𝗦𝗜𝗧𝗨𝗔𝗖𝗜Ó𝗡 𝗗𝗘 𝗟𝗔𝗦 𝗗𝗘𝗧𝗘𝗡𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗛𝗨𝗘𝗟𝗚𝗔 𝗗𝗘𝗟 𝗠𝗘𝗧𝗔𝗟 𝗗𝗘 𝗖𝗔𝗗𝗜𝗭 𝗗𝗘𝗟 2025
Central de Trabajadores del Metal
LLAMAMIENTO A LA SOLIDARIDAD activa y de clase contra los hechos que están ocurriendo en Cádiz:
Como muchos sabéis, desde el día 23 de junio los trabajadores del metal de la provincia de Cádiz han desarrollado una importante huelga por sus condiciones de trabajo en la que se han enfrentado a las mafias sindicales y a la represión desatada. Ahora que la huelga ha sido desconvocada, la REPRESIÓN SE ESTÁ INTENSIFICANDO, con detenciones puerta a puerta de trabajadores y solidarios por su supuesta participación en las protestas.
Nos relatan HECHOS DE EXTREMADA GRAVEDAD:
"aquí se ha terminado la huelga, pero NOS ESTÁN MATANDO CON LAS DETENCIONES", se están llevando a gente y están pidiendo PRISIÓN SIN FIANZA".
Los compañeros están movilizándose para liberar a los detenidos y, en su caso, para pagar las fianzas para sacarlos a la calle.
Las detenciones están llegando cuando la masa obrera vuelve a los tajos. Detenciones casa por casa, secretas que agreden cuando detienen y que sacan a los compañeros como si fueran terroristas, golpes y agresiones; detenciones dirigidas y señaladas, contra el entorno solidario y los que luchan.
En esta huelga del metal y en la represión actual
desatada por el estado, ya han sido detenidos 22 trabajadores que
sepamos. ES UNA AUTÉNTICA CAZA DE BRUJAS.
Por todo esto se pide :
apoyo para las cajas de resistencia.
DIFUSIÓN Y SOLIDARIDAD,
la SOLIDARIDAD DE TODA LA CLASE TRABAJADORA.
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"Esta
situación requiere que la lucha obrera y popular sea desarrollada con
unas tácticas que puedan minimizar y reducir en lo posible la acción
represiva del estado, y con unas estrategias de combate contra todos sus
órganos y medios utilizados en las acciones y actividades represivas
La
lucha antirrepresiva habrá de realizarse transgrediendo sobre la
práctica toda legislación que consideremos injusta, en su transcripción,
utilización o manipulación por parte del sistema.
Hay que combatir todo planteamiento inquisitorial adoptado a nivel dogmático, sociopolítico y económico, y todos aquellos métodos utilizados para su aplicación represiva, como la llamada colaboración ciudadana (que no es otra cosa que delación reaccionaria), as escuchas, la vídeo-vigilancia, el espionaje, la detención y la tortura. Y esto ha de combatirse mediante la acción directa y el ataque efectivo.
Actuar contra las sentencias dictadas por los entes judiciales del sistema, sustentadas en una legislación impuesta por los poderes dominantes para ser utilizadas en su propio beneficio y contra el pueblo combativo. Denunciar todo entramado de criminalización, judicialización y penalización, prioritariamente cuando se fundamenta como acción preventiva, basada siempre en hipótesis, suposiciones e intereses políticos.
Hay
que combatir y denunciar todo recorte de libertades individuales y
colectivas, así como cualquier acomodo de éstas a los intereses
políticos y socioeconómicos de los capitalistas.
Es de vital
importancia como método de autodefensa primario y fundamental al
desarrollar la actividad combativa, el no facilitar al sistema ninguna
información que, aun siendo legal, en cualquier momento será utilizada
por éste para ejercer la represión. Es peligrosa y absurda la
facilitación de datos personales y colectivos, en cualquiera de sus
modalidades, a quienes son enemigos declarados de la clase trabajadora y
a los cuerpos represivos, bien mediante la legalización o publicación
de las actividades combativas, o mediante solicitudes, publicación de
fotos, vídeos,
comentarios irresponsables, etc.
El
planteamiento de combate contra la actividad represivo-penal debe estar
orientado en un contexto de diferenciación de la actividad
anticapitalista, del criterio adoptado por el sistema que lo encuadra en
el marco jurídico de la delincuencia común, identificándolo en muchas
ocasiones con el vandalismo. Por tanto, todo ataque a la propiedad de
los medios de producción, a la propiedad de la explotación y
al
proceso consumista, a la economía de mercado, al comercio lucrativo y a
la usura, al robo legalizado, al sistema especulativo, a la utilización
de fondos públicos para el beneficio de la burguesia o para el
afianzamiento del sistema capitalista y de todas sus estructuras, deberá
llevar inherente un contenido politico, a la vez que deberá ser
complementado con alternativas de carácter socializador.
Contra
la actividad represiva de fuerte contenido ideológico, hay que actuar en
un contínuo proceso de contraataque, basado en la clarificación de las
verdaderas intenciones pretendidas por el capitalismo y sus gobiernos.
Hay que descubrir sus entramados legislativos judiciales, en los que
apoyan su práctica de verdadera delincuencia y terrorismo dentro de la
impunidad más absoluta, y a lo que dan carácter legal. Hay que atacar
directamente toda su estructura legislativa y jurídica, desde los más
elementales órganos, hasta las más altas instancias. Denunciar todos sus
procedimientos interesados y reaccionarios.
En cuanto al
concepto manipulado y tergiversado de la consideración jurídica de
terrorismo o su equivalente penal, de toda actividad politica, se ha de
combatir en el ámbito ideológico, procurando que sea entendido por las
bases obreras y populares cuál es el verdadero terrorismo. Cómo quien lo
practica son los poderes capitalistas y sus gobiernos, etc. Y cómo ello
se realiza desde sus organismos, sus empresas, los poderes políticos,
sus fuerzas represivas, desde la más completa impunidad, apoyada en una
legislación y una metodologia juridica creada y aplicada para la
protección de sus intereses clasistas y de su sistema de dominación.
Hay
que demostrar cómo la clase capitalista crea terror a nivel popular con
sus prácticas explotadoras, creadoras de paro, hambre, miseria y
marginación. Con sus prácticas coactivas y represivas para consolidar su
poder y su dominación sobre el pueblo. En tanto que la lucha antisistema pretende la eliminacion de ese terror mediante la aplicación de un nuevo orden socioeconómico más justo".
(Del DOSSIER: "Situación actual, crisis y represión. El necesario cambio de metodologías", 2014)
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Otras informaciones:
> CGT formaliza el fin de la huelga: https://cgtandalucia.org/cgt-a-formaliza-el-fin-de-la-huelga-general-en-el-metal-de-cadiz-decidido-por-las-asambleas/
> Cádiz: la vía de la lucha de clase: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/06/cadiz-la-via-de-la-lucha-de-clase.html
> Huelga del metal en Cádiz: https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2025/06/huelga-del-metal-en-cadiz.html
'CAJAS DE RESISTENCIA'
Desde el Comité de Solidaridad hemos considerado hacer públicos algunos documentos en su versión íntegra y otros cuyos textos por su extensión literal o por seguridad han sido reducidos, reseñando únicamente lo que para esta ocasión se ha considerado oportuno en relación con los objetivos citados.
Así mismo recomendamos la lectura de algunas publicaciones que el Comité de Solidaridad ya ha difundido en diferentes épocas y de las cuales, en esta revista, se facilitan los títulos para que puedan ser solicitadas por quien lo considere de interés a cualquiera de lxs miembrxs activxs del Comité y que serán facilitadas gratuitamente en el más breve plazo posible.
En su trayectoria de 50 años de existencia el Comité de Solidaridad ha ido experimentando sucesivos cambios, tanto en su organigrama de funcionamiento, como en la adaptación de este a las circunstancias concretas en cada ámbito de actuación, pues siempre se ha considerado al Comité de Solidaridad como un órgano vivo, que sin perder sus objetivos fundamentales, ha ido avanzando tras el continuo análisis de su funcionalidad para la realización de los objetivos para los que fue creado: la unidad obrera; la lucha contra la represión; la solidaridad de clase, tanto económica como moral y activa con lxs represaliadxs.
VER DOCUMENTO COMPLETO:
https://www.scribd.com/document/784763253/Especial-Cajas-de-Resistencia
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FINIQUITADA LA CAJA DE RESISTENCIA DE LA HUELGA DEL METAL DEL 2021
Desde el Comité de Solidaridad de los Trabajadores de Valladolid realizamos este
LLAMAMIENTO ¡A toda la clase obrera!
Los trabajadores de ACERINOX en Algeciras llevan más de 107 días de HUELGA, lo que son más de TRES MESES sin cobrar.
Ante la duración del
conflicto, los trabajadores se han mantenido unidos a pesar de las
presiones mediáticas, policiales y sindicales. Han creado sus propios
organismos de lucha y resistencia. En este sentido, aplaudimos siempre la
CREACIÓN y EXTENSIÓN de cajas de
resistencia y solidaridad, cajas coyunturales (al calor de huelga) y/o cajas de resistencia permanentes que sirvan para dar continuidad y
extensión a las luchas de la clase obrera.
Pero: Los recursos de su CAJA DE RESISTENCIA se van agotando ante las necesidades de los compañeros y el día a día.
Por eso, necesitan de TODO NUESTRO APOYO y SOLIDARIDAD: ayudas económicas o de productos básicos y de primera necesidad que puedan ser destinados a los compañeros y las familias más necesitadas.
Las cajas de resistencia surgen en conflictos concretos, pero deben tender a hacerse permanentes, sobre la base de la voluntariedad de la aportación y de la solidaridad en la lucha, la solidaridad de clase.
La solidaridad no es, ni debe ser, solo económica:
La actividad, la difusión del conflicto y su extensión mediante acciones (más allá de la propia localidad de Algeciras, en cualquier lugar de la península), la huelga y los paros en solidaridad... A pesar de la prohibición legal de las huelgas de solidaridad en el estado español, recordamos que en otros casos se han hecho (como en TUBOS reunidos).
La presión de los trabajadores es vital.
Con los trabajadores de ACERINOX, POR LA SOLIDARIDAD DE CLASE.
"Desde la Asociación Familias del Metal estamos muy contentos por anunciar que por fin tenemos numero de cuenta. A partir de ahora las donaciones se podrán enviar por transferencia al nº:
ES41 2100 1993 1802 0033 8652
UNA SOLA CLASE, UNA SOLA LUCHA
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> Acerinox: 101 días de huelga: https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2024/05/acerinox-101-dias-de-huelga.html
> Los trabajadores de Acerinox crean una caja de resistencia: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2024/04/los-trabajadores-en-huelga-de-acerinox.html
> Para más información sobre la Caja de resistencia de ACERINOX: https://www.facebook.com/profile.php?id=61556647750081 Tambien se puede contactar personalmente de 12:00 a 13:00 en el local del comité de empresa de lunes a viernes.
Desde que el pasado 5 de febrero los trabajadores de Acerinox se declararan en huelga, no se ha producido ni un kilo de acero en la factoría. A día de hoy, la huelga se mantiene al 100 por 100 en una lucha unitaria que está siendo ejemplar en varios sentidos y dura ya más de 70 días.
En esta situación, parte de los trabajadores más necesitados han tenido que acudir a la ayuda de organizaciones no gubernamentales (y de la iglesia), lo que ha impulsado a parte de los trabajadores a la creación de una CAJA DE RESISTENCIA.
En esta dirección, se ha formado la Asociación familias del metal (CRS), cuyo objetivo prioritario es crear una caja de resistencia y solidaridad para la ayuda inmediata a todos los trabajadores que lo necesiten. Su intención es prestar ayuda en forma de alimentos y vales de compra para destinarlo en comida, a todos aquellos trabajadores que se encuentren en dificultades tras estarse sin cobrar más de dos meses. "La comida no le va a faltar a ninguna familia de Acerinox. Tenemos que estar todos a una", asevera el portavoz del comité de huelga, José Antonio Gómez Valencia.
Desde el principio de las movilizaciones, se han producido donaciones y aportes que se solidarizaban con los empleados de la factoría en Palmones; trabajadores de otras empresas y solidarios han aportado económicamente ayudas para distintas actividades puestas en marcha, como el traslado a Madrid en autobús. El comité de huelga ha guardado la cuantía sobrante y la ha puesto en manos de esta nueva asociación.
Una vez que finalice la huelga la asociación de trabajadores del metal pretende continuar para ayudar en caso de necesidad de alguna familia. "Seguiremos entonces aportando dinero a los trabajadores, aunque sea simbólico. Se guardará dinero por si alguno tiene un problema poder ayudarle".
Asimismo, José Antonio Gómez Valencia valora el apoyo de los ciudadanos del Campo de Gibraltar. "Siguen solidarios con nosotros y nos entienden. Siguen aportando ayuda económica, ya que saben que hay muchos afectados", reconoce.
Situación de la huelga y las negociaciones
Después de 73 días de huelga indefinida, la negociación del convenio colectivo de la fábrica de Acerinox en Palmones (Los Barrios) emite por fin, según las partes, algunas sensaciones positivas.
La cuarta sesión, celebrada en Jerez con la mediación del Centro Andaluz de Relaciones Laborales (CARL), fue también la más larga e intensa. Ambas partes quedaron en continuar este mismo jueves las reuniones en el mismo lugar, lo que al menos permite ver alguna salida a las negociaciones; como también el hecho de que la empresa y el comité de huelga hayan entrado de una vez por todas "más a fondo en materia de negociación", según ha explicado el portavoz de los trabajadores, José Antonio Gómez Valencia, que subraya que el comité ha analizado durante horas la "propuesta modificada" de la compañía. "No se han movido mucho en la propuesta de la semana pasada, pero algún movimiento han hecho", apostilla Gómez Valencia.
Ante la duración del conflicto, los trabajadores se mantienen unidos y crean sus propios organismos de lucha y resistencia. En este sentido, Debemos subrayar y aplaudir la CREACIÓN y EXTENSIÓN de Cajas de resistencia y solidaridad, cajas coyunturales (al calor de huelga) y cajas de resistencia PERMANENTES que sirvan para dar continuidad y extensión a las luchas de la clase obrera.
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Para más información sobre la Caja de resistencia:
https://www.facebook.com/profile.php?id=61556647750081
Tambien se puede contactar personalmente de 12:00 a 13:00 en el local del comité de empresa de lunes a viernes.
Otras informaciones:
> Nace una Caja de resistencia para apoyar a las familias de los trabajadores de Acerinox: https://www.8directo.com/comarca/nace-caja-resistencia-asociacion-ayudara-familias-acerinox-dos-meses-sin-cobrar_615368_102.html
> Acerinox: continúan la huelga y as movilizaciones: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2024/03/acerinox-continua-la-huelga-y-las.html
Algunos textos interesantes sobre la CREACIÓN DE CAJAS DE RESISTENCIA OBRERAS:
> Necesidad de las CAJAS DE RESISTENCIA, el ejemplo de Tubacex: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/07/necesidad-de-las-cajas-de-resistencia.html
> La huelga de Tubacex y su Caja de resistencia: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/04/la-huelga-de-tubacex-y-su-caja-de.html
> Situación de la clase obrera y Creación de Cajas de Resistencia: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/04/situacion-del-mov-obrero-y-creacion-de.html
> 50 años de existencia del Comité de Solidaridad de los trabajadores (Valladolid): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/05/50-aniversario-del-comite-de_27.html
Este fin de semana pasado tuvo lugar un DEBATE en Valladolid sobre la SITUACIÓN DEL MOVIMIENTO OBRERO y la CREACIÓN Y EXTENSIÓN DE LAS CAJAS DE RESISTENCIA con la intervención de compañeros y aportaciones de distinto origen.
Recogemos en esta entrada parte de las aportaciones realizadas al debate y el LLAMAMIENTO a la organización y la creación de CAJAS PERMANENTES:
Desde Cádiz:
LA PEOR TANQUETA
Las imágenes de represión policial, con tanquetas incluidas, durante la huelga del metal del 2022, sirvieron para que el resto del Estado se enterara de lo que ocurría en la Bahía de Cádiz. Días de reivindicaciones en las calles, en las que gran parte del pueblo, no sólo los trabajadores y trabajadoras afectados directamente, luchamos y dimos un ejemplo de dignidad y lucha. En Cádiz, se hablaba de CLASE OBRERA y esto trascendía en cada imagen. El gobierno, por miedo a que lo que ocurría en tierras gaditanas se repitiese en el resto del Estado, mandó a sus perros a actuar con contundencia. Pero la actuación policial durante la huelga, y posteriormente con detenciones aleatorias y selectivas, no consiguió en ningún momento apagar la llama de la rebeldía. Es más, de alguna manera, la avivó y consiguió que, con la solidaridad de la Clase Obrera SIN FRONTERA, se convirtiera la Bahía en un símbolo de lucha obrera que aún perdura.
Efectivamente, la represión policial no fue la que llevó a los trabajadores de nuevo a las factorías. Ya dijimos en su momento, y volvemos a repetir, que los trabajadores no salimos a la calle solo por la negociación de un convenio y una subida salarial, que también, algo que vendía el sindicalismo oficialista. Se salió a la calle exigiendo dignidad y denunciando las condición de semi esclavitud que existían y aún existen en el sector. Fueron precisamente estas mismas condiciones de esclavitud y de represión laboral, con la connivencia de los sindicatos mayoritarios, las que nos hicieron volver al trabajo. Es decir, por lo mismo que salimos a la calle, por lo mismo que denunciamos, se utilizó como elemento represivo para acabar con la huelga.
La represión laboral es la que convierte a las empresas en pequeñas dictaduras. Puede que haya, en según qué ámbitos, democracia y libertad de expresión pero no en las factorías: éstas son cárceles en las que el hecho contractual encadena a los trabajadores y anula las posibilidades reivindicativas. Sumado a una inexistente protección sindical.
El contrato de obra y servicio en la subcontratación -durante décadas el contrato dominante en el sector- le daba toda la libertad al empresario para decir: " tú sí y tú no"," si te portas bien te contrato y si te portas mal te echo". Los diferentes gobiernos y el sindicalismo dieron este contrato como BUENO y no lo reformaron. ¡Sorprendentemente! Y después de más de 30 años, tuvo que ser el Tribunal Supremo el que adelantara por la "izquierda" a partidos políticos y sindicatos y, en un cambio de doctrina, lo considerara ABUSIVO.
Siempre, habría miles, ponemos el ejemplo de Eduardo, último fallecido en accidente de trabajo: "62 años, toda una vida en el metal y solo 2 días de antigüedad el día que murió". Es muy difícil que un trabajador pueda decir: " yo aquí hoy no me subo" sin antigüedad y sin blindaje sindical ni de ningún tipo.
El contrato de obra y servicio desapareció después de la última Reforma; las empresas ahora utilizan, mayoritariamente, el contrato fijo discontinuo. Este contrato, según como se presenta sin regularizar, ha creado más problemas que soluciones.
Para acabar con la represión laboral en nuestro sector se necesitaría, entre otras cosas, regularizar el nuevo contrato fijo discontinuo o presentar otro más adecuado y crear mecanismos (bolsas de trabajo, caja de resistencia, control de tornos, representación sindical efectiva,..) que blinden a los trabajadores.
La represión laboral dentro de las factorías es la peor TANQUETA y es la que impide que los trabajadores podamos reivindicar nuestros derechos dentro y fuera de ella.
Desde Bizkaia:
SITUACIÓN DEL MOVIMIENTO OBRERO Y CAJAS DE RESISTENCIA
(...) Enlazando con la primera parte del título del debate propuesto “situación del movimiento obrero” es innegable que todo movimiento social requiere de compromiso, tiempo y esfuerzos que afectan a nuestro propio entorno, en Tubacex estuvimos prácticamente 8 meses de huelga, 236 días, y esto supuso un gran desgaste que aún hoy arrastramos, tensiones entre compañeros, tensiones familiares, desajustes económicos, sanciones económicas, juicios penales pendientes, etc. pero siempre tendremos presente que luchamos por algo justo, que evitamos 129 despidos, que enseñamos a los gestores de nuestra empresa que los trabajadores podemos poner los límites a su despotismo y que la unión de los trabajadores sigue siendo un arma muy poderosa, porque a veces se les olvida que somos las trabajadoras y trabajadores quienes fabricamos, quienes producimos.
Decíamos que la unión de los trabajadores es un “arma poderosa”, pero precisa de herramientas para concretar ese poder en logros para los trabajadores; en ese sentido es donde los sindicatos y las cajas de resistencia adquieren la importancia. Señalaba Andoni Kaiero (el que fuera Catedrático y Decano de la Facultad de Sociología de la Universidad de Deusto) en su texto “Los desafíos del sindicalismo en el siglo XXI” (2012) algunos de los retos a los que debía hacer frente el sindicalismo como la nuevas formas del trabajo y su deber de protagonizar e impulsar el reparto de trabajo (¿Qué sentido tiene que mientras unas personas están en el paro, otras destrocen su salud con jornadas interminables?), pero si alguna idea quedó grabada en mi mente de aquel texto es que únicamente podrían sobrevivir los sindicatos si se mostraban eficaces, solo perdurarán si logran beneficios para los trabajadores. Es por esto, que los medios de comunicación dirigidos por los poderes fácticos se esfuerzan tanto en señalar sus errores y minimizar sus logros, hay “patente de corso” para criticar las horas sindicales, las huelgas, a los propios sindicalistas… todo está permitido para dañar su reputación todo para tratar de evitar que los trabajadores y trabajadoras se reconozcan a sí mismos como miembros de una misma clase social organizada.
Las Cajas de Resistencia son una herramienta mucho más concreta y en ocasiones son una parte más de la organización de los propios sindicatos, pero el modelo sindical de los sindicatos mayoritarios estatales no se acogió a esta fórmula, lo que en muchas ocasiones les limita cuando los gestores empresariales deciden no negociar de buena fe y pasar por encima de los derechos de los trabajadores; esta dinámica funciona exactamente igual que la de los sindicatos (aunque en el sentido opuesto), si los gestores logran sus objetivos, si logran aumentar su productividad reduciendo los salarios, aumentando las horas de trabajo… seguirán por ese camino, poco importa si se producen con acuerdo, o no, con los sindicatos, solo la confrontación real y efectiva puede hacer que a estos gestores no les compense sufrir las pérdidas de una huelga, frente a esas ganancias, pero los trabajadores también precisan de un soporte para poder hacer frente a sus propias pérdidas en los periodos de huelga, es ahí donde las cajas de resistencia muestran su valía.
Sin duda las cajas de resistencia de 2 de los sindicatos mayoritarios en el País Vasco, como son ELA y LAB son las que provocan situaciones tan reseñables como la recogida por un artículo del periódico La Vanguardia, donde dice que durante el año 2022, el 50,36% de las huelgas del estado tuvieran lugar en Euskadi, cuando únicamente representa el 5% de la población estatal.
Durante la huelga nosotros nos decidimos a poner en marcha la Aiaraldeko Elkartasun Kutxa (Caja Solidaria de Aiaraldea) como resultado de un proceso, primero nuestros compañeros que tenían que prestar los servicios mínimos o de mantenimiento decidieron donar parte de sus salarios para mejorar las condiciones de los que estábamos fuera (con ese dinero pagamos carpas, mesas, bancos…), después empezamos a ayudar a las personas que necesitaban dinero porque no podían aguantar (primero empezaron a solicitar las personas de los sindicatos que no tenían caja de resistencia pero después algunas personas que eran de ELA y LAB también se vieron obligados a pedir dinero, lo que demuestra que ningún sistema es perfecto, solo la honradez y solidaridad de las compañeras y compañeros hizo posible el milagro de aguantar tantos días, eso y la evidente soberbia de una dirección de la empresa que cometió algunos errores graves por no contar con esa solidaridad entre compañeras). [...]
Desde Valladolid:
LA TEMPESTAD
En una sociedad como la actual dividida y polarizada en dos clases tan antagónicas, por una parte los explotadores y represores, y por otra los explotados y represaliados, es prácticamente imposible que no existan enfrentamientos. En ellos, los primeros utilizan como arma fundamental la actividad represiva que tienen monopolizada a su servicio; los segundos, para librarse de su represión, tienen la unidad y la solidaridad de clase, y cuando esta se consigue está demostrado que es más fuerte que la represión.
Los represores lo saben y por eso uno de sus principales objetivos es dividir continuamente a sus opositores. Los represaliados también lo saben, pero no siempre utilizan las herramientas necesarias para conseguir dicha unidad y solidaridad.
Hay un refrán que dice que “Solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”.
El trueno es síntoma de que se acerca la tempestad. Pero nosotros estamos convencidos de que rezar a Santa Bárbara no nos librará de esa tempestad que se avecina. Aplicando dicho refrán al mundo laboral, vemos cómo las condiciones de trabajo, los métodos de explotación y la actividad represiva se agravan más y más; la reducción de los salarios provoca que a muchos obreros no les llega para vivir dignamente; la situación del paro está llevando a millones de personas a la miseria y la marginación. Esto es solo una parte de los truenos que anuncian la cercana tempestad en el mundo laboral, una tempestad de incalculables consecuencias y que no se podrá afrontar con inútiles rezos ni con indiferencia.
Es por tanto de vital importancia que la clase trabajadora utilicemos las herramientas para forjar esa unidad y apoyo mutuo que nos permita estar preparados para afrontar y vencer a la tormenta que se nos acerca una vez más.
LLAMAMIENTO
Una herramienta imprescindible para conseguir la unidad y el apoyo mutuo entre la clase obrera son las Cajas de Resistencia y Comités de Solidaridad de los Trabajadores que con su larga experiencia y su actividad permanente tienen demostrada su efectividad. Por ello consideramos necesaria la creación de más cajas solidarias y antirrepresivas, el fortalecimiento de las ya existentes y la colaboración con la coordinadora de estas, constituida como red de ámbito nacional.
Para afrontar la lucha obrera de base: Cajas de Resistencia, Solidaridad de clase y para nuestra clase.
Contra la explotación y la represión: Solidaridad, resistencia y unión.
Contra la actividad de los sindicatos vendidos: la actividad y la lucha de los obreros unidos.
Contra el capitalismo explotador: la unidad y lucha del trabajador.
Comité de Solidaridad de los Trabajadores
CNT ha abierto una CAJA DE RESISTENCIA para apoyarles.
El pasado 7 de abril de 2021, el periodista Guillermo Martínez cubría para El Salto Diario el mitin del partido político Vox en Vallecas (Madrid), cuando un agente de la Unidad de Intervención Policial de la Policía Nacional le agarró, empujó al suelo y agredió. Una vez denunciados los hechos ante la justicia, la sentencia absolvió al agente y la jueza pidió la apertura de un proceso penal por falso testimonio tanto para el periodista como los tres testigos, compañeros de profesión, que acudieron al juicio y relataron los hechos.
En aquel momento, la jueza determinó que tal agresión no había ocurrido, a pesar del informe forense que acredita un hematoma perfectamente compatible con un porrazo policial (10×2,5 cm.), los vídeos que muestran cómo lo tiraron al suelo sin darle tiempo a mostrar su identificación profesional y la declaración del denunciante y los otros tres periodistas que presenciaron la escena, los cuales aportaron vídeos de lo ocurrido.

Ahora, los cuatro periodistas están investigados por la justicia por un presunto delito de falso testimonio. Se enfrentan a una condena de uno a tres años de prisión y una multa de seis a doce meses, cuya cuantía será determinada por la magistrada del juzgado de instrucción número 29 de Madrid.
Guillermo Martínez, Fermín Grodira, Juan Carlos Mohr y una periodista del diario Público enfilan así un procedimiento penal iniciado por una jueza condecorada con la cruz al mérito policial con distintivo blanco propuesta por la Brigada Provincial de Información de Madrid. Esto no solo demuestra la connivencia entre el poder judicial y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sino que es un ejemplo más de la impunidad con la que los agentes actúan contra periodistas.
Entendemos que estos hechos deberían movilizar a la sociedad en general y a la profesión periodística en concreto. Tal ataque a la libertad de prensa por parte de la Policía Nacional y el dictamen de una jueza condecorada por este cuerpo de seguridad merece toda la solidaridad necesaria para acompañar a los periodistas inmersos en un proceso judicial que nunca debió existir.
Por eso, desde la Sección de Prensa y Comunicación de CNT Madrid hemos abierto una caja de resistencia para sufragar la defensa, que se puede alargar años, de Guillermo Martínez, Fermín Grodira y Juan Carlos Mohr. El montante total de dinero necesario es de 4.356 euros (1.200 euros por cada uno de ellos más el 21% de IVA). Cualquier cantidad de dinero, por pequeña que sea, aportada por individualidades, entidades y colectivos será bienvenida. Tan solo hay que realizar una transferencia al número de cuenta ES97 0049 0792 0922 9117 4736 con el concepto de CASO PERIODISTAS VALLECAS.
[NOS INFORMAN DE QUE NO ES NECESARIO SEGUIR INGRESANDO, QUE EL DINERO YA SE HA CONSEGUIDO]
MÁS INFORMACIONES:
> https://madrid.cnt.es/2022/05/24/caja-resistencia-caso-periodistas-vallecas-2/
ORÍGENES DE LAS CAJAS DE RESISTENCIA
El origen de las CAJAS DE RESISTENCIA en el Estado español se remonta al mismo origen del movimiento obrero. Fue en el primer congreso obrero, celebrado en Barcelona entre el 18 y el 26 de junio de 1879, cuando se fundó la sección española de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), donde se planteaba por primera vez la necesidad de la creación de "sociedades y cajas de resistencia". La discusión en la sección madrileña, que fue quien propuso dicho punto al Congreso, venía precedida por un interesante debate en el que se rechazaba la estrategia corporativa como base de la asociación obrera. Frente al corporativismo, propio de un movimiento obrero en pañales, se proponía la creación de sociedades y cajas de resistencia, como organismos de lucha y resistencia basados en la solidaridad y la acción de clase independiente.
Los primeros internacionalistas, amigos de Marx y Bakunin, tuvieron que luchar duramente al principio, incluso dentro de la misma Internacional, contra el espíritu exclusivamente cooperativo dominante en gran parte de la masa trabajadora, reacia a toda idea de resistencia y nutrida en las escuelas asociacionistas del socialismo utópico. Desde entonces, quedó clara la diferencia entre la lucha obrera de confrontación con el capital y la lucha coorporativa de raíz cristiana e interclasista.
"El Congreso opina que todos los trabajadores deben ocuparse activamente en crear cajas de resistencia en los diferentes cuerpos de oficio".
Incluso antes de esta confirmación, por parte de la AIT, de la validez y necesidad de las CAJAS de RESISTENCIA, como organismos de lucha unitaria de los trabajadores, los obreros de Barcelona se habían organizados en asociaciones de apoyo mutuo (p. ej, la Asociación Mutua de Tejedores) que antecedían en la práctica a las cajas y sociedades de resistencia. Eran estas asociaciones de apoyo mutuo, nacidas para la lucha laboral y contra la represión, incluso física, ejercida por los patronos.
Con el auge del sindicalismo de clase (la primera UGT) y del anarcosindicalismo combativo (CNT-AIT), las cajas de resistencia pasaron a ocupar un papel secundario. Surgían espontáneamente al calor de las movilizaciones y las huelgas, se deshacían de nuevo con la bajada de las luchas. Y casi siempre eran dependientes de las organizaciones sindicales más fuertes en cada caso.
Esta misma situación se repite aún hoy en día cuando, ante un conflicto puntual, se crea una "Caja de resistencia" que sirve solamente -lo que no es poco- a llevar adelante un conflicto o huelga puntual y dicha caja es deshecha por los propios sindicalistas que la impulsan cuando ya no les sirve o se escapa a su control.
De LA AUTONOMÍA OBRERA DE LOS 70 a hoy.
En los años 70, al hilo de las luchas obreras y sociales que se extienden por buena parte del Estado español, surgen nuevas experiencias de CAJAS DE RESISTENCIA y COMITÉS DE SOLIDARIDAD DE LOS TRABAJADORES, organismos independientes de carácter autónomo, organizados y gestionados por los propios trabajadores para su propio defensa. Surge así el Comité de Solidaridad de FASA Renault o el Fondo Unitario de Solidaridad Obrera de Asturies, modelo de todas las cajas posteriores. En aquellos momentos, en Valladolid, se llegaron a organizar cajas de resistencia en la mayor parte de las grandes fábricas y existía un organismo asambleario de coordinación de las asambleas de fábrica y las cajas de resistencia. Todo esto fue liquidado por el sindicalismo vendido y la derrota general del movimiento obrero. Como ejemplo para el futuro queda el de la caja de resistencia de MICHELIN Valladolid, que el posterior secretario de CC.OO, liquidó en su beneficio y en el de su propio sindicato.
La continuidad de organismos como el FUSOA o el Comité de solidaridad es el hilo que une la lucha de los 70 con la nueva generación de los 90, nacida en los movimientos sociales, la lucha contra la insumisión y la okupación. De ese hilo, surge la coordinadora de Cajas de resistencia y comités de solidaridad como organismo que ayude a la unificación de las luchas y la extensión de la práctica de la verdadera solidaridad de clase.
A principios del 2000 y después de intervenir activamente en diversas luchas obreras y sociales, un grupo de gente, que nos reuníamos en torno a la Asamblea Antirrepresiva apostamos por la propagación de las CAJAS OBRERAS como herramienta para continuar, profundizar y extender las luchas que en los últimos años se venían realizando en torno al tema laboral (fábricas, Sanidad, autobuses, correos, u otras empresas en las que se han producido conflictos o trabajan afines), la okupación y la lucha contra la especulación urbanística, la lucha en los barrios, el fascismo (autodefensa, antirracismo, internacionalismo), la represión y la solidaridad con los presos y, en sentido amplio, todo lo que se engloba dentro de una lucha marcadamente anticapitalista.
Los modelos de cajas de resistencia, así como su origen, son por tanto diversos: de carácter más laboral (cajas de resistencia surgidas en torno a huelgas como en los 70), más social (como pueda ser el origen del FUSOA en los 90, o marcadamente antirrepresivo (como fue el caso de Valladolid en un primer momento). De todo esto nosotros extraemos una práctica, que tiende a romper las diferencias entendiéndolas, respetando la diversidad ideológica, pero tendiendo a una teoría y una práctica común, asamblearia, de clase y anticapitalista. El fondo antirrepresivo, por ejemplo, acaba así sirviendo para trabajar en los diversos ámbitos: en el ámbito laboral y en el ámbito social para todas aquellas luchas afines que la propia caja decide apoyar de modo activo.
Desde estos presupuestos, desarrollamos nuestra actividad política y social en los ámbitos clásicos a los que nos hemos referido: TRABAJO, REPRESIÓN, LUCHAS OBRERAS (entendiendo por esto también las luchas en los barrios, la lucha por la vivienda, la okupación, etc.).
Este breve repaso de la historia de las cajas de resistencia en el Estado español nos demuestra la continuidad de un método organizativo propio del movimiento obrero, un método que ha debido (y deberá) adaptarse a las vicisitudes históricas.
Las cajas de resistencia durante la transacción democrática no eran idénticas a las de la actualidad. Pero las formas de organizarnos, la necesidad de extender las luchas y los métodos y medios empleados siguen siendo los mismos. Evidentemente, una caja puramente obrera acoge cuestiones que quizás no suelen estar presentes en una caja más antirrepresiva, pero lo mismo ocurre a la inversa. La unificación de las diversas prácticas, la comunicación y coordinación de las luchas, es otro de los objetivos de estos organismos.
No es una "panacea" organizativa, existen otros métodos sin duda igualmente válidos. Pero en las circunstancias represivas que se viven y se avecinan, permite la continuidad, la extensión, la intensificación de las prácticas independientes de lucha anticapitalista, fuera y contra los sindicatos vendidos y todos esos elementos "obreros" que son verdaderos sirvientes de la burguesía en el seno del proletariado.
En una época de individualismo y resignación, debemos valorar el sentido real de esta continuidad misma de organizaciones obreras que, de manera unitaria y por encima de la discusión ideológica en abstracto, ponen en común una teoría y una práctica de verdadera lucha de clase.
[Este texto apareció en el Solidaridad de Clase, nº 12]
De las Cajas de Resistencia y Fondos de Solidaridad:
Su evolución y situación actual.
En épocas anteriores, partiendo de la resistencia de las guerrillas en la posguerra, pasando por las primeras luchas obreras, la intensificación de las luchas inmediatamente anteriores a la muerte de Franco hasta la posterior legalización de partidos y sindicatos, era habitual la creación y el funcionamiento bien a nivel coyuntural o de forma permanente, de las Cajas de Resistencia y Fondos de Solidaridad, con un contenido fundamentalmente antirrepresivo y solidario de clase; hasta el extremo de que la gran mayoría de las luchas contaban con un órgano de estas características, bien para resistir y prolongar los procesos combativos, o bien para paliar los efectos de la represión y la marginación que estos causaban.
El proceso de transición, llevado a cabo en base al pacto de reconciliación, lleva a los entonces principales partidos de izquierda en la clandestinidad, a renunciar a sus planteamientos de ruptura, a cambio de la participación del pastel democrático en parcelas burocráticas del mismo.
Por otra parte, los sindicatos correas de transmisión de estos partidos, renuncian también a su planteamiento de conexión entre la lucha reivindicativa y política, así como a la vía de la confrontación, cambiando esta por la de negociación, con manifiesta inferioridad en la correlación de fuerzas, a cambio de una financiación proporcionada por el sistema, que les permite burocratizar y profesionalizar a sus élites.
Este planteamiento, además de la renuncia a principios fundamentales tanto ideológicos como de acción, les obliga automáticamente a adoptar y poner en practica métodos divisionistas, y sistemas de control de todas aquellas luchas espontáneas que escapen a sus planteamientos claudicantes, así como fórmulas de eliminación y destrucción de las que se lanzan con contenidos revolucionarios desde organizaciones contrarias al sistema capitalista por ellos aceptado.
Dentro de esta práctica contrarrevolucionaria y sin entrar en múltiples facetas de su actuación, entra como táctica la eliminación y destrucción de las Cajas de Resistencia y Fondos de Solidaridad que, por su contenido unitario y su capacidad de ayuda económica, moral y activa, podrían en cualquier momento conflictivo poner en peligro ese control que el sistema les exige para domesticar y desarticular las luchas obreras.
Para hacerse una idea de la labor destructiva en este campo, diremos que, solo el Comité de Solidaridad creado en 1972, entre esta fecha y 1976, trasvasó ayudas a 15 Cajas de Resistencia y Fondos de Solidaridad de 9 provincias distintas, y mantuvo relación con otras tantas a nivel de contactos e intercambio de información.
Si tenemos en cuenta que habitualmente sólo en momentos de dura conflictividad, los Comités y Cajas buscaban el contacto con órganos similares en el exterior de sus localidades, y que el Comité de Solidaridad de Valladolid por sí solo mantenía esa cantidad de relaciones, podemos darnos cuenta del numero de órganos de Solidaridad en funcionamiento que en esa época existían, ya que al igual que el Comité de Valladolid, otros mantenían los contactos con otras Cajas distintas.
Pues, todas ellas y más, fueron paulatina y sistemáticamente liquidadas o destruidas por los sindicatos claudicantes, fundamentalmente CC.OO., U.G.T. y U.S.O.
Una excepción a nivel nacional se da entre la clase trabajadora Asturiana, cuya tradición, unida a la situación de desindrustrialización que padece, y a pesar de la oposición de los sindicatos oficialistas, les lleva a crear en cada lucha de cierta magnitud, una Caja de Resistencia coyuntural, que una vez acabado el conflicto desaparece, perdiendo con ello la capacidad de proyección del proceso solidario hacia otros trabajadores.
A partir de 1979 se constata que han desaparecido la práctica totalidad de Cajas de Resistencia, Comités y Fondos de Solidaridad, quedando solo el Comité de Solidaridad en Valladolid (FASA), como órgano de funcionamiento permanente, impulsado por trabajadores anticapitalistas que, aunque pertenecientes a diversas organizaciones, mantienen una independencia entre su militancia en estas, y su actividad solidaria y antirrepresiva en el Comité, que continua actuando desde un planteamiento orgánico semiclandestino y rechazando métodos de legalización integradores en el sistema.
No entramos a analizar la metodología utilizada por las burocracias sindicales para la realización de esta labor destructiva, solo puntualizar que se utilizaron todos los métodos imaginables, desde la apropiación de los fondos en muchas de las Cajas que controlaban, hasta la utilización del desprestigio y la delación de aquellas que total o parcialmente escapaban a su nefasta influencia.
Así transcurre un periodo de tiempo en que el proceso divisionista, el corte de las luchas y la actitud de expectativa en que los trabajadores se hayan sumidos, esperando que los sindicatos ya legalizados sean los salvadores que den solución a sus problemas, origina que los procesos de unidad y solidaridad que impulsaban las desaparecidas Cajas y Comités no se desarrollen, al tiempo que impiden la nueva creación de otras.
Pero de un tiempo a esta parte la situación ha cambiado, la represión y el sistema de explotación como era previsible, han aumentado a cotas extremas. Las expectativas obreras con respecto a la actividad sindical también han cambiado, al haberse comprobado sobre la práctica, que con tanto acuerdo y pacto regresivo, los sindicatos una vez tras otra no han hecho más que traicionar los intereses obreros, en aras de su propio beneficio como organización, hoy totalmente vendida y plegada al poder establecido y al capitalismo que representa.
Fue el momento en que el Comité de Solidaridad de los Trabajadores tras haberse mantenido contra viento y marea, consideró llegado el momento de volver a impulsar la creación de Comités y Cajas que posibiliten avivar las luchas obreras y crear los lazos de Solidaridad y Unidad que el sindicalismo oficialista y claudicante había roto.
El esfuerzo no ha sido baldío y después de un corto periodo de tiempo se vuelven a crear Cajas y Comités con los que se mantienen contactos, algunos de ellos ya funcionan permanentemente y con varios se han puesto en práctica programas de unificación.
Se llega así a 1998 en que, una vez creadas y consolidadas algunas cajas con carácter permanente y funcionamiento estable, se crea una coordinadora que funciona a nivel nacional con una práctica de acción anticapitalista y antirrepresiva.
Su planteamiento unitario que en un principio se circunscribía al sector obrero, se ha ampliado pasando a considerar otros movimientos de lucha también de contenido anticapitalista y extralegal, que son tan duramente reprimidos por el sistema como el sector obrero.
Pero la gran lucha que estos órganos solidarios tienen que desarrollar se ha duplicado, pues no solo es el capitalismo y su sistema de explotación y represión su único enemigo, al se han sumado abiertamente sindicatos partidos y organizaciones que participan y viven del sistema, que han renunciado a cualquier planteamiento revolucionario de izquierda que contemple la emancipación de la clase trabajadora, han aceptado íntegramente el capitalismo explotador y su economía de mercado, así como todos sus órganos y sus métodos represivos en algunos de los cuales incluso participan.
Cajas de Resistencia y Comités de Solidaridad como herramientas de lucha.
Sabido es que una de las máximas seguidas por nuestros explotadores es la de divide y vencerás, cuestión que es relativamente fácil de conseguir, cuando al conjunto de los trabajadores no le guía una táctica y estrategia común, frente a un objetivo común. Pero es incuestionable le necesidad de la unidad entre la clase trabajadora y particularmente importante la toma de conciencia unitaria a través de la solidaridad, llegando a comprender y asumir la lucha de cualquier trabajador como nuestra propia lucha como clase explotada, ya que la división ideológica insertada entre los partidos y sindicatos debido a la integración de muchos de estos en el sistema, impiden esa toma de conciencia en torno a las luchas, sean estas de carácter reivindicativo o político, ya que incluso estos conceptos los tienen divididos.
En el proceso combativo tanto trabajadores organizados como no organizados, comprometidos o no en la lucha sufrimos la represión, ya que para su aplicación el sistema no diferencia organizaciones ni siglas, sólo valora hechos o indiscriminadamente ejemplifica.
Esta represión en uno u otro plano, se materializa por medio de la aplicación de multas, detenciones, encarcelamientos, torturas, etc. a un nivel selectivo, y a nivel general con despidos, sanciones o los más sofisticados medios de explotación y alienación, y esta práctica represiva cumplirá con sus objetivos de amedrentamiento y aislamiento de los represaliados, si la solidaridad y ayuda económica y moral no fluyera de los compañeros de clase.
Estas dos motivaciones, Unidad en la lucha frente a la división ideológica a través de la Solidaridad frente al proceso represivo, ya son por sí solas lo suficientemente importantes, para justificar la validez de la existencia y funcionalidad de Comités y Cajas de Solidaridad, que organicen esta labor sin tener en cuenta ni los principios ideológicos, ni la filiación de los represaliados (a no ser que estos estén significados por una trayectoria de traición a la clase o servilismo al sistema).
Pero existen más motivaciones aun, pues la practica negociadora de los sindicatos oficialistas, basada en la continua claudicación justificada con lo que ellos llaman la aceptación del mal menor, junto a la actuación de sus dirigentes (que viven a costa de los privilegios que les concede la administración y los capitalistas), impiden las alternativas de lucha o el desarrollo de las mismas, y en este plano de intervención también los Comités y Cajas de Solidaridad deben actuar tanto, para impulsar, como para apoyar las mismas desde planteamientos revolucionarios, generando confianza y solidaridad en torno a estas, así como utilizando y desarrollando un fluido y extenso servicio de información, que llegue a la clase trabajadora y contrarreste la desinformación o la escasa y tendenciosa información oficial y sindical.
Unidad y solidaridad
En este planteamiento ideológico y de acción se encuentra hoy todo el quehacer del Comité de Solidaridad de los Trabajadores que desarrolla su función unitaria, solidaria y anticapitalista dentro de un marco extralegal, no participando ni aspirando a participar ni colaborar en órganos ni representatividades creados y tolerados por el sistema y por lo tanto bajo su control, sino fuera de ellos y contra toda su actividad represiva y en apoyo de los represaliados.
Comité de Solidaridad de los Trabajadores (Valladolid).
[Este texto apareció publicado en la revista SOLIDARIDAD DE CLASE, Nº6, en 2009]








