“La gran falacia de Justícia”

por Juankar Santana Martín, desde la cárcel de Quatre Camins.

14 de Julio de 2014
La Roca del Vallès (Barcelona)


Los presos que nos encontramos retenidos en los campos de concentración de la geografía
catalana, venimos sufriendo un sistemático abuso de poder por parte de las instituciones, ya que se
nos obliga a realizar cursos que califican como “tratamentales”. De negarnos a hacerlos se nos
recondena a cumplir integramente la totalidad de nuestras penas, jugando vilmente no sólo con
nuestros sentimientos sino, lo que es aún mil veces peor, condenando a nuestros seres queridos a
sufrir nuestra perpetua ausencia. Los máximos responsables de la administración carcelaria utilizan
a modo descarado y chantajista los permisos ordinarios de salida para someternos a hacer estos
“cursos tratamentales”. Cursos que no solucionan en absoluto las enormes deficiencias que en
realidad existen con respecto al abordaje real de problemáticas tan serias cómo la toxicomanía.
En los campos de exterminio de la geografía catalana, se nos procura convencer, a fuerza de
represión, discriminación y chantaje emocional, de que si uno colabora en el hipócrita proyecto y
accede sumisamente a este tipo de cursillos, que denominan como “Intensivo de toxicomanías” está
plenamente preparado para la vida en semilibertad. Paradojicamente estos cursos se imparten en un
tiempo milagrosamente record de 4 meses y consisten en ir tomando apuntes sobre emociones,
distorsiones cognitivas, autoestima y demás batiburrillo parafernal que en modo alguno solucionan
ni de lejos las verdaderas causas que todas las presas tenemos ante complicaciones tan serias como
por ejemplo, llevar casi la mitad de nuestras respectivas vidas inmersas en una delincuencia
funcional. Presas que en modo alguno tomamos las riendas de nestras penosas vidas; nosotras no
decidimos por propia voluntad (real y verdaderamente es la Institución quien dirije, manda y ordena
vidas que no les pertenecen). Presas que accedemos a hacer estos falaces cursillos, unicamente para
no vernos abocadas a cumplir integramente nuestras penas.

Es rematadamente legal que intentemos allanar el árido camino pedregoso hacia nuestra añorada y
amada libertad. Por ende, también es lícito actuar hipócrita y cinicamente ante problemáticas
adictivas y eso comporta que la inmensa mayoría vayamos a módulos específicos para hacer estos
cursos autoritarios, unicamente con la esperanza de que se nos concedan los beneficios carcelarios
reseñados en las leyes. Lo que para nada nos parece legal es la fascista actuación Institucional.

Quieren venderles gratuitamente a nuestras familias y a la sociedad, la idea de que en general aquí
se afrontan las problemáticas individuales por las que en su día delinquimos. Un 99% de las que
pasamos por aquí no logramos absolutamente nada de provecho. La “salvadora” Institución
carcelaria intenta vender a la sociedad (en mi modesta pero cierta opinión) una mentira
generalizada, pura, pués los índices de reincidencia están aquí, no me los invento, hablan por si
solos. Es lo que franca y personalmente denomino como “La gran falacia”.

La Dirección General de Instituciones Carcelarias de La Genarlitat, no quiere darse cuenta
de que aquí no todas las reclusas somos unas ilustres ignorantes y, por tanto, hace ya muchísimos
años que descubrimos que este autoritarismo tratamental solo son meras piraterias para justificar sus
sustanciosos sueldos y su inepta profesionalidad “reeducativa” y reinsertadora.

Obvian, por intereses personales, que una prisión no es el espacio adecuado para tratar dificultades
tan serias como las nuestras; obvian descaradamente porque estan en defensa de sus intereses
económicos. Si realmente estuviesen tan preocupados por los problemas que padecemos y de sus
posibles soluciones, lo primerísimo que harian seria aplicar todos los mecanismos existentes en las
leyes. Solamente así, señores delinquentes institucionales catalanes, os repito, sólo así muchas de
nosotras, a las que no dudais ni un segundo en acusar de rebeldes, inadaptadas y desestabilizadoras,
podríamos decir que un cambio sería posible; que un sub-mundo carcelario más humanitario
comienza para todas... Y no sólo para aquella ínfima minoría catalana aburguesada a la que, de una
pena de 4 años, a las 48 días de privación de libertad les aplicasteis directamente un tercer grado. Y
es bueno que la sociedad conozca este doble rasero queque utilizais para los sinverguenzas corruptos
del caso “Ferrocarriles Catalanes”, los cuales amasaron su fortuna robándole a manos llenas al
pueblo. Como decía la buena de mi abuela: “Diós los cría y ellas...ellas se protejen”. Todo queda en
casa...

Y como siempre oí a mis sabias mayores que “para muestra un botón”, hoy he decidido
romper mi silencio, sepultando mis miedos un año más. Alzar la voz y deciros bien claro: Señores
Jueces y Fiscales de Vigilancia Carcelaria, señores mandamases de La Generalitat, aquí utilizo
pacíficamente este espacio que me ofrece este maravilloso medio de difusión social para exponer lo
que siento y los apuntes que (según vuestro parafernalico discurso), son los que me salvarán de
treinta y pico años de consumo toxicológico y me hacen impunes para vivir en libertad o como
mínimo, para beneficiarme de los permisos carcelarios. Beneficios que si que concedeis a vuestra
casta corrupta y que me provoca preguntaros: ¿A caso éstos señores hicieron un cursillo tratamental
en el fugaz plazo de 48 días para que no vuelvan nunca más a robar millones de euros a un pueblo
que cada día que pasa sufre pensando en qué le darań hoy de comer a sus hijas e hijos?
Les impusisteis devolverle al pueblo los millones robados?

Hoy ansío que nuestra sufrida sociedad tenga el pleno derecho a a conocer una ínfima parte
de lo que estais haciendo en estos lucrativos campos de concentración para, según vosotros,
rehabilitarnos. Una cacareada rehabilitación social que practicamente es inexistente. Me gustaría
que nuestras valientes compañeras sentimentales, nuestras admirables madres, nuestras hermanas y
hermanos, también los amigas incondicionales, sean conocederoes del auténtico porqué por el qual
hace tantísimos años que nos teneis secuestradas en este cementerio para vivos. Deseo que todas las
personas que accedais a esta página que definimos como Cárcel=Tortura conozcais las “soluciones”
que nos plantean nuestras “justísimas salvadoras” para rescatarnos definitivamente del mundo de la
droga y la delincuencia. Y es de auténtica justícia que los que leeis esto realmente sepais que
seguiré luchando activamente no solo por mantener mi abstinencia sino para no silenciar la
justificación institucional ante lo injustificable.

Y lo hago aún siendo plenamente consciente de que, más temprano que tarde, posiblemnte esta
Institución carcelaria volverá a utilizar en mi contra su mísera maquinaria represiva y acaben
aplicándome el famoso régimen de primer grado, unicamente por hacer uso de mi libertad de
expresión. O puede que mismamente vuelvan torturarme física y psicologicamente y luego volver a
condenarme por supuestas agresiones a carceleros y por denuncia falsa. No importa, mi objetivo
primordial es el de continuar luchando por nuestros escasos y pisoteados Derechos Humanos y así
hasta que abrace definitivamente mi amada libertad, supuestamente el próximo 30/10/2017.
Para finalizar, quería pedirles disculpas a mi compañera sentimental, a mi família en general,
a todas mis incondicionales amistades, por no pasar por esta barbarie tratamental que me ofrece la
Institución carcelaria para poder estar junto a ellas lo antes posible; bien sea por medio de permisos,
terceros grados y demás mecanismos para la preparación de la vida en libertad que, por si no os ha
quedado claro, la institución carcelaria me niega unicamente por no creer en sus sospechosos e
inútiles “cursos tratamentales”.

Os quiero, os busco, os anhelo, esto no lo dudéis ni un solo segundo, pero no al precio indigno de
participar en “La gran falacia de justicia catalana”.

Eutsi Da Garaitu!!!



para escribir al compañero:Juankar Santana Martín
C.P. Quatre Camins – MR II
A.P. 08430 – Granollers (Bcn)

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

Traduce-Translate-Μετάφραση

Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."