Este fin de semana próximo se presenta en Palencia, Cuéllar y Valladolid la obra de teatro Yo, la prisión ¡Confieso!. (presentación-lectura dramatizada), libro escrito por Marlon Húngaro y Ricardo Genelhú, que plantea la cárcel como un “personaje” y cuestiona críticamente el sistema penitenciario a través de una dramaturgia que mezcla reflexión política y teatro. 

 



Entrevista realizada por briega a uno de los autores, Ricardo Genelhú. 

Él es un investigador y escritor brasileño en el área de la criminología crítica. Doctor en Derecho Penal por la Universidad Estatal de Río de Janeiro, con Posdoctorados en Política Criminal y Criminología en la Universidad de Hamburgo, miembro de “No Prison” y de otras asociaciones como el Instituto Caricoca de Criminología (ICC) o de la Asociación Lationamericana de Derecho Penal y Criminología (ALPEC) y autor de numerosos artículos y varios libros sobre la crítica a la prisión y al encarcelamiento.

 

Ricardo, una de las cuestiones que más llama la atención en el libro es que la prisión aparece como un personaje con voz propia. ¿Cómo surgió la idea de narrar el sistema carcelario desde esa perspectiva teatral y personificada?

Influenciado por Beckett, Genet, Ionesco, Pinter, etc., y con el objetivo de democratizar y popularizar la criminología, acercándola a sus destinatarios reales, escribí un libro anterior, que también es una obra de teatro, titulado «Contracenando com o diabo ...no covil dos Criminólogos: uma peça de teatro do absurdo sobre a abolição das prisões» (Compartiendo escena con el diablo... en la guarida de los criminólogos: una obra de teatro del absurdo sobre la abolición de las prisiones). La idea del nuevo libro surgió después de que Marlon Húngaro y yo conversáramos sobre el anterior y consideráramos producir otra obra teatral, esta vez con la prisión como protagonista, porque ese es el papel que, lamentablemente, ha desempeñado en nuestra sociedad punitiva. Así pues, la idea solo pretendía revelar, en forma teatral, una realidad aterradoramente preocupante, que debería ofender la lucidez de las personas.

Yo, la prisión ¡Confieso!” combina dramaturgia y crítica social. ¿Qué puede aportar el teatro o la ficción que quizá no logra un ensayo académico sobre las cárceles?

Creemos que la principal diferencia que puede ofrecer es la de transformar el discurso generalmente burocrático y, a veces, innecesariamente científico, presentado por la criminología, en una narrativa sencilla que, al estar disponible a nivel cotidiano, tiene más posibilidades de ser accesible para quien lo lea que, directa o indirectamente, pueden identificarse más fácilmente con la tristeza, la angustia o el malestar de la historia contada, sensibilizándose con la necesidad de su solución urgente.

Durante el proceso de escritura, ¿hubo testimonios, experiencias o lecturas sobre el sistema penitenciario que influyeran especialmente en la construcción de la obra?

Creemos que nuestra obra es el resultado modesto y simplificado de todo lo que ha influido en nuestra formación, ya sean experiencias personales o profesionales. Además de la innegable influencia de quienes vinieron y lucharon valientemente antes que nosotros e influyeron en nuestro inconformismo sobre la cuestión penitenciaria, siendo imprescindible citar, aunque sin agotar la lista y sin ninguna jerarquía: Raúl Zaffaroni, Sebastián Scheerer, Juarez Tavares, Juarez Cirino, Ignacio Anitua, Vera Andrade, Vera Malaguti, Alicia Alonso, Massimo Pavarini, Howard Becker, Bronislaw Malinowski, innumerables novelistas, dramaturgos, etc.

El libro plantea una crítica radical al modelo de castigo. ¿Qué debate social les gustaría provocar en los lectores después de terminar la obra?

Sin duda, el deseo era intentar llamar la atención de la gente, para que al menos aceptaran escuchar otra versión sobre el encarcelamiento. Una versión que pone de manifiesto el doloroso hecho de que la prisión es ingrata y que no es fiel a la mano que la alimenta, ya que todas las personas estamos sujetas a su arbitrariedad, independientemente de lo que hagamos o dejemos de hacer, es decir, de si nuestras actitudes se consideran delictivas o no.

La cárcel se presenta como una institución estructuralmente violenta. ¿Crees que el problema es cómo funcionan las cárceles o que la propia idea de cárcel es incompatible con una sociedad justa?

Creemos que es lógicamente imposible conciliar «sociedad justa (justicia social) y prisión», porque una contradice evidentemente a la otra. Donde hay prisión, la sociedad será necesariamente injusta, porque el confinamiento nunca dejará de ser selectivo. Para nosotros, el castigo, producido principalmente por la cárcel, no puede coexistir con la idea de civilización (natural en una sociedad justa). De hecho, revela exactamente lo contrario. Es decir, cuanto más castigamos, menos civilizadas demostramos ser, porque, etimológicamente, civilización proviene de ciudadano (civis), y el encarcelamiento sigue la lógica de un zoológico, en el que las personas se convierten en animales de exhibición con una intención que no ha funcionado durante más o menos 250 años. Así, al igual que los animales, encarcelamos solo para satisfacer el placer del espectador que cree que su culpa se verá aliviada por el castigo del nuevo chivo expiatorio que es elegido diariamente por la prisión.

En el libro la prisión “confiesa”, pero rara vez las instituciones lo hacen. ¿Crees que la sociedad realmente quiere escuchar lo que ocurre dentro de las cárceles o preferimos mantenerlo fuera de la vista?

Parece que la mayoría de la gente realmente no quiere saber lo que ocurre en las cárceles, prefiriendo mantener la tragedia del otro, aquella persona considerada criminal, lejos de sus propios ojos, oídos, paladar y tacto, simplemente por juzgar erróneamente que, como mínimo, se lo merecía. Aun así, creemos que no podemos rendirnos, ya sea porque muchas personas ni siquiera tienen la mínima fuerza para manifestarse y exigir justicia, o porque no podríamos dormir tranquilos sabiendo que la prisión, que es el mayor crimen cometido en la Tierra, seguiría engañando a casi todo el mundo y reproduciendo el crimen que ella misma afirmó que combatiría.

Si la prisión pudiera seguir “confesando” más cosas que no aparecen en el libro, ¿qué verdades incómodas del sistema penal creen que aún faltan por decir públicamente?

Quizás la más importante sea también la más difícil de digerir: que la cárcel canaliza nuestro sadismo, consistente en ver a otra persona pagar y sufrir por una deuda que es colectiva, porque solo así nos sentimos ilusoria y provisionalmente menos culpables que esa persona.

Vuestra obra cuestiona el sistema penitenciario como mecanismo de castigo. Si las cárceles no funcionan como se supone —rehabilitar, reintegrar—, ¿por qué crees que seguimos defendiéndolas como solución principal?

Probablemente, todavía se defiende, y casi siempre con vehemencia: a) porque la mayoría de las personas creen inocentemente que la cárcel realmente funciona para lo que se propone, aunque sea de manera ineficaz, lo que ya es suficiente para su mantenimiento; o b) porque las personas imaginan prematuramente que la sociedad se destruiría si se renunciara al encarcelamiento, lo cual es impensable para ellas; o c) porque algunas personas, aun conscientes de la arbitrariedad y la injusticia de la prisión, simplemente desean disfrutar viendo sufrir al otro en su lugar; aunque incluso hay d) quienes creen inocentemente que la prisión hace algún bien, o incluso mucho bien, y que es indispensable.

Si mañana se pudiera reformar radicalmente el sistema penal, ¿qué cambiarías primero y qué papel debería tener —o dejar de tener— la prisión en esa transformación?

Solo hay dos sistemas posibles. Uno es el que Sebastian Scheerer y yo denominamos en nuestro libro” Manifiesto para abolir las prisiones” como método homeopático. Según este, la mayoría de los tipos penales (delitos) se trasladarían a otras ramas del Derecho y se resolverían mediante el Derecho civil, tributario, laboral, administrativo, medioambiental, etc. Obviamente, sin la imposición de sanciones penales, es decir, mediante la aplicación de multas, reparaciones (indemnizaciones, compensaciones, etc.), cierres de actividades, prohibiciones de contratar, etc. Al derecho penal se le reservarían solo unas 8 o 10 conductas que seguirían, al menos durante algún tiempo, siendo consideradas delictivas, aquellas que hipotéticamente ocurren con más frecuencia o que más molestan a la sociedad. Pero el problema de este sistema es que sigue siendo selectivo, lo que hace que una minoría cargue con todo el peso de las desviaciones de la mayoría de las personas. El otro método sería el que llamamos quirúrgico. Según este, todas las conductas pasarían del derecho penal a las demás ramas del derecho, eliminando definitiva e íntegramente el castigo. Por muy radical que parezca, ¿no es eso lo que ya ocurre, y de peor manera, cuando descubrimos que la impunidad de la mayoría de los delitos se acerca, cuando no supera, al 90 %? s decir, no admitimos que los delitos sean resueltos de manera real y eficaz por las demás ramas del derecho, pero no nos molesta que ni siquiera se resuelvan, quedando impunes sus autores, a quienes a menudo ni siquiera llegamos a conocer. Se trata de una incoherencia que debe ser denunciada para que nadie más se atreva a seguir defendiéndola.

Quieres añadir alguna otra aclaración para quienes lean el texto…

Desde hace 250 años, la prisión promete prevenir los delitos mediante la aplicación de castigos. Teniendo en cuenta que prevenir significa hacer que los delitos dejen de ocurrir, es decir, que desaparezcan, ¿por qué cuanto más encarcelamos, más tenemos que encarcelar? Esta es una pregunta cuya respuesta invalida cualquier argumento en contra de la abolición de las prisiones, porque deja claro que el objetivo nunca fue proporcionar una sociedad más segura, ya que el mantenimiento de las cárceles contribuye a nuestra inseguridad, al multiplicar la delincuencia.

Por último, aclaramos que el objetivo de nuestro texto no es defender al delincuente, el delito, la delincuencia, porque ya están muy bien defendidos por quienes desean la continuidad de la cárcel, ya que esta los reproduce de forma incontrolable. El objetivo del libro es mostrar otra versión de un futuro posible, en el que, una vez eliminada la máquina reproductora de delitos, tengamos la oportunidad de vivir mejor, o al menos con alguna esperanza razonable y sensata.

 

Fuente: https://www.briega.org/es/entrevistas/entrevista-a-ricardo-genelhu-co-autor-libro-yo-prision-confieso

 

Dos trabajadores del metal se suben a una grúa en el astillero de Navantia en San Fernando en protesta contra las "listas negras" 

 

Dos trabajadores del metal se han atrincherado en una grúa a varios metros de altura en el astillero de Navantia en San Fernando, desde donde han descolgado una enorme pancarta para rechazar lo que consideran "listas negras" en la industria de la Bahía de Cádiz. 

"Exigimos una solución política y que se cumpla la Constitución con el derecho al trabajo digno", explican en un comunicado remitido tras esta acción que, aclaran, realizan a título personal. Fuentes de Navantia niegan tajantemente la existencia de este veto por parte de la compañía.

Los trabajadores Manuel Balber y Jesús Galván se subieron anoche a una de las grúas de la factoría de esta localidad isleña y allí continúan este miércoles para demandar una solución al veto que sufren para ser contratados desde hace años en el sector del metal de la provincia de Cádiz, algo que atribuyen a su condición de representantes de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM).

"Somos padres de familia, nos quieren en la exclusión social y nos castigan por defender los derechos de los trabajadores, los nuestros y los de nuestros compañeros", afirma Galván desde la grúa a los empleados del astillero que han ido a mostrarles apoyo. Estos profesionales del metal insisten en que sufren una represión sindical desde hace al menos seis años, lo que les impide trabajar en su tierra, con las consecuencias que eso tiene en su núcleo familiar. Aseguran que, a pesar de su experiencia como soldadores y de la demanda actual de carga de trabajo que tienen empresas como Navantia o Dragados, estas compañías tractoras y sus subcontratas los han incluido en unas "listas negras", por las que no pueden optar a ningún contrato. 

"Nos vemos obligados a esta protesta ya que ni los comités de empresa se han dignado a preguntar por nuestra situación", agrega.

Galván y Barbel explican que han decidido subir a la grúa de Navantia San Fernando y desplegar una pancarta contra las listas negras "tras agotar todas las vías posibles". 

El equipo de organización de CTM, con los dos afectados presentes, protagonizó hace dos semanas una acampada frente a las puertas del astillero de San Fernando. El sindicato recordaba entonces la sentencia de 2020 contra el despido de estos dos trabajadores trs una acción sindical. "No hace falta explicar más: hay listas negras, y por eso no entran. Pero también hay persecución sindical. Los comités de empresas tienen los mismos intereses que la patronal: no tener a gente que dé la cara y luche”, abundaba Diego Rodríguez, como portavoz de CTM. Galván y Barbel también han presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo para dar oficialidad a su queja.

La producción de Navantia ha quedado paralizada tras estos hechos y en solidaridad con los compañeros subidos a la grúa para denunciar la existencia de listas negras. 

Durante la mañana, varios compañeros del astillero se han acercado a la grúa para expresar su solidaridad a Manuel y Jesús. Entonces, el personal de seguridad y altos cargos de Navantia ha procedido a tomar los números de tarjeta de identificación a los empleados solidarios. Además, los soldadores han informado que otros compañeros que han acudido a expresar su solidaridad en el aparcamiento exterior de Navantia también han sido expulsados, bajo el argumento de que "es un aparcamiento privado", notificado en varios carteles que la empresa ha colocado al instante.

La acción en la grúa de Navantia vuelve a poner el foco sobre la contratación en el sector naval y del metal gaditano, caracterizado por una fuerte externalización a través de empresas auxiliares. Balber y Galván insisten en que su protesta es el último recurso que les queda tras haber agotado todas las vías posibles para recuperar su derecho a trabajar en su tierra sin ser señalados por su militancia sindical en la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM). "Firmar es romper el silencio; es defender los derechos de toda la clase trabajadora", reivindican los obreros. 

 



Informaciones anteriores

> https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2026/03/metal-bahia-de-cadiz-contra-las-listas.html

 

[recibimos y publicamos]

 

 Combatamos el racismo y la extrema derecha en los barrios, en las aulas y en los lugares de trabajo

 

La extrema derecha toma vuelo en todo el mundo. ¿Por qué? Porque en la profunda crisis capitalista que empuja a la miseria a sectores crecientes de la clase obrera y los pueblos, el gran capital debe evitar cueste lo que cueste que el profundo descontento obrero y popular se gire contra ellos, que son los verdaderos responsables de la crisis. El objetivo de la extrema derecha es dividir la respuesta obrera y popular encontrando a los supuestos culpables del grave retroceso de las condiciones de vida entre la gente del pueblo: el inmigrante, el pobre, la mujer, el homosexual, el musulmán, el okupa, los anarquistas o los comunistas...

El gran capital pone mucho dinero para sacar de la marginalidad a la extrema derecha, porque, aunque son no políticamente correctos y a veces incómodos para el gran capital, los necesitan para ocupar la calle. La extrema derecha se construye desde la exaltación del nacionalismo, el machismo, el racismo, la familia, la religión... Todo al servicio de salvar a las clases dominantes. Lo que vemos hoy es la primera fase de reconstrucción de la extrema derecha en formulaciones autoritarias, no todavía como fascismo.
 

 

La lucha por la calle
 

Los grupos fascistas siempre han actuado en la calle, con asesinatos como el de nuestra Yolanda González o Guillem Agulló. Vox sale de la marginalidad de aquellos grupos fascistas y baja a pie de calle.

La lucha contra la extrema derecha no es sólo una batalla ideológica contra el machismo, el racismo, el españolismo... porque no se esconden y hacen bandera. Tampoco se le puede combatir con la política de "aislar" a la extrema-derecha con un pacto de las fuerzas "democráticas". Hay que enfrentar a la extrema derecha desde la independencia de clase, combatiendo las políticas de los gobiernos que generan las condiciones con este empobrecimiento generalizado, con la división de la clase trabajadora, sobre las que se construye el fascismo.

Los ataques racistas a Torre Pacheco o el desalojo del BD9 de Badalona son ejemplos de esta ofensiva de la derecha y la extrema derecha, que crece en un terreno respaldado por el “gobierno más progresista”. La ley de extranjería y los asesinatos en la valla de Melilla bajo el gobierno del PSOE y SUMAR generan el marco para el auge de Vox o Aliança Catalana. La regularización es una victoria del movimiento, pero no es suficiente: hay que derogar la ley de extranjería que condena al silencio y la vulneración de los derechos más básicos a los trabajadores y trabajadoras migrantes durante años. Al igual que los miles de pisos vacíos en manos de los grandes tenedores, y las políticas que no cortan la especulación ni impulsan un parque público de vivienda. También la precariedad laboral, los despidos y cierres. La demagogia de la extrema derecha no se combate sólo ideológicamente sino sobre todo luchando en los puestos de trabajo, en los centros de estudio y en los barrios para cambiar las condiciones de vida.

La ofensiva de la extrema derecha es global y pasa por el apoyo a Israel en el genocidio en Palestina y ahora en la guerra imperialista contra Irán, que sabemos que no traerá ninguna libertad a las mujeres y pueblos de Irán. Abascal, Orriols, como Milei u Orbán, ven materializado en el estado de Israel su proyecto supremacista y colonial. La resistencia palestina es también la punta de lanza contra la fascistización del orden internacional imperialista.

Detengamos el fascismo y el racismo luchando como una sola clase
Fuera la ley de extranjería, derecho al empadronamiento, cerremos los CIES.
Detengamos las guerras imperialistas. Viva Palestina libre.

 

Barcelona 28 de marzo de 2026
Lucha Internacionalista




 

PALESTINA:

RECORDAR y NO OLVIDAR

 

Hoy en día se escucha muchas veces que “dato mata relato”. Nuestro relato dice que el que mata es Israel, que el que sigue torturando es Israel y que el genocidio se sigue perpetrando ante los ojos de todo el mundo, y cuando se habla de ello, es de forma muy esporádica y muy sutil.

Existen datos, pero para los defensores del Estado de Israel, todos los datos sobre palestinos muertos o niños sepultados bajo los escombros, que no provienen del Estado de Israel, son datos de terroristas, datos de Hamás, utilizados con fines propagandísticos. Si aún tenemos que acudir a los datos para horrorizarnos, es que no hemos entendido nada de este mundo. Un solo asesinato sistemático, un solo represaliado, un solo exiliado forzoso del pueblo palestino, una sola familia separada entre sí, sería motivo suficiente para tomar partido por este pueblo oprimido y por su lucha por una vida y un futuro sin opresión étnica, política y económica, en su propia casa.

Sabemos que empresas y entidades colaboran, comercian, participan o son propiedad de grupos capitalistas que se llenan los bolsillos directamente (mediante la venta de armas y medios de destrucción) o indirectamente (mediante inversiones en un futuro que prevé la erradicación de los palestinos de Gaza y Cisjordania). Carrefour, el Real Valladolid o Vitaldin (la antigua Dulciora) son algunos ejemplos de estas empresas en nuestra ciudad, una muestra de que el dinero manchado de sangre no huele mal y de que en el capitalismo las ganancias se obtienen, incluso mediante el genocidio.

Denunciar su colaboración, su silencio, aquiescencia o su apoyo abierto al genocidio, dejando de contribuir a su enriquecimiento, debería ser una postura de pura humanidad. Al igual que las protestas masivas en las calles y la presión sobre los políticos. Pero, aún así ¿es suficiente? ¿Cómo generar verdadero impacto con nuestras acciones frente a las élites políticas para que no vuelvan siempre a las palabras vacías, la hipocresía, los gestos sin significado? Si hoy en día somos débiles, ¿cómo podemos pretender influir en las relaciones entre Estados a nivel planetario, impedir genocidios, guerras, asesinatos de personas como nosotros en otras partes del mundo? Los ricos y las élites no son quienes mueren en los bombardeos ni quienes son enviados al frente a defender sus intereses.

Debemos recordar y no olvidar a los muertos. Debemos hablar de solidaridad de clase, de internacionalismo, de antiimperialismo (correcto), pero estas palabras se enfrentan a la dureza de la realidad material. El capitalismo es el culpable de este genocidio, el capitalismo por partes y en su conjunto como sistema criminal.

Ha habido esfuerzos en buena dirección, como el de los trabajadores portuarios de Francia, Italia y Grecia para boicotear la carga y descarga de material destinado a Israel, lo que tuvo un impacto directo en su guerra contra los palestinos. Pero son solo pequeñas chispas y se limitan a una sola zona.

La clase trabajadora, el proletariado, el pueblo «sin reservas», tenga trabajo o no, es un sujeto planetario, pero sin comunicación ni coordinación internacional. Estamos divididos por el individualismo, la ideología democrática, los diversos nacionalismos reaccionarios, el racismo, la arrogancia del mundo occidental... y esta división está siendo fomentada desde el poder para perpetuarse.

¿Qué podemos hacer? Podemos continuar con el boicot a nivel individual o con pequeños gestos... o podemos organizarnos, por encima de las categorías en las que nos dividen y con las que nos enfrentan, organizarnos juntos y entrar realmente en la lucha, en nuestros barrios, nuestras calles, aulas y puestos de trabajo; enfrentarnos a los capitalistas que causan y se benefician de las guerras y del genocidio del pueblo palestino, a nivel nacional e internacional, a los planificadores del nuevo orden mundial —que incluye el exterminio de etnias y de poblaciones en zonas de interés para el lucro capitalista o por motivos de guerras entre Estados, así como a la represión desatada en el interior—. Pero para luchar y organizarnos, debemos combatir lo que es, realmente, su mayor triunfo: nuestra desunión.


Hacemos un llamamiento a la clase trabajadora, a los proletarios, a las masas sin recursos, a las etnias oprimidas de todos los lugares, para que se den cuenta de que en Palestina se está produciendo una matanza, un genocidio, y que necesitan nuestra ayuda «desde fuera»: que toda la explotación laboral, la miseria, la opresión, los asesinatos y las guerras en el capitalismo solo existen porque no hemos sido capaces de unirnos, de luchar juntos, más allá de las naciones, las razas y los géneros, por un mundo sin élites parasitarias, por un mundo en el que cada una de nuestras acciones no fuera un paso hacia el enriquecimiento de otros, sino que nos desarrollara y elevara a todos, como seres humanos auténticos, como comunidad humana.


Solidaridad con el pueblo palestino: basta ya de asesinatos, basta de genocidio.

¡A la lucha! ¡Para que los palestinos puedan vivir como personas y no como animales destinados al matadero!

¡A la lucha! ¡Para que vivamos como personas con una vida plena donde queramos vivir, y no seamos tratados como objetos andantes destinados a la explotación y a la opresión en beneficio de los capitalistas!



Marzo 2026 / 333 -         

Comité de Solidaridad de los Trabajadores


Fotografía de Rizel Abdel Jawad @rizek_eldremle

 

El próximo domingo 19 de abril tendrá lugar la XXIII Marcha contra la Macrocárcel de Zuera (Zaragoza) bajo el título este año de “La desatención sanitaria es tortura. ¡Salud, resistencia y libertad!”.

 



 

La programación de jornadas previas y para ese fin de semana será:


Sábado 11 de abril > Centro Joaquín Roncal. (C/San Brauilio 5-7, Zaragoza)
- 17:00. Jornada: Salud y prisión en Aragón

Viernes 17 de abril > CSA LA REVUELTA (C/San Agustín 18, local , Zaragoza)
- 19:30. Proyección del documental “El método Roumeau. De la cárcel al teatro”.  Presentación con Jacqueline Roumeau .

Sábado 18 de abril > CSO KIKE MUR  (Plaza Memoria Histórica - antigua cárcel de Torrero, Zaragoza)
- 16:30. Café / bizcocho: Anímate a colaborar con la preparación de la marcha.  
- 18:00. Presentación del libro "Entre el azar y la necesidad" con sus autores Daniel Pont e Ignacio González.
- 20:00. Presentación del libro: "Pájaros azules". Experiencias de una vida en prisión con Santiago Cobos.
- 21:00. Cena popular.
- 21:30. Recital y flamenco: "Versos de intramuros" con  Santiago Cobos y La Pulga.

Domingo 19 de abril > Marcha contra la macrocárcel de Zuera.
- 9:30h. Salida en bicicleta desde la Plaza de la Magdalena
- 11h. Salida en bus  desde el Colegio Tenerías (Coso Bajo) 
- 13h. En el parking de la Macrocárcel de Zuera:
  • Radio Hawai emitiendo para dentro de los muros en el 102.4fm.
  • Charla
  • Concierto
  • Danza
  • Taller de cartas
  • Actualización sobre casos represivos en el estado español
  • Comida vegana
  • Cuentacuentos
  • Y mucho más!!

Los bonos de apoyo o de viaje en bus los puedes conseguir en CSO Kike Mur (Plaza Memoria Histórica - antigua cárcel de Torrero) y Pottoka (Martín Carrillo,5).

¡Abajo los muros!!

 

Los trabajadores del metal comienzan una acampada contra las listas negras por actividad sindical en Cádiz

 
 Coordinadora de Trabajadores del Metal Bahía de Cádiz denuncia que las empresas están elaborado listas para no dar trabajo a empleados que hayan participado de protestas laborales.

“En la provincia de Cádiz se está produciendo un veto laboral contra los trabajadores. Muchos de ellos son anónimos y jamás conoceremos sus nombres porque existen situaciones coercitivas tanto en las subcontratas como en las grandes empresas de la bahía”, explican.

 La situación ha llevado a varios trabajadores del sector a iniciar una acampada frente a la empresa Navantia en San Fernando para que esta situación termine.

 

Sindicato CTM: https://www.instagram.com/sindicatoctm/

EL SALTO: Comienza la acampada contra las listas negras a las puertas de Navantia: https://www.elsaltodiario.com/cadiz/trabajadores-del-metal-comienzan-una-acampada-listas-vetos-actividad-sindical-cadiz

 



______________

Metal Bahía de Cádiz. COMUNICADO DE CTM SOBRE LA SITUACIÓN DE MANUEL BALBER I JESÚS GALVÁN 

 

 


Manuel Balber y Jesús Galván son dos soldadores con más de 30 años de experiencia que, además de ser reconocidos por su profesionalidad, han participado activamente en las reivindicaciones obreras del metal. Por esta razón, fueron vetados, inicialmente, hace 10 años de la factoría de Dragados. Aún así, nunca han renunciado a su justa lucha:

En el verano del 2020 nuestros compañeros Jesús Galván y Manuel Balber fueron despedidos de una subcontrata de Navantia/Puerto Real después de unas protestas en la que se reivindicaba carga de trabajo. Varios años después estos astilleros permanecieron sin apenas faena.

Inmediatamente, sus compañeros decidieron parar los Astilleros de Navantia San Fernando y Puerto Real durante una semana como protesta por los despidos.

Los Comités de Navantia, el de Dragados y varios sindicatos consideraron, sobre las reivindicaciones de carga de trabajo y los posteriores paros, que “estaban de acuerdo con el FONDO de las reivindicaciones, pero NO en las FORMAS”

Jesús y Manolo denunciaron los despidos y, dos años después, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJ) les dio la razón y consideró que los despidos eran NULOS por tratarse, según dicho tribunal, de una represalia por las acciones sindicales en las que ambos participaron. No obstante, al tratarse de trabajadores eventuales y haber acabado la obra para la que fueron contratados, no volvieron a sus puestos de trabajo.

A pesar de que, según la propia patronal, estamos en un momento histórico de carga de trabajo -en el que factorías, como la de Dragados, están teniendo que traer soldadores del extranjero-, 6 años después de haber sido despedidos y 4 de haberles dado la razón los tribunales, Manolo y Jesús, soldadores con diferentes homologaciones y profesionales contrastados, no han vuelto a trabajar en ninguna factoría de la Bahía ni en ningún taller. El despido de ambos no fue un hecho puntual, fue una auténtica CADENA PERPETUA.

No estamos hablando entonces, de ninguna de las maneras, de una decisión judicial. Se trata, claramente, de una DECISIÓN POLÍTICA que se debe resolver con una respuesta POLÍTICA. Se castigó a los dos compañeros, pero, en realidad, lo que se hizo fue enviar una señal al conjunto de los trabajadores para que nadie se atreviera a reivindicar sus derechos.

Por tanto, la más que demostrada condena a ambos compañeros no es una cuestión que solo atañe a ellos. Es una vulneración de los derechos fundamentales y es anticonstitucional. Y supone un ataque a la libertad sindical, que se debería defender desde el sindicalismo estatal, no desde un solo sindicato.

 

Desde CTM desconocemos cuál es la “FORMA” adecuada para llevar a cabo estas exigencias, pero sí tenemos clarísimo que la solución, la forma, no puede ser NO HACER NADA: algo que ha ocurrido estos años, creando un gran sufrimiento a ellos y sus familias.

Es inadmisible que la izquierda política y la sindical nos llevemos las manos a la cabeza por el auge del fascismo y permitamos que prácticas, claramente propias de una dictadura y del franquismo, se estén dando dentro de las factorías del metal de la Bahía de Cádiz.

 

¡INSISTIMOS!, desde CTM desconocemos cuáles son las FORMAS ADECUADAS de tratar el problema, pero no vamos a permitir que nuestros compañeros sigan teniendo que emigrar. Nos gustaría, deseamos y aprovechamos este escrito para hacer un llamamiento a que esta respuesta se dé desde todas las fuerzas sindicales, políticas y sociales que se consideren democráticas.

A partir de ya, nuestro sindicato se pone a disposición de quienes quieran colaborar en acabar con esta injusticia, dejando claro que no vamos a perder más tiempo y que, de la FORMA que sea, Manolo y Jesús tienen que volver a trabajar en la Bahía de Cádiz de manera inminente.

 

 


Coordinadora de Trabajadores del Metal Bahía de Cádiz

 

Una cosa quedó clara el verano del año pasado: el operativo de incendios forestales fue insuficiente y se vio sobrepasado por la oleada de incendios que arrasó 144.000 Ha y dejó 5 personas muertas. Un operativo compuesto mayoritariamente por fijos discontinuos e interinos, contratados por alguna de las 35 empresas privadas que operan en la Comunidad y entre las que destaca Tragsa.

 

La parte pública está formada por lxs agentes medioambientales, las charlis o carrocetas con conductor y peón manguerista y lxs vigilantes de incendios: soy unx de ellxs. 
En verano somos los ojos del monte, pero de un tiempo a esta parte, diversos estudios oficiales cuestionan esta labor, afirmando que son los particulares, a través del 112, quienes dan la mayor parte de avisos de incendios. Presentan como irrefutables unos resultados que ni siquiera tienen en consideración que el 112 es un servicio que funciona 24 horas al día los 365 días al año, mientras que lxs vigilantes trabajamos 10 horas diarias, 6 meses al año. Da igual cual sea la realidad. Ya han decidido que estamos amortizadxs y la prueba más clara es la implantación definitiva, en todas las provincias, de los sistemas de videovigilancia que nos sustituirán. El señor Quiñones, Consejero de Medio Ambiente, niega este extremo, pero todos los hechos apuntan en esta dirección.
 
El incendio de la Sierra de la Culebra de 2022, con 65.600 Ha quemadas y cuatro muertos, le puso en el punto de mira y obligado por las circunstancias reconoció con la boca pequeña la necesidad de aumentar recursos económicos y humanos para proteger las masas forestales, por lo que la prevención era fundamental. Todavía humeaba Zamora, cuando reunidos el Consejero, los representantes de CCOO y UGT y el presidente del sector privado acuerdan en la Mesa del Diálogo Social (sic), del 27 de septiembre de 2022, "en relación con los escuchas de incendios en puestos de vigilancia de montes (...) acometer un proceso de análisis de la eficacia del sistema de vigilancia en sus vertientes humana y telemática para formular una propuesta de modernización, restructuración y adaptación que optimice las capacidades de ambos planificando una prestación a 12 meses en 2025 con el personal necesario para compatibilizar ambos sistemas". Esa optimización vino de la mano del Director de Patrimonio Natural y Política Forestal, mediante una resolución de diciembre de 2022 y según la cual, unas 60 torretas de las 164 existentes solo trabajarían a 6 meses porque se instalarían cámaras de video vigilancia, justificando esta medida en que "la mayor parte de estos puestos se concentran en áreas con menor peligro de incendios". 
 
Solo en Palencia la medida afectó a 5 puestos de los 14 existentes, tres situados en pleno parque de la montaña palentina y los otros dos en zonas forestales de gran riqueza. Al resto de lxs vigilantes nos enviaron a las bases de las charlis para realizar "otras funciones complementarias propias de su grupo". Un cajón de sastre donde cabe todo, desde limpiar a pico y pala los pasos de ganado, arrojar neumáticos en una supuesta escombrera en Brañosera, dar de comer a los ciervos de la reserva del Monte El Viejo, que no cumplen ni los más mínimos controles veterinarios (30 de ellos murieron por comer hierba contaminada procedente de La Nava), trasladar cientos de EPI's de un lugar a otro, mientras lxs trabajadores no disponían de lo fundamental para trabajar, pintar puertas, verjas...y tocarnos las narices hasta aburrirnos. 
 
Los trabajos preventivos realizados son mínimos. No hay vehículos, no hay maquinaria, no hay herramientas, no hay organización, ni saben qué hacer con nosotrxs, bueno, sí saben, somos un grupo a extinguir, somos lxs invisibles.
 
El resto del operativo no está mejor. Lxs compañerxs denuncian contratos precarios, jornadas interminables en época de alto riesgo, donde la hora extra diurna se paga a 14€ y la nocturna a 17€, avituallamientos escasos y en ocasiones en malas condiciones, coordinación nefasta, comunicaciones pésimas, formación inexistente...
 
Así las cosas y dado que nada nuevo se espera para la campaña de 2026, porque nada han hecho, salvo vender humo y lanzar las consignas propias de época electoral, la asociación de trabajadores de incendios forestales de Castilla y León (ATIFCYL), convocó unas marchas con el nombre El monte no olvida, para recorrer parte de las zonas arrasadas por el fuego del verano pasado, recordar a los que dejaron la vida en ellos, denunciar las condiciones laborales de lxs que se enfrentan a los incendios, señalar a los responsables de semejante desastre y recordar al conjunto del operativo, que no han secundado las marchas, que, aunque pocxs, no dan la batalla por perdida, conscientes de que solo la perseverancia en la lucha da resultados.
 
 
LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO 
 
 

LA FALTA DE PERSONAL EN EDUCACIÓN pone en riesgo a las plantillas, los docentes y al propio alumnado.


 

 

Los sindicatos de la enseñanza llevan meses denunciando el déficit de personal, especialmente de personal auxiliar (PAS) -por ejemplo, el caso de los auxiliares administrativos alcanza el 33%-. Esto está provocando el «caos» en la Dirección Provincial y una intolerable sobrecarga en los centros educativos.

CCOO advierte de que la falta estructural de personal administrativo en los centros y direcciones provinciales de Educación está poniendo en riesgo el correcto funcionamiento del sistema educativo en todas las provincias de Castilla y de León. La junta alega, en cada caso, que no hay personal porque no hay en listas, pero la realidad parece ser que lo que no hay es dinero. Ante la ausencia de propuestas eficaces por parte de la Junta, los sindicatos han convocado en diciembre, enero y febrero concentraciones en la puerta de algunos centros (como el Ferrari en Valladolid, o el del IES de Miranda en Burgos) y/o frente a las Consejerías de Educación. 

En el caso del personal de administración, junto al número, ya muy escaso, de 939 puestos disponibles, incluyendo tanto las direcciones provinciales como los centros educativos, hay que señalar que un 25% están vacantes y casi un 40% están ocupados de forma temporal. Pero estas cifras, ya preocupantes, se agravan hasta lo insoportable si vemos el detalle de los centros: de 282 puestos, casi el 52% están vacantes y un 20% ocupados de forma temporal. La falta de previsión y de cobertura de vacantes acarrea problemas laborales graves y psicosociales al personal afectado y repercute negativamente en el personal docente y laboral y en el propio funcionamiento de los centros. La sobrecarga de trabajo y la saturación pueden provocar en breve el colapso de parte del sistema educativo (ese del que la Junta tanto presume). El personal de administración es esencial para el buen funcionamiento de los centros, sobre todo en épocas claves como las de matriculación y admisión. Y qué decir de la ausencia de conserjes en tantos otros centros donde personal docente y de la dirección tiene que realizar esas tareas.

Por su parte, un sindicato como CSIF (más bien cercano a los gobernantes de Castilla y León) ha denunciado la carencia de unas 8.500 plazas de empleados públicos en la Comunidad y ha amenazado a la Junta, y en concreto al consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, competente en el ámbito de las plantillas, con tomar "medidas legales" de forma inmediata, ante la falta de reemplazo de los trabajadores que cogen permisos, bajas o vacaciones.
Las jubilaciones, las bajas, las sustituciones... en ocasiones se cubren correctamente, pero en multitud de ocasiones pasan meses sin que haya personal para sustituirlos. Y esto se da en todos los niveles de los empleados de la enseñanza: en conserjes, personal de administración, docentes, etc, etc.

CCOO, Stecyl, CGT y el resto de sindicatos exigen a la Consejería de Educación que dote de inmediato a estos servicios de los recursos humanos necesarios para garantizar la salud del personal, el respeto a las condiciones laborales y el correcto funcionamiento de los centros, y priorizar lo que importa: la educación.

El personal administrativo de los institutos de secundaria se ve afectado por esta falta de personal de apoyo y gestión de la Junta de Castilla y León. El personal protesta contra la "crónica e insostenible" falta de personas en los cuerpos administrativos. 

La falta de personal administrativo tanto en las direcciones provinciales de educación como en los propios centros educativos está generando graves consecuencias que merman la calidad y eficiencia del servicio educativo. Los equipos directivos, el profesorado y el personal no docente de los colegios e institutos se ven obligados a dedicar tiempo añadido a tareas que permitan el correcto funcionamiento de los centros aunque no correspondan a sus funciones, lo que contribuye a aumentar su sobrecarga de trabajo. Esta situación está provocando un deterioro manifiesto de una calidad educativa pública que se sostiene gracias al ejercicio, no suficientemente reconocido, de responsabilidad de personal docente y laboral para contrarrestar la irresponsabilidad y dejación de funciones de la Junta de Castilla y León que tiene agotado a todo su personal.

La sobrecarga de trabajo también se traduce en retrasos en la tramitación de expedientes, la lentitud en la respuesta a las familias y, en última instancia, en una gestión educativa menos eficaz y una peor atención a las necesidades reales del alumnado. La falta estructural de personal administrativo en las direcciones provinciales de educación es la causa directa del retraso crónico en la cobertura de sustituciones del personal docente y no docente.

El atasco burocrático deja al alumnado sin profesorado durante días o incluso semanas, interrumpiendo la continuidad del proceso educativo y afectando gravemente a la programación y evaluación. Además, fuerza al profesorado y equipos directivos a asumir la custodia y la carga lectiva del compañero ausente, aumentando su sobrecarga laboral y deteriorando la calidad de la enseñanza en todo el centro. En última instancia, la lentitud administrativa para tramitar un nombramiento se traduce en una vulneración del derecho a la educación del alumnado.

La Junta, cuando los directores de los centros y los sindicatos reclaman esta situación, alega que o "no hay dinero" o es que "nadie quiere cubrir esas plazas". Este mantra del "no hay dinero" (¡para publicidad institucional siempre sobra!) también está afectando a la propia sostenibilidad de muchos centros que han visto en los últimos años como se reducía el presupuesto con el que cuentan para el mantenimiento de sus funciones habituales.

Las protestas se están produciendo en las principales localidades de la comunidad y se reproducen desde noviembre del año pasado hasta el día de hoy. Y, por el bien de todos, deberían ir a más.

 

Solidaridad con la lucha de los trabajadores de la enseñanza.  

SUBIDA DE SUELDO AL PERSONAL PEOR PAGADO. MÁS PERSONAL, MÁS MEDIOS.

 



_______
ALGUNAS PROTESTAS EN DIVERSAS PROVINCIAS Y LOCALIDADES:

> Protestas en Aranda y Burgos (noviembre 2025): (1) https://www.burgosconecta.es/provincia/protestas-tres-institutos-burgos-deficit-personal-administrativo-20251118184730-nt.html ; (2) https://cgtburgos.org/2025/12/02/la-cgt-de-burgos-situa-el-deficit-de-administrativos-en-los-centros-de-ensenanza-como-crisis-estructural/
> Concentración en Miranda de Ebro (noviembre 2025) : https://stecyl.net/denuncian-que-la-falta-de-personal-en-los-centros-docentes-y-en-las-direcciones-provinciales-de-educacion-pone-en-riesgo-la-calidad-educativa-de-los-centros/
> Protestas en Cistierna (León): https://ileon.eldiario.es/provincia/protesta-instituto-publico-cistierna-deterioro-centro-falta-personal-cinco-meses_1_12948319.html
> Protestas en Valladolid: https://www.europapress.es/castilla-y-leon/noticia-personal-direccion-educacion-valladolid-protesta-contra-insostenible-falta-administrativos-20251218140052.html
> Más movilizaciones en Valladolid (febrero 2026): https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/ronda-movilizaciones-falta-personal-centros-educativos-valladolid-20260220080210-nt.html

 

17 de marzo, huelga general en el País Vasco y Navarra :

Lucha de clase frente a todo tipo de nacionalismo, localismo o corporativismo

 

 

 

El próximo 17 de marzo, los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde han convocado una huelga general en el País Vasco y Navarra para exigir que el salario mínimo interprofesional se sitúe, en ambas comunidades autónomas, en 1.500 euros.

 

 Esta reivindicación es doblemente engañosa y peligrosa para la clase proletaria del País Vasco, de Navarra y del resto del país. En primer lugar, la exigencia de que se fije un salario mínimo especial para las dos comunidades en que se convoca el paro, implicaría que se concediese a los gobiernos de ambas el derecho a hacerlo, es decir, que se transfiriesen las competencias necesarias para ello desde el gobierno central a los entes autonómicos. Es evidente que se trata de una exigencia que, más que en defensa de las condiciones de vida y de trabajo de los proletarios vascos y navarros se dirige a reforzar el frente común con las burguesías locales vasca y navarra, siempre en liza con el Estado central para apuntalar y ampliar las prerrogativas legales adquiridas. De hecho, una reivindicación del tipo se coloca en la estela de la última ronda de concesiones que el Estado español está realizando tanto a las comunidades de País Vasco y Navarra como a Cataluña y a las puertas de un cambio sustancial del régimen de financiación autonómica que, con toda probabilidad, implicará la extensión del modelo de concierto fiscal que rige en las primeras primero a Cataluña y, después, posiblemente, a otras comunidades.

En segundo lugar, el simple hecho de enarbolar este tipo de reivindicaciones que buscan dividir a los proletarios por su lugar de origen o de residencia, que tienen como objetivo reforzar las diferencias que existen entre los trabajadores de País Vasco y Asturias o entre los de Navarra y La Rioja, colocan a los trabajadores para los que se exige esta ventaja comparativa como apéndices de su propia patronal: el objetivo a lograr sólo puede ser mantener un estatus superior al del resto del proletariado que queda vinculado a las exigencias que la burguesía local impone a la central y, en todo caso, a las necesidades de la primera. Todo un pacto de solidaridad nacional que aboca a los trabajadores a la defensa de la economía vasca y navarra como manera de mantener una situación privilegiada.

Por supuesto, la reivindicación no se logrará. Ninguno de los sindicatos convocantes tiene fe de ningún tipo en ello y simplemente se trata de movilizar a un proletariado que en los últimos años está dando muestras de ser capaz de luchar en defensa de sus verdaderos intereses de clase para que se sume al proyecto regionalista de su patronal, su Parlamento y su burguesía. Pero aún con muy escasas posibilidades de éxito, el simple hecho de que los sindicatos vascos y navarros lancen una convocatoria de este tipo, que sin duda cuenta con la aquiescencia de las autoridades y de los empresarios, ya tendrá un efecto completamente negativo entre los proletarios. Y veremos a la llamada “mayoría sindical vasca”, que de alguna manera pretende ser una alternativa al sindicalismo de concertación de los grandes sindicatos CC.OO., UGT o CGT, imponer no una huelga de clase, sino una movilización por la unidad nacional y en defensa de los intereses inmediatos y generales del empresariado vasco. Todo un entrenamiento para cuando, llegado el momento, los proletarios sean llamados a hacer otro tipo de sacrificios por la economía patria.

Ante los intentos de estas organizaciones (y de aquellas de la izquierda parlamentaria y extra parlamentaria) que les hacen el juego, de vincular la defensa de las condiciones de vida de los proletarios al triunfo de una u otra política burguesa, en este caso de consolidar la descentralización también en el ámbito de la legislación laboral, resulta igualmente peligroso oponer un modelo centralizador y anti autonomista. Si las competencias en materia de Seguridad Social y trabajo continúan en manos del Estado central… ¡estarán igualmente en manos de la clase burguesa! Poca o ninguna importancia tiene que la burguesía explotadora sea española o euskaldún. Los proletarios no pueden depositar ninguna confianza en el enemigo de clase. Sólo su lucha, el enfrentamiento sobre el terreno inmediato -en defensa del salario, de la reducción de la jornada de trabajo, contra la nocividad en las empresas, contra los despidos, etc.-, que es donde se enfrenta tanto con la patronal de la Ikurriña como con la de la rojigualda, tiene algún valor a la hora de imponer sus verdaderas exigencias de clase. La centralización o la descentralización, la confederación o el Estado unitario… son cuestiones que no tienen ninguna importancia para los trabajadores. Pero no porque la cuestión política, la cuestión del Estado (con su legislación, su ordenamiento territorial, etc.) le deba resultar indiferente (¡todo lo contrario!) sino porque en los términos en los que se plantea el enfrentamiento entre esa burguesía vasca que tiene como aliados a ELA, LAB, etc. y la burguesía española… la victoria de ninguno de los dos bandos podría reportarle ningún tipo de beneficio. Tanto la consigna nacionalista, hoy aguada en formas de descentralización de tipo confederal, como la consigna de la unidad nacional son llamamientos que sus diferentes enemigos de clase lanzan para tratar de vincularlos a su campaña de guerra inter-burguesa.

 

Los proletarios del País Vasco y de Navarra han dado buenos ejemplos de lucha en los últimos años. El caso de Tubacex, en 2021, donde una huelga contra los despidos concitó la solidaridad y la organización de buena parte de los proletarios de la fábrica y fue ejemplo para trabajadores de otras muchas empresas y regiones, fue muy significativo. Como lo ha sido el de los trabajadores de Mercedes de Álava, que ya durante los primeros días de la pandemia dio ejemplo negándose a trabajar sin las medidas de seguridad necesarias. De hecho ambas fábricas, Tubacex y Mercedes, vuelven a afrontar conflictos ahora, en un ejemplo claro de que el proletariado debe luchar siempre y en todo momento, porque el enemigo que tiene enfrente siempre y en todo momento tiene dispuestas sus armas contra él. La lucha de clase, la que se libra en defensa de los intereses de los proletarios y sin vincular estos a ningún frente común con otras clases sociales, con la patronal, con la casta política, etc. es la única garantía, aún cuando sea muy débil, de lograr una victoria. La huelga prevista para el 17  de marzo va en contra de este espíritu de lucha… de hecho va encaminado a encarrilarlo por la vía muerta de la solidaridad entre clases.

 

Los proletarios del País Vasco han sido, históricamente, un ejemplo para los proletarios del resto del país. En sus acerías y en sus minas surgieron algunas de las luchas más fuertes de comienzos del siglo XX y, con ellas, los esfuerzos organizativos, tanto sobre el terreno sindical como sobre el político, de la clase trabajadora, que a través de ellos dio su contribución al resto de proletarios de otras regiones. Sin necesidad de irnos muy lejos, la huelga en la empresa Laminación de Bandas en Frío, que duró desde el 30 de noviembre de 1966 hasta el 15 de mayo de 1967, fue un revulsivo fundamental tanto para que los jóvenes proletarios que llenaban las fábricas del desarrollismo español se lanzasen a la lucha como para que los diferentes medios de enfrentamiento empleados (hojas de agitación diarias, comités  y asambleas, ocupaciones de los locales del sindicato vertical…) se tomasen como algo común y necesario, difundiéndose con ellos formas organizativas que impulsarían las luchas del periodo.

 

Las décadas de derrota y desorganización que ha padecido la clase proletaria, la integración de sus organizaciones de clase (que tan sólo de manera embrionaria aparecían en los años de la huelga de bandas) de una manera u otra en el Estado, el virus democrático inoculado para justificar el evidente retroceso en sus condiciones de vida… y en el caso vasco y navarro el peso de un nacionalismo, pacífico y violento, que ha respondido a las necesidades de la clase burguesa vasca y española de esterilizar las fuerzas proletarias. Todo ello ha dado lugar a un terrible limbo de paz social en el que la burguesía impone continuamente sus dictados y los trabajadores deben resignarse a aceptarlos. En este política del trágala la divisa nacionalista, en cualquiera de las formas que ha adoptado, ha resultado de gran ayuda para neutralizar cualquier tipo de respuesta independiente de clase, sobre todo entre los estratos más avanzados del proletariado vasco.

 

El localismo, el corporativismo, el nacionalismo de cualquier tipo… siempre son armas en manos de la clase burguesa. Fomentan la competencia y el enfrentamiento entre proletarios, poniendo en el lugar de la solidaridad de clase, la unidad entre patrones y trabajadores. La forma democrática moderna, consolidada en la estructura autonómica del Estado y que se presenta como un avance frente a la centralización de décadas anteriores, cumple el mismo papel. Esto tanto la clase burguesa como sus aliados políticos y sindicales que llaman a los proletarios a movilizarse en su defensa, lo saben bien. Como bien saben que, cimentando la solidaridad interclasista de hoy, preparan a los trabajadores para los sacrificios que mañana les exigirán.

 

 

¡Contra todo tipo de nacionalismo! ¡Contra cualquier forma de solidaridad entre clases!

¡Por la solidaridad y la unidad de los proletarios de todas las regiones y países!

¡Por la lucha de clase intransigente!

¡Por la reconstitución del Partido Comunista, internacional e internacionalista!

 

 

24 de febrero de 2026

 

Partido Comunista Internacional

Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program


  www.pcint.org




 

Se cumplen este año 50 años de unos hechos que se han convertido en todo un símbolo para la MEMORIA PROLETARIA en estas tierras... 

 

La combatividad de los obreros vitorianos fue una de las puntas de lanza del movimiento obrero en el Estado español, como lo fueron los obreros de la SEAT en Barcelona o los de la RENAULT en Valladolid, donde llegaron a implantarse CONSEJOS OBREROS de fábrica en alguna de las factorías con una fuerza tan considerable como para doblegar a la empresa, negociar con ella por encima de los sindicatos que se estaban formando e imponerle readmisiones y decisiones que la empresa nunca hubiera tomado sin la fuerza obrera. 

La lucha independiente de la clase trabajadora llegó en estos hitos de los que hablamos a cotas de gran desarrollo (como anteriormente en ejemplos míticos como la Huelga de Bandas o la de Harry Walker). La conjura de todos los poderes públicos políticos y sindicales que llamamos PACTOS DE LA MONCLOA quiso concluir esta experiencia que sin embargo duraría aún en los 80 con importantes huelgas y luchas como la de Euskalduna en Bizkaia o la de Reinosa, en 1986.

El movimiento obrero, el movimiento revolucionario anticapitalista, comprende en la memoria de estos hechos su derrota pero también tiene en ellos una verdadera escuela. 

La realidad ha cambiado, pero no la necesidad de la ORGANIZACIÓN, de la LUCHA, la INDEPENDENCIA y la AUTONOMÍA de la clase trabajadora.


Trabajadores de Renault cruzando un coche


3 de marzo, a cincuenta años de los «sucesos de Vitoria». 

"Como es bien sabido estos consistieron en el ametrallamiento por parte de la Policía Armada (actual Policía Nacional) de una asamblea masiva de trabajadores vitorianos en la puerta de una iglesia de la capital alavesa. Bajo las órdenes de Fraga y Martín Villa, la policía se llevó por delante la vida de cinco trabajadores con el fin de liquidar la escalada de movilizaciones proletarias que se encontraba en esos días en su punto más álgido, movilizando a todo el componente obrero de una ciudad paralizada por la huelga de las empresas más importantes en ella instaladas. Los «sucesos de Vitoria» significaron el cénit de la movilización obrera que, en España, se venía produciendo desde hacía varios años con una intensidad creciente, agrupando a cientos de miles de obreros bajo reivindicaciones que entremezclaban contenidos laborales con otros de alcance político: salarios, jornada laboral, despidos, amnistía para los presos políticos… eran las exigencias más comunes en un contexto de extensión de las huelgas de solidaridad, aquellas en las que los trabajadores de todo un ramo industrial e incluso de toda una región marchan a la lucha por exigencias que aparentemente no les competen directamente (el despido de un trabajador en otra fábrica, un convenio colectivo que no es el suyo…) pero que sienten vivamente como propias porque de hecho sienten a flor de piel su pertenencia a la clase proletaria y cada uno de los ataques que esta sufre".

"Los cinco muertos de Vitoria no fueron algo excepcional. En Granada, en 1.970, fueron 3 los obreros muertos durante la huelga de la construcción.  Otros se sumaron a la lista durante los años inmediatamente anteriores a la muerte de Franco y otros, muchos, se sumarían hasta la finalización de la Transición (e incluso después gracias al terrorismo para policial del gobierno socialista dirigido contra militantes vascos). Pero los muertos de Vitoria significaron algo especial, tanto para la lucha de la clase proletaria como para la propia burguesía y su Estado. Fijando el objetivo sobre las consecuencias inmediatas, los muertos de Vitoria propiciaron la cesión de la patronal ante casi todas las exigencias que el movimiento huelguístico había planteado (5.000 pesetas de aumento salarial lineal, 40 horas semanales con un mes de vacaciones pagadas y media hora diaria para el bocadillo, jubilación a los 60 años, 100% del sueldo en caso de accidente laboral). De hecho, después de haber dado la orden de disparar contra 5.000 obreros, los cargos del gobierno se acercaron a los hospitales a interesarse por los heridos, tuvieron gestos de conciliación con los obreros, etc. Aparentemente, la burguesía cedió. Pero ampliando el alcance de los acontecimientos se ve claramente que, mientras que en otras ocasiones los muertos obreros llevaban a una ampliación de la lucha a mayor escala, en el caso de los de Vitoria no fue así. A excepción de acontecimientos inmediatamente posteriores como los de Pamplona o Basauri, donde murió un joven trabajador de nuevo a manos de la policía, los sucesos de Vitoria no tuvieron la repercusión que era de esperar. Trabajadores de la huelga del metal en Madrid narran cómo, pese a haber librado una lucha a la que se encadenó directamente la de los obreros alaveses, llegada la noticia de la brutal represión policial, tan sólo realizaron un paro simbólico para después continuar trabajando con normalidad. Vitoria fue, por lo tanto, un punto de inflexión, un máximo en la conflictividad obrera. Y no lo fue por los muertos, que como se ha dicho los seguiría habiendo a lo largo de la Transición y hasta los sucesos de Euskalduna o de Reinosa ya en los años ´80, sino porque la excepcional movilización del proletariado alavés, consecuencia de una tensión social acumulada a lo largo de los últimos años a escala nacional y que había dado experiencias de lucha considerables que comenzaban a ser sistematizadas por pqueños pero significativos destacamentos de vanguardia del proletariado, forzó a la burguesía a reaccionar de manera tajante. En primer lugar con la represión directa: si es cierto que muertos había habido ya, también lo es que la policía nunca había utilizado técnicas de enfrentamiento armado contra el conjunto de la clase obrera de una ciudad, porque eso es lo que había el 3 de marzo en la parroquia de San Francisco y sus alrededores. En segundo lugar movilizando a sus agentes del oportunismo para una lucha abierta: a partir de Vitoria comienzan a cesar las huelgas de solidaridad y otros tipos de conflicto y organización obrera o, al menos, el PCE y sus satélites dejan de ser tan condescendientes con ellos y comienzan a combatirlos hasta vencer, es decir, se colocan abiertamente contra la lucha obrera en nombre del bien superior que sería la democracia. En tercer lugar, acelerando la creación del frente único político de la democracia: unidad de todas las organizaciones anti franquistas como única vía para intensificar su más que débil dominio sobre la clase obrera presentando ante ella una única e inexorable alternativa (que fue el significado real de la Platajunta y demás combinaciones políticas) Finalmente, acelerando las reformas democráticas que debían reforzar el aspecto anterior haciendo factible, a ojos de los trabajadores, un cambio que pudiese suponer mejoras generalizadas para ellos. En pocas palabras, después de matar a los cinco obreros de Vitoria, la burguesía reaccionó con energía tomando la iniciativa no en un sentido involucionista sino desarrollando al máximo las posibilidades de cambio democrático y utilizando todas las armas a su alcance para presentar este como la solución natural a la agudización del problema social. Forjando el frente único de la oposición democrática, esculpió a fuego las leyes del frente único de la burguesía: democracia, defensa de la economía nacional, defensa del Estado como ente colocado por encima de las clases sociales. 

Sobre los muertos de Vitoria se levanta el triunfo de la democracia en España".

                                                                "Vitoria 1976: el triunfo de la democracia en España": https://www.pcint.org/05_Elprol/010/010_vitoria-1976.htm



____________

Más infos anteriores y otros textos:

    > 3 DE MARZO: por una memoria de clase ANTICAPITALISTA: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2020/03/vitoria-3-de-marzo-por-una-memoria-de.html

    > A 45 años de los hechos de Vitoria: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/03/a-45-anos-de-los-hechos-del-3-de-marzo.html

    > 3 DE MARZO: por la memoria de clase: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2024/03/3-de-marzo-por-una-memoria-de-clase.html  

    > Unidos por un sueño (documental): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2019/03/valladolid-293-documental-vitoria-3-de.html

    > Sobre las luchas obreras en Valladolid durante la "transición" (I): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2011/05/sobre-las-luchas-en-fasa-renault-en-los.html

    > Sobre las luchas obreras en Valladolid durante la "transición" (II):   https://valladolorenlabiblioteca.blogspot.com/2011/08/viva-la-aventura-historias-de-la-fasa.html

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

Traduce-Translate-Μετάφραση

Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."