprescindible que la lucha se lleve a cabo con medios y métodos de clase y que enfrente al mismo tiempo a los capitalistas y a las organizaciones oportunistas que blanquean la explotación.
Los “accidentes” laborales no los parará la empresa ni los sindicatos. Las muertes en el trabajo no se van a acabar por arte de magia… Son los propios trabajadores los que deben imponer las condiciones de seguridad en el trabajo, los que deben obligar con su lucha a que la empresa ceda en materia de prevención, los que deben dar la batalla continuamente para lograr que estos objetivos, que son mínimos pero que afectan a la propia vida de los obreros, se consigan.
NO SON ACCIDENTES,
SON ASESINATOS
Ha muerto un trabajador de la limpieza viaria de Madrid por un golpe de calor.
¿Un accidente? No ¿Consecuencia de la “crisis climática”? Tampoco.
Es un asesinato.
El pasado viernes 15, un trabajador de la limpieza viaria de Madrid, contratado por la empresa Urbaser (propiedad del fondo de inversión Platinum) y que trabajaba en el lote 5 de la concesión del Ayuntamiento de Madrid (Puente de Vallecas, Moratalaz, Villa de Vallecas y Vicálvaro), murió después de un golpe de calor y tras ser trasladado al hospital desde Puente de Vallecas, que es donde desempeñaba en ese momento sus labores.
El calor extremo que se vive en Madrid cada verano, cuando alcanzar 40 grados de temperatura durante la tarde es algo habitual, no ha hecho que las empresas concesionarias de este servicio pongan ningún tipo de medida de seguridad o prevención que impida este tipo de sucesos. Trabajando a temperaturas que superan con mucho lo recomendable desde un punto de vista médico, utilizando uniformes de poliéster que impiden la transpiración e incrementan la temperatura corporal en varios grados por encima de la temperatura ambiente, empujando carros de varios kilos y sometiéndose por lo tanto a un esfuerzo nocivo a estas temperaturas, no es extraño que una muerte así tenga lugar.
Como todo el mundo sabe la concesión de los servicios de limpieza viaria por parte del Ayuntamiento a determinadas empresas (además de Urbaser, Cespa-Ferrovial, Valoriza-Sacyr, OHL y ACS, es decir, las grandes representantes de las empresas de servicios y construcción nacionales) es un gran negocio para estas. Concretamente, Urbaser ha recibido 233,56 millones de euros por gestionar el lote que incluye Puente de Vallecas y, dado que el contrato incluye penalizaciones a esta cantidad por incumplimientos del contrato, las empresas exigen a sus trabajadores que acudan a la limpieza en cualquier situación, por nociva que esta resulte para su salud, sea cual sea el riesgo físico que implique… incluso si es la muerte.
La culpa de esta muerte no la tiene ni el azar ni las “condiciones meteorológicas extremas” de que habla la prensa: la tiene la empresa que obligó al trabajador a realizar sus tareas cuando el riesgo era máximo, que no le proporcionó el uniforme adecuado para atenuar este riesgo y que no diseñó correctamente su ruta para evitarle la exposición al calor durante las horas más duras de su jornada, es decir, la empresa que asume como un coste laboral incluso el riesgo de muerte de un operario y lo mide con el coste que hubiera supuesto adecuar sus condiciones de trabajo a las exigencias de seguridad que implica el calor del verano, tomando la decisión de aceptar el riesgo de muerte antes que incrementar el gasto en prevención. La culpa la tiene, igualmente, el Ayuntamiento de Madrid, que otorga las concesiones, tanto de limpieza como de cualquier otro servicio que implique el trabajo de la mano de obra proletaria, sin responsabilizarse de las condiciones de seguridad que impongan las empresas concesionarias, sin exigirles garantías de ningún tipo a este respecto… Hace pocos días saltó la noticia de que la Comisión Nacional de la Competencia había detectado que las principales constructoras del país, entre ellas algunas de las concesionarias del servicio de limpieza de Madrid, por constituir un cártel destinado a repartirse los contratos públicos desde 1992, ejemplo de la naturaleza de la relación entre el sector público y privado: el Ayuntamiento de Madrid, como el conjunto del Estado, sabe perfectamente a quién y en qué condiciones da sus contratos.
Finalmente, los culpables de esta muerte son también las organizaciones sindicales que, conociendo de primera mano la situación que padecen los trabajadores de la limpieza se han limitado a lanzar lastimeras quejas, completamente inútiles, porque son perfectamente conscientes de que su labor es garantizar la paz social dentro de las empresas incluso cuando esto implica una amenaza a la propia vida de los proletarios.
El trabajador muerto en Puente de Vallecas es otra víctima más de la barbarie capitalista, para la cual la vida de los proletarios tiene sentido únicamente como parte de los negocios: una vida nunca puede tener más valor, para cualquier burgués o para cualquier empresa, que el beneficio que se puede obtener con ella y ante el riesgo de perder este, perfectamente se puede correr el riesgo de que un obrero pierda su vida.
Para la clase proletaria, la vida tiene valor, también, únicamente a condición de lograr vender su fuerza de trabajo a un patrón: sin el salario, sin el sueldo que se cobra por empeñar las horas necesarias en un trabajo, la vida pierde su sentido porque no se puede mantener. Es por esto que los proletarios se ven, en principio, obligados a trabajar en cualquier circunstancia, a aceptar las condiciones laborales más duras: porque no hacerlo significa el paro, la miseria, la falta de casa y el hambre, para ellos y para sus familias. Mientras la clase proletaria permanece sometida a las exigencias empresariales, sabe perfectamente que estas pueden endurecerse en cualquier momento, a gusto de la patronal, si es necesario para que el beneficio que esta obtiene de explotar la mano de obra empleada se mantenga a los niveles adecuados. Y es por ello que una muerte así, a los trabajadores, a los compañeros del fallecido o al resto de aquellos que padecen condiciones similares, les resulta sumamente doloroso pero no extraño.
Pero, de la misma manera que los proletarios padecen esta necesidad de someterse para vivir también pueden sacar de ella las lecciones que les permitan luchar para lograr una vida mejor. La misma fuerza que se empeña en salir adelante cada día, en hacer de tripas corazón para aguantar unas condiciones de trabajo tan duras, es la fuerza que la clase proletaria puede emplear en enfrentarse a su enemigo más directo, a la patronal, y a sus aliados, en defensa de unas condiciones de vida mejores, tanto sobre el terreno salarial como sobre el de la seguridad y la prevención laborales.
Los mismos trabajadores de la limpieza viaria de Madrid han demostrado ya en alguna ocasión que su fuerza, cuando se lanzan a la lucha, es inmensa. En 2013, por ejemplo, en medio de la mayor crisis económica que se recuerda, cuando las empresas concesionarias del nuevo contrato firmado con el Ayuntamiento aquel año exigieron realizar más de mil despidos, los trabajadores se negaron a aceptarlos y se lanzaron a una huelga de 13 días en la que mostraron una fuerza que logró hacer retroceder a las empresas. Durante el tiempo que duró la huelga, los trabajadores no sólo afrontaron la falta de salario, sino también la presión continua del conjunto de la burguesía que se esforzó en no retroceder ni un centímetro: sacó a su policía a la calle, cargando contra las manifestaciones, deteniendo ilegalmente a miembros de los piquetes, chantajeando a los servicios mínimos, etc. Utilizó, igualmente, toda la presión que pudo haciendo que la prensa predispusiese al resto de los trabajadores contra los huelguistas, llamándoles criminales… Pero, pese a todo, la unión de los proletarios en la lucha, su capacidad para utilizar medios y métodos clasistas, les permitió lograr una victoria, al menos parcial.
Este tipo de ejemplos de lucha en los que los trabajadores rompen con la política de colaboración entre clases que es la norma tanto a nivel general como a nivel particular, en cada empresa, muestra que la fuerza que da la determinación a no ceder ante las exigencias de la patronal, ante las condiciones de vida y de trabajo que busca imponer, es donde reside la verdadera capacidad de los proletarios para escapar del destino que les depara la clase burguesa, que sólo por esta vía pueden evitarse sucesos como la muerte del trabajador del pasado viernes.
Pero la burguesía, que es plenamente consciente de que los proletarios llevan consigo esta capacidad de romper con las cadenas que les aprisionan, cuenta con muy buenos aliados a los que empeña en la tarea de redoblar la presión sobre la clase trabajadora, de confundir sus intereses, de reforzar por cualquier medio ese gran pacto social por el que los proletarios ponen su trabajo y su vida para que los burgueses recauden el beneficio. En este caso, hemos visto como las grandes organizaciones sindicales, CC.OO. y UGT, han “lamentado” la muerte el operario quejándose de que sus peticiones a la empresa habían sido desoídas… ¿Han convocado a los trabajadores tan siquiera a un paro en solidaridad? ¿Les han llamado a cualquier tipo de lucha? No. Se han limitado a reforzar la ilusión de que es posible mantener un acuerdo con la patronal que evite estas situaciones, algo que, con un muerto aún reciente, es evidente que la patronal no está dispuesta a conceder si no se lucha contra ella.
Por su parte los partidos de izquierda, del PSOE a Podemos, también han “lamentado” esta muerte y han pedido… una investigación para aclarar las causas. Por encima de todo y en primer lugar, de nuevo, inculcar la idea de que es posible la convivencia en paz entre proletarios y burgueses, que será posible evitar las muertes en el trabajo, los accidentes laborales, el deterioro de las condiciones de trabajo, etc. confiando en los organismos de mediación que el Estado burgués posee.
Mención aparte merece la reacción de Yolanda Díaz, ministra de trabajo y recambio institucional de Podemos, que ha afirmado vía redes sociales que la crisis climática, cada vez más, es incompatible con la vida. Nos toca hacer cambios profundos para protegernos y proteger el planeta. En el colmo del cinismo y la crueldad, esta fiel defensora de los intereses de clase de la burguesía, culpa al cambio climático de la muerte de un obrero. Como si el calor del verano no fuera previsible, como si los ritmos de trabajo a pleno sol no fuesen responsabilidad de la patronal… Con la consigna del cambio climático, esa especie de bandera con la que se pretende reforzar la unión entre clases en un momento en que todo parece indicar que tiende a resquebrajarse, se busca que los proletarios sientan que están en el mismo barco que los burgueses, que ambas clases sociales padecen de la misma manera una situación idéntica para las dos… Pero la “crisis climática” no es necesaria para explicar lo sucedido: basta con remitirse a la política criminal de la burguesía y sus aliados de la izquierda en el gobierno para ver a los verdaderos responsables.
La clase proletaria no puede confiar más que en sí misma para hacer frente a este tipo de situaciones. Sólo la fuerza que posee como clase que puede luchar, que puede ser realmente una amenaza para el resto de clases sociales que viven de su trabajo, representa una esperanza para ella. Tarde o temprano, deberá recurrir esta fuerza si no quiere verse reducida a una terrible situación que no hará sino empeorar más cada vez.
Contra la nocividad en el trabajo, los accidentes laborales o la falta de medidas de seguridad, sólo hay una vía que tomar:
Hoy le ha tocado a un compañero de trabajo, mañana nos puede tocar a cualquiera, en la calle, en la fábrica, en el transporte, en el campo… Su asesinato nos incumbe a todos. ¡Su muerte no debe ser olvidada!
¡La reanudación de la lucha de clase proletaria!
¡La defensa intransigente de las condiciones de vida y lucha de los proletarios!
¡Contra cualquier ilusión de convivencia entre la clase obrera y la burguesía!
Partido Comunista Internacional (El Proletario)
16-07-2022 - www.pcint.org
LA GUERRA CONTINUA
En la sociedad capitalista, las guerras, como los muertos, también tienen categorías. Hay guerras de primera (Ucrania) y guerras de segunda (Yemen). Como hay muertos de primera (los soldados de la OTAN o de sus aliados) y muertos de segunda y de tercera…
Entre los muertos de la última fila, los olvidados, están siempre los muertos que pone la clase trabajadora día a día. Tanto en la guerra abierta (como carne de cañón) como en la guerra soterrada y cotidiana que sufrimos en el puesto de trabajo (como fuerza de trabajo para ser explotada).
Cada año mueren cerca de 700 trabajadores en el Estado español, asesinados en su puesto de trabajo o acudiendo a él. Según datos de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) en un año como 2018, justo antes de la pandemia, murieron en el mundo 2.780.000 trabajadores, por enfermedades contraídas en el trabajo o directamente por accidentes en el trabajo (400.000). En los últimos diez años, cerca de 30 millones de trabajadores pierden la vida a causa de las condiciones de trabajo en las que son obligados a ganar su salario. Y sabemos que los datos oficiales no suelen incluir todos los fallecidos (por ejemplo, los muertos en accidentes de tráfico “in itinere” o casos de infarto).
Las poblaciones que viven en las cercanías de incineradoras e industrias que emiten sustancias tóxicas sufren importantes aumentos de la mortalidad por cáncer (como el mesotelioma provocado por amianto o los cánceres provocados por “polvo negro”). Estamos hablando de muertes programadas y sufrimiento para miles de personas. Si a esto sumamos los trabajadores que quedan enfermos, lisiados o mutilados para el resto de su vida a causa de incidentes ocurridos durante el trabajo, el número total de trabajadores heridos, enfermos o mutilados en “tiempos de paz” sería seguramente 10 veces más.
El capital no tiene ningún escrúpulo en la explotación de la fuerza de trabajo, ningún escrúpulo para mandarnos matar… Ni el capital internacional, ni el español ni el vallisoletano.
Los accidentes nunca han cesado, pero después de la pandemia los aumentos han sido significativos en todos los sectores. Estos incrementos se dan por el deterioro de las condiciones laborales, el aumento de los ritmos, de las cargas de trabajo. En lo que va de año han muerto en territorio castellano 53 trabajadores (23 en Madrid, 14 en Castilla la Mancha, 16 en Castilla y León). En la provincia de Valladolid han fallecido en este primer semestre 4 trabajadores, y en la mayor parte de los casos se podía haber evitado, como en estos dos ejemplos, los dos últimos trabajadores fallecidos:
- Un muerto en ACOR por caída (en un silo)… de la misma manera que se produjo otro muerto en la misma factoría en 2016. ¿No han tenido tiempo de implementar las medidas de seguridad para los trabajos en altura? ACOR CULPABLE.
- Un muerto en METALÚRGICAS OVIEDO por aplastamiento… la plancha que le aplastó estaba sujeta por enganches en mal estado según había denunciado el sindicato UGT ¿Y por qué se seguía trabajando sin cambiar los enganches? ¿y por qué si UGT lo sabía no paró la actividad en la fábrica.
Los “accidentes laborales” son la punta del iceberg de la masacre cotidiana de la clase trabajadora. Son la parte visible de la guerra permanente que sufrimos los trabajadores. Este terrorismo patronal es una constante que domina el medio del trabajo por el miedo: miedo al despido, miedo al castigo, miedo a la represión laboral y sindical, miedo al paro, miedo al accidente en el trabajo, miedo a perder la vida yendo al trabajo, miedo a no llegar a fin de mes… Los accidentes laborales no los van a parar la empresa ni los sindicatos. Somos los propios trabajadores los que debemos imponer las condiciones de seguridad y prevención de riesgos en el trabajo.
Para el empresario, la seguridad es un coste. Rara vez le importa de verdad, menos aún en estos tiempos en los que los márgenes de beneficios peligran por la competencia desaforada de las distintas burguesías entre sí.
Los sindicatos claman para que “se extreme la vigilancia en el cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”, o por “planes de choque”… pero llevan años pactando con los empresarios en el marco del diálogo social y las muertes y los accidentes no dejan de crecer.
La lucha contra las desgracias, nocividades, enfermedades y muertes en el trabajo debe ser parte de la lucha para reducir ritmos de trabajo, reducir la intensidad y duración de la jornada laboral y por el aumento de los descansos, especialmente donde se trabaje con mayor riesgo. Es imprescindible que los trabajadores nos organicemos por objetivos e intereses propios, contra cualquier colaboración con nuestros asesinos. Es imprescindible que la lucha se lleve a cabo con medios y métodos de clase y que enfrente, al mismo tiempo, a los patronos y capitalistas y a los sindicalistas y oportunistas que blanquean la explotación.
Los patrones los llaman accidentes. Los “sindicalistas”, accidentes laborales. NOSOTROS LOS LLAMAMOS POR SU VERDADERO NOMBRE: ASESINATOS.
Junio 2022 / 323 Comité de Solidaridad de los Trabajadores










