Este miércoles 20 de abril, la propiedad del inmueble en el que desde el año 2012 se desarrolla el proyecto del CSOA La Morada rompió las cerraduras y candados de las puertas y atrincheró dentro a dos miembros del personal de seguridad de la empresa Prosegur, quienes impidieron el paso a las vecinas que se acercaron al Centro poco después con la intención de abrir el CSOA, como cada día, para ofrecer al barrio sus actividades. Estos hechos sucedieron sin ningún tipo de orden judicial en el procedimiento penal abierto contra el centro e ignorando el auto judicial que denegaba el desalojo solicitado por la propiedad.

Tras más de 3 años construyendo barrio y creando en colectivo, el propietario, Ignacio Moreno, le roba a toda la comunidad, a todas nosotras, un espacio construido en colectivo en base únicamente a su propio interés económico y saltándose lo previamente establecido por un juez. Y lo hace de manera profundamente cobarde, sin dar la cara, sin arriesgarse lo más mínimo, contratando a dos personas de seguridad para que pongan el cuerpo en defensa de sus intereses. Aquellos que sólo tienen el dinero, sólo saben actuar con el dinero.

Nosotras, que no nos rendimos, que no renunciamos a aquello que sabemos nuestro, que no reconocemos en la propiedad privada nada más allá que un abuso del uno frente al todas, y que no delegamos nuestra propia responsabilidad en nadie, pusimos nuestras cuerpas para recuperar el espacio, y en un descuido del personal de seguridad volvimos a entrar en el CSOA para, de nuevo, devolvérselo al común.

Ante esta provocación, en la que un propietario le arrebata la posesión a unos poseedores que carecen de título para ejercerla, Delegación de Gobierno no tenía base legal alguna para actuar. Pero actuó. Y es que por encima de la Ley el gobierno tiene su propio ADN, liberal y represivo, conoce bien quien son sus aliadas y quien sus enemigas y mantiene su propia agenda ante la okupación, la que criminaliza por la prensa, reprime por los hechos y establece coordinación con fiscalía, policía y empresas para acabar con los espacios liberados.
Así pues, el cuerpo de antidisturbios irrumpe en el CSOA y detiene a las personas que habían arriesgado sus cuerpas para defender el espacio, clausurándolo de nuevo a sus espaldas. 

Desde la Oficina de Okupación de Madrid queremos mostrar toda nuestra solidaridad con las compañeras de la Morada, porque cuando nos tocan a una, deben saber que lo somos todas. De un barrio a otro abrimos espacios y liberamos territorios dentro de esta metrópolis para encontrarnos, cuidarnos y sabernos juntas. Y no vamos a permitir que los intereses privados de aquellos que nos quieren solas nos sean impuestas, ni por ellos, ni por las empresas, ni por el Estado que los defiende.
Vamos a seguir construyendo común para todas aquellas que vivimos y sentimos en común. Nunca hemos dejado de hacerlo.
Este ataque puede discutirnos el uso de un Centro Social, puede llegar a arrebatárnoslo para siempre, pero nos ha aportado infinitamente más. Frente a un acto cobarde y autoritario de la propiedad privada, del uno sólo, se muestra de nuevo toda una red de tejido social, consciente y combativa, que no necesita que ninguna autoridad legitime lo que ya es suyo porque no la reconocemos. Brota de nuevo esta red que se mueve rápido y se desarrolla para enfrentar estos ataques, seguir conquistando espacios, y ocupando territorios, para tirar los muros y puertas que nos separan y levantarlas de nuevo frente aquellas que nos quieren solas. 

Desde Lavapiés a Chamberí, estamos por todos lados. Y en común permanecemos.
¡10, 100, 1000 Centros Sociales! 

Oficina de Okupación de Madrid

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Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."