Ceuta muestra el futuro
En el frente externo el ataque por parte de Marruecos a la frontera española es el enésimo movimiento en una pugna cada vez menos soterrada entre las potencias imperialistas (la primera de ellas, España) por el control del apetecible bocado que es el norte de África, de Libia a Mauritania. La utilización de decenas de miles de migrantes como carne de cañón en el frente da cuenta de la verdadera magnitud del conflicto: masas de desheredados, desposeídas hasta de lo más mínimo, maltratadas durante meses en las montañas de la frontera o traídas como ganado desde los pueblos rifeños, son lanzadas, al precio de decenas de muertos -contabilizados sólo en el momento de cruzar la frontera-, como una especie de batallón de la miseria contra el que se espera que se descarguen los primeros golpes del enemigo.
En la jerga militar moderna se habla de guerra híbrida para referirse a los movimientos hostiles que no se desarrollan sobre el campo de batalla tradicional, pero el nombre no debe esconder qué realidad hay detrás: es un episodio más en el camino hacia el enfrentamiento militar que tarde o temprano llegará.
No tendrá por qué ser entre Marruecos y España, países que a fin de cuentas son socios entre sí y, al mismo tiempo, socios de la gran potencia norteamericana -más que probablemente, la fuerza que está detrás de estos sucesos-, pero sí entre algunas de las fuerzas imperialistas que pelean por cada terreno en el mundo. Seguramente, el Magreb no sea uno de estos terrenos que se sitúan directamente en disputa, pero desde luego juega un papel de catalizador de otros enfrentamientos de mayor escala. En cualquier caso, el resultado inmediato es visible para todo el mundo. No se trata sólo de que se incremente la hostilidad contra Marruecos, porque esta es una reacción inducida, cuyo fin no es tanto el odio al vecino del sur sino extender a través de ello un sentimiento nacionalista generalizado, basado por supuesto en el odio a todos los rivales nacionales de la burguesía española. Se trata, pues, de un primer episodio de movilización nacionalista y militarista en un país como España, para el que ni el Medio Oriente ni Ucrania son motivos suficientes como para la movilización bélica, donde hasta ahora no había tenido lugar.
Se equivocan -interesadamente o no- quienes pretenden minimizar el problema reduciéndolo a algún tipo de “crisis migratoria” o problema de tipo humanitario. Los miles de migrantes lanzados sobre Ceuta son carne de cañón en una estrategia bélica. Nuestra solidaridad, la solidaridad de clase que el proletariado debe levantar como única respuesta ante quienes quieren hacerles pasar por “invasores”, no va dirigida a ellos en cuanto simples migrantes, sino como víctimas de una movilización militarista que se debe combatir en ambos lados de la frontera, pero sobre todo desde España donde el proletariado debe rechazar toda llamada a la solidaridad nacional contra Marruecos, todo discurso de país agredido que se defiende del agresor y, en fin, todo intento de utilizar este incidente como un paso más en la pendiente nacionalista y militarista que anima gustosa la burguesía española.
Hoy es la “Ceuta agredida”, mañana será la integridad de cualquier socio de la OTAN que se vea comprometida en Medio Oriente, Europa del Este o Asia… España forma parte de un entramado de relaciones y alianzas interimperialistas impuestas por las potencias vencedoras de la IIª Guerra Mundial, con Estados Unidos a la cabeza, que hoy está puesto en cuestión por el crecimiento de otras potencias imperialistas, fuerzas antes menores que hoy ya son una amenaza al dominio norteamericano. En esa situación se enmarca tanto el episodio de Ceuta del pasado julio como la respuesta dada por todas las fuerzas de la burguesía española: con él se llama a la defensa de la “españolidad” de la ciudad, como vía para una movilización nacionalista de más amplio alcance, que se manifestará con mucha más fuerza en futuras ocasiones en las que los intereses del imperialismo español, directa o indirectamente, se pongan en riesgo.
En el frente interno, han aparecido todas las escorias del sistema: las bandas ultra nacionalistas que recorren la ciudad a la caza del inmigrante, los grupos fascistas que han desembarcado en Ceuta a lo largo de estas semanas para participar en los pogromos, el ejército -con sus nada disimulados soldados de paisano- y la inteligencia militar, dirigiendo con tácticas militares las razias nocturnas... Pero también las turbas del populacho, convertido en chusma a las órdenes de verdaderos asesinos. Esa es la realidad de la guerra, esa es la fuerza de la clase burguesa, que en pocas semanas ha sido capaz de crear un clima de odio al inmigrante y que organiza la movilización nacionalista y subordina, mediante la violencia, toda una ciudad a las órdenes del ejército. Porque, que no se tenga duda, detrás de esa basura humana que bloquea los camiones de la Cruz Roja que van a dar agua a los migrantes, detrás de los asaltos a los campamentos de las playas o detrás de los linchamientos nocturnos de todo aquel que parece moro, sea español o no, está una fuerza organizada y estructurada a través del ejército y la policía que responde a los intereses de la clase burguesa española y de su Estado.
A la movilización bélica contra el enemigo externo le corresponde, dentro del país, la movilización contra el enemigo interno. Y este enemigo interno es cualquiera que ponga en duda, por activa o por pasiva, las exigencias nacionalistas y militaristas que están sobre la mesa. La borrachera racista y xenófoba se alienta desde los medios de comunicación, se difunde a través de la soldadesca de Ceuta y sus familiares, y llega hasta los barrios populares, donde prende en esa pequeña burguesía siempre dispuesta a cualquier impulso inhumano: esta es la verdadera cara de la democracia, del orden y de la civilización capitalista cuando entra en juego la defensa de los intereses nacionales.
Esto debe tomarse como lo que es: una advertencia para la clase proletaria. Hoy es Ceuta, un reducto relativamente poco importante de la antigua grandeza imperial española, que la propia burguesía nacional cederá a Marruecos si una fuerza mayor así lo exige. Pero mañana será cualquier otro de los miles de motivos que una situación internacional sumamente inestable y convulsa crea a cada momento. Entonces el Estado requerirá de una movilización interna aún más potente e intensa, que se extienda por las grandes ciudades del país, que discipline a millones de personas… Y lo que hoy vemos en Ceuta aparecerá en una versión multiplicada por mil.
Esa fuerza disciplinante no se dirigirá contra la población en general. Se dirigirá contra la clase proletaria, que es la que tendrá que soportar las exigencias bélicas y aguantar las imposiciones militaristas en nombre de los intereses nacionales. Al proletariado se le obligará a los mayores sacrificios porque sobre sus espaldas descansa la vida social, la producción de la riqueza y la fuerza necesaria para luchar en cualquier guerra. Lo vemos ya hoy, cuando a los trabajadores de todas partes se les exige que acepten unas condiciones de vida cada vez peores, salarios más bajos, horarios más largos… Ahí está el caso de Airbus, principal proveedor de aviones de guerra para todos los Estados europeos, que exige a sus obreros que soporten sin rechistar la subida del coste de la vida, manteniendo salarios que no cubren ni de lejos la inflación… y lo hace en nombre de la defensa europea. Como antes lo hiciera Navantia y como en el futuro lo harán todas las empresas que exigen un aumento sin freno de la explotación para que el negocio de la guerra y de la muerte resulte rentable.
Frente a ello, los proletarios solo tienen un camino: defender sus condiciones de vida y luchar, pese a las exigencias burguesas, pese a las necesidades de la economía nacional, contra el creciente militarismo, contra todas las tendencias nacionalistas… La burguesía saca a las calles sus bandas ultra nacionalistas, utiliza a sus soldados, etc., porque sabe que debe disciplinar al proletariado, porque es perfectamente consciente de que debe neutralizarlo, antes de enviarlo a luchar por sus intereses imperialistas. Y que lo debe hacer preventivamente, como está haciendo con la situación de Ceuta hoy. Porque a la vez que crece la tensión bélica en todo el mundo, crece la presión sobre el proletariado y este reaccionará buscando y tratando de defenderse, de mantener, al menos, sus condiciones de vida.
La vía para hacerlo es la solidaridad de clase, la lucha internacionalista que ponga, delante de cualquier diferencia de raza, nacionalidad, religión, sexo, etc., la lucha por unos intereses que son comunes a los proletarios de todos los países.
Solidaridad de clase por encima de cualquier frontera. Unidad proletaria contra toda discriminación.
Contra sus guerras, contra el nacionalismo, contra el capital.
UNÍOS, HERMANOS PROLETARIOS
"Desde comienzos de este verano la prensa, la radio y la televisión dan
noticia a diario de unos incendios que se extienden como una especie de
plaga bíblica por todo el territorio". Todos los veranos de los últimos años los incendios son parte fundamental del día a día de muchos pueblos... pero este año está siendo especialmente grave, dejando atrás las cifras (ya exageradas) de años anteriores. Ahora mismo, el incendio de las Hurdes se ha pasado a Salamanca y la cosa pinta fea...
"Cada año la superficie arrasada por los incendios crece más y más y con ello las víctimas humanas y los daños materiales, en forma de pueblos arrasados, grandes extensiones agrícolas quemadas… a lo que se suma el daño ecológico que suponen y de cómo afectan a los ecosistemas de las zonas afectadas". En este verano de 2026 se han quemado, al menos, 265.000 hectáreas y más de 40 grandes incendios: el peor verano de la historia de España.
Señalamos siquiera algunos de los más importantes:
LOS GALLARDOS (Almería) - Se inició el 9 de julio. Causó 14 fallecidos y siete heridos, obligó a desalojar a más de 1400 personas y afectó finalmente a unas 5200 hectáreas.La Guardia Civil abrió una investigación para esclarecer el origen del incendio. Las primeras pesquisas apuntaron a la posible caída de un cable eléctrico
BURGOHONDO - Ávila, Madrid y Segovia: más de 80.000 hectáreas. Comenzó en Burgohondo, siguió en San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, se originó por uso no autorizado de maquinaria pesada y arrasó decenas de miles de hectáreas entre las tres provincias. Un trabajador detenido por utilizar maquinaria en horas prohibidas... y el empresario que obligó a realizar los trabajos de rositas.
NIEBLA (Huelva) - 38.000 hectáreas. El mayor incendio de la historia de Andalucía destrozó alcornoques autóctonos, puso en jaque a especies protegidas, se saltó los cortafuegos naturales y afectó a núcleos de Huelva y Sevilla.
FERMOSELLE en Zamora, más de 11.000 hectáreas. El gran incendio zamorano de este verano se llama Fermoselle, no Sierra de la Culebra (v. año anterior). Se declaró el 29 de julio en el Parque Natural de Arribes del Duero, cerca de la frontera con Portugal, y en 24 horas quemó cerca de 11.000 hectáreas con un perímetro de 75 kilómetros.
El incendio de Las Peñas de Riglos, en Huesca, va camino de las 20.000 hectáreas quemadas y más de 1.000 evacuados. El de La Mierla, en Guadalajara, arrasó más de 32.000.
"En el mundo capitalista el campo, el bosque, el entorno natural en general, no es ya una naturaleza virgen y, de alguna manera, colocada a las afueras de la actividad económica normal. Es un recurso que el capitalismo explota, bien directamente, valiéndose de la agricultura, de la construcción inmobiliaria, de la explotación turística, etc., o bien indirectamente, desplazando los elementos que necesita (fuerza de trabajo, principalmente) a las grandes metrópolis que los requieren, y abandonando el resto a la suerte de un despoblamiento que es totalmente artificial en la historia de las sociedades sedentarias. De esta manera, el medio natural es presa de la misma dialéctica destructiva y criminal que condiciona la vida humana. Dedicado únicamente a la producción de valor, oscila continuamente entre la sobre producción y el subempleo".
Desde hace años, los Bomberos Forestales vienen quejándose de sus condiciones de trabajo, de la falta de inversión, de los problemas de subrogaciones y privatizaciones del servicio. Pero es que en el capitalismo lo importante es el beneficio. Así, "en zonas como la de Ávila-Madrid que han ardido recientemente, el alto valor del suelo dada su ubicación en las cercanías de la capital, etc., y la rentabilidad consecuente del negocio inmobiliario, aumenta la densidad de población, los pueblos crecen en extensión a límites antes insospechados, etc. Y, a la vez, se abandonan las tareas de protección y prevención que, de actividad económica normal en pueblos dedicados a la agricultura y la ganadería, pasan a ser un gasto en el presupuesto municipal de los nuevos pueblos de servicios, para cuyos ayuntamientos no tienen sentido".
ESTE VIERNES 21 de agosto se han convocado concentraciones de protesta en todas las capitales de provincia de la Comunidad de Castilla y León:
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Recogemos una muestra incompleta de algunos textos sobre el tema de los incendios anteriormente publicados, muchos de ellos de los propios trabajadores:
[2026, marzo] El monte no olvida... ¡la gente, sí!
https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2026/03/el-monte-no-olvida-la-gente-si.html
[2025] Sobre la situación actual del operativo anti-incendios:
https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/01/sobre-la-situacion-actual-del-operativo.html
"El operativo de vigilantes de incendios forestales de la Junta de Castilla y León llevamos dos años y medio callados: sin denunciar públicamente las penosas condiciones en las que se encuentran muchas de las torretas, la peligrosidad de muchas pistas y caminos de acceso a los puestos de trabajo, la inexistencia de baños en algunas casetas, la tardanza en contratar a compañeros que cubran los puestos en época de riesgo alto de incendios, la desidia y negligencia de jefes y jefecillos para mantener en unas mínimas condiciones el material imprescindible para el desempeño de nuestra tarea..."
[2025] Sobre los incendios y su gestión [x un trabajadorx]: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/08/sobre-los-incendios-y-su-gestion.html
[2025] ¿Incendios? ¡Economía de la catástrofe! : https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2025/08/sobre-los-incendios-la-economia-de-la.html
[2022] [Zamora] Sobre el incendio de la Sierra de la Culebra: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/06/sobre-el-incendio-de-la-sierra-de-la.html
[2017] [Zamora] Los incendios forestales, daños colaterales de un sistema basado en la propiedad: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2017/08/zamora-los-incendios-forestales-danos.html
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En diferentes medios se han discutido las causas y soluciones. Recogemos algunos TEXTOS en medios afines que pueden ser de interés:
> Incendios. Cuando culpamos al bosque: https://acracia.org/incendios-cuando-culpamos-al-bosque/
> Castilla en territorio desconocido. Sobre los incendios de 2026 (Abrigaño): https://abrigano.com/2026/07/27/castilla-en-territorio-desconocido-sobre-los-incendios-de-2026/?utm_source
> Contratertulia nº CLXXIII ¡¡¡FUEGO!!! MONOGRÁFICO INCENDIOS JULIO 2026: https://go.ivoox.com/rf/178139622
> España. Un año más, los incendios devastan parte del territorio. No se trata de una “catástrofe ecológica” sino de la consecuencia de un sistema criminal: https://pcint.org/01_Positions/01_04_es/260726_espana-incendios.htm
Ni un soldado, ni una bala, ni un euro por Ceuta y Melilla
La situación es como la de 2021, pero aumentada a unos límites que entonces parecían impensables. Miles de marroquíes e inmigrantes subsaharianos y de otras nacionalidades han cruzado la frontera de Ceuta en un movimiento encaminado a aparentar una especie de ofensiva desarmada sobre Ceuta. No es necesario llevarse a engaños: la acción tiene poco que ver con un desplazamiento migratorio, aunque los inmigrantes que Marruecos retiene y reprime cerca de la frontera precisamente para ser utilizados como moneda de cambio en estas situaciones, hayan sido movilizados junto a una buena cantidad de marroquíes traídos por la Gendarmería para la ocasión. Se ha tratado de un movimiento que sigue el modelo de ocasiones pasadas, en las que el Estado alauí movilizaba a todos los inmigrantes posibles para amenazar la frontera española, pero a una escala que lo aproxima notoriamente a una reedición de la Marcha Verde de 1975, en la que decenas de miles de civiles fueron utilizados para avanzar sobre el territorio español en lo que hoy es norte de Marruecos y sobre el Sáhara Occidental para anexionarlos a la corona del entonces rey Hassan II. El hecho de que apenas 24 horas después la mayor parte de las 60.000 personas que cruzaron la frontera hayan vuelto por su propio pie a Marruecos, muestra la organización real del movimiento, su carácter de amenaza simbólica sobre Ceuta y el hecho de que se trataba de una maniobra perfectamente premeditada. Como consecuencia de ella, quedan 67 muertos (hasta el momento), miles de heridos y la reveladora escena que mostraba a bandas de militares de paisano y civiles nacionalistas de todo tipo atacando no sólo a los migrantes, sino a cualquier persona de rasgos árabes, española o no, a la que se encontraban por la calle.
Si en 2021 la maniobra marroquí, menos organizada y de menor escala que la de estos días pasados, tenía una causa evidente que incluso fue reconocida por Marruecos (la ayuda por parte de España a un oficial del Frente Polisario para que se operase en el país), en este caso la motivación directa parece menos clara. La propia prensa burguesa señala al restablecimiento de relaciones comerciales con Argelia, a la que España comprará este año un 10% más de gas que el pasado. Pero seguramente este hecho es sólo la gota que ha colmado el vaso después de más de dos años en los que los vínculos económicos y comerciales del país con potencias como China o Rusia (a la que fuentes periodísticas señalan como proveedor real del gas argelino) se hayan estrechado.
En cualquier caso, sea cual sea la excusa que se airee en los próximos días, la realidad es que la situación en la frontera marroquí es crítica desde hace tiempo. Como es sabido, España mantiene desde siempre unas relaciones políticas, económicas, diplomáticas, etc., basadas en el tira y afloja. Marruecos es la actual potencia ocupante del Sáhara Occidental, una región que según la legalidad internacional aún pertenece a España y sobre la cual, en cualquier caso, pesa la exigencia de descolonización por parte de la ONU como conclusión del proceso de independencia reconocido por España, pero no por Marruecos. Aunque desde 2022 España reconoce el derecho de Marruecos sobre esta zona, el conflicto se encuentra lejos de estar cerrado. Por otro lado, Marruecos se ha convertido en las últimas décadas en socio comercial preferente de España en el norte de África ya que éste se ha convertido el principal receptor de su inversión en el exterior. Son numerosas las grandes empresas españolas que construyen y gestionan las infraestructuras del país alauí, creando una alianza de hecho que es uno de los principales vínculos entre ambos países. A esto se añade la gran importancia que Marruecos ha adquirido como gendarme de las vías de paso de la inmigración subsahariana por el Magreb, algo que le convierte en un importante socio político y militar de España en la medida en que la protección del flanco sur de la península está directamente vinculado a su acción anti inmigratoria.
Más allá de las relaciones bilaterales, que de por sí bastan para convertir la frontera de Ceuta o la de Melilla en una zona altamente inestable, la importancia de Marruecos como aliado de Estados Unidos también ha crecido durante los últimos años. Por un lado, ha sido el principal valedor en el mundo árabe de los pactos de Abraham, lanzados durante el primer mandato de Trump y que tenían como objetivo consolidar la posición de Israel en Oriente Medio frente a las potencias regionales como el propio Marruecos, Jordania, Arabia Saudí, etc., a cambio de una estabilidad política, económica y militar duradera. De esos pactos, queda poco tras guerra de Gaza de 2023, la de Irán de este año, etc. Pero la intención norteamericana de controlar la región medio oriental contando con la colaboración de aliados árabes como Marruecos, aún persiste y ha creado un vínculo muy estrecho entre EE.UU., Marruecos e Israel. De hecho, el problema del Medio Oriente, verdadero cáncer incurable del capitalismo contemporáneo, se extiende hoy hasta las estribaciones del Atlántico a través de Marruecos y su firme alineamiento con el bando imperialista americano, dando a la situación un carácter intercontinental cada vez más firme.
Es esta posición crítica de Marruecos como aliado extremadamente beligerante de Estados Unidos la que debe verse en el origen del asalto a Ceuta de estos días. Las tensiones por el dominio de Ceuta son, hasta cierto punto, sólo una excusa, dado que Marruecos nunca podría reivindicar su propiedad contando únicamente con sus propias fuerzas. Detrás de la maniobra consistente en lanzar a miles de civiles desarmados hacia la ciudad está la necesidad norteamericana de cortar el giro hacia China y sus aliados (entre los cuales Argelia y Rusia, por supuesto) que lleva dos años encabezando una parte significativa de la burguesía española, apoyada por el gobierno de PSOE y SUMAR, pero tras la cual se puede ver la necesidad de otras naciones mucho más poderosas, como Francia, y su necesidad de romper la excesiva dependencia respecto de Estados Unidos a la que se ven sometidos. La respuesta de un país como Italia, de por sí atrapado en una posición ambigua respecto a Estados Unidos, del que ha sido valedor histórico en Europa, lanzando sus soflamas anti inmigratorias como excusa para presionar a España, es sumamente significativa.
La frontera de Marruecos es la falla por la que se extiende la tensión imperialista para España. Tanto por los motivos históricos propios de los dos países como por el hecho de que a medida que la situación en el tablero internacional se va agravando todos los antiguos conflictos se convierten en una trinchera para el futuro enfrentamiento bélico que ya se otea en el horizonte. Los intereses imperialistas de España se manifiestan en un incipiente (y seguramente de poco recorrido) acercamiento a China y sus aliados. Así lo exigen sus necesidades económicas y su incapacidad de competir en igualdad de condiciones con sus principales rivales comerciales. Pero, en un sistema de relaciones en el que todo está vinculado y la rivalidad es tan intensa, ese giro hacia China hace estallar de nuevo los conflictos interfronterizos con Marruecos, llegándose a esta especie de “ataque” a Ceuta por parte de personas inermes que vivimos el jueves y el viernes pasados. Ésa es la parte que toca a España en el incremento de las tensiones imperialistas. Y es una muestra, para la clase proletaria, de lo que vendrá en los próximos años.
De ninguna manera puede pensarse que estemos ante una situación en la que Marruecos, y detrás de él sus aliados, sea el agresor y España la agredida. España es una potencia imperialista que lucha por imponer sus intereses en el norte de África y que actúa como gendarme mundial “protegiendo” para todas las potencias imperialistas el estrecho de Gibraltar y la vía de comercio mundial que pasa por él. Para ello, mantiene pactos con Marruecos, Argelia o Mauritania, en defensa exclusiva de los beneficios de la clase burguesa, nacional e internacional. Entre otras cosas, estos pactos incluyen la presión y la represión sobre las masas de inmigrantes desheredados que buscan en Europa un futuro del que el orden capitalista les ha privado en sus países de origen. Y en el episodio de estos días ha sido Marruecos quien ha dado el primer golpe, en tantas otras ocasiones lo ha hecho España. Nadie puede tener el valor, por lo tanto, de afirmar que Marruecos sea una suerte de régimen de sátrapas despiadados a la vez que España representa la humanidad y la civilización. En las rivalidades entre países en la era imperialista, todos los contendientes son igualmente criminales para el proletariado. Por supuesto que la socialdemocracia y el estalinismo, desde el gobierno o fuera de él, lanzarán la consigna de la España atacada por las fuerzas criminales de Marruecos (e incluso de Estados Unidos), pero la defensa de los valores democráticos a la que llaman no es otra cosa que la defensa de los intereses imperialistas españoles.
Hoy han sido masas desarmadas de civiles arrojados a su suerte por Marruecos, que ha jugado con sus vidas para hacer valer sus intereses y los de sus aliados. En el otro lado, España se ha limitado a enviar tropas de refuerzo sin órdenes de combate, si bien ha permitido a la Legión y otros cuerpos militares que están fijos en Ceuta hacer razias contra los inmigrantes y la población árabe autóctona de la ciudad. Pero en un futuro el conflicto subirá de tono. Las masas de civiles desarmados se convertirán en ejércitos que amenazarán, bien sea en Ceuta, bien en el frente oriental de Europa o en cualquier otro punto caliente para la burguesía española, los intereses de los capitalistas nacionales. Y contra esa amenaza, responderán movilizando a su propia población, a sus proletarios, para que defiendan sus exigencias económicas, políticas o territoriales.
La guerra es el futuro para los proletarios. No pasarán muchas décadas hasta que las diferentes potencias imperialistas, entre ellas España, lleguen al punto en el que sus diferencias económicas, comerciales, etc., sólo se puedan dirimir por la vía militar. Y para ello recurrirán, como ha hecho ahora la burguesía marroquí, a su población, a los proletarios, para que engrosen sus ejércitos y se lancen contra los ejércitos de proletarios armados por las burguesías rivales. No hay que mirar demasiado atrás en el tiempo para recordar las dos guerras mundiales que arrasaron Europa. ¡Pues cien veces más letales, sobre todo para la clase proletaria, serán las guerras por venir en un mundo que ha desarrollado una capacidad armamentística exponencialmente mayor que la de entonces!
Hoy la clase proletaria permanece presa de su burguesía. Décadas de sumisión a la política de colaboración entre clases que le ha impuesto el oportunismo socialista, estalinista y post-estalinista, la ha vuelto presa fácil del discurso nacionalista, de la supuesta “defensa de la patria”, del odio al “inmigrante invasor”… Y se hacen oír entre el silencio generalizado las consignas patriotas y militaristas a la vez que reaparecen las bandas nacionalistas con el objetivo de imponer el orden en las calles.
Pero la clase proletaria puede ser contenida dentro de los límites del respeto al orden burgués de manera temporal, nunca definitiva. Sus intereses se encuentran en un plano diametralmente opuesto a los de la clase burguesa y si, durante un tiempo, parece que ambas han podido convivir en paz (siempre haciendo caer la parte del león de este “pacto” sobre los hombros del proletariado), la realidad de un mundo en el que los obreros son esclavos de los patrones, se mostrará de manera sangrante tarde o temprano.
Mañana la burguesía exigirá al proletariado que muera en nombre de la patria, cruel eufemismo que siempre esconde la realidad del sacrificio a mayor gloria del beneficio económico. Pero con ello mostrará su verdadera cara y evidenciará que, en el mundo capitalista, los proletarios son sólo carne de cañón que explotar en tiempos de paz y a la que destruir en tiempos de guerra. La clase proletaria deberá, entonces, volver a levantar la bandera del internacionalismo proletario, la del rechazo a participar en la carnicería imperialista y de la negativa a cualquier solidaridad nacional con su burguesía. Sólo tras de ella, sólo defendiendo en todos los frentes sus verdaderos intereses de clase, podrá librarse del horror y la destrucción de millones de vidas que la clase de los capitalistas ya está preparando hoy.
Los proletarios, ante los acontecimientos de estos días y los que vendrán en un futuro inmediato, no tienen nada que defender en Ceuta y en Melilla. La lucha por ambos enclaves, como la lucha por el control del estrecho de Gibraltar o de Canarias, sólo le interesa a la clase burguesa española, que es quien los necesita para mantener su estatus quo en la lucha contra el resto de potencias imperialistas. Por ello, además del discurso nacionalista, además del odio al inmigrante, de la retórica que se emplea “contra el invasor”, los proletarios deben rechazar cualquier tipo de alianza con la burguesía nacional, deben rechazar cualquier sacrificio que se les exija para defender los intereses territoriales del capitalismo patrio y volver la vista hacia su verdadero enemigo, que es quien hoy les comienza a azuzar en vistas a una movilización mayor que no será pacífica y que les exigirá que sacrifiquen su vida y la de sus hijos.
¡Por la reanudación de la lucha de clase!
¡Contra el militarismo burgués, opongamos la fuerza del internacionalismo proletario!
¡Viva el internacionalismo y la solidaridad proletaria contra todos los imperialistas!
¡Por la revolución comunista mundial!
1 de agosto de 2026
Partido Comunista Internacional
Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program
www.pcint.org
"La envergadura de la resistencia obrera en diversas zonas donde el alzamiento había triunfado sugiere que si el gobierno hubiera tomado la decisión inmediata de repartir armas a los trabajadores, el alzamiento podría haber sido aplastado desde el principio". Pero no fue así, dos días antes del golpe, en Valladolid los socialistas reclamaron armas al Gobierno Civil ante los rumores de lo que se avecinaba. El delegado del gobierno las negó, afirmando que se valía con las fuerzas de la guardia civil y las fuerzas de asalto. Pero, una mala mañana, del 18 de julio, las calles vallisoletanas aparecieron plagadas de señoritos fascistas armados y uniformados y en compañía de ellos, las fuerzas de Asalto y de la Guardia Civil, que rápidamente circularon por la ciudad procediendo a declarar el estado de guerra y a detener a numerosos paisanos.
Dos días antes de producirse la rebelión, representantes del Frente Popular acudieron al Gobierno Civil para informar al señor Lavín de lo que se tramaba y le pidieron que para evitarlo armara con toda urgencia al pueblo. Su contestación fue negativa, pues dijo que bastaba con la Guardia Civil y Asalto para dominar a los rebeldes y que tenía "completa confianza en aquellas fuerzas". Es la confesión, publicada en el número del 23 de agosto de 1936 de la revista 'Frente Popular', de los combatientes Pablo Villarreal, Félix Labrador y Celso Vivar, testigos de la sublevación en Valladolid y luchadores, en esa fecha, en la columna Mangada. Los tres lo tenían claro: al no haber repartido armas al pueblo, el gobernador desactivó toda capacidad de responder con garantías al golpe contra la República.
Parte de "culpa" tuvo el gobernador don Luis Lavín Gautier, que bien claro lo pagó, pues fue uno de los primeros a quienes fusilaron los fascistas. La negativa de la Guardia Civil a entregar las 2000 armas de que disponían, la falta de refuerzos del exterior, la incautación de camiones de armas para los socialistas… son otras de las causas. La clase trabajadora, impotente, nada podía hacer contra aquellos, porque tenía las manos vacías.
El mismo sábado 18 de julio de 1936, al atardecer, los golpistas comenzaron a reprimir de la manera más brutal a cuantos ciudadanos pudieran oponerse al golpe de estado. "Sin armas suficientes, los afiliados o simpatizantes de las agrupaciones del Frente Popular tardarán tiempo en reaccionar ante una situación inicialmente confusa". (...)
La sublevación que inició la guerra civil en 1936 fue muy rápida en Valladolid. En apenas unos días, la ciudad del Pisuerga fue tomada por los franquistas, que se enfrentaron a los obreros desarmados. En los días inmediatos al 18 de julio, numerosos afiliados a organizaciones como Falange tendrán poder ilimitado para realizar registros, detenciones, etc. ("la escuadra del amanecer"). Desde aquel momento se inicia una siniestra caza de brujas, con un nivel de violencia draconiano, del que se infiere un no escondido afán revanchista por parte de los nacionalistas.
DOSSIER MEMORIA DE LA REPRESIÓN (1936 - 2026)
Dossier Memoria Histórica by Valladolor
OTRAS INFORMACIONES sobre MEMORIA HISTÓRICA en Valladolid:
>Actos en memoria de la represión: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2026/05/actos-en-memoria-de-la-represion.html
>Lugares de la "sin memoria": https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2022/04/lugares-de-la-sin-memoria-en-valladolid.html
>Represión en los barrios de Valladolid (Pilarica y Pajarillos): http://valladolorenlabiblioteca.blogspot.com/2011/09/represion-en-los-barrios-de-valladolid.html
>Sobre el Campo de Tiro de San Isidro: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2018/11/valladolid-fuera-cuarteles-de.html
>Sobre el Cementerio del Carmen de Valladolid: “La mayor fosa de fusilados del franquismo”: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2017/09/valladolid-la-mayor-fosa-de-fusilados.html ; https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2017/07/valladolid-memoria-historica-de-la.html
>La memoria histórica institucional (no es memoria): https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2010/12/tres-anos-de-memoria-historica.html
La santa madre (Iglesia) de la hipocresía
No nos gusta, en este medio, medio de clase y para la clase, meternos en los dimes y diretes de la política parlamentaria (¡fuera de la política personal y electoral!). Pero lo que en esta nota comentamos, es un problema real, y lo es para nuestra clase.
El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha informado este lunes de que su partido va a presentar mociones en los ayuntamientos de todo el país para exigir que se paralice la regularización de migrantes.
Esta regularización de migrantes ha llegado en un momento muy concreto: el momento en el que la ultraderecha parece dominar el espectro mediático y estar, según algunos, "en auge". Y esto es lo que ha cambiado respecto a otras regularizaciones anteriores. En el estado español se han producido 2 regularizaciones con el PSOE (de Gongález, 1986 y 1991), 3 con el PP de Aznar (1996,2000 y 2001) y una más con el PSOE de Zapatero (2005). La necesidad de mano de obra del desarrollo español lo ha exigido así durante todos estos años.
Como proletarios, estamos contra las causas económicas (la pobreza, la miseria, el paro) y sociales (la represión en todas sus formas) que obliga a nuestros hermanos de clase a emigrar, pero estamos, claro, con todos los trabajadores y trabajadoras que se ven obligados a emigrar: la frase LOS PROLETARIOS NO TENEMOS PATRIA, entre otras cosas, significa la asunción completa del carácter forzosamente migrante de nuestra clase.
Nuestros padres emigraron a Francia, Suiza o Alemania... o huyeron de los pueblos donde nada había a las ciudades como Bilbao, Madrid o la misma Valladolid en las que sobrevivimos.
El odio y el miedo al migrante es parte de la lógica capitalista: acojonar, disciplinar, represaliar a la clase obrera autóctona y a la clase obrera migrante.
¿A qué se opone el PP siguiendo a "bogs"?
Hasta Caritas se pregunta de qué cojones va el PP con el rechazo a la regularización de migrantes. El PP, como por otro lado el PSOE, están alimentando la bestia fascista que se los comerá...
"Hacinadas en zulos, en algunos casos sin agua ni luz, en cuanto aterrizaban en España tras ser captadas mediante falsas ofertas de empleo difundidas a través de redes sociales y contactos personales. Jornadas de trabajo en el campo de casi 13 horas diarias, sin descanso y sin apenas remuneración, pues de los supuestos salarios se descontaban gastos por alojamiento, transporte o manutención. Sin contrato ni documentación, y bajo un clima de amenazas, coacciones e incluso agresiones para frenar cualquier intento de huida".
Así vivían 80 migrantes en condiciones de semi esclavitud en Nules (Castellón).
Las noticias de explotación y hacinamiento en el campo castellano (como en el de Huelva) se repiten. Pero la última, ocurrida en Burgos, nos lleva a la necesidad de LUCHAR UNIDOS, MIGRANTES Y AUTÓCTONOS. Tres largas horas de tensión y de negociación en el barrio de Fuentecillas (Burgos), dos trabajadores de una obra en la calle La Tala se subieron a lo alto de una grúa de construcción. El motivo: reclamar que se les pagara por su trabajo y denunciar las condiciones de explotación (esclavitud) laboral.
Durante el tiempo que los dos trabajadores estuvieron encaramados en la grúa se fueron conociendo más detalles de su situación laboral. Compañeros contaban que les habían traído desde Italia, a más de 20 migrantes, que no tenían contrato y que no les pagaban, que llevaban días sin comer y que vivían en unas condiciones deplorables en un piso en Francisco Salinas. Uno de los empleados que se había subido a la grúa había sufrido un accidente laboral y aún tenía una herida abierta. Además, sus compañeros contaban que antes de que se desencadenara el incidente, el ‘capataz’ les había amenazado para que siguieran trabajando.
Tras horas de negociación y conversaciones, uno de los trabajadores accedía a bajar de la grúa. Media hora después, y tras conversar por teléfono con un imán y con el compañero que ya había bajado, el segundo trabajador accedía a bajar. Eran cerca de las 14.15 horas y la crisis se había resuelto. Los dos trabajadores, de origen egipcio, llevaban 3 meses trabajando sin contrato, sin cobrar y en condiciones de semiesclavitud. ¿Esto defienden los empresarios del PP, de VOX, los del PSOE? Evidentemente, no todos, pero muchos sí, porque son los responsables directos de estas situaciones, son los que se aprovechan de nuestros hermanos de clase, son los que nos explotan y esclavizan en cada tajo.
La solidaridad con nuestros hermanos de clase podrá con tanto odio y tanto miedo.
Todo el racismo, todo el odio contra los migrantes que destilan VOX y los que les siguen... no es más que la muestra de su enorme MIEDO al otro, pero sobre todo MIEDO al proletariado internacional que crece en los márgenes día a día. Nuestro problema es reconocernos como clase, por encima de todas las divisiones y diferencias que el capital intenta imponernos, por encima del país de origen, de la raza, de la lengua, del género o de la edad... reconocernos, luchar, unirnos.
EL MIEDO MATA, MATA EL MIEDO.
Con nuestros hermanos de clase, vengan de donde vengan.
NATIVA O EXTRANJERA, LA MISMA CLASE OBRERA.
Contra toda opresión racial, sexual o nacional.
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FUENTE:
>https://elpais.com/espana/2026-04-11/hacin7ados-en-zulos-sin-luz-y-forzados-a-trabajar-13-horas-en-el-campo-con-salario-embargado-asi-vivian-como-esclavos-80-migrantes-en-castellon.html
>https://www.elcorreodeburgos.com/burgos/260418/242487/dos-trabajadores-suben-grua-burgos-protestar-les-pagan.html
[recibimos y publicamos]
Combatamos el racismo y la extrema derecha en los barrios, en las aulas y en los lugares de trabajo
La extrema derecha toma vuelo en todo el mundo. ¿Por qué? Porque en la profunda crisis capitalista que empuja a la miseria a sectores crecientes de la clase obrera y los pueblos, el gran capital debe evitar cueste lo que cueste que el profundo descontento obrero y popular se gire contra ellos, que son los verdaderos responsables de la crisis. El objetivo de la extrema derecha es dividir la respuesta obrera y popular encontrando a los supuestos culpables del grave retroceso de las condiciones de vida entre la gente del pueblo: el inmigrante, el pobre, la mujer, el homosexual, el musulmán, el okupa, los anarquistas o los comunistas...
El gran capital pone mucho dinero para sacar de la marginalidad a la extrema derecha, porque, aunque son no políticamente correctos y a veces incómodos para el gran capital, los necesitan para ocupar la calle. La extrema derecha se construye desde la exaltación del nacionalismo, el machismo, el racismo, la familia, la religión... Todo al servicio de salvar a las clases dominantes. Lo que vemos hoy es la primera fase de reconstrucción de la extrema derecha en formulaciones autoritarias, no todavía como fascismo.
La lucha por la calle
Los grupos fascistas siempre han actuado en la calle, con asesinatos como el de nuestra Yolanda González o Guillem Agulló. Vox sale de la marginalidad de aquellos grupos fascistas y baja a pie de calle.
La lucha contra la extrema derecha no es sólo una batalla ideológica contra el machismo, el racismo, el españolismo... porque no se esconden y hacen bandera. Tampoco se le puede combatir con la política de "aislar" a la extrema-derecha con un pacto de las fuerzas "democráticas". Hay que enfrentar a la extrema derecha desde la independencia de clase, combatiendo las políticas de los gobiernos que generan las condiciones con este empobrecimiento generalizado, con la división de la clase trabajadora, sobre las que se construye el fascismo.
Los ataques racistas a Torre Pacheco o el desalojo del BD9 de Badalona son ejemplos de esta ofensiva de la derecha y la extrema derecha, que crece en un terreno respaldado por el “gobierno más progresista”. La ley de extranjería y los asesinatos en la valla de Melilla bajo el gobierno del PSOE y SUMAR generan el marco para el auge de Vox o Aliança Catalana. La regularización es una victoria del movimiento, pero no es suficiente: hay que derogar la ley de extranjería que condena al silencio y la vulneración de los derechos más básicos a los trabajadores y trabajadoras migrantes durante años. Al igual que los miles de pisos vacíos en manos de los grandes tenedores, y las políticas que no cortan la especulación ni impulsan un parque público de vivienda. También la precariedad laboral, los despidos y cierres. La demagogia de la extrema derecha no se combate sólo ideológicamente sino sobre todo luchando en los puestos de trabajo, en los centros de estudio y en los barrios para cambiar las condiciones de vida.
La ofensiva de la extrema derecha es global y pasa por el apoyo a Israel en el genocidio en Palestina y ahora en la guerra imperialista contra Irán, que sabemos que no traerá ninguna libertad a las mujeres y pueblos de Irán. Abascal, Orriols, como Milei u Orbán, ven materializado en el estado de Israel su proyecto supremacista y colonial. La resistencia palestina es también la punta de lanza contra la fascistización del orden internacional imperialista.
Detengamos el fascismo y el racismo luchando como una sola clase
Fuera la ley de extranjería, derecho al empadronamiento, cerremos los CIES.
Detengamos las guerras imperialistas. Viva Palestina libre.
Barcelona 28 de marzo de 2026
Lucha Internacionalista
Un trabajador de la grúa, de 40 años, falleció anoche atropellado por un turismo mientras retiraba un camión en el kilómetro 158 de la carretera N-601, en dirección Valladolid, en Alcazarén (Valladolid), según ha informado el servicio autonómico de emergencias 1-1-2. En torno a las diez y veinte de anoche, varias llamadas solicitaron asistencia al 1-1-2 para el obrero que quedó inconsciente sobre la calzada tras el atropello.
Las cifras de 2025 demuestran que esta lacra sigue en aumento
"Hacemos un llamamiento a toda la clase trabajadora, asalariada, por cuenta propia o sumergida de que el trabajo es para vivir, que no podemos permitir que los trabajadorxs perdamos la vida por los beneficios de los empresarixs y accionistas, que lamentablemente tenemos que vender nuestro tiempo de vida para poder llevar esa vida que a duras penas podemos pagar y engordar, con ello, las cuentas corrientes de los dueños de las fábricas y oficinas.
Ante la sangría de todos los años de trabajadorxs muertxs, gravemente heridxs y con secuelas que la administración laboral y sanitaria no reconoce ni trata como tal. Ante la deriva liberal del todo vale por los beneficios, NOSOTRXS lxs proletarixs, lxs encargadxs de que todo funcione, se fabrique, construya, cultive y llegue a su destino, debemos tomar la iniciativa no solo en la lucha y la denuncia, si no en la autoprotección como conjunto de trabajadorxs, como clase obrera ante esta tendencia que solo genera muerte y miseria.
NO TE ARRIESGUES EN EL CURRO.
Cuando subes donde no tenías que estar, cuándo haces labores para las que no te han formado, cuando prolongas jornadas interminables a la intemperie, conduciendo o bajo condiciones extremas, estás poniéndote en peligro por los beneficios de los capitalistas.
CUÍDATE A TI Y A TUS COMPAÑERXS.
Partiendo de la base de que somos de una misma clase, el termino compañerx, adquiere un valor añadido más allá del color de nuestros buzos, cuida a tus compañerxs de clase, a tus compañerxs de trabajo y a los que puedas ver por la calle. Un obrerx muertx o herido es uno de nosotrxs muertx o heridx.
PLANTAOS ANTE EL PELIGRO EN EL TRABAJO Y LOS RECORTES EN SEGURIDAD.
La legislación laboral en seguridad e higiene permite en determinadas situaciones la adopción de medidas de paralización del trabajo en condiciones de peligro inminente, no es suficiente como queda claro con casi 800 muertos al año, la presión del grupo y el apoyo del resto de la clase y sus herramientas como la huelga y el sabotaje harán que cambien las cosas: se trabaja seguro o no se trabaja.
NO TE DEJES PRESIONAR. ÚNETE, UNÍOS, UNÁMONOS POR Y PARA NOSOTRXS.
El conjunto de la clase afectada por la misma problemática tiene que tomar la iniciativa por la autoprotección tanto si es apoyando a un solo compañero obligado a ejercer su labor con o en peligro, como denunciando a un empresario que presiona a los trabajadores. Si tocan a unx respondemos todxs.
NO MÁS TRABAJADORXS MUERTXS. TODXS JUNTXS, TODXS EN CASA.
No
hay ninguna justificación para que un trabajador se ponga en
peligro, ni los plazos, ni los costes, ni pandemias ni siquiera el
cambio climático y sus danas, incendios y vendavales: los beneficios
cuestan vidas".
Ante el apagón del 28 de abril:
La burguesía garantiza la explotación de los proletarios, no su vida.
Todavía es pronto para saber si el apagón que sufrió la práctica totalidad del país ayer día 28 fue consecuencia de un ciber ataque, de una maniobra de guerra híbrida como la que venía anunciando la burguesía europea desde hace meses, o de un fallo en las instalaciones (red y generadores) de magnitud nunca antes vista.
Durante los primeros momentos del apagón, la primera hipótesis tuvo más fuerza: incluso el presidente de la Junta de Andalucía apareció en la prensa asegurando que esa era su convicción y medios de comunicación como La Sexta se aprestaron a difundir esta versión de los hechos. A medida que transcurría la tarde y sin que el Gobierno nacional dijese nada claro, fue la hipótesis de la avería, del fallo a gran escala, la que ganó fuerza. A última hora de la noche del 28 esta parecía ser la versión si no oficial sí oficiosa y a ella se añadía una explicación, también sin confirmar, que habla de una debilidad estructural de la red eléctrica española agravada por las condiciones que la inclusión de las energías renovables como fuentes generadoras de electricidad estarían imponiendo. Ya durante la mañana del 29 Red Eléctrica y el Gobierno señalan esta como la única causa posible.
La burguesía no es una clase especialmente amiga de la verdad. Es un hecho que vive en guerra continua, la mayor parte de las veces soterrada y a veces abierta, y que se comporta siempre, tanto contra el enemigo externo como contra su propia población, contra la clase explotada, el proletariado, al que siempre considera como un enemigo interno potencial, siguiendo las normas de la guerra. La mentira, el engaño, el bulo… son sus armas de guerra en el terreno de la información y por ello no se puede tener ninguna confianza en las noticias que va filtrando, sobre todo en los primeros momentos.
Está claro que, se trate de un ataque o de un accidente, la situación creada por el apagón supone un riesgo potencial para la propia clase burguesa, una amenaza para sus negocios, para la gestión de sus infraestructuras, para la defensa nacional, para el control que ejerce sobre el proletariado, etc. ante la que se comporta con las armas propias de la guerra.
Pero, sea cual sea la realidad detrás del black out de ayer, éste evidencia que la burguesía es una clase incapaz de garantizar la seguridad de la población, especialmente la de la clase proletaria que constituye la inmensa mayoría de ésta. La guerra, que es consustancial a la propia existencia del mundo capitalista y que ahora se coloca en un horizonte no muy lejano como guerra generalizada siguiendo la estela de las dos grandes carnicerías imperialistas del siglo XX y de la miríada de enfrentamientos entre potencias localizados en determinadas regiones del mundo (sudeste asiático, amplias regiones de África, la antigua Yugoslavia o la Ucrania de hoy en día), es una amenaza bien real para la vida de los proletarios. Y son los intereses de la clase dominante, interesada siempre en extender sus mercados, en controlar cada vez más áreas de influencia, en enfrentarse a sus rivales económicos, etc. los que están detrás de esta amenaza, porque, llegado a cierto punto, el enfrentamiento arancelario, comercial, etc. deriva en un enfrentamiento armado que requiere de los proletarios que sean su carne de cañón, tanto para batirse en el frente de guerra como para soportar las consecuencias de todo tipo que tiene el enfrentamiento.
Pero la vida de los proletarios también está continuamente amenazada en tiempos de paz. El mundo capitalista es esencialmente un mundo de violencia y destrucción. Todas las supuestas conquistas de la civilización burguesa, toda su espléndida vida económica y social… está continuamente salpicada por dramas que causa precisamente esa civilización y una esa vida económica, que tienen como única razón de ser la búsqueda desaforada de beneficios, el sacrificio de todo aquello que sea necesario para aumentar la tasa de ganancia, con tal de garantizar la explotación de la clase proletaria, cuyo trabajo es la única fuente de verdadera riqueza. Hace unos meses, las riadas que arrasaron el sur de Valencia dejaron un espectáculo de desolación que mostró la realidad de la vida proletaria en el capitalismo. Ayer fue un apagón que no por limitado dejó de causar importantes daños… ¿qué será mañana? No podemos saberlo, pero sí que, de una manera u otra, las tragedias, perfectamente evitables, volverán a darse. Y que serán los proletarios quienes pagarán con su vida y su salud las consecuencias.
Para entender esto basta con ver qué ha sucedido el día después del gran apagón. Sin que la propia burguesía, sin que su Estado, su ejército o sus servicios de inteligencia hayan sido capaces de determinar aún la causa del black out, es decir, sin que todavía sea posible saber si se va a repetir o no, la orden dada ha sido clara: vuelta inmediata al trabajo, reanudación sin dilaciones de la actividad productiva… con o sin seguridad la explotación de la fuerza de trabajo proletaria debe continuar su marcha. El día después de un evento como el padecido, cuando es imposible saber si la llamada normalidad está restablecida, la industria ya funcionaba a pleno rendimiento, las construcciones reanudan su marcha, el transporte y el comercio continúan como si nada hubiera pasado. Esto significa que el propio día 28, cuando ni siquiera se habían resuelto los problemas más inmediatos causados por el apagón, las empresas, públicas y privadas, ya estaban ordenando a sus trabajadores que el día siguiente deberían ir al trabajo… ¡sin saber tan siquiera si se podría circular o los riesgos que comportaría el transporte público!
Esto significa un peligro innegable para la clase proletaria. Sin duda el día 28 el número, de por sí altísimo, de accidentes laborales se habrá disparado. Los heridos y aún los muertos en el trabajo o en el camino de vuelta a sus casas habrán aumentado como consecuencia del apagón, aunque evidentemente los medios de comunicación no hablarán nunca de ello. Ordenar la vuelta al trabajo el día 29 implica asumir que la situación pueda repetirse y, con ello, poner en juego la vida de los trabajadores.
En esta tarea de disciplinar a los proletarios la burguesía no ha estado sola. Las organizaciones políticas y sindicales, las corrientes oportunistas que dicen representar a los proletarios (entre ellas las primeras la socialdemocracia y el estalinismo que forman la coalición de gobierno) han permanecido mudas frente al peligro que supone la repetición de sucesos como los de ayer. Los sindicatos colaboracionistas, habituados a imponer las exigencias de la patronal entre los proletarios, en lugar de responder a la orden de vuelta al trabajo con la consigna de huelga hasta que se garantizasen las condiciones de seguridad mínimas, han dado un ejemplo de su verdadera naturaleza anti proletaria aceptando el juego macabro de la burguesía. Detrás de ellos, por supuesto, han ido las organizaciones sindicales alternativas (CGT, CNT, LAB, etc.) que únicamente han emitido comunicados lastimosos exigiendo… “la defensa de lo público”
Los proletarios deben aprender de esta situación: ni la burguesía es capaz de evitar el caos que su propio orden social, encaminado únicamente ha incrementar sus ganancias y su poder a costa de la vida de los proletarios, ni los llamados “agentes sociales”, supuestamente encargados de garantizar al menos las condiciones mínimas para que los proletarios puedan ser explotados, ven en ellos algo más que mano de obra que explotar, la fuente de sus beneficios, sobre la que toda la sociedad se levanta y que es sacrificada tan pronto como es necesario. El día 28 por la tarde, en un momento en el que aún no se sabía si los niños, los ancianos o los enfermos podrían comer caliente los próximos días, se pudo ver a la policía desplegarse en los barrios proletarios de las grandes ciudades para evitar disturbios y saqueos. Antes que proporcionar siquiera alimentos de emergencia para los más vulnerables, se garantizó que el ejército intervendría para imponer el orden. Todo ello auspiciado por el gobierno de PSOE y PCE y con el apoyo explícito de las organizaciones sindicales.
Este es el futuro que la burguesía depara a los proletarios. Hoy ha sido un apagón, ayer un temporal o una pandemia… mañana seguramente una guerra a gran escala. Es la realidad de la vida en el mundo capitalista la que pone a los proletarios, cotidianamente, en la obligación de luchar si quieren romper con esta dinámica criminal. Hoy la burguesía todavía es capaz de circunscribir los efectos de los daños que crea su sistema a sectores restringidos del proletariado, pero mañana, cuando esa guerra que hoy ya se intuye entre de golpe en el escenario de la historia, será toda la clase la que se enfrentará al dilema de dejarse matar o luchar.
Pero para luchar, para poder siquiera empezar a luchar, deberá salir del marasmo que décadas y décadas de una política de colaboración entre clases, de estar sometida a los designios de la burguesía, para volver al terreno del enfrentamiento directo, de la lucha clasista, contando únicamente con sus propias fuerzas… precisamente las que hoy parecen dormidas pero que en un futuro, quizá no muy lejano, volverá a hacer temblar el mundo.
29 de abril de 2025
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