El fuego, que se declaró entre las 20:00 y las 21:00 horas del 15 de junio, aparentemente por los rayos de una tormenta seca, con varios focos de inicio simultáneo, se intensificó por las altas temperaturas, la baja humedad y los vientos de hasta 70 kilómetros por hora. Los fuertes vientos y el calor continuaron complicando los trabajos, y el viernes 17 se contabilizaban cerca de 7.000 hectáreas por la mañana y 10.800 por la tarde y ocho municipios fueron desalojados. El sábado 18 terminó con más de 25.000 hectáreas quemadas, el corte de la línea del AVE Orense-Zamora y otros once pueblos desalojados. Al fin, el clima favorable por segunda noche consecutiva en la provincia ha ayudado en las labores de extinción y la evolución positiva ha permitido este lunes bajar su nivel de peligrosidad de dos a uno (en una escala de cero a tres). A pesar de la gravedad y extensión del incendio, nunca se declaró el nivel 3, como muchos vecinos exigían.
Las llamas obligaron a evacuar a más de 1.250 personas de una veintena de localidades. El fuego ha afectado principalmente a la Sierra de la Culebra, un enclave medioambiental que forma parte de la reserva de la biosfera Meseta Ibérica y que cuenta con la mayor concentración peninsular de lobos y grandes poblaciones de ciervos y corzos. También se extendió por el valle de Tera, obligando a cortar dos carreteras nacionales y la línea del AVE Madrid-Galicia. Desde el punto de vista medioambiental, el incendio constituye una catástrofe "con mayúsculas", al destruir en cinco días un espacio singular para la flora y fauna que constituía una "encrucijada de biodiversidad", con plantas y animales de ambientes tanto mediterráneos como atlántico. El incendio ha llegado en una época de cría y reproducción de especies que agranda aún más las consecuencias desde el punto de vista de la biodiversidad. En el territorio carbonizado estaban asentadas ocho manadas de lobos, por lo que "muy probablemente" se hayan perdido las crías de tres o cuatro manadas. No menos importante es la pérdida de flora y, especialmente, de la riqueza micológica de un territorio en el que abundaban los boletus edulis y los boletus pinícola, que además constituían una importante fuente de ingresos económicos para la población local con el agravante de que el boletus pinícola es una especie que no sale hasta 50 o 60 años después de plantarse los pinares.
LA INACCIÓN Y LA MALA GESTIÓN DE LA JUNTA SON LAS CAUSANTES DEL INCENDIO Y DE SUS CONSECUENCIAS
Los vecinos afectados han comenzado a pedir responsabilidades por la gestión política de este desastre medioambiental: "Contra una desgracia así es difícil luchar, pero si hubiese habido una política medioambiental en condiciones habrían sido bastante menos de las 30.000 hectáreas calcinadas", ha argumentado la portavoz del grupo "La Culebra no se calla".
El descontento vecinal con las labores de extinción se hizo ya visible este domingo en Villanueva de Valrojo, cuando un grupo de vecinos increpó, insultó y obstaculizó el paso de los coches oficiales de la comitiva de la Junta de Castilla y León que se habían desplazado al incendio. El foco de la ira y la mofa se lo ha llevado el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y su comitiva. Su irrupción en el lugar de los hechos vestido como si fuera de safari es una prueba fehaciente de lo alejado que está de la realidad de nuestro campo (v.https://www.leonoticias.com/castillayleon/vecinos-valrojo-patean-20220620092657-nt.html).
Exigir ayudas urgentes para la recuperación de la zona afectada por el incendio de la Sierra de La Culebra, promover más recursos contra los incendios, activar el operativo todo el año y saldar responsabilidades políticas; son las principales demandas de la manifestación que promueve para hoy la plataforma ciudadana "La Culebra no se calla", creada en las últimas horas a consecuencia del incendio de la Sierra de la Culebra.
La idea de la plataforma es "reunir al mayor número de gente posible en la concentración" en la que está prevista que exijan la dimisión del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones (v. al final de esta noticia el MANIFIESTO de los convocantes).
Denuncian la total falta de previsión y prevención: durante el año, la mayor parte del personal es despedido quedando un mínimo de bomberos de servicio, al mismo tiempo, se reproduce por doquier la falta de personal en los montes, la falta de cuidado y protección de nuestros bosques se agudiza año tras año... Muchos nos hemos acordado de unas palabras del consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que aseguró en 2018 que "mantener el operativo de incendios todo el año es absurdo y, además, un despilfarro". Pues aquí están las consecuencias de esa forma de actuar y de pensar.
[Noticia de la concentración: https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/bomberos-forestales-castilla-leon-claman-derechos-labores-junta_1_9107688.html]
DRAMAS, INCENDIOS Y SINIESTROS ...
SÍNTOMAS DE LA DECADENCIA SOCIAL A LA QUE NOS CONDUCE EL CAPITAL
Muchos vecinos de los pueblos de la Carballeda o Aliste llevan años denunciando el abandono de esta zona por parte de todas las instituciones. No son pocos los que preferirían pertenecer al vecino Portugal incluso, ya que se comprueba solo con la vista que las zonas lusas limítrofes tienen al menos inversión (solo falta ver las carreteras como cambian al pasar de un país a otro). La Zona oeste de Zamora (en parte como toda la franja occidental desde Asturias hasta Extremadura) es una de las zonas más abandonadas por las instituciones y empresas... ¿Por qué? No es lo mismo lo que sucede en las zonas "exmineras" de León o Asturias que en estas zonas zamoranas, pero sí es la misma zona que ha quedado fuera de los ejes de desarrollo y dominio capitalista... la división entre campo y ciudad es aquí tan extrema que sirve perfectamente para ejemplificar como EN EL SISTEMA CAPITALISTA NO HAY SENTIMIENTOS: las tierras, los pueblos... son esquilmados hasta la última gota y luego arrojados al vertedero de la historia sin miramientos. Al capital, a sus gestores, a los burgueses en general, solo les importa el BENEFICIO y su propio pellejo.
Se puede establecer una ley económica y social que establece la existencia de un paralelismo claro: cuanto mayor es la explotación de la vida y el trabajo humano, menor es la defensa racional del ambiente natural, en su sentido más amplio. El capitalismo no ve la tierra como tierra, sino como recursos que explotar; los capitalistas no piensan en un incendio como una pérdida irreparable para nuestra naturaleza y nuestro entorno, sino como leña, suelo y una "excelente oportunidad para el negocio"... Gastar en prevención es, para ellos, algo superfluo y/o contraproducente: para qué van a prevenir si se puede reconstruir después. Como en la guerra, lo importante es el negocio, no las personas ni la naturaleza.
No solo la civilización burguesa es la causa directa o indirecta de esta catástrofe por su sed de beneficio, también se ha revelado y se revela cada vez más impotente para organizar una protección eficaz, donde la prevención no sea una "actividad rentable". El año pasado se quemaron 22.000 hectáreas en Ávila: ¿se ha aprendido algo? Pues este año se han quemado 30.000....
El modo de producción capitalista presupone el dominio del hombre sobre la naturaleza. Esto, por supuesto, presupone a su vez la guerra de la naturaleza contra el hombre y viceversa. El incendio de la Culebra es una prueba más de esta verdad. Ya no basta con "estar indignados", ser "ecologistas" o "defender la tierra", es necesario dar un paso más y ser conscientes de que solo ACABANDO CON EL CAPITALISMO podremos luchar verdaderamente por la vida en la tierra.
Para servir a los intereses generales de la especie humana, es necesario luchar por constituir al proletariado en clase autónoma.
Solo la lucha de clase del proletariado independiente podrá destruir el capitalismo y abrir la vía a la sociedad sin clases.
_______________________
MANIFIESTO ÍNTEGRO para la manifestación de esta tarde en Zamora:
"La incapacidad de la administración autonómica para prever, en plena ola de calor, el peor incendio de la historia de ZAMORA y de Castilla y León y la falta (inicial?¿) de medios humanos y materiales, ha obligado a vecinos, trabajadores de la Junta, bomberos, cuerpos y fuerzas de seguridad, y a otros colectivos de profesionales(no se puede dejar de reconocer el trabajo de los medios de extinción que han participado) a enfrentarse a un fuego de dimensiones desconocidas y a correr un peligro que nunca debería haber existido.
Mientras multitud de familias sufrían la angustia y la incertidumbre de un desalojo, cuando éramos conscientes de que la tragedia para flora y fauna se padecerá durante años, nuestros representantes políticos prefirieron cruzarse de brazos y jugar una estrategia política pensando más en unas elecciones que en la seguridad de la ciudadanía.
El día 15 de junio, cuando surgían los primeros focos relacionados con las altas temperaturas y las tormentas eléctricas, y ese mismo día algunas organizaciones aquí presentes denunciaban el peligro y la carencia del operativo de extinción de incendios forestales de la Junta, el consejero de Medio Ambiente de Castilla y León anunciaba con orgullo que los medios anti incendios no estarían disponibles hasta las 00:00 horas del día 1 de julio.
Todavía el 16 de junio, sabiendo la potencial gravedad del incendio, convertido ya en el peor incendio de la historia reciente de Zamora, prefirió mirar a Andalucía.
Si no fuese porque esas declaraciones las hizo en Ávila, podría pensarse que el consejero se encontraba en otro planeta. En medio de una ola de calor sin precedentes, debida al cambio climático que sufrimos, con alertas por meteorología adversa en todo el país, Suárez Quiñones no ha asumido sus responsabilidades al frente de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio y en una dejación de funciones imperdonable mantuvo desactivado todo el operativo de extinción de incendios forestales de Castilla y León.
La debacle económica que va a suponer este incendio para nuestros pueblos es difícil de estimar pero son muchos, muchísimos millones euros: ganados, pastos, madera, castañas, setas, turismo, La Junta de CyL nunca va poder resarcir estas pérdidas económicas y tampoco la perdida de futuro que este incendio significa para la SIERRA DE LA CULEBRA.
La sociedad civil reunida en esta concentración alza aquí su voz para mostrar su total desacuerdo ante la pasividad de la Junta de Castilla y León, responsable del trágico incendio en la Sierra de la Culebra.
- Denunciamos la pésima gestión del incendio y exigimos responsabilidades políticas, empezando por la dimisión del consejero.
- Exigimos más medios, más personal y mejores condiciones laborales; el operativo antiincendios debe funcionar todo el año, desde el 1 de enero al 31 de diciembre.
- Exigimos ayudas sociales y ambientales urgentes para la recuperación de la zona".
_________________
OTRAS INFORMACIONES:
> Incendio en Losacio | Fallece un brigadista: https://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2022/07/17/incendio-losacio-fallece-brigadista-lucha-68436409.html
> https://valladolorenlainfoobrera.blogspot.com/2022/07/sobre-el-incendio-de-la-sierra-de-la.html?m=1
Las posturas erradas (y egoístas)
abundan en todos lados. Los ganaderos pueden tener una parte de razón. Pero ni
mucho menos tienen la razón. A
nadie se le ocurre dejar el coche abierto
toda la noche en la calle o dejar abandonada su casa un tiempo sin
cerrar. Pues, lo mismo. En otros ámbitos la cosa no está mucho mejor, el desconocimiento de la realidad es grande. LOBOS
Por EL AULLIDO
El lobo ibérico estuvo casi a punto de extinguirse hace medio siglo, en los años setenta sumaban menos de un millar y durante la década siguiente aumentó poco más del doble. Desde entonces, han pasado 30 años, y se estima el mismo número, sobre los dos mil y pico ejemplares. El hecho de que se haya dispersado no quiere decir que haya crecido demográficamente, padeciendo, a su vez, una gran mortalidad. Pero, aun así exageran su impacto sobre los intereses humanos.
Es verdad que el lobo mata para comer, no tiene otra forma de sustento, y mata lo que tiene más a mano o, mejor dicho, a pata. Son cazadores sociales que se permiten el lujo de poder matar presas mayores que ellos, la unión hace la fuerza. Si puede obtener presas silvestres, lo hacen, y, si no, carroñean. No habiendo otra forma de alimentarse, roban la carne al ser humano, matan ganado doméstico. Como todo carnívoro tienen que matar para comer y no morir de hambre.
Y ¿cuál es el ganado más accesible? El que está sin proteger a la intemperie, solo en los campos sin vigilancia. Durante siglos los pastores han estado con sus rebaños - el lobo teme al hombre - y con ellos acompañados de grandes perros guardianes, que consideraban al ganado parte de su manada y que defendían. A los recentales de los rebaños se les guardaban en los corrales y apriscos. Los pastores pasaban los días y las noches junto a los rebaños, era una vida dura, pero necesaria. Hoy, con las comodidades que tenemos, se ha olvidado, y se deja sin cuidados a muchos animales al raso. Son cosificados como meros productores de carne y leche para los mercados, aunque peor lo tienen los de las granjas industriales, hacinados como objetos. El mundo rural está en crisis por culpa de estos mercados, sus pobladores llevan décadas abandonando el mundo rural para ganarse el sustento en las urbes. Pero, la culpa se la echan a la vida salvaje.
A quienes sus vidas dependen de la ganadería no les gusta, y con mucha razón, que sus animales sean atacados por el lobo, aunque les indemnicen las bajas, sufren las secuelas, y la Administración no cubre todo; por eso odian al lobo, es comprensible. Pero, las cosas no pueden ser así, hay que poner remedio. Y el mejor remedio es la prevención, prevenir ataques guardando sus rebaños, no hay otra opción. Vigilar los rebaños, hacer del pastor un trabajo digno de nuestros tiempos. Criar y educar perros mastines. Hacer cercas resistentes o electrificadas. Así se reducen los riesgos al mínimo. Para ello los poderes públicos deben mojarse, y no simplemente, indemnizar y matar lobos.
Matar lobos significa destruir manadas, los supervivientes al no poder cazar ungulados silvestres, buscan presas fáciles, y ¿cuál es la presa más fácil? ¡El ganado doméstico! Animales que por culpa de la crianza selectiva que conllevó la domesticación han perdido sus capacidades o instintos de supervivencia. Y el lobo tiene que matar para comer. Matar lobos empuja a más ataques al ganado doméstico, esa es la cuestión. Reducir la población actual lobuna conlleva, también, incrementar herbívoros silvestres que comen campos agrícolas, es matar la solución. Cuestión que algunos mandatarios y gente del sector agropecuario no logran comprender. Matar lobos para las autoridades solo sirve para calmar los ánimos, es una solución inmediata, cortoplacista, que a la larga significa trasladar el problema.
Nuestros antepasados prehistóricos se sustentaban de la caza y la recolección. Cuando pasaron a ser sedentarios añadieron la agricultura y la ganadería, la caza era complementaria. Hoy día se caza por ocio y negocio, hoy día la caza es inmoral. Los cazadores poco pueden decir sobre el lobo. El lobo nació para ser libre y no un trofeo.
Y qué decir de los medios, que solo generan confusión, cuando por ley deberían dar información veraz, y no lo hacen. Menos derecho tienen para pronunciarse.
El lobo forma parte de nuestro patrimonio natural, toda gestión que desconoce el funcionamiento de nuestra Naturaleza es inútil y, lamentablemente, todavía nos queda mucho que aprender. Mandatarios, periodistas y mercaderes nada pueden decir.
Proteger el lobo implica recuperar nuestro monte mediterráneo, con todos sus protagonistas vivientes. Todo ser vivo importa.
> El Lobo en la Península Ibérica: https://loboiberico.com/el-lobo/el-lobo-en-la-peninsula-iberica/
> VIDEO de UPA (Unión de Pequeñas Agricultores y Ganaderos), de 2017: Convivencia ¿ganadería y lobos? https://youtu.be/azkvY9mQjUg.
Llamada de emergencia por nuestra naturaleza: ¿menos fauna, más campo?
A finales del mes de agosto y principios de septiembre, la alianza entre COAG y UPA, que encabeza la lucha contra el lobo ibérico en Castilla y León, dio un paso más en sus reivindicaciones y organizó varias manifestaciones en la provincia de Zamora reclamando a la Junta de Castilla y León "un plan integral de control poblacional de la fauna, tanto en aquellos terrenos sobre los que tiene la gestión y responsabilidad como en los de los cotos de caza".Dichas manifestaciones estuvieron encabezadas por una pancarta con el siguiente lema: "Menos fauna, más campo". Aunque evidentemente este mensaje carece de lógica, ya que sin fauna no hay campo, y tampoco actividades humanas como la ganadería, sí que resulta esclarecedor para comprobar hasta qué punto en los últimos años se vienen radicalizando los mensajes y las actuaciones contra la conservación de la naturaleza.
![]() |
| Pareja de abejarucos |
El Gobierno de Asturias da vía libre al exterminio de lobos en un tercio de su territorio
![]() |
| En rayas oblicuas la zona donde se aplica la medida |
Resumen de la manifestación en la prensa: http://www.elnortedecastilla.es/castillayleon/201603/13/colectivos-castilla-leon-suman-20160313190940.html
Las organizaciones convocantes invitan a la sociedad a trabajar por un cambio de paradigma social, por un cambio en la legalidad y dar un paso adelante como sociedad asumiendo el reconocimiento de los derechos inalienables de los animales salvajes, del LOBO.
La expansión de algunas manadas de lobos al sur del Duero ha llevado a las organizaciones ganaderas a exigir de la Junta de Castilla y León la caza de Lobos, especie protegida al sur del río. Las presiones de los ganaderos y la nula política de la Junta a favor del lobo son motivo más que suficiente para la protesta.
ONG conservacionistas exigen a la Junta que deje de matar lobos
"Más de una docena de grupos ecologistas de Castilla y León mantuvieron ayer una reunión tras el anuncio hace un mes de la Junta de abatir a cuatro lobos y la muerte del primero de ellos en Ávila pocos días después", según un escrito de las Asociaciones y Colectivos integrantes del Grupo de Trabajo Lobo en Castilla y León, integrado por: Acenva, ANGF,Averueco, Garrapinos, Grefa, Ecologistas en Acción, Colectivo Azálvaro, Salamanca Natural, Galérida Ornitólogos, Grupo de Estudios Ambientales en La Moraña, Tierra de Arévalo, WWF España y Asociación para el Estudio y Protección de la Naturaleza, URZ.
Estas ONG han analizado la gestión de esta especie protegida y la califican de ‘pésima’, al estar casi exclusivamente basada en el control y muerte de ejemplares, no contar con ningún respaldo científico y ser incapaz de resolver la conflictividad social. Además, también consideraron inadmisible la falta de participación y de transparencia en dicha gestión, ya que hace más de un año que la Junta no convoca al Comité Técnico de Seguimiento del Plan de Conservación y gestión del Lobo, no informa sobre la situación de la especie ni sobre las medidas gestión adoptadas, ni mantienen reuniones con las organizaciones conservacionistas.
Ante esta situación, las ONG han acordado: "Exigir a la Junta que deje de matar lobos en Castilla y León de forma inmediata, y que informe sobre la situación actual de la especie y sobre las acciones realizadas para garantizar su conservación y fomentar la coexistencia. Además es imprescindible que desde las Consejerías de Fomento y Medio Ambiente y Agricultura se redacte un nuevo plan de conservación del lobo, que cumpla con los requisitos legales previstos en la legislación nacional y europea, que declare al lobo estrictamente protegido en toda la región y busque soluciones al conflicto social. Entre ellas, destaca el impulso de medidas de prevención de ataques al ganado, pagos rápidos y justos de las indemnizaciones y medidas de apoyo a la ganadería extensiva, así como a la regulación y promoción del turismo de lobos como alternativa para las zonas rurales".
Por último las ONG han establecido formar un Grupo de Trabajo específico para la especie y han acordado una serie de acciones conjuntas a desarrollar en los próximos meses que incluyen acciones de comunicación, movilización social y sensibilización y de denuncia.
En línea con estas peticiones y para dar a conocer a la sociedad la problemática de la mala gestión del lobo en Castilla y León y en general en toda España, las ONG se suman el próximo 13 de marzo a las casi 200 organizaciones que se manifestarán en Madrid para exigir el fin de la persecución del lobo ibérico y su protección en todo el país.







