¡No a la
agresión estadounidense contra Venezuela!
¡No a la dominación
imperialista estadounidense sobre América Latina!
¡Unidad del
proletariado contra el imperialismo y todos los Estados burgueses!
Al momento de escribir esto, desconocemos si Estados Unidos cumplirá sus amenazas e invadirá Venezuela. Pero el cierre del espacio aéreo venezolano, la incautación de un petrolero y las sanciones económicas ya constituyen una agresión contra este país, igualmente el asesinato en alta mar de casi 100 presuntos narcotraficantes a manos de una pesada artillería aérea y fluvial concentrada en las costas venezolanas es un acto de guerra, y reivindicado como tal por el gobierno estadounidense: la “guerra contra las drogas”.
La agresión contra Venezuela, orquestada bajo los auspicios del eterno aspirante al Premio Nobel de la Paz, Donald Trump, forma parte de un resurgimiento de la agresión del imperialismo estadounidense hacia América Latina: amenazas de enviar tropas a México, de adueñarse del Canal de Panamá, despliegue de soldados en Ecuador, amenazas contra el gobierno colombiano, flagrante interferencia en las elecciones de Honduras y Argentina, uso de aranceles para intentar influir en la política interna brasileña, etc.
Esta agresividad se expresa también a expensas de sus “aliados” (Canadá, Europa, etc.) y hacia países de todo el mundo. Sin embargo, en el caso de América Latina, la dominación estadounidense tiene una larga historia que se remonta a la Doctrina Monroe que, desde 1823, definió esta región del planeta como la salida natural (un “patio trasero”, un “coto de caza”) del imperialismo estadounidense, excluyendo a otras grandes potencias. Esta doctrina ha servido para justificar las innumerables intervenciones políticas, económicas y militares de Estados Unidos con el fin de mantener y aumentar su dominio; recordemos su irremplazable apoyo a las “dictaduras gorilas” de las décadas de 1960 y 1970 (como el golpe de Estado en Chile, organizado bajo los auspicios del Premio Nobel de la Paz Henry Kissinger). Hoy en día, Washington la reivindica oficialmente (la "Doctrina Donroe", un corolario trumpiano de la "Doctrina Monroe").
El pretexto utilizado es la lucha contra las drogas (un pretexto también utilizado contra Canadá y China), pero lo cierto es que se trata de restaurar la primacía estadounidense en la región y, como en 1823, contrarrestar la creciente influencia de las potencias imperialistas rivales, en este caso de China. En tan solo pocos años, China se ha convertido en el principal socio comercial de Sudamérica y está multiplicando sus inversiones para aumentar aún más su cuota de mercado y su acceso a las materias primas esenciales para su crecimiento económico. Según las últimas cifras (junio), el 90% del petróleo venezolano (400 mil barriles de petróleo al día) se exportaba a China, compensando con creces el cierre de los mercados estadounidense y europeo tras las sanciones estadounidenses.
Frente al chavismo, las grandes potencias, en primer lugar Estados Unidos, nunca han dejado de actuar como lo que son: potencias imperialistas. Sanciones económicas, sanciones militares, presiones diplomáticas, campañas mediáticas sobre los “derechos humanos”: estas son sus armas habituales. Hablan de “lucha contra la droga”, de “defensa de la democracia” o de “derechos humanos”, pero estas palabras se refieren al deseo de controlar el acceso a una de las mayores reservas petroleras del mundo; a la protección de los intereses directos de empresas como Chevron y otros grupos; y, en definitiva, a la defensa de la posición dominante de Estados Unidos en su “patio trasero” latinoamericano.
Venezuela sirve como campo de juego de los diversos imperialismos en competencia; la población trabajadora, por su parte, actúa como fuerza económica, social y potencialmente militar.
La guerra del gobierno de Maduro contra el proletariado y las masas explotadas de Venezuela
Venezuela no es un país socialista ni una excepción milagrosa al capitalismo global. Es un país capitalista dependiente, inserto en una gestión subordinada dentro de la jerarquía imperialista, conforme a la ley de desarrollo desigual y combinado. Este desarrollo se ha construido a partir de un capitalismo rentista. Los ingresos petroleros, captados por el Estado, se redistribuyeron de manera inestable y posteriormente fueron devorados por la crisis y las sanciones. El chavismo representó, durante una fase, una forma particular de dominación burguesa, es decir:
– uso de los
ingresos petroleros para otorgar reformas parciales a familias pobres
(programas sociales, subsidios, etc.);
– construcción de un
bloque de poder en torno al aparato de Estado, al ejército, a una
nueva burguesía y a algunas pequeñas burguesías
bolivarianas;
–revestimiento ideológico: discurso socialista,
anti imperialista de palabra, culto al jefe, mito bolivariano.
Este régimen nunca ha puesto en tela de juicio la producción mercantil, el trabajo asalariado ni la dominación de clase.
Cuando la crisis de la renta, el colapso económico y las sanciones se combinan, las concesiones se evaporan: inflación, pérdida de salarios y pensiones, pérdida de empleos, éxodo de trabajadores. Aquí no se trata del colapso del socialismo: es el colapso de un capitalismo nacionalista basado en la renta, que ha utilizado, sí, un lenguaje de izquierda para encuadrar mejor a los explotados.
El gobierno Maduro, que se jacta de un renovado crecimiento económico, en realidad está librando una verdadera guerra de clase contra el proletariado en conjunto con la organización patronal Fedecámaras. A los salarios de miseria, las pensiones miserables, la inflación galopante (que, según el FMI, se piensa que alcance el 548% para 2025), a las medidas pro-empresariales y el fin de los convenios colectivos, se suma la represión contra los proletarios que protestan, encarcelando a cientos de ellos. Entre tanto, el jefe de Estado está organizando una supuesta “Asamblea Constituyente Obrera” para “refundar, transformar y organizar el movimiento obrero”, es decir, para establecer el control estatal sobre los sindicatos y regimentar al proletariado, dándole una vuelta más a la cuerda con que ya lo tiene amarrado.
Los proletarios en Venezuela no tienen nada que ganar al unirse a la defensa de la patria, como exige el gobierno Maduro. Deben luchar para obtener aumentos salariales, pensiones y prestaciones sociales acordes con la inflación, oponerse a los despidos y a la represión, y lograr la posibilidad de organizarse independientemente del Estado burgués.
Pero la lucha no debe llevarse a cabo desde la perspectiva de una “democracia real”, como pretenden las direcciones sindicales (1), ni por la defensa de ”nuestros intereses nacionales”, como afirman organizaciones “anti capitalistas” (2): los proletarios no tienen intereses nacionales comunes con otras clases de la nación, sino intereses internacionales, de clase, comunes con los proletarios de todos los países; no deben suplicar a la burguesía una verdadera democracia – es decir, la coexistencia sin choques entre varias clases sociales, de explotadores y explotados –, sino más bien aspirar a derrocar el poder de los explotadores burgueses y establecer su poder anti democrático: el poder del proletariado y los explotados.
La oposición de derecha pro-imperialista, liderada por María Corina Machado, activista de extrema derecha galardonada recientemente con el Premio Nobel de la Paz, no es en absoluto una solución para los trabajadores venezolanos. De llegar al poder, la señora Machado continuaría con las mismas políticas antisociales de Maduro, a la vez que ampliaría las privatizaciones y abriría todavía más el país a las inversiones estadounidenses y de otros países.
En todo caso, pasar
de Maduro a una oposición pro-imperialista no significa abandonar el
capitalismo: simplemente implica cambiar los gestores burocráticos,
el estilo de discurso y los protectores internacionales.
Las tareas de los
proletarios de Estados Unidos y otros países imperialistas
Los proletarios de los países imperialistas deben oponerse a las campañas contra Venezuela, así como a las que golpean a otros países; las sanciones económicas, los bloqueos, la presión diplomática, las intervenciones “humanitarias” o las operaciones militares forman parte del arsenal utilizado para establecer o fortalecer la dominación imperialista sobre los países más débiles con el fin de obtener ventajas de todo tipo. La dominación imperialista debe combatirse sin vacilación, no en nombre de la engañosa ideología democrático-burguesa de la igualdad de las naciones y el respeto al “derecho internacional”, sino porque esta dominación fortalece al enemigo de clase y dificulta la lucha proletaria en los países imperialistas, al facilitar la corrupción de ciertos estratos de la llamada “aristocracia obrera”. Cualquier debilitamiento del poder de la burguesía imperialista es un factor positivo en el antagonismo de clase con ella; al mismo tiempo, cualquier debilitamiento del imperialismo alivia la presión sobre los proletarios de los países dominados, quienes siempre son las primeras víctimas de las acciones imperialistas. La solidaridad de clase con los proletarios de los países dominados es, por lo tanto, un imperativo de la lucha proletaria en los países imperialistas y no un vago deber moral de caridad humanitaria.
Los proletarios de los países imperialistas, y en particular los proletarios estadounidenses, deben demostrar esta solidaridad, no solo negándose a participar en la campaña contra Venezuela, denunciando la retórica sobre la lucha contra las drogas, la democracia y los derechos humanos, que solo sirve para camuflar los sórdidos intereses imperialistas, sino también oponiéndose a las medidas gubernamentales contra los inmigrantes legales e ilegales, venezolanos y otros. Recientemente, cientos de miles de inmigrantes, incluidos 600.000 venezolanos, han perdido su derecho a permanecer en Estados Unidos, lo que los condena a la clandestinidad (3). La solidaridad con los proletarios inmigrantes es esencial para fortalecer a todo el proletariado contra una burguesía que no duda en usar la fuerza para defender sus intereses tanto dentro como fuera de sus fronteras.
Frente a las crecientes tensiones entre Estados, a la crisis económica, a las sanciones, a la miseria y a la amenaza de guerra, el proletariado no tiene más que un camino: el de la lucha internacional de clase. Esto implica ningún “apoyo táctico” al gobierno Maduro, ruptura total con todos los frentes comunes con la burguesía, ya sean patrióticos, democráticos o “anti imperialistas”; el rechazo de todos los campos burgueses: Maduro, la oposición liberal, los gobiernos imperialistas, los bloques regionales; emprender la reanudación de la lucha de clase independiente de los partidos y sindicatos defensores del orden burgués; el trabajo por la reconstitución de un movimiento comunista internacional que unifique las luchas de los proletarios de Venezuela, de las Américas, de Europa, de África y de Asia.
Ni las amenazas de Washington, ni los discursos patrióticos de Caracas, ni las promesas de la oposición burguesa pueden ofrecer una salida a los explotados. Todos estos campos defienden la propiedad privada, el trabajo asalariado, la competencia generalizada entre empresos y Estados, es decir, las bases mismas de la explotación capitalista.
Los proletarios de Venezuela deben negarse a morir por la patria; los proletarios de Estados Unidos y de Europa deben negarse a apoyar sus sanciones, sus flotas, sus bases militares. En todas partes, se trata de retomar el hilo roto de Liebknecht, de Lenin y de los primeros dos años de la III Internacional: el enemigo principal, para cada proletario, se encuentra en su propio país: su propia burguesía y su propio Estado. Solo uniendo sus luchas por encima de las fronteras, sobre la base de un programa comunista de destrucción del capitalismo y de la sociedad de clases, podrán los trabajadores de Venezuela y del resto del mundo salir de la trampa mortal en la que las burguesías en competencia intentan encerrarlos.
Partido Comunista
Internacional, 20/12/2025 - www.pcint.org
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Ver acuerdo sindical unitario del 12/12/25: https://correspondenciadeprensa.com/?p=51016
Ver la “declaración unitaria” contra la agresión imperialista del 3/10/2025, firmada por Marea Socialista, Patria para Todos, Partido Socialismo y Libertad, Liga de Trabajadores por el Socialismo, Revolución Comunista: https://www.laizquierdadiario.com.ve/Basta-de-agresion-imperialista-a-Venezuela-Fuera-tropas-de-Trump-del-Caribe-y-de-America-Latina
El 7 de noviembre, la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó la decisión de la administración Trump, tomada a principios de este año, de revocar el estatus legal de más de un millón de migrantes, incluidos 605.000 venezolanos, 330.000 haitianos, 170.000 salvadoreños, 101.000 ucranianos, 51.000 hondureños, etc. https://www.uscis.gov/save/current-user-agencies/news-alerts
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OTROS TEXTOS sobre la agresión estadounidense contra Venezuela:
> Fuera Trump de América latina y el Caribe (UIT-CI): http://valladolorinternacionalista.blogspot.com/2026/01/fuera-trump-de-america-latina-y-el.html
> Contra la agresión imperialista norteamericana (PCInt): http://valladolorinternacionalista.blogspot.com/2026/01/venezuela-contra-la-agresion.html
De unos años a esta parte, estamos asistiendo a hechos de enorme gravedad que nos conducen, día a día, a enfrentamientos cada vez mayores y nos previenen de que el capitalismo internacional está PREPARANDO su próxima guerra:
- El aumento del gasto bélico y armamentístico en los diversos estados europeos y/o miembros de la OTAN. A pesar de los gestos del actual gobierno del PSOE frente a Trump, el Estado español también está embarcado en la MILITARIZACIÓN y el aumento del gasto militar. De ahí, el desarrollo del poder de INDRA en los últimos tiempos (de la cual es director el antiguo de Renault, Vicente de los Mozos), o las nuevas industrias bélicas que se están desarrollando en Asturias.
- El aumento del discurso nacionalista, identitario y reaccionario en los diversos estados occidentales. La llegada de Trump al gobierno de Estados Unidos, la entrada de VOX en los gobiernos autonómicos, el auge de la extrema derecha en los países europeos... todo son el fruto de una inmensa campaña de propaganda realizada desde los grandes poderes económicos internacionales que están financiando el fascismo y la derecha reaccionaria para favorecer el patriotismo y preparar a la población para futuras guerras.
- La extensión del racismo y la xenofobia como arma para disciplinar y aterrorizar a los migrantes que vienen a buscarse la vida, buscando sobre todo dividir a la clase trabajadora (nativos y extranjeros, jóvenes y viejos). Mediante el racismo lo que se promueve es ese aumento del nacionalismo que justifique los enfrentamientos bélicos y la disciplina interna. De ahí las políticas de VOX y la extrema derecha, de ahí las medidas propuestas por el PP con el carnet de "españolidad" y otras medidas RACISTAS. El capitalismo necesita mano de obra, pero también, necesita romper la solidaridad entre trabajadores y la fuerza de la UNIDAD obrera, la única que puede parar esta locura.
- La extensión de los enfrentamientos bélicos imperialistas y del colonialismo salvaje con el consiguiente desarrollo de nuevas armas y la formación de nuevos bloques que promueven próximos enfrentamientos. Desde Ucrania a Sudán... pero sobre todo en Palestina, donde el Estado terrorista de Israel está cometiendo un genocidio televisado. El alto el fuego no es el fin de la guerra. Todo lo contrario: los colonos y el ejército israelí sigue en su proceso de exterminio palestino y de conquista del Gran Israel como gran aliado del Imperialismo yanqui y occidental.
Todos estos hechos promueven la creación de bloques imperialistas, del nacionalismo más rancio que los soporte y de la disciplina interna en cada frente de guerra. Aunque hoy parezca lejos, este es el panorama que los PODERES ECONÓMICOS CAPITALISTAS están diseñando para un futuro no muy lejano.
Lejos de temer "el cierre de Renault" o de otras grandes empresas como los agoreros pronostican, lo que puede pasar es lo que ya está ocurriendo en Alemania: la reconversión progresiva de grandes infraestructuras industriales de Wolkswagen en fábricas de la industria militar.
La clase trabajadora es la única capaz de detener esta locura:
Luchando contra el militarismo y la guerra imperialista.
Luchando contra el fascismo, el racismo y la xenofobia.
Pero para parar esta locura, no vale con votar o realizar grandes proclamas pacifistas que no llevan a nada. Lo hemos visto en la "huelga" por Palestina: no se puede hacer una huelga sin prepararla, no se puede combatir las armas del capitalismo sin desarrollar nuestras propias armas y, sobre todo, nuestros propios medios y métodos de lucha. Para ser capaces de luchar en el ámbito político y social, el camino pasa directamente por lo más pequeño e inmediato.
El camino inmediato es la LUCHA POR NUESTROS INTERESES como clase trabajadora, la lucha por el salario y contra los ritmos de trabajo, la lucha contra las imposiciones de la patronal y de su estado, la lucha por crear organizaciones de resistencia que se opongan efectivamente en la calle y en los tajos a la deriva reaccionaria, fomentando y construyendo la UNIDAD OBRERA por encima de todas las divisiones, de sexo, género, raza, edad o nacionalidad que el capitalismo intenta exacerbar.
Comité de solidaridad de los trabajadores (Valladolid) - octubre 2025
[recibimos y publicamos]
Estos días estamos viendo en los medios dos clases de hipócritas: los que se presentan como sorprendidos por lo que a cuentagotas, y de una forma absolutamente planificada se está filtrando sobre el funcionamiento del hospital de Torrejón (y por ende de todos los de este modelo PPP- Public Private Partnerships) y anuncian (por enésima vez) que van a blindar la sanidad y a derogar la ley 15/97, pero manteniendo la “colaboración público-privada”; y otro sector que defiende que no está ocurriendo absolutamente nada extraño dentro de lo que es la gestión privada y, que todo se explica como un enfrentamiento entre directivos de dos bandos. Ninguno de los dos sectores es de fiar, y aunque intentan aparentar diferencias para mantener la falacia del juego político, defienden el mismo modelo sanitario, en base a lo que vamos a exponer.
Hay cosas más viejas que la pana. Una de ellas es la evidencia científica que demuestra que el riesgo de muerte se incrementa cuando existe lucro en el proceso de atención sanitaria: un 8 % más en los centros de hemodiálisis, un 9,5 % en atención perinatal, un 2 % en adultos. El tamaño, también importa, y los centros privados suelen ser de ese tipo por razones económicas obvias. En España, los pacientes ingresados en hospitales pequeños (100-199 camas) tienen 1,5 veces más riesgo de sufrir un efecto adverso que los que ingresan en hospitales de más de 500 camas. Es decir, lucro y tamaño es la combinación perfecta. ¿Que podría salir mal?
Y más vieja que la pana también es la norma que permite la gestión privada de centros sanitarios. La 15/97, o de “Nuevas Formas de Gestión en el ámbito del SNS” fue aprobada con los votos de PP, PSOE, CC, PNV y CiU, y a pesar de que la portavoz socialista Ángeles Amador jurara en sede parlamentaria que, con ella, “se cierra el paso a la privatización de la sanidad” y que “garantiza la titularidad pública de los centros sanitarios”, la realidad parece contradecirla. Así, se extendió, como una mancha de aceite por todo el Estado, el modelo de hospitales privados gestionando la atención sanitaria de cientos de miles de personas durante décadas. Por cierto, con el beneplácito de gobiernos municipales y autonómicos de todos los colores que les regalaron suelo público gratis. Modelo de gestión que el propio Tribunal Constitucional ha sentenciado como avalado por dicha ley.
Desde el inicio de su funcionamiento fue evidente, para todo humano con sentido común, que su objetivo era lograr el máximo beneficio posible a costa de la salud de los pacientes. En el primero de ellos, Alzira, en 1999 en su web figuraba el sistema de incentivos para alcanzar tan loable objetivo. Desde CAS lo denunciamos pero todo el mundo guardó silencio: Los incentivos económicos son perjudiciales para la salud, donde quedaba manifiestamente claro que «entre el 30% y el 50% del salario de los médicos estaba vinculado a objetivos de ahorro económico que, con toda seguridad, ponían en riesgo la salud y la seguridad de los pacientes«. Lo mismo ocurría en el hospital de Torrevieja, de la misma empresa, Ribera Salud, donde se incentivaba entre 18.000 y 24.000 €/año1, a los médicos de primaria que redujeran las derivaciones a especializada y al hospital (es decir, hasta 2.000 euros/mes): Torrevieja Salud incentiva a los médicos de Primaria por resolver casos y evitar citas al especialista.
En el caso de Madrid, a poco de comenzar a funcionar los 4 hospitales PPP (Valdemoro, Torrejón, Móstoles-Rey Juan Carlos y Villalba), tuvimos información sobre el sistema de incentivos médicos que implantaron (en el caso de algunos facultativos hasta 40.000 euros al año), con el beneplácito del sindicato médico, ese que tan preocupado está estos días por la “dignidad de los pacientes”. Se premiaba económicamente por cada paciente atendido en la urgencia que no ingresaba y por tanto no ocupaba cama en planta. También por cada alta hospitalaria firmada (cama libre). Se trataba de «ser resolutivo» y «agilizar» el proceso asistencial, aumentado la rotación para liberar camas y atraer pacientes de los hospitales públicos (que se facturaban aparte), y suponía un ingreso añadido a la “cápita fija” que reciben por cada uno de los centenares de miles de personas que les habían asignado (a estos había que intentar mantenerlos alejados del hospital todo el año para que la cápita fuera integra a los accionistas). Los datos públicos de aquella época ya demostraban, por ejemplo, que Torrejón (privado) tenía una estancia media de unos 3 días frente a Alcalá de Henares (estatal) que tenía casi 6. Estaba claro que Alcalá de Henares se «comía» los viejos y los procesos complejos mientras lo rentable iba a Torrejón.

En 2008 ante la presión que estaba suponiendo nuestra campaña para derogar la Ley 15/97, el PSOE lanzó un argumentario para justificarse y negar la necesidad de la derogación, lo que no impidió que entregásemos en el Congreso 500.000 firmas exigiendo la derogación que el PSOE había mantenido vigente durante dos legislaturas pudiendo haberla modificado, pero esta vez Zapatero y sus chicos, pese a las evidencias sangrantes, pusieron el modo autista y ni siquiera recibieron a las plataformas que habían luchado durante dos años para lograr dichas firmas.
En 2010 publicamos ¿Por nuestra salud? La privatización de los servicios sanitarios, donde uno de los autores, el doctor Juan Benedito Alberola, presidente del SIMAP, ya denunciaba las practicas perversas de Alcira: reducción de ingresos para dejar camas libres para pacientes «de pago», rechazo de pacientes crónicos y expulsión de los pacientes “no rentables” a los hospitales públicos para así reducir la estancia media, falta de reparación de tecnología diagnóstica en centros públicos para forzar la derivación de esos pacientes a Alcira, captación de pacientes “no cápita” (que son facturados aparte) para actividades no complejas como por ejemplo paritorios “cadena de montaje” curiosamente con la mitad de plantilla medica que los públicos, índices de ocupación de casi el 95 % (por encima de los considerados óptimos por la OMS), altas prematuras con los consiguientes reingresos, estancias más cortas, y por supuesto, un oscurantismo (permitido por todas las Administraciones) total. A pesar de ello, el TSJ de la Comunidad Valenciana sentenció que este modelo de centro estaba avalado por la 15/97.
En 2013, denunciamos que el hospital privado Móstoles-Rey Juan Carlos derivaba pacientes propios “no rentables” al hospital “público” de Móstoles sin pagar por dicha atención al centro público. O que los hospitales “públicos” mantenían infrautilizados mamógrafos para derivar forzosamente a las pacientes a los privados (se ofrecían 9 centros privados y ninguno público).
En 2013 y en 2014, junto con la Asociación el Defensor del Paciente nos dirigimos por carta a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Dña. Cristina Cifuentes, y a su Consejero de Sanidad, solicitando información respecto a los incentivos médicos en dichos hospitales: “Así, incentivar económicamente por cada paciente que, siendo atendido en urgencias no ingresa en planta podría estar provocando el no ingreso en los centros de pacientes que podrían necesitarlo. En la misma línea, incentivar por cada alta hospitalaria producida podría estar provocando altas prematuras”. Y como teníamos información en el sentido de que los anestesistas podrían estar llevando más de un quirófano (y por tanto paciente) a la vez, solicitábamos que se prohibieran los anestesistas multipacientes y se aplicaran las normas vigentes para los centros públicos, “que establecen que cada anestesiólogo se encarga de un único paciente durante las intervenciones, no estando en ningún caso a su cargo más de un paciente simultáneamente, en aras de no poner en riesgo a los pacientes y garantizar una atención sanitaria de calidad” Para hablar de todo ello solicitamos una entrevista, que nunca fue concedida.
El sistema era escandaloso y perfectamente conocido por el Ministerio, la Consejería de Sanidad, sindicatos, Colegio y Consejo Médicos, partidos políticos, sociedades profesionales… pero el 90% de los médicos de estos centros miraba para otro lado…y para su cuenta corriente. Todos han callado durante estos más de 15 años.
Por eso ahora es vergonzoso el montaje mediático de los medios de formación de masas que, por supuesto tienen vetados a los colectivos que pusieron en marcha esta lucha, hace ya más de 20 años, porque rompe su relato. La ministra de sanidad, Mónica García sabe de sobra desde hace años lo que estaba ocurriendo. No hacen falta audios. Están utilizando esta filtración como mecanismo de distracción. No van a prohibir el ánimo de lucro en el SNS. Hemos demostrado que han tenido muchas oportunidades de hacerlo, incluso mayorías absolutas, y no lo han hecho. En plena desescalada del encierro Covid, en abril de 2020, un Pedro Sánchez lloroso nos anunció que “iba a blindar la sanidad en la Constitución” y, a los tres meses PP, PSOE y Unidas Podemos aprobaron el “Dictamen para la reconstrucción de la sanidad” en el que la palabra privatización no aparecía en sus 33 páginas. Por ello, en 2021 lanzamos una ILP para obligarles a retratarse ante el blindaje del sistema sanitario, pero la “izquierda del capital” la boicoteó.
Este mismo año Mónica García tuvo la oportunidad de ejecutar una de los mandatos pendientes de la Ley General de Sanidad: integrar a Muface (y resto de mutualidades) en el SNS. Amagó con el desmantelamiento de este modelo…para acabar plegándose a los intereses de la patronal sanitaria privada subiendo un 41,2% la aportación a las aseguradoras, nada que ver con la subida de la financiación de los centros públicos. ¿por qué habremos de creerla ahora, cuando promete derogar la ley 15/97, pero manteniendo la colaboración publico privada? ¿es posible la cuadratura del círculo? Es evidente que no. ¿Cómo es posible que tenga la desfachatez de anunciar la derogación y al mismo tiempo reconocer públicamente que “tiene mucho respeto por la sanidad privada”, cuando es evidente que la privada no podría sobrevivir sin la degradación previa de la pública y su parasitación posterior? ¿Cómo no se les cae la cara de vergüenza cuando anuncian que la colaboración con entidades privadas ha pasado de ser un recurso excepcional para convertirse en una práctica estructural, cuando han sido ellos los que lo han permitido? Nos mean y creemos que llueve. Aprovechando el caso Torrejón, que les ha venido como anillo al dedo, su jefe, Pedro Sánchez de nuevo nos anuncia otro blindaje de la sanidad en la Constitución, esta vez apoyándose en el artículo 43. ¿a quién quieren engañar?
No nos engañemos, el capitalismo ya no necesita mantener sistemas sanitarios que atiendan adecuadamente a la totalidad de la población. Hay un pacto de Estado que une a todos los partidos políticos. Todo es un teatro perfectamente planificado, entre la derecha cavernaria (la que hace el trabajo sucio) y la izquierda del capital que lo permite. Llevamos tres legislaturas desde 2018 y, ni PSOE, Unidas Podemos, Sumar y el resto de la llamada «izquierda institucional» han tenido las agallas de meterle mano a las leyes privatizadoras, y por supuesto, tampoco a la Ley Mordaza, aunque en este último caso si prometieron que la iban a derogar «en cuanto lleguemos al Gobierno«.
Por todo lo explicado, sería conveniente abrir la posibilidad de entender el affaire Torrejón, como lo que hemos sospechado desde el primer día: como un posible ajuste de cuentas entre las multinacionales del sector. ¿En manos de quien acabará Torrejón? Se abren las apuestas.
FUENTE: https://www.casestatal.org/es/2025/12/hipocritas-sobre-el-affaire-del-hospital-de-torrejon/
El compañero Pope estará enfrente del Congreso de los diputados en huelga de hambre. Ven a apoyar al compa. No le dejemos solo. ¡Por la complicidad transversal y por todos los presos que están dentro, y fuera! ¡No olvidamos que este Estado les condena a la muerte!
Libertad a todas las presas, muerte al estado y abajo los muros de las prisiones. Hasta ke todes seamos libres.
CARTA DEL COMPAÑERO en HUELGA DE HAMBRE
Buenas compañerxs! A lxs que me conocéis, os saludo y para lxs que no, me llamo Honorio Gómez Alfaro, "Pope". Tengo 57 años, de los cuales he pasado 25 de ellos privado de libertad, pero no han conseguido que me doblegue a sus dictados. Por ello, una vez más, tengo que recordar los derechos de las personas presas a la sanidad y a la vida, derechos pisoteados diaria y sistemáticamente.
Actualizamos un texto publicado en este blog el 1 de marzo de 2017 frente a las mentiras del soterra-MIENTO y la demagogia y manipulación creciente. Lo que ayer pudimos ver en la reunión de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad es una perfecta muestra de que algunos, para defender sus argumentos, son capaces de inventarse la realidad entera.
La vía no nos separa, nos separa la clase social
ENTERREMOS LA LÓGICA CAPITALISTA y ESPECULATIVA, construyamos resistencia social
El problema es que aquí unos intentamos ser racionales, hasta cierto punto, y otros se basan fundamentalmente en una emocionalidad política que no se sostiene con pruebas pero que mueve a gente que lleva años detrás del sueño del soterra-miento.
Por ejemplo, si preguntamos a los prosoterra-miento ¿por dónde pasarán los trenes durante las obras? NO LES IMPORTA. ¿Si las obras de los pasos de Ariza o el Arco de Ladrillo generan un 'caos circulatorio' que es lo que se produciría con las obras del soterra-miento que cortaría durante años toda la ciudad? NO SABEN no contestan. Y así con el 90% de los argumentos y datos que se dan.
Por nuestra parte, pensamos que hay que centrarse, primero, en lo más importante desde el punto de vista de las necesidades humanas:
- Desvío de mercancías (bypass) que saque de la ciudad todo el transporte pesado y peligroso, de mercancías ferroviarias, dejando solo en las estaciones el transporte de pasajeros.
- Mejora de las conexiones ferroviarias de cercanías y del sistema de transporte público alrededor del tren, que haga del tren y de las estaciones urbanas un centro de distribución y de transporte público y social que facilite progresivamente un uso menor del vehículo propio. (Tren + Bici + peatón – coches = ciudad amable).
- Estudio de la permeabilidad de las vías: mejores pasos y más numerosos, tanto por arriba como por abajo (nudos). Inversión municipal en pasos más iluminados, más anchos y mejor comunicados en todos los sentidos. En estos nudos: plazas, murales, árboles, otros modos de hacer habitable la ciudad.
- Conservación, restauración y puesta en servicio (para uso público) del patrimonio industrial de Renfe, una vez realizado el traslado de los talleres, que es propiedad de la ciudad de Valladolid y representa la memoria de la primera industrialización vallisoletana de mediados del siglo XIX.
- Lo último, pero seguramente lo más importante: inversiones sociales, educativas y laborales en los barrios de la Zona Este y en todas las zonas desfavorecidas de la ciudad cerca o lejos de las vía (poblados de la Carretera Madrid, C/ Caamaño y Viudas, Pajarillos y 29 de octubre, Cuesta de la maruquesa, etc...).
Soterramiento = especulación.
LUCHEMOS POR INTERESES HUMANOS y no del capital.
La sección sindical de la Confederación General del Trabajo (CGT) en SAETA Die Casting ha denunciado en una rueda de prensa celebrada ayer el despido de diez trabajadores el pasado 4 de diciembre, despidos que se producen después de aplicarse los acuerdos conseguidos tras la huelga realizada en la factoría durante los meses de junio y julio y que afectan, fundamentalmente, a trabajadores organizados en el sindicato CGT.
Según la empresa, los despidos se deben a una “baja carga de trabajo”. Sin embargo, para la organización sindical esta decisión se debe a la acción que sus trabajadores vienen realizando desde hace meses y, principalmente, a la pasada huelga.
SAETA Die Casting ha manifestado que en la planta “sobra personal”, pero ningún trabajador de otros departamentos que no secundaron la huelga de julio, como por ejemplo de oficinas, se ha visto afectado por estos despidos. Además, CGT ha recalcado que todas las personas que se han quedado sin empleo son afiliadas a la organización anarcosindicalista, lo que parece demasiada casualidad.
En este sentido, CGT ha explicado que en julio de 2025 se llevó a cabo una huelga muy dura motivada por cuestiones de seguridad, salud laboral y el reconocimiento de la penosidad. Esta movilización concluyó con un acuerdo donde quedaba muy claro que la dirección empresarial tendría que asumir el compromiso de no tomar represalias contra ninguna persona que hubiera estado ejerciendo su derecho fundamental a la protesta a través de la huelga. Así, la empresa está incumpliendo el acuerdo puesto que los despedidos pertenecen al departamento de producción y/o mantenimiento.
Este despido colectivo, como cualquiera puede ver, es un castigo y tiene una intencionalidad muy clara, que es debilitar la lucha de los trabajadores, la organización sindical, amedrentar a la plantilla y reprimir a quienes han plantado cara a los abusos, a la precariedad y a la explotación.
CGT considera que estos ceses resultan aún más indignantes si se tienen en cuenta que varios compañeros despedidos cuentan con más de 20 años de antigüedad en la empresa, incluso alguno llega a superar los 30 de servicio. Este hecho pone de manifiesto una falta absoluta de empatía y de respeto por parte de la dirección hacia su plantilla, quienes han dedicado casi toda su vida laboral al sostenimiento de SAETA Die Casting.
NOS SOLIDARIZAMOS con LOS DESPEDIDOS y manifestamos abiertamente nuestro total y absoluto apoyo en la LUCHA CONTRA LOS DESPIDOS EN SAETA y por la READMISIÓN de todos los trabajadores afectados.
ANIMAMOS a participar de las convocatorias, actos y concentraciones como la que se celebrará el próximo viernes 19 de diciembre a las 13'30h en las puertas de la Factoría situada en el Polígono San Cristóbal.
SOLIDARIDAD ACTIVA Y DE CLASE
READMISIÓN DESPEDIDOS EN SAETA
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INFORMACIONES anteriores sobre el conflicto en SAETA DIE CASTING y la PENOSIDAD:
> Paros en Saeta (17 de junio de 2025): https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2025/06/valladolid-paros-en-saeta-die-casting.html
> Con los trabajadores de SAETA (24 de junio): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/07/con-los-trabajadores-de-saeta.html
> Basta ya de PENOSIDAD en SAETA (10 de julio): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/07/basta-ya-de-penosidad-en-saeta.html
> Contra la penosidad en el el trabajo. El caso de Vestas: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/11/contra-la-penosidad-en-el-trabajo-el.html
La justificación para privatizar es la INSUFICIENCIA de los servicios sanitarios públicos para atender las demandas de la población, pero como podemos ver día a día, la sanidad pública se deteriora y se vuelve insuficiente por la gestión voluntaria de ciertos partidos políticos.
El aumento de provisión y del aseguramiento privado va unido a una creciente y cada vez mayor desigualdad social: la privatización produce un aumento de la mortalidad evitable porque va unida a una falta de financiación paralela de la sanidad pública.
La privatización en nuestro país proviene ya de la Ley General de Sanidad (1986) y se acelera a raíz de la ley 15/97. Actualmente se ha extendido a todo el Sistema Nacional de Salud con intensidad variable según las CCAA atendiendo al grupo político en el gobierno y a otras circunstancias, profundizándose a partir de la finalización de las transferencias sanitarias en 2001 y del primer gobierno del PP a nivel central. Se acentuó con la crisis económica de 2007 y con la pandemia de covid19 que ha sido aprovechada por varias CCAA, especialmente la de Madrid, para profundizar esta deriva privatizadora del sistema sanitario.
La realidad es esta: por eso no nos pueden extrañar las noticias sobre el Hospital de Torrejón o el Grupo Quirón. Pero la realidad también es que mientras miramos a Madrid, en Castilla y en León se está produciendo un deterioro progresivo de la Sanidad Pública, impulsado por las mismas fuerzas que operan en Madrid: el grupo Recoletas en Valladolid es el equivalente al grupo Quirón madrileño... el Hospital Campo Grande, el Sagrado Corazón, son muestras del incremento de la Sanidad Privada que ya se está comiendo una buena parte del pastel.
¿Y LOS USUARIOS? ¿Y LOS SANITARIOS?
Los usuarios vemos día a día como siguen aumentando las LISTAS DE ESPERA para los especialistas, sobre todo, vemos como no nos dan cita cuando la necesitamos, sino para "la semana que viene", vemos que nuestros médicos de familia están cansados...
Por su parte, los sanitarios sufren la presión de todos: de la administración y de los usuarios, de la falta de medios y de la falta de personal.
LOS USUARIOS Y LOS SANITARIOS SOMOS LOS PAGANOS DE ESTA SITUACIÓN. Deberíamos unirnos contra los que parasitan el sistema sanitario. Nuestra responsabilidad es denunciar la situación y luchar contra el deterioro y la degradación del sistema sanitario.
La clase trabajadora deberá responder: con la lucha por sus condiciones de vida y de existencia, por la sanidad universal y unas condiciones higiénicas y sanitarias dignas. Por los verdaderos intereses de la clase trabajadora, seamos "responsables"...
A los sanitarios les toca elegir: O PÚBLICA O PRIVADA: DEDICACIÓN EXCLUSIVA
A los usuarios y sanitarios, juntos, NOS TOCA LUCHAR: POR LA SANIDAD, POR NUESTRAS CONDICIONES DE VIDA Y DE TRABAJO.
CONTRA LA GESTIÓN SANITARIA DE LA JUNTA, NUESTRA RESPONSABILIDAD:
LA LUCHA DE LA CLASE TRABAJADORA.
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NOTICIAS y TEXTOS anteriores:
> Informe sobre la privatización de la sanidad 2025: https://fadsp.es/privatizacion-sanitaria-espana-2025/
> Contra la privatización de la sanidad, derogar la Ley 15/97: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/02/contra-la-privatizacion-de-la-sanidad.html
> Sobre el desmantelamiento de la atención primaria en Madrid: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/07/de-aquellos-barros-estos-lodos-sobre-el.html
> Las privatizaciones matan: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/02/las-privatizaciones-matan.html
> Lo que todos ocultan en la destrucción de la sanidad pública: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/03/lo-que-todos-ocultan-en-la-destruccion.html
> Valladolid, sanidad: La lucha es el único camino: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/02/sanidad-la-lucha-es-el-unico-camino.html
CONTRA LA PENOSIDAD Y LA TOXICIDAD
EN EL TRABAJO: EL CASO DE VESTAS
A lo largo de nuestra ya dilatada trayectoria el tema de la toxicidad ha sido tratado en numerosas ocasiones, tanto a nivel social como en el ámbito laboral.
Debemos destacar, tanto por su extensión como por su recurrencia e importancia, el trabajo de información y denuncia que se llevó a cabo sobre la peligrosidad y toxicidad del amianto. Este material tóxico, cuyas consecuencias en la salud pueden dar la cara hasta 40 años después de haber sufrido la intoxicación, fue usado durante años como material en innumerables construcciones y productos (más de 3000 de todo tipo), debido a su reducido coste de producción en comparación con otros materiales sustitutivos, vendiéndose como seguro, duradero e inocuo aún cuando había indicios de su toxicidad y riesgo para la salud tanto para los trabajadorxs, dedicados a su producción, como para la generalidad de la población. Finalmente, a la luz de innegables evidencias epidemiológicas sobre su toxicidad, este material fue prohibido. Pero aún hoy sigue en nuestro entorno, tanto por su uso generalizado durante años (vivimos rodeadxs de dicho material) como porque nuestra ciudad albergó una fábrica de amianto durante años que fue "abandonada" y que todavía está pendiente de descontaminación (Terrenos de la antigua fábrica de URALITA, en la ctra. Madrid).
El tema de la toxicidad y penosidad en el trabajo ha vuelto a estar muy presente este verano en las movilizaciones de lxs trabajadorxs de SAETA que desembocaron en una huelga indefinida para que se reconociera la evidente penosidad de su trabajo y se cumplieran y mejoraran las medidas de seguridad para la salud de lxs trabajadorxs. Finalmente, lxs trabajadorxs consiguieron parcialmente sus objetivos, demostrando que la lucha obrera y la solidaridad de clase obtienen resultados.
Un caso especialmente sangrante es el que sufren los trabajadores de VESTAS (en Daimiel, Ciudad Real). Hace pocos meses, tuvo lugar un conflicto laboral en Vestas. Lo que en principio se intentó "vender" como una confrontación entre la empresa, que se negaba a cualquier tipo de negociación y ofrecía como única mejora complementos salariales no consolidables (lo que en la práctica suponía una congelación salarial), y unxs trabajadorxs que pedían mejoras retributivas, pronto, dio paso al auténtico problema de fondo que originaba el malestar y la combatividad de la plantilla: la toxicidad y la mejora de las condiciones de seguridad y salubridad en un trabajo que pone en serio riesgo la salud y la vida de lxs trabajadorxs que lo desempeñan.
VESTAS es una multinacional de matriz danesa dedicada a la producción, instalación y mantenimiento de palas eólicas. Entre los diversos centros de trabajo que tiene en el Estado español adquiere especial relevancia el situado en Daimiel por concentrar el mayor número de trabajadorxs y ser el centro de producción de las palas eólicas (el resto están dedicados a la instalación y mantenimiento de los parques eólicos). Estas palas son confeccionadas con resinas epoxi y numerosos productos químicos más que afectan directamente a la salud de los trabajadorxs, como denunciaban estxs mismos y los sindicatos. Dichos químicos afectan a la reproducción, son cancerígenos, producen mutaciones (muta génicos) o disruptores endocrinos (lo que afecta a órganos fundamentales). Desde 2015 al menos 62 trabajadores han sufrido dermatitis severas o asmas agudas relacionadas directamente con el trabajo en Vestas. Solo en lo que va de año 5 trabajadores han recibido la calificación de enfermedad profesional por parte de la Seguridad Social y 8 más están a la espera. Tampoco es inusual entre la plantilla conocer casos de trabajadores que están teniendo problemas para tener descendencia o trabajadoras que han sufrido abortos.
Esta situación no es nueva para la dirección de la empresa que ya tuvo que enfrentarse a un escándalo similar en su país de origen, Dinamarca. Poco parece importarles la salud de sus trabajadores viendo la forma que tienen de afrontar “estos problemas”: desde el oscurantismo en los productos usados (cambiando químicos que generan efectos cancerígenos por otros, que se sospecha pero aun están en fase de pruebas, que son disruptores endocrinos, aprovechándose de la regulación más laxa sobre estos últimos), hasta la negativa a adoptar medidas de seguridad laboral colectivas abogando únicamente por las personales… o aún más: el despido sistemático todos los años de entre 10 y 20 trabajadorxs, alegando bajadas de rendimiento, lo que en realidad es una "limpieza" de trabajadorxs con alta antigüedad ( y por tanto que llevan más años soportando la toxicidad) así como de lxs "discolxs" que se atreven a quejarse o denunciar las condiciones de trabajo, despidos estos que posteriormente han sido declarados improcedentes.
A lo largo de los años ya son decenas de denuncias las que Vestas acumula ante la Inspección de Trabajo y su respuesta es siempre la misma: recurrir las sanciones hasta la última instancia para luego pagarlas… pero que no se oiga nada. En lo que va de año ha sido denunciada 13 veces y, todas ellas, ha sido sancionada pero tras pagar las multas no ha corregido ninguna de las infracciones que fueron detectadas.
Ante esta situación se inició una serie de paros de 2h varios días a la semana en el mes de marzo pasando a jornadas completas de huelga en los meses de mayo y junio, pero lo que en un principio era un frente de lucha esperanzador que se movilizaba para no ser envenenadxs en sus puestos de trabajo (conformado por cerca de un 90% de lxs trabajadorxs dedicadxs a la producción), pronto se vio frenado por las maniobras anti-obreras y mafiosas de la patronal que además de amenazar a quienes secundaban la huelga con despidos ( cosa que ya venía haciendo), han puesto en práctica el esquirolaje, han "vendido" como violentas las protestas pacíficas de los trabajadorxs para defender su salud, frente a las fuerzas de seguridad y los medios de comunicación, han promovido la inserción del sindicato amarillo Fetico ( al que se han adscrito la mayoría de mandos y encargados) y han amenazado con cerrar la fábrica y dejar a la comarca sin uno de sus mayores centros de empleo.
Sin embargo, es curioso que un conflicto originado por una causa tan justa, como negarte a ser sacrificado en el altar de los beneficios empresariales y la economía de mercado y exigir que tu trabajo, único medio de subsistencia de la clase obrera, se convierta también en la causa de tu enfermedad e incluso de tu muerte, haya sufrido tal nivel de represión en su desarrollo y haya pasado prácticamente inadvertido para el resto de la población estatal, más allá de lxs vecinxs de la comarca.
Vestas y sus fábricas desembarcaron en el país, subvencionada con fondos europeos y nacionales bajo el relato del capitalismo verde, las energías renovables y el impulso económico e industrial a la "España vaciada", para evitar la despoblación. Tal vez no interese demasiado que se conozcan conflictos como este y prácticas caciquiles como las de Vestas, que matan el fabuloso relato de la economía sostenible dejando ver lo que ocultan realmente las imposiciones de las exigencias del mercado capitalista, a costa de la vida de poblaciones enteras.
Viendo el camino ascendente de la explotación y el aumento de la actividad represiva, es momento de reflexionar sobre la necesidad de organizar a los trabajadores de manera independiente, e impulsar sociedades y cajas de resistencia como herramientas unitarias permanentes del conjunto de los trabajadores. La clase obrera hemos de ser conscientes (pues la práctica así nos lo indica) de que solo con la solidaridad y el apoyo mutuo entre nosotros los trabajadores somos capaces de enfrentar cada conflicto allí donde se materialice, así como la actividad explotadora y represora de la patronal y sus cómplices, a pesar de los métodos antiobreros que utilicen.
Por todo esto, desde esta hoja, queremos mostrar nuestra solidaridad con lxs trabajadorxs en lucha de Vestas, con su causa, que hacemos nuestra, y con las acciones pasadas, presentes y futuras, que adopten para luchar por su salud y sus vidas y oponerse a la represión de la patronal.
SOLIDARIDAD CON LXS TRABAJADORES DE VESTAS en DAIMIEL
CONTRA LA PENOSIDAD Y LA TOXICIDAD EN EL TRABAJO. POR LAS CONDICIONES DE VIDA DE LA CLASE TRABAJADORA.
Por las necesidades de los trabajadores, contra las exigencias del capital.
Octubre 2025/nº 331 Comité de Solidaridad de los Trabajadores
𝗦𝗜𝗧𝗨𝗔𝗖𝗜Ó𝗡 𝗗𝗘 𝗟𝗔𝗦 𝗗𝗘𝗧𝗘𝗡𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗛𝗨𝗘𝗟𝗚𝗔 𝗗𝗘𝗟 𝗠𝗘𝗧𝗔𝗟 𝗗𝗘 𝗖𝗔𝗗𝗜𝗭 𝗗𝗘𝗟 2025
Central de Trabajadores del Metal
El viernes, 19 de diciembre de 2025, a las 19:00 horas, en la Librería Café Akelarre, sita en C/ Juan Mambrilla nº 19, Valladolid, vamos a realizar una mesa redonda denominada Refugiados: Palestina / Sáhara, dos tipos concretos de refugiados: unos por ocupación de sus tierras (Palestina) y otro de expulsión de sus territorios (Sáhara).
Para ello contaremos con Yusef El Asi Seco, de La Educación con Palestina, Taufig Moulay, Frente Polisario, y Martín Rodríguez, Colectivo Indignado, que hará un análisis de la migración.
También, a lo largo del día habrá una exposición de autores griegos sobre Refugiados.
Colectivo Indignado Valladolid.
MARCHA CONTRA LA CÁRCEL DE MAS D'ENRIC 2025 (TARRAGONA)
Este próximo viernes 12 de diciembre a las 20.00 en la Casa de las Palabras de Valladolid, en la Calle San Ignacio, 9, la Asamblea Internacionalista de Valladolid organiza un evento en pro de la paz en Europa.
La actividad consistirá en una charla-coloquio titulada “La OTAN y la UE nos llevan a la guerra”, pronunciada por Javier Couso, exparlamentario europeo, periodista y analista internacional, y Juan Antonio Aguilar, director del Instituto Español de Geopolítica. Tras la intervención de los ponentes se abrirá un debate con los asistentes que quieran intervenir.
En momentos donde el belicismo imperialista y el fascismo amenazan con una guerra mundial devastadora, se impone la necesidad de alzar la voz por la paz, la solidaridad internacionalista y un mundo multipolar.
Asamblea Internacionalista de Valladolid
https://asambleainternacionalistavalladolid.blogspot.com/










