En
Mansilla de las Mulas ni dios atiende a razones. Desde verano del año
pasado, al menos una docena de presos tenía sarna. Se denunció esta
situación a la Gerencia de Salud de León, al Servicio Territorial de
Sanidad de la Junta de Castilla y León, al Juzgado de Vigilancia
Penitenciaria de León, a la dirección de la cárcel... Unos por
incompetentes, otros porque hacen oídos sordos o directamente lo niegan,
lo cierto es que ocho meses después en este estercolero hay personas
que, desazonadas, se rascan sin parar y sin obtener alivio ni respuestas
ni medidas que palíen su dolor. Han entrado y salido de enfermería en
numerosas ocasiones. El personal sanitario les niega el acceso a sus
expedientes médicos. Remitida la sarna, los devuelven a las celdas donde
les esperan los mismos colchones putrefactos, infectados por la plaga
maldita. Y vuelta a empezar en la rueda del infierno.
¿Qué broma macabra es esta? ¿Lleva aparejada la pena de prisión esta tortura? ¿Quién responderá de tanto sadismo, de tanta crueldad?
Hace
escasamente un mes fue destituida la anterior directora, esa señora que
negaba la evidencia y ordenaba al fiel perro del Diario de León que
"informara" de que todo se debía a un bulo que un preso despechado había
hecho correr. Su destitución se produjo después de un altercado del que
solo se supo que el hacinamiento está provocando grandes tensiones en la
cárcel. Fue un carcelero el que denunciaba la insostenible situación en
la que se encuentran "los trabajadores", en la necesidad de incorporar
más carceleros y que se les reconozca, de una vez por todas, como
agentes de la autoridad, porque licencia para matar ya cuentan con ella y
siempre salen indemnes. Están convencidos de que otorgándoles más
poder, podrán matar más y mejor y su salario se verá recompensado. No
les basta con el sobresueldo que obtienen de la venta de móviles, drogas
y demás objetos y sustancias de dudosa legalidad. Siempre quieren más.
¡¡¡Pero ellos son las víctimas!!! Los presos no existen, sino para sufrir. Y
todavía quieren hacernos creer que las cárceles son hoteles de cinco
estrellas, que los que entran algo habrán hecho, que si vuelven a entrar
es la constatación de que no tienen arreglo, ¡con lo que la cárcel hace
por ellos! Sí, matarlos o dejarlos morir. Y mientras llega el fatal
desenlace, machacarlos, despersonalizarlos, atiborrarlos a drogas, desquiciarlos...
Así funciona la justicia en este estado social y democrático de demencia.
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NOTICIAS ANTERIORES:
> Tortura en Mansilla de las Mulas: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/06/chinches-sarna-y-torturas-en-mansilla.html
> Sarna en Mansilla de las Mulas: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/08/sarna-en-mansilla-de-las-mulas.html
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La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.
si no nos vemos
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