La manifestación, a la que acudieron más de 10.000 personas (5.000 según la policía) convocada por la Coordinadora de Plataformas en Defensa del Sistema Sanitario Público de Castilla y León, partió a las 12:30 horas desde la Plaza Mayor y recorrió las calle Santiago y el Paseo de Zorilla para terminar en la Consejería de Sanidad.
Miles de personas han protestado en Valladolid en defensa de la sanidad de Castilla y León: “¡Nos va la vida en ello!”. Colectivos de las nueve provincias reclaman el fin de las privatizaciones y alertan del “grave deterioro” del sistema sanitario y la falta de profesionales, especialmente en el medio rural, a semanas de las elecciones autonómicas del 15 de marzo. Más de 5.000 personas según los primeros datos de Policía Nacional y 25.000 según los organizadores, convocadas por las Plataformas por la Sanidad Pública de Castilla y León, ha salido por la ciudad del Pisuerga para denunciar lo que consideran un “grave deterioro” del sistema sanitario y exigir una sanidad “pública, gratuita, universal y de calidad”.
LAS PLATAFORMAS CONVOCANTES:
Más de una quincena de plataformas han convocado esta manifestación en Valladolid bajo el lema 'Defendamos la sanidad pública, paremos su destrucción, nos va la vida en ello' en lo que consideran una muestra de "organización y compromiso colectivo" para "frenar el deterioro" del sistema sanitario público y su "privatización encubierta", así como para denunciar la mala gestión de la Junta de Castilla y León (del PP) y de sus responsables.
Bajo lemas como “Sanidad pública no se vende, se defiende”, “La privada no quiere tu salud, quiere tu dinero” o “Más inversión en sanidad pública”, la movilización estuvo marcada además por las reivindicaciones concretas como la defensa del Hospital Valle del Tiétar o del Hospital de Ponferrada, contra las plantas de Biogás, críticas a los “comisionistas” frente a la falta de especialistas, peticiones de dimisión del consejero de Sanidad o advertencias sobre el abandono de la salud rural “sin médicos”. Las reclamaciones venían principalmente de las comarcas con peticiones de construir un hospital en el Valle del Tiétar (Ávila)o una mator dotación de medio humanos y servicios como Oncología y Pediatría en la comarca del Bierzo. También se ha pedido la gestión pública del Hospital Universitario de Burgos.
Susana Simón, de la Plataforma Independiente de Sanidad Pública de Valladolid, ha celebrado la respuesta ciudadana ante un llamamiento que, a su juicio, conecta con “lo más querido por la población”. “Estamos convencidos de que la mayoría tiene un gran apego a nuestra sanidad pública, que ahora mismo se encuentra en un periodo de liquidación total”, ha afirmado, subrayando la unidad de las plataformas de toda la Comunidad. Preguntada por la cercanía de la cita electoral, Simón ha asegurado que el trabajo de las plataformas es “diario” y no depende de los calendarios políticos, aunque ha reclamado compromisos claros a quienes aspiren a gobernar tras el 15 de marzo.
Desde Segovia, Enrique Arrieta, de la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública, ha insistido en que la defensa de la sanidad “da igual el momento que sea”, al tratarse del servicio público “más cercano” y más valorado por la ciudadanía. En la convocatoria, las plataformas han denunciado que la Junta destina solo el 17% del gasto sanitario a Atención Primaria —lejos del 25% recomendado—, han acusado al Gobierno autonómico de manipular las listas de espera al no incluir a pacientes pendientes de cita y de priorizar conciertos con la sanidad privada. Reclaman, entre otras medidas, un máximo de dos días de espera en Primaria y un mes en especializada, refuerzos urgentes de plantilla —especialmente en zonas rurales— y la integración efectiva de salud mental, fisioterapia y odontología en la cartera pública.
EL MOMENTO POLÍTICO.
Por su parte, partidos políticos de la oposición de izquierdas se han manifestado, en un intento de capitalizar el descontento. El candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, ha enmarcado la movilización como “un grito de esperanza” (recordamos el "Canto de esperanza") y ha defendido que la sanidad debe ser “realmente universal” y garantizar el derecho a la salud en todo el territorio. Pero nada ha dicho de las leyes privatizadoras apoyadas por su propios partido o de que están en el gobierno de la nación desde hace 7 años y la situación de la sanidad sigue empeorando, sobre todo desde la pandemia.
El candidato de Podemos–Alianza Verde, Miguel Ángel Llamas, ha acusado al Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco de “maltratar y destrozar” la sanidad pública y ha situado la defensa del sistema sanitario como eje central de su campaña. Ha denunciado el cierre de consultorios en el medio rural, las listas de espera “eternas” y la precariedad del personal.
El candidato de IU–Movimiento Sumar–Verdes Equo–En Común, Juan Gascón, ha lamentado la ausencia del PP en la protesta y ha responsabilizado al partido que gobierna la Junta desde hace 38 años de orientar las políticas hacia la privatización. Marina Echebarría, número dos por Valladolid, ha señalado que la manifestación supone “hacer la radiografía” de las políticas sanitarias del Ejecutivo autonómico, denunciando la falta de especialistas y el deterioro hospitalario.
Por su parte, Marta Martínez, de Verdes Equo, ha puesto el foco en el medio rural y en la salud mental, subrayando que “las enfermedades no se toman vacaciones” y reclamando atención sanitaria constante en todos los municipios.
El sindicato CCOO alerta de que el deterioro del sistema no es casual, sino que responde a una falta de inversión sostenida que está sirviendo de coartada para avanzar en procesos de privatización encubierta y para fomentar la contratación de seguros privados como vía para acelerar pruebas diagnósticas y consultas especializadas. Esta deriva pone en riesgo la equidad y rompe el principio de igualdad en el acceso a la atención sanitaria. CCOO denuncia que esta situación afecta a las personas más vulnerables, a quienes viven en zonas rurales, a las personas mayores y a las familias con menos recursos. Para el sindicato es imprescindible reforzar en recursos humanos, con empleos de calidad y condiciones laborales dignas.
En la manifestación, dominada como se puede ver por la izquierda regional, también se han dejado sentir las reivindicaciones de los trabajadores, aunque destaca -como no podía ser de otro modo- la ausencia de los médicos (que justamente acaban de hacer varios días de huelga convocados por el sindicato corporativo CESM). Los trabajadores sanitarios y los trabajadores usuarios deberán romper con todas las trabas y superar la manipulación de unos y otros para defender su sanidad, más aún en este contexto de creciente reacción y militarismo.
LA LUCHA DE LA CLASE TRABAJADORA
A lxs usuari@s y sanitari@s nos toca luchar juntos por la sanidad, por nuestras condiciones de vida y de trabajo. Llevamos décadas viendo como la sanidad adolece de medios y de personal que provocan una atención deficiente y unas condiciones de trabajo insoportables. Una situación injusta pues tod@s trabajamos y pagamos nuestros impuestos religiosamente... paralelo a este proceso, hemos visto el desarrollo de una ingente cantidad de instituciones y empresas como mutuas, aseguradoras o congregaciones religiosas que gestionan esa otra sanidad, la privada y concertada que vive de las subvenciones, conciertos, externalizaciones y mutualidades. Una inversión que se debiera hacer en la pública bajo una lógica de bienestar común, pero que se destina a promover la privatización y la desigualdad social. O sea una sanidad que sea rentable, como cualquier sistema de producción en la lógica capitalista. Los culpables del deterioro de la sanidad son los gestores del gobierno sea cual sea su signo político y los parásitos que la destruyen poco a poco son las empresas privadas.
Debemos enfrentar con unidad y solidaridad de clase todas las medidas antiobreras con las que los distintos gobiernos autonómicos y centrales desmantelan la sanidad, endurecen nuestras condiciones de trabajo y refuerzan la privada. Señalando a tod@s los responsables que participan en el negocio privado, incluidos los médicos. La reciente huelga del sindicato médico CESM sólo busca mantener sus privilegios con una movilización corporativa y derechista. Estamos con los médicos que se preocupan por nuestra salud.
Da igual del color que sean los gobiernos, todos están de acuerdo en defender las necesidades del capital y no las necesidades humanas. El estado protege sus ganancias mientras nosotr@s, la clase obrera, seguimos peleando por sus migajas… los escándalos del hospital de Torrejón y las negligencias andaluzas con los miles de cánceres de mama no son una casualidad ni un error humano, se deben a la falta de medios y personal que vive toda la sanidad y que van en aumento. Deben cortar el grifo a la privada y seguir aumentando la inversión en sanidad para que no adolezca de falta de medios, de personal, cuidando al resto de trabajador@s de forma justa y digna... las empresas privadas parasitan a la sanidad mientras el gobierno les hace la cama. No van a parar hasta que tod@s tengamos nuestra póliza y la sanidad no sea más que un sistema de beneficiencia. No podemos permitirlo.
DEROGACIÓN DE LA LEY 15/97 Y DEL ARTÍCULO 90 DE LA LEY GENERAL DE SANIDAD que legalizan la gestión privada y la privatización de la sanidad.
RESCATE DE TODO LO PRIVATIZADO. NO A LAS PRIVATIZACIONES NI EXTERNALIZACIONES. Todos los recursos a la sanidad pública. Incompatibilidad absoluta público-privado.
SANIDAD UNIVERSAL, PARA TOD@S. Independientemente de la situación administrativa.
DEDICACIÓN EXCLUSIVA de tod@s lxs trabajador@s de la sanidad pública. Toca elegir entre PÚBLICO o PRIVADO.
TRATO DIGNO A L@S MAYORES. Derecho a una plaza en las residencias en condiciones dignas para todas las personas mayores que lo precisen.
MÁS MEDIOS Y MÁS PERSONAL en todos los centros sanitarios. Las listas de espera matan.
Por un SISTEMA SANITARIO CENTRADO EN LOS DETERMINANTES SOCIALES DE LA SALUD y la enfermedad.
Por un sistema sanitario para tod@s l@s trabajador@s, autogestionado y socializado.