Explotación laboral a los docentes
de la Universidad de Valladolid (UVA)
La universidad, ya desde su formación religiosa medieval, es una estructura al servicio de las élites, en concreto actualmente, de las élites dominantes del sistema capitalista. Así, a nadie puede extrañar que la universidad se rija por las mismas directrices que cualquier empresa. La explotación en la UVA es un hecho, pero no igual para todos.
El cálculo del salario del profesorado se basa en dos variables: el régimen de dedicación y la categoría laboral. Veamos:
Régimen de dedicación. Se refiere a las categorías de docentes en la Universidad de Valladolid, donde el número indica la dedicación semanal en horas de clase y tutorías por contrato. Por ejemplo, un régimen típico es el “3+3”, que implica una dedicación de 3 horas de clases y 3 de tutorías semanales, que suponen un equivalente de 9 créditos (ETCS) al año. El régimen “4+4” equivale a 12 ETCS al año, y así sucesivamente.
Categoría laboral. Vienen especificadas en las tablas salariales y son públicas a través del portal de transparencia. Sin embargo, los contratos sustitutos y derivados de convenios con la Fundación de la Universidad de Valladolid y otras empresas privadas no se contabilizan.
La carga de trabajo se estima a partir del régimen de dedicación. Al igual que un profesor de instituto o un maestro, tiene una serie de horas de permanencia en el centro, de docencia directa, también hay horas reconocidas de preparación, corrección, tutorías, etc. Por ejemplo, un profesor asociado con una dedicación de 4 horas semanales (“2+2” = 4 ETCS) tendría una capacidad docente de 120 horas anuales (30 × 4 = 120). La ley, a partir del curso académico 2024-2025, establece una horquilla de capacidad mínima y máxima lectiva de 120 a 240 horas, respectivamente.
¿Y la investigación? Además… quedan... horas extras “infinitas” echadas por los trabajadores sin regulación alguna, derivadas de la autoexplotación y la competitividad que domina en el sistema capitalista. A los funcionarios no se les exigen horas de investigación, sino que se les premia con complementos salariales por hacerlas, mientras que a los más jóvenes se les presiona curricularmente, no en vano muchos creen que esto es “una vocación”. Existe además un desequilibrio generacional derivado de la extensión del modelo ultraliberal (Plan Bolonia) y de los rankings de universidades que fomentan la competitividad al máximo. En 1980, publicar artículos de investigación era algo excepcional; ahora, es el pan que da de comer para los méritos y las acreditaciones.
Buena parte de la carga investigadora de la UVA se basa en contratos laborales y externalizaciones que dependen de la empresa privada. Por una parte, a través de ayudas públicas competitivas para investigación. Por otro, y en mayor medida, a través de contratación “pública” a través de la Fundación de dicha universidad (FUVA) o los Institutos (como el IOBA), de equipos en el parque tecnológico (una empresa privada de facto), cuyos jefes son funcionarios públicos (profesorado titular). Un tejemaneje o chiringuito que daría para un texto de varias páginas. Según los últimos presupuestos, la UVA gestiona 4 de los 22 millones de euros en proyectos de investigación europeos e internacionales, siendo el resto gestionado por la Fundación (FUVA).
Evaluación curricular. Por simplificar, diremos que todas las universidades evalúan con criterios parecidos siguiendo la estructura de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). Esta estructura evalúa todo lo que es susceptible de valor académico. Desde artículos de investigación, docencia, libros, capítulos de libro, contribuciones a conferencias, asistencia a congresos, generación de material docente, programas de radio, etc. Es la forma de homogeneizar objetivamente el formato de los currículos. La ANECA es el organismo que se encarga de acreditar si puedes dar clase como profesor ayudante doctor, contratado doctor, titular, catedrático o en una universidad privada.
La moneda universitaria: así, llegamos a los méritos. Efectivamente, los y las trabajadoras en el sector universitario “canjean” su actividad en forma de puntos dentro de las categorías evaluables por la ANECA, intentando obtener la mayor cantidad en el mayor número de categorías. Esto da lugar, como no, a mala praxis y dependencias interpersonales para conseguirlos, al clientelismo y la endogamia descaradas.
En la Universidad, existen tantas o más categorías salariales que en una empresa como RENAULT. En lo que al profesorado se refiere, algo más de 1000 trabajadores son funcionarios fijos, más de 1800 son temporales en diversas situaciones (contratados, ayudantes, sustitutos, asociados)… a lo que hay que sumar el Personal de Administración y Servicios (administrativos, limpieza, mantenimiento) y otras actividades que están externalizadas y/o subcontratadas. Al final, los únicos que están bien son los fijos con antigüedad, mientras que los temporales, sustitutos, asociados y ayudantes se encuentran en situaciones de alta precariedad: 2 de cada 3 profesores son precarios, con contratos temporales y siempre pendientes de méritos y acreditaciones. La casa de la ciencia la llaman: la ciencia de la explotación capitalista, debe ser.
Dos noticias recientes han puesto el foco de atención en la universidad de Valladolid. Primero, la noticia del 26 de septiembre sobre la sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia, que considera que el personal temporal tiene el mismo derecho que el fijo a cobrar los complementos salariales de quinquenios y sexenios. Por ello, la UVA se verá obligada a abonar entre 250 y 550 euros más al mes a 287 de sus trabajadores (casi 1.2 millones de euros anuales). Segundo, los hechos del 10 de octubre, cuando cuatro sindicatos (CSIF, UGT, CCOO, y STECyL-i) se concentraron en el interior del Palacio Santa Cruz para pedir la dimisión del catedrático en química física y actual rector, Antonio Largo Cabrerizo, por la “falta de dignidad salarial” del personal docente e investigador, que achacan a la desastrosa gestión del equipo rector de la institución académica.
La desigualdad salarial es notoria. Por ejemplo, se está tolerando que un profesor sustituto, un asociado y un ayudante doctor (PDI laboral) realicen el mismo trabajo de docencia, siendo los salarios mensuales totalmente diferentes. Un ayudante doctor tiene un salario anual digno de 31.216€ anuales, con posibilidad de complementos autonómicos. Sin embargo, el sueldo de un profesor asociado con titulación de doctorado en régimen típico de “3+3” (180 horas) es de 6.149€, y el de un profesor sustituto con doctorado de 5,058€. Finalmente, un catedrático puede llegar hasta los 63.768€ anuales.
En la memoria del curso 2004-2005, el porcentaje de personal temporal y/o contratado era del 17%, una cifra de interinidad y precariedad ya bastante alta. Según la memoria del curso 2024-2025, el profesorado temporal y precario supone ¡¡¡el 41% del total!! ¿Es esto aceptable? ¿La sabiduría edificó su casa a partir de la ultraexplotación y la precariedad? Una imagen muy clara de lo que es el sistema capitalista y su ansia de beneficio a cualquier precio. La situación, como vemos, ha ido empeorando a marchas forzadas en los últimos veinte años, desde el proceso del plan Bolonia que estableció un modelo ultracompetitivo acorde con los tiempos y deseos de la universidad liberal capitalista.
Sobre la jerarquía interna, se evidencia una cultura laboral basada en “pasar por el aro” para “meter cabeza”, supeditada por el dedo de verdaderas oligarquías familiares dentro de las universidades públicas. Las figuras de profesor asociado y profesor sustituto no son "falta de dignidad salarial" como dicen los sindicatos, eufemismo harto ofensivo para los trabajadores. Estas figuras, más bien, deben ser eliminadas por completo, pues son la herramienta de facto para contratar a personas para las mismas tareas que un profesor ayudante doctor o contratado doctor con un salario mucho más bajo.
La inacción de los sindicatos se debe en parte a su convivencia con el rectorado y en otra a su relación dentro de los departamentos, compuestos por profesorado titular (funcionarios). Los departamentos se enfadan porque el Rectorado no concede plazas de ayudante doctor (primer puesto remunerado decentemente en la carrera por la escalera docente), contratados doctor o titulares, pero en vez de optar por la organización y la lucha optan por tolerar la explotación de personas cualificadas para cubrir horas de docencia con las figuras de asociado y sustituto. Las personas que cogen estas plazas de asociado y sustituto son conscientes de la auto-explotación, reconociendo su vulnerabilidad laboral al necesitar dar clases para conseguir méritos de docencia. La cadena del trabajo asalariado se cierne sobre ellos como una losa que no puede ser levantada de uno en uno. Solo la lucha colectiva, la lucha de los trabajadores podrá romperla.
Temporales a fijos en todos los sectores. Subida de salarios para todos los trabadores peor pagados. BASTA DE EXPLOTACIÓN EN LA UNIVERSIDAD.
Comité de Solidaridad de los Trabajadores. ENERO 2026 / 332
¿”Un accidente extraño”? ¡Un sistema criminal!
Dos accidentes en cuatro días, cuarenta y seis muertos y decenas de heridos; todo ello en una red ferroviaria que, de atender a las declaraciones de los diferentes gobiernos en los últimos años, parecía y debería ser la envidia del resto de países. En la alta velocidad, la segunda mayor extensión de líneas, sólo por detrás de China. En media distancia y cercanías, “una red sólida”, supuestamente… Pero los muertos están ahí. Como lo estuvieron, hace diez años, los cuatro muertos en O Porriño (Galicia) por un descarrilamiento, o los 80 muertos de Angrois, en 2013; o los 7 de Villalda en 2006. Y así podríamos seguir hasta sumar 145 muertes en los últimos 30 años.
La causa de estos accidentes es tan evidente que, incluso los medios de comunicación, tan inclinados siempre a achacar cualquier mal de la sociedad capitalista al azar o a eventualidades inescrutables, han tenido que reconocerlo: la causa es la falta de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria. Y la razón de este pobre mantenimiento es también sencilla de explicar y de entender: el mantenimiento no es rentable.
¿Por qué España es el segundo país en extensión de vías férreas de alta velocidad? Porque la alta velocidad es un buen negocio muy puntero: grandes inversiones en capital constante que dan lugar a unos trenes que son, a su vez, capital utilizable para rentabilizar fuerza de trabajo y otros sectores económicos asociados, como el turismo; desarrollo de infraestructuras con una producción también intensiva en capital; compras a gran escala garantizadas por el Estado, esto es, en mercados de tipo oligopolístico en los que las grandes empresas coexisten sin competir entre sí. Todo esto sin contar el rédito político que la casta burguesa de turno obtiene al contentar a los diferentes capitales regionales, con toda la inversión y el gasto que rodean a la alta velocidad. Las consecuencias, de nuevo, son conocidas por todos: inmensas regiones del país en las que los pueblos de la zona apenas tienen conexión entre ellos mientras que los AVE, Alvias, etc., pasan por ellas y las cruzan para unir las grandes aglomeraciones urbanas entre sí o con los destinos turísticos.
Hay otra consecuencia, menos visible pero que cuando sale a la luz, como ha sido el caso con el accidente de Adamuz, resulta especialmente siniestra. Cualquier inversión para producir se divide en dos partes. La primera es la adquisición, fabricación, puesta en marcha, del capital necesario. En el caso de los trenes de alta velocidad, la infraestructura necesaria para que funcionen. Se trata de una compra garantizada por el Estado burgués (principal motor de la inversión en esta economía capitalista que tiene su motor gripado desde hace décadas). El estado presupuesta miles de millones cada año para garantizar que la industria del metal y las empresas que comercializan los vehículos, ambas intensivas en maquinaria y cada vez menos necesitadas de mano de obra, tengan su beneficio garantizado. Además, es un catalizador de tratos entre países y permite saldar deudas entre ellos, en forma de garantías de futuro dadas a las empresas de uno u otro lugar. Por otro lado, está la reposición del capital estropeado, obsoleto, etc. En este caso, además de que la fabricación ya se realiza a una escala mucho menor que en la obra nueva, el componente obrero es más importante: proporcionalmente, son necesarios más trabajadores para reponer un segmento de vía que para fabricar una nueva, y el trabajo de reparación, etc., llegado cierto límite, no permite sustituir mano de obra por capital. Esto quiere decir que la reposición del capital deteriorado es menos rentable, de nuevo en términos proporcionales, que la inversión en capital nuevo. Es así hasta tal punto que los Estados, los grandes licitadores, adquisidores, etc., del capital ferroviario, permiten a las empresas del sector desgajar en los contratos de compra que firman la inversión del mantenimiento e, incluso, llegan a hacerse cargo de este último si es necesario. Es el caso de España, donde la empresa de mantenimiento, ADIF, cubre las tareas de reparación y mantenimiento que los operadores de viajeros o mercancías deberían asumir. Por supuesto, ADIF argumenta que el coste de dichas tareas va comprendido en la licitación de los derechos de la empresa que opera en las vías nacionales… Pero, como antes, es sabido que esto no es cierto en ningún caso.
¿Por qué no se mantienen las vías? Porque no es rentable hacerlo. ¿Por qué no es rentable hacerlo? Porque, en el mundo capitalista, la producción, que es esencialmente producción para el beneficio, sigue unas leyes inquebrantables, según las cuales cada euro puesto para capital nuevo es inversión rentable, mientras que cada euro destinado a mantenimiento es gasto prescindible que toda empresa está siempre deseando disminuir al mínimo posible.
Lo inapelable de esta ley, que es la que lleva a la muerte periódica de viajeros en los inevitables accidentes, muestra que el capitalismo es un sistema criminal, en el cual el beneficio siempre está por encima de las vidas humanas, y que es este sistema el responsable de situaciones como las vividas en Adamuz o Gelida. Por otro lado, esto también reafirma que el funcionamiento del capital es siempre el mismo, que no se trata de que el capital sea público o privado: en ambos casos es capital y, por lo tanto, garantía de muerte.
En el mundo burgués la violencia es la norma. La sufren los proletarios en su día a día, en el trabajo, en sus barrios, en las dificultades para ganarse la vida… Pero también la puede sufrir cualquier persona que, simplemente, haya tomado un tren que debía descarrilar, porque el gasto en mantenimiento nunca es suficiente como para evitar todos los accidentes. Con todo el cinismo posible, los representantes burgueses de cualquier partido argumentan que es imposible llegar más lejos en medidas de seguridad, cuando lo que quieren decir es que no resulta rentable garantizar más seguridad. La cúpula de ADIF, el ministro de Transportes, el ministro del Interior, todos ellos pertenecientes al gobierno de PSOE – SUMAR que en absoluto ha tratado de revertir la situación ferroviaria dejada por los gobiernos populares de la pasada década, simplemente tratan de cubrir la realidad: tanto el accidente de Adamuz como el de Gelida han sido imposibles de evitar porque… evitarlos habría sido demasiado caro, porque la prevención es antieconómica y los negocios capitalistas exigen un cierto número de muertes necesarias para que aflore el beneficio.
Por su parte, las organizaciones políticas de la izquierda parlamentaria y extraparlamentaria, así como los sindicatos falsamente llamados “obreros”, participan a su manera en el juego de la catástrofe y la tragedia, asumiendo las muertes que se repiten periódicamente y culpando al responsable de turno, a un gobierno de la derecha, a un político especialmente negligente… mientras que evitan señalar la verdadera catástrofe que es el sistema capitalista. Especialmente penosa la labor de los grandes sindicatos de concertación que, como respuesta a las muertes, han convocado una huelga… ¡para febrero!
Pero en medio de este tétrico panorama, que vemos repetirse una y otra vez, la clase proletaria es capaz de luchar y de hacerse oír. La mañana del día 22, después del accidente de Gelida y de un día de cortes de Cercanías en Cataluña, después de que los sindicatos pseudo-obreros se negasen a parar drásticamente el trabajo hasta que se garantizase la seguridad de los trabajadores y los viajeros… fueron los propios maquinistas de Cercanías los que rehusaron incorporarse a sus puestos. Se ha tratado de un verdadero ejemplo de fuerza de clase, de determinación a la lucha, que ha roto con las exigencias conjuntas de patronal y sindicatos -que lanzaban una única consigna: ¡vuelta inmediata al trabajo!- y que se ha realizado utilizando el método de combate propio de la clase obrera: la huelga sin preaviso y sin servicios mínimos. No ha sido una huelga larga porque han bastado unas pocas horas para forzar a la empresa a una revisión de las condiciones de seguridad en las vías, que en principio se negaba a hacer. Por eso mismo es un ejemplo, porque muestra que con determinación y voluntad de luchar, fuera y contra los cauces de negociación y mediación oficiales, es posible vencer… incluso de manera fulgurante.
Los maquinistas de Cercanías, y detrás de ellos todos los trabajadores empleados en el sector, han hecho valer su fuerza de clase, mostrando cómo las vacilaciones de CC.OO., SEMAF, etc., no responden a la falta de voluntad de los proletarios, sino a que estos sindicatos vendidos tienen como misión defender a la burguesía y sus intereses, comportándose como verdaderos saboteadores de la lucha de clase.
Han bastado unas horas sin trenes para que la empresa cediese, ¿qué más es necesario para entender que la lucha por medios y métodos de clase es la única vía que tiene el proletariado, incluso para garantizar su vida en el trabajo?
El capitalismo jamás podrá garantizar la vida de los proletarios.
Sólo la destrucción de un modo de producción basado en el beneficio podrá acabar con las “tragedias” causadas por la sed de ganancia,
¡Por la reanudación de la lucha de clase proletaria!
¡Por la revolución comunista internacional!
22/01/2026 - PCint (El Proletario) - https://www.pcint.org/
DIECISEIS TRABAJADORES DETENIDOS EN PUERTOLLANO (Ciudad Real),
todos ellos represaliados por participar en la HUELGA por el convenio del METAL el año pasado.
Dieciséis detenidos aunque otras fuentes, personal de empresas contratistas, hablan de hasta sesenta personas que han sido llamadas a declarar por su participación en los hechos.
Ayer, 21 de enero, durante la jornada de trabajo en el complejo petroquímico, en la factoría de REPSOL y en la fábrica de FERTIBERIA, ambas en Puertollano, la policía nacional detuvo en su puesto de trabajo a 16 compañeros trabajadores por su supuesta participación en los hechos ocurridos durante la huelga del metal de julio de 2025.
La Policía Nacional ha detenido a 16 trabajadores de contratas del complejo petroquímico en Puertollano por su presunta implicación en las incidencias producidas en la huelga del metal. Todos los trabajadores pertenecen a contratas dependientes de REPSOL o FERTIBERIA. Así, ayer por la mañana "efectivos de la Policía Nacional se personaban tanto en Repsol como en Fertiberia y se llevaban esposados a estos trabajadores a comisaría", dentro de sus puestos de trabajo y delante de todos los compañeros.
Algunos relatos son escalofriantes: tres secretas entraron paseándose chulescamente por la factoría, uno de ellos con pinta de fachorra tipo Torrente, después de pasearse con toda su chulería, llegó a dejar encima de la mesa y a la vista de todos un bolígrafo de JUPOL con su típica banderita de español muy español, tras lo cual se produjo la entrada de la policía y la consiguiente intervención. Hay que recordar que dentro del complejo petroquímico existe una división policial propia.
Según la cadena SER "se investigarían posibles delitos medioambientales por la quema de rastrojos que derivaron en incendios provocados en las inmediaciones de una instalación estratégica como el citado Complejo Industrial, además de atentado contra la autoridad por lanzar piedras a policías, e incluso la retención ilegal, el secuestro durante unas horas, de un autobús que llevaba trabajadores al complejo".
Desde CCOO se ha emitido un comunicado para denunciar los hechos (cosa que está bien, pero que parece un brindis al sol si no se continua con las movilizaciones y por qué no con una HUELGA EN SOLIDARIDAD con los despedidos en el complejo petroquímico). En dicho comunicado se denuncia: "La actuación de la policía nacional [que] se asemeja a las nuevas formas del trumpismo. Acudir a la factoría, apresarlos y llevarlos esposados a dependencias policiales para tomarles declaración por su participación en el mayor conflicto laboral por su convenio provincial, es una aberración que no se conocía en democracia en nuestra zona. Una irresponsabilidad, una desproporcionada intervención, un procedimiento insensato que tendrán que explicar las autoridades gubernamentales". Y subrayan que "da la sensación que se pretende amordazar al conjunto de los trabajadores y trabajadoras".
La verdad es que, más allá de los supuestos delitos investigados, la actuación policial está dirigida a ACOJONAR AL PERSONAL y a la clase trabajadora en su conjunto y a evitar cualquier conato de lucha y/o de organización obrera. Es decir, pequeños hechos se están haciendo pasar por graves delitos: quema de ruedas como delito medioambiental, lanzamiento de objetos como atentado a la autoridad o piquetes como secuestros... Es claro, con esta actuación policial se busca extender el MIEDO entre la clase trabajadora y AISLAR a los más combativos. Esto no es nuevo: lo vimos en la Huelga del metal de Cádiz (con 35 detenidos tras intervenciones policiales desmedidas tratándolos como si fueran terroristas y las consiguientes penas y fortísimas multas), lo hemos visto en Valladolid con los diez despidos a dedo en SAETA Die Casting contra trabajadores que participaron en la huelga del mismo mes de julio, lo vimos en Asturias con la represión y encarcelamiento de las 6 de la Suiza.
El gobierno más progresista de la historia, con su ministra de trabajo al frente, con la ley Mordaza que no han derogado (ni derogarán) y con la hidra de los Delegados del gobierno (en Ciudad Real, David Broceño Caminero), reprime brutalmente a la clase trabajadora para evitar cualquier lucha organizada: luego nos pedirán que votemos "para parar el fascismo", pero nosotros sufrimos el AUTORITARISMO Y LA DICTADURA DEL CAPITAL TODOS LOS DÍAS. El FASCISMO con el que nos asustan ya está aquí: son ellos mismos ahora mismo, con su actuación y la represión descarnada contra los trabajadores, con su política de palo (mucho palo) y zanahoria.
"La detención y expulsión de trabajadores, porque eso es la denegación para incorporarse a su puesto de trabajo, los deja indefensos. Se aplica un método expeditivo para que pierdan su empleo y el sustento de sus familias". Y contra esto, contra el aislamiento, contra la represión individualizada y asfixiante, hay que luchar, habrá que luchar. LUCHAR UNIDOS. Pero para que exista unidad y para que la lucha se pueda llevar a cabo con métodos y medios de clase que nos puedan conducir al éxito, es necesario crear organismos de resistencia y solidaridad permanentes, CAJAS DE RESISTENCIA y COMITÉS DE SOLIDARIDAD que ayuden a los represaliados por luchar, que eviten que los compañeros represaliados se encuentren solos y se enfrenten solos al MONSTRUO LLAMADO ESTADO CAPITALISTA. Por encima de gobiernos (de uno y otro signo) el ESTADO CAPITALISTA SE DEFIENDE de su único enemigo real: la clase obrera que lucha unida y organizada.
Por todo esto:
Llamamos a la clase obrera que lucha y se organiza, por encima de siglas y banderas, a la UNIDAD FRENTE A LA REPRESIÓN, a acompañar siempre a los detenidos y represaliados, a no dejar a nadie solo frente al estado y sus perros...
"Para afrontar la lucha obrera de base: Cajas de resistencia, Solidaridad de clase y para nuestra clase. Contra la explotación y la represión. Solidaridad, resistencia y unión".
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| Huelguistas en Puertollano |
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Fuentes y más informaciones:
> 16 obreros detenidos en Puertollano: https://www.lanzadigital.com/provincia/puertollano/la-policia-nacional-detiene-a-16-trabajadores-de-contratas-del-complejo-petroquimico-en-puertollano/
> Declaraciones de CCOO Ciudad real sobre las detenciones: https://www.miciudadreal.es/2026/01/21/un-dia-triste-en-puertollano-la-huelga-no-es-delito/
> Sobre la huelga del pasado verano en Ciudad real: https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/sindicatos-llaman-huelga-sector-metal-ciudad-real-bloqueo-negociacion-convenio_1_12693365.html
RECIBIMOS Y DIFUNDIMOS
Un trabajador de la grúa, de 40 años, falleció anoche atropellado por un turismo mientras retiraba un camión en el kilómetro 158 de la carretera N-601, en dirección Valladolid, en Alcazarén (Valladolid), según ha informado el servicio autonómico de emergencias 1-1-2. En torno a las diez y veinte de anoche, varias llamadas solicitaron asistencia al 1-1-2 para el obrero que quedó inconsciente sobre la calzada tras el atropello.
Las cifras de 2025 demuestran que esta lacra sigue en aumento
"Hacemos un llamamiento a toda la clase trabajadora, asalariada, por cuenta propia o sumergida de que el trabajo es para vivir, que no podemos permitir que los trabajadorxs perdamos la vida por los beneficios de los empresarixs y accionistas, que lamentablemente tenemos que vender nuestro tiempo de vida para poder llevar esa vida que a duras penas podemos pagar y engordar, con ello, las cuentas corrientes de los dueños de las fábricas y oficinas.
Ante la sangría de todos los años de trabajadorxs muertxs, gravemente heridxs y con secuelas que la administración laboral y sanitaria no reconoce ni trata como tal. Ante la deriva liberal del todo vale por los beneficios, NOSOTRXS lxs proletarixs, lxs encargadxs de que todo funcione, se fabrique, construya, cultive y llegue a su destino, debemos tomar la iniciativa no solo en la lucha y la denuncia, si no en la autoprotección como conjunto de trabajadorxs, como clase obrera ante esta tendencia que solo genera muerte y miseria.
NO TE ARRIESGUES EN EL CURRO.
Cuando subes donde no tenías que estar, cuándo haces labores para las que no te han formado, cuando prolongas jornadas interminables a la intemperie, conduciendo o bajo condiciones extremas, estás poniéndote en peligro por los beneficios de los capitalistas.
CUÍDATE A TI Y A TUS COMPAÑERXS.
Partiendo de la base de que somos de una misma clase, el termino compañerx, adquiere un valor añadido más allá del color de nuestros buzos, cuida a tus compañerxs de clase, a tus compañerxs de trabajo y a los que puedas ver por la calle. Un obrerx muertx o herido es uno de nosotrxs muertx o heridx.
PLANTAOS ANTE EL PELIGRO EN EL TRABAJO Y LOS RECORTES EN SEGURIDAD.
La legislación laboral en seguridad e higiene permite en determinadas situaciones la adopción de medidas de paralización del trabajo en condiciones de peligro inminente, no es suficiente como queda claro con casi 800 muertos al año, la presión del grupo y el apoyo del resto de la clase y sus herramientas como la huelga y el sabotaje harán que cambien las cosas: se trabaja seguro o no se trabaja.
NO TE DEJES PRESIONAR. ÚNETE, UNÍOS, UNÁMONOS POR Y PARA NOSOTRXS.
El conjunto de la clase afectada por la misma problemática tiene que tomar la iniciativa por la autoprotección tanto si es apoyando a un solo compañero obligado a ejercer su labor con o en peligro, como denunciando a un empresario que presiona a los trabajadores. Si tocan a unx respondemos todxs.
NO MÁS TRABAJADORXS MUERTXS. TODXS JUNTXS, TODXS EN CASA.
No
hay ninguna justificación para que un trabajador se ponga en
peligro, ni los plazos, ni los costes, ni pandemias ni siquiera el
cambio climático y sus danas, incendios y vendavales: los beneficios
cuestan vidas".
¡No a la
agresión estadounidense contra Venezuela!
¡No a la dominación
imperialista estadounidense sobre América Latina!
¡Unidad del
proletariado contra el imperialismo y todos los Estados burgueses!
Al momento de escribir esto, desconocemos si Estados Unidos cumplirá sus amenazas e invadirá Venezuela. Pero el cierre del espacio aéreo venezolano, la incautación de un petrolero y las sanciones económicas ya constituyen una agresión contra este país, igualmente el asesinato en alta mar de casi 100 presuntos narcotraficantes a manos de una pesada artillería aérea y fluvial concentrada en las costas venezolanas es un acto de guerra, y reivindicado como tal por el gobierno estadounidense: la “guerra contra las drogas”.
La agresión contra Venezuela, orquestada bajo los auspicios del eterno aspirante al Premio Nobel de la Paz, Donald Trump, forma parte de un resurgimiento de la agresión del imperialismo estadounidense hacia América Latina: amenazas de enviar tropas a México, de adueñarse del Canal de Panamá, despliegue de soldados en Ecuador, amenazas contra el gobierno colombiano, flagrante interferencia en las elecciones de Honduras y Argentina, uso de aranceles para intentar influir en la política interna brasileña, etc.
Esta agresividad se expresa también a expensas de sus “aliados” (Canadá, Europa, etc.) y hacia países de todo el mundo. Sin embargo, en el caso de América Latina, la dominación estadounidense tiene una larga historia que se remonta a la Doctrina Monroe que, desde 1823, definió esta región del planeta como la salida natural (un “patio trasero”, un “coto de caza”) del imperialismo estadounidense, excluyendo a otras grandes potencias. Esta doctrina ha servido para justificar las innumerables intervenciones políticas, económicas y militares de Estados Unidos con el fin de mantener y aumentar su dominio; recordemos su irremplazable apoyo a las “dictaduras gorilas” de las décadas de 1960 y 1970 (como el golpe de Estado en Chile, organizado bajo los auspicios del Premio Nobel de la Paz Henry Kissinger). Hoy en día, Washington la reivindica oficialmente (la "Doctrina Donroe", un corolario trumpiano de la "Doctrina Monroe").
El pretexto utilizado es la lucha contra las drogas (un pretexto también utilizado contra Canadá y China), pero lo cierto es que se trata de restaurar la primacía estadounidense en la región y, como en 1823, contrarrestar la creciente influencia de las potencias imperialistas rivales, en este caso de China. En tan solo pocos años, China se ha convertido en el principal socio comercial de Sudamérica y está multiplicando sus inversiones para aumentar aún más su cuota de mercado y su acceso a las materias primas esenciales para su crecimiento económico. Según las últimas cifras (junio), el 90% del petróleo venezolano (400 mil barriles de petróleo al día) se exportaba a China, compensando con creces el cierre de los mercados estadounidense y europeo tras las sanciones estadounidenses.
Frente al chavismo, las grandes potencias, en primer lugar Estados Unidos, nunca han dejado de actuar como lo que son: potencias imperialistas. Sanciones económicas, sanciones militares, presiones diplomáticas, campañas mediáticas sobre los “derechos humanos”: estas son sus armas habituales. Hablan de “lucha contra la droga”, de “defensa de la democracia” o de “derechos humanos”, pero estas palabras se refieren al deseo de controlar el acceso a una de las mayores reservas petroleras del mundo; a la protección de los intereses directos de empresas como Chevron y otros grupos; y, en definitiva, a la defensa de la posición dominante de Estados Unidos en su “patio trasero” latinoamericano.
Venezuela sirve como campo de juego de los diversos imperialismos en competencia; la población trabajadora, por su parte, actúa como fuerza económica, social y potencialmente militar.
La guerra del gobierno de Maduro contra el proletariado y las masas explotadas de Venezuela
Venezuela no es un país socialista ni una excepción milagrosa al capitalismo global. Es un país capitalista dependiente, inserto en una gestión subordinada dentro de la jerarquía imperialista, conforme a la ley de desarrollo desigual y combinado. Este desarrollo se ha construido a partir de un capitalismo rentista. Los ingresos petroleros, captados por el Estado, se redistribuyeron de manera inestable y posteriormente fueron devorados por la crisis y las sanciones. El chavismo representó, durante una fase, una forma particular de dominación burguesa, es decir:
– uso de los
ingresos petroleros para otorgar reformas parciales a familias pobres
(programas sociales, subsidios, etc.);
– construcción de un
bloque de poder en torno al aparato de Estado, al ejército, a una
nueva burguesía y a algunas pequeñas burguesías
bolivarianas;
–revestimiento ideológico: discurso socialista,
anti imperialista de palabra, culto al jefe, mito bolivariano.
Este régimen nunca ha puesto en tela de juicio la producción mercantil, el trabajo asalariado ni la dominación de clase.
Cuando la crisis de la renta, el colapso económico y las sanciones se combinan, las concesiones se evaporan: inflación, pérdida de salarios y pensiones, pérdida de empleos, éxodo de trabajadores. Aquí no se trata del colapso del socialismo: es el colapso de un capitalismo nacionalista basado en la renta, que ha utilizado, sí, un lenguaje de izquierda para encuadrar mejor a los explotados.
El gobierno Maduro, que se jacta de un renovado crecimiento económico, en realidad está librando una verdadera guerra de clase contra el proletariado en conjunto con la organización patronal Fedecámaras. A los salarios de miseria, las pensiones miserables, la inflación galopante (que, según el FMI, se piensa que alcance el 548% para 2025), a las medidas pro-empresariales y el fin de los convenios colectivos, se suma la represión contra los proletarios que protestan, encarcelando a cientos de ellos. Entre tanto, el jefe de Estado está organizando una supuesta “Asamblea Constituyente Obrera” para “refundar, transformar y organizar el movimiento obrero”, es decir, para establecer el control estatal sobre los sindicatos y regimentar al proletariado, dándole una vuelta más a la cuerda con que ya lo tiene amarrado.
Los proletarios en Venezuela no tienen nada que ganar al unirse a la defensa de la patria, como exige el gobierno Maduro. Deben luchar para obtener aumentos salariales, pensiones y prestaciones sociales acordes con la inflación, oponerse a los despidos y a la represión, y lograr la posibilidad de organizarse independientemente del Estado burgués.
Pero la lucha no debe llevarse a cabo desde la perspectiva de una “democracia real”, como pretenden las direcciones sindicales (1), ni por la defensa de ”nuestros intereses nacionales”, como afirman organizaciones “anti capitalistas” (2): los proletarios no tienen intereses nacionales comunes con otras clases de la nación, sino intereses internacionales, de clase, comunes con los proletarios de todos los países; no deben suplicar a la burguesía una verdadera democracia – es decir, la coexistencia sin choques entre varias clases sociales, de explotadores y explotados –, sino más bien aspirar a derrocar el poder de los explotadores burgueses y establecer su poder anti democrático: el poder del proletariado y los explotados.
La oposición de derecha pro-imperialista, liderada por María Corina Machado, activista de extrema derecha galardonada recientemente con el Premio Nobel de la Paz, no es en absoluto una solución para los trabajadores venezolanos. De llegar al poder, la señora Machado continuaría con las mismas políticas antisociales de Maduro, a la vez que ampliaría las privatizaciones y abriría todavía más el país a las inversiones estadounidenses y de otros países.
En todo caso, pasar
de Maduro a una oposición pro-imperialista no significa abandonar el
capitalismo: simplemente implica cambiar los gestores burocráticos,
el estilo de discurso y los protectores internacionales.
Las tareas de los
proletarios de Estados Unidos y otros países imperialistas
Los proletarios de los países imperialistas deben oponerse a las campañas contra Venezuela, así como a las que golpean a otros países; las sanciones económicas, los bloqueos, la presión diplomática, las intervenciones “humanitarias” o las operaciones militares forman parte del arsenal utilizado para establecer o fortalecer la dominación imperialista sobre los países más débiles con el fin de obtener ventajas de todo tipo. La dominación imperialista debe combatirse sin vacilación, no en nombre de la engañosa ideología democrático-burguesa de la igualdad de las naciones y el respeto al “derecho internacional”, sino porque esta dominación fortalece al enemigo de clase y dificulta la lucha proletaria en los países imperialistas, al facilitar la corrupción de ciertos estratos de la llamada “aristocracia obrera”. Cualquier debilitamiento del poder de la burguesía imperialista es un factor positivo en el antagonismo de clase con ella; al mismo tiempo, cualquier debilitamiento del imperialismo alivia la presión sobre los proletarios de los países dominados, quienes siempre son las primeras víctimas de las acciones imperialistas. La solidaridad de clase con los proletarios de los países dominados es, por lo tanto, un imperativo de la lucha proletaria en los países imperialistas y no un vago deber moral de caridad humanitaria.
Los proletarios de los países imperialistas, y en particular los proletarios estadounidenses, deben demostrar esta solidaridad, no solo negándose a participar en la campaña contra Venezuela, denunciando la retórica sobre la lucha contra las drogas, la democracia y los derechos humanos, que solo sirve para camuflar los sórdidos intereses imperialistas, sino también oponiéndose a las medidas gubernamentales contra los inmigrantes legales e ilegales, venezolanos y otros. Recientemente, cientos de miles de inmigrantes, incluidos 600.000 venezolanos, han perdido su derecho a permanecer en Estados Unidos, lo que los condena a la clandestinidad (3). La solidaridad con los proletarios inmigrantes es esencial para fortalecer a todo el proletariado contra una burguesía que no duda en usar la fuerza para defender sus intereses tanto dentro como fuera de sus fronteras.
Frente a las crecientes tensiones entre Estados, a la crisis económica, a las sanciones, a la miseria y a la amenaza de guerra, el proletariado no tiene más que un camino: el de la lucha internacional de clase. Esto implica ningún “apoyo táctico” al gobierno Maduro, ruptura total con todos los frentes comunes con la burguesía, ya sean patrióticos, democráticos o “anti imperialistas”; el rechazo de todos los campos burgueses: Maduro, la oposición liberal, los gobiernos imperialistas, los bloques regionales; emprender la reanudación de la lucha de clase independiente de los partidos y sindicatos defensores del orden burgués; el trabajo por la reconstitución de un movimiento comunista internacional que unifique las luchas de los proletarios de Venezuela, de las Américas, de Europa, de África y de Asia.
Ni las amenazas de Washington, ni los discursos patrióticos de Caracas, ni las promesas de la oposición burguesa pueden ofrecer una salida a los explotados. Todos estos campos defienden la propiedad privada, el trabajo asalariado, la competencia generalizada entre empresos y Estados, es decir, las bases mismas de la explotación capitalista.
Los proletarios de Venezuela deben negarse a morir por la patria; los proletarios de Estados Unidos y de Europa deben negarse a apoyar sus sanciones, sus flotas, sus bases militares. En todas partes, se trata de retomar el hilo roto de Liebknecht, de Lenin y de los primeros dos años de la III Internacional: el enemigo principal, para cada proletario, se encuentra en su propio país: su propia burguesía y su propio Estado. Solo uniendo sus luchas por encima de las fronteras, sobre la base de un programa comunista de destrucción del capitalismo y de la sociedad de clases, podrán los trabajadores de Venezuela y del resto del mundo salir de la trampa mortal en la que las burguesías en competencia intentan encerrarlos.
Partido Comunista
Internacional, 20/12/2025 - www.pcint.org
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Ver acuerdo sindical unitario del 12/12/25: https://correspondenciadeprensa.com/?p=51016
Ver la “declaración unitaria” contra la agresión imperialista del 3/10/2025, firmada por Marea Socialista, Patria para Todos, Partido Socialismo y Libertad, Liga de Trabajadores por el Socialismo, Revolución Comunista: https://www.laizquierdadiario.com.ve/Basta-de-agresion-imperialista-a-Venezuela-Fuera-tropas-de-Trump-del-Caribe-y-de-America-Latina
El 7 de noviembre, la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó la decisión de la administración Trump, tomada a principios de este año, de revocar el estatus legal de más de un millón de migrantes, incluidos 605.000 venezolanos, 330.000 haitianos, 170.000 salvadoreños, 101.000 ucranianos, 51.000 hondureños, etc. https://www.uscis.gov/save/current-user-agencies/news-alerts
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OTROS TEXTOS sobre la agresión estadounidense contra Venezuela:
> Fuera Trump de América latina y el Caribe (UIT-CI): http://valladolorinternacionalista.blogspot.com/2026/01/fuera-trump-de-america-latina-y-el.html
> Contra la agresión imperialista norteamericana (PCInt): http://valladolorinternacionalista.blogspot.com/2026/01/venezuela-contra-la-agresion.html
De unos años a esta parte, estamos asistiendo a hechos de enorme gravedad que nos conducen, día a día, a enfrentamientos cada vez mayores y nos previenen de que el capitalismo internacional está PREPARANDO su próxima guerra:
- El aumento del gasto bélico y armamentístico en los diversos estados europeos y/o miembros de la OTAN. A pesar de los gestos del actual gobierno del PSOE frente a Trump, el Estado español también está embarcado en la MILITARIZACIÓN y el aumento del gasto militar. De ahí, el desarrollo del poder de INDRA en los últimos tiempos (de la cual es director el antiguo de Renault, Vicente de los Mozos), o las nuevas industrias bélicas que se están desarrollando en Asturias.
- El aumento del discurso nacionalista, identitario y reaccionario en los diversos estados occidentales. La llegada de Trump al gobierno de Estados Unidos, la entrada de VOX en los gobiernos autonómicos, el auge de la extrema derecha en los países europeos... todo son el fruto de una inmensa campaña de propaganda realizada desde los grandes poderes económicos internacionales que están financiando el fascismo y la derecha reaccionaria para favorecer el patriotismo y preparar a la población para futuras guerras.
- La extensión del racismo y la xenofobia como arma para disciplinar y aterrorizar a los migrantes que vienen a buscarse la vida, buscando sobre todo dividir a la clase trabajadora (nativos y extranjeros, jóvenes y viejos). Mediante el racismo lo que se promueve es ese aumento del nacionalismo que justifique los enfrentamientos bélicos y la disciplina interna. De ahí las políticas de VOX y la extrema derecha, de ahí las medidas propuestas por el PP con el carnet de "españolidad" y otras medidas RACISTAS. El capitalismo necesita mano de obra, pero también, necesita romper la solidaridad entre trabajadores y la fuerza de la UNIDAD obrera, la única que puede parar esta locura.
- La extensión de los enfrentamientos bélicos imperialistas y del colonialismo salvaje con el consiguiente desarrollo de nuevas armas y la formación de nuevos bloques que promueven próximos enfrentamientos. Desde Ucrania a Sudán... pero sobre todo en Palestina, donde el Estado terrorista de Israel está cometiendo un genocidio televisado. El alto el fuego no es el fin de la guerra. Todo lo contrario: los colonos y el ejército israelí sigue en su proceso de exterminio palestino y de conquista del Gran Israel como gran aliado del Imperialismo yanqui y occidental.
Todos estos hechos promueven la creación de bloques imperialistas, del nacionalismo más rancio que los soporte y de la disciplina interna en cada frente de guerra. Aunque hoy parezca lejos, este es el panorama que los PODERES ECONÓMICOS CAPITALISTAS están diseñando para un futuro no muy lejano.
Lejos de temer "el cierre de Renault" o de otras grandes empresas como los agoreros pronostican, lo que puede pasar es lo que ya está ocurriendo en Alemania: la reconversión progresiva de grandes infraestructuras industriales de Wolkswagen en fábricas de la industria militar.
La clase trabajadora es la única capaz de detener esta locura:
Luchando contra el militarismo y la guerra imperialista.
Luchando contra el fascismo, el racismo y la xenofobia.
Pero para parar esta locura, no vale con votar o realizar grandes proclamas pacifistas que no llevan a nada. Lo hemos visto en la "huelga" por Palestina: no se puede hacer una huelga sin prepararla, no se puede combatir las armas del capitalismo sin desarrollar nuestras propias armas y, sobre todo, nuestros propios medios y métodos de lucha. Para ser capaces de luchar en el ámbito político y social, el camino pasa directamente por lo más pequeño e inmediato.
El camino inmediato es la LUCHA POR NUESTROS INTERESES como clase trabajadora, la lucha por el salario y contra los ritmos de trabajo, la lucha contra las imposiciones de la patronal y de su estado, la lucha por crear organizaciones de resistencia que se opongan efectivamente en la calle y en los tajos a la deriva reaccionaria, fomentando y construyendo la UNIDAD OBRERA por encima de todas las divisiones, de sexo, género, raza, edad o nacionalidad que el capitalismo intenta exacerbar.
Comité de solidaridad de los trabajadores (Valladolid) - octubre 2025
El compañero Pope estará enfrente del Congreso de los diputados en huelga de hambre. Ven a apoyar al compa. No le dejemos solo. ¡Por la complicidad transversal y por todos los presos que están dentro, y fuera! ¡No olvidamos que este Estado les condena a la muerte!
Libertad a todas las presas, muerte al estado y abajo los muros de las prisiones. Hasta ke todes seamos libres.
CARTA DEL COMPAÑERO en HUELGA DE HAMBRE
Buenas compañerxs! A lxs que me conocéis, os saludo y para lxs que no, me llamo Honorio Gómez Alfaro, "Pope". Tengo 57 años, de los cuales he pasado 25 de ellos privado de libertad, pero no han conseguido que me doblegue a sus dictados. Por ello, una vez más, tengo que recordar los derechos de las personas presas a la sanidad y a la vida, derechos pisoteados diaria y sistemáticamente.
Actualizamos un texto publicado en este blog el 1 de marzo de 2017 frente a las mentiras del soterra-MIENTO y la demagogia y manipulación creciente. Lo que ayer pudimos ver en la reunión de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad es una perfecta muestra de que algunos, para defender sus argumentos, son capaces de inventarse la realidad entera.
La vía no nos separa, nos separa la clase social
ENTERREMOS LA LÓGICA CAPITALISTA y ESPECULATIVA, construyamos resistencia social
El problema es que aquí unos intentamos ser racionales, hasta cierto punto, y otros se basan fundamentalmente en una emocionalidad política que no se sostiene con pruebas pero que mueve a gente que lleva años detrás del sueño del soterra-miento.
Por ejemplo, si preguntamos a los prosoterra-miento ¿por dónde pasarán los trenes durante las obras? NO LES IMPORTA. ¿Si las obras de los pasos de Ariza o el Arco de Ladrillo generan un 'caos circulatorio' que es lo que se produciría con las obras del soterra-miento que cortaría durante años toda la ciudad? NO SABEN no contestan. Y así con el 90% de los argumentos y datos que se dan.
Por nuestra parte, pensamos que hay que centrarse, primero, en lo más importante desde el punto de vista de las necesidades humanas:
- Desvío de mercancías (bypass) que saque de la ciudad todo el transporte pesado y peligroso, de mercancías ferroviarias, dejando solo en las estaciones el transporte de pasajeros.
- Mejora de las conexiones ferroviarias de cercanías y del sistema de transporte público alrededor del tren, que haga del tren y de las estaciones urbanas un centro de distribución y de transporte público y social que facilite progresivamente un uso menor del vehículo propio. (Tren + Bici + peatón – coches = ciudad amable).
- Estudio de la permeabilidad de las vías: mejores pasos y más numerosos, tanto por arriba como por abajo (nudos). Inversión municipal en pasos más iluminados, más anchos y mejor comunicados en todos los sentidos. En estos nudos: plazas, murales, árboles, otros modos de hacer habitable la ciudad.
- Conservación, restauración y puesta en servicio (para uso público) del patrimonio industrial de Renfe, una vez realizado el traslado de los talleres, que es propiedad de la ciudad de Valladolid y representa la memoria de la primera industrialización vallisoletana de mediados del siglo XIX.
- Lo último, pero seguramente lo más importante: inversiones sociales, educativas y laborales en los barrios de la Zona Este y en todas las zonas desfavorecidas de la ciudad cerca o lejos de las vía (poblados de la Carretera Madrid, C/ Caamaño y Viudas, Pajarillos y 29 de octubre, Cuesta de la maruquesa, etc...).








