[recibimos y publicamos]
Combatamos el racismo y la extrema derecha en los barrios, en las aulas y en los lugares de trabajo
La extrema derecha toma vuelo en todo el mundo. ¿Por qué? Porque en la profunda crisis capitalista que empuja a la miseria a sectores crecientes de la clase obrera y los pueblos, el gran capital debe evitar cueste lo que cueste que el profundo descontento obrero y popular se gire contra ellos, que son los verdaderos responsables de la crisis. El objetivo de la extrema derecha es dividir la respuesta obrera y popular encontrando a los supuestos culpables del grave retroceso de las condiciones de vida entre la gente del pueblo: el inmigrante, el pobre, la mujer, el homosexual, el musulmán, el okupa, los anarquistas o los comunistas...
El gran capital pone mucho dinero para sacar de la marginalidad a la extrema derecha, porque, aunque son no políticamente correctos y a veces incómodos para el gran capital, los necesitan para ocupar la calle. La extrema derecha se construye desde la exaltación del nacionalismo, el machismo, el racismo, la familia, la religión... Todo al servicio de salvar a las clases dominantes. Lo que vemos hoy es la primera fase de reconstrucción de la extrema derecha en formulaciones autoritarias, no todavía como fascismo.
La lucha por la calle
Los grupos fascistas siempre han actuado en la calle, con asesinatos como el de nuestra Yolanda González o Guillem Agulló. Vox sale de la marginalidad de aquellos grupos fascistas y baja a pie de calle.
La lucha contra la extrema derecha no es sólo una batalla ideológica contra el machismo, el racismo, el españolismo... porque no se esconden y hacen bandera. Tampoco se le puede combatir con la política de "aislar" a la extrema-derecha con un pacto de las fuerzas "democráticas". Hay que enfrentar a la extrema derecha desde la independencia de clase, combatiendo las políticas de los gobiernos que generan las condiciones con este empobrecimiento generalizado, con la división de la clase trabajadora, sobre las que se construye el fascismo.
Los ataques racistas a Torre Pacheco o el desalojo del BD9 de Badalona son ejemplos de esta ofensiva de la derecha y la extrema derecha, que crece en un terreno respaldado por el “gobierno más progresista”. La ley de extranjería y los asesinatos en la valla de Melilla bajo el gobierno del PSOE y SUMAR generan el marco para el auge de Vox o Aliança Catalana. La regularización es una victoria del movimiento, pero no es suficiente: hay que derogar la ley de extranjería que condena al silencio y la vulneración de los derechos más básicos a los trabajadores y trabajadoras migrantes durante años. Al igual que los miles de pisos vacíos en manos de los grandes tenedores, y las políticas que no cortan la especulación ni impulsan un parque público de vivienda. También la precariedad laboral, los despidos y cierres. La demagogia de la extrema derecha no se combate sólo ideológicamente sino sobre todo luchando en los puestos de trabajo, en los centros de estudio y en los barrios para cambiar las condiciones de vida.
La ofensiva de la extrema derecha es global y pasa por el apoyo a Israel en el genocidio en Palestina y ahora en la guerra imperialista contra Irán, que sabemos que no traerá ninguna libertad a las mujeres y pueblos de Irán. Abascal, Orriols, como Milei u Orbán, ven materializado en el estado de Israel su proyecto supremacista y colonial. La resistencia palestina es también la punta de lanza contra la fascistización del orden internacional imperialista.
Detengamos el fascismo y el racismo luchando como una sola clase
Fuera la ley de extranjería, derecho al empadronamiento, cerremos los CIES.
Detengamos las guerras imperialistas. Viva Palestina libre.
Barcelona 28 de marzo de 2026
Lucha Internacionalista
[Rescatamos este texto, aparecido en Francia en le proletaire nº 467; junio-julio 2003 sobre (y contra) las propuestas de prohibiciones racistas].
VELO ISLÁMICO
ABAJO LAS LEYES DISCRIMINATORIAS
UNIDAD PROLETARIA CONTRA LA OPRESIÓN
De nuevo la cuestión del pañuelo islámico está en escena.
Dos acontecimientos protagonizan la crónica: en un liceo de Lyon-Ducherès los profesores han hecho huelga contra la negativa del rectorado a la expulsión de una alumna que había tenido la audacia de asistir a los cursos así cubierta, lo que, según ellos, atenta gravemente contra las leyes de la república francesa y contra los principios del laicismo; la segunda se ha desarrollado en el medio laboral, donde una asalariada ha sido despedida por la empresa que la había contratado unos meses antes, con ese mismo pañuelo, y que, de la noche a la mañana, encontraba que esto presentaba problemas de cara a la clientela con la que trataba, para ser después readmitida – con su pañuelo- una vez que el consejo de Magistratura de Trabajo dictaminara que era victima de discriminación.
LA RELIGIÓN, AUXILIAR DEL ESTADO BURGUÉS
Y luego estuvo el famoso discurso de Sarkozy el 19 de abril reafirmando la prohibición del velo en las fotos de identidad durante el Congreso de la Unión de Organizaciones Islámicas en Francia, donde predominaban, claro, los hermanos musulmanes. Con esto desató los silbidos de los asistentes, pero la imagen del minúsculo ministro del interior y credos salió crecida a ojos de la burguesía: les probó que sabía ablandar a las organizaciones religiosas musulmanas integristas hablando muy meridianamente el lenguaje de la “firmeza” dentro del respeto a los símbolos del estado burgués. Sarkozy ha triunfado con lo que ya habían comenzado a realizar los ministros de interior anteriores (en particular Chevénement): organizar, reducir bajo el control del estado, a la religión musulmana con la perspectiva de llegar a un “Islam a la francesa”. El Islam es, en efecto, no sólo la segunda religión del país, sino sobre todo la religión de la mayor parte del proletariado emigrante, la más explotada y oprimida, y a la que es vital para la clase dominante mantener bajo sumisión. ¿Es que hay un arma ideológica más potente para predicar la sumisión y la resignación que la religión? Los burgueses saben aplicadamente que la intimidación y represión policiales no bastan siempre para garantizar la calma en los barrios obreros, y que no hay muchos medios para controlar a los jóvenes proletarios, tanto menos receptivos a las sirenas de la democracia y del estado de derecho, en cuanto que son enfrentados al paro, al racismo y a toda suerte de discriminaciones. Los burgueses también advierten con temor que en los países de origen de esta emigración el descontento de las masas se expresa a veces – y de manera ultraviolenta- en los radicalismos religiosos. Ellos ven que en Casablanca, como publicaba “Le monde”, portavoz autorizado de la burguesía francesa, “el terrorismo surge de las chabolas”; ven que en Francia y en varios países de Europa, los “terroristas islámicos”, o los que pretenden serlo, se reclutan entre la emigración magrebí y árabe. Lo que realmente temen, es menos los atentados, siempre posibles, de grupos terroristas, como el contagio de la lucha violenta a ciertas capas de proletarios árabes y al resto del proletariado; que la revuelta que conlleva el reaccionario islamismo, revuelta inofensiva para el capitalismo, llegue a situarles sobre el terreno proletario, sobre el terreno revolucionario. De la necesidad del cortafuego religioso, el control de Sarkozy a las fuerzas islámicas.
Además el control social de la burguesía sobre la clase obrera reside también en su división, especialmente entre franceses y emigrantes, entre blancos y árabes, negros, etc. Los burgueses no pueden renunciar a avivar esta división, que es uno de los factores más importantes de la parálisis obrera; se esfuerzan permanentemente en presentar a los proletarios emigrantes y a sus hijos de modo peyorativo, en convertirlos en potenciales elementos conflictivos de los que desconfiar, provocando y manteniendo así el racismo antiárabe en el seno del proletariado. Es dentro de este cuadro que se explican las reacciones virulentas, absolutamente desproporcionadas respecto a su causa, que suscitan regularmente las manifestaciones de la religión musulmana, sea la construcción de mezquitas o el tema del velo.
Estas reacciones histéricas de rechazo no pueden ser comprensibles sino desde este punto de vista. Cuando los profesores piden la expulsión de una alumna cubierta por el pañuelo islámico, en nombre de la defensa de las mujeres (¡…!) y del laicismo, es fácil responderles que jamás han pedido la expulsión de un alumno con un crucifijo: al pedir a las autoridades medidas de represión contra una hija de inmigrantes no combaten la opresión religiosa, refuerzan la opresión que sufre esta parte del proletariado al consolidar la aún más perniciosa religión laica, religión de obediencia al estado burgués que infecta masivamente a todo el proletariado francés.
LOS COMUNISTAS Y EL PAÑUELO ISLÁMICO
Abandonar la mirada que sitúa en el centro la lucha de clases, no a las instituciones democráticas, vuelve a hacerle el juego a la burguesía y a reforzar las divisiones del proletariado que la pretende combatir. Porque es importante denunciar a aquellos que, como “Lutte Ouvrière”, aportan un aval “obrero” “revolucionario” a esta empresa y critican a Sarkozy porque no va bastante lejos (¡…!) en la denuncia del pañuelo islámico: “pero Sarkozy es hipócrita. No es fundamentalmente en las fotos de identidad que el pañuelo plantea problema – excepto rara vez a la policía (sic!)-, sino en la vida cotidiana de las mujeres y de las jóvenes, no solamente en las escuelas” (1).
Hace falta una serenidad sorprendente para simplificar así, con un garabato, lo que representan las complicaciones policiales para los habitantes de tipo árabe en nuestro bello país laico, y como estas serán incrementadas por el propósito de Sarkozy (implican el despojarse del velo a cada control policial). Pero Lutte Ouvrière continúa así:” la cuestión del velo no es en el fondo un tema de creencia religiosa, de laicismo o no…(¿…?) oponerse a ello es primero un combate social y político. No aceptarlo, concretamente en clase por los profesores, es apoyar a las mujeres que, en su medio familiar y social intentan resistir en un ambiente machista”. Con este razonamiento de madero (¡te reprimo por tu bien!) la hipocresía sobrepasa aquí los límites: ¡ tendría Lutte Ouvrière que explicar en qué excluir a un alumna representa un apoyo a la lucha de esta contra el machismo de su familia !.
* * *
La cuestión del pañuelo islámico, como en general la cuestión religiosa, debe ser analizada desde el punto de vista del proletariado y su unidad. Hace falta primero hacer un acta del estado del proletariado. El proletariado no está eximido de taras, de minusvalías, de formas de opresión entre sexos, nacionalidades, razas, etc. La mujer proletaria sufre en la sociedad capitalista una opresión de más por su condición femenina, y las discriminaciones contra ella comienzan en la fábrica para acabar en el hogar. Esto no es propio del Islam: oprimir doblemente a la mujer proletaria, esto es lo propio de la sociedad burguesa y capitalista. No es contra los signos y símbolos de esta opresión particular que deben batirse los proletarios, sino contra la sociedad que los genera. No es la prohibición de estos símbolos lo que cambiará cualquier cosa de la opresión de la mujer proletaria; no es el estado burgués y sus leyes quienes harán retroceder el oscurantismo religioso: los marxistas sabían antes de la Kulturkampf (lucha cultural) del canciller alemán Bismarck contra el catolicismo, o de la lucha de los gobernantes radicales franceses impidiendo en 1905 la separación de Iglesia y Estado, que la influencia de la religión tiene su fuente en la opresión y en la debilidad de los proletarios en combatir esta opresión. Ellos rechazaron entonces todo apoyo al anticlericalismo burgués y no reprocharon a los Sarkozy del momento de ¡no hacer bastante! Después de esta época y lugar la burguesía no lucha ya contra religión e iglesia católica, y esta ha abandonado por su parte toda nostalgia del antiguo régimen.
Solo el combate de la clase obrera, la unidad proletaria adquirida en la lucha de clases, son el vector de la emancipación de los proletarios y de su liberación de las divisiones, de las discriminaciones y de las ilusiones religiosas que les minan. Todo control o incluso toda neutralidad respecto a las medidas vejatorias del estado burgués contra una fracción del proletariado, medidas que se inscriben en la opresión particular que esta sufre bajo cualquier pretexto, no puede en modo alguno ayudar a la lucha de emancipación de estos proletarios; por contra no puede sino reforzar los prejuicios de la gran masa y ahondar un poco más en la separación respecto al resto de los proletarios.
PCint.org: https://www.pcint.org/
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(1) “Lutte Ouvrière”, 25 de Abril de 2003
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| Obrero encapuchado |
De unos años a esta parte, estamos asistiendo a hechos de enorme gravedad que nos conducen, día a día, a enfrentamientos cada vez mayores y nos previenen de que el capitalismo internacional está PREPARANDO su próxima guerra:
- El aumento del gasto bélico y armamentístico en los diversos estados europeos y/o miembros de la OTAN. A pesar de los gestos del actual gobierno del PSOE frente a Trump, el Estado español también está embarcado en la MILITARIZACIÓN y el aumento del gasto militar. De ahí, el desarrollo del poder de INDRA en los últimos tiempos (de la cual es director el antiguo de Renault, Vicente de los Mozos), o las nuevas industrias bélicas que se están desarrollando en Asturias.
- El aumento del discurso nacionalista, identitario y reaccionario en los diversos estados occidentales. La llegada de Trump al gobierno de Estados Unidos, la entrada de VOX en los gobiernos autonómicos, el auge de la extrema derecha en los países europeos... todo son el fruto de una inmensa campaña de propaganda realizada desde los grandes poderes económicos internacionales que están financiando el fascismo y la derecha reaccionaria para favorecer el patriotismo y preparar a la población para futuras guerras.
- La extensión del racismo y la xenofobia como arma para disciplinar y aterrorizar a los migrantes que vienen a buscarse la vida, buscando sobre todo dividir a la clase trabajadora (nativos y extranjeros, jóvenes y viejos). Mediante el racismo lo que se promueve es ese aumento del nacionalismo que justifique los enfrentamientos bélicos y la disciplina interna. De ahí las políticas de VOX y la extrema derecha, de ahí las medidas propuestas por el PP con el carnet de "españolidad" y otras medidas RACISTAS. El capitalismo necesita mano de obra, pero también, necesita romper la solidaridad entre trabajadores y la fuerza de la UNIDAD obrera, la única que puede parar esta locura.
- La extensión de los enfrentamientos bélicos imperialistas y del colonialismo salvaje con el consiguiente desarrollo de nuevas armas y la formación de nuevos bloques que promueven próximos enfrentamientos. Desde Ucrania a Sudán... pero sobre todo en Palestina, donde el Estado terrorista de Israel está cometiendo un genocidio televisado. El alto el fuego no es el fin de la guerra. Todo lo contrario: los colonos y el ejército israelí sigue en su proceso de exterminio palestino y de conquista del Gran Israel como gran aliado del Imperialismo yanqui y occidental.
Todos estos hechos promueven la creación de bloques imperialistas, del nacionalismo más rancio que los soporte y de la disciplina interna en cada frente de guerra. Aunque hoy parezca lejos, este es el panorama que los PODERES ECONÓMICOS CAPITALISTAS están diseñando para un futuro no muy lejano.
Lejos de temer "el cierre de Renault" o de otras grandes empresas como los agoreros pronostican, lo que puede pasar es lo que ya está ocurriendo en Alemania: la reconversión progresiva de grandes infraestructuras industriales de Wolkswagen en fábricas de la industria militar.
La clase trabajadora es la única capaz de detener esta locura:
Luchando contra el militarismo y la guerra imperialista.
Luchando contra el fascismo, el racismo y la xenofobia.
Pero para parar esta locura, no vale con votar o realizar grandes proclamas pacifistas que no llevan a nada. Lo hemos visto en la "huelga" por Palestina: no se puede hacer una huelga sin prepararla, no se puede combatir las armas del capitalismo sin desarrollar nuestras propias armas y, sobre todo, nuestros propios medios y métodos de lucha. Para ser capaces de luchar en el ámbito político y social, el camino pasa directamente por lo más pequeño e inmediato.
El camino inmediato es la LUCHA POR NUESTROS INTERESES como clase trabajadora, la lucha por el salario y contra los ritmos de trabajo, la lucha contra las imposiciones de la patronal y de su estado, la lucha por crear organizaciones de resistencia que se opongan efectivamente en la calle y en los tajos a la deriva reaccionaria, fomentando y construyendo la UNIDAD OBRERA por encima de todas las divisiones, de sexo, género, raza, edad o nacionalidad que el capitalismo intenta exacerbar.
Comité de solidaridad de los trabajadores (Valladolid) - octubre 2025
Intento de pogromo y razias contra los inmigrantes en Torre Pacheco
Una única salida: la lucha de clase, por encima de toda división nacional, étnica o racial.
En Torre Pacheco, Murcia, después de varias semanas de supuestos incidentes violentos, siempre achacados a inmigrantes marroquíes (varios de ellos bulos propagados por grupos de extrema derecha en redes sociales) se ha asistido a un “estallido racista” en el que centenares de vecinos del pueblo, acompañados por otros centenares de elementos de extrema derecha desplazados hasta allí para participar en los disturbios, se han enfrentado a inmigrantes marroquíes, yendo a buscarles a sus barrios, apaleándoles por la calle, atacando sus establecimientos, etc. Por su parte, los inmigrantes, especialmente los jóvenes, han respondido con contundencia, enfrentándose con los manifestantes y con la policía, dejando varios heridos y algún detenido. De hecho, si se hace caso a la prensa burguesa y a las no menos burguesas redes sociales, los elementos de extrema derecha que prometían una especie de limpieza étnica exprés en el pueblo habrían pagado en sus propias carnes su bravuconería y ni siquiera la ayuda de la policía, la Guardia Civil y la cobertura mediática dada a su favor habría evitado que alguno de ellos haya sido hospitalizado.
Estos sucesos no tienen nada de espontáneos. Desde hace semanas algo similar se venía fraguando: primero fue el frustrado intento de un grupo neo nazi de concentrarse frente al centro de menores de Hortaleza (Madrid), luego las manifestaciones contra la violación de una mujer por parte de un maliense en Alcalá de Henares (también Madrid), finalmente Torre Pacheco. Y durante todo este tiempo en varios pueblos y pequeñas ciudades de España han aparecido carteles llamando a la defensa de la “seguridad ciudadana” y a “combatir” a unos supuestos agresores marroquíes… Todo tiene el tono característico de una campaña premeditada, para la cual, desde hace tiempo, se lleva buscando únicamente un pretexto con el que desencadenar algo como lo de este fin de semana pasado en Murcia.
Torre Pacheco es uno de los pueblos con menor renta per cápita de España. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, ésta era en 2022 de 9.016 euros. Un dato efectivamente muy bajo si se tiene en cuenta que es uno de los pueblos agrícolas más importantes de la Comunidad de Murcia y que tiene una próspera industria centrada en la transformación agrícola y el sector hortofrutícola (tanto productos para el consumo nacional como destinados a la exportación). ¿Cuál es la explicación para esta aparente discrepancia? Que en Torre Pacheco, como en todo el arco del Sur mediterráneo, desde Almería hasta Murcia, se concentra uno de los estratos del proletariado peor pagados del país; de manera que la pobreza estadística de la región refleja, en realidad, una fortísima polarización social, una distribución económica sustentada en que una clase poseedora, fundamentalmente medianos y pequeños agricultores propietarios de la tierra y del capital necesario para explotarla, emplea a los jornaleros a cambio de salarios de miseria y hambre. La estadística da una visión equivocada de pobreza generalizada, cuando lo que existe es miseria proletaria y riqueza burguesa.
Más allá de esto, Torre Pacheco, como el conjunto del campo español, tanto el de interior basado en la agricultura extensiva como el de la periferia donde predomina el ultra moderno cultivo de invernadero, pasa por una profunda crisis que está haciendo que muchas empresas dejen de ser rentables, como consecuencia de la entrada en el mercado mundial de nuevos productores africanos y latinoamericanos. Así, desde 2012, la superficie cultivada en el pueblo ha caído un 52%, de casi 15.000 Ha. a muy poco más de 7 mil. De acuerdo con los datos que proporciona la Consejería de Economía murciana, esta disminución del cultivo apenas ha implicado un descenso del empleo en la agricultura, que ocupa en el pueblo, aproximadamente, a 14 mil personas, también desde 2012. Pero fuera de la agricultura, los últimos años han implicado un incremento considerable del nivel de ocupación y, por lo tanto, de descenso del desempleo: un 70% más de empleo en la industria, un 45% más en la construcción y un 50% en el sector servicios. Es por ello que el paro ha caído, en el municipio, un 60%.
Estas son las cifras oficiales, que sirven para mostrar, tomando como aproximación los datos de empleo, que la economía de Torre Pacheco padece dos influencias contrapuestas: por un lado, un ajuste entre sectores productivos que caracteriza desde hace años a buena parte del campo español, que hace poco rentable la pequeña producción agraria y que está liquidando empresas de este sector cada año. Por otro lado, una recuperación de la producción no agraria desde los niveles de la crisis de 2012 y como consecuencia, un aumento del empleo y de la consiguiente importación de trabajadores, vía inmigración legal y/o ilegal. Es una situación generalizada en todo el país: la recuperación económica, la supuesta “bonanza” capitalista, no se produce sin desequilibrios. Aparecen las fricciones entre sectores productivos que se reflejan en enfrentamientos entre diferentes estratos burgueses y pequeño burgueses. Por otro lado, la exigencia por parte del capital de una mano de obra muy barata, que padece unos salarios que son los únicos que permiten la rentabilidad de la inversión realizada, incrementa las tensiones sociales porque la burguesía logra aumentar así la competencia entre proletarios, dirigiendo hacia ese fin todos sus esfuerzos y recursos, propagando los enfrentamientos, dando cobertura a todas las corrientes nacionalistas, racistas y xenófobas… con el fin no de expulsar a esos inmigrantes, a los que tanto necesita, sino de disciplinar a los nuevos proletarios y hacer caer sobre ellos el peso del malestar social que el propio desarrollo capitalista genera.
¿Se quiere una explicación acerca de la violencia de estos últimos días? Ahí se tiene. La burguesía, sobre todo una burguesía como la española que históricamente sólo ha logrado mantener las bases de su competencia en el mercado internacional gracias a los bajísimos salarios del proletariado al que explota, requiere mano de obra importada con el fin de garantizar esos bajos salarios. La importa en contingentes legales o ilegales y, dentro del país, la priva de cualquier derecho, excepto el de ser explotada.
En los puntos más crueles y abyectos de este proceso, separa a niños de sus padres, encierra a menores con adultos, da vía libre a las organizaciones criminales dedicadas a la trata de blancas, a la extorsión y al asesinato para que hagan negocio… En definitiva, trata a los inmigrantes como animales. ¿Se extraña alguien, después, de cualquier tipo de violencia? Un solo grupo social es culpable: la burguesía, clase criminal por excelencia. Y esto vale tanto para la burguesía española, que hacina, reprime, maltrata y asesina a los proletarios migrantes como para cualquier otra, particularmente la marroquí, que desde hace décadas trata de mantener un control estricto sobre sus “súbditos en el extranjero” desarrollando un amplio sistema de espionaje y represión a través de las mezquitas y los elementos de la pequeña burguesía comerciante: ambas juegan un papel en el mercado de la explotación proletaria.
Los sucesos de Torre Pacheco han sido buscados y casi programados. Porque incluso en los momentos de relativo auge económico, de cierta -limitadísima- estabilidad, el capitalismo sólo puede existir creando desorden, caos y sufrimiento. Necesita este tipo de situaciones, estas razias alentadas y televisadas, para, por un lado, dejar salir la presión que se genera irremediablemente en su sociedad y que se trata de encauzar siempre hacia cualquier forma de violencia contra los proletarios; mientras por otro lado, necesita utilizar ese enfrentamiento, esa violencia, para disciplinar y someter por el miedo a los miles de nuevos proletarios que llegan a España para ser explotados en el campo y en la ciudad. Torre Pacheco les muestra su destino: trabajar en condiciones penosas y estar siempre sometidos a que, con cualquier excusa, se desencadene la violencia contra ellos. En este caso, ha sido una violencia “popular” (la de los hijos de la pequeña burguesía), pero siempre, en toda ocasión, es la violencia institucional y policial. Y esta política no es propia de uno u otro sector de la burguesía.
Toda la clase burguesa está de acuerdo con ella y la promueve jugando su correspondiente papel en su desarrollo. Los grupos nacionalistas tipo VOX y sus satélites callejeros, azuzan abiertamente los intentos de pogromos. Pero el gobierno de coalición PSOE – SUMAR deja hacer, permite la movilización de los grupos de extrema derecha, se niega a enviar a la policía y, cuando lo hace, les ordena reprimir a los inmigrantes que se defienden y no a los fascistas que pretendían “cazarles”. La confluencia, e incluso la coordinación técnica, entre todas las fuerzas de la burguesía es un hecho: los sucesos de Torre Pacheco no habrían tenido lugar si el Ministerio del Interior de Grande Marlaska (del PSOE), el mismo que ha mandado detener a más de 25 obreros del metal en Cádiz, no lo hubiera querido.
Los sucesos de Torre Pacheco se parecen, como dos gotas de agua, a los que tuvieron lugar en El Ejido hace 25 años. Entonces, un caso de violencia similar al de la semana pasada desencadenó días de persecuciones de trabajadores magrebíes, incendios de sus casas, intentos de asesinato… todo bajo la expectación cómplice de las autoridades, que también entonces veían necesario dar una lección a un proletariado al que querían enseñar qué significa realmente “convivir”. Pero entonces, hace 25 años, los proletarios de El Ejido y parte del Campo de Níjar respondieron con una fuerza que nadie esperaba: convocaron una huelga salvaje en toda la zona, abandonaron los puestos de trabajo y cortaron de raíz la violencia, al menos temporalmente. A la agresión que sufrían por parte de la pequeña burguesía local, dueña de tierras, fábricas y comercios, respondieron con el arma proletaria por excelencia: la huelga.
Por supuesto, la victoria de los trabajadores no fue permanente. Pararon las razias, cierto, pero la violencia siguió y sigue presente. Periódicamente llegan noticias de incendios de campamentos de chabolas donde viven los trabajadores, de violaciones a mujeres migrantes, de palizas a jóvenes… todos ellos actos de disciplinamiento ejercidos por la burguesía local para sembrar el terror sobre las masas proletarias.
Los proletarios de Torre Pacheco, como los de todas partes, ya sean nacionales o extranjeros, sólo tienen una vía para afrontar sucesos como los de estos días: la lucha de clase. Esta lucha significa reconocer que existen unos intereses comunes, por encima de raza, nacionalidad, sexo, edad… que unen a toda la clase trabajadora: la necesidad de resistir al capital, de imponerse ante sus exigencias, que siempre serán de más explotación y peores condiciones de vida. Pero también significa entender que la solidaridad de clase, el rechazo a colaborar con la clase burguesa dominante, con la patronal, con sus partidos, con sus fuerzas represivas, es un deber al que el proletariado nativo, el que disfruta de unas condiciones económicas y sociales mejores que sus hermanos de clase inmigrantes, no puede negarse. No puede (¡no debe!) solidarizarse en ningún caso con los intereses de “su” burguesía, no puede hacer frente común con “sus” empresarios, contra aquellos trabajadores que se encuentran en peores condiciones, esperando con ello mantener una situación algo mejor a costa del sufrimiento del resto de proletarios.
Lamentablemente, esta política de colaboración entre clases ha sido moneda común para el proletariado durante demasiado tiempo. Es por ello que algunos proletarios llegan a secundar las consignas racistas y xenófobas, en las que ven la continuación de esa solidaridad interclasista, de movilización junto a elementos de otras clases sociales, a las que están tan habituados. Es por ello, también, que la clase burguesa teme al proletariado migrante, que engrosa las filas de la clase trabajadora española pero que no disfruta de las ventajas de esa colaboración que se ha dado durante décadas: eso le hace más susceptible de revolverse contra las consecuencias de la explotación salvaje que padece y dar ejemplo de cuál es la vía al retorno de la lucha de clase.
¡Solidaridad de clase entre proletarios, nacionales y extranjeros!
¡Contra las razias y la violencia burguesa de todo tipo, una única vía: la lucha de clase!
13/07/2025
Partido Comunista Internacional
- Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program
Manifestación en Delicias contra el racismo institucional
EL RACISMO DIVIDE
A LA CLASE TRABAJADORA
En su búsqueda del máximo beneficio, la burguesía no duda en emplear cualquier forma de discriminación para afianzar su poder. El racismo es tratado por los poderes como un problema social para enfrentar a los trabajadores nacionales con los extranjeros, cuando realmente tenemos mucho en común, pues todos soportamos la explotación laboral del capitalismo a través del trabajo asalariado en cualquier país. De aquí o de fuera, somos la misma clase obrera.
El racismo es un arma del capital y el estado para dividir a la clase trabajadora. La burguesía es heredera de los antiguos poderes imperialistas y colonizadores y sus formas de dominio internacional a través de la guerra abierta y económica. Las burguesías de cada país se enfrentan o alían entre ellas según les convenga en esa guerra imperialista y de control regional que sólo les beneficia a ellos.
A la burguesía le dan igual los colores, los géneros o las nacionalidades. Sólo le importa una cosa: el DINERO. Pero sabe perfectamente que para mantener su dominio, la única forma de controlar a nuestra clase es creando división y fomentando la competencia y el individualismo.
Lo estamos viendo con la guerra de Ucrania, una guerra entre diferentes burguesías, donde se ha generado un tipo de refugiados de primera clase al que los países de la OTAN no dudan en ofrecer asilo. Mientras por otro lado, los refugiados que intentan acceder a la EUROPA FORTALEZA de países “pobres” (por ejemplo Palestina, Sáhara, Mauritania) son masacrados en el Mediterráneo. Los países del sur europeo (España, Italia, Grecia, los Balcanes) y países limítrofes como Marruecos y Turquía (que reciben millones de la Unión Europea (UE) por no dejar pasar a nadie) están generando una sangría continua contra nuestros hermanos y hermanas de clase. ¡No debemos permitirlo! Lo pudimos ver el 24 de junio de 2022 en la valla de Melilla: no se atreven: ni a decir una cifra exacta de las personas que ese día fueron asesinadas intentando saltar la valla para entrar en su Europa Fortaleza.
Las políticas de extranjería que ejerce la UE y países como España, solamente se dirigen a reforzar sus fronteras para controlar la entrada de las personas pobres que huyen de conflictos generados por éstos mismos países y sus empresas transnacionales. Nuestros hermanos y hermanas se pudren en campos alrededor de todo el Mediterráneo esperando poder cruzar la frontera al día siguiente o mueren al cruzar el mar. LA MUERTE DE NUESTROS HERMANXS SÓLO BENEFICIA A LA CLASE BURGUESA ¡YA BASTA!
Día a día, los medios de comunicación criminalizan a las personas migrantes, la patronal por su parte no para de quejarse de que necesita mano de obra migrante para muchos sectores, como el agrícola, y les somete a situaciones de abuso y explotación con total impunidad. Esto es una guerra contra los trabajadores de aquí y de fuera. Debemos luchar por unas condiciones dignas en todos los curros, da igual el origen de la persona, su género o su sector económico: TODOS SOMOS TRABAJADORES.
El racismo, el sexismo y la xenofobia son utilizadas desde el estado y el capital para dividirnos como clase obrera y ponernos los unos en contra de los otros. Así reducen nuestra fuerza y capacidad de cambio revolucionario para seguir manteniendo sus beneficios y sus privilegios de clase explotadora.
Ese racismo popular, de barrio o de pueblo que se está normalizando, es algo que las organizaciones de clase no podemos tolerar y que debemos combatir: destruir su propaganda, sus portavoces y contraponer a esos discursos racistas la solidaridad de clase y el apoyo mutuo entre personas que sufrimos la misma explotación asalariada ya sea en España, en Guatemala o en Marruecos. El capital nos esclaviza mediante el trabajo asalariado con la necesidad de tener que vender nuestra fuerza de trabajo para sobrevivir y el estado nos reprime para mantener su orden social, pues es el detentador de la violencia en exclusiva, permitiendo que el capital haga y deshaga a su antojo. Esto lleva implícito la condición común de las personas explotadas: tener unos intereses comunes por el mero hecho de estar sometidos al mismo sistema económico, vengamos del país que vengamos y tengamos el color que tengamos.
Mientras no caiga el capitalismo, el racismo y todas las formas de discriminación y deshumanización que alienta y genera, no podrán desaparecer. La lucha de clases la están ganando ellos, los ricos, la burguesía, la clase que lo controla todo y con ello se extiende el racismo y todas las formas de opresión.
La clase obrera debe luchar por sus propios intereses y luchar contra los que detentan el poder burgués sean éstos del color, del género y de la nacionalidad que sean. La unidad de nuestra clase debe traspasar fronteras y culturas, con respeto, conciencia y solidaridad, independientemente del país en el que trabajemos, e independientemente del jefe que nos dé las órdenes. Empecemos por luchar contra el racismo en nuestros barrios y pueblos.
¡COMBATAMOS EL RACISMO EN TODAS SUS FORMAS!
¡NUESTRO VERDADERO ENEMIGO NO VIENE EN PATERA, DIRIGE LA ECONOMÍA Y LA POLÍTICA PARA SU ÚNICO Y EXCLUSIVO BENEFICIO!
¡DE AQUÍ O DE FUERA, LA MISMA CLASE OBRERA!
POR LA UNIDAD OBRERA, LUCHA DE CLASE
Noviembre 2024/nº 328 Comité de Solidaridad de los Trabajadores
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| Campaña "de igual a igual" |
De un tiempo a esta parte, se están repitiendo las noticias y declaraciones de reaccionarios, fascistas y RACISTAS sobre el barrio de Las Delicias de Valladolid.
Desde la oposición al Centro de Refugiados en su día a las noticias recientes sobre la "delincuencia" vivimos una CAMPAÑA ORQUESTADA por diversos entes y grupúsculos reaccionarios que están intentando enturbiar la convivencia en el barrio con sus declaraciones y actos y a la cual están sirviendo también muchos medios de comunicación supuestamente independientes.
LOS ÚNICOS QUE SOBRAN EN LAS DELICIAS SON LOS RACISTAS
No es casualidad que todo esto venga del partido del moco verde, de la rojiparda falange obrera o de la autoproclamada Asociación de "vecinos" de Delicias sita en el Paseo San Vicente, una asociación pantalla para los postulados reaccionarios y derechistas que se creo desde afines al PP y que actualmente parecen fagocitar los de VOX.
Así las cosas, ante la publicación de una reciente noticia que sugiere que la delincuencia en el centro es mucho mayor que en las Delicias (https://www.
Los
datos de las intervenciones de la Policía Municipal en lo que va de año
desmienten la mayor. Y es que el liderazgo
absoluto de la delincuencia de la ciudad no se lo lleva ninguna barriada
ni ningún extrarradio, sino la flamante zona centro, o lo que es lo
mismo, el ‘Distrito 5’ como lo denomina la división territorial del
cuerpo policial. Esa zona, compuesta por "todos los barrios del casco
histórico", como detalla el organismo, se lleva el 27,83% de las
detenciones realizadas en la ciudad en lo que va de año, y el 39,43% de
las denuncias.
El
Distrito 1, que agrupa los barrios de Las Delicias, Pajarillos, Buenos
Aires, Las Flores, Pinar de Jalón, Ciudad de la Comunicación y Polígono
de Argales, concentra un total de 86 detenciones en lo que va de año, el
26,3% de todas los de la ciudad, y 2.227 denuncias, por detrás de los
distritos 2 y 3. Concentra también el mayor número de intervenciones
policiales si se agrupan las de todo tipo, con 11.533 en lo que va de
año, el 26,09%. Pero lo que también concentra, y no leemos en estos medios "libres", son las mayores cotas de POBREZA y MARGINACIÓN.
Según
el concejal de Salud Pública y Seguridad Ciudadana, Alberto Toquero, en
Las Delicias se ha incrementado la presencia policial y ello ha
contribuido a "reducir la tensión". Según los medios, existe un debate sobre si es la inmigración la que incrementa la
inseguridad. Pero esto no es un debate: es PROPAGANDA RACISTA de principio a fin, como cuando el propio concejal de seguridad (de VOX), defiende que Delicias es un barrio donde «se ha
producido un cambio en la población y en las costumbres», y asegura que
la inmigración ilegal impacta en otros servicios municipales, como el de
limpieza. SUS PREJUICIOS Y SU IDEOLOGÍA RACISTA son la base de estos comentarios, los medios que dan voz a esta ideología sin contrastar la realidad son cómplices del RACISMO y del FASCISMO que estos partidos promueven.
DELICIAS ANTIRRACISTA
El barrio de las Delicias de Valladolid es un BARRIO DE MIGRANTES (desde su fundación con gente proveniente del éxodo rural de las provincias limítrofes hasta hoy cuando la inmigración proviene de muchos países de nuestro entorno -pobres o más pobres que España-).
Hoy sigue siendo un barrio de migrantes, que suma nuevas vecinas, nuevos vecinos junto a quienes luchamos por más derechos y dotaciones públicas para toda la población que convivimos y conviviremos en el barrio, independientemente de nuestro lugar de origen, pues solo así romperemos las espirales de pobreza, de falta de futuro, y construiremos una sociedad mejor.
"La migración que nos ha construido y nos construye es un hecho y un derecho universal, y nadie debería tener que recurrir a ella por obligación, mucho menos porque su vida corra peligro. Como vecinas y vecinos del barrio obrero de Delicias, reivindicamos nuestra identidad basada en nuestra diversidad, y exigimos que se habiliten medidas inmediatas y apropiadas para acoger a las personas que solicitan refugio." (ver: Manifiesto de acogida Delicias: https://www.deigualaigual.net/denuncia/2023/2769/manifiesto-de-acogida-en-delicias-da-delicias/).
La policía desmiente a los racistas, ¿y qué más les da a ellos si lo importante es LA PROPAGANDA?
Una mentira repetida 100 veces puede convertirse en verdad (pensaba Goebbels) y eso es lo que los racista están haciendo: repetir hasta la saciedad los tópicos racistas, mover el avispero y recoger los frutos del odio que esparcen.
Así las cosas, hasta la superintendente jefa de la Policía Municipal de
Valladolid, Julia González Calleja, ha negado
las declaraciones de García Gallardo (el homínido) sobre que sea "la época más conflictiva" del
barrio. Preguntado el cuerpo policial sobre las
actuaciones en el barrio en lo que va de año, responde: "De las 135
comparecencias en la Comisaría de Policía Nacional tramitadas por los
Policías Municipales del Distrito 1 (Las Delicias), se han producido 87
detenidos. La mayoría están en una franja de edad de entre los 25 y 45
años". Por tipología delictiva, la clasificación de las
intervenciones penales son las siguientes en lo que va de año: tres
detenciones por atentado a agente de la autoridad; cuatro por busca y
captura; tres por daños en vehículos particulares; doce por delitos
contra la seguridad del tráfico; cinco por drogas; quince por hurtos y
robos; otros quince por intentos autolíticos; 27 por malos tratos o
relacionados con órdenes de alejamiento; 20 por peleas y agresiones;
siete por robos en vehículos y 24 por otras conductas delictivas.
En
lo que se refiere al último ejercicio cerrado, según consta en la
memoria de la Policía Municipal de Valladolid, referida al ejercicio
2023, no se aprecia un número superior de intervenciones de la Policía
local en el distrito 1. La memoria las cifra en 12.877 durante todo el
año, mientras que en el distrito 2 y en el 3 fueron más abundantes
–13.130 y 14.202, respectivamente–. Tampoco hay mucha diferencia cuando
se trata de intervenciones que tienen como origen actos que pueden
constituir delito. Así, aunque las comparecencias en Comisaría son
claramente superiores en los distritos 1 y 2 que en el 3 y el 4, aunque
casi siempre gana en número la zona centro, el distrito 5, donde se
concentra gran parte de la población sobre todo en fin de semana.
Así,
mientras se registraron 205 comparecencias en Comisaría en el distrito
1, hubo 217 en el 2; 125 en el 3; 141 en el 4 y 291 en el 5. Si se habla
de consumo de drogas, se registraron 152 actuaciones en el 1; 160 en el
2, y muchas menos en el 3 (74) y en el 4 (83), pero ganó de plano el 5
con nada menos que 408, es decir, de nuevo, el centro.
En actuaciones por hurto o robo, una de las
conductas que más preocupan al vecindario, la Policía Municipal registró
22 en el barrio de Delicias en todo el ejercicio 2023, precisamente el
registro menor de la lista. Las otras zonas anotaron 75, 36, 42 y 66,
respectivamente. Delicias también fue la menos problemática en cuanto a
indigentes, con 9 sucesos en 2023 frente a los 27 del distrito 2, otros
27 del 3, 36 del 4 y 79 del 5. Tampoco fue Delicias parte del
distrito con más actuaciones de protección (1.458 frente a 1.334, 2.014,
1.015 y 1.964 del resto de distritos, respectivamente), ni siquiera en
el apartado de ‘Varios’, donde los distritos anotan 1.842, 1.754, 1.096,
1.345 y 3.085 actuaciones, respectivamente. Como se ve, la zona centro
también gana en conflictividad en este ámbito.
Pasando completamente de lo que dicen las cifras, el
presidente de la Asociación de Vecinos instrumentalizada por VOX ha vuelto a "alertar" sobre la situación «preocupante» que, a su juicio, atraviesa el
barrio. "No pensaba
que fuera a tener tanta repercusión" confiesa Trapote en respuesta a
este periódico, refiriéndose al documento. Tanta, que en ella se basó
Gallardo para pedirle a Mañueco que se diera una vuelta por el barrio
para "darse cuenta de la realidad". Unas palabras que se reprodujeron
hasta la saciedad en las redes y los medios de comunicación. Y es así como se crea la opinión pública: un afín a VOX denuncia con su racismo lo que no se corresponde con la realidad, el portavoz de VOX lo denuncia en las Cortes y TODOS LOS MEDIOS SE SUMAN a esta propaganda, haciendo el juego a la extrema derecha. Luego dirán que no sabían o que no lo veían venir...
Así, el propio medio del que extractamos esta información, publicaba esta perla de declaración del tal Trapote sin despeinarse: "Al amigo Canales le
diría que solucionara toda la inmigración ilegal que tenemos, que se
vaya a su casa otra vez. Si no quieren convivir con nosotros, que se
vayan. Nadie los obliga a estar aquí", concluye. ¿NO ES ESTO RACISMO? ¿no es esta la antesala del fascismo que viene?
Pues ya sabemos quien está promoviendo este odio, tanto a nivel político, como mediático... y también sabemos a quien sirve la división y el racismo y CÓMO COMBATIRLO:
"Día a día, los
medios de comunicación criminalizan a las personas migrantes, la
patronal por su parte no para de quejarse de que necesita mano de obra
migrante para muchos sectores, como el agrícola, y les somete a
situaciones de abuso y explotación con total impunidad. Esto es una
guerra contra los trabajadores de aquí y de fuera. Debemos luchar por
unas condiciones dignas en todos los curros, da igual el origen de la
persona, su género o su sector económico: TODOS SOMOS TRABAJADORES.
El
racismo, el sexismo y la xenofobia son utilizadas desde el estado y el
capital para dividirnos como clase obrera y ponernos los unos en contra
de los otros. Así reducen nuestra fuerza y capacidad de cambio
revolucionario para seguir manteniendo sus beneficios y sus privilegios
de clase explotadora".
(ver en este mismo blog: El racismo divide a la clase trabajadora: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2024/11/el-racismo-divide-la-clase-trabajadora.html)
¡COMBATAMOS EL RACISMO EN TODAS SUS FORMAS!
¡DE AQUÍ O DE FUERA, LA MISMA CLASE OBRERA!
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Otras informaciones:
> https://www.deigualaigual.net/denuncia/2023/2769/manifiesto-de-acogida-en-delicias-da-delicias/
> https://www.cntvalladolid.es/la-ley-de-extranjeria-mata-accion-contra-la-xenofobia-en-valladolid/
> https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2024/07/valladolid-violencia-policial-y-racismo.html
CONTRA LA MANIPULACIÓN POLÍTICA
Las últimas noticias aparecidas en prensa (último cero y medios locales) sobre que "LOS VECINOS" (sic) del 29 de octubre exigen que comiencen las obras ESTÁN DANDO PÁBULO A UNA MANIPULACIÓN de gran calibre que no estamos dispuestos a tolerar.
NO defendemos al ayuntamiento -ese no es nuestro papel-, pero sí DEFENDEMOS A LOS HABITANTES Y A LXS VECINXS, A TODXS LXS VECINOS, y no vamos a hacer el juego a quienes pretenden confundir en estos momentos con manipulaciones burdas y un discurso rayano en la xenofobia y el racismo.
Estamos porque las obras se hagan bien y para eso las prisas no son buenas.
Los plazos están claros, los habitantes lo saben. Se ha comenzado por un bloque, luego se ha seguido por otro, y el resto empezarán en breve según se ha dicho. ¿Por qué ahora estas prisas?
LA SINCERIDAD ES NUESTRA HERRAMIENTA, le joda a quien le joda:
Hay gente, vecinos algunos (pero otros no) que participan de la Coordinadora contra el narcotráfico y sus alrededores, que tienen un problema con los gitanos. Nosotros no.
Tenemos un problema, y muy serio, con quien trafica con drogas duras en nuestro vecindario. Y no lo toleramos ni lo vamos a tolerar. Pero para la gente que ha convocado el problema no está en que las obras "no hayan empezado" (porque han empezado y es evidente, solo hay que pasar por Faisán o Cigüeña) sino en que no se va a producir la "limpieza" que ellos quieren. Por eso hablan de que viven "en la basura". Si realmente vivieran en el 29 de octubre, dirían que viven en la miseria, con humedades, con pobreza, sin recursos,... ¿¡pero en la basura?? ¿A qué llamáis basura? ¿A la que vosotros mismos bajáis a esas calles para que parezca más?
Hay un problema real de recogida de basura en este barrio y de falta de civismo. Cierto. Pero eso no se combate echando a la gente que no te gusta (que es lo que quieren estos), sino con educación, con trabajo, con mejores sueldos, con más servicios sociales, con más lucha y más implicación vecinal en el barrio. Y con un servicio de recogida de basura eficiente que trabaje en la Zona Este igual que en el Centro. Cosa que, la verdad, ha sido más rara que otra cosa. Porque todos sabemos que el problema real es UN PROBLEMA DE CLASE. Pero en vez de juntar a la clase, a los proletarios y excluidos, VOSOTROS SEMBRÁIS LA DIVISIÓN CON VUESTRO POLITIQUEO Y VUESTRA DEMAGOGIA de mierda.
Por eso, nosotrxs, ANTICAPITALISTAS y DESCONTENTXS DE PAJARILLOS, que hemos sido los primeros en denunciar la situación del 29 de octubre y todo lo que supone que las obras no empiecen (y así lo hicimos en junio cuando se debían aprobar los presupuestos que ahora se están empeando a ejecutar mediante un documental que muchos vecinos han podido ver a estas alturas), no apoyamos en ningún caso ni vamos a asistir a la concentración convocada mañana en la plaza mayor ni a ninguna protesta que pretenda fomentar el racismo y la división entre el vecindario. Mirad a ver en InmoEsgueva, que seguro que hay uno que os apoya.
BASURA ES EL FASCISMO. BASURA ES EL RACISMO.
BASURA ES LA MANIPULACIÓN MEDIÁTICA E INFORMATIVA.
BASURA SON LOS POLÍTICOS RECUPERADORES.
> Documental EN LAS AFUERAS, sobre Pajarillos y el 29 de octubre: http://valladolorenlosaudiosyvideos.blogspot.com.es/2017/06/valladolid-documental-en-las-afueras.html
> Amplio respaldo vecinal a la reforma del 29 de octubre: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com.es/2017/06/valladolid-amplio-respaldo-vecinal-la.html> Las asociaciones discrepan sobre la rehabilitación: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com.es/2016/02/valladolid-las-asociaciones-de.html
> Preguntas sobre la rehabilitación urbana del 29 de octubre: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com.es/2015/10/valladolid-preguntas-sobre-la.html
> Resumen de la concentración: http://ultimocero.com/noticias/2017/09/27/los-vecinos-del-29-de-octubre-protestan-ante-el-ayuntamiento-por-el-retraso-de-las-obras-de-rehabilitacion/
DE NIÑOS EN PELIGRO A NIÑOS PELIGROSOS
El miércoles día 9 de marzo un grupo de gente adulta se organiza para ir tras los niños que viven
en la calle en Melilla, armados con esprays pimienta, bates de béisbol, pistolas –supuestamente de fogueo-, hierros, cuchillos y palos con clavos teniendo como objetivo propinar palizas a los chavales.
Yendo a los lugares en los que duermen y esperándolos en espacios por los que habitualmente están.
Estos hechos se han repetido durante los días jueves 10, viernes 11, sábado 12, domingo 13 y lunes 14 de marzo.
Por lo que dicen los niños, es que hay varios grupos de gente que se dedica a ir de ‘caza’ tras los
chavales, de diferentes barrios y zonas de la ciudad. La mayoría acuden encapuchados y en vehículos
para agredirlos y huir sin ser interceptados.
Estos hechos los hemos denunciado a través de las redes sociales la Asociación Harraga y la ONG
PRO.DE.IN. y se ha puesto en conocimiento de las autoridades pertinentes ya que los niños se encuentran en absoluto desamparo, estado de vulnerabilidad y desprotección, siendo perseguidos brutalmente. Las consecuencias hasta el momento son un brazo roto y varios cortes.
Por un lado, en la red social “Facebook” en concreto en diferentes grupos ‘ciudadanos’ privados
como Denuncias ciudadanas de Melilla “el regreso 2”, Denuncia skatepark – Melilla, Denuncias ciudadanas y sus mentiras, y, Denuncias ciudadanas democráticas de Melilla felicitan a los grupos organizados que se dedican a perseguir a los niños para propinarles palizas, incitando al odio y a la xenofobia así como a la violencia. Por otro lado, los periódicos locales como son El Faro y Melilla Hoy durante estos días se han dedicado a difamar y criminalizar una vez más a los niños, utilizando títulos en portada indiscriminadamente afirmando palabras de la ONG PRO.DE.IN. que no son reales y aportando información fuera de contexto, influyendo y favoreciendo de esta manera en el pensamiento existente en la ciudad al aportar información distorsionada y negativa sobre los niños.
Esta situación es inadmisible e intolerable, en los cientos de comentarios violentos y racistas
existentes llegan a referirse a la película de “La Purga”, en la cual hay un día al año en el que cada persona puede matar a quien quiera sin repercusión alguna. La situación vivida en la ciudad es realmente tensa, las persecuciones y palizas se siguen repitiendo. Esto no se conoce fuera de los 12km que tiene Melilla. Queremos dar voz a los que silencian, mostrar las injusticias que ocurren diariamente, como la gente de este lugar muestra su odio, incita a la violencia y no sufren repercusiones. Valorando que la situación cada vez es más grave y latente pudiendo desencadenar en consecuencias aún más graves como puede llegar a ser una muerte.
#NADAVALESIHAYUNNIÑOENLACALLE
#NOALASPERSECUCIONES#STOPVIOLENCIA






