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La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT Valladolid ha exigido este jueves "garantías" para los trabajadores afectados por la detención del empresario Ramón Lázaro, expresidente del CD Tudelano, detenido dentro de una operación contra el blanqueo y el fraude.
También han pedido a las administraciones públicas que "cumplan y hagan cumplir la ley", evitando que las empresas sancionadas o inhabilitadas puedan gestionar servicios esenciales.
 



EL CAPITALISMO Y LA MAFIA

El empresario navarro Ramón Lázaro fue detenido, junto a otras seis personas, el pasado lunes 8 de junio por la Policía Nacional, como supuesto cabecilla de una trama de corrupción deportiva. Los delitos investigados son los de pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares, blanqueo de capitales, apropiación indebida, fraude en subvenciones, alzamiento de bienes, falsedad documental, estafa y delitos contra la Hacienda Pública.

El empresario Ramón Lázaro, expresidente del Club Deportivo Tudelano de fútbol y actual presidente del Ribera Navarra de fútbol sala, está considerado como uno de los cabecillas de la organización. Según hemos conocido, el registro está vinculado a una operación contra una organización criminal acusada de corrupción, blanqueo y fraude a la Hacienda Pública. El dispositivo, con apoyo de Europol e Interpol, ha incluido tres registros, el bloqueo de inmuebles y vehículos y la intervención de dinero en efectivo. Además, se practicaron tres registros, incluidos uno realizado en las oficinas de Gestión y Eventos Lázaro, la empresa del expresidente del CD Tudelano situada en la calle La Rioja 19 de Corella. Las oficinas fueron registradas en la mañana del pasado lunes en la empresa que tiene como objeto social la “gestión integral para el desarrollo de todo tipo de actividades culturales, deportivas, de restauración, ocio y tiempo libre, incluyendo cursos de formación para el desarrollo de las mismas”, así como limpieza y mantenimiento integral de edificios y otras actividades. 



LOS SERVICIOS PÚBLICOS NO PUEDEN SER OBJETO DE LICITACIÓN... PARA MAFIOSOS PRIVADOS

El caso del empresario Ramón Lázaro, expresidente del CD Tudelano, detenido por presunta corrupción deportiva, afecta directamente a Valladolid y Segovia, ya que durante los últimos años ha sido el concesionario de instalaciones y servicios municipales y sus trabajadores han denunciado "incumplimientos de las obligaciones salariales". 

En concreto, en Valladolid, ha gestionado el socorrismo de las piscinas municipales durante los últimos 5 años. Así lo ha denunciado la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT Castilla y León, que ha explicado que el empresario, puesto en libertad provisional el pasado miércoles, es el titular de la concesión de la piscina municipal de Segovia y del servicio de socorrismo de la Fundación Municipal de Valladolid. En un comunicado remitido a los medios de comunicación, han condenado el "incumplimiento de las obligaciones salariales" por parte del empresario navarro y han avisado de que el sindicato actuará "con todos los medios a su alcance para garantizar que ninguna persona trabajadora pierda un solo euro".

Tras su detención como "presunto cabecilla de una trama de corrupción deportiva", se ha visto obligado a abandonar la prestación del servicio (que ha sido subrogado, en el caso de Valladolid, a otra empresa), originando una "crisis" dentro de su empresa que está afectando a sus trabajadores de Valladolid y Segovia. 

Representantes de UGT han explicado que ya se han reunido con el Ayuntamiento de Segovia con el objetivo de "abordar las consecuencias directas que tendrá sobre las personas trabajadoras" esta situación y se han emplazado a buscar soluciones. En cualquier caso, han valorado "positivamente" la actitud de los miembros del Ayuntamiento de Segovia, que han trasladado su disposición para "proteger los intereses de los trabajadores afectados y adoptar las medidas a su alcance para garantizar la percepción de los salarios y derechos adeudados". De la misma forma, se han comprometido a continuar "en contacto" con la administración local para hacer un seguimiento de que los compromisos adquiridos se traduzcan "en medidas concretas en el menor tiempo posible".

Desde el sindicato han recordado que el derecho al salario es "irrenunciable" y que su incumplimiento por parte del empleador "tiene consecuencias jurídicas y económicas que el sindicato no dudará en reclamar en defensa de los interesados". Por último, han animado a todos los trabajadores afectados a llevar a cabo las acciones legales necesarias con el objetivo de "mantener sus derechos".



 

TODOS LO SABÍAMOS... PERO LA FMD NO QUERÍA SABERLO

Desde que Ramón Lázaro empezó a gestionar el socorrismo en Valladolid, hemos podido ser testigos de su actitud mafiosa y prepotente... pero de ahí a que fuera directamente parte de la mafia ha pasado un largo viaje del que aún no hemos dejado de sufrir los estragos. 

El trato a sus empleados y otras particularidades del personaje nos decían ya en su momento que no era trigo limpio y que su gestión y su forma de ser empresario era la típica de esos mafiosos que hoy por hoy y cada vez más controlan el capital y sus empresas. Al menos en este país con un empresariado tan zafio como mafioso...

Lo que debemos denunciar ahora es cómo la FMD no ha querido en ningún caso tomar cartas en el asunto y desde el primer momento le concedió el servicio, sin comprobar su gestión ni sus formas. Y esto fue así porque la FMD solo se preocupó de "otorgar la licencia"... al que menos presupuesto pedía y a la concesión más barata. Y de ese manera de funcionar, este cortijo que ahora nos encontramos.

Tenemos claro que estas licitaciones son un grave error y lucharemos contra ello. Lucharemos para que todos los trabajadores sean pagados y reciban lo que se les adeuda Y por supuesto, seguiremos luchando para que TODAS Y TODOS los empleados municipales sean contratados directamente por el propio ayuntamiento.

TRABAJADORES DE EMPRESA A FIJOS DEL AYUNTAMIENTO Y CON TODOS LOS DERECHOS ADQUIRIDOS.

 

EL CAPITALISMO ES MAFIA: ABAJO EL CAPITAL.




Recientemente, supimos que la asociación SALTANDO CHARCOS del barrio de Gamonal (Burgos) estaba pasando por serias dificultades debido a la falta de financiación por parte del ayuntamiento de Burgos (PP y Vox) que en los dos últimos años había dejado de abonar ayudas por valor de más de 40.000 euros. 

Para mostrar nuestra SOLIDARIDAD con el colectivo y difundir lo que les está sucediendo, hemos realizado la siguiente ENTREVISTA:

 

1. Qué es SALTANDO CHARCOS:
Los antecedentes, nos remontan al año 1990 donde personas preocupadas por la infancia y que pertenecían a diferentes colectivos sociales ubicados en el barrio de GAMONAL, crean el Colectivo EUTERPE “iniciativas para una educación alternativa”, ya esta iniciativa firma en 1992 un convenio de dos años con el Ayuntamiento a través del cual se contratan a dos educador@s de calle. A partir del 1996, tras la disolución de EUTERPE, algunos de los jóvenes que habían formado parte de esa realidad, se quedan al “cargo” de los locales creando el Centro Social Autogestionado denominado “La Gacela” y que establecen redes de coordinación y de trabajo en el barrio orientadas al crecimiento del tejido asociativo del barrio de Gamonal y otros barrios del estado bajo criterios anticapitalistas y de clase. Entre los proyectos y actividades que allí se desarrollan destacan algunas de índole cultural, política y/o social. Una de las iniciativas que surgen en este espacio, es un grupo de debate y práctica de la educación antiautoritaria el cual termina ofertando 2 o 3 días a la semana actividades para niños y niñas
del barrio, bajo un punto de vista de una pedagogía transformadora y política.
Este espacio termina cogiendo mucha fuerza, sobre todo en los mundos universitarios entre los y las estudiantes de pedagogía, educación, psicología o trabajo social y con la llegada del nuevo milenio hacia el año 2000, se firma un convenio de colaboración con la Universidad de Burgos para los proyectos de La Gacela/Saltando Charcos, concretamente para la formación del alumnado de Educación Social, fomentando participaciones puntuales de la asociación en jornadas, talleres y charlas. Posteriormente, se firma un convenio para el grado de Pedagogía, Grado superior de integración social, etc.
Es ya en el año 2001 cuando algunos educadores y educadoras de Saltando Charcos y acorde con las necesidades que se fueron detectando, ponen en funcionamiento en el barrio un piso de acogida para jóvenes cuyas experiencias vitales hayan sido críticas. En él, conviven dos educadores de la asociación que cuentan con el apoyo del voluntariado. También nace “Saltando Charcos, Iniciativas para la Inserción Sociolaboral”, con la figura jurídica actual. Desde dicho año, y hasta la fecha, se han ido desarrollando financiados por diferentes formulas público-privadas una gran variedad de proyectos e iniciativas con las/os jóvenes y menores de los barrios de Gamonal, Capiscol, San Cristóbal, San Agustín y San Pedro de la Fuente, de diversa índole y siempre respetando los centros de interés de los y las jóvenes.
Entre ellos podemos destacar: Aula Abierta (proyecto de tratamiento del absentismo escolar), Boxeo Educa, Educación de calle, Gamín (asesoría jurídica), La Otra Escuela (El Hip-Hop como herramienta educativa), Proyecto de Intervención en Medio Abierto, que posteriormente pasa a ser Construyendo mi Futuro y Recicleta.

 

2. Qué es y qué fue el CSA LA GACELA.
Como comentábamos en los antecedentes, tras la disolución del colectivo EUTERPE “iniciativas
para una educación alternativa” algunos de los jóvenes que habían formado parte de esa realidad, se quedan al “cargo” okupando los locales de una antigua estructura vecinal de izquierdas y después de varias asambleas deciden crear el C.S.A. Centro Social Autogestionado denominado “La Gacela” y que toma el nombre de una antigua guardería obrera que se desarrolló en ese mismo espacio. Desde el C.S.A se establecen redes de coordinación y de trabajo en el barrio orientadas al crecimiento del tejido asociativo de Gamonal y otros barrios del estado, bajo criterios anticapitalistas y de clase. Muy en la línea de lo que fue en Valladolid “La Polilla” con la cual existía mucho trabajo y puntos en común.
Durante casi los casi 5 años que duró esta iniciativa se ofrecían una serie de espacios de debate, conocimiento y encuentro personal y actividades abiertas al barrio y en las que sobre todo participaba personas con diferentes inquietudes, que no se sentían a gusto con las estructuras de militancia tradicionales como; Partidos, sindicatos, etc.…
Además de la propia asamblea del C.S.A “La Gacela”, el espacio también sirvió durante algunos años de lugar de reunión para los primeros colectivos LGTBi, asociaciones cannábicas, antimilitaristas, se juntaban las juventudes libertarias, etc.… hasta que encontraban sus propios espacios.

 

3. Qué importancia le dais al hecho de estar en la barriada inmaculada, en Gamonal.
La importancia de que Saltando Charcos esté ubicada en la barriada Inmaculada, en Gamonal, crea una idiosincrasia y una identidad que impregna a todos los proyectos que desde esta asociación surgen donde las necesidades y problemáticas del barrio entran a diario por nuestras puertas. Gamonal es un barrio de emigrantes, personas de ciudades pequeñas y pueblos que acudieron a trabajar a los grandes polos de desarrollo industrial que se crearon a finales de los años 50. Como todo barrio obrero de la época, tuvo que hacerse así mismo a golpe de protesta y lucha que impregna la memoria de este barrio. Es un barrio de acogida, y a día de hoy con una gran diversidad cultural, donde conviven distintas nacionalidades y culturas, pero también es un espacio en el que la precariedad laboral y la falta de ingresos afectan directamente a las familias y a los jóvenes. Esto provoca en chicos y chicas que pasen
más horas en la calle, sin actividades claras, y que muchas veces por aburrimiento caigan en hábitos poco saludables simplemente porque no existen recursos ni alternativas que se ajusten a sus necesidades.
Estar en el barrio, vivir, comprar, caminar, convivir en él nos permite trabajar, conociendo de primera mano las necesidades reales de los jóvenes y sus familias. Nuestra labor no tendría sentido sin este contexto, porque es aquí donde los chicos y chicas construyen su identidad y su proyecto de vida, enfrentándose a un entorno lleno de limitaciones, pero también de oportunidades. Lo que hacemos desde la asociación es acompañarlos en este camino, ayudándolos a descubrir sus talentos, a fijarse metas, a pensar en su futuro y a reforzar su autoestima y su capacidad de ser resilientes ante las dificultades.
Además, trabajamos con una mirada comunitaria, participando activamente en la vida del barrio y generando intervenciones que buscan no solo prevenir situaciones de riesgo, sino también ofrecer alternativas educativas, culturales y formativas. Queremos que los jóvenes se sientan parte activa de su entorno y que tengan las herramientas necesarias para afrontar esta etapa tan decisiva como es la adolescencia empoderándose como personas.
En definitiva, estar en la barriada Inmaculada en Gamonal no solo otorga sentido al trabajo de la asociación, sino que constituye el núcleo de su razón de ser: intervenir directamente en la realidad de un barrio que lo necesita, construyendo comunidad, apoyando a la juventud y generando alternativas que permitan superar la desventaja social y abrir posibilidades de futuro generadas por los propios jóvenes.

 

4. Cómo ha sido vuestra actividad en todos estos años;
Nuestra actividad comienza cuando algunos de nosotros detectamos, fruto de una presencia en las plazas y parques del barrio, que algunos jóvenes y niños del barrio estaban expuestos de forma sistemática a desigualdades sociales sobre todo relacionadas con la falta de recursos económicos y la exclusión social.
Ahí tomamos la decisión de dos cosas; La primera denunciar lo que estaba ocurriendo y la segunda crear proyectos de prevención y protección para estos jóvenes y menores. Todo esto se hizo en coordinación con unos servicios sociales que estaban naciendo y que no son el monstruo burocrático que son en la actualidad. Las primeras trabajadoras sociales y animadores comunitarios que trabajaban en el barrio, tenían tiempo para intercambiar impresiones y conocimientos con los y las educadores y buscar alternativas a las situaciones que se estaban dando. Todas las iniciativas que iban surgiendo se hacían desde una perspectiva comunitaria a través de la cual el barrio participaba de forma activa opinando, participando y colaborando como buenamente podían.
Después se aprobó la Ley Orgánica 1/1996 de protección jurídica del menor y la Ley Orgánica 5/2000 que regula el enjuiciamiento y las medidas para menores de entre 14 y 18 años que cometen delitos. Que si bien sistematizaron las intervenciones que se hacían con la infancia desde la administración. Judicializaron en exceso los procesos educativos y desacreditaron y desmantelaron lo comunitario y los programas de prevención que con tan buen éxito existían en casi todos los barrios de las ciudades del extrarradio españolas.
En realidad, tenemos la sensación de que la misión de la asociación no ha cambiado tanto, ya que las diferencias sociales y económicas que marcan la desigualdad y la desventaja social, no se han solucionado en los últimos 25 años. Sigue existiendo una brecha social, económica, y educativa que sostiene la exclusión social. Lo que sí ha evolucionado y cambiado constantemente, es el perfil de los y las jóvenes, así como sus preferencias, hábitos y comportamientos sociales. También cambiaron las necesidades, algunas autoimpuestas por el mercado de consumo capitalista que nos hace creer que necesitamos ciertos productos, servicios, etc.… para ser felices.
Siempre pongo el mismo ejemplo, pero es muy visual. Hemos pasado de tener jóvenes que venían al Aula en coches robados y con los botines de los alunizajes y pequeños hurtos que cometían, fumando un porrillo. A niños y niñas con graves problemas de retraimiento social, conductas autolíticas, la pornografía, procesos de salud mental tales como ansiedad, agorafobia, ausencia de habilidades y competencias sociales, conductas impulsivas con el juego, las nuevas tecnologías, redes sociales, etc... Ha aparecido el bullying como un fenómeno auspiciado por las redes sociales y que es muy difícil de parar y las nuevas drogas que hasta se pueden pedir por mensajería llegadas de Asia o EE. UU sin moverte del ordenador de tu casa.
Las problemáticas con la infancia han cambiado mucho, pero el contexto donde se da principalmente sigue siendo el mismo, familias con menos renta, con menos recursos culturales y educativos donde está siempre presente la explotación laboral, la economía sumergida, etc.


5. Qué os diferencia de una empresa del tercer sector
Lo primero y más importante es la ausencia del lucro y el beneficio empresarial, después y no menos importante es el objetivo educativo final, que para nosotros es; El empoderamiento y la organización de los y las jóvenes. Los otros objetivos educativos, para nosotras son secundarios y la mayor parte de ellos tan solo buscan el sometimiento y la dependencia social a través de consolidar figuras educativo-profesionales que te recuerdan que como niño o joven no puedes hacer nada solo y necesitas siempre de una ayuda profesional. Pagada claro está. Otra cosa que nos diferencia del tercer sector y sus empresas, es que nosotras somos población civil organizada en torno a una problemática (en nuestro caso a la infancia y la juventud), que además forma parte de la propia comunidad donde se desarrolla la acción
educativa y la conoce de primera mano.

 

6. Cuál ha sido la gestión pública de los servicios sociales en el ayuntamiento de Burgos... en qué medida ha cambiado con los cambios de "gobierno".
Aunque la gestión de los servicios sociales según quien gobierne, debiera estar marcada por el cambio y la sensibilidad. En los últimos años hay una línea de privatización y “externalización” de los servicios a empresas y subcontratas marcadas por la precarización del servicio en lo profesional y la rebaja de la calidad en el servicio que llega al ciudadano que no le importa el color político. Pero no solo en lo técnico, sino también en lo educativo tendente a la intervención clínica e individual de los problemas y abandonando la prevención y el trabajo comunitario como eje central de la intervención en el desarrollo de los programas. 


7. Qué está pasando ahora y por qué tenéis que cerrar;
El Ayuntamiento nos adeuda unos 43.000 €. La cifra exacta es de 42.875,27 €. Sumando las facturas de los meses de servicio desde enero a julio de 2025 ambos inclusive y la fianza que entregamos al principio de unos 6.000 euros. La consecuencia más catastrófica es darte cuenta que no tienes dinero, ni para hacer frente este mes a los servicios mínimos de luz, agua, teléfono, etc. y que si aparece un gasto imprevisto como ha sido el caso hemos tenido que recurrir a préstamos internos de otros colectivos amigos.
También algo que nos ha arruinado es tener que despedir a los y las trabajadoras del programa municipal que veníamos desarrollando “construyendo mi futuro”, pues hemos tenido que indemnizarlos como es lógico y los gastos los ha tenido que sufragar la entidad. Si el contrato hubiera seguido en vigor, pudiéramos subrogar a los trabajadores y las indemnizaciones.
Lógicamente, tampoco tenemos dinero, ni para actividades, ni para materiales. No podemos alquilar un autobús para hacer las salidas que teníamos programadas para otoño, ni pagar los gastos de un alquiler de una pista deportiva, una función musical o cultural, etc. Pero la peor consecuencia a nuestro entender es que la puerta está cerrada en el sentido poético de la expresión. Ya no hay siempre una educadora en el local dispuesta a atender las problemáticas diarias de los y las adolescentes.
Está todo paralizado, salvo la Escuelita de Boxeo que esa tiene su propia entidad jurídica y sistema de funcionamiento como cualquier club deportivo al uso y no le han afectado los impagos del Ayuntamiento.


8. Qué se puede hacer contra ello ...
Bueno lo más importante es no callarnos y denunciar la situación públicamente sin miedo al veto y las represalias por parte del ayuntamiento, la verdad que al empezar nosotras se han sumado más colectivos de carácter cultural a los que también les adeudan facturas desde el año pasado. Dar visibilidad a la mala gestión que tiene el ayuntamiento e ir descubriendo si los verdaderos motivos por los impagos tienen que ver solo con lo administrativo o también con lo político.
Después, tomar conciencia de que, si tratamos a las asociaciones y colectivos como empresas a la hora de contratar, concursar, etc., las estamos obligando a su extinción, porque la solvencia de una asociación pequeña sin ánimo de lucro o un colectivo cultural que sobrevive con las cuotas de los socios no se puede comparar con una empresa de servicios que tiene diversificados los servicios y puede hacer frente a los impagos.
Acaban de sacar a pliego de concurrencia competitiva un servicio que llevaba años gestionando la asociación de mujeres “La Rueda” de Burgos, se trata de una casa de acogida para mujeres víctimas de violencia de género, el concurso lo ha ganado EULEN y se lo han quitado a la asociación feminista más histórica de Burgos. Mi pregunta es ¿Una empresa que te pone un catering, te limpia una obra, te custodia y vigila un banco, etc., puede atender con la misma sensibilidad esta casa? Estamos perdiendo el norte y más con servicios esenciales como son la ayuda y la atención social.
Ahora mismo no existe un debate político serio que esté tratando la privatización de los servicios sociales.
 

9. Cómo se puede colaborar contra el cierre.
Pues con la denuncia de la situación, compartiendo los llamamientos a la solidaridad, participando en las asambleas vecinales. Este viernes 3 de octubre tenemos la primera. 


10. ¿Planteáis la continuidad...?
En las condiciones en las que estábamos es imposible, porque un proyecto de acompañamiento a la infancia y la juventud, requiere de estar siempre presentes en los espacios de vida de los y las jóvenes del barrio, con una dedicación plena de algunas compañeras y ahora tienen que vender su fuerza de trabajo a otros espacios negándoselos al barrio.
Nuestra financiación es en un ochenta por ciento dependiente de la financiación pública a través de un contrato y cuando hemos intentado diferentes iniciativas de autogestión, tan solo han llegado a cubrir un porcentaje muy pequeño por más que lo hemos probado. Lo que está claro, es que siempre hemos salido de todas las dificultades por las que hemos atravesado y esta vez no será diferente. Con la ayuda de todos y todas claro está.





 

NI UN EURO PARA PAGAR A PARÁSITOS

 

Desde los años ´80 y ´90 vivimos una ola neoliberal iniciada en EE.UU y Reino Unido por la que las cuatro esferas institucionales de nuestro territorio (estado, autonomías, diputaciones y ayuntamientos) se dispusieron a sacar a concurso, externalizar y/o vender muchos de aquellos servicios y sectores que ya desde antes de la época franquista y durante el franquismo se habían ido nacionalizando.

Hay quienes les llaman bienes comunes, como el agua, los bosques, las carreteras… porque no eran de titularidad privada, sino pública, usados y gestionados por toda la comunidad a quien beneficiaba. Los mayores paradigmas han sido, sin duda, la energía eléctrica y el agua. Pero muchos son los trabajos que caen en estas dinámicas como la recogida de basuras o los servicios de jardinería. El resultado son contratos con la administración por los que las empresas adjudicatarias realizan estos trabajos a modo de subcontratas. Y como no, herencia (o permanencia) del sistema caciquil: muchos de estos casos están envueltos de favoritismo y alteraciones de los beneficios en favor de esas personas concretas por las que la empresa privada siempre gana.

Estas dinámicas fueron envueltas de promesas sobre la reducción del precio del suministro energético y mejora de las condiciones laborales para sus empleados, pero queda demostrado que fue otra mentira para beneficiar al capital privado. Por ejemplo, la factura de la luz se ha incrementado más del 50%.

Querían acabar con los monopolios, pero al contrario, se han reforzado, pues son cuatro empresas multinacionales las que manejan todo, las que tienen unos beneficios desorbitados a costa nuestra porque muchas de ellas mantienen una participación (minoritaria) estatal y reciben cuantiosas subvenciones... Si el estado somos todxs porque con nuestras contribuciones e impuestos lo sostenemos, también en parte sostenemos a estas empresas energéticas que luego nos cobran esas facturas hinchadas ¡Ellas cobran dos veces! ¡Y nosotras pagamos dos veces! Porque los impuestos que nos cobran en la factura van a parar al estado que luego les devuelve en forma de subvención o participación, cuando no algún rescate, como en el sector bancario que ya vivimos.

Por eso decimos ¡Ni un euro más para estos parásitos! Porque el capitalismo es así, en todas sus formas (estatal, personal/privada…), parasita cualquier aspecto de nuestra vida a través de la mercantilización, destrozando el medio ambiente para ello, en contra de una clase o comunidad que trabaje junta y solidariamente por los intereses de la propia comunidad, no por los de una minoría. Un primer paso es arrebatarles esos monopolios para que unos pocos no se beneficien desorbitadamente a costa nuestra. Llamémoslo nacionalizar, remunicipalizar (para los casos locales), es igual, pero que la gestión y la propiedad sean públicas, como lo eran anteriormente. Así se podrían garantizar unos servicios razonables y unos precios justos para el consumidor, unas condiciones laborales dignas para sus trabajadores y unos beneficios (sean los que sean) que vayan a parar a las arcas públicas y redunden en beneficio de la propia comunidad.

Un segundo paso sería arrebatar el control de esos sectores al estado mediante la socialización… pero ese es otro cantar.

 

En Valladolid todos conocemos el caso de la remunicipalización del agua, que ha aportado importantes ingresos y beneficios a la ciudad (se estiman en más de 13 millones de euros). En muchas localidades se han llevado a cabo acciones de este tipo retrocediendo en la gestión de estos servicios para anular esas concesiones municipales en el agua, las basuras, los jardines, instalaciones deportivas… Aunque hay casos muy sangrantes, como el servicio de aguas de Barcelona donde para remunicipalizar el servicio, el ayuntamiento tuvo que pagar 200.000 euros a la empresa adjudicataria en forma de indemnización dado que una cláusula del contrato señalaba esta acción en caso “de que el negocio no funcionara”. Y así con todo, podemos hablar de Correos, de astilleros, de la gestión forestal, de las basuras, del agua, de la electricidad, de la sanidad, de los hospitales privatizados como el de Burgos, de las autopistas rescatadas, etc… ejemplos en los que la empresa privada siempre gana a costa del estado (que en teoría somos todxs) ¡Otro hurra para esos profesionales de la política! Está claro, que entre el gobierno (sea del color que sea) y las grandes empresas privadas (esas familias de toda la vida) no dan puntada sin hilo.

 

UN EJEMPLO CERCANO:

En los servicios municipales de Valladolid, desde la limpieza y/o gestión de residuos hasta la Fundación Municipal de Deportes y otras fundaciones públicas, nos encontramos situaciones como las descritas anteriormente. Empresas privadas con servicios subrogados coexisten junto a la empresa enteramente pública. Y en ambos ámbitos las deficiencias del servicio se multiplican y las condiciones  de los trabajadores siempre están en vilo. Así es, por ejemplo, lo que está sucediendo con la empresa LÁZARO que gestiona servicios en varias piscinas municipales. Dicha empresa ha sido denunciada POR ABUSOS A SUS TRABAJADORES y diversos problemas de gestión, y, aún así, ha sido la empresa más valorada por el ayuntamiento para la próxima subrogación (1).

El capital es siempre capital, sea público o privado. Lo que le interesa al capital es el beneficio. Lo que nos interesa a los trabajadores son las condiciones de vida y de trabajo, así como las condiciones de servicio para los usuarios. Porque los trabajadores estamos en ambos lados: TRABAJADORES, USUARIOS:

 

-      No a la subcontratación.

-      Todo trabajador de lo público, todo servicio público ¡SOLO PÚBLICO!

-  Por la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de la clase trabajadora.

 

   


             

   Mayo 2023 / 325   

Comité de Solidaridad de los Trabajadores







____________________
(1) NdR. Desde este medio, entendemos que esta expresión no es todo lo correcta que debiera. La empresa LÁZARO no es "la mejor valorada" sino la que más puntuación tiene en el concurso público... ¿y por qué? pues porque el criterio fundamental para establecer la puntuación es el precio del servicio, esto es, la empresa que licita más barato es la que mejor puntuación tiene POR LEY. Y entonces, debemos preguntarnos ¿es esta una forma correcta de gestionar lo público? ¿no estamos ante una ley que favorece la precarización del servicio, de las condiciones de los trabajadores y de la cosa pública en general?


Más información sobre el caso:
> UGT denuncia irregularidades en la empresa de socorrismo de las piscinas del Ayuntamiento: 

Sobre las remunicipalizaciones:
> Algunas preguntas sobre los servicios públicos y las remunicipalizaciones... : 


Lamentablemente, actualizamos esta entrada para confirmar la muerte del compañero. Ha luchado como un valiente durante 8 dias....pero lamentablemente debemos comunicar que el compañero Rubén ha fallecido ayer tarde. DEP.

Reiteramos NUESTRO CARIÑO Y APOYO a los familiares, amigos y compañeros del trabajador accidentado.



Muy grave un trabajador del servicio municipal de limpieza, herido tras ser atrapado por la máquina barredora con la que trabajaba.


El operario ha quedado atrapado por la máquina que manejaba mientras realizaba sus labores en la avenida Juan Carlos I.
El trabajador, del Servicio de Limpieza del Ayuntamiento de Valladolid, ha resultado herido este viernes al sufrir un accidente con una máquina barredora en el paseo de Juan Carlos I, según han informado fuentes municipales y del Servicio de Emergencias Castilla y León 112. El accidente se ha producido unos minutos antes de las 10.14 horas de este viernes, cuando el Centro del 112 ha recibido una llamada en la que se requería atención para un varón, trabajador del Servicio de Limpieza ... Según lo que nos van contando, el trabajador ha resultado herido de gravedad y trasladado a la UVI, donde se le habría decretado "muerte cerebral"

 Se halla en estado crítico, entubado, pero vivo.

El trabajador, de 45 años, llevaba 7 meses trabajando para el servicio municipal de limpieza (pertenece a la bolsa de empleo).

Desde este medio queremos expresar toda nuestra repulsa a un nuevo ACCIDENTE LABORAL grave en nuestra ciudad y esperamos que se aclare lo sucedido. 

TODO NUESTRO CARIÑO Y APOYO a los familiares, amigos y compañeros del trabajador accidentado.

 

 

 

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[REPRODUCIMOS UN TEXTO ANTERIOR que expresa claramente lo que pensamos sobre estos "ACCIDENTES"]
 

Los “accidentes” laborales no los pararán ni la empresa ni los sindicatos. Las muertes y accidentes en el trabajo no se van a acabar por arte de magia… Los empresarios lo tienen claro. Y actúan en consecuencia ahorrando en seguridad, acelerando tiempos y presionando en la producción. 

En ningún sitio se reconoce que la precariedad del mercado laboral sea motivo de siniestrabilidad, trabajadores contratadxs por días o por horas, sin la formación adecuada, con jornadas maratonianas, sin ningún tipo de aliciente de futuro...
La seguridad en el trabajo es un coste para el empresario. Para el obrero es la vida. Y se vuelve a demostrar año tras año. Es hora de poner fin a esta sangría. Los trabajadores deben luchar por su vida y sus condiciones de trabajo, y por no perder en él la vida.

La lucha debe ser hecha por los obreros y obreras... o no será

Para que la lucha contra los accidentes en el trabajo y contra todas las nocividades derivadas del trabajo mismo pueda tener éxito, es imprescindible que los trabajadores se organicen por objetivos e intereses propios de los trabajadores, contra todos los organismos burgueses y colaboracionistas, es imprescindible que la lucha se lleve a cabo con medios y métodos de clase y que enfrente al mismo tiempo a los capitalistas y a las organizaciones oportunistas que blanquean la explotación.

Los “accidentes” laborales no los parará la empresa ni los sindicatos. Las muertes en el trabajo no se van a acabar por arte de magia… Son los propios trabajadores los que deben imponer las condiciones de seguridad en el trabajo, los que deben obligar con su lucha a que la empresa ceda en materia de prevención, los que deben dar la batalla continuamente para lograr que estos objetivos, que son mínimos pero que afectan a la propia vida de los obreros, se consigan.



NO SON ACCIDENTES, 

SON ASESINATOS 





















 

ALGUNAS PREGUNTAS SOBRE LOS SERVICIOS PÚBLICOS,

las remunicipalizaciones y la lucha de clase


El servicio de recogida de papel y cartón ha sido el último "servicio remunicipalizado": 12 trabajadores en concreto, de los cuales 11 son conductores y 1 peón especialista, que pasaron al servicio de limpieza en la primera semana de octubre del pasado año. Estos trabajadores están subrogados con sus derechos adquiridos, realizando las mismas labores que venían desempeñando hasta ahora.


EL CASO DE AQUAVALL

La entidad pública de Valladolid Aquavall cumple cinco años de gestión del agua en la ciudad.

“Es buen momento para valorar qué había de cierto en las palabras de aquellos que se opusieron al proyecto”, ha señalado el primer edil vallisoletano, ya que se argumentó que la gestión pública del agua iba a encarecer el servicio en la ciudad, sin embargo, el alcalde ha explicado que durante este periodo el precio se ha mantenido estable, es decir, ha permanecido “congelado”. Otro argumento que se utilizó es que la plantilla corría el riesgo de ser despedida, pero la “realidad desmiente esta ficción”, ha reiterado Puente, dado que “todos los trabajadores que en aquella época formaban parte de la empresa siguen trabajando en ella pero ahora como funcionarios, con todo lo que ello conlleva”.

En cuanto a las cifras, el regidor municipal ha explicado que la empresa Aquavall genera beneficios de 13 millones de euros al año, en contraposición a los 5,6 que registraba la entidad al año durante su gestión privada, “pero la cuestión es que esos 13 millones se reinvierten de manera íntegra en todo lo relacionado con el ciclo del agua, algo que resulta necesario ya que la red del agua estaba muy abandonada”. Puente también ha asegurado que los servicios “deben ser gestionados de manera pública, siempre que no haya consejo contrario”, ya que Aquavall “ha demostrado a los ciudadanos que pueden contar con una empresa pública que no les cuesta y que tiene una serie de bonificaciones para las personas más desfavorecidas”. “Con lo público se puede gestionar mejor, obtener más beneficios y gestionar de manera más eficiente el servicio del agua, lo cual configura una forma de entender la gestión que se contrapone a lo que se ve en ciudades como Madrid, donde se privatizan servicios que deberían pertenecer a los ciudadanos”, ha concluido. “La empresa ha cumplido con creces el objetivo de mejorar la red pública de Valladolid, ya que tres de cada cuatro euros se han invertido en la mejora del saneamiento de 95 kilómetros de conducciones en la ciudad”. Este tipo de inversiones “van a seguir afianzando el modelo de gestión pública del servicio, y van a impulsar que se siga avanzando con nueva técnicas y materiales novedosos”. "En cuanto a las tarifas congeladas, fue uno de los “mantras, ya que fue una de las principales oposiciones a la decisión y se decía que se iba a disparar el precio, pero el Ayuntamiento ha demostrado que esto no es así”. “La gestión pública da resultados y se ha convertido en un referente por su vinculación con la sociedad vallisoletana al haber puesto el énfasis en consumir de manera responsable porque es un compromiso del Ayuntamiento”, ha señalado la concejala de TOMA LA PALABRA, María Sánchez.

Sánchez ha recordado que en el estudio previo que se hizo cuando cambió la legislatura, los datos apuntaban a que en 15 años iban a estar renovados los tramos necesarios, una cuestión que “dependía” del estado en el que se encontrasen las instalaciones, pero ha reiterado que en ese periodo se logrará la renovación completa, en la medida en que estos cinco años “han demostrado que si se sigue este ritmo la renovación será clara”. En este proceso de renovación, durante este periodo, se ha llevado a cabo el nueve por ciento del total planteado, y en lo que respecta a los canales de abastecimiento se puede hablar de un 15 por ciento cubierto de fibrocemento (AMIANTO).


Los otros dos grandes servicios "remunicipalizados" son NEVASA (cementerio municipal) y el Parking de la Plaza Mayor que queda incluido en la sociedad MOVASA.

Veamos el caso de NEVASA tal y como lo relata la web de TOMALAPALABRA:

"Nuestra concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible y presidenta del Consejo de Administración de NEVASA, María Sánchez, ha rubricado en la mañana de hoy la adquisición de la empresa que gestiona los cementerios y servicios funerarios. Gracias a este trámite, la empresa pasa a ser de titularidad municipal al cien por cien después de casi 30 años de participación privada.

“Hoy desde el Ayuntamiento de Valladolid hemos firmado la adquisición del cien por cien del accionariado de la empresa NEVASA. Hasta hoy era una empresa mixta, participada en el 51% por el Ayuntamiento y en el 49% por una empresa privada. Desde hoy esta empresa mixta pasará a ser de gestión cien por cien pública. Entendemos que es una buena noticia desde el punto de vista económico para las arcas municipales y también para la ciudadanía vallisoletana y desde el punto de vista social. Queremos seguir por el camino que llevamos marcando los últimos años desde el punto de vista social, y más en un servicio tan sensible y tan básico como es la despedida de nuestros seres queridos”, ha afirmado María Sánchez.".


Sobre el caso del Parking las últimas noticias afirmaban que "el Ayuntamiento de Valladolid ha obtenido cerca de medio millón de beneficios durante los seis primeros meses de gestión pública del aparcamiento de la Plaza Mayor frente a los 6.500 euros que recibía al año de la adjudicataria. Desde el Consistorio han apuntado que la remunicipalización ha permitido mejorar las condiciones de los empleados, con una subida salarial del 6,5%. Así lo ha explicado el regidor vallisoletano a los medios de comunicación en la Plaza Mayor, donde ha dado algunos detalles del informe elaborado por la empresa municipal de transporte, Auvasa, que se encarga de la gestión pública del aparcamiento desde el pasado 4 de enero".



Ante estas situaciones, surgen algunas preguntas...

Si la remunicipalización es tan positiva ¿por qué no se prueba a hacer en otros ámbitos municipales como Parques y Jardines, la FMD y, sobre todo, la gestión de los residuos y el vertedero muncipal?

¿Si el planteamiento es de "defensa de la gestión pública", cómo es que nos encontramos situaciones como la de los trabajadores de MEG en el LAVA con meses sin cobrar?

¿Qué ocurre con esas empresas que siguen recibiendo servicios cuando han sido denunciadas por los trabajadores en varias ocasiones y se han producido serios problemas en algunos servicios concretos?

¿Qué interés existe para seguir con el modelo público-privado de gestión más que para engordar a ciertos amiguetes ya que el Estado sirve siempre de sostén de las pérdidas de la clase burguesa?


Si entráramos servicio por servicio (servicio municipal, se entiende) nos encontraríamos con una situación del todo variopinta, como si de empresas privadas se tratase... Servicios municipales de gestión privada, servicios municipales de gestión público-privada, servicios municipales de gestión pública a través de fundaciones que subrogan determinadas partes de la actividad a empresas privadas, etc., etc. El sector público no es distinto del sector privado: eso sí, el sector privado no se va a preocupar de lo que no suponga un beneficio económico inmediato y/o a medio plazo. Este caso lo vemos perfectamente en el Cementerio Municipal: un servicio público que debería ser no solo público sino totalmente gratuito.

  

 

SOBRE LA DEFENSA DE "LO PÚBLICO"

La consigna “defensa del sector público” implica la idea de que en la propiedad estatal de determinadas empresas y en la provisión de algunos servicios (sanidad, educación, etc.) existe o bien un avance hacia el socialismo o, al menos, una contención de las tendencias más salvajes del capitalismo. La propiedad de las empresas puede concentrarse en manos estatales sin violar las leyes económicas capitalistas, es decir, manteniendo la ganancia en manos privadas. Por lo tanto, afirmar que con el control estatal de parte de la economía esta “es menos capitalista” implicaría confundir economía con propiedad y otro sinfin de confusiones.

Pese a lo que sucede en ciertos ámbitos (como la judicatura o la clase médica) no siempre el sector público ha garantizado mejores condiciones de vida a los proletarios. Y esto solo lo hace en la medida en que la propia burguesía puede valerse de ellos en el doble aspecto de medida económica y medida de contención social. Defender que el sector público pueda ser el garante de las condiciones de vida de los proletarios implica una dejación absoluta de las tareas que la clase proletaria debe asumir en su lucha.

Sobra decir que el Estado pertenece a la clase burguesa y aunque no lo hace a toda ella, sí que cumple la función de defender sus intereses de conjunto.


Por lo general, el Estado absorbía las grandes empresas de importancia estratégica que registraban déficits de capital en tiempos de crisis y ampliaba su función a la producción industrial convirtiéndose en su propietario absoluto o accionista mayoritario. Forma parte de la política social de la clase burguesa dominante -con el fin de aumentar el control social sobre el proletariado por medios pacíficos y, tendencialmente, más duraderos- conceder "garantías" al proletariado (especialmente al proletariado directamente dependiente de la administración pública) en forma de amortiguadores sociales y protecciones especiales, demostrando así que el Estado trabaja por el "bien común".

La garantía de un puesto de trabajo y, por tanto, de un salario en el sector público, que antaño se pregonaba como una certeza perenne, ha quedado desmentida por la evolución real de las cosas: el Estado ya no es el garante por excelencia, también se ha convertido en un fabricante de precarios y parados (véanse, por ejemplo, los sectores de la sanidad, la educación ...). No obstante, se mantiene vivo el mito del empleo en el sector público como un lugar, si no seguro para siempre, al menos "más seguro" que otros. Y este mito desciende del otro mito original: el Estado como entidad por encima de las clases, como la única que puede garantizar un justo equilibrio entre los intereses contrapuestos de proletarios y patronos, como la entidad que, disponiendo de gigantescos recursos económicos y financieros, puede decidir utilizar más de ellos en beneficio de los trabajadores de lo que ocurre actualmente.


En realidad, los proletarios del sector público -en las escuelas, la sanidad, los ferrocarriles, el transporte aéreo o marítimo, los servicios postales, las telecomunicaciones, etc.- cuando se movilizan lo hacen, como el resto de proletarios en su sector, principalmente para defender intereses económicos inmediatos, es decir, salarios, horas de trabajo, descansos, turnos, carga de trabajo, etc. Todos estos intereses inmediatos han sido ensamblados por los sindicatos mayoritarios y oportunistas en la "defensa del sector público" al que de hecho pertenecen todas esas actividades, argumentando que el servicio público debe prevalecer sobre el servicio privado porque concierne indistintamente a todos los ciudadanos y no sólo a una parte. Razonamiento que en sí mismo tiene un fuerte asidero precisamente porque los proletarios experimentan en carne propia la diferencia de trato entre los que tienen mucho dinero y los que viven sólo de su salario.

Por lo tanto, en esta reivindicación se mezclan dos aspectos: la defensa de los puestos de trabajo y, por lo tanto, de los salarios, que parecen estar más garantizados por los organismos públicos, y la defensa de un servicio que concierne a la masa del proletariado que constituye la mayoría de la población. Desde este punto de vista es comprensible que los proletarios del sector público defiendan que se trata de un servicio público, por lo tanto útil "para todos" indiscriminadamente. Por lo tanto, mezclan reivindicaciones económicas con una reivindicación política, porque el hecho de que quieran mantener esos servicios bajo la gestión del Estado burgués es una reivindicación política.

Y es exactamente sobre esta reivindicación política sobre la que los sindicatos y los partidos oportunistas se apalancan para mantener a los proletarios aferrados a la actual organización social para la que prevén que esta reivindicación política se extienda a otras actividades económicas: de ahí su amor por las remunicipalizaciones y/o nacionalizaciones que allanarían su supuesto camino al socialismo. 


¿Qué debemos oponer a la reivindicación de la defensa del sector público?

El hecho de que las reivindicaciones proletarias, para ser realmente efectivas en el tiempo y en el espacio, deben ir más allá de la división de los proletarios en sectores diferenciados, en público / privado, joven / viejo, fijo / discontinuo, etc., y, en particular, reconocer que el Estado es un órgano de dominación de la burguesía y que su defensa significa defender el sistema económico y social vigente, que provoca las crisis, guerras y todas las contradicciones y penurias en las que el proletariado está constantemente sumido.

No corresponde a los proletarios del sector público defender al Estado, como no corresponde a los proletarios de las empresas privadas defender a las empresas en las que trabajan.


¡Por un salario que compense el aumento del coste de la vida!

¡Por un salario de desempleo para todos los proletarios despedidos y parados!

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Ejemplo de consignas "por lo público" ...


 

Ha muerto un trabajador de la limpieza viaria de Madrid por un golpe de calor.

¿Un accidente? No ¿Consecuencia de la “crisis climática”? Tampoco.

Es un asesinato.


El pasado viernes 15, un trabajador de la limpieza viaria de Madrid, contratado por la empresa Urbaser (propiedad del fondo de inversión Platinum) y que trabajaba en el lote 5 de la concesión del Ayuntamiento de Madrid (Puente de Vallecas, Moratalaz, Villa de Vallecas y Vicálvaro), murió después de un golpe de calor y tras ser trasladado al hospital desde Puente de Vallecas, que es donde desempeñaba en ese momento sus labores.

El calor extremo que se vive en Madrid cada verano, cuando alcanzar 40 grados de temperatura durante la tarde es algo habitual, no ha hecho que las empresas concesionarias de este servicio pongan ningún tipo de medida de seguridad o prevención que impida este tipo de sucesos. Trabajando a temperaturas que superan con mucho lo recomendable desde un punto de vista médico, utilizando uniformes de poliéster que impiden la transpiración e incrementan la temperatura corporal en varios grados por encima de la temperatura ambiente, empujando carros de varios kilos y sometiéndose por lo tanto a un esfuerzo nocivo a estas temperaturas, no es extraño que una muerte así tenga lugar.

Como todo el mundo sabe la concesión de los servicios de limpieza viaria por parte del Ayuntamiento a determinadas empresas (además de Urbaser, Cespa-Ferrovial, Valoriza-Sacyr, OHL y ACS, es decir, las grandes representantes de las empresas de servicios y construcción nacionales) es un gran negocio para estas. Concretamente, Urbaser ha recibido 233,56 millones de euros por gestionar el lote que incluye Puente de Vallecas y, dado que el contrato incluye penalizaciones a esta cantidad por incumplimientos del contrato, las empresas exigen a sus trabajadores que acudan a la limpieza en cualquier situación, por nociva que esta resulte para su salud, sea cual sea el riesgo físico que implique… incluso si es la muerte.

La culpa de esta muerte no la tiene ni el azar ni las “condiciones meteorológicas extremas” de que habla la prensa: la tiene la empresa que obligó al trabajador a realizar sus tareas cuando el riesgo era máximo, que no le proporcionó el uniforme adecuado para atenuar este riesgo y que no diseñó correctamente su ruta para evitarle la exposición al calor durante las horas más duras de su jornada, es decir, la empresa que asume como un coste laboral incluso el riesgo de muerte de un operario y lo mide con el coste que hubiera supuesto adecuar sus condiciones de trabajo a las exigencias de seguridad que implica el calor del verano, tomando la decisión de aceptar el riesgo de muerte antes que incrementar el gasto en prevención. La culpa la tiene, igualmente, el Ayuntamiento de Madrid, que otorga las concesiones, tanto de limpieza como de cualquier otro servicio que implique el trabajo de la mano de obra proletaria, sin responsabilizarse de las condiciones de seguridad que impongan las empresas concesionarias, sin exigirles garantías de ningún tipo a este respecto… Hace pocos días saltó la noticia de que la Comisión Nacional de la Competencia había detectado que las principales constructoras del país, entre ellas algunas de las concesionarias del servicio de limpieza de Madrid, por constituir un cártel destinado a repartirse los contratos públicos desde 1992, ejemplo de la naturaleza de la relación entre el sector público y privado: el Ayuntamiento de Madrid, como el conjunto del Estado, sabe perfectamente a quién y en qué condiciones da sus contratos.

Finalmente, los culpables de esta muerte son también las organizaciones sindicales que, conociendo de primera mano la situación que padecen los trabajadores de la limpieza se han limitado a lanzar lastimeras quejas, completamente inútiles, porque son perfectamente conscientes de que su labor es garantizar la paz social dentro de las empresas incluso cuando esto implica una amenaza a la propia vida de los proletarios.

El trabajador muerto en Puente de Vallecas es otra víctima más de la barbarie capitalista, para la cual la vida de los proletarios tiene sentido únicamente como parte de los negocios: una vida nunca puede tener más valor, para cualquier burgués o para cualquier empresa, que el beneficio que se puede obtener con ella y ante el riesgo de perder este, perfectamente se puede correr el riesgo de que un obrero pierda su vida.

Para la clase proletaria, la vida tiene valor, también, únicamente a condición de lograr vender su fuerza de trabajo a un patrón: sin el salario, sin el sueldo que se cobra por empeñar las horas necesarias en un trabajo, la vida pierde su sentido porque no se puede mantener. Es por esto que los proletarios se ven, en principio, obligados a trabajar en cualquier circunstancia, a aceptar las condiciones laborales más duras: porque no hacerlo significa el paro, la miseria, la falta de casa y el hambre, para ellos y para sus familias. Mientras la clase proletaria permanece sometida a las exigencias empresariales, sabe perfectamente que estas pueden endurecerse en cualquier momento, a gusto de la patronal, si es necesario para que el beneficio que esta obtiene de explotar la mano de obra empleada se mantenga a los niveles adecuados. Y es por ello que una muerte así, a los trabajadores, a los compañeros del fallecido o al resto de aquellos que padecen condiciones similares, les resulta sumamente doloroso pero no extraño.

Pero, de la misma manera que los proletarios padecen esta necesidad de someterse para vivir también pueden sacar de ella las lecciones que les permitan luchar para lograr una vida mejor. La misma fuerza que se empeña en salir adelante cada día, en hacer de tripas corazón para aguantar unas condiciones de trabajo tan duras, es la fuerza que la clase proletaria puede emplear en enfrentarse a su enemigo más directo, a la patronal, y a sus aliados, en defensa de unas condiciones de vida mejores, tanto sobre el terreno salarial como sobre el de la seguridad y la prevención laborales.

Los mismos trabajadores de la limpieza viaria de Madrid han demostrado ya en alguna ocasión que su fuerza, cuando se lanzan a la lucha, es inmensa. En 2013, por ejemplo, en medio de la mayor crisis económica que se recuerda, cuando las empresas concesionarias del nuevo contrato firmado con el Ayuntamiento aquel año exigieron realizar más de mil despidos, los trabajadores se negaron a aceptarlos y se lanzaron a una huelga de 13 días en la que mostraron una fuerza que logró hacer retroceder a las empresas. Durante el tiempo que duró la huelga, los trabajadores no sólo afrontaron la falta de salario, sino también la presión continua del conjunto de la burguesía que se esforzó en no retroceder ni un centímetro: sacó a su policía a la calle, cargando contra las manifestaciones, deteniendo ilegalmente a miembros de los piquetes, chantajeando a los servicios mínimos, etc. Utilizó, igualmente, toda la presión que pudo haciendo que la prensa predispusiese al resto de los trabajadores contra los huelguistas, llamándoles criminales… Pero, pese a todo, la unión de los proletarios en la lucha, su capacidad para utilizar medios y métodos clasistas, les permitió lograr una victoria, al menos parcial.

Este tipo de ejemplos de lucha en los que los trabajadores rompen con la política de colaboración entre clases que es la norma tanto a nivel general como a nivel particular, en cada empresa, muestra que la fuerza que da la determinación a no ceder ante las exigencias de la patronal, ante las condiciones de vida y de trabajo que busca imponer, es donde reside la verdadera capacidad de los proletarios para escapar del destino que les depara la clase burguesa, que sólo por esta vía pueden evitarse sucesos como la muerte del trabajador del pasado viernes.

Pero la burguesía, que es plenamente consciente de que los proletarios llevan consigo esta capacidad de romper con las cadenas que les aprisionan, cuenta con muy buenos aliados a los que empeña en la tarea de redoblar la presión sobre la clase trabajadora, de confundir sus intereses, de reforzar por cualquier medio ese gran pacto social por el que los proletarios ponen su trabajo y su vida para que los burgueses recauden el beneficio. En este caso, hemos visto como las grandes organizaciones sindicales, CC.OO. y UGT, han “lamentado” la muerte el operario quejándose de que sus peticiones a la empresa habían sido desoídas… ¿Han convocado a los trabajadores tan siquiera a un paro en solidaridad? ¿Les han llamado a cualquier tipo de lucha? No. Se han limitado a reforzar la ilusión de que es posible mantener un acuerdo con la patronal que evite estas situaciones, algo que, con un muerto aún reciente, es evidente que la patronal no está dispuesta a conceder si no se lucha contra ella.

Por su parte los partidos de izquierda, del PSOE a Podemos, también han “lamentado” esta muerte y han pedido… una investigación para aclarar las causas. Por encima de todo y en primer lugar, de nuevo, inculcar la idea de que es posible la convivencia en paz entre proletarios y burgueses, que será posible evitar las muertes en el trabajo, los accidentes laborales, el deterioro de las condiciones de trabajo, etc. confiando en los organismos de mediación que el Estado burgués posee.

Mención aparte merece la reacción de Yolanda Díaz, ministra de trabajo y recambio institucional de Podemos, que ha afirmado vía redes sociales que la crisis climática, cada vez más, es incompatible con la vida. Nos toca hacer cambios profundos para protegernos y proteger el planeta. En el colmo del cinismo y la crueldad, esta fiel defensora de los intereses de clase de la burguesía, culpa al cambio climático de la muerte de un obrero. Como si el calor del verano no fuera previsible, como si los ritmos de trabajo a pleno sol no fuesen responsabilidad de la patronal… Con la consigna del cambio climático, esa especie de bandera con la que se pretende reforzar la unión entre clases en un momento en que todo parece indicar que tiende a resquebrajarse, se busca que los proletarios sientan que están en el mismo barco que los burgueses, que ambas clases sociales padecen de la misma manera una situación idéntica para las dos… Pero la “crisis climática” no es necesaria para explicar lo sucedido: basta con remitirse a la política criminal de la burguesía y sus aliados de la izquierda en el gobierno para ver a los verdaderos responsables.

La clase proletaria no puede confiar más que en sí misma para hacer frente a este tipo de situaciones. Sólo la fuerza que posee como clase que puede luchar, que puede ser realmente una amenaza para el resto de clases sociales que viven de su trabajo, representa una esperanza para ella. Tarde o temprano, deberá recurrir esta fuerza si no quiere verse reducida a una terrible situación que no hará sino empeorar más cada vez.


Contra la nocividad en el trabajo, los accidentes laborales o la falta de medidas de seguridad, sólo hay una vía que tomar:

Hoy le ha tocado a un compañero de trabajo, mañana nos puede tocar a cualquiera, en la calle, en la fábrica, en el transporte, en el campo… Su asesinato nos incumbe a todos. ¡Su muerte no debe ser olvidada!

¡La reanudación de la lucha de clase proletaria!

¡La defensa intransigente de las condiciones de vida y lucha de los proletarios!

¡Contra cualquier ilusión de convivencia entre la clase obrera y la burguesía!


 

Partido Comunista Internacional (El Proletario)

16-07-2022 - www.pcint.org

 

 


 

Cuando hace 18 años Esperanza Aguirre anunció el Plan “La sanidad del futuro ya está aquí” comprendimos perfectamente lo que se escondía detrás de esa promesa, y decidimos crear la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS) para explicar por barrios y pueblos lo que se nos avecinaba. En aquellos años, muchos de los que hoy se escandalizan por la situación de la sanidad madrileña, nos tildaron de “talibanes” que estábamos exagerando y engañando a la población.

Durante esos años (2004-2012), mientras se privatizaba y deterioraba la sanidad:

- Establecimos contactos con otros compañeros del resto del Estado que vieron, como nosotros, que el problema radicaba en las leyes que permitían la privatización y el desmantelamiento de la sanidad.

- Advertimos a los grupos de la izquierda institucional de lo que se nos vendría encima. Recogimos 500.000 firmas en las calles explicando que la privatización solo era posible por la existencia de dichas leyes y las entregamos en el Parlamento en 2009, pidiendo al PSOE, que tenía en aquel momento mayoría, que las derogase y blindara la sanidad antes de que fuera tarde.

- Fuimos silenciados por todos los medios mientras miles de personas salían a la calle pidiendo la derogación de la ley 15/97.

El proceso de demolición se extendió por todo el Estado, de forma que se comenzó desmantelando plantillas y servicios sanitarios (aquí, aquí, aquí, aquí), cerrando consultorios en la España vaciada/vacilada (aquí), ambulancias (aquí), puntos de urgencias (aquí, aquí), etc. Entonces, a la mayor parte de la población no le importó porque no le afectaba de forma directa.

Sin embargo, ahora la destrucción del sistema sanitario ya está afectando a zona más densamente pobladas (aquí), con cierres de centros de salud por las tardes (aquí), de paritorios (aquí), de servicios de urgencias en localidades de más de 100.000 habitantes (aquí), supresión de plazas de medicina y de pediatría sobre todo en barrios marginales (aquí), cierre de servicios hospitalarios (aqui, aquí), retrasos en tratamientos oncológicos de hasta casi 200 días (aquí), etc.

Ningún lugar del Estado se salva. Incluso en el “oasis vasco” ya avisan de que tendrán que acostumbrarse a desplazarse los kilómetros que ellos decidan para ser atendidos (aquí, aquí), cierran ambulancias municipales que llevaban funcionando 110 años (aquí), y hasta copian del nuevo modelo de centros de salud sin médicos de Ayuso (aquí). Mientras este cierre de recursos ocurre, nuestro dinero fluye cada vez más hacia los centros privados (aquí).

En este contexto, el cierre desde hace dos años (aprovechando la nefasta gestión del COVID) de los servicios de urgencias de Madrid (SUAP) es solo un paso más del plan, perfectamente diseñado, para convertir la sanidad pública en un modelo de beneficencia. Si a las limitaciones derivadas de la falta de atención urgente le sumamos la escalada de las listas de espera hasta cifras nunca antes vistas, está asegurado el crecimiento de los seguros privados. Así, 2,5 millones de madrileñxs (jn 37%) ya tenían una póliza privada en 2020, mientras que a nivel estatal se alcanzaba ya el 23 % (aquí). Este crecimiento está alimentado por los que se creen “clases medias” que, en lugar de luchar por el sistema sanitario público, huyen en una suerte de sálvese quien pueda, para regocijo de los accionistas de estas empresas.

Esta situación es resultado de la connivencia de todos los partidos políticos y sus satélites. Es más, desde marzo de 2020 y pese a las promesas de blindar la sanidad en la Constitución, no se ha hecho nada para frenar en serio el deterioro del sistema sanitario en ningún lugar del Estado. En cuanto a los trabajadores del sector, solo existen promesas cosméticas (aquí), ya que en la práctica no crecen las desmoralizadas plantillas. Al contrario, se las ha precarizado con la ayuda inestimable del sindicalismo colaboracionista, pieza indispensable desde hace décadas en el desmantelamiento sanitario.

El acceso a la atención sanitaria empeorará con toda seguridad a medida que la crisis económica derivada del fin de la era de los combustibles fósiles y materiales baratos se haga más evidente. El Estado perderá capacidad recaudatoria y aplicará medidas de “decrecimiento” a los sectores trabajadores, lo que supondrá no solo el empobrecimiento de amplias capas de la población, sino su abandono sanitario. En este contexto, cuando ya no se garantiza la atención sanitaria en tiempos adecuados, cuando se pone en riesgo la salud de la población, solo una respuesta contundente, lo más amplia posible, puede revertir el proceso. Al mismo tiempo, convendría recoger enseñanzas: los servicios públicos solo sobrevivirán si son gestionados democrática y descentralizadamente entre usuarios y profesionales.

Ahora más que nunca: www.recuperatusanidad.org

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Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."