LA REPRESIÓN AVANZA…
si no se la combate
La presión (y la represión) contra la clase trabajadora no solo no cesa, sino que va en aumento en los últimos años. Desde la pandemia, los precios de los bienes de primera necesidad (alimentos, transporte) no han dejado de crecer. Solo los alimentos han subido un 37% en estos últimos 5 años. La vivienda se está convirtiendo en un bien inaccesible, con subidas enormes en ciudades como Valladolid, con un acumulado de más del 25% en los últimos 6 años. El auge de las políticas de extrema derecha y de la deshumanización es otra cara de larepresión creciente. El sistema se intenta perpetuar, golpeando a diestro y siniestro contra los trabajadores a los que explota cada vez más para obtener unos beneficios en liza ante el incremento de las tensiones internacionales y la competencia extrema entre capitalistas.
Ante esta situación, aparte de asistir al enésimo intento de revitalizar el mito de la "democracia
parlamentaria burguesa" como herramienta para elcambio social hoy, observamos como principal argumento movilizador, de todos aquellos partidos, organizaciones y colectivos que se sitúan en lo que se llama la izquierda del PSOE, el llamamiento a la unidad de la izquierdapara frenar el avance del fascismo. Pero, ¿Unidad, entre quiénes? Y quizá lo más importante ¿unidad, para qué?
El actual gobierno de coalición más conocido como "el gobierno más progresista de la historia" tiene un vicio desde su origen. Por si había alguna duda de las servidumbres hacia la burguesía de partidos que se denominan de 'izquierdas", tanto para su investidura como para la aprobación de cualquier ley que se quiera promulgar fueron necesarios los votos de partidos de derecha que podemos denominar de burgueses directamente (PNV, JUNTS). Así, la capacidad transformadora delas políticas de este gobierno se encuentra limitada no por lo posible si no por lo permitido. Puede que así se explique que la medida estrella de la legislatura, las continuas subidas del SMI ha resultado una medida precaria y escasa que no ha paliado los efectos de la inflación. Lo confirman los datos macroeconómicos (los de
las grandes empresas y capitales) que arrojan cifras récords mientras que cada vez es más difícil llegar a fin de mes para la clase obrera con el salario medio.
También se explica la tibieza con la que se ha afrontado el que se ha convertido en uno de los
problemas principales para la población, que en su mayoría está compuesta por la clase trabajadora, el acceso a la vivienda. Mientras, se permite una campaña que convierte la ocupación en un tema de actualidad, promovida por intereses del sector inmobiliario, que busca blindar la propiedad privada para poder especular con ella, se promete recuperar la inversión en vivienda pública, abandonada desde hace años, y se proponen medidas de escaso impacto, porque la mayor capacidad en cuanto a normativa inmobiliaria recae en ayuntamientos y comunidades autónomas (de derechas). Y por
supuesto una herramienta como la expropiación ni se plantea porque, como ya hemos dicho, el límite no es lo posible si no lo permitido.
La presión que sufrimos se ha multiplicado, con la carestía de la vida y el estancamiento (la bajada real) del salario obrero. A esta presión se suma el aumento imparable de la represión. Las movilizaciones de los trabajadores en estos tiempos han conllevado golpes represivos de importancia que buscan aislar a los sectores combativos y anular la capacidad de lucha del proletariado.
El caso de las 6 de la Suiza supuso la detención de 6 trabajadores por realizar, simplemente,
piquetes informativos y concentraciones legalizadas. La condena a las mismas fue una condena y un aviso a toda la clase trabajadora. El reciente indulto de las 6 de la Suiza nos enfrenta a la paradoja de que "el gobierno más progresista de la historia", cuyos componentes no dudan en pedir la unidad de la "izquierda" para detener el avance de la ultraderecha, no parece tan interesado en esa unidad cuando
es movilizada para defender sus intereses de clase y extender la lucha obrera. Pese a que lo más incomprensible del caso de las 6 de la Suiza es la sentencia, este procedimiento judicial fue posible en virtud de la ley mordaza que permite actuaciones policiales que criminalizan la protesta, esa misma ley mordaza que llevamos dos legislaturas esperando a que sea derogada (parece que a los "progresistas" les cuesta lo mismo que a los fascistas renunciar al control social). Una vez criminalizada la protesta, se judicializa y se condena, solo es necesario activar el mecanismo. Cuando el caso resulta tan burdo y exagerado como este rápidamente se vuelve mediático y obliga a un gesto publicitario como es el indulto gubernamental, que implica, no lo olvidemos, admitir la comisión de un delito (en este caso desarrollar protestas sindicales), no sin antes haber pasado unos meses teniendo al menos que ir a dormir a prisión para que lo pienses la próxima vez que pretendas rebelarte.
La detención de 16 trabajadores en Puertollano, acusados de desórdenes y atentado, tras las movilizaciones y la huelga del metal en la provincia de Ciudad Real, supuso un paso más en la escalada represiva. Los compañeros están obligados a declarar este julio. La policía entró en las factorías amedrentando a todos los trabajadores y deteniendo a 16 por hechos que difícilmente
pueden ser demostrados. Pero el aviso está hecho.
Este aviso "a todo el que se mueva" se asocia a una práctica que no por habitual debemos dejar de denunciar: las listas negras y los despidos disciplinarios. Las listas negras han sido recientemente denunciadas mediante acciones diversas (concentraciones, ocupación de grúas) por los trabajadores de Navantia y las subcontratas del metal de la Bahía de Cádiz. Estas mismas LISTAS NEGRAS han sido utilizadas y aplicadas contralos huelguistas de Saeta Die Casting en Valladolid donde se
efectuaron 10 despidos a dedo que se ejecutaron sobre compañeros señalados en la última huelga que tuvo lugar en la fábrica. Las listas negras son la cara amarga de una realidad constante: los ERES y los despidos, que también son represión y de la que más nos afecta. La mentalidad burguesa se ha
instalado en buena parte de la sociedad y de la clase (y esto también es producto de la represión capitalista) y no se ven muchos de los hechos represivos cotidianos: un fin de contrato es un despido, una regulación temporal de empleo es un despido. Y todo esto se produce con la aquiescencia de los sindicatos vendidos que firman ERTES, ERES, despidos y convenios a la baja (como hemos visto recientemente en Renault).
Todos estos hechos son una pequeña parte de la presión y la represión crecientes contra la clase
trabajadora organizada. Frente a esto, la movilización debe ser constante. Pero no solo. Debemos trazar sendas de confrontación con el estado capitalista, gobierne quien gobierne. Porque ningún partido burgués defiende a la clase trabajadora. Porque todos los partidos de la burguesía están para defender el sistema capitalista.
Los trabajadores debemos organizarnos. Extender el internacionalismo, el antirracismo y la solidaridad de clase, por encima de sexos, razas, edad, origen y todas las divisiones que nos quieren imponer. Fomentar la lucha y la acción obrera, directa e independiente, con medios y métodos de clase. Crear cajas de resistencia y organizaciones permanentes contra la represión. Fomentar asambleas decisorias y dar un paso al frente:
FRENTE A LA REPRESIÓN DEL ESTADO CAPITALISTA, DE LOS EMPRESARIOS Y DE LOS PERROS QUE LES DEFIENDEN,
LA LUCHA Y LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA.
Comité de Solidaridad de los Trabajadores. JUNIO 2026 / 334
PALESTINA:
RECORDAR y NO OLVIDAR
Hoy en día se escucha muchas veces que “dato mata relato”. Nuestro relato dice que el que mata es Israel, que el que sigue torturando es Israel y que el genocidio se sigue perpetrando ante los ojos de todo el mundo, y cuando se habla de ello, es de forma muy esporádica y muy sutil.
Existen datos, pero para los defensores del Estado de Israel, todos los datos sobre palestinos muertos o niños sepultados bajo los escombros, que no provienen del Estado de Israel, son datos de terroristas, datos de Hamás, utilizados con fines propagandísticos. Si aún tenemos que acudir a los datos para horrorizarnos, es que no hemos entendido nada de este mundo. Un solo asesinato sistemático, un solo represaliado, un solo exiliado forzoso del pueblo palestino, una sola familia separada entre sí, sería motivo suficiente para tomar partido por este pueblo oprimido y por su lucha por una vida y un futuro sin opresión étnica, política y económica, en su propia casa.
Sabemos que empresas y entidades colaboran, comercian, participan o son propiedad de grupos capitalistas que se llenan los bolsillos directamente (mediante la venta de armas y medios de destrucción) o indirectamente (mediante inversiones en un futuro que prevé la erradicación de los palestinos de Gaza y Cisjordania). Carrefour, el Real Valladolid o Vitaldin (la antigua Dulciora) son algunos ejemplos de estas empresas en nuestra ciudad, una muestra de que el dinero manchado de sangre no huele mal y de que en el capitalismo las ganancias se obtienen, incluso mediante el genocidio.
Denunciar su colaboración, su silencio, aquiescencia o su apoyo abierto al genocidio, dejando de contribuir a su enriquecimiento, debería ser una postura de pura humanidad. Al igual que las protestas masivas en las calles y la presión sobre los políticos. Pero, aún así ¿es suficiente? ¿Cómo generar verdadero impacto con nuestras acciones frente a las élites políticas para que no vuelvan siempre a las palabras vacías, la hipocresía, los gestos sin significado? Si hoy en día somos débiles, ¿cómo podemos pretender influir en las relaciones entre Estados a nivel planetario, impedir genocidios, guerras, asesinatos de personas como nosotros en otras partes del mundo? Los ricos y las élites no son quienes mueren en los bombardeos ni quienes son enviados al frente a defender sus intereses.
Debemos recordar y no olvidar a los muertos. Debemos hablar de solidaridad de clase, de internacionalismo, de antiimperialismo (correcto), pero estas palabras se enfrentan a la dureza de la realidad material. El capitalismo es el culpable de este genocidio, el capitalismo por partes y en su conjunto como sistema criminal.
Ha habido esfuerzos en buena dirección, como el de los trabajadores portuarios de Francia, Italia y Grecia para boicotear la carga y descarga de material destinado a Israel, lo que tuvo un impacto directo en su guerra contra los palestinos. Pero son solo pequeñas chispas y se limitan a una sola zona.
La clase trabajadora, el proletariado, el pueblo «sin reservas», tenga trabajo o no, es un sujeto planetario, pero sin comunicación ni coordinación internacional. Estamos divididos por el individualismo, la ideología democrática, los diversos nacionalismos reaccionarios, el racismo, la arrogancia del mundo occidental... y esta división está siendo fomentada desde el poder para perpetuarse.
¿Qué podemos hacer? Podemos continuar con el boicot a nivel individual o con pequeños gestos... o podemos organizarnos, por encima de las categorías en las que nos dividen y con las que nos enfrentan, organizarnos juntos y entrar realmente en la lucha, en nuestros barrios, nuestras calles, aulas y puestos de trabajo; enfrentarnos a los capitalistas que causan y se benefician de las guerras y del genocidio del pueblo palestino, a nivel nacional e internacional, a los planificadores del nuevo orden mundial —que incluye el exterminio de etnias y de poblaciones en zonas de interés para el lucro capitalista o por motivos de guerras entre Estados, así como a la represión desatada en el interior—. Pero para luchar y organizarnos, debemos combatir lo que es, realmente, su mayor triunfo: nuestra desunión.
Hacemos un llamamiento a la clase trabajadora, a los proletarios, a las masas sin recursos, a las etnias oprimidas de todos los lugares, para que se den cuenta de que en Palestina se está produciendo una matanza, un genocidio, y que necesitan nuestra ayuda «desde fuera»: que toda la explotación laboral, la miseria, la opresión, los asesinatos y las guerras en el capitalismo solo existen porque no hemos sido capaces de unirnos, de luchar juntos, más allá de las naciones, las razas y los géneros, por un mundo sin élites parasitarias, por un mundo en el que cada una de nuestras acciones no fuera un paso hacia el enriquecimiento de otros, sino que nos desarrollara y elevara a todos, como seres humanos auténticos, como comunidad humana.
Solidaridad con el pueblo palestino: basta ya de asesinatos, basta de genocidio.
¡A la lucha! ¡Para que los palestinos puedan vivir como personas y no como animales destinados al matadero!
¡A la lucha! ¡Para que vivamos como personas con una vida plena donde queramos vivir, y no seamos tratados como objetos andantes destinados a la explotación y a la opresión en beneficio de los capitalistas!
Marzo 2026 / 333 -
Comité de Solidaridad de los Trabajadores
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| Fotografía de Rizel Abdel Jawad @rizek_eldremle |
Explotación laboral a los docentes
de la Universidad de Valladolid (UVA)
La universidad, ya desde su formación religiosa medieval, es una estructura al servicio de las élites, en concreto actualmente, de las élites dominantes del sistema capitalista. Así, a nadie puede extrañar que la universidad se rija por las mismas directrices que cualquier empresa. La explotación en la UVA es un hecho, pero no igual para todos.
El cálculo del salario del profesorado se basa en dos variables: el régimen de dedicación y la categoría laboral. Veamos:
Régimen de dedicación. Se refiere a las categorías de docentes en la Universidad de Valladolid, donde el número indica la dedicación semanal en horas de clase y tutorías por contrato. Por ejemplo, un régimen típico es el “3+3”, que implica una dedicación de 3 horas de clases y 3 de tutorías semanales, que suponen un equivalente de 9 créditos (ETCS) al año. El régimen “4+4” equivale a 12 ETCS al año, y así sucesivamente.
Categoría laboral. Vienen especificadas en las tablas salariales y son públicas a través del portal de transparencia. Sin embargo, los contratos sustitutos y derivados de convenios con la Fundación de la Universidad de Valladolid y otras empresas privadas no se contabilizan.
La carga de trabajo se estima a partir del régimen de dedicación. Al igual que un profesor de instituto o un maestro, tiene una serie de horas de permanencia en el centro, de docencia directa, también hay horas reconocidas de preparación, corrección, tutorías, etc. Por ejemplo, un profesor asociado con una dedicación de 4 horas semanales (“2+2” = 4 ETCS) tendría una capacidad docente de 120 horas anuales (30 × 4 = 120). La ley, a partir del curso académico 2024-2025, establece una horquilla de capacidad mínima y máxima lectiva de 120 a 240 horas, respectivamente.
¿Y la investigación? Además… quedan... horas extras “infinitas” echadas por los trabajadores sin regulación alguna, derivadas de la autoexplotación y la competitividad que domina en el sistema capitalista. A los funcionarios no se les exigen horas de investigación, sino que se les premia con complementos salariales por hacerlas, mientras que a los más jóvenes se les presiona curricularmente, no en vano muchos creen que esto es “una vocación”. Existe además un desequilibrio generacional derivado de la extensión del modelo ultraliberal (Plan Bolonia) y de los rankings de universidades que fomentan la competitividad al máximo. En 1980, publicar artículos de investigación era algo excepcional; ahora, es el pan que da de comer para los méritos y las acreditaciones.
Buena parte de la carga investigadora de la UVA se basa en contratos laborales y externalizaciones que dependen de la empresa privada. Por una parte, a través de ayudas públicas competitivas para investigación. Por otro, y en mayor medida, a través de contratación “pública” a través de la Fundación de dicha universidad (FUVA) o los Institutos (como el IOBA), de equipos en el parque tecnológico (una empresa privada de facto), cuyos jefes son funcionarios públicos (profesorado titular). Un tejemaneje o chiringuito que daría para un texto de varias páginas. Según los últimos presupuestos, la UVA gestiona 4 de los 22 millones de euros en proyectos de investigación europeos e internacionales, siendo el resto gestionado por la Fundación (FUVA).
Evaluación curricular. Por simplificar, diremos que todas las universidades evalúan con criterios parecidos siguiendo la estructura de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). Esta estructura evalúa todo lo que es susceptible de valor académico. Desde artículos de investigación, docencia, libros, capítulos de libro, contribuciones a conferencias, asistencia a congresos, generación de material docente, programas de radio, etc. Es la forma de homogeneizar objetivamente el formato de los currículos. La ANECA es el organismo que se encarga de acreditar si puedes dar clase como profesor ayudante doctor, contratado doctor, titular, catedrático o en una universidad privada.
La moneda universitaria: así, llegamos a los méritos. Efectivamente, los y las trabajadoras en el sector universitario “canjean” su actividad en forma de puntos dentro de las categorías evaluables por la ANECA, intentando obtener la mayor cantidad en el mayor número de categorías. Esto da lugar, como no, a mala praxis y dependencias interpersonales para conseguirlos, al clientelismo y la endogamia descaradas.
En la Universidad, existen tantas o más categorías salariales que en una empresa como RENAULT. En lo que al profesorado se refiere, algo más de 1000 trabajadores son funcionarios fijos, más de 1800 son temporales en diversas situaciones (contratados, ayudantes, sustitutos, asociados)… a lo que hay que sumar el Personal de Administración y Servicios (administrativos, limpieza, mantenimiento) y otras actividades que están externalizadas y/o subcontratadas. Al final, los únicos que están bien son los fijos con antigüedad, mientras que los temporales, sustitutos, asociados y ayudantes se encuentran en situaciones de alta precariedad: 2 de cada 3 profesores son precarios, con contratos temporales y siempre pendientes de méritos y acreditaciones. La casa de la ciencia la llaman: la ciencia de la explotación capitalista, debe ser.
Dos noticias recientes han puesto el foco de atención en la universidad de Valladolid. Primero, la noticia del 26 de septiembre sobre la sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia, que considera que el personal temporal tiene el mismo derecho que el fijo a cobrar los complementos salariales de quinquenios y sexenios. Por ello, la UVA se verá obligada a abonar entre 250 y 550 euros más al mes a 287 de sus trabajadores (casi 1.2 millones de euros anuales). Segundo, los hechos del 10 de octubre, cuando cuatro sindicatos (CSIF, UGT, CCOO, y STECyL-i) se concentraron en el interior del Palacio Santa Cruz para pedir la dimisión del catedrático en química física y actual rector, Antonio Largo Cabrerizo, por la “falta de dignidad salarial” del personal docente e investigador, que achacan a la desastrosa gestión del equipo rector de la institución académica.
La desigualdad salarial es notoria. Por ejemplo, se está tolerando que un profesor sustituto, un asociado y un ayudante doctor (PDI laboral) realicen el mismo trabajo de docencia, siendo los salarios mensuales totalmente diferentes. Un ayudante doctor tiene un salario anual digno de 31.216€ anuales, con posibilidad de complementos autonómicos. Sin embargo, el sueldo de un profesor asociado con titulación de doctorado en régimen típico de “3+3” (180 horas) es de 6.149€, y el de un profesor sustituto con doctorado de 5,058€. Finalmente, un catedrático puede llegar hasta los 63.768€ anuales.
En la memoria del curso 2004-2005, el porcentaje de personal temporal y/o contratado era del 17%, una cifra de interinidad y precariedad ya bastante alta. Según la memoria del curso 2024-2025, el profesorado temporal y precario supone ¡¡¡el 41% del total!! ¿Es esto aceptable? ¿La sabiduría edificó su casa a partir de la ultraexplotación y la precariedad? Una imagen muy clara de lo que es el sistema capitalista y su ansia de beneficio a cualquier precio. La situación, como vemos, ha ido empeorando a marchas forzadas en los últimos veinte años, desde el proceso del plan Bolonia que estableció un modelo ultracompetitivo acorde con los tiempos y deseos de la universidad liberal capitalista.
Sobre la jerarquía interna, se evidencia una cultura laboral basada en “pasar por el aro” para “meter cabeza”, supeditada por el dedo de verdaderas oligarquías familiares dentro de las universidades públicas. Las figuras de profesor asociado y profesor sustituto no son "falta de dignidad salarial" como dicen los sindicatos, eufemismo harto ofensivo para los trabajadores. Estas figuras, más bien, deben ser eliminadas por completo, pues son la herramienta de facto para contratar a personas para las mismas tareas que un profesor ayudante doctor o contratado doctor con un salario mucho más bajo.
La inacción de los sindicatos se debe en parte a su convivencia con el rectorado y en otra a su relación dentro de los departamentos, compuestos por profesorado titular (funcionarios). Los departamentos se enfadan porque el Rectorado no concede plazas de ayudante doctor (primer puesto remunerado decentemente en la carrera por la escalera docente), contratados doctor o titulares, pero en vez de optar por la organización y la lucha optan por tolerar la explotación de personas cualificadas para cubrir horas de docencia con las figuras de asociado y sustituto. Las personas que cogen estas plazas de asociado y sustituto son conscientes de la auto-explotación, reconociendo su vulnerabilidad laboral al necesitar dar clases para conseguir méritos de docencia. La cadena del trabajo asalariado se cierne sobre ellos como una losa que no puede ser levantada de uno en uno. Solo la lucha colectiva, la lucha de los trabajadores podrá romperla.
Temporales a fijos en todos los sectores. Subida de salarios para todos los trabadores peor pagados. BASTA DE EXPLOTACIÓN EN LA UNIVERSIDAD.
Comité de Solidaridad de los Trabajadores. ENERO 2026 / 332
De unos años a esta parte, estamos asistiendo a hechos de enorme gravedad que nos conducen, día a día, a enfrentamientos cada vez mayores y nos previenen de que el capitalismo internacional está PREPARANDO su próxima guerra:
- El aumento del gasto bélico y armamentístico en los diversos estados europeos y/o miembros de la OTAN. A pesar de los gestos del actual gobierno del PSOE frente a Trump, el Estado español también está embarcado en la MILITARIZACIÓN y el aumento del gasto militar. De ahí, el desarrollo del poder de INDRA en los últimos tiempos (de la cual es director el antiguo de Renault, Vicente de los Mozos), o las nuevas industrias bélicas que se están desarrollando en Asturias.
- El aumento del discurso nacionalista, identitario y reaccionario en los diversos estados occidentales. La llegada de Trump al gobierno de Estados Unidos, la entrada de VOX en los gobiernos autonómicos, el auge de la extrema derecha en los países europeos... todo son el fruto de una inmensa campaña de propaganda realizada desde los grandes poderes económicos internacionales que están financiando el fascismo y la derecha reaccionaria para favorecer el patriotismo y preparar a la población para futuras guerras.
- La extensión del racismo y la xenofobia como arma para disciplinar y aterrorizar a los migrantes que vienen a buscarse la vida, buscando sobre todo dividir a la clase trabajadora (nativos y extranjeros, jóvenes y viejos). Mediante el racismo lo que se promueve es ese aumento del nacionalismo que justifique los enfrentamientos bélicos y la disciplina interna. De ahí las políticas de VOX y la extrema derecha, de ahí las medidas propuestas por el PP con el carnet de "españolidad" y otras medidas RACISTAS. El capitalismo necesita mano de obra, pero también, necesita romper la solidaridad entre trabajadores y la fuerza de la UNIDAD obrera, la única que puede parar esta locura.
- La extensión de los enfrentamientos bélicos imperialistas y del colonialismo salvaje con el consiguiente desarrollo de nuevas armas y la formación de nuevos bloques que promueven próximos enfrentamientos. Desde Ucrania a Sudán... pero sobre todo en Palestina, donde el Estado terrorista de Israel está cometiendo un genocidio televisado. El alto el fuego no es el fin de la guerra. Todo lo contrario: los colonos y el ejército israelí sigue en su proceso de exterminio palestino y de conquista del Gran Israel como gran aliado del Imperialismo yanqui y occidental.
Todos estos hechos promueven la creación de bloques imperialistas, del nacionalismo más rancio que los soporte y de la disciplina interna en cada frente de guerra. Aunque hoy parezca lejos, este es el panorama que los PODERES ECONÓMICOS CAPITALISTAS están diseñando para un futuro no muy lejano.
Lejos de temer "el cierre de Renault" o de otras grandes empresas como los agoreros pronostican, lo que puede pasar es lo que ya está ocurriendo en Alemania: la reconversión progresiva de grandes infraestructuras industriales de Wolkswagen en fábricas de la industria militar.
La clase trabajadora es la única capaz de detener esta locura:
Luchando contra el militarismo y la guerra imperialista.
Luchando contra el fascismo, el racismo y la xenofobia.
Pero para parar esta locura, no vale con votar o realizar grandes proclamas pacifistas que no llevan a nada. Lo hemos visto en la "huelga" por Palestina: no se puede hacer una huelga sin prepararla, no se puede combatir las armas del capitalismo sin desarrollar nuestras propias armas y, sobre todo, nuestros propios medios y métodos de lucha. Para ser capaces de luchar en el ámbito político y social, el camino pasa directamente por lo más pequeño e inmediato.
El camino inmediato es la LUCHA POR NUESTROS INTERESES como clase trabajadora, la lucha por el salario y contra los ritmos de trabajo, la lucha contra las imposiciones de la patronal y de su estado, la lucha por crear organizaciones de resistencia que se opongan efectivamente en la calle y en los tajos a la deriva reaccionaria, fomentando y construyendo la UNIDAD OBRERA por encima de todas las divisiones, de sexo, género, raza, edad o nacionalidad que el capitalismo intenta exacerbar.
Comité de solidaridad de los trabajadores (Valladolid) - octubre 2025
LA VIVIENDA es uno de los temas que más tinta ha hecho correr últimamente, y a lo largo de la historia: la carencia de ella ha sido problema central de tanta literatura sobre el asunto, desde la expulsión de los antiguos campesinos de sus pueblos y medios de vida hasta los pisos turísticos en la actualidad.
Dependiendo de los intereses y la coyuntura se usan diferentes palabras al hablar de ello, todas ellas intencionadas. Los capitalistas lo llaman “mercado inmobiliario” porque, como con todo, ven en ello una mercancía, una fórmula extractiva más, otra pieza del ajedrez con la que jugar… siempre a favor del poseedor de la vivienda, del propietario, sea grande o pequeño. En cambio para la clase trabajadora es un “hogar”, un lugar donde vivir, no es más que eso, un lugar donde volver después de producir … otra serie de “mercancías” que como la casa donde vive le han sido vendidas… por el mismo u otro poseedor de la tierra y de los medios de producción.
Tan importante es el mercado de la vivienda que, aun habiendo construidas casas y pisos de sobra para todos, observamos cada día a cientos de personas en la ardua labor de encontrar un lugar donde vivir a un precio ya no asequible si no que se pueda pagar… y vivir al mismo tiempo, con los salarios que hoy campan por nuestros curros.
Cada día vemos ejemplos de auténticos agujeros, alquilados por barbaridades, colas interminables para castings inmobiliarios de los que se selecciona al inquilino más rentable de entre cientos de candidatos, fianzas abusivas, cargos ilegales para los inquilinos y un largo etc…, solo hay que ir a la calle o a las redes sociales y alucinar o indignarse, según se vea.
Es imperativo y es evidente que las tornas deben cambiar. La vivienda es una necesidad para la clase obrera, la misma clase que produce, paga, se reproduce, muere… y siempre paga. La clase que sin tener nada, sin los medios económicos y de producción, hace que todo, absolutamente todo, funcione y/o exista, tanto para la propia clase trabajadora como para los burgueses propietarios y que especulan con la vivienda. ¿No es totalmente injusto que le falte donde vivir al proletariado que ha hecho las casas y es el hacedor de todas las cosas, sustentador del terrible sistema capitalista que lo utiliza como moneda de cambio? O es que la burguesía prefiere… ¿que la clase obrera tome lo que considere oportuno para su supervivencia?
Los sucesivos gobiernos del estado han legislado de manera dispar para intentar acallar las protestas del proletariado cuando el mercado, su mercado, se ha puesto inalcanzable, convirtiéndose en directamente extractivo para los trabajadores. Desde “el milagro económico” de Rato y su liberalización del suelo, a la consabida crisis del ladrillo de principios de siglo que se llevó por delante a millones de trabajadores y pequeñoburgueses al sumidero del paro y los desahucios, a las colas del hambre e incluso al suicidio; hasta la actual ley de vivienda aprobada por el “progresismo”, boicoteada aún nonata por la derecha española, catalana y vasca… resumiendo: mucho ruido y muy poquitas nueces. Como mucho, se subvenciona a los propietarios para contener un poco el precio, pero seguir mercadeando igual con una necesidad básica… igual que con las “zonas tensionadas”, dependientes, claro, de las decisiones de concejales-propietarios-constructores, siempre en las zonas centro de las ciudades. ¡Qué pasa!, ¿en los barrios obreros no es necesaria ninguna distensión de la situación?
Hoy en día que el papel (o la nube) lo aguanta todo, podemos jugar un poco a la política-ficción o… mejor, ¿fiscalidad-ficción?
La vivienda vacía y no habitada se cifraba históricamente en 4 millones en el estado español, esa vivienda no produce rentas a sus propietarios, pero tampoco genera los suficientes gastos como para que tenerla vacía, sin uso, sea una carga inasumible. Sin consumos, la comunidad si la hubiere y el pago del I.B.I. son los únicos gastos que pueden tener una casa o un piso. ¿Qué pasaría, por tanto si hubiera un IBI súper-aumentado para las viviendas vacías para forzar su puesta a disposición? o si persistiese esa situación de desuso en el tiempo ¿por qué esas viviendas no pasan a engrosar el parque público de vivienda? Veamos más ejemplos de medidas que se podrían tomar si hubiera eso que llaman “voluntad política”:
Impuesto de bienes inmuebles superaumentado: En poblaciones de más de 1000 habitantes que tengan viviendas vacías sin uso real y tensa demanda de las mismas, se incrementaría el 100% del IBI a partir del segundo año de desuso de la vivienda. Se podría aumentar un 20% en sucesivos años hasta que se decretará como vivienda abandonada y pasara a ser expropiada quedando asignada su propiedad a una autoridad pública provincial gestora del fondo de vivienda expropiada, para que asignara habitantes, atendiendo exclusivamente a las necesidades reales y puramente prácticas, nunca económicas.
En este mundo de ficción se nos ocurren muchas otras medidas que las organizaciones de trabajadores podrían plantearse. Sigamos imaginando:
Prohibición de tenencia de vivienda a personas jurídicas: Que las empresas, sean del sector que sean, no tengan la posibilidad de acaparar viviendas para luego ponerlas en el mercado.
Limitación en la tenencia de vivienda: Las personas físicas tendrían un límite de… ¿2 viviendas en propiedad? La que habitan donde trabajan y, como mucho, otra que después de muchos años de convencimiento y generación de propietarios de vivienda en siglos pasados viniera de familia. La vivienda habría que considerarla como un bien de uso.
Supresión de todos los negocios de viviendas turísticas por todos los problemas que generan en los barrios y en la convivencia en los mismos: las casas para vivir.
Fijar el precio máximo del m2 alquilado: El límite de dicho precio de alquiler no debería superar en ningún caso el 20% del salario mediano, el más común de todos, que hoy está en 1599€ al mes, ergo hoy el alquiler máximo sería de unos 320 euros, con ello la ecuación salario-alquiler quedaría igualada.
10% de cesión de vivienda privada nueva: Cada nueva promoción de vivienda debería ceder al fondo de vivienda pública un 10% de las viviendas que pretenda construir: contribuir para construir. Ese porcentaje se haría por sorteo de entre todas las viviendas evitando las tentaciones ahorrativas de los promotores.
Con la concepción actual de las leyes y con la propiedad privada en la picota del problema, nadie podrá decir que estas medidas, de llevarse a cabo, no solucionarían en buena medida el problema de acceso a la vivienda para la clase trabajadora. A los propietarios solo les quedarían dos opciones o atenerse a la norma o tirar abajo su propiedad. Que ellos elijan.
Lo que demuestran, al fin, estas “medidas” es que la abolición de la propiedad privada y más en el asunto de la vivienda está totalmente justificada. Así sí se acabaría de facto con el problema: ningún obrero sin techo, ningún propietario de techo.
La asignación de uso de vivienda, organizada por la clase obrera a través de los núcleos obreros locales, la puesta a disposición de techo a obreros sin salario favoreciendo su cambio de situación y un sinfín de soluciones de clase, antes de que la casa sea la tumba de muchos trabajadores. Por desgracia no estamos en ese punto de organización de clase, ni siquiera en la asunción de que la vivienda no puede ser una mercancía, sino una necesidad que debe ser cubierta: Que euros/m2 no es una “medida” social, no es una moneda de curso legal con la que especular sobre la vida de las gentes.
Como clase, como conjunto de trabajadores de todos los países, somos conscientes de que la vivienda es una necesidad de todos y para todos, y que mucha de esa tenencia de casas recae en la misma clase obrera, en la parte salarialmente más elitista y en la más auto-explotada, convencida de pertenecer a la burguesía que los exprime. Parece que nos gusta ser pequeños, muy pequeñoburgueses; y se disfruta de la posibilidad de decir “NO” a otro trabajador, o de pedir 1500€ por un alquiler.
Debemos luchar contra la actitud y la mentalidad burguesa en nuestra clase y en toda la sociedad.
Apoyar a los sectores más desfavorecidos de nuestra clase, a los trabajadores inmigrantes que malviven en pisos patera o casetas de obra en los campos entre Valladolid y El Carracillo, en las chabolas de Huelva o de Murcia.
Apoyar la lucha social en los barrios obreros que denuncia la infravivienda o los desahucios.
Fomentar y extender la acción directa, la lucha por la vivienda para la clase obrera, la okupación, y la solidaridad de clase.
San Juan 2025 - Comité de Solidaridad de los Trabajadores
Las estadísticas de accidentes laborales nunca están completas, pero no creemos que lo importante sean los datos completos, sino destacar LA SANGRÍA QUE VIVE NUESTRA CLASE a diario.
En el avance enero-noviembre del año pasado (2024) se puede ver cómo el número de accidentes laborales (con o sin baja) el año pasado fue de más de 1 millón. Esto supone, según sus datos, un aumento del 0,6 % respecto al año anterior.
Si, según las cifras oficiales, la población asalariada española se situó en 21.857.900 asalariados, al menos 1 de cada 21 trabajadores ha sufrido un accidente en el año pasado en el trabajo o yendo al mismo (1/21). De este total de accidentes, la mitad fueron con baja. 6 en el trabajo por 1 in itinere.
El número total de muertes en el trabajo fue de 796 (con un ligero repunte respecto al año anterior), y el número de accidentes graves también subió ligeramente hasta los 4000. Por sexos, siguen siendo los varones los que más accidentes sufren (un 71% por un 29% las mujeres). Sin embargo, en las cifras in itinere estos datos de sexos se igualan e incluso es mayor el número de mujeres afectadas que causan baja por el mismo.
Por comunidades autónomas, donde más población asalariada existe (Andalucía, Cataluña, Madrid) es donde más accidentes se producen. En total en Castilla norte y en León se han producido el pasado año 24.776 accidentes laborales con baja (de los cuales 22.969 asalariados), situándose por detrás de Galicia como la 8ª comunidad con más accidentes (una cifra muy similar a la de la Castilla sur, por cierto). Las muertes en el periodo de 2024 fueron 39.
Por el tipo de lesión, los sobreesfuerzos, los golpes y choques, los cortes y golpes de objetos punzantes, los accidentes de tráfico representan algunas de las principales formas de lesionarse, provocando dislocaciones, esguinces, distensiones, heridas leves o profundas, fractura de huesos, quemaduras o congelaciones, lesiones múltiples, lesiones internas invisibles, ahogamiento, asfixia, etc. Los infartos y derrames cerebrales en el trabajo están a la orden del día y no son raros los atrapamientos y amputaciones, las caídas o los golpes y colisiones de diverso tipo.
Por sectores donde más accidentes se siguen produciendo son la industria manufacturera y la construcción, con mayor mortalidad en la construcción y en el transporte y logística. La construcción presenta un índice de 493 accidentes cada 100.000 trabajadores, aunque sigue siendo muy alto es algo menor que el de las industrias extractivas pero mayor que el de los saneamientos y suministros de agua (los tres sectores más destacados). Por debajo de estos sectores con mayor incidencia de accidentes con baja o mortales, se encuentran la industria manufacturera, el trabajo agrícola y el transporte y la logística y almacenamiento que en este aspecto ha crecido mucho en los últimos años.
Asumiendo que hoy el trabajo asalariado está regido por las normas que la burguesía y los empleadorxs han ido tejiendo a lo largo de los años, aceptando el pacto que implica la firma de un contrato de trabajo, en el mejor de los casos, en el que intercambiamos nuestra fuerza de trabajo por dinero.
Hacemos un llamamiento a toda la clase trabajadora, asalariada, por cuenta propia o sumergida de que el trabajo es para vivir, que no podemos permitir que los trabajadorxs perdamos la vida por los beneficios de los empresarixs y accionistas, que lamentablemente tenemos que vender nuestro tiempo de vida para poder llevar esa vida que a duras penas podemos pagar y engordar, con ello, las cuentas corrientes de los dueños de las fábricas y oficinas.
Ante la sangría de todos los años de trabajadorxs muertxs, gravemente heridxs y con secuelas que la administración laboral y sanitaria no reconoce ni trata como tal. Ante la deriva liberal del todo vale por los beneficios, NOSOTRXS lxs proletarixs, lxs encargadxs de que todo funcione, se fabrique, construya, cultive y llegue a su destino, debemos tomar la iniciativa no solo en la lucha y la denuncia, si no en la autoprotección como conjunto de trabajadorxs, como clase obrera ante esta tendencia que solo genera muerte y miseria.
NO TE ARRIESGUES EN EL CURRO.
Cuando subes donde no tenías que estar, cuándo haces labores para las que no te han formado, cuando prolongas jornadas interminables a la intemperie, conduciendo o bajo condiciones extremas, estás poniéndote en peligro por los beneficios de los capitalistas.
CUÍDATE A TI Y A TUS COMPAÑERXS.
Partiendo de la base de que somos de una misma clase, el termino compañerx, adquiere un valor añadido más allá del color de nuestros buzos, cuida a tus compañerxs de clase, a tus compañerxs de trabajo y a los que puedas ver por la calle. Un obrerx muertx o herido es uno de nosotrxs muertx o heridx.
PLANTAOS ANTE EL PELIGRO EN EL TRABAJO Y LOS RECORTES EN SEGURIDAD.
La legislación laboral en seguridad e higiene permite en determinadas situaciones la adopción de medidas de paralización del trabajo en condiciones de peligro inminente, no es suficiente como queda claro con casi 800 muertos al año, la presión del grupo y el apoyo del resto de la clase y sus herramientas como la huelga y el sabotaje harán que cambien las cosas: se trabaja seguro o no se trabaja.
NO TE DEJES PRESIONAR. ÚNETE, UNÍOS, UNÁMONOS POR Y PARA NOSOTRXS.
El conjunto de la clase afectada por la misma problemática tiene que tomar la iniciativa por la autoprotección tanto si es apoyando a un solo compañero obligado a ejercer su labor con o en peligro, como denunciando a un empresario que presiona a los trabajadores. Si tocan a unx respondemos todxs.
NO MÁS TRABAJADORXS MUERTXS. TODXS JUNTXS, TODXS EN CASA.
No hay ninguna justificación para que un trabajador se ponga en peligro, ni los plazos, ni los costes, ni pandemias ni siquiera el cambio climático y sus danas, incendios y vendavales: los beneficios cuestan vidas
Abril 2025 - Comité de Solidaridad de los Trabajadores.
EL RACISMO DIVIDE
A LA CLASE TRABAJADORA
En su búsqueda del máximo beneficio, la burguesía no duda en emplear cualquier forma de discriminación para afianzar su poder. El racismo es tratado por los poderes como un problema social para enfrentar a los trabajadores nacionales con los extranjeros, cuando realmente tenemos mucho en común, pues todos soportamos la explotación laboral del capitalismo a través del trabajo asalariado en cualquier país. De aquí o de fuera, somos la misma clase obrera.
El racismo es un arma del capital y el estado para dividir a la clase trabajadora. La burguesía es heredera de los antiguos poderes imperialistas y colonizadores y sus formas de dominio internacional a través de la guerra abierta y económica. Las burguesías de cada país se enfrentan o alían entre ellas según les convenga en esa guerra imperialista y de control regional que sólo les beneficia a ellos.
A la burguesía le dan igual los colores, los géneros o las nacionalidades. Sólo le importa una cosa: el DINERO. Pero sabe perfectamente que para mantener su dominio, la única forma de controlar a nuestra clase es creando división y fomentando la competencia y el individualismo.
Lo estamos viendo con la guerra de Ucrania, una guerra entre diferentes burguesías, donde se ha generado un tipo de refugiados de primera clase al que los países de la OTAN no dudan en ofrecer asilo. Mientras por otro lado, los refugiados que intentan acceder a la EUROPA FORTALEZA de países “pobres” (por ejemplo Palestina, Sáhara, Mauritania) son masacrados en el Mediterráneo. Los países del sur europeo (España, Italia, Grecia, los Balcanes) y países limítrofes como Marruecos y Turquía (que reciben millones de la Unión Europea (UE) por no dejar pasar a nadie) están generando una sangría continua contra nuestros hermanos y hermanas de clase. ¡No debemos permitirlo! Lo pudimos ver el 24 de junio de 2022 en la valla de Melilla: no se atreven: ni a decir una cifra exacta de las personas que ese día fueron asesinadas intentando saltar la valla para entrar en su Europa Fortaleza.
Las políticas de extranjería que ejerce la UE y países como España, solamente se dirigen a reforzar sus fronteras para controlar la entrada de las personas pobres que huyen de conflictos generados por éstos mismos países y sus empresas transnacionales. Nuestros hermanos y hermanas se pudren en campos alrededor de todo el Mediterráneo esperando poder cruzar la frontera al día siguiente o mueren al cruzar el mar. LA MUERTE DE NUESTROS HERMANXS SÓLO BENEFICIA A LA CLASE BURGUESA ¡YA BASTA!
Día a día, los medios de comunicación criminalizan a las personas migrantes, la patronal por su parte no para de quejarse de que necesita mano de obra migrante para muchos sectores, como el agrícola, y les somete a situaciones de abuso y explotación con total impunidad. Esto es una guerra contra los trabajadores de aquí y de fuera. Debemos luchar por unas condiciones dignas en todos los curros, da igual el origen de la persona, su género o su sector económico: TODOS SOMOS TRABAJADORES.
El racismo, el sexismo y la xenofobia son utilizadas desde el estado y el capital para dividirnos como clase obrera y ponernos los unos en contra de los otros. Así reducen nuestra fuerza y capacidad de cambio revolucionario para seguir manteniendo sus beneficios y sus privilegios de clase explotadora.
Ese racismo popular, de barrio o de pueblo que se está normalizando, es algo que las organizaciones de clase no podemos tolerar y que debemos combatir: destruir su propaganda, sus portavoces y contraponer a esos discursos racistas la solidaridad de clase y el apoyo mutuo entre personas que sufrimos la misma explotación asalariada ya sea en España, en Guatemala o en Marruecos. El capital nos esclaviza mediante el trabajo asalariado con la necesidad de tener que vender nuestra fuerza de trabajo para sobrevivir y el estado nos reprime para mantener su orden social, pues es el detentador de la violencia en exclusiva, permitiendo que el capital haga y deshaga a su antojo. Esto lleva implícito la condición común de las personas explotadas: tener unos intereses comunes por el mero hecho de estar sometidos al mismo sistema económico, vengamos del país que vengamos y tengamos el color que tengamos.
Mientras no caiga el capitalismo, el racismo y todas las formas de discriminación y deshumanización que alienta y genera, no podrán desaparecer. La lucha de clases la están ganando ellos, los ricos, la burguesía, la clase que lo controla todo y con ello se extiende el racismo y todas las formas de opresión.
La clase obrera debe luchar por sus propios intereses y luchar contra los que detentan el poder burgués sean éstos del color, del género y de la nacionalidad que sean. La unidad de nuestra clase debe traspasar fronteras y culturas, con respeto, conciencia y solidaridad, independientemente del país en el que trabajemos, e independientemente del jefe que nos dé las órdenes. Empecemos por luchar contra el racismo en nuestros barrios y pueblos.
¡COMBATAMOS EL RACISMO EN TODAS SUS FORMAS!
¡NUESTRO VERDADERO ENEMIGO NO VIENE EN PATERA, DIRIGE LA ECONOMÍA Y LA POLÍTICA PARA SU ÚNICO Y EXCLUSIVO BENEFICIO!
¡DE AQUÍ O DE FUERA, LA MISMA CLASE OBRERA!
POR LA UNIDAD OBRERA, LUCHA DE CLASE
Noviembre 2024/nº 328 Comité de Solidaridad de los Trabajadores
'CAJAS DE RESISTENCIA'
Desde el Comité de Solidaridad hemos considerado hacer públicos algunos documentos en su versión íntegra y otros cuyos textos por su extensión literal o por seguridad han sido reducidos, reseñando únicamente lo que para esta ocasión se ha considerado oportuno en relación con los objetivos citados.
Así mismo recomendamos la lectura de algunas publicaciones que el Comité de Solidaridad ya ha difundido en diferentes épocas y de las cuales, en esta revista, se facilitan los títulos para que puedan ser solicitadas por quien lo considere de interés a cualquiera de lxs miembrxs activxs del Comité y que serán facilitadas gratuitamente en el más breve plazo posible.
En su trayectoria de 50 años de existencia el Comité de Solidaridad ha ido experimentando sucesivos cambios, tanto en su organigrama de funcionamiento, como en la adaptación de este a las circunstancias concretas en cada ámbito de actuación, pues siempre se ha considerado al Comité de Solidaridad como un órgano vivo, que sin perder sus objetivos fundamentales, ha ido avanzando tras el continuo análisis de su funcionalidad para la realización de los objetivos para los que fue creado: la unidad obrera; la lucha contra la represión; la solidaridad de clase, tanto económica como moral y activa con lxs represaliadxs.
VER DOCUMENTO COMPLETO:
https://www.scribd.com/document/784763253/Especial-Cajas-de-Resistencia
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Y EL MOMENTO ¿CUÁNDO?
Cuando los trabajadores reivindicamos algo, ya sea económico o social, los empresarios, sus organizaciones y sus colaboradores sindicales y políticos siempre nos dicen: AHORA NO ES EL MOMENTO... de pedir aumentos de salarios y mejoras sociales, ni de realizar luchas y huelgas, no es tiempo de reivindicar. Y para justificar sus negativas aluden a la subida de los precios de las materias primas, el petróleo, los minerales, los fertilizantes, los alimentos, la energía, el gas... y nos trasladan sus argumentos al abstracto nivel macroeconómico, nos hablan del producto interior bruto, del crecimiento o decrecimiento de la economía, de la renta media per-cápita...
Pero analicemos: A la clase obrera no se nos deja intervenir en la organización ni en la gestión ni el control empresarial, político o social; son los empresarios y los políticos quienes controlan todas estas funciones, pues a los trabajadores solo se nos permite trabajar al precio y en las condiciones que ellos nos imponen. ¿Y si son los capitalistas quienes mandan y controlan estas funciones, por qué hemos de ser los trabajadores los que paguemos sus errores, desmanes, corruptelas y su desorden socio-económico? ¿Si los empresarios capitalistas son los que controlan la producción, los precios y el consumo, qué responsabilidad tenemos los trabajadores en el aumento o reducción del producto interior bruto, qué responsabilidad en el crecimiento o decrecimiento de la economía?
Nos argumentan que la culpa de todo la tienen las materias primas, pero veamos: ¿Acaso las materias primas tienen capacidad de subirse a sí mismas sus precios? ¡Con toda seguridad que NO! Quienes lo aumentan son los empresarios capitalistas que tienen en sus manos la propiedad de los medios de producción y de los productos y su total control, ellos son los dueños de las petroleras, las minas, el sector alimentario, energético, etc., etc. Todo es decidido por capitalistas con nombres y apellidos, y todo para conseguir más beneficios que les permitan seguir dominando y explotando a la clase obrera. Son los empresarios capitalistas quienes deciden los salarios y se quedan con los beneficios, y son ellos los que nos hablan de la renta media per-cápita... lo que no dicen es cómo queda repartida dicha renta, pues mientras una minoría se apropia de cientos de millones a la gran mayoría no les llega para vivir dignamente con su salario, y otros ni salario tienen, viéndose empujados a la marginación, a vivir de la caridad o de la delincuencia.
Últimamente han echado también la culpa a la guerra, organizada por dos imperialismos como son Estados Unidos y Rusia (por cierto, ambos capitalistas) para asentar sus políticas geo-estratégicas y afianzar su dominio y sus ansias de rapiña. ¿Pero acaso los trabajadores "españoles y europeos" han decidido participar o involucrarse en dicho conflicto? A los trabajadores ni siquiera nos consultan si queremos o no participar de una u otra forma en esas matanzas que ambos bandos originan. Solo se nos obliga a sufrir sus consecuencias.
Dentro de la actividad capitalista y en relación con las demandas de la clase obrera, parece ser que NUNCA ES EL MOMENTO de ser atendidas, y nos pretenden engañar con el incremento del IPC, y con el proceso inflacionista, pero si los empresarios capitalistas son los que determinan el aumento en las materias primas, ellos son los responsables de la subida en todos los demás productos derivados y por tanto de la inflación que ello origina y del aumento del IPC.
Así mismo nos quieren seguir engañando y nos dicen: el incremento del IPC es culpa del pollo, del pan, de las patatas, del gas, de la energía, etc., pero como venimos apuntando, los productos nunca pueden ser culpables, o acaso alguien piensa que a un pollo cuando se despierta, a una patata cuando es recolectada, al gas y al petroleo cuando son extraídos, etc... se les ocurre decir ¡hoy me subo el precio!
Todo este conglomerado de sandeces argumentadas en boca de los capitalistas no es más que lo que se suele denominar como engañabobos, son unas tonterías inventadas y difundidas para intentar justificarse y continuar con su sistema de explotación y dominio de la clase capitalista sobre la clase trabajadora.
Queda por tanto clarísimo que solo los empresarios capitalistas y los gobiernos colaboradores con su sistema son los generadores y culpables de tanto desorden económico y social. Ellos y su sistema son los culpables de la existencia de tanta miseria y pobreza en la mayor parte de la humanidad y todo para que una minoría acumule inmensas riquezas y nade en la abundancia.
Basta ya de mentiras, los capitalistas ni nos engañáis ni nos convencéis, solo nos subyugáis... pero un sector cada vez más amplio de la clase obrera es consciente de ello y en algún momento os obligará a tragaros toda vuestra basura. SERÁ NUESTRO MOMENTO.
Comité de Solidaridad de los Trabajadores (Valladolid).
La catedral de Valladolid celebra este año un "año jubilar" por la instalación hace 100 del Sagrado corazón de Jesús en la torre derecha de la misma (esa estatua cuya proporción es a todas luces desmesurada si tomamos en cuenta la altura de la torre y el sentido estético de un arquitecto y no de un creyente sin gusto).
Se celebra este año "jubilar" por petición de la diócesis y concesión del papa Francisco... Dicho año jubilar comenzó el otro día y, como no podía ser menos, ya en su primer momento provocó la aparición de los exaltados del nacionalcatolicismo que se enfrentaron (al menos verbalmente) a un pasacalles organizado por la Fundación Triángulo y que, frente a aquellos, contaba con los debidos permisos. Pero claro, esta gente considera que todo es suyo por derecho ...
Reproducimos a continuación un texto repartido por el COMITÉ DE SOLIDARIDAD DE LOS TRABAJADORES en la noche de San Juan en la playa de las Moreras que, aunque parece hablar de otras fechas, tal y como demuestran los hechos relatados, es una acertada denuncia del FANATISMO creciente de una parte de la Iglesia Católica, digna heredera de la iglesia -fascista- de la época de Franco, y del peligro de la REACCIÓN que la acompaña y a la que sirve.
TOMAR LA CIUDAD EN VALLADOLID
La semana del 3 al 9 de abril se volvió a repetir:
El centro de nuestra ciudad fue tomado. Calles cortadas, vehículos desplazados y multados, ruidos ensordecedores, manifestaciones sacras (llamadas procesiones). En fin, se ha conmemorado una vez más el auténtico carnaval anual de los fanáticos integristas católicos, emulando la más estúpida parafernalia del Ku-Kus-Klan.
Muchos de ellos son los mismos que en un sectario fanatismo acusan a otros de no ser tolerantes, pero en su prepotencia nunca reconocen que intolerantes son y siempre fueron ellos mismos, pues directamente imponen sus criterios y sus ridículas farsas.
Son los mismos intolerantes que protestan furibundos y exasperados cuando se intenta conmemorar el carnaval lúdico, las ferias y fiestas de toda la ciudad o cuando por un reducido recorrido transcurre una manifestación de obreros reivindicando mejoras salariales, menos explotación, o la readmisión de compañeros despedidos de una empresa a quienes ésta les ha dejado en la miseria.
Son los mismos que siempre apelan a su libertad de expresión pero que no aceptan la de los demás y pretenden que se castigue a quienes les critican, pues les denuncian aduciendo que hieren sus sentimientos religiosos, y nunca admiten que con sus actitudes de palabra y de obra, ellos continuamente hieren los sentimientos de quienes no son fanáticos católicos.
Son los descerebrados que conmemoran la pretendida muerte de su mal fundamentado Dios, pero que incluso teniendo como mandamiento no matarás, están a favor de la tortura y la muerte. (claro, solo para quien ellos quieren). Son los mismos inmorales que se autodenominan pro-vida ante el aborto terapéutico o el derecho a una muerte digna; que dicen estar contra la guerra, pero que apoyan y defienden a partidos y genocidas que siempre invocando la paz fabrican y venden armas o directamente nos meten en esas guerras y cruzadas, propiciando con ello la matanza de miles y miles de personas inocentes.
Estos carcamales mentalmente castrados, prehistóricos, salvajes y fanáticos que tienen el apoyo de la Corporación Municipal y de algunos políticos consiguieron en su día que el real de las ferias de nuestra ciudad se desplazara a Parquesol, que la conmemoración del Solsticio de Verano que han denominado “noche de San Juan” ¿? Se intentará también en el 2000 ser desplazado a Parquesol y que si esto último no lo consiguieron fue a base de lucha y sangre contra su intolerancia y sus fuerzas represivas.
Con apoyo económico e institucional, han conseguido que sus manifestaciones sacras transcurran por donde ellos quieren, cuando quieren y en las condiciones que ellos imponen. Estos falsos penitentes no se plantean ni quieren hacer su penitencia en Parquesol.
¡Ya está bien! Seamos equitativos; o todos tolerantes o todos intolerantes, mientras tanto, que utilicen sus iglesias o que empujen sus idólatras estatuas hasta Parquesol y que se queden allí dando vueltas al recinto ferial como si quieren un mes, pero que no nos tomen el centro de la ciudad ni nos llenen el mismo de altavoces, ni nos den la matraca con sus sermones, sus cánticos y su aburrida música sacra, que no nos destrocen los nervios ni los tímpanos con la música de tambores y cornetas en plan deprimente o con marchas militares. ¡Por favor! Que se vayan… a Parquesol o ¡a la mierda!, nos da lo mismo con tal de que desaparezcan.
LA IGLESIA CATÓLICA muestra de este modo cada año su poder. Pero no es el único modo. En los últimos tiempos estamos asistiendo a una ofensiva ultra y reaccionaria comandada por los sectores más extremistas de la iglesia: desde los Legionarios de Cristo, el OPUS, NEOS, los neocatecumenales, a las continuas denuncias de los “Abogados Cristianos” (la nueva inquisición), o las maniobras de “El Yunque” dentro y fuera de la iglesia para hacerse con el control de cada vez más sectores sociales y políticos, y el auge y crecimiento de VOX que da cabida en su seno a buena parte del franquismo sociológico y de la extrema derecha … son hechos que demuestran una radicalización cada vez mayor de los sectores ultracatólicos.
Esta reacción protofascista se fundamenta en esos sectores, que se unen para hacer frente a la evolución social, con su ideología nacionalcatolicista y pretenden, con la toma progresiva de los medios de comunicación y de las estructuras del poder (judicatura, gobiernos…), dar marcha atrás en la progresiva pérdida de fieles y practicantes.
Todas las armas son válidas para esta ofensiva ultra: Desde la cara “social” de la iglesia, con sus campañas a favor de la “X” en la declaración de hacienda, el lavado de cara que realizan las ONGS católicas o CÁRITAS presenta a la iglesia como una organización “social” a favor de los pobres, etc., cuando la realidad es la contraria: la iglesia católica defiende los privilegios de la propia jerarquía eclesiástica así como a las clases privilegiadas y pudientes. Frente a la iglesia “social” –humanista y cristiana- la iglesia dominante es clasista, racista, xenófoba y machista a más no poder. No hay más que recordar el papel de la iglesia en la situación que ha vivido la mujer a lo largo de la historia en nuestras sociedades. Y qué decir del IBI, el concordato y todos los privilegios de la iglesia a nivel económico que han hecho de ella un verdadero poder y el centro de la reacción.
Las creencias individuales pueden ser muy respetables, pero desde el momento en que las creencias religiosas se imponen y se usan contra otros dejan de ser creencias para convertirse en la base de una ideología de dominación. Esta ideología de dominación, autoritaria, es la que ha caracterizado a la iglesia católica a lo largo de su historia. Frente a lo que decía el pelele de Feijóo (“nunca un cristiano ha matado a nadie por sus creencias”) en unas declaraciones xenófobas recientes, la iglesia católica nació y se desarrolló A SANGRE Y FUEGO: a sangre y fuego acabaron con los templos, los libros, los teatros del mundo antiguo; a sangre y fuego convirtieron a los indígenas de América y a los paganos, judíos y conversos de Castilla; a sangre y fuego exterminaron a los disidentes y heterodoxos en Europa; a sangre y fuego impusieron su moral, la inquisición, la contrarreforma, etc. A SANGRE Y FUEGO la iglesia del franquismo realizó SU CRUZADA en la guerra civil española, siendo parte ejecutora, cómplice y culpable de los miles de desaparecidos, fusilados, paseados y asesinados de la guerra y la posguerra.
Esta es la realidad y el presente: la iglesia católica, su jerarquía y su estructura, son una de las organizaciones más criminales de la historia. Y como tal la debemos combatir.
Junio 2023 - Comité de Solidaridad de los Trabajadores.









