Continúan las movilizaciones en Las Delicias por la REAPERTURA DEL CENTRO DE ESPECIALIDADES:




Las movilizaciones en el Barrio vallisoletano de Las Delicias exigiendo la reapertura del Centro de Especialidades de la Calle Trabajo continúan desde hace meses. La última acción ha sido una "consulta" a los vecinos del barrio en la que han participado más de 8000 personas (de las 40.000 que viven en el barrio), dando buena muestra de la necesidad de reabrir dicho Centro que  fue cerrado hace tiempo por la Junta en su reorganización del sistema sanitario en Valladolid. Actualmente, los vecinos y vecinas de Delicias tienen que desplazarse hasta Arturo Eyries, cruzando media ciudad y sin una verdadera conexión de transporte público entre ambos barrios.

“Este resultado nos parece una expresión contundente del sentimiento del barrio a favor de recuperar un servicio tan esencial para nuestra gente como es el Centro de Especialidades, cerrado con nocturnidad y alevosía”, han indicado los portavoces de esta consulta organizada por la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, Tejiendo en Redes y la Asociación Familiar Delicias en la que han colaborado como voluntarios más de 100 vecinos.


Anteriormente, los vecinos habían realizado varias concentraciones, manifestaciones, pintadas reivindicativas... todo para exigir una Sanidad pública eficiente en este barrio obrero de la capital.
 
Evidentemente, apoyamos la reivindicación de lxs vecinxs, pero no creemos que este tipo de "consultas" sirvan para nada más que para inocular el virus de la democracia entre la gente trabajadora. El voto no cambia nada. La solución pasa por la organización de usuarios y trabajadores de la sanidad y por una movilización en consecuencia.



 Información sobre la consulta de ayer:
> http://ultimocero.com/destacada/2019/10/19/las-urnas-hablan-delicias-8-524-votos-favor-la-reapertura-del-centro-especialidades-7/
> https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/consulta-popular-reabrir-20191019132923-nt.html 


Más informaciones sobre las movilizaciones previas:
> http://ultimocero.com/noticias/movimientos-sociales/2019/10/05/dulzainas-murales-seguir-reclamando-la-reapertura-del-centro-especialidades-delicias/
> http://ultimocero.com/destacada/2019/04/10/delicias-vuelve-llamar-la-puerta-la-consejeria-sanidad-reclamar-la-reapertura-centro-especialidades/
> http://ultimocero.com/destacada/2019/02/26/los-vecinos-denuncian-la-documentacion-sacyl-no-justifica-cierre-del-centro-especialidades-delicias/
> http://ultimocero.com/noticias/movimientos-sociales/2018/05/23/delicias-no-papara-centro-especialidades/



Comentarios desde Cataluña




Lo ocurrido en los últimos cinco días en Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona demuestra que por aquí está pasando algo parecido a Hong Kong: una protesta que empieza con objetivos nacionalistas y demócratas, da lugar, también, a una revuelta contra la represión y la injusticia.
Lo que sucede aquí no tiene el carácter de clase, proletario, que tienen las luchas en Chile o Ecuador, pero no todo está canalizado por el reformismo, por el movimiento que pretende un gobierno autónomo catalán.

La irrupción de una generación muy joven, llena de amor y de rabia, transformó las ciudadanas movilizaciones independentistas en llamas contra el poder. Si uno se acerca a las noches de fuego, enseguida constata que son miles y miles detrás de cada barricada, que los hay muy jóvenes (15, 17, 19, 21 años) y que en muchos casos son demasiado temerarios, manteniéndose de pie frente a los disparos de balas de goma. También, que hablan castellano o catalán, indistintamente, y que la fraternidad de la calle les hace tener una actitud abierta a todo tipo de consignas y cánticos. Se mezclan las proclamas de independencia, con las que condenan el ataque de Turquía, el “gobierne quien gobierne, seremos ingobernables” o “quien sembra miseria, recoge rabia”.
Aunque a decir verdad, una vez entrada la noche, cánticos hay pocos, lo que hay es una intensa sensación de estar haciendo historia y de que esto va para largo.

Quienes impulsan y protagonizan los disturbios son una pequeña minoría de los miles que hay detrás, pero estos los sostienen, arropan e imitan simbólicamente, tapándose la cara aunque estén a cuatro calles de los enfrentamientos, sentados en una acera.
De lo ocurrido hace dos años, se puede escuchar la entrevista radial de entonces, a continuación son solo apuntes urgentes de lo sucedido entre el 14 y el 19 de octubre y, sobre todo, en la ciudad de Barcelona.


Invasión del aeropuerto
La primera respuesta a la sentencia del frente independentista (en el que caben casi todas las organizaciones de esa corriente) fue tratar de bloquear el aeropuerto. Esta acción estaba coordinada por una nueva plataforma que se llama Tsunami Democràtic y se caracterizó por la innovación tecnológica. A través de una aplicación que uno puede bajarse del móvil (previa contraseña que te da alguien de confianza) pasas a ser un activista en el que se te va informando de las necesidades del movimiento, sobre todo, las que están a un quilómetro a tu redonda: “falta gente en tal lugar, están cargando en tal otro”. Inclusive los coordinadores del asunto, al constatar que hay cientos de personas en un lugar, pueden improvisar una acción cerca de allí y sorprender a las fuerzas represivas.
Ese día, se bloquearon las carreteras y vías de camino hacia el aeropuerto, consiguiendo que se cancelaran más de veinte vuelos. Las miles de personas que ese día pusieron su cuerpo en esa acción, casi íntegramente, tenían un sentimiento catalanista o antiestadoespañol. Es necesario saber que son muchos los que manifiestan haberse hecho independentista a partir de los porrazos vistos o recibidos el 1 de octubre de 2017.

Cuando Tsunami Democratic dio por concluida su exitosa acción, llamó (vía aplicación) a abandonar el aeropuerto. Sin embargo, había muchísima gente que acababa de llegar (muchos de ellos caminando cuatro, cinco, seis o más quilómetros) y decidió quedarse. También se quedaron muchos independentistas radicales, por llamarlos de alguna manera. Independentistas convencidos de que los métodos, únicamente, pacíficos se mostraron extremadamente limitados y que la esperada censura hacia el gobierno español, por parte de los gobiernos más poderosos del mundo, quizá nunca llegue. “Vosotros lo hicisteis a vuestra manera y no funcionó, ahora dejadnos hacer a nosotros”. Resistieron en el aeropuerto y fueron baleados con goma dura. Son los mismos independentistas que hubieran querido que, tras el éxito del referéndum del 1 octubre, el gobierno catalán hubiera proclamado la independencia, se hubiera atrincherado en el Parlament y que ellos, en una especie de Maidan (Ucrania) lo rodearan y defendieran.


Las noches de fuego
Tras lo del aeropuerto, se generalizó la rabia contra la brutalidad empleada esa noche por los cuerpos policiales, catalán y español (jóvenes apaleados, gaseados, con pérdida de ojo o dientes). También por las recientes detenciones de militantes de los Comités de Defensa de la República (CDRS), acusados de terrorismo.

Cuando se convocaron (sobre todo por parte de estos mismos CDRS) manifestaciones para las tardes del 15, 16 y 17 de octubre, acudieron tanto integrantes del movimiento independentista (tanto del pacífico como del radical) como mucha otra gente indignada. Llegada la noche, los que se quedan impulsando los disturbios son los independentistas radicales y muchos jóvenes hastiados de la sociedad capitalista. También están quienes hace años se enfrentan en Barcelona al sistema capitalista, “los antistema de siempre” en palabras del Conseller (Ministro de Interior catalán).
Quienes a pesar de su larga experiencia en la resistencia en desalojos y ataques a comisarías y bancos, se sorprenden por la determinación de esos nuevos compañeros de barricada. Se extrañan de que casi el único objetivo de sus vecinos encapuchados sea la policía y levantar e incendiar contenedores para cerrar la calle. Miran incrédulos los escaparates intactos de inmobiliarias.
La policía catalana también está sorprendida por la nuevas formas de actuar: “es como si no nos tuvieran miedo, atacan nuestras furgonetas e intentan volcarlas, consiguiéndolo en dos ocasiones”.


Marchas por la dignidad, huelga y noche de rabia
El 18 de octubre, en otra de las acciones convocadas por Tsunami Democratic, decenas de miles de personas llegaron a Barcelona desde pueblos y ciudades, más o menos, lejanas. En Cataluña se había convocado una huelga general y manifestaciones por la tarde. En Barcelona, salieron a la calle más de medio millón de personas. Desconvocadas las manifestaciones, los CDR convocaron una acampada prolongada en Gran Vía que desconvocaron al comprobar que más de diez mil personas se mantenían tras las barricadas en llamas, frente a los cordones policiales. Esta desconvocatoria a última hora señala el grado de autonomía que tienen quienes protagonizan los disturbios. Ayer, especialmente, contundentes, sobre todo, por el número de encapuchados corriendo de aquí para allá. Policías y políticos aseguran que nunca habían visto algo así. La quema y destrozo de comercios, durante la huelga general de marzo 2012, fue declarada la jornada más violenta desde la Guerra Civil, pero casi todos apuntan que lo de anoche fue más contundente.

En las cuatro principales ciudades catalanas, y en las últimas cuatro noches, hubo más de cien agentes heridos, ochocientos containers de basura quemados, doscientos vehículos policiales con serios desperfectos. Fue, especialmente, sorprendente, el uso de containers (casetas de obra) para cortar la calle y el de picos de obra para romper la acera a trozos y tener proyectiles. También el uso de pirotecnia, clavos cruzados para pinchar ruedas, bolas de acero tiradas con tirachina y los tradicionales, pero muy pocos vistos por estos lares, cócteles molotov.

La represión también volvió a ser brutal, pérdida de testículos, audición o visión por los impactos de balas de goma y acorralamientos y apaleamientos indiscriminados. Sesenta detenidos y más de treinta hospitalizados. Innumerables heridos y gaseados por lacrimógenos o gas pimienta.
A pocas horas para que empiece una nueva manifestación, convocada por el independentismo radical, la frontera de la Jonquera sigue bloqueada por manifestantes y se suceden las medidas gubernamentales, como la suspensión del partido de fútbol Barcelona-Madrid, para intentar que vuelva a reinar la paz de los cementerios.


“Ningún estado nos hará libres”
Si bien esta frase estuvo presente en una de las pancartas de las manifestaciones de ayer, son muchos más los que celebrarían un estado catalán o los que en vez de iniciar un proceso revolucionario internacional, se enrolarían en una guerra interburguesa. Sin embargo, no son pocos los que recuerdan que, cuando la mayoría de los actuales políticos presos o exiliados estaban en el Parlamento, durante el movimiento del 15 M del 2011, se trató de bloquear la entrada, para impedir que votasen los presupuestos de la miseria. Al gritó de “nadie nos representa” y “que se vayan todos”, se resistió a las cargas de sus policías. Hubo detenidos y esos mismos políticos dijeron que todo el peso de la ley (española, pero da igual) tenía que caer sobre los violentos que les habían cortado el paso, posicionándose además contra una posible petición de indulto. También, existe la certeza, de que si estos mismos políticos presos asumen algún día el gobierno de un estado catalán independiente, se asegurarán de poner artículos represivos y de seguridad nacional contra cualquier intento de revolución social.
De todas formas, desde Hong Kong a Barcelona, de París a Santiago y Quito, parece que a la burguesía mundial le quedan aun muchas noches de insomnio por este calentamiento, cada vez, más global.

Barcelona, 19 octubre 2019

fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2019/10/19/comentarios-desde/



EL AMIANTO EN VALLADOLID




El amianto es un producto venenoso que durante décadas, y conscientemente de sus efectos cancerígenos, ha venido siendo utilizado a nivel industrial en toda España.



En Valladolid y para la fabricación de "Uralita" como se conoce popularmente el producto, estuvo durante años asentada una fábrica de este material, una mezcla de silicato de hierro y magnesio con cemento, que resulta ser altamente peligrosa y de efectos mortales.
Esta fábrica, como otras más repartidas por la geografía nacional, eran propiedad de la familia March, que no se conformó con financiar el golpe militar de Franco y su posterior guerra civil que causó cientos de miles de muertos, si no que mediante la fabricación y comercialización de este producto para su lucro continuó y sigue originando cientos de muertes más.
Este material, altamente peligroso, tiene la propiedad de fraccionarse en fibras que llegan a ser del tamaño de micras que lo hacen invisible y que se expanden, y cuya exposición e inhalación tiene efectos mortales, pues produce enfermedades progresivas como la asbestosis en los pulmones y el mesotelioma: cáncer de pleura, de pulmón, de pericardio, de peritoneo, de la bolsa testicular y de la llamada túnica vaginal. Estos mesoteliomas son de avance rápido cuando se manifiestan y a día de hoy no tienen tratamiento.

Otras de las propiedades perniciosas del amianto son su capacidad indestructible y que sus efectos en el organismo comienzan a producirse a partir de los 20 años de la exposición al producto que lo contenga. Esto ha facilitado el silenciamiento sobre su nocividad y sobre la inaplicación de la legislación preventiva y de seguridad ya existente desde 1940, que fue paulatinamente actualizándose hasta 1971 y que fue completada con la prohibición de su fabricación y comercialización desde el 7 de diciembre de 2001.

Pero debido al periodo transcurrido entre la exposición al amianto y la manifestación de sus mortales efectos, hoy ya es imposible su ocultación y silenciamiento dado el gran número de afectados, enfermos y muertos causados por los productos que contienen amianto.
A nivel nacional y hasta su prohibición se han fabricado más de 3000 productos que contienen amianto y a los que la población sigue expuesta ambientalmente con más o menos intensidad. Productos tales como tejados, canalones, tuberías, depósitos de agua,,, y cientos de productos aislantes en paredes, termos, etc., más otra gran cantidad de útiles como pastillas de freno o guantes y ropa ignifuga; en definitiva, miles de productos de los que la población ni conoce su composición ni se le ha informado de que están hechos con una sustancia cancerígena como es el amianto.

Antigua fábrica de URALITA en Valladolid tras el cierre
Castilla y en especial Valladolid ha sido y sigue siendo una capital especialmente expuesta a la inhalación del amianto, tanto por su utilización como porque aquí existió una fábrica de "Uralita" que trabajó sin seguir los protocolos de prevención e incluso sin tenerlos en cuenta en el momento de su desmantelamiento, que se convirtió en un abandono parcial de sus instalaciones hoy desaparecidas sin saber su destino, así como el total abandono de los terrenos en los que estuvo ubicada y que aun hoy siguen sin descontaminar.

Al mismo tiempo que en nuestra ciudad siguen existiendo los antiguos talleres de RENFE y los depósitos de vagones que utilizaban habitualmente amianto, así como las naves aun sin desmantelar y que continúan con las cubiertas y aislantes de URALITA.

Si a esto se añade que no hay pueblo ni ciudad de la comunidad en la que no existan estos materiales deteriorados y diseminados en tejados de corrales y talleres, naves industriales, avícolas y ganaderas en general, así como en algunas zonas de vertidos ilegales; no es de extrañar que en estos momentos seamos una de las zonas con mayor índice de mortalidad por cáncer por habitante, bastantes de los cuales (aunque no sea así reconocido oficialmente) están ocasionados y originados por la exposición al amianto diseminado, activa o pasiva, a la que durante años estamos y seguimos estando expuestos.

Conociendo sus efectos, así como sus consecuencias, y la falta de prevención durante años, tanto en la fabricación como en la comercialización del producto venenoso, y la negligencia con respecto a la eliminación del material aún existente, es hora ya de que la población tome conciencia y pidamos responsabilidades, tanto a quienes con conocimiento de causa fabricaron estos productos mortales como a las autoridades que permiten que se continúe conservando y no se elimine debidamente.

La situación no es un juego, En ello nos van vidas humanas, muertes impunes que ya han sobrevenido y más que vendrán. De las que algunos han sido y otros siguen siendo responsables.

Dada la actual conspiración de silencio consensuado existente, la inactividad institucional y su dejadez en un asunto de tal gravedad, nos atrevemos a decir, que de ello se desprenden tantos tintes criminales, como micro-fibras invisibles y mortales continúan desprendiéndose de las "Uralitas" y demás productos con amianto que todavía existen.



Septiembre de 2019. Comité de Solidaridad de los Trabajadores 









Revuelta en Ecuador
Contra las exigencias de la burguesía nacional e internacional, la clase proletaria debe hacerse oír.


Desde primeros de octubre tiene lugar en Ecuador una oleada de protestas, manifestaciones, cortes de carretera, bloqueos de ciudades, huelgas y asaltos a centros policiales. Por ahora, el punto de máxima tensión parece haberse alcanzado en los últimos días, cuando la huelga general convocada por las principales centrales sindicales del país hizo huir al gobierno de Moreno de Quito y refugiarse en Guayaquil, segunda ciudad del país y primera en importancia económica.
Detrás de estas protestas, el gobierno de Moreno, el FMI, la Confederación de Estados Americanos, etc. colocan la mano del ex presidente Correa, que querría volver al país, siempre según estas organizaciones, después de no poder hacerlo por la vía electoral. Pero la realidad es que, al margen de la participación en las movilizaciones de elementos cercanos al ex presidente del país, lo que late en la rebelión que todavía tiene lugar es el rechazo intransigente por parte de campesinos indígenas, proletarios y masas desheredadas del país, de las exigencias que el Fondo Monetario Internacional y la burguesía nacional ecuatoriana han puesto sobre la mesa para acceder a créditos internacionales y a financiación de urgencia ante la mala situación económica de Ecuador.

Efectivamente, ante el déficit fiscal y la elevadísima deuda pública de Ecuador, que llega al 60% del PIB y es consecuencia, sobre todo, de la bajada del precio de las materias primas (productos agrícolas y petróleo) que Ecuador exporta a Estados Unidos y Europa, el Fondo Monetario Internacional se comprometió en marzo de este año a otorgar un crédito de 4.200 millones de dólares para los próximos tres años. A esta cantidad, se sumarán otros casi 6.000 millones de dólares procedentes de diferentes entidades financieras americanas y europeas. Pero la condición para liberar este dinero es la adopción, por parte del gobierno ecuatoriano de las ya conocidas medidas de contención del gasto y austeridad económica.
De esta manera, el gobierno de Moreno impuso, a principios de este mes la liberalización del precio del combustible, la liberalización de las importaciones, una reforma fiscal que limita la imposición tributaria a las grandes fortunas, una reducción, para los empleados públicos, del 20% de su salario y del 50% de sus vacaciones. Además, una reforma laboral consistente en el abaratamiento del despido, la flexibilización del modelo de contratos que permita desregular las condiciones de contratación, liquidar la jubilación a cargo de la patronal y, finalmente, reducir el salario mínimo.
Todas estas medidas se dirigen directamente contra las condiciones de vida de las masas populares, de los campesinos y de los proletarios. Concretamente, la liberalización del precio del combustible, eufemismo tras el que se esconde el fin de las subvenciones al diésel, afecta principalmente a los campesinos indígenas que venden sus productos en mercados distantes muchos kilómetros de la zona de cultivo, mientras que el resto de medidas golpean con fuerza al proletariado devaluando sus condiciones de trabajo y existencia al reducirle, aún más, a una situación de semi indigencia donde ni siquiera el tener un puesto de trabajo constituye una garantía de no vivir en la miseria.

Contra estas medidas, el llamado “movimiento indígena” ha desencadenado una oleada de protestas que mantienen al país en vilo desde hace diez días y que ya han dejado cinco muertos y más de ochocientos heridos. La principal organización convocante es la Confederación Nacional Indígena Ecuatoriana (CONAIE), detrás de la cual se sitúan los principales sindicatos del país. Esta organización, creada en los años ´80 del siglo pasado, tiene en su haber la dirección de fortísimas protestas contra prácticamente todos los gobiernos de Ecuador de los últimos treinta años, habiendo dado lugar a manifestaciones masivas como las de 1.997 (derrocamiento del presidente Abdalá Bucanam) o 2005 (derrocamiento del presidente Lucio Gutiérrez) que la han convertido en la organización social de referencia en el país. De hecho, en Ecuador, un país donde se reconocen 14 nacionalidades indígenas, el 25% de la población puede considerarse de este origen, si bien el 80% del total es mestiza, lo cual hace que este tipo de organizaciones, que tienen una base local limitada a los llamados “pueblos originarios”, gocen de gran influencia entre las masas proletarias y semi proletarias de las grandes ciudades del país.

La población indígena es mayoritariamente campesina, dedicada al monocultivo de alguno de los productos que exporta el país (brócoli, patata, cebolla, trigo, cebada, etc.) y ha sufrido particularmente el expolio de tierras que se llevó a cabo en el país desde mediados del siglo XX, dando lugar a una inmensa capa social de desheredados que mal viven en el campo y las ciudades con una economía de subsistencia en el que el excedente se vende en mercados locales y que, por lo tanto, es increíblemente sensible a variaciones de los costes de producción, como el incremento del precio del petróleo que tendrá lugar una vez deje de ser subvencionado.

La clase proletaria ecuatoriana, que está compuesta tanto por los obreros de las grandes concentraciones urbanas como Guayaquil, Quito, Cuenca o Santo Domingo, nunca ha tenido un desarrollo, una concentración y una organización sobre las bases mismas de la organización capitalista del trabajo, tan fuertes como lo hayan podido tener los proletarios de Argentina, Brasil o México. Una inmensa capa de semi proletarios, dedicados a cualquier actividad, asalariada o no, sobrevive junto a ellos, entremezclándose, en ciudades con un desarrollo industrial que nunca ha sido muy elevado, a parte del sector petrolífero o la construcción. Pero su fuerza social reside, más que en el número, en las mismas condiciones de subdesarrollo económico del país, que vuelven miserables las condiciones de vida de la mayor parte de la población, atándola a formas sociales atrasadas incluso para las sociedades propiamente capitalistas.

Las revueltas de Ecuador son consecuencia de las turbulencias económicas mundiales, que se ceban con los países más débiles del capitalismo internacional, succionando sus recursos a precio de ganga, imponiéndoles condiciones draconianas en las negociaciones para obtener préstamos financieros… Ante esto, ante su propia debilidad en el mercado internacional, la burguesía local exprime más y más tanto a los proletarios como al resto de clases sociales subalternas del país. Pero, a pesar de tener un origen tan claro en el propio funcionamiento del modo de producción capitalista, no son, por sí mismas, una respuesta abiertamente anticapitalista y antiburguesa… Su base social es una mezcla heterogénea de campesinos indígenas, pequeños productores de mercancías agrarias y artesanales y proletarios. Su dirección, una organización de tipo nacionalista que busca encajar a estas clases sociales desarraigadas en el marco político burgués del país. De hecho, es una organización que tiene una larga tradición de colaboración con gobiernos como el de Rafael Correa, para el cual trabajó en la desactivación de cualquier movimiento autónomo de la clase proletaria en las ciudades.

En medio de esta mezcla abigarrada de clases y semi clases no proletarias, el proletariado ecuatoriano  debe hacer oír su voz.  No son las reformas indigenistas, basadas en la participación parlamentaria y el respeto a “formas ancestrales de vida” (léase de explotación de una clase por otras) las que evitarán el hundimiento en la miseria tanto de los proletarios como de los propios campesinos de origen indígena. Los últimos treinta años y la experiencia de países como Brasil o Bolivia, muestran que los gobiernos reformistas como el de Lula o Evo no pueden hacer otra cosa que continuar con el expolio de las tierras indias, con el sometimiento de los llamados “pueblos originarios” a condiciones de vida cada vez más precarias en la medida en que todos sus recursos se ponen tarde o temprano a la venta, en que su subsistencia se vincula cada vez más al curso del mercado capitalista internacional y a las exigencias de los imperialismos regionales e internacionales. Y, por supuesto, estas mismas experiencias muestran que los proletarios de Ecuador o de cualquier otro país de América Latina, tienen mucho que perder cediendo su independencia de clase ante organizaciones de tipo interclasista que no buscan sino apuntalar democráticamente el Estado burgués, logrando concesiones constitucionales que para nada impiden la explotación del trabajo asalariado por parte del capital. La clase proletaria no puede permanecer bajo la bota de la colaboración entre clases. El rápido deterioro de sus condiciones de existencia, que no hará más que aumentar en los próximos años, la represión cada vez más intensa a la que es sometido en todo el subcontinente latinoamericano, etc. le debe mostrar que es imprescindible que salga a la calle a luchar como una fuerza propia, con sus propias exigencias y reivindicaciones, con sus propios fines y con sus propios medios de lucha.

Las revueltas de los últimos días en Ecuador muestran que la realidad social de los países de América Latina va a ser de todo menos tranquila en los próximos años. Esta situación, en la que la inestabilidad será la norma, proporcionará una ocasión preciosa para que el proletariado se ponga a la cabeza de la lucha que protagonizan, junto a él, los campesinos pobres indígenas y tantas otras capas de desheredados. Para ello, deberá levantar la bandera de la lucha de clase, que es por naturaleza antiburguesa y, por lo tanto, antidemocrática y que conlleva rechazar todas las componendas posibles con la burguesía y la pequeña burguesía local, interesadas únicamente en reformas que hagan las veces de contención temporal de las exigencias de las principales potencias imperialistas y que ayuden a conformar un Estado burgués fuerte.  Deberá unir tras esta bandera a todas las clases sociales que padecen los agravios cotidianos que caracterizan al capitalismo en cualquier región del mundo, especialmente en aquellas que se sitúan en la periferia de la economía mundial, pero bajo un programa claramente anticapitalista, alejado de toda reivindicación reaccionaria, identitaria tanto como de cualquier forma de lucha basada en la participación parlamentaria.
El proletariado ecuatoriano debe aprender las lecciones que esta revuelta social le va a proporcionar. Sólo su lucha de clase puede conducir a la victoria, no sólo a él, sino también al resto de las masas populares que se baten en las calles. Y su despertar puede suponer un revulsivo no sólo en Ecuador, sino también en el resto de América Latina y en las propias superpotencias europeas y americanas, donde vive más de un millón de emigrantes ecuatorianos aprendiendo que las delicias del mundo desarrollado no son para los proletarios.

¡Viva la lucha de los proletarios ecuatorianos!
¡Por la reanudación de la lucha independiente de la clase obrera!
¡Por la defensa intransigente de sus condiciones de vida y de trabajo!


Partido Comunista Internacional (El Proletario)
12 de octubre de 2019
www.pcint.org




Panfleto directo desde las entrañas de la guerra de clases en Ecuador


Ecuador, 9 de octubre de 2019: 7mo día de Paro Nacional y 1er día de Huelga General. Panfleto de un@s proletari@s cabread@s de la región ecuatoriana por la revolución comunista anárquica mundial, desde «donde
las papas queman»:

Estamos luchando en las calles junto a las masas proletarias de la ciudad y del campo. No hay tiempo ni copiadoras disponibles para sacar y repartir este panfleto en papel. Es más agradable y provechoso vivir la
experiencia de la rebelión que escribir acerca de ella.

Hicimos huir al presidente-títere de los empresarios y banqueros ladrones del Palacio de Carondelet y nos tomamos la Asamblea Nacional, mediante acciones directas masivas y redes de solidaridad de clase, a
pesar del terrorismo de su Estado (estado de excepción, brutal represión policial y militar, cientos de detenidos, decenas de heridos, varios muertos, toque de queda).

No sabemos cuándo ni cómo va a concluir la situación actual. Pero sí sabemos que la lucha social continúa y debe continuar, teniendo claro y firme las siguientes reivindicaciones mínimas e innegociables:


* Derogar todo el paquetazo económico, no sólo el alza de pasajes. 


* Derogar el estado de excepción y el toque de queda.


* Derrocar todos «los poderes» del gobierno de Moreno, sus jefes y sus secuaces.


* No negociar ni ceder con el Estado de los ricos y poderosos que nos matan de hambre y a bala. No dejarse robar por la burguesía y los políticos oportunistas de derecha ni de izquierda el poder que hemos
ganado en las calles estos días. No exigir nuevas elecciones y nuevo gobierno. Ya basta del mismo libreto político de mierda de siempre.

* Autogobierno de las masas.


* Mantener las Asambleas en todas partes para autoorganizar la movilización, la solidaridad, el abastecimiento, la salud y la autodefensa de nuestra gente.


* Exigir la devolución de todo el dinero robado por empresarios, banqueros y políticos, para poder mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora del campo y la ciudad.


* Expulsar a la Minería y al FMI.


* Liberar a los compañeros detenidos.


* Romper el cerco mediático y denunciar el terrorismo económico y policial del Estado.


* Llamar a la solidaridad de clase internacional concreta en todo el mundo.



Proletari@s en lucha de este país:

Ganemos o perdamos, hemos despertado del letargo histórico, respondido a los ataques de todo tipo de la clase dominante, hecho cosas que no se han hecho en muchos años, y estamos aprendiendo en la práctica varias
lecciones importantes durante estos días de intensa lucha de clases.

Ganemos o perdamos, mantengamos encendida la llama de la lucha proletaria para poder construir y sostener a mediano y largo plazo una fuerza social autónoma con la capacidad y la claridad necesarias y suficientes para tomar el poder no del Estado burgués, al cual hay que destruirlo de raíz, sino sobre nuestras vidas. Para hacer la revolución social hasta el fin, es decir la abolición y la superación positiva de la propiedad privada, la mercancía, el trabajo asalariado, el dinero, la sociedad de clases, el Estado, la patria y toda forma de opresión entre
los seres humanos y sobre la naturaleza.

¡No se trata de sobrevivir menos mal, sino de vivir de verdad!
¡No se trata de cambiar de amo, sino de dejar de tenerlo!
¡Viva el Paro Nacional y la Huelga General!
¡Guerra de Clases e Insurrección!
¡Comunas Libres en todo el país!
¡Por la Transformación y la Comunización de Todo lo existente!
¡Vamos hacia la Vida!



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Si estás de acuerdo, favor difundir. Copia y pega. Contrainforma. Resiste y protesta desde todos los frentes de lucha.
https://materialesxlaemancipacion.espivblogs.net/2019/10/11/panfleto-directo-desde-las-entranas-de-la-guerra-de-clases-en-ecuador/

Más textos:
http://valladolorinternacionalista.blogspot.com/2019/10/lucha-de-clases-ecuador.html



Desde hace tiempo, venimos advirtiendo los síntomas de una nueva CRISIS que, como no podía ser de otro modo, tiene su epicentro en la INDUSTRIA del metal.

A la supresión del tercer turno en Renault Palencia -que afecta a 500 trabajadores directos en Valladolid y Palencia y otros tantos indirectos-, el ERTE nº 18 en Iveco-Valladolid y otros anuncios similares en plantas de todo el estado español, se suma ahora el anuncio de ARCELOR en Avilés de parar sus hornos totalmente "de manera temporal", lo que supone mandar para casa a 500 trabajadores directos de la acería más todos los indirectos que se verán progresivamente afectados.

Arcelor ya lo había advertido el pasado viernes: «Todas las instalaciones de Asturias pararán de aquí a final de año». Y con esta premisa, consecuencia de la crisis del acero en Europa, anunció ayer la mayor parada en la región desde la crisis económica. Entre el 6 y el 13 de octubre todas las instalaciones de acabados de Avilés pararán, de media, tres días, a excepción de la línea de galvanizado 1 que dejará de producir durante toda la semana. Las instalaciones afectadas son, concretamente, decapado, tándem 1 y 2, precocido continuo, témper 1 y 2, las dos líneas de galvanizado y las dos de hojalata. La medida repercutirá de manera directa en unos 500 trabajadores de plantilla y, esta vez, implicará también a los de las subcontratas, con 50 operarios afectados. La multinacional, como es habitual, aplicará en primera instancia los descansos, vacaciones y reconocimientos médicos pendientes, pero después recurrirá al expediente de regulación de empleo.

La situación de Arcelor es de «emergencia total», tal y como afirmó el consejero delegado del clúster de Asturias de ArcelorMittal, Oswaldo Suárez, quien no se anduvo con rodeos y advirtió de que se ha activado «el modo supervivencia» en las plantas de Avilés y Gijón, afectadas ya por un recorte de 700.000 toneladas -anunciado en mayo- y otro adicional de 100.000 toneladas por cada mes que se prolongue la parada del horno alto 'B', prevista para el próximo mes.

Estos hechos son los prolegómenos de lo que vendrá. La huelga del metal que están llevando a cabo nuestros compañeros en Bizkaia nos da la pauta también para enfrentarla.

La movilización creciente y continuada de la clase trabajadora debe enfrentar todos estos cierres, eres, ertes y despidos con la contundencia propia de los métodos de clase y por objetivos exclusivamente propios de la clase trabajadora.
Ante la crisis que viene, la clase obrera debe levantar bien alta la bandera de la lucha por la reducción del tiempo de trabajo y la racionalización de la producción: trabajar todos y trabajar menos con el mismo salario, subida de salario para los más bajos y producción de lo necesario.
He aquí un pensamiento y una reivindicación propia de la clase obrera que parece haberse olvidado en muchos ámbitos.
Ahora es el momento.


SOLIDARIDAD CON LXS TRABAJADORES DE ARCELOR, RENAULT, IVECO y todos los afectados por cierres y despidos, allí donde se produzcan.




[comunicado de CNT Valladolid ante la convocatoria global por el clima del 27 de septiembre 2019]


La CNT Valladolid y sus afiliadas somos plenamente conscientes del desastre ecológico y medioambiental que enfrenta nuestra sociedad y que amenaza nuestra salud y calidad de vida en el mejor de los casos o nuestra misma supervivencia como especie en el peor de ellos.
Del mismo sabemos que el desastre medioambiental en ciernes tiene su origen en el productivismo industrial irracional del modelo socioeconómico capitalista neoliberal del que somos víctimas en todos los aspectos, que abarcan desde la explotación laboral que sufrimos para su desarrollo, hasta las enfermedades, cánceres y dolencias que sufrimos derivados del coste medioambiental y para la salud de dichas actividades cuando se desarrollan primando satisfacer el beneficio económico en lugar del bienestar social.

Seña de identidad propia de este productivismo industrial capitalista son el despilfarro de los recursos naturales, tanto energéticos como de materias primas, la emisión de agentes contaminantes dañinos y la generación de vastas cantidades de residuos de difícil gestión, entre otros.Todo ello sin tener en consideración las consecuencias medioambientales.

También es característico de este irracional sistema productivo el crecimiento constante e insostenible de la producción de bienes; superfluos en unos casos y en otros enfocados a un uso individualizado y NO colectivo, lo cual maximiza el número de unidades vendibles producidas y por tanto los beneficios empresariales (este es el caso, por ejemplo, de los coches para el transporte). Todo ello sin atender el coste en las ingentes cantidades de recursos energéticos y materias primas necesarias, resultando un sistema del todo ineficiente.

Del mismo modo y con objeto de alimentar de forma continuada en el tiempo los beneficios empresariales se implanta la máxima capitalista de fabricar bienes no fiables o poco robustos con una vida de utilización limitada de forma que deban ser sustituidos o renovados cíclicamente reportando nuevos beneficios económicos a la estructura capitalista y atrapándonos en jornadas de trabajo sin fin que esclavizan nuestra existencia.


El desastre medioambiental incluye, entre otras cosas:
  • contaminación desenfrenada derivada de métodos extractivos ecocidas de los recursos naturales y materias primas, abarcando desde el fracking a la minería a cielo abierto sin control que destruyen el entorno y los acuíferos que le dan vida
  • la deforestación y destrucción directa de hábitats naturales por el fuego o por la maquinaria, para implantación de pastos o intereses especulativos de la construcción y el turismo
  • implantación de cementerios de residuos tóxicos y vertederos de los bienes desechados que resultan en focos de enfermedades y contaminación ambiental, química, etc.
  • el uso intensivo de los vehículos de motor de combustión en nuestras ciudades cuyos gases contaminantes deterioran nuestra salud
  • la sobreexplotación y contaminación de los hábitats marinos
  • los vertidos y emisiones industriales descontrolados de contaminantes destructores del entorno
  • el gasto energético necesario para la sobreproducción característica de este sistema
Todas estas actividades, muchas de ellas desarrolladas en condiciones insalubres y de explotación, destruyen la salud de los trabajadores que las realizan y la de los habitantes del entorno directamente afectado, especialmente en países con legislación ambiental y laboral más laxa donde nuestras empresas desarrollan su actividad sin restricciones.

Debemos huir del discurso que culpabiliza a las trabajadoras y a nuestros supuestos excesos de consumo a nivel individual, puesto que no somos gestores de este modelo productivo, ni se nos consulta sobre cómo, qué y en qué cantidades o condiciones producir, o que legislación y limitaciones medioambientales disponer, sino que más bien se nos bombardea mediáticamente y se nos educa cotidianamente para asumir y hacer un uso intensivo de este sistema productivo. Por tanto, somos más bien víctimas tanto en el ámbito laboral como en el de consumidor con graves consecuencias para nuestra salud y la del medioambiente.

Existe también una clara voluntad de achacar muchos de estos desastres al clima, un ente abstracto y variable por su propia naturaleza mediante el que se pretende hacer explicar cosas como el fin de la biodiversidad obviándose la contaminación y agresión directa al medio ambiente de nuestra actividad industrial capitalista, el verdadero problema y origen de todo. Cuando el clima es culpable la responsabilidad directa de las empresas y gobiernos contaminadores y destructores de los hábitats naturales y el medio ambiente parece difuminarse.

Una tesis que obvia intencionadamente tanto el verdadero origen del problema como la destrucción generada por los factores que hemos comentado anteriormente. Mucho se esfuerzan los medios de comunicación en orientarnos hacia lo que debemos pensar y en qué modo actuar, escondiendo la instrumentalización del movimiento verde en pos de sus intereses de clase, ya sean estos un cambio tecnológico en ciernes, rentable para determinados sectores empresariales, o posibilitar la limitación de la actividad industrial de potencias competidoras emergentes cuya desarrollo se basa en las tecnologías sucias de las que ya hicimos uso intensivo nosotros.

Así se explica la intervención de poderosas agencias de relaciones públicas, e incluso de formaciones políticas, en la fabricación de estados de opinión y dirigismo del movimiento. O incluso asistimos al anuncio de cierres patronales de “entidades comprometidas” de cara a la huelga del clima.

Cuando entre los actores que incitan a la protesta y a la acción se encuentran también los mismos que son responsables o cómplices del desastre ambiental, es nuestro deber cuestionar sus verdaderas intenciones y exigir transparencia, compromiso sincero y acciones directas sobre la verdadera raíz del problema.



 




ALGUNOS LIMONAZOS CONTRA EL PODER 

(de AYER a AHORA y...)












Este 2019 se cumplen 15 años de los acontecimientos del pregón de fiestas de ese año que será recordado para siempre como el de los limones. En aquel pregón, se arrojaron huevos y limones contra el entonces alcalde León de la Riva y sus políticas represivas. Pero la historia tiene un principio:

Años atras, con un alcalde socialista, se originó esta particular forma de protesta. En aquella ocasion, la pregonera, Carmen Alborch, formaba parte del gobierno del estado que también era socialdemócrata, en calidad de ministra de cultura; el mismo gobierno que permitió el juicio
militar (por consejo de guerra) contra unos jovenes que se negaron a formar parte del circo bélico ejerciendo su derecho a la insumisión. Por ello el movimiento antimilitarista de valladolid inauguró las protestas en los pregones aliñados con huevos, dando asi la bienvenida en este caso al gobierno del Estado dirigido por el PSOE. La práctica se continuo repitiendo de un modo u otro en años posteriores.

En el año 2004, ya con Leon de la Riva en el ayuntamiento, sobraban las motivaciones para la protesta en el pregón, algo que tradicionalmente se venía haciendo, desde los sucesos de San Juan 2000 y la consiguiente represión (que aún coleaba) hasta otros más recientes como la ordenanza
antisocial, el colectivo LGTB, los vecinos de Pajarillos contra el narcotráfico, la hostelería no afín y un largo etc. Con aquel lanzamiento de huevos y limones la ciudadania expresaba claro, alto y conciso lo que opinaba de "su" Alcalde.

La sed vengativa de León de la Riva por todos conocida se vio resarcida con 9 culpables “irrecurribles” según sus pesquisas. La pena para cada uno de ellos: 3000 €, la mayor multa contemplada en la ordenanza creada por él mismo y luego copiada por multitud de municipios,
la misma ordenaza que años mas tarde se vería enmendada nada menos que por el tribunal constitucional, por coartar la libertad de expresión y participación política, esa misma ordenanza que los actuales gobernantes siguen manteniendo a pesar de haberla suavizado en alguno de sus aspectos
más hirientes.
El asunto lo llevaron a la fiscalía, con el dinero de todxs, sabedores de que era un simple trámite y de que el alcalde saldría fortalecido de cara a la opinión publica. Las peticiones de la fiscalía incluían año y medio de cárcel para algunos de los jóvenes. Se visionaron videos que se declararon nulos, se escucharon declaraciones en los juicios de hasta 20 policías municipales y ninguno identificó a ningún acusado, retorcieron las ordenanzas municipales hasta la nausea con tal de pillarlos por algo. Todo en vano, la sentencia declaró a los 9 jóvenes absueltos de todo cargo, especificando que el lanzamiento de huevos es "algo socialmente aceptado" a lo que el insigne y derrotado Leon de la
Riva contestó:  " cuando quiera el juez le doy la factura del tinte de mi traje", mostrando una vez más su soberbia.


Finalmente, pudimos cantar con razón aquello de “adios de la riva adios”. Pero las cosas no han cambiado más que en nombres y en algunos aspectos superficiales. La represión contra la que luchábamos entonces y las causas de la misma (la protesta social y obrera) se mantienen y se
agravan cada año. El actual gobierno del PSOE, con el apoyo de Toma la Palabra, no ha derogado la Ordenanza antisocial que en aquel momento se uso como ariete contra los jóvenes denunciados. Si en ciertos aspectos podemos decir que el autoritarismo anterior ha desaparecido, en otros muchos temas seguimos igual o peor.

La represión se manifiesta de muchas formas: mediante multas, detenciones, cacheos, control policial, mediante el miedo y la amenaza, cuando no la cárcel, las palizas o la muerte en comisaría o envenado por una de sus fábricas. Por eso hoy, como ayer, como hace 15 años, seguimos
luchando contra la represión allí donde se presenta.

En Pajarillos sabemos mucho de esto: aquí la represión es cotidiana y viene ejercida por todos los poderosos, desde el empresario que nos explota en el curro, al guardia civil que nos multa con el coche y que luego corre en la misma explanada en la que fusilaron a nuestros abuelos en el páramo de San Isidro, desde la represión económica que sufrimos por ser de clase trabajadora hasta la degradación de nuestro entorno mediante el tráfico de drogas y el abandono gubernativo como sigue ocurriendo en el polígono del 29 de octubre. La paralización de las obras de rehabilitación de las casas y el colegio es un caso más de abandono: y no es de extrañar que se produzca ahora que el PSOE gobierna (provisionalmente) en el gobierno local y central. Tampoco la LEY MORDAZA
ha sido derogada en los meses de gobierno del PSOE, tampoco la reforma laboral que impone el despido libre y que se aplica día sí día también. DESPUÉS DE TANTOS años, sobran los motivos para seguir luchando.

Hoy como ayer, STOP REPRESIÓN: CONTRA EL CAPITAL Y LA EXPLOTACIÓN

Pajarillos, septiembre de 2019


León De la Riva declarando ante el juez por prevaricación...




Desde Marabunta, asamblea de autodefensa feminista, nos gustaría invitaros a participar con nosotrxs el sábado 28 de septiembre, día internacional por la despenalización del aborto.

Realizaremos una manifestación a las 12:30 con salida de plaza Portugalete y finalización en la plaza del caño Argales. Queremos llenar las calles con reivindicaciones por un aborto libre, seguro y gratuito. Por la despenalización del aborto y para que éste no sea un privilegio de clase. 
Nos gustaría que nos acompañaseis en esta tarea.

Después habrá un vermú en el café Bolis (C/Panaderos 34) para la autogestión de nuestra asamblea. Contaremos con picoteo vegano, rifas y buena música.

Gracias de antemano, nos vemos en las calles.



Barcelona: Todo nuestro apoyo a lxs detenidxs e identificadxs tras la manifestación contra el desalojo de Ka la Kastanya







Los Mossos cargaron contra lxs manifestantes en el entorno de la calle de Santa Rosa, en el barrio barcelonés de Gracia.

Dos personas detenidas y quince identificadas es el balance provisional de la actuación policial en torno a la manifestación en contra del desalojo de la casa ocupada Ka la Kastanya, que los Mossos realizaron el pasado jueves 19 de septiembre.
La manifestación estaba convocada para las siete de la tarde alrededor de la estación de metro de Fontana, en el barrio de Gracia. A las siete de la tarde ya había varias furgonetas policiales en la zona del metro de Fontana, y agentes del cuerpo de seguridad hacían registros e identificaciones a las personas que se acercaban para participar en la manifestación. Un helicóptero de los Mossos sobrevolaba la zona en el marco del dispositivo policial.
Cuando los manifestantes aún no habían empezado a moverse, los Mossos han cargado en la calle de Santa Rosa contra un pequeño grupo de participantes. Es donde ha habido uno de los momentos de más tensión de la protesta, ya que el resto de manifestantes se han acercado a la entrada de la calle, tapado por furgones de los Mossos, para protestar contra la carga. Dos agentes han resultado heridos, según informa el cuerpo policial.
La manifestación se inició pocos minutos después su recorrido, con un centenar de personas. Aunque se han producido varios momentos de tensión y algún enfrentamiento entre manifestantes y policía, los disturbios han sido pocos. Los manifestantes han lanzado algunos objetos en momentos puntuales y han volcado algún contenedor. Durante buena parte de la marcha, los Mossos han contenido los periodistas en la parte trasera de la manifestación.
Hacia las 9 de la noche, en la calle de Torrent de l’Olla, los Mossos han detenido a una segunda persona, que se llevaron en un vehículo policial. Es en este punto cuando los manifestantes se han dispersado y los Mossos, una media hora después, han dado por terminado el dispositivo de la manifestación.
La casa okupa llamada Ka la Kastanya estaba ocupada desde noviembre de 2018, tras el desalojo de otra casa, Ca la Traba, que provocó algunos disturbios en el barrio.



Gota fría en el Levante:
Los ríos y las ramblas se desbordan pero es el capitalismo el que anega la vida


El saldo de cinco días de gota fría en la zona de la Costa Mediterránea que va desde Málaga hasta Valencia es el siguiente: 6 muertos, varias ciudades y pueblos inundados, millones de euros en desperfectos materiales, el ejército (la Unidad Militar de Emergencias, pero también la legión y los llamados boinas verdes) desplegado por toda la zona afectada… Otra catástrofe que tiene poco de natural y mucho de consecuencia de la lógica infernal del capitalismo, que prima beneficio, rentabilidad económica y proyección a corto plazo frente a las necesidades humanas, tanto individuales como colectivas.
Los medios de comunicación, apoyados en informes exquisitamente científicos de meteorólogos y estudiosos del medio ambiente, no paran de afirmar que la tragedia ha venido exclusivamente del cielo, que este tipo de lluvias torrenciales si, por un mal azar, no cesan en un par de días, se convierten en verdaderas trombas dada la orografía de la zona levantina… Y citan decenas de ejemplos de situaciones similares con las que intentan evidenciar que esta zona de España está condenada a la tragedia cada vez que la lluvia tiene a bien aparecer de esta manera.
Pero lo cierto es que hay una distancia inmensa entre las lluvias torrenciales y las muertes y destrozos que hemos visto en los últimos días: estos son consecuencia inevitable de aquellas, son consecuencia de la mala planificación hidrográfica, de la construcción intensiva de todo el litoral mediterráneo, del abandono de las tareas de limpieza y mantenimiento de los cauces de los ríos y ramblas, de la absoluta ignorancia acerca de leyes naturales básicas… En pocas palabras, son consecuencia del desarrollo del modo de producción capitalista, de su dominio despótico sobre la naturaleza y los hombres.
Utilizando el mismo argumento que usan los medios de comunicación y las instituciones locales y nacionales, podemos echar la vista atrás para comprobar que riadas, trombas e inundaciones son algo que aparece regularmente en la zona del Levante. En Valencia, en 1951, más de ochenta personas mueren por el desbordamiento del río Turia; 1973, desbordamiento de la Rambla de Nogalte, en Murcia, 13 muertos; 1982, “pantanada de Tous”, mueren 40 personas en la Vega Baja; 1989, nuevo desbordamiento del Segura que arrasa las localidades próximas a su desembocadura; 2012, cinco muertos por inundaciones en la zona de Murcia y Almería… Se saca, de inmediato, una conclusión: todo el desarrollo productivo y tecnológico del que presume a diario la burguesía no es capaz de evitar las muertes en el Levante  a causa de las lluvias torrenciales. Se puede decir que las inundaciones en el arco que va de Almería a Valencia se conocen desde que hay registros históricos y que el capitalismo y su clase dominante, la burguesía, únicamente ha heredado un problema que es imposible de resolver porque está en la propia naturaleza de la región levantina. Pero en este argumento, que es el que utilizan todos y cada uno de los defensores tanto del propio capitalismo como de su Estado como único garante de la seguridad de las poblaciones que están bajo su control, se olvida que las lluvias torrenciales y las riadas nunca han sido tan mortíferas como en los últimos doscientos años, precisamente desde que el desarrollo económico y social de la zona se corresponde con la implantación del modo de producción capitalista y, con ello, los problemas hidrográficos son afrontados con su lógica, mezcla de esfuerzos técnicos inviables y desinversión en todo aquello que no es inmediatamente rentable.

La gota fría, a la que en España se le da el nombre técnico de DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), consiste en la presencia en zonas altas de la atmósfera de una masa de aire con temperatura y presión mucho más bajas de lo habitual. Esta masa, si tiene cerca de ella otra de iguales características, se asocia a ella y ambas comienzas un movimiento de rotación conjunto que, en el caso de la zona levantina, implica la entrada de aire extremadamente húmedo desde el Mediterráneo, aún caliente por el verano, a tierra firme. Una vez aquí, el aire húmedo se enfría y descarga en forma de lluvias torrenciales. Un fenómeno que se repite regularmente, dando lugar a lluvias intensas en los meses de septiembre y octubre en la zona de Valencia, Alicante y Murcia, y que en principio no debería ser catastrófico, como no lo es en otras regiones del mundo donde sucede también periódicamente.
Pero en la zona del Levante se da la circunstancia de que la peculiar orografía, caracterizada por la existencia de cursos de agua que permanecen secos habitualmente pero que se vuelven torrenciales cuando las precipitaciones aumentan, hace que las lluvias asociadas a la gota fría se canalicen por estas ramblas y atraviesen huertas y poblaciones con un gran nivel de agua, desbordándose continuamente. Estos desbordamientos tampoco deberían ser algo especialmente agresivo para el ser humano: la agricultura nace y se desarrolla en el creciente fértil mesopotámico, utilizando técnicas básicas de hidrografía para aprovechar los lodos que dejan los desbordamientos fluviales, algo similar a lo que sucedió en el Antiguo Egipto o en la zona del río Amarillo en China… El ser humano sabe convivir y sacar provecho de estos fenómenos naturales. Pero, de nuevo, a esta situación se suma un factor más: las vaguadas fluviales, es decir, aquellas zonas horadadas por el curso de los ríos y que constituyen su zona de crecimiento máximo, han sido pobladas y urbanizadas precisamente como consecuencia del aprovechamiento de los recursos fluviales desde épocas remotas. Es bajo el capitalismo, con el desarrollo urbano a partir del siglo XVIII, que en Valencia y en otras zonas al sur de la ciudad, que estas vaguadas fluviales son totalmente urbanizadas franqueándose los límites naturales que la propia tradición de la zona imponía. Y esto sucede en todas las poblaciones atravesadas por ramblas y ríos de curso intermitente, llegando a construirse incluso en los propios cauces de estos. Creado el problema, la burguesía se inventa la solución y comienza la construcción de diques que superan el nivel natural del río creando una especie de barrera para evitar que los desbordamientos llegasen a las ciudades. La primera industria de la construcción saca beneficio de la resolución de un problema que ella misma había causado, iniciando una lógica terrible que todavía continúa hoy. Pero el paso de los ríos por cauces urbanos cada vez más encajonados entre construcciones, hace que todo lo que arrastran desde su nacimiento en las montañas se vaya depositando en estas zonas urbanas y el propio cauce se eleva de tal manera que los diques artificiales se vuelven inútiles o contraproducentes y el alcantarillado contribuye a las inundaciones de las zonas urbanas.
Si a esto se le suma la construcción de presas para crear pantanos que proporcionen reservas de agua a los grandes núcleos de población del Levante, el desvío artificial de ríos, etc. se ve cuál es la naturaleza de la “prevención” capitalista: buscar soluciones a muy corto plazo que incrementan el peligro potencial a largo plazo. Por eso, de acuerdo con los registros de las confederaciones hidrográficas del Levante registran menos riadas desde comienzos del siglo XX pero mucho más virulentas y letales. Las grandes ciudades construidas en cuencas fluviales, la urbanización de los propios cauces, la falta de limpieza, la utilización de las ramblas para las obras de las autopistas, la construcción de presas y diques que aumentan la presión hídrica y disparan el riesgo de riadas… No son fenómenos naturales, no tienen nada que ver con la gota fría… Pero tampoco son fenómenos “humanos” en abstracto: son fenómenos que caracterizan al modo de producción capitalista, un modo de producción basado en la apropiación privada de la riqueza social, en la explotación del trabajo asalariado, en la destrucción de la naturaleza…
 
La gota fría no desaparecerá jamás. Como no desaparecerán tantos y tantos fenómenos naturales y climatológicos con los que el ser humano ha debido vivir a lo largo de su historia y contra los que ha luchado para defender la vida de la especie. Lo que debe desaparecer es el capitalismo, que no sólo se ha demostrado incapaz de evitar los daños humanos que provocan estos fenómenos, pese a todo el desarrollo económico, productivo, tecnológico, etc. que ha traído, sino que los ha aumentado, incrementando continuamente los factores de riesgo, poniendo en peligro a las poblaciones que habitan estas regiones, permitiendo que se repitan periódicamente las “catástrofes”. Y sólo la clase proletaria está en condiciones de enviar, de una vez por todas, al infierno a este sistema de la catástrofe.
Como escribimos ya en los años ´50 del siglo pasado, al respecto de unas inundaciones que, también entonces, se llevaron por delante vidas y bienes ante la “estupefacción” de los burgueses y sus voceros:
 
“También el inmenso río de la historia humana tiene sus inundaciones irresistibles y amenazantes. Cuando la ola sube, se lanza contra los dos terraplenes que la constriñen: a la derecha la conformista, de preservación de las formas existentes y tradicionales; y a lo largo de ella salmodian en procesión sacerdotes, policías y gendarmes patrulleros, maestros parlanchines y narradores de mentiras oficiales y de escolástica de clase.
La orilla izquierda es la reformista, y los "populares", los artesanos del oportunismo, los parlamentarios y los organizadores progresistas se asimilan a ella; intercambiando insultos a través de la corriente, ambas procesiones pretenden tener la receta para que el poderoso río pueda continuar su camino forzado y encauzado.
Pero en los grandes giros la corriente rompe todos los frenos, sale de su lecho y "salta", como saltó el Incluso el inmenso río de la historia humana tiene sus inundaciones irresistibles y amenazantes. Cuando la ola sube, baja contra los dos terraplenes que la fuerzan: a la derecha la conformista, de preservación de las formas existentes y tradicionales; y a lo largo de ella saludan en procesión a sacerdotes, policías y gendarmes patrulleros, maestros parlanchines y narradores de mentiras oficiales y de escolástica de clase.
La orilla izquierda es la reformista, y los "populares", los artesanos del oportunismo, los parlamentarios y los organizadores progresistas se asimilan a ella; intercambiando insultos a través de la corriente, ambas procesiones pretenden tener la receta para que el poderoso río pueda continuar su camino forzado y encauzado.
Pero en los grandes giros la corriente rompe todos los frenos, sale de su lecho y "salta", como saltó el Po a Guastalla y el Volcán, en una dirección inesperada, abrumando a las dos sórdidas bandas en la imparable ola de la revolución subversiva de cada antigua forma de terraplén, dando forma a la sociedad como a la tierra una nueva cara.”
 


(1) Se refiere a las inundaciones del Polesine en 1951. En ellas buena parte del territorio de Rovigio  y Venecia, en el Este de Italia, quedaron anegadas. Aproximadamente cien personas murieron en estas inundaciones.
 
 
Partido Comunista Internacional (El Proletario)
15 de Septiembre de 2019
www.pcint.org


Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."