la lucha sigue:
Manuel y Jesús, obligados a bajar 28 días después de la grúa: "Sentimos una victoria por la batalla que hemos planteado"
Los dos soldadores han sido desalojados de la grúa del astillero de Navantia de San Fernando por agentes de la Policía Nacional. Un enorme despliegue policial ha entrado en la factoría con una orden judicial exigiendo la salida de los compañeros que después de hablar con su abogada han decidido bajar para evitar males mayores.
Manuel, ya en la calle, ha declarado: “Nosotros sentimos una victoria porque hemos plantado una batalla durante 28 días. Hemos conseguido que las listas negras resuenen en todo el Estado español y fuera. Esta lucha se tiene que culminar, ahora la vamos a pelear aquí abajo. La Inspección de Trabajo tiene toda la documentación que le hemos enviado. En principio, el inspector de trabajo que está aquí investigando el tema de Navantia en San Fernando ya dice que hay muchos indicios. Hay listas negras y está clarísimo”.
Jesús, por su parte, ha manifestado: “Claro que ha merecido la pena.
Antes de nada, quiero dar las gracias a cada gesto tan bonito de
compañeros que nos han dado una fuerza cada día, levantando el puño cada
vez que pasaban por la grúa y dando ánimos. Y también al resto, a
compañeros que no conocíamos y que estamos deseando conocer. No nos
podemos olvidar de cinco, en este caso ya cuatro, mineros que siguen a 300 metros de profundidad luchando
porque se les pague unos salarios y unas pagas extras que se les deben.
La lucha obrera está más viva que nunca. Ahora nos queda la siguiente
etapa, que pronto se va a resolver. No se debería haber llegado hasta
aquí. Vernos en esta tesitura ha sido por las nefastas acciones de un
Gobierno y de unos comités y también de una empresa pública, que todavía
tiene más gravedad”.
Durante casi un mes, los dos trabajadores han denunciado la existencia de listas negras por su actividad sindical, llevando seis años sin poder trabajar en la Bahía de Cádiz. Como estamos diciendo, ha sido una orden judicial la causa de que hayan tenido que poner punto y seguido a sus reivindicaciones.
Pero la lucha sigue.
Para hoy 7 de mayo, día en que se cumpliría un mes de que los compañeros subieran a la grúa están convocadas concentraciones y manifestaciones frente a las sedes del PSOE de diversas localidades. Recordamos que NAVANTIA es una empresa pública y que el gobierno del PSOE es el último responsable de la situación.
LAS LISTAS NEGRAS son otra expresión de la REPRESIÓN que sufre la clase obrera: despidos, detenidos, multas, listas negras... es el día a día de quienes se enfrentan a las imposiciones del capital.
Esto no es una batalla de Jesús y Manuel, es una batalla de toda la clase trabajadora de todo el Estado español.
POR LA SOLIDARIDAD DE CLASE.
NO A LAS LISTAS NEGRAS
más informaciones:
> Cádiz contra las listas negras: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2026/04/mas-protestas-en-cadiz-contra-las.html
> Acampada contra las listas negras: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2026/03/metal-bahia-de-cadiz-contra-las-listas.html
Dos trabajadores del metal se suben a una grúa en el astillero de Navantia en San Fernando en protesta contra las "listas negras"
Dos trabajadores del metal se han atrincherado en una grúa a varios metros de altura en el astillero de Navantia en San Fernando, desde donde han descolgado una enorme pancarta para rechazar lo que consideran "listas negras" en la industria de la Bahía de Cádiz. A día de hoy, 20 de abril, se cumplen 13 DÍAS desde que subieron.
La empresa les ha incomunicado y no permite llevarles provisiones ni baterías.
______
"Exigimos una solución política y que se cumpla la Constitución con el derecho al trabajo digno", explican en un comunicado remitido tras esta acción que, aclaran, realizan a título personal. Fuentes de Navantia niegan tajantemente la existencia de este veto por parte de la compañía.
Los trabajadores Manuel Balber y Jesús Galván se subieron anoche a una de las grúas de la factoría de esta localidad isleña y allí continúan este miércoles para demandar una solución al veto que sufren para ser contratados desde hace años en el sector del metal de la provincia de Cádiz, algo que atribuyen a su condición de representantes de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM).
"Somos padres de familia, nos quieren en la exclusión social y nos castigan por defender los derechos de los trabajadores, los nuestros y los de nuestros compañeros", afirma Galván desde la grúa a los empleados del astillero que han ido a mostrarles apoyo. Estos profesionales del metal insisten en que sufren una represión sindical desde hace al menos seis años, lo que les impide trabajar en su tierra, con las consecuencias que eso tiene en su núcleo familiar. Aseguran que, a pesar de su experiencia como soldadores y de la demanda actual de carga de trabajo que tienen empresas como Navantia o Dragados, estas compañías tractoras y sus subcontratas los han incluido en unas "listas negras", por las que no pueden optar a ningún contrato.
"Nos vemos obligados a esta protesta ya que ni los comités de empresa se han dignado a preguntar por nuestra situación", agrega.
Galván y Barbel explican que han decidido subir a la grúa de Navantia San Fernando y desplegar una pancarta contra las listas negras "tras agotar todas las vías posibles".
El equipo de organización de CTM, con los dos afectados presentes, protagonizó hace dos semanas una acampada frente a las puertas del astillero de San Fernando. El sindicato recordaba entonces la sentencia de 2020 contra el despido de estos dos trabajadores trs una acción sindical. "No hace falta explicar más: hay listas negras, y por eso no entran. Pero también hay persecución sindical. Los comités de empresas tienen los mismos intereses que la patronal: no tener a gente que dé la cara y luche”, abundaba Diego Rodríguez, como portavoz de CTM. Galván y Barbel también han presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo para dar oficialidad a su queja.
La producción de Navantia ha quedado paralizada tras estos hechos y en solidaridad con los compañeros subidos a la grúa para denunciar la existencia de listas negras.
Durante la mañana, varios compañeros del astillero se han acercado a la grúa para expresar su solidaridad a Manuel y Jesús. Entonces, el personal de seguridad y altos cargos de Navantia ha procedido a tomar los números de tarjeta de identificación a los empleados solidarios. Además, los soldadores han informado que otros compañeros que han acudido a expresar su solidaridad en el aparcamiento exterior de Navantia también han sido expulsados, bajo el argumento de que "es un aparcamiento privado", notificado en varios carteles que la empresa ha colocado al instante.
La acción en la grúa de Navantia vuelve a poner el foco sobre la contratación en el sector naval y del metal gaditano, caracterizado por una fuerte externalización a través de empresas auxiliares. Balber y Galván insisten en que su protesta es el último recurso que les queda tras haber agotado todas las vías posibles para recuperar su derecho a trabajar en su tierra sin ser señalados por su militancia sindical en la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM). "Firmar es romper el silencio; es defender los derechos de toda la clase trabajadora", reivindican los obreros.
Informaciones anteriores:
> https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2026/03/metal-bahia-de-cadiz-contra-las-listas.html
Los trabajadores del metal comienzan una acampada contra las listas negras por actividad sindical en Cádiz
“En la provincia de Cádiz se está produciendo un veto laboral contra los
trabajadores. Muchos de ellos son anónimos y jamás conoceremos sus
nombres porque existen situaciones coercitivas tanto en las subcontratas
como en las grandes empresas de la bahía”, explican.
La situación ha llevado a varios trabajadores del sector a iniciar una acampada frente a la empresa Navantia en San Fernando para que esta situación termine.
Sindicato CTM: https://www.instagram.com/sindicatoctm/
EL SALTO: Comienza la acampada contra las listas negras a las puertas de Navantia: https://www.elsaltodiario.com/cadiz/trabajadores-del-metal-comienzan-una-acampada-listas-vetos-actividad-sindical-cadiz
______________
Metal Bahía de Cádiz. COMUNICADO DE CTM SOBRE LA SITUACIÓN DE MANUEL BALBER I JESÚS GALVÁN
Manuel Balber y Jesús Galván son dos soldadores con más de 30 años de experiencia que, además de ser reconocidos por su profesionalidad, han participado activamente en las reivindicaciones obreras del metal. Por esta razón, fueron vetados, inicialmente, hace 10 años de la factoría de Dragados. Aún así, nunca han renunciado a su justa lucha:
En el verano del 2020 nuestros compañeros Jesús Galván y Manuel Balber fueron despedidos de una subcontrata de Navantia/Puerto Real después de unas protestas en la que se reivindicaba carga de trabajo. Varios años después estos astilleros permanecieron sin apenas faena.
Inmediatamente, sus compañeros decidieron parar los Astilleros de Navantia San Fernando y Puerto Real durante una semana como protesta por los despidos.
Los Comités de Navantia, el de Dragados y varios sindicatos consideraron, sobre las reivindicaciones de carga de trabajo y los posteriores paros, que “estaban de acuerdo con el FONDO de las reivindicaciones, pero NO en las FORMAS”
Jesús y Manolo denunciaron los despidos y, dos años después, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJ) les dio la razón y consideró que los despidos eran NULOS por tratarse, según dicho tribunal, de una represalia por las acciones sindicales en las que ambos participaron. No obstante, al tratarse de trabajadores eventuales y haber acabado la obra para la que fueron contratados, no volvieron a sus puestos de trabajo.
A pesar de que, según la propia patronal, estamos en un momento histórico de carga de trabajo -en el que factorías, como la de Dragados, están teniendo que traer soldadores del extranjero-, 6 años después de haber sido despedidos y 4 de haberles dado la razón los tribunales, Manolo y Jesús, soldadores con diferentes homologaciones y profesionales contrastados, no han vuelto a trabajar en ninguna factoría de la Bahía ni en ningún taller. El despido de ambos no fue un hecho puntual, fue una auténtica CADENA PERPETUA.
No estamos hablando entonces, de ninguna de las maneras, de una decisión judicial. Se trata, claramente, de una DECISIÓN POLÍTICA que se debe resolver con una respuesta POLÍTICA. Se castigó a los dos compañeros, pero, en realidad, lo que se hizo fue enviar una señal al conjunto de los trabajadores para que nadie se atreviera a reivindicar sus derechos.
Por tanto, la más que demostrada condena a ambos compañeros no es una cuestión que solo atañe a ellos. Es una vulneración de los derechos fundamentales y es anticonstitucional. Y supone un ataque a la libertad sindical, que se debería defender desde el sindicalismo estatal, no desde un solo sindicato.
Desde CTM desconocemos cuál es la “FORMA” adecuada para llevar a cabo estas exigencias, pero sí tenemos clarísimo que la solución, la forma, no puede ser NO HACER NADA: algo que ha ocurrido estos años, creando un gran sufrimiento a ellos y sus familias.
Es inadmisible que la izquierda política y la sindical nos llevemos las manos a la cabeza por el auge del fascismo y permitamos que prácticas, claramente propias de una dictadura y del franquismo, se estén dando dentro de las factorías del metal de la Bahía de Cádiz.
¡INSISTIMOS!, desde CTM desconocemos cuáles son las FORMAS ADECUADAS de tratar el problema, pero no vamos a permitir que nuestros compañeros sigan teniendo que emigrar. Nos gustaría, deseamos y aprovechamos este escrito para hacer un llamamiento a que esta respuesta se dé desde todas las fuerzas sindicales, políticas y sociales que se consideren democráticas.
A partir de ya, nuestro sindicato se pone a disposición de quienes quieran colaborar en acabar con esta injusticia, dejando claro que no vamos a perder más tiempo y que, de la FORMA que sea, Manolo y Jesús tienen que volver a trabajar en la Bahía de Cádiz de manera inminente.
Coordinadora de Trabajadores del Metal Bahía de Cádiz
𝗦𝗜𝗧𝗨𝗔𝗖𝗜Ó𝗡 𝗗𝗘 𝗟𝗔𝗦 𝗗𝗘𝗧𝗘𝗡𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗛𝗨𝗘𝗟𝗚𝗔 𝗗𝗘𝗟 𝗠𝗘𝗧𝗔𝗟 𝗗𝗘 𝗖𝗔𝗗𝗜𝗭 𝗗𝗘𝗟 2025
Central de Trabajadores del Metal
LLAMAMIENTO A LA SOLIDARIDAD activa y de clase contra los hechos que están ocurriendo en Cádiz:
Como muchos sabéis, desde el día 23 de junio los trabajadores del metal de la provincia de Cádiz han desarrollado una importante huelga por sus condiciones de trabajo en la que se han enfrentado a las mafias sindicales y a la represión desatada. Ahora que la huelga ha sido desconvocada, la REPRESIÓN SE ESTÁ INTENSIFICANDO, con detenciones puerta a puerta de trabajadores y solidarios por su supuesta participación en las protestas.
Nos relatan HECHOS DE EXTREMADA GRAVEDAD:
"aquí se ha terminado la huelga, pero NOS ESTÁN MATANDO CON LAS DETENCIONES", se están llevando a gente y están pidiendo PRISIÓN SIN FIANZA".
Los compañeros están movilizándose para liberar a los detenidos y, en su caso, para pagar las fianzas para sacarlos a la calle.
Las detenciones están llegando cuando la masa obrera vuelve a los tajos. Detenciones casa por casa, secretas que agreden cuando detienen y que sacan a los compañeros como si fueran terroristas, golpes y agresiones; detenciones dirigidas y señaladas, contra el entorno solidario y los que luchan.
En esta huelga del metal y en la represión actual
desatada por el estado, ya han sido detenidos 22 trabajadores que
sepamos. ES UNA AUTÉNTICA CAZA DE BRUJAS.
Por todo esto se pide :
apoyo para las cajas de resistencia.
DIFUSIÓN Y SOLIDARIDAD,
la SOLIDARIDAD DE TODA LA CLASE TRABAJADORA.
______________
"Esta
situación requiere que la lucha obrera y popular sea desarrollada con
unas tácticas que puedan minimizar y reducir en lo posible la acción
represiva del estado, y con unas estrategias de combate contra todos sus
órganos y medios utilizados en las acciones y actividades represivas
La
lucha antirrepresiva habrá de realizarse transgrediendo sobre la
práctica toda legislación que consideremos injusta, en su transcripción,
utilización o manipulación por parte del sistema.
Hay que combatir todo planteamiento inquisitorial adoptado a nivel dogmático, sociopolítico y económico, y todos aquellos métodos utilizados para su aplicación represiva, como la llamada colaboración ciudadana (que no es otra cosa que delación reaccionaria), as escuchas, la vídeo-vigilancia, el espionaje, la detención y la tortura. Y esto ha de combatirse mediante la acción directa y el ataque efectivo.
Actuar contra las sentencias dictadas por los entes judiciales del sistema, sustentadas en una legislación impuesta por los poderes dominantes para ser utilizadas en su propio beneficio y contra el pueblo combativo. Denunciar todo entramado de criminalización, judicialización y penalización, prioritariamente cuando se fundamenta como acción preventiva, basada siempre en hipótesis, suposiciones e intereses políticos.
Hay
que combatir y denunciar todo recorte de libertades individuales y
colectivas, así como cualquier acomodo de éstas a los intereses
políticos y socioeconómicos de los capitalistas.
Es de vital
importancia como método de autodefensa primario y fundamental al
desarrollar la actividad combativa, el no facilitar al sistema ninguna
información que, aun siendo legal, en cualquier momento será utilizada
por éste para ejercer la represión. Es peligrosa y absurda la
facilitación de datos personales y colectivos, en cualquiera de sus
modalidades, a quienes son enemigos declarados de la clase trabajadora y
a los cuerpos represivos, bien mediante la legalización o publicación
de las actividades combativas, o mediante solicitudes, publicación de
fotos, vídeos,
comentarios irresponsables, etc.
El
planteamiento de combate contra la actividad represivo-penal debe estar
orientado en un contexto de diferenciación de la actividad
anticapitalista, del criterio adoptado por el sistema que lo encuadra en
el marco jurídico de la delincuencia común, identificándolo en muchas
ocasiones con el vandalismo. Por tanto, todo ataque a la propiedad de
los medios de producción, a la propiedad de la explotación y
al
proceso consumista, a la economía de mercado, al comercio lucrativo y a
la usura, al robo legalizado, al sistema especulativo, a la utilización
de fondos públicos para el beneficio de la burguesia o para el
afianzamiento del sistema capitalista y de todas sus estructuras, deberá
llevar inherente un contenido politico, a la vez que deberá ser
complementado con alternativas de carácter socializador.
Contra
la actividad represiva de fuerte contenido ideológico, hay que actuar en
un contínuo proceso de contraataque, basado en la clarificación de las
verdaderas intenciones pretendidas por el capitalismo y sus gobiernos.
Hay que descubrir sus entramados legislativos judiciales, en los que
apoyan su práctica de verdadera delincuencia y terrorismo dentro de la
impunidad más absoluta, y a lo que dan carácter legal. Hay que atacar
directamente toda su estructura legislativa y jurídica, desde los más
elementales órganos, hasta las más altas instancias. Denunciar todos sus
procedimientos interesados y reaccionarios.
En cuanto al
concepto manipulado y tergiversado de la consideración jurídica de
terrorismo o su equivalente penal, de toda actividad politica, se ha de
combatir en el ámbito ideológico, procurando que sea entendido por las
bases obreras y populares cuál es el verdadero terrorismo. Cómo quien lo
practica son los poderes capitalistas y sus gobiernos, etc. Y cómo ello
se realiza desde sus organismos, sus empresas, los poderes políticos,
sus fuerzas represivas, desde la más completa impunidad, apoyada en una
legislación y una metodologia juridica creada y aplicada para la
protección de sus intereses clasistas y de su sistema de dominación.
Hay
que demostrar cómo la clase capitalista crea terror a nivel popular con
sus prácticas explotadoras, creadoras de paro, hambre, miseria y
marginación. Con sus prácticas coactivas y represivas para consolidar su
poder y su dominación sobre el pueblo. En tanto que la lucha antisistema pretende la eliminacion de ese terror mediante la aplicación de un nuevo orden socioeconómico más justo".
(Del DOSSIER: "Situación actual, crisis y represión. El necesario cambio de metodologías", 2014)
___________________
Otras informaciones:
> CGT formaliza el fin de la huelga: https://cgtandalucia.org/cgt-a-formaliza-el-fin-de-la-huelga-general-en-el-metal-de-cadiz-decidido-por-las-asambleas/
> Cádiz: la vía de la lucha de clase: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/06/cadiz-la-via-de-la-lucha-de-clase.html
> Huelga del metal en Cádiz: https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2025/06/huelga-del-metal-en-cadiz.html
Cádiz: la vía de la lucha de clase
La huelga del sector del metal en la provincia de Cádiz, que incluye a todas las empresas, principalmente dedicadas a la construcción y reparación naval, en San Fernando, la ciudad de Cádiz, Puerto Real y Jerez, ha tomado una fuerza que parecía imposible, si nos atenemos a la serie de derrotas y claudicaciones sindicales con que se han cerrado huelgas similares y recientes en otras provincias.
La sucesión de acontecimientos, muy resumidamente, ha sido la siguiente: cuatro años después de la firma del último convenio colectivo del sector (firma que se logró por parte de CC. OO y UGT in extremis, colocándose contra buena parte de los trabajadores, que lo rechazaron abiertamente), la tensión acumulada en las factorías, precisamente como resultado de ese último convenio colectivo, de la implantación del sistema de fijos discontinuos como vía para el despido rápido, etc., había ido en aumento. De cara a la negociación, los principales sindicatos (UGT primero, seguido de CC.OO. y de CGT) convocaron una huelga de dos días. El fin era evidente: permitir que los trabajadores, especialmente aquellos que se han radicalizado más a lo largo de los últimos años y que han engrosado las filas de CGT, de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) o, en algunos casos, del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), desfogasen parte de la rabia contenida, como si se tratase de dos jornadas de lucha destinadas a aliviar la tensión. Después de esa huelga parcial, con preaviso y perfectamente adecuada a las necesidades de la patronal, en el guion esperable estaba el paripé de la negociación: UGT -primer convocante- representando “tensos encuentros” con la patronal de las empresas del sector (las grandes empresas, como Navantia, tienen convenio propio y están excluidas). Como parte del circo, se firma un preacuerdo la madrugada del domingo y se presenta a los trabajadores el lunes por la mañana con el fin de que entren ese mismo lunes a trabajar. Pero en este punto se ha roto la baraja: buena parte de los trabajadores (según la prensa burguesa, aquellos que trabajan en la bahía de Cádiz) ha rechazado el preacuerdo y ha decidido continuar con la huelga y, con la cobertura legal de CGT -cuya sección del metal se ha negado a desconvocar la convocatoria de huelga- , han continuado con los paros, esta vez de manera indefinida y sin que ni la patronal ni el gobierno tengan la certeza de que van a poder pararlos a su antojo, como han hecho habitualmente, gracias a la labor de los grandes sindicatos colaboracionistas.
Las reivindicaciones iniciales de los trabajadores del metal eran estas:
• Cumplimiento íntegro del convenio para todo trabajador y trabajadora del sector.
• Regulación justa del contrato “fijo discontinuo”.
• Imposibilidad de trabajar dentro de las factorías bajo convenios diferentes a los del metal.
• No a los impagos constantes.
• Coeficiente reductor para la jubilación anticipada.
• Vigilancia y prohibición de las listas negras.
Para entender correctamente su alcance, es necesario tener en cuenta que el sector del metal en Cádiz lo compone una miríada de pequeñas y medianas empresas que prestan servicios para las grandes empresas del sector (Navantia, Airbus, Dragados Ofshore, etc.). Esta fragmentación de las llamadas “empresas auxiliares” es consecuencia de la progresiva descapitalización que emprendió la industria del metal hace cuarenta años, entonces enucleada en torno a las grandes empresas estatales: al proceso de privatización le acompañó el fenómeno de la externalización, por el cual las empresas principales prescindían de la mano de obra y el capital necesario para realizar tareas que podían subcontratarse en función de la carga de trabajo que existiese. De esta manera, a día de hoy, en una misma obra, trabajando en la construcción de un solo barco, puede haber al mismo tiempo muchas empresas, cada una de las cuales tiene a un grupo de trabajadores realizando determinadas tareas. Esto, en la práctica, ha supuesto la estratificación de la masa proletaria que antes contrataba una única empresa y la desvinculación de los diferentes oficios dentro del sector, con lo que el problema para los trabajadores se agudiza porque muchas empresas, con el fin de disminuir los salarios, se acogen a convenios colectivos que no son los del metal (con la excusa de que la tarea particular que realizan así lo exige). De esta manera, no sólo hay diferentes trabajadores de diferentes empresas, sino que, legalmente, en una sola obra puede haber una división “industrial” total.
Durante décadas ésta ha sido la gran fuerza de la burguesía. Ante la crisis prolongada del sector del metal (que comenzó en los años ´80 y que a lo largo de las dos décadas siguientes implicaría una profunda reestructuración de la industria, de los métodos de trabajo, etc., con la amenaza de la deslocalización, de la competencia coreana o de cualquier otro chantaje pendiendo siempre sobre la cabeza de los trabajadores), la estrategia siempre fue rebajar los costes salariales mediante la división y el consiguiente debilitamiento de lo que antaño fue una clase proletaria fuerte y combativa. Primero lo logró dividiendo entre jóvenes y mayores, favoreciendo la salida de estos últimos con buenas prejubilaciones, mientras despedía o imponía condiciones mucho peores a los primeros. Luego fue la división por empresas: las que se mantuvieron dentro del Estado (participadas total o parcialmente por la SEPI) y las que se privatizaron. Una vuelta de tuerca más: desmembración de las grandes empresas y traslado de la carga de trabajo a otras, auxiliares, en las que las condiciones de trabajo están muy por debajo de las grandes. Finalmente, la última gran baza de la patronal y del Estado ha sido la introducción de la figura contractual del llamado “fijo-discontinuo”, generalizada por la ministra de trabajo de Sumar, Yolanda Díaz, en la reforma laboral de 2022. Con esta forma de contratación las empresas logran vincular a los trabajadores y mantenerlos a su disposición, ahorrándose los costes de los despidos, de la nueva contratación, etc., y consiguen además contar con bolsas de empleo que utilizan según su necesidad en cada momento.
Esta descripción de la situación de Cádiz puede valer para cualquier porción local del sector del metal que se quiera examinar: Ferrol, Vigo, País Vasco, Valladolid, Valencia… en todas partes la dinámica ha sido la misma y el resultado, por lo tanto, casi idéntico: un proletariado dividido, tanto en los aspectos legales como en lo que se refiere a las condiciones laborales; y una patronal que, valiéndose de las organizaciones sindicales tricolores, que a lo largo de los años han sancionado esta situación, se apoya en la relativa paz social comprada entre los trabajadores de las empresas principales (aquellos que tienen unas condiciones algo menos malas), para imponer una explotación brutal a los proletarios de las auxiliares.
Pero la situación de Cádiz es especialmente dura. Fuera del sector del metal, la provincia de Cádiz es un desierto laboral: se trata de una de las provincias con más paro de España, con una tasa de pobreza por encima de la media de España, con un entorno industrial prácticamente inexistente… No es por casualidad que toda la región ha visto crecer una estructura criminal dedicada al contrabando de drogas con Marruecos, que emplea a centenares de jóvenes que, de otra manera, no conocerían otra cosa que el hambre. En Cádiz, además de los barrios obreros que aplauden a los huelguistas que se manifiestan por ellos, también existen barriadas y pueblos donde los vecinos protegen a los miembros de los clanes criminales de la Guardia Civil, porque con las mafias al menos pueden comer.
Esta situación ha actuado de presión extra sobre los trabajadores del metal, especialmente sobre los empleados de las empresas auxiliares que van y vienen del paro (ahora del “fijo indefinido”) y que siempre tienen la amenaza de entrar en las listas negras por negarse a trabajar en determinadas condiciones, por no ser lo suficientemente dóciles, o por el simple capricho del encargado de turno. El ejército industrial de reserva con el que la clase burguesa presiona a los proletarios ocupados -temporal o permanentemente- es un instrumento de orden y pacificación de primer rango, y en manos de la clase burguesa siempre sirve para disciplinar a los proletarios que conviven con la amenaza del hambre para ellos y para sus familias.
Esta situación es la que ha llevado a la tabla reivindicativa que plantearon los trabajadores del metal tanto en las asambleas convocantes de la huelga como en los dos sindicatos que la han hecho posible, CGT y CTM.
Dichas reivindicaciones plantean una cuestión básica pero intolerable para la patronal, pública y estatal: la unidad, es decir, la igualdad en las condiciones de trabajo, el fin de la fragmentación laboral, el NO a la discriminación y NO a la represión. Porque a lo largo de los últimos años en la industria del metal de Cádiz se ha visto madurar a un sector proletario dispuesto a luchar y a asumir las necesidades que la lucha plantea. Ya en 2021, cuando el anterior convenio colectivo se firmó con la ayuda inestimable de las tanquetas antidisturbios del PSOE y de Podemos, la lucha que CC.OO. y UGT traicionaron amenazaba con desbordarse, tanto por la negativa de algunos trabajadores a aceptar los acuerdos, como por su esfuerzo en sacar el conflicto de las factorías y movilizar a toda la clase proletaria de Cádiz. Entonces, una desconocida CTM estuvo a la cabeza de la protesta y de las tentativas por romper la paz social impuesta por los sindicatos colaboracionistas. Pero finalmente estos, apoyados por todo el arco de la izquierda parlamentaria, impusieron la vuelta al trabajo en condiciones penosas.
Cuatro años después, la situación había madurado hasta tal punto que la anterior minoría fácilmente reprimible y ninguneable, arrastró tras de sí a miles de proletarios, impuso la continuidad de la huelga y el rechazo a la política de colaboración entre clases que propugnan UGT y CC.OO. Y no sólo eso, lo ha hecho con la reivindicación explícita de la unidad y la solidaridad con los proletarios que se encuentran en peores condiciones, rechazando explícitamente -como hizo el representante de CGT en la asamblea del lunes 23- cualquier modelo dual de contratación y trabajo, e imponiendo estas exigencias mediante la huelga y la movilización continua.
Por su parte, UGT, que encabezaba el comité de huelga, firmó un preacuerdo que suponía una nueva soga en el cuello de los trabajadores: partiendo de un “contrato para los jóvenes” que permitiría a las empresas pagar un 25% menos a los nuevos trabajadores y pasando por un plus de toxicidad a cobrar en siete años, para acabar por una actualización salarial que no llega a cubrir la pérdida de salario real de estos últimos años… De lo que se trata, tanto para UGT (o CC.OO., que finge no aceptar el acuerdo para jugar la baza de la radicalidad, y mantenerse, así, como interlocutor válido) como para la patronal, es garantizar un acuerdo de paz social que permita a las empresas asumir sin contratiempos el incremento de la carga de trabajo que se prevé para los próximos años. No en vano el convenio colectivo que se quiere imponer se prolongaría ¡hasta 2032!
En el convulso contexto económico y político que se avecina, con un plan de rearme generalizado para las grandes potencias imperialistas ya en ciernes, la patronal del metal y sus aliados oportunistas ven una posibilidad de negocio que ningún burgués rechazaría. Y para aprovecharla, necesitan garantizarse una mano de obra dócil que permita los márgenes de beneficio que hagan rentable la inversión necesaria.
Para los proletarios del metal de Cádiz la vía, por una vez, se ha mostrado clara: sólo los medios y los métodos propios de la lucha de clase sirven para vencer en la lucha que, inevitablemente, se debe librar contra la burguesía. El chantaje habitual en las últimas décadas (carga de trabajo a cambio de peores condiciones laborales), que siempre se ha traducido en la política sindical conciliadora del “ante todo, defensa del puesto de trabajo” se ha revelado como una trampa que ha sumido a los trabajadores en niveles de precariedad inauditos. Y es por ese lado por el que ha comenzado su respuesta: siendo conscientes del gran momento que puede vivir la clase burguesa a su costa, con unas expectativas de negocio tan prósperas… se han negado a aceptar la amenaza habitual y han impuesto una huelga indefinida hasta vencer. No sólo eso, sino que la han impuesto con los métodos propios de la lucha proletaria: piquetes, saltos, asambleas unitarias y abiertas a otros sectores de trabajadores, manifestaciones ilegales para tratar de unir al resto de la población obrera de la ciudad, solidaridad con los detenidos, etc.
Por el momento, su capacidad para romper con UGT y CC.OO., que son los órganos de contención que la burguesía utiliza habitualmente como primera línea de su defensa contra la lucha obrera, les ha dado una fuerza capaz de obligar a la patronal a, como mínimo, ceder en sus exigencias más inmediatas. Pero esto no significa que el camino haya quedado libre de obstáculos. Más allá de las grandes organizaciones del oportunismo político y sindical, existen otras fuerzas que tienden a desviar a los proletarios de la vía de la lucha de clase. Esa segunda línea de contención, formada por la extrema izquierda clásica, que ya aparece en las manifestaciones y en los piquetes buscando una notoriedad que les confiera influencia, y por algunos sectores del llamado “sindicalismo alternativo”, también supone una fuerza anti proletaria que se ejercerá llegado el momento.
El ejemplo de los trabajadores del metal de Cádiz muestra no sólo que (¡por supuesto!) la clase proletaria es una fuerza viva, sino que la lucha de clase fuera del aparato legal de la burguesía, contra la política de conciliación social, contra el oportunismo sindical, etc., puede y debe revivir allí donde las condiciones de vida de los proletarios caen y caen por exigencias de la economía capitalista. Ese es el ejemplo que estos trabajadores han dado: la burguesía y su Estado siempre van a estar contra los proletarios, y la única manera de poder siquiera pensar en vencerlos es la práctica de la verdadera lucha de clase, la que no tiene en cuenta sino las necesidades de los proletarios, la que no recurre a la negociación sin lucha, la que no pacta la paz social como requisito previo para los acuerdos, la que se enfrenta a la represión con la fuerza que le da la unidad de clase.
¡Por la recuperación de la huelga como arma de la lucha de clase del proletariado tanto para las reivindicaciones inmediatas como para las generales!
¡Por la reorganización clasista del proletariado!
¡Por la defensa intransigente de la lucha de clase proletaria!
24 de junio de 2025
Partido Comunista Internacional
Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program
www.pcint.org
EL SHOW DE LOS DOMINGOS
FINIQUITADA LA CAJA DE RESISTENCIA DE LA HUELGA DEL METAL DEL 2021
El pasado 19 de septiembre tuvo lugar el JUICIO contra SIETE COMPAÑEROS detenidos durante las protestas de la HUELGA DEL METAL de la Bahía de Cádiz en 2021.
Finalmente, se produjo un acuerdo antes del juicio (que no todas las partes comparten idénticamente): cinco de los acusados han aceptado una condena de un año y medio de prisión, que no conlleva la entrada en la cárcel, uno ha sido
absuelto tanto de desórdenes públicos como de atentado y otro ha sido
condenado a un año por desórdenes; sin embargo, debido a sus antecedentes pudiera entrar en prisión. (v.SENTENCIA en la prensa)
A continuación, desde CTM (Coordinadora de Trabajadores del Metal), analizan lo que ha sido el juicio y las detenciones e inculpaciones de los trabajadores del metal que fueron juzgados el pasado jueves 19.
ANÁLISIS MORFO-LÓGICO DE UNA SENTENCIA QUE NO SE PODÍA DAR
[CÁDIZ] CONCENTRACIÓN:
" NO MÁS REPRESIÓN "
JUEVES 19 de SEPTIEMBRE
A LAS 9:00H EN LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE CÁDIZ (cuesta de las calesas),
en apoyo a los detenidos por la huelga del metal del 2021.
COMUNICADO DE LA CTM (Central de Trabajadores del Metal de la Bahía de Cádiz):
"El próximo día 19 de septiembre a las 9 de la mañana, vamos a
concentrarnos en la Audiencia Provincial de Cádiz para apoyar a los
compañeros detenidos después de la huelga del metal del 2021 que van a
ser juzgados ese día.
Con esta idea vamos a empezar una campaña de vídeos para visualizar la represión existente que sufrimos la clase trabajadora":
LLAMAMOS A LA DIFUSIÓN
y la SOLIDARIDAD ACTIVA Y DE CLASE
____________________
MÁS INFORMACIÓN de la convocatoria: https://www.facebook.com/CTMBAHIACADIZ
Informaciones anteriores SOBRE LA HUELGA DEL METAL (Cádiz, 2021):
> Huelga del metal en la Bahía de Cádiz: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/11/huelga-del-metal-en-la-bahia-de-cadiz.html
> Llamado a la solidaridad con los trabajadores del metal detenidos: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/12/solidaridad-con-los-trabajadores-del.html
> A un año de la huelga: UNA SOLA CLASE, UNA SOLA LUCHA: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/11/cadiz-2611-concentracion-en-la-barriada.html
> Entrevista a compañeros de la CTM realizada por Valladolor: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/01/entrevista-la-coordinadora-de.html









