Ayer tuvo lugar en el Centro Cívico Esgueva de Valladolid la presentación del libro SE VENDE SANIDAD PÚBLICA, editado por la Coordinadora Anti-privatización de la Sanidad (CAS)
 La presentación del libro corrió a cargo del coordinador del mismo Juan Antonio Gómez Liébana y el colectivo solidari@s de la sanidad.




SE VENDE SANIDAD PÚBLICA

El lema "la sanidad no se vende, se defiende" queda muy bonito, pero enmascara una falsa oposición que no está en ningún caso contra el proceso real de privatización y desmantelamiento de la sanidad  pública que estamos viviendo. Las mareas blancas sirven a la oposición y dan votos: si en Castilla y León privatiza el PP, quien lleva la marea es el PSOE-IU; y a la inversa, mientras en Andalucía privatizan PSOE e IU, los médicos relacionados con el PP son quienes se ponen detrás de la pancarta de la marea blanca.

El proceso de privatización y venta de la sanidad pública está en marcha desde hace años y sólo se parará si hay un proceso asambleario y de lucha y grandes movilizaciones en la calle y en los propios centros de salud por parte de los trabajadores, usuarios y sanitarios. (v. Entrevista a Gómez Liébana en últimocero).
Aunque no se haya colgado semejante cartel en hospitales y centros de salud, cuando se habla de “gestión clínica”, “modernización”, “colaboración público-privada” o “externalización”, se entrevé que la sanidad pública está en venta; pero solo aquellas partes rentables, que pueden satisfacer los intereses económicos de las empresas del sector. Desde el sistema de citas médicas hasta las bolsas de sangre, pasando por los propios datos clínicos o enfermedades, pueden ser un negocio. Y va más allá, porque con el sistema de gestión clínica se responsabiliza a los propios profesionales médicos de la reducción del gasto a cambio de suculentos incentivos, en algunos casos de hasta 40.000 euros anuales.

Tras realizar un breve repaso del origen de la sanidad pública (desde Nueva Zelanda al Reino Unido en los años 40, hasta llegar al sistema sanitario español en los 80), el ponente manifestó cómo estamos asistiendo a un proceso de venta de la sanidad por partes (las partes más rentables) desde Rusia hasta Portugal. (v. un resumen de la primera parte del libro en Infolibre).

En el libro se relata, junto a la denuncia del proceso de venta y privatización de la sanidad, una serie de luchas contra el mismo que se están produciendo a lo largo y ancho de Europa. El momento, en palabras de Gómez Liébana, es un momento de "desmovilización general" que está siendo aprovechado por los capitalistas para desmantelar todas las garantías sociales creadas en los años de la segunda posguerra mundial (derivadas de las plusvalías creadas tras la conflagración). En el actual modelo del capitalismo globalizado, todas estas garantías ya no son necesarias.
Debemos recordar en este sentido que, frente a lo que sucede en Europa (donde mal que bien la población tiene acceso a dichas garantías), en el resto del mundo no existen: es decir, frente a 400 millones de personas que disponen de una sanidad pública (que ya no es universal, desde la aplicación en 2012 del decreto que excluye a lxs inmigrantes de la atención sanitaria), existen 6500 millones que no disponen de ella. Si antes el capital necesitaba obreros sanos en Europa para su producción, ahora ya no los necesita, o cada vez menos, pues el proceso de deslocalizaciones y desmantelamiento industrial en occidente ha reventado el "pacto social" que en cierto modo habían firmado tácitamente los obreros occidentales con sus explotadores.

Las luchas a las que el libro hace referencia van desde la lucha contra la privatización en Madrid (llevada a cabo por CAS sin poder parar el proceso, como él mismo afirmó), hasta experiencias de lucha en Cataluña (rebelión Bellvitge) y en Andalucía (Colectivo Amparo Poch). En el proceso de privatización de la sanidad madrileña, el PP ha llevado la voz cantante (implantando los hospitales de gestión privada, etc.) mientras los gobiernos de la "izquierda del capital" eran los cómplices necesarios: dando terrenos donde construir dichos centros en los ayuntamientos que gobiernan y permitiendo que dichos hospitales de gestión privada o público-privada se implantaran en sus localidades.

Junto a estas experiencias de lucha dentro del Estado Español, Gómez Liébana relató varias luchas en países del este (en las que los métodos de acción directa paralizaron el cierre de hospitales y el desmantelamiento de la sanidad pública), en Francia (coordinadora nacional en defensa de los hospitales) y en Grecia, siendo estas últimas sin duda las más relevantes por la extensión de las mismas y sus planteamientos. En Grecia -el laboratorio de Europa, en sus palabras- existen hoy en día alrededor de 40 hospitales que están siendo gestionados por trabajadores y usuarixs. La autoorganización de la salud y la autogestión de la sanidad van de la mano, en un proceso de lucha que ha sido (y está siendo) fuerte y necesario por parte de lxs compañerxs griegxs (v. como ejemplo el artículo sobre el Espacio social para la salud, Pipka).

Los mismos que realizaron la burbuja sanitaria son hoy los propietarios de los hospitales de nuevo cuño. Los modelos de gestión público-privada (PPP o PPF) se extienden en los diversos territorios del estado: Cataluña es el territorio donde la privatización está más avanzada, mientras Valencia y Madrid le siguen muy de cerca. Gómez Liébana se centró en difundir un mensaje totalmente contrario y diferente al de las Mareas Blancas,  y para ello se remonta a 2004, origen de la lucha de CAS, cuando Esperanza Aguirre invitó a un grupo de británicos para privatizar la sanidad con el método PPP (en el que todo es privado) y el PFI (semi privado, en el que la gestión del hospital es privada pero los sanitarios son pagados con dinero público, caso del HUBU, en Burgos).

Entre 2004 y 2012 se realizaron actos y manifestaciones pidiendo la derogación de la Ley 15/97, que es la que permite privatizar la Sanidad. Dicha ley es apoyada por todos (PP, PSOE, Podemos...) y es un asunto de estado que nadie, a nivel político e institucional, está dispuesto a tocar. Es por eso que esta exigencia es central en todo el proceso de lucha por la sanidad.

Frente a todo esto, y con el ánimo de ir juntanto a todxs aquellxs que no participan del juego de privatización y marea (que te marea), CAS ha propuesto una JORNADA ESTATAL DE LUCHA contra las listas de espera, y su utilización por parte de la administración para favorecer la progresiva privatización de la sanidad, que tendrá lugar el próximo 25 de enero. Se realizarán concentraciones en hospitales de más de 30 provincias. En Valladolid, la concentración está convocada frente al Hospital Clínico. Y para su preparación y difusión se ha convocado un acto el día antes, 24 de enero, en el Centro Cívico de Pilarica.







LA MEDICALIZACIÓN, LA FARMAFIA Y LA PRODUCCIÓN INDUSTRIAL... frente a la SALUD de la población.

En la segunda parte de la exposición, se hizo referencia a la diferencia entre la sanidad y la salud:
mayor gasto sanitario no supone más salud de la población. No se combaten las causas, se ponen parches a los efectos y se medica (y medicaliza) todo lo que antes eran procesos de vida naturales.

La actual situación del sistema sanitario es grave, muy grave. Pero lo es más aún la total ausencia de un pensamiento y una acción contundente y radical en el terreno de la salud de la población. La medicalización se está extendiendo a todos los niveles: hoy por hoy cualquier dolencia o fase de la vida está siendo medicalizada. Se inventan día a día nuevas dolencias que se tratan medicamente basándose en informes y estudios realizados por la propia industria farmaceútica cuyos intereses en el sector son incalculables.

La detección precoz es algo muy distinto que la prevención. Se detectan antes las enfermedades, con el fin de medicalizar y no de curar, y mucho menos de prevenirlas y poner realmente freno al deterioro de la salud de lxs obrerxs que son quierenes, finalmente, sufren las consecuencias del ambiente y del medio en el que nos obligan a sobrevivir. Así, explicó como lxs sanitarixs hoy somos como aquel hombre que estaba junto a un río: cuando veía a alguien ahogarse, se lanzaba al agua para salvarse. Y así vez tras vez, sin tener tiempo para remontar la corriente del río y ver que arriba hay alguien que está tirando a la gente al agua. Y quien está tirando al agua a la población, quien es el responsable del abandono de la salud, es la propia producción industrial tóxica y nociva y el capitalismo con todas sus consecuencias.

Tras hablar de la pérdida de un conocimiento adquirido durante siglos, relató como cada vez la gente acude más despistada a los centros de salud y las urgencias por dolencias leves que antes se curaban en casa, porque se sabía tratar la salud desde una perspectiva integral y desde un conocimiento de la especie trasmitido generación tras generación. Explicó el impacto brutal de la industria (química, tóxica, incineradoras, reciclaje de residuos...) en el entorno y cómo nadie está dispuesto a tocar los beneficios de esta industria y la marcha imparable del capital.

En el caso de Valladolid, hizo referencia a una industria concreta de reciclaje de residuos metálicos que está incidiendo gravemente en la salud de la población del entorno de la ciudad y de los pueblos que la rodean: "los municipios cercanos a Valladolid presentan una mortalidad del 67% en cáncer de páncreas", relacionado con dicha industria.

Nos envenenan diariamente: la industria y la administración son los cómplices de este proceso de destrucción de las condiciones ambientales y de degradación de la salud. Y es el ambiente y las condiciones de vida la causa fundamental de la enfermedad.

Estamos hablando de muertes programadas, de incremento del gasto sanitario (para beneficio de la Farmafia y la industria), y sufrimiento y enfermedad para miles de personas -sobre todo de lxs trabajadores y las clases más desfavorecidas- en todo el Estado Español (algo que es extrapolable al mundo entero), que se podrían perfectamente evitar, tomando medidas que garantizasen el interés general y no los intereses particulares de las élites.  

La lucha por la sanidad pública y universal, la lucha por nuestra salud y la salud de la población, es una lucha que necesariamente deberá enfrentar el sistema en su conjunto que nos ha traído hasta aquí: el capitalismo.


Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."