Argentina: la victoria de Milei sólo garantiza la continuidad de la miseria y el aumento de la represión para los proletarios
Las elecciones argentinas del pasado domingo día 19 dieron como vencedor a Javier Milei, candidato de La Libertad Avanza, que se había presentado como una especie de outsider de la política tradicional. Histriónico y bufonesco a partes iguales, Milei ha hecho de las redes sociales y sus intervenciones más que grotescas en los medios de comunicación una especie de emblema, una bandera que pretende evidenciar su rechazo incluso a las formas tradicionales de la política. Y en buena medida ha sido gracias a ello, gracias a una imagen más que a un programa, a un escándalo permanente más que a una perspectiva de gobierno a medio plazo, que ha conseguido derrotar primero a Patricia Bulrich, candidata de la derecha tradicional aglutinada en torno a la Unión Cívica Radical, y después al candidato oficialista Alberto Fernández, ex ministro de finanzas en el gobierno peronista de los últimos años.
Finalmente, los resultados no han sido tan extraños como la prensa quiere hacer creer: Milei contará con solo 38 escaños de 257 en el Congreso y dependerá en todo momento de formar un bloque con la derecha tradicional de Masa, Macri y Bulrich para poder aplicar su programa de gobierno. En un esquema que resulta familiar también en España, los partidos “del cambio” se apoyan en las viejas estructuras políticas, a las que sirven realmente para mantener su poder.
La situación en la que Javier Milei llega al poder es crítica para Argentina. Después de cuatro años de un gobierno peronista que ha garantizado la continuidad de la dinastía Kirchner (primero Néstor, presidente del país de 2003 a 2007, después su mujer, Cristina, presidenta ella también desde 2007 a 2015 y vicepresidenta con el gobierno saliente) y la estructura socio política del peronismo “de izquierdas”, corrupta hasta la médula y basada en extensas redes clientelares fraguadas con los sindicatos y otros organismos civiles, la realidad del país ha empeorado a ojos vista. Es por ello que la candidatura del Alberto Fernández, señalado por su actuación en el gobierno como uno de los responsables de tal situación, ha sido capaz de reunir en su contra tanto a La Libertad Avanza como a la parte de la Unión Cívica que controla el expresidente Macri, que ha cedido medios, dinero e infraestructura al pequeño partido “ultra-liberal”.
Desde el punto de vista económico, la situación es la peor que ha vivido Argentina en los últimos cuarenta años, lo cual es mucho decir. La inflación habrá experimentado, en diciembre de este año, una variación interanual del 210%; el bajo valor del peso encarece increíblemente las importaciones, fundamentales en un país que es un importador neto de productos industriales, tecnológicos e incluso agrícolas; la pobreza, en fin, ha crecido en todo el país y más del 20% de la población no alcanza a tener los productos mínimos indispensables para vivir, habiéndose reportado, en los últimos años fallecimientos de niños por hambre. Las medidas emprendidas por el gobierno peronista no han aliviado esta situación. Por un lado, la actuación del banco central colocando letras como compensación para que los bancos comerciales obtengan depósitos en pesos no ha hecho sino aumentar las tensiones inflacionarias debido a la expansión de su pasivo financiero y de los intereses que paga por él. Por otro lado, las obligaciones contraídas por el Estado con el FMI, constriñen la economía y obligan al propio FMI a señalar en su nota de julio de este año, que el país no está en condiciones de cumplir con las exigencias que impone el acceso al Servicio Ampliado del Fondo. Finalmente, la sequía, la peor en décadas, ha afectado con especial dureza a un país que basa buena parte de su economía en la exportación de productos agrícolas.
Ante esta situación política y económica, la aparición de Milei como una especie de figura rutilante de la política nacional, como alguien que venía de fuera de la “casta” (es profesor de economía de profesión y está ligado a la corriente austriaca, de por sí una corriente marginal dentro del propio pensamiento económico burgués) parece como el remedio radical que hacía falta. Y esto, en primer lugar, por un discurso anti casta, tan querido a los populismos de izquierda y derecha, y por la referencia al Estado profundo como el verdadero origen del malestar social, unido en este caso a una exigencia de corte ultra liberal acerca de la necesidad de reducir el propio Estado a su mínima expresión. Y en segundo lugar, por sus invectivas económicas, acerca de la necesidad de dolarizar la economía, de suprimir el propio Banco Central, de privatizar todas las empresas públicas, etc. Son estas salidas de tono respecto junto con el carácter bufonesco del personaje, las que han llamado la atención de la prensa internacional y las que han fraguado el aura de personaje providencial que el acompaña.
Pero ¿qué es lo que se puede esperar de Milei? Como en el resto de países donde una figura de este tipo ha triunfado (Brasil con Bolsonaro, EE.UU. con Trump, Italia con Meloni o Wilders en los Países Bajos), en primer lugar va el autoritarismo, la promesa de endurecer la ley, de perseguir el crimen y la subversión, etc. No en vano Milei, detractor del Estado en sus discursos, no ha tenido sino parabienes para la policía argentina, que, junto al ejército, tiene un larguísimo historial de asesinatos a sus espaldas. Esta llamada al orden, banderín de enganche de la pequeña burguesía que reclama paz contra la tensión social que las recientes crisis capitalistas han hecho aflorar, es la consigna principal y a ella se supedita el resto. Es por eso que, como segunda del nuevo Gobierno y más allá de las soflamas “anarco capitalistas” Milei ha puesto a Victoria Villarruel, un elemento vinculado a la extrema derecha nacional y defensora de la dictadura de Videla. También en este sentido marcha la crítica a la “casta” que el nuevo gobierno lleva en su mismo programa: la idea de una reforma gubernamental que se base en el orden y en la mano dura es muy querida por esa pequeña burguesía que, aplastada por la gran burguesía y su Estado, fantasea con que son las tramas negras, las familias o los clanes políticos y no el implacable curso económico y social del capitalismo los que la destrozan y reducen a la miseria.
En segundo lugar, las reformas económicas propuestas por Milei se encaminan en el sentido de liberalizar el sector público (especialmente YPF, aerolíneas y la televisión pública) como manera de contener el gasto. En esto, el mensaje se ha suavizado nada más llegar al poder: de los excesos verbales de la campaña se ha pasado al “primero sanear, luego vender” que perfectamente puede significar no vender nunca, porque a esa “casta” que se corresponde con la alta burguesía nacional quizá no le interese hacerlo. En cualquier caso, la larga cadena de privatizaciones a la que hemos asistido en los últimos cuarenta años en todos los países capitalistas muestra que estas suponen una cesión de aquellos sectores o empresas rentables al capital nacional o internacional sin que, a medio plazo, el gasto del Estado se haya reducido en términos globales. El Estado burgués es, desde su nacimiento, el principal agente en términos de propiedad, capacidad de intervenir en el mercado, etc. del capitalismo. El incremento sistemático del gasto público, del presupuesto que consume, es un hecho inapelable que se deriva de su necesidad de intervenir en cada faceta de la vida social en el mundo burgués y no existe ni existirá un gobierno capaz de evitarlo, ni en el supuesto caso de que lo quisiera… algo que nunca sucede.
Respecto a los ajustes financieros, encaminados a estabilizar la situación del peso frente al dólar para, desde ese momento, poder intervenir para paliar la inflación galopante que sufre el país, se les puede augurar un éxito relativo y temporal. Si bien las medidas de liberalización cambiaria (en Argentina hay varios tipos de cambio peso-dólar, con una diferencia de varios miles entre la oficial y la, mucho más realista, del mercado negro), incluyendo todos los ajustes necesarios encaminados a reducir las obligaciones del Estado que contribuyen a depreciar el peso, pueden tener el efecto deseado, la causa de la inflación en Argentina, que es un fenómeno crónico, está en la estructura productiva del país: la relativa ausencia de una industria nacional fuerza a importar casi todos los productos elaborados y obliga a depender, como contra parte, de las exportaciones agrícolas. Los ajustes fiscales y monetarios no van a modificar esa situación y la idea de que inaugurarán una especie de círculo virtuoso que incrementará la entrada de dólares al país y que esto supondrá un bálsamo para la situación que se vive será, en el mejor de los casos, una situación sumamente frágil y que se podrá revertir en cualquier momento.
¿Qué se puede esperar realmente de Milei y su gobierno? Los ajustes económicos se van a realizar contra el proletariado y contra la gran masa de población empobrecida que puebla la periferia del gran Buenos Aires y del resto de grandes ciudades del país. La “disciplina fiscal” va a significar, a medio plazo, grandes exigencias a la clase obrera, que verá como el gasto recortado es el de los miserables subsidios de los que hoy malvive una buena parte de ella. Además, la reforma financiera va a encaminarse, sin duda, a la contención salarial, sobre la que se intentará contener la devaluación del peso y la inflación. Y si finalmente las reformas se encaminan hacia la dolarización de la economía, este descenso de los salarios será aún mayor porque se fijarán en dólares forzosamente a la baja.
A esta situación, tal y como prometió Milei en campaña, va a acompañar un endurecimiento de la represión contra los sectores organizados de la clase proletaria, aún cuando lo estén bajo la batuta de las organizaciones sindicales colaboracionistas o del peronismo. Piqueteros, huelguistas, obreros organizados en torno a cooperativas… estarán en el punto de mira continuo del nuevo gobierno que dará ejemplo con ellos para que sus medidas no sean respondidas por el resto de los proletarios. Mientras tanto, que nadie lo dude, la “casta” política, sindical, etc. permanecerá intacta, presta a tomar el relevo en el gobierno cuando Milei caiga.
El gobierno de Milei es otro jalón en un camino que en cierto modo comenzó en 2001, con las revueltas sociales causadas por la crisis económica y el corralito. Estas revueltas tuvieron un marcado carácter interclasista, por tanto confuso y falto de perspectiva (recuérdese la imagen del Congreso asaltado por una masa que llevaba la bandera nacional a la cabeza), pero en ellas pudo expresarse, si bien de manera muy limitada, un sector de la clase proletaria que tendía, instintivamente, a romper tanto con la dirección democrática de las revueltas como con las organizaciones tradicionales del sindicalismo oficial (CGT) y con los partidos peronistas. Estas tendencias fueron rápidamente ahogadas tanto por el esfuerzo de la represión estatal como por la política de colaboración con la burguesía que desde la izquierda oficialista hasta la extrema izquierda trotskista impusieron. El kirchnerismo, forma especialmente aberrante de ese socialismo del siglo XXI que el oportunismo blandía en aquellos años, fue la salvación de una burguesía que no lograba, hasta entonces, mantener ni uno solo de sus gobiernos. Desde entonces, tanto la crisis estructural del país como la cada vez peor situación internacional, han ido desbrozando el camino para una salida como la que hoy propone Milei.
Los proletarios argentinos, para los que hoy se abre un periodo dificilísimo porque la burguesía ha pasado de la política del palo (cada vez más) y la zanahoria (cada vez menos) a la amenaza abierta, podrán sacar las lecciones de esta situación sólo si rompen con la terrible influencia que el nacionalismo y el democratismo ejercen sobre ellos a través de las organizaciones oportunistas políticas y sindicales. Si combaten contra la ofensiva burguesa no encuadrados en las organizaciones que hasta el día de hoy les controlan y que sólo garantizan la derrota ante cualquier exigencia por parte del enemigo, sino con sus propios medios y métodos, con su organización independiente sobre el terreno de la lucha inmediata, buscando romper no sólo con la inercia que en el momento actual les impide reaccionar sino con la gran fuerza que representa la contrarrevolución que domina desde hace décadas.
23 de noviembre de 2023
Partido comunista internacional
(El proletario) - https://www.pcint.org/
NO somos profesionales del periodismo (y mucho menos "de la revolución"). No somos tampoco "originales" - ni lo pretendemos. Esto es un medio para la lucha, medio de contrainformación, de reflexión. Y de memoria.
Los días se pasan con escasos momentos para hacer lo que realmente deseamos y podemos. Pero somos fieles (¡debemos serlo!) a nuestra memoria, y siquiera en un instante de este tráfago, debemos recordar y extraer las lecciones de nuestro pasado, del pasado de nuestra clase, para la lucha de la clase en el presente. Esta entrada está construida de esas voces y esos ecos... por la memoria de la clase, proletaria, anticapitalista.
LA MEMORIA ES UN ARMA...
Tal día como hoy, el 3 de marzo de 1976, en el barrio de Zaramaga (Gasteiz, EH), se escribía una importante página de la historia roja de Euskalherria y del Estado español. Roja por la sangre de nuestros caídos; y roja por la respuesta -de dignidad y lucha- de nuestra clase.
"Cuando pronunciamos los nombres de Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo y Bienvenido Pereda no es solo para conmemorarles, sino para mantener viva esta memoria colectiva, para mantenerlos vivos en la memoria de lucha. Porque la memoria no es simple recuerdo del pasado, sino que es un arma de lucha - lucha contra el olvido, la desmemoria y la despolitización de la historiografía burguesa -, es el hilo rojo que vinvula nuestras luchas pasadas con las presentes y futuras, esa mirada hacia el pasado que nos sirve como brújula contra el presente y nos ayuda a caminar hacia el futuro. A eso sirve la memoria colectiva: no a contemplar el pasado, sino a luchar en y contra el presente.
Los caidos en la guerra de clase - al contrario que las víctimas - no mueren nunca: vivirán en la memoria y en las luchas, vivirán hasta que haya lucha, vivirán en cada lucha.
Romualdo, Pedro, Francisco, Bienvenido y José Miguel siguen viviendo y siendo la brújula que marca el horizonte (rojo) para Euskalherria [y para el Estado español]: están vivos en las luchas por los derechos de los trabajadores y en las luchas contra el trabajo asalariado".
Vitoria, 3 de marzo, por una memoria de clase anticapitalista:
"Tres fueron los muertos esa tarde. Y dos más a lo largo de las horas
siguientes. En total, cinco obreros asesinados por la Fuerza Pública,
caídos bajo los disparos. Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar,
Romualdo Barroso, José Castillo y Bienvenido Pereda, esos son sus
nombres. Más tarde, se sumaron dos más: Vicente Antón Ferrero, en Basauri,
y Juan Gabriel Rodrigo, en Tarragona, asesinados durante sendas
movilizaciones de solidaridad con Vitoria. Y aún hubo otro, en Roma,
abatido por los Carabinieri durante el acto de repulsa frente a la
embajada española. Al balance final, además de las muertes, hay que
añadir más de un centenar de heridos de diversa consideración, muchos de
los cuales han sufrido las consecuencias de sus heridas durante toda la
vida".
LEER MÁS: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2020/03/vitoria-3-de-marzo-por-una-memoria-de.html
Aquello de Vitoria había que pararlo, eran pequeños soviets que se estaban formando:
"Al final de todo el proceso, cuando vino la masacre, hubo muchas asambleas, reuniones por barrios, reuniones en iglesias, predicaciones de curas, bueno, todo un tejido que, al final, esa batalla yo creo que estaba ganada, porque fueron muchas las asambleas, los debates. Al final, pues ya lo sabéis, no podían tolerar aquello. El día 3 de marzo era huelga general, todo paralizado en Vitoria, enfrentamientos con la policía desde la mañana y, al final, no podían tolerar aquella asamblea general que celebrábamos a la tarde, la policía empieza a reprimir. Unos dentro, otros fuera, porque empieza a reprimir antes de tiempo, antes de que todos hubiéramos llegado a la asamblea general. Las comisiones representativas estábamos reunidos en otro lugar, íbamos hacia la asamblea, porque las comisiones representativas coordinábamos un poco, nos reuníamos antes para ver qué había pasado en las asambleas, etc, total, que la policía empieza a reprimir y hay 5 muertos y más de 100 heridos de bala y un montón de detenidos. Esta es un poco la historia, la síntesis de la batalla de Vitoria. Después de eso, el proceso siguiente, en el capítulo de errores de la batalla de Vitoria, de todo aquel proceso, es que, visto muy a distancia, no esperábamos los trabajadores de Vitoria que estábamos en aquella pelea que el final pudiera ser eso, a pesar de estar todos los días peleando con la policía, a pesar del desarrollo de tipo ideológico y en los debates, etc, no esperábamos que el final pudiera ser tan trágico. Y el final es que las balas, los muertos, revientan el proceso asambleario y, como no había forma, por los muertos, por los detenidos, termina el proceso autónomo, asambleario, porque las balas ahogaron las palabras y las asambleas".
LEER MÁS: Todo el poder a las asambleas: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2018/03/3-de-marzo-aquello-de-vitoria-habia-que.html
"La clase obrera no esperaba de la Comuna ningún milagro. Los obreros no tienen ninguna utopía lista para implantarla "por decreto del pueblo". Saben que para conseguir su propia emancipación, y con ella esa forma superior de vida hacia la que tiende irresistiblemente la sociedad actual por su propio desarrollo económico, tendrán que pasar por largas luchas, por toda una serie de procesos históricos, que trasnformarán las circunstancias y los hombres. Ellos no tienen que realizar ningún ideal, sino simplemente dar suelta a los elementos de la nueva sociedad que la vieja sociedad burguesa agonizante lleva en su seno".
(Manifiesto del Consejo General de la AIT sobre la Guerra Civil en Francia en 1871, K. Marx).
Otras informaciones y enlaces:
Manifestación en Gasteiz, hoy: https://twitter.com/IAGasteiz/status/1367122568352776195?s=19
Unidos por un sueño (documental): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2019/03/valladolid-293-documental-vitoria-3-de.html
40 aniversario de los asesinatos del 3 de marzo: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2016/03/40-aniversario-de-los-asesinatos-del-3.html
Un tsunami llamado 5G
Ni twitter, ni facebook, ni whatsapp, ni ninguna de las múltiples redes sociales que nos rodean han venido para ayudar a luchar a la clase obrera. Hubo un tiempo en el que pudieron servir para informar y para informarse, pero se han convertido en un freno, una invitación al inmovilismo, a la acción directa desde el salón: firma contra ..., haz click en Me gusta... son las formas en las que hoy quieren que luchemos, lo próximo ¿manifestaciones virtuales?, ¿pancartas holográficas? ¿Manifiestos por video-conferencia?
La conciencia de clase no se puede instalar en una aplicación en el móvil. Y ya todo lo que no aparezca en el móvil prácticamente no existe. Para muchos millones de personas es inimaginable vivir sin móvil. El móvil es ya el elemento más importante de la conciencia individualista, y lo normal es dedicarle de 5 a 6 horas diarias. El tiempo que a estas alturas deberían tener nuestras jornadas laborales si hubiéramos luchado organizadamente lo suficiente. A la vez que nos enfrascamos, cada vez más, en las modernas redes sociales, se precarizan y empobrecen nuestras condiciones laborales y nuestra vida.
La conciencia de clase es todo lo contrario. Saber y reconocer que solamente solucionaremos nuestros problemas si los afrontamos colectiva y organizadamente. El envejecimiento de las organizaciones alternativas es preocupante, al igual que es preocupante el estado de la clase obrera, nuestra falta de potencialidad y de lucha, junto al conformismo más sedentario están acabando con la poca resistencia que presentamos ante una sociedad cada vez más cegada por lo que aparece en la pantalla del móvil, en la página de Facebook, en la frase del Twitter o en la foto del Instagram.
Extraído de CONTRAMARCHA nº 78.
____________________________________[NdR: como medio autónomo tenemos nuestra propia posición sobre el tema pero queremos recoger los diversos textos que nos han hecho llegar. Y no son tantos, porque parece que algunxs piensan que al pensar críticamente no somos de "su cuerda". Sentimos decir, a todxs, que somos de nuestra propia cuerda: la lucha de clase independiente.
Recogemos aquí otros textos que hemos considerado de interés para que las posturas en torno a esta "huelga" queden reflejadas:]
CNT CONVOCA OFICIAL Y PÚBLICAMENTE LA HUELGA DE 24 HORAS PARA EL 8 DE MARZO: https://www.cntvalladolid.es/cnt-convoca-oficial-y-publicamente-la-huelga-feminista-de-veinticuatro-horas/
http://nosotras.cnt.es/wp-cont
VÍDEO DE CNT: MIL MOTIVOS PARA IR TODOS Y TODAS A LA HUELGA FEMINISTA: https://www.cntvalladolid.es/video-mil-motivos-para-acudir-todas-y-todos-a-la-huelga-feminista/
CGT CONVOCA HUELGA GENERAL DE 24H EL 8 DE MARZO:
http://www.cgt-cyl.org/2018/02/cgt-convoca-huelga-general-el-8-de-marzo/
8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA:
http://valladolorinternacionalista.blogspot.com.es/2018/03/8m-dia-internacional-de-las-mujeres.html
8 DE MARZO, DÍA DE LA MUJER PROLETARIA, NO DE LA EMPRESARIA Y LA BANQUERA QUE LA EXPLOTAN: http://encuentrocomunista.org/
FEMINISMO PROLETARIO Y COMUNISMO REVOLUCIONARIO:
https://borrokagaraia.wordpress.com/2018/01/19/feminismo-proletario-y-comunismo-revolucionario/
LOS PROGRES Y EL TRABAJO DOMÉSTICO:
https://
ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO AL 8M DE 2018:
http://valladolorinternacionalista.blogspot.com.es/2018/03/panfleto-algunas-reflexiones-en-torno.html
8 DE MARZO CONTRA EL CAPITAL [Folleto]:
http://proletariosrevolucionarios.blogspot.com.es/2018/03/8-de-marzo-contra-el-capital-folleto.html





