Desde hace ya varios años, los vecinos de la Farola, 4 de marzo y otras zonas cercanas al Polígono Argales vienen repitiendo quejas sobre el mal olor que se desprende de la factoría de FINDUS en Valladolid.
En el pasado mes de enero, el Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Valladolid llevó al estos “malos olores que padecen miles de personas en la ciudad de Valladolid” ante la “preocupación de los ciudadanos de varios barrios de la ciudad por el hedor que desprende una industria” que se ubica junto al parque de Las Norias.
Findus España ha asegurado que la planta de Valladolid "cumple con todas las certificaciones ambientales exigidas por las autoridades competentes y, además, cuenta con un Plan Estratégico, que tiene como objetivo la optimización de su sistema de gestión de residuos". Pero los episodios de malos olores no se han terminado con las medidas tomadas por la empresa.
La compañía ha expresado en repetidas ocasiones que “invierte en proyectos que permiten la mejora constante del tratamiento de residuos", que ya en 2021 realizaron “una fuerte inversión para la instalación de filtros de carbono activo para desodorización, así como para cubrir las balsas de homogeneización y evitar la emisión de olores”. Así mismo, apuntan que en el año 2023 “se actualizó la gestión de fangos de depuración” a través de un “tiempo de espera mínimo del residuo en las instalaciones de la fábrica” y que se llevaron a cabo “dos limpiezas profundas de las balsas de homogeneización, una en verano y otra en diciembre”.
“Fruto del trabajo constante en mejora de la gestión de los residuos", según ellos, "la Fábrica obtiene resultados óptimos en sus indicadores medioambientales”. La compañía ha apuntado que, en su afán de optimizar su gestión y minimizar el impacto de la fábrica en su entorno, Findus España “contempla en su Plan una serie de medidas como la utilización de nuevos productos captadores de sulfuros” para “evitar la generación de olores en el tratamiento de aguas”, así como la “instalación de un equipo neutralizador de olor general en el perímetro de la depuradora; la elaboración ad hoc de un Plan de Gestión de Olores (MTD.15); y la instalación de contenedores de materia orgánica cerrados”.
Y SIN EMBARGO... APESTA
Durante todo este verano se han repetido episodios de malos olores lozalicados en la misma zona que los vecinos achacan, como no, a la fábrica de FINDUS: «Antes era de continuo, ahora los episodios son cada dos o tres meses y se prolongan durante una semana más o menos, pero con la misma intensidad; hemos vuelto a pedir información a Findus y a la Consejería de Medio Ambiente y nos dicen que todo está bien; no tenemos ningún dato de lo que puede pasar y por eso tampoco podemos contradecirles, pero el mal olor continúa», subraya un portazoz vecinal a los medios.
Aunque las medidas tomadas por la empresa de alimentación tras lo requerimientos de la Consejería de Medio Ambiente parecen haber rebajado el desagradable olor, los vecinos no descartan que pueda haber otro foco que no se haya analizado hasta el momento.
La plataforma que agrupa a los vecinos de La Farola, unidos contra el aroma «pestilente» que sufren desde hace años y que cuenta con el respaldo de la Asociación Reina Juana, ha vuelto a solicitar la intercesión del Procurador del Común para que les ayude en su lucha para atajar una situación que se ha vuelto más que incómoda, especialmente cuando el calor aprieta.
El Procurador ya reclamó el 9 de mayo de este año información sobre la cuestión a las administraciones. Estas remitieron la documentación, pero tras analizar su contenido se consideró que «se precisan más datos a efectos de poder tomar una decisión sobre el contenido de la queja presentada».
Los residentes de este barrio y del contiguo del Cuatro de Marzo sufrieron el último episodio a principios del mes pasado. «Ya no es el olor a fritos, porque sabemos que limpian las chimeneas cada cierto tiempo, es olor a podrido», explican.
"Y así se viene revelando, más y más, el gran hecho principal de que la causa de la miseria de la clase trabajadora, se debe buscar no en esos pequeños inconvenientes, sino en el sistema capitalista mismo".
(F. Engels, La situación de la clase obrera en Inglaterra).
ALGUNAS INFORMACIONES EN PRENSA:
Vuelven los malos olores al entorno de Findus en Valladolid:
https://www.diariodevalladolid.es/valladolid/250322/269080/vuelven-malos-olores-findus-veces-insoportable.html
Nuestra promesa de calidad y medio ambiente | Findus
https://share.google/XTsMKNraGqosmSQ2r
Valladolid:
El Procurador del Común reclama nuevos datos sobre los malos olores
en La Farola | El Norte de Castilla
https://share.google/GQcMcO3ETAiCQYy8c
El operativo de vigilantes de incendios forestales de la Junta de Castilla y León llevamos dos años y medio callados: sin denunciar públicamente las penosas condiciones en las que se encuentran muchas de las torretas, la peligrosidad de muchas pistas y caminos de acceso a los puestos de trabajo, la inexistencia de baños en algunas casetas, la tardanza en contratar a compañeros que cubran los puestos en época de riesgo alto de incendios, la desidia y negligencia de jefes y jefecillos para mantener en unas mínimas condiciones el material imprescindible para el desempeño de nuestra tarea...
Todos callados, a la espera de que se resolviera el proceso de estabilización que nos iba a garantizar el trabajo para todo el año a partir de 2025.
Dos años y medio, desde septiembre de 2022, cuando el Consejero Suárez-Quiñones se vio forzado a suscribir un acuerdo con CCOO y UGT, tras la pésima gestión realizada del brutal incendio de la Sierra de la Culebra (Zamora), donde murieron cuatro personas.
Pues bien, ya salió la relación definitiva de los aspirantes de este proceso y con ella una Resolución de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal de la Junta de Castilla y León donde anuncian que:
"en cumplimiento del compromiso contraído en el punto 3.3 del Acuerdo del Diálogo Social de hacer un análisis de la eficacia del sistema de vigilancia en sus vertientes humana y telemática para formular una propuesta de modernización, restructuración y adaptación (...), que optimice la capacidad de ambos, planificando una prestación a 12 meses para el personal necesario para compatibilizar ambos sistemas", bla, bla,bla...
RESUELVEN: quitarse de un plumazo a 200 vigilantes que, en el mejor de los casos, seguirán trabajando 6 meses, y en el peor y más probable si no lo impedimos, no volverán a trabajar de escuchas, una vez instaladas las cámaras de vigilancia en las que han invertido millones de euros y de las que ha quedado demostrada su ineficacia, después de 20 años de funcionamiento en otros lugares.
A los pocos días de hacerse pública esta Resolución, CCOO da una rueda de prensa y culpa a la Consejería de falta de voluntad política para aplicar los Acuerdos firmados en septiembre de 2022, denuncia también el incumplimiento de lo firmado en el Convenio Colectivo, y que afecta concretamente a conductores de autobombas, peones de montes, vigilantes de incendios..., incumplimiento de la normativa de Prevención de Riesgos Laborales y otras irregularidades.
Dicen los COCOS que hay una interpretación sesgada del punto 3.3 del Acuerdo y que ha habido mala fe por parte del Consejero.
Cuesta creer que la mala fe provenga solo de esta parte negociadora, cuando ellos mismos admiten que "llueve sobre mojado" y que pelean con gran denuedo contra una Consejería que incumple sistemáticamente todo.
Cuesta creer en esta mala fe cuando UGT reconoce sin vergüenza en el triste comunicado que ha sacado el 13 de enero, tras la reunión con Medio Ambiente, que el cierre de torretas se encuentra dentro del modelo de extinción de incendios previsto y que, aunque el modelo no les gusta, saben que legal y jurídicamente la Junta puede hacerlo, porque así lo han acordado ambos sindicatos.
Lo mínimo que debiéramos exigirles a tan experimentados negociadores es que dejen de hacer de mamporreros de la Administración, abandonen sus cargos de liberados y se pongan a trabajar en lo que encuentren.
La traición que venían elaborando se ha perpetrado delante de nuestras narices. Ahora la pelota está en nuestro tejado. ¿Seguiremos callando?
Unxtrabajadorx
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| Comparativa del territorio afectado en los incendios de La Culebra VS Los Ángeles |
Cuando iba avanzando la pandemia, y cada día con más fuerza, ciertas voces empezaron a llamar la atención sobre el PROBLEMA DE SALUD MENTAL que se cernía sobre nuestras sociedades después del encierro (confinamiento) y el miedo al virus.
Existe poca estadística sobre la salud mental en el trabajo, pero un estudio elaborado por CC.OO. revela cómo el riesgo ha aumentado de 2020 a 2021 (y 2022). “Los trabajadores con riesgo y salario suficiente para cubrir necesidades del hogar han aumentado del 49% al 52% en un año mientras que los empleados con riesgo y un sueldo insuficiente para vivir han pasado del 67% al 73%. El mayor aumento se ha dado en el grupo que, de entrada, ya estaba peor”, alerta el informe Condiciones de trabajo y salud tras un año de pandemia, a partir de una encuesta realizada a 25.100 personas. Es destacable ver cómo las mujeres tienen un riesgo de padecer algún trastorno del 67%, 12 puntos por encima que los hombres (55%). “Los sectores más vulnerables están feminizados y encima ellas cargan con las tareas familiares”, comenta Mònica Pérez, responsable de salud laboral de CC.OO. en Catalunya. Además, el informe revela que los jóvenes de 16 a 34 años son el colectivo más vulnerable, con un riesgo del 68%.
Estamos en una epidemia de salud mental, con más de una cuarta parte
de los trabajadores europeos que creen que su seguridad o su salud está
en riesgo debido a su trabajo.
La ansiedad es la reaccion más natural frente a la sociedad que nos rodea.
El trabajo [asalariado], desde la psiquiatría y la sociedad, se plantea como relación que produce sufrimiento por las relaciones interpersonales, pero no por la explotación en sí que genera. No es tanto que el explotador sea un explotador por su condición, sino porque sea mala persona. Pero la realidad, como todos sabemos no es esta. Para convencernos de eso está la psiquiatría oficial, para no profundizar en la relacion de explotación existente, y que acudas al psiquiatra y su tratamiento como el salvador.
La buena salud mental es una especie de puzzle formado por piezas genéticas pero sobre todo ambientales. Algunas vienen de serie, como predisposición genética a sufrir algún problema mental; otras, las más, se construyen con el tiempo, a través del entorno en el que vivimos, la familia que nos ha tocado, la relación con los demás, la situación económica, el trabajo o los sucesos traumáticos que puedan surgir. Una amalgama de factores definen la buena o mala salud mental de cada uno, pero no todos juegan el mismo papel. El estrés laboral, por ejemplo, pesa en la depresión y, según un estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry, si se minimizase este factor de riesgo, se reduciría casi un 20% los casos de trastornos depresivos.
Celso Arango, jefe de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y autor del estudio, expone: “El estrés aumenta el cortisol, que es neurotóxico. El estrés crónico, mantenido, acaba produciendo insomnio, ansiedad y cuadros depresivos”, explica el médico, que también es presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría. El estudio, que hace una revisión de la literatura científica disponible sobre el papel de los factores de riesgo modificables, calcula qué porcentaje se podría evitar si un factor de riesgo clave desapareciese. Depende, en cada caso, de la enfermedad y las circunstancias.
La investigación calculó, por ejemplo, que, si se evitaran las “adversidades infantiles”, como los abusos o el maltrato en la infancia, se reduciría un 38% los casos de esquizofrenia. Así vemos cómo en los institutos los casos de ansiedad y depresión han aumentado, y cómo no hay una política real para combatir esto: falta inversión en equipos de orientación, psicólogos y especialistas, y una verdadera atención al problema psicológico y social de nuestros jóvenes.
ES TU TRABAJO LO QUE APESTA...
El estrés daña la salud. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ya incorporó el síndrome de desgaste profesional (burnout) en la última actualización de la Clasificación Internacional de Enfermedades como un problema relacionado con el trabajo. Toni Corominas, vocal de la Junta Directiva del Clúster de Salud Mental de Cataluña y director de la Cátedra de Salud Mental de la Universidad de Vic, explica que las bases del burnout son tres: “Por un lado, hay un cansancio emocional y físico, como una sensación de carga y agotamiento ante las exigencias de la tarea; también hay una despersonalización, de manera que los trabajos se hacen de forma fría e impersonal porque esa persona no se siente a gusto con su rol; y, en tercer lugar, existe una falta de realización personal en el trabajo”.
Como en una especie de tobogán, ese burnout incipiente puede desencadenar un trastorno de ansiedad o depresión. Aparte de los factores de vulnerabilidad innata, explica Corominas, hay factores acumulativos: “Estos empiezan por una negación, cuando cuesta hablarlo, porque hay un estigma todavía para decir que uno se siente mal. Y luego entras en esas conductas que complican más la cosa: en vez de hablar, pasas a una actitud pasiva, no valoras las nuevas oportunidades como factor de motivación de cambio y entras en esa pendiente”. Después de un tiempo en esa cuesta abajo, con una sensación de desánimo y falta de placer o capacidad de disfrutar de las cosas que antes generaban un gusto, describe Corominas, el camino se enfila hacia la depresión. “A esto se le acompañan otros síntomas como la alteración del sueño, el apetito o la líbido, el cansancio y alteraciones del rendimiento. Este cuadro, que podría ser inicialmente reactivo [a la situación laboral], puede pasar a convertirse en una depresión mayor: los síntomas se agravan con una sensación de desesperanza e impotencia, no ves arreglo al tema”.
Corominas remarca unas señales de alerta para cuando ese estrés laboral empieza a complicarse. Una de ellas, dice, es “el retraimiento”, cuando una persona se aísla o no se atreve a comunicar o expresar sus sentimientos. También pone el foco en una eventual “alteración del patrón habitual del sueño u otros hábitos cotidianos”. Otro aviso es la “magnificación de los problemas” y, por último, “el sentimiento de culpa, cuando se atribuye todos los males”. “Ojo con la culpa porque, a veces, es otro engaño de la mente cuando estás con el chip depresivo”.
“Desde que se puso en marcha la ley de prevención de riesgos laborales, en los años noventa, menos del 1% de las empresas han implementado planes de prevención psicosocial”. Ya lo hemos dicho otras veces: la salud en el trabajo para las empresas es un gasto, para nosotros es la vida, Y DEBEMOS LUCHAR POR ELLO.
Es evidente que hay otros factores, no ambientales, en las enfermedades pisquiátricas, pero lo que estos estudios y la realidad circundante ponen sobre la mesa es la importancia de combatir la EXPLOTACIÓN LABORAL en todos los sentidos.
Los trabajadores asalariados seguiremos condenados a la destrucción física y psíquica, mientras no nos organicemos y luchemos por la única consigna que, de verdad, puede liberarnos de tanto sufrimiento acumulado: la ABOLICIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO.
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FUENTES:> https://elpais.com/salud-y-bienestar/2022-07-05/cuanto-pesa-el-estres-laboral-en-tu-salud-mental-del-burnout-a-la-depresion.html
> https://www.lavanguardia.com/economia/20211019/7795109/salud-mental-trabajo-empleo-estres-psicologia.html
> https://twitter.com/EUROCADRES/status/1544273630070292481
> https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2018/03/algunas-notas-sobre-locura-y.html
SOBRE EL ACCIDENTE EN UNA FÁBRICA DE CABEZÓN
Ayer recibimos la funesta noticia de otra muerte en el tajo en Valladolid. Un trabajador de 50 años se precipitó al vacío en un silo de una empresa de piensos de Cabezón de Pisuerga. Lo que nos escandaliza, muerte tras muerte, no es solo la magnitud de la tragedia (más de 700 muertes al año) sino el mismo tratamiento de estas noticias en los medios de comunicación de masas. Como si la vida de los hombres y mujeres de la clase trabajadora no valiera un ardite. Como si muriéramos por gusto en el trabajo. Como si pudiéramos elegir trabajar o no...
Aquí UN EJEMPLO, extraído tal cual de uno de estos medios:
"Un trabajador de 50 años ha perdido la vida este lunes tras caer desde varios metros de altura al interior de un silo en una fábrica de la localidad vallisoletana de Cabezón de Pisuerga, según los datos aportados por el Servicio de Emergencias de Castilla y León recogidos por Europa Press.
Los hechos han ocurrido alrededor de las 09.15 horas de este lunes, cuando se solicitó asistencia para un varón que había caído en un silo situado en una fábrica de la calle Estación, en Cabezón de Pisuerga. Los alertantes explicaron que se había precipitado de varios metros de altura y había quedado inconsciente en el interior del silo.
La sala de operaciones del 1-1-2 dio aviso del incidente a bomberos de la diputación de Valladolid, a Guardia Civil (COS), y a Emergencias Sanitarias- Sacyl, que envió una UVI móvil y el personal sanitario del centro de salud de Cabezón de Pisuerga. Finalmente, el personal de Sacyl que acudió al aviso confirmó en el lugar el fallecimiento del varón de 50 años".
Esta es la noticia tal y como aparece en uno de los medios de comunicación vallisoletanos (y es lo mismo cual sea porque todos los demás reproducen la noticia de un modo muy similar).
Nos preguntamos:
- ¿Cuál era la empresa?
- ¿Se cumplían las medidas de seguridad laboral?
- ¿Llevaba arnés, había línea de vida, cualquier otra medida para evitar las "caídas"?
Qué va, esto no es lo importante. Lo que nos encontramos es una nota "policial" o cuasi médica y si no, la otra opción, el sensacionalismo: "Gerardo era el alma de la fábrica", evidentemente, porque los trabajadores somos la sustancia, la materia, la energía y el alma de las empresas en las que trabajamos pues sin nosotros no funcionarían. Ni el sensacionalismo ni la asepsia ayudan a la información y mucho menos a la reparación real de lo sucedido.
LO QUE HEMOS PODIDO SABER
La empresa en la que trabajaba, como buena parte de los habitantes de Cabezón, es la factoría de ESASA (Esteve Santiago). Dicha empresa inicia su actividad hacia 1990 en la localidad vallisoletana de Cabezón de Pisuerga. Su actividad se centra en el desarrollo y fabricación de materias primas para alimentación animal. Desde 2005 además cuentan con un sistema de micronización de productos leguminosos, lo que permite utilizar por separado las distintas fracciones de proteína y almidón. Que los medios de comunicación oculten el nombre de las empresas responsables de accidentes como este deja bien a las claras la connivencia de los medios y el capital. Debemos denunciar a estas empresas por la seguridad y la vida de sus trabajadores actuales y futuros.
Las muertes por caídas son una de las más habituales. Todavía recordamos en la provincia la muerte de un trabajador en su primer día de trabajo, tras caer a un silo de la compañía ACOR en Olmedo (v. https://diariodevalladolid.elmundo.es/articulo/provincia/muere-operario-acor-primer-dia-trabajo/20160928133100202672.html). Y para evitarlo existen medidas de protección que NO SE ESTABAN CUMPLIENDO. Y por eso la nota de prensa oficial no lo menciona.
La seguridad en el trabajo es un coste para el empresario. Para el obrero es la vida. Y se ha vuelto a demostrar: parece ser que ni había arnés ni línea de vida ni se estaban cumpliendo las medidas, puesto que el trabajador cayó sin más dentro del silo. Esto es responsabilidad directa de la empresa y de la inspección de seguridad laboral en su caso.
Los accidentes laborales están aumentando enormemente desde la reactivación de la actividad (v. por ejemplo: https://www.lavanguardia.com/vida/20210212/6243325/accidentes-laborales-mortales-aumentan-708-2020-pese-pandemia.html) tras los primeros 15 días de pandemia (cuando los trabajadores "esenciales" también seguían trabajando, y ya sabéis lo que significó esa "esencialidad": reponedoras, transportistas, etc... personal que por cierto no ha parecido "esencial" para la vacunación).
La sangría a la que es sometida la clase trabajadora es constante. Nos matan trabajando, y nos matan cuando protestamos por trabajos de miseria (el otro día, sin ir más lejos, un trabajador del LIDL en Novara - Italia- fue atropellado por un camión que se dio a la fuga, mientras participaba de una manifestación a las puertas del establecimiento). La clase trabajadora debe unirse contra la precariedad, vital y económica, contra la represión, contra la falta de seguridad en el trabajo y en nuestra supervivencia cotidiana.
Los "accidentes laborales" son la punta del iceberg de la masacre cotidiana de la clase trabajadora: explotación, miseria y muerte es lo único que nos deparan los capitalistas y su ansia de beneficio. Porque estamos seguros de que las muertes se podrían evitar en su mayor parte SI SE INVIERTE EN SEGURIDAD, pero los capitalistas no ven en ello una inversión, sino una pérdida de beneficios.
Los trabajadores estamos solos en esto: LUCHEMOS UNIDOS.
NO MÁS MUERTES EVITABLES
NO SON ACCIDENTES, SON ASESINATOS
Informaciones de los medios de comunicación.
> https://cadenaser.com/emisora/2021/06/21/radio_valladolid/1624269176_706090.html
> https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/provincia/gerardo-alma-fabrica-20210621131718-nt.html
CONCENTRACIÓN:
POR UNA EDUCACIÓN PRESENCIAL SEGURA
Por una revisión del protocolo COVID en los centros educativos y laborales.
Apostamos por una educación presencial y segura. Ante las altas tasas de positivos en algunos centros educativos como ha pasado en el IESO Pinares de Pedrajas, exigimos una revisión del protocolo COVID que contengan unas medidas socio sanitarias adecuadas para llevar a cabo la labor docente con la máxima seguridad para todas las personas del centro educativo.
No ha habido respuesta a las exigencias que hemos planteado a las autoridades hace más de una semana, y que cada día reivindicamos con una concentración en las puertas del instituto al acabar la jornada. Aunque la situación en el centro en cuanto al número de positivos y de personas confinadas ha mejorado, creemos que hemos estado desprotegidos durante unos días muy complicados en la vuelta a clase después de las Navidades, y que esa situación puede repetirse tanto en nuestro instituto como en cualquier otro centro educativo.
Por ello, animamos al resto de centros educativos de la provincia y la región, a denunciar la situación de indefensión en la que se encuentra la comunidad educativa.
Por nuestra parte realizaremos una concentración el próximo martes día 2 de febrero de 2021 a las 12:30 a las puertas de la Dirección Provincial de Educación de Valladolid situada en la Plaza del Milenio, en la que esperamos el apoyo de todos los que se sientan afectados.
Por una educación presencial segura exigimos:
1. Proporcionar mascarillas FFP2 en lugar de quirúrgicas al profesorado y PAS de los centros educativos.
2. Solicitud de segunda PCR obligatoria a alumnado que haya dado positivo en la primera PCR antes de acudir al aula.
3.En el caso de que un alumno haya estado yendo a clase, encontrándose mal en algún momento y posteriormente sea positivo, se hagan pruebas inmediatamente a todo el alumnado y profesorado que tenga relación con ese alumno.
4. Cribado masivo en un centro educativo cuando la tasa de positivos sea alta.
5. Eliminación del requisito de que el positivo tiene que haber sido en el centro educativo para poder confinar un aula.
6. Exigir que haya personal de enfermería asociado en cada centro educativo.
Profesores y personal no docente del IESO Pinares de Pedrajas.
Pedrajas de San Esteban (Valladolid).
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Informaciones anteriores sobre el conflicto:
> https://solidariosdelaensennanza.000webhostapp.com/
> Sobre los contagios en centros educativos: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2021/01/sobre-los-contagios-en-centros.html
Informaciones sobre el desarrollo de la concentración:


