¿Privilegiados?: ¡los burgueses que viven de nuestro trabajo!

Publicado por valladolor miércoles, 11 de enero de 2017 , ,



LUCHAMOS ENTRE NOSOTR@S, mientras ellos se ríen,
UNÁMONOS CONTRA ELL@S, porque solo son muerte.
(LPR)


Con motivo de los paros convocados por los trabajadores de AUVASA (Autobuses urbanos de Valladolid), el alcalde -Óscar Puente- ha realizado unas declaraciones en las que les tacha de "privilegiados", comparándoles con los trabajadores aéreos que en el año 2011 protagonizaron una famosa huelga que acabó siendo militarizada... 

Por aquel entonces, la carroña mediática manejó el concepto de PRIVILEGIO para referirse a unxs trabajadores asalariados cuyas condiciones laborales son "mejores" que las del resto... En Solidaridad de clase, nº 11, publicación de la Coordinadora de Cajas de Resistencia y Comités de Solidaridad, se publicó un texto sobre la huelga de los controladores y como el poder maneja el tema de los privilegios, en él se denunciaba claramente la uilización de estas "falsedades" para dividirnos y someter mejor a lxs trabajadores:


"El objetivo es de índole sociológico, pues se pretende influir colectivamente en la mentalidad del trabajador fomentando la envidia, la individualidad, la división, basadas en los criterios de desigualdad con referencias a las condiciones de los más desfavorecidos dentro de la organización de su sistema.
Como podemos observar en ningún momento la situación reivindicativa es referenciada por el empresario y sus órganos de información desde una perspectiva comparativa con las mejores condiciones económicas y sociales de otros sectores o colectivos, o con las del empresariado y sus beneficios, o con los beneficios regalados a todos aquellos que no producen ni generan riqueza ni plusvalía.
Y es lógico, los trabajadores no podemos esperar que sean precisamente nuestros explotadores y sus secuaces quienes proporcionen unas informaciones que irían contra sus intereses, o que estuvieran orientadas a descubrir su juego sucio. Por tanto, somos los trabajadores explotados quienes estamos obligados a denunciar y combatir este juego sucio de los capitalistas, a poner en claro sus pretensiones y las armas que utilizan para engañarnos, dividirnos y poder así, a la vez que seguir explotándonos, enfrentarnos entre los trabajadores y restarnos fuerzas en la lucha contra el verdadero enemigo, los capitalistas y todos sus secuaces.
Si todos sabemos que el beneficio se genera mediante el trabajo productivo, lo lógico es que los trabajadores comencemos por cuestionar los beneficios que se llevan los que no producen, que son por regla general los que no trabajan, como banqueros, empresarios, inversores, especuladores, etc. o los que realizan tareas improductivas como la monarquía, los políticos, militares, policías, curas y eclesiásticos, burócratas, etc., a partir de aquí podremos, con ecuanimidad, comenzar a valorar quienes cobran cantidades justificadas o injustificadas, sean estas de la cuantía que sean.
Si todos sabemos que del trabajo sale el salario y que este es solo una parte del producto de ese trabajo, comencemos por cuestionar los beneficios y supervisar las cuentas empresariales, y entonces a partir de aquí, podremos valorar comparativamente quien de verdad cobra justificadamente su salario sea de la cuantía que sea y en qué cuantía y quien se lleva beneficio a costa del trabajo de otros.
Lo cierto es que hoy, por medio de sus ofensivas mediáticas, el capitalismo explotador consigue el enfrentamiento entra la clase obrera en detrimento del conjunto de la propia clase obrera, que en vez de reivindicar sus salarios, en comparación con otros más elevados, asume que estos sean reducidos y en el colmo de la estupidez ni siquiera en beneficio propio sino en beneficio del capitalista y las castas parasitarias a su servicio.


El privilegio y su concepto manipulado.

A partir de introducir en la clase trabajadora la estúpida concepción comparativa con los menos favorecidos salarialmente, surge como consecuencia la creencia de que quienes más cobran por su trabajo son privilegiados.
Esta falacia es siempre utilizable y utilizada por el capital, pues siempre habrá alguien que cobre menos o que incluso no cobre y por tanto según esa teoría incluso con salarios de miseria se será privilegiado frente a quien no tiene siquiera salario alguno. De hecho ya se está dando al situación de considerar privilegiados a quienes tienen un trabajo en régimen esclavista.
Y cuando el trabajador asume esto y llega a creérselo se pone en situación de tal inferioridad para defender sus propios intereses que llega a extremos de reivindicar actuaciones contrarias a sus intereses y los de su propia clase, incluso en beneficio de los explotadores; llega a extremos de reivindicar el ser explotado incluso en condiciones de miseria, en fin, llega a desear que sus condiciones miserables las sufran todos los demás trabajadores, mientras que para nada se plantean el combate ni contra el sistema de explotación ni contra los verdaderos explotadores que son quienes se apropian del producto de nuestro trabajo y que por tanto son los que en realidad gozan de privilegios, pues son quienes disfrutan de todo lo que se llevan sin realizar trabajo alguno.
Estos mismos privilegios son los que realmente tienen todos aquellos que forman parte de sectores improductivos como los ya reseñados y cuyos beneficios recibidos son siempre privilegios ya que ellos no generan ninguna riqueza con su actividad parasitaria e improductiva.


La utilización y manipulación del servicio al ciudadano en contra del derecho del trabajador a la defensa de sus intereses como clase.

Se está manipulando de forma descarada por parte de los gobierno, la patronal y los medios de difusión, el tema de la salvaguarda de los derechos y servicios al ciudadano, sublimando este concepto y poniéndolo por encima de los derechos de los trabajadores, de forma que al anular el derecho que como trabajador se tiene a la lucha contra la explotación, en aras de no crear perjuicios o molestias a otros, quienes salen siempre beneficiados son los explotadores en perjuicio del conjunto de la clase trabajadora.
Para conseguir esto, apelan a que se respete el derecho individual al trabajo, pero curiosamente quien primero viola este derecho es el propio Estado, su gobierno y la patronal que han originado ya más de cuatro millones de parados a quienes niegan su derecho al trabajo. Apelan al derecho a la libre circulación de las personas, pero curiosamente es también el estado, u gobierno y su sistema quien viola este derecho con el establecimiento, la imposición y protección de fronteras, barreras y zonas prohibidas y privadas, cárceles y centros de internamiento, persecución de la inmigración, etc. Sin contar con quienes no pueden ejercer estos derechos y servicios pues están supeditados a unas posibilidades económicas a las que no tiene acceso una gran mayoría de la población.
Su ofensiva lanzada en este terreno origina de inmediato el enfrentamiento entra la propia clase trabajadora anulando la necesaria solidaridad de clase que obligaría a los capitalistas y sus gobiernos a solucionar los conflictos y las reivindicaciones de forma favorable a los trabajadores con la mayor celeridad y rapidez posible pues las luchas se harían extensivas y siempre contra el capitalismo enemigo común de nuestra clase.
Pero no queda solo en eso la ofensiva capitalista, una vez conseguido el enfrentamiento entre los trabajadores, instigan y alientan a quienes están engañados y de su parte para que criminalicen y traten a otros trabajadores en lucha de secuestradores de los ciudadanos e incluso de terroristas, tras lo cual a los gobiernos y capitalistas se les deja en plena libertad para aplicar los más bestiales castigos y represalias como despidos, detenciones, apaleamientos, encarcelamientos, etc., dentro de una total impunidad consentida.
Toda esta actividad dirigida y fomentada desde los medios de comunicación a su servicio y bajo su control, desemboca en una manipulación sociológica de tal calibre que están consiguiendo sobre la práctica que se desarrolle un concepto equivocado de solidaridad, pues al final con quienes muchos trabajadores se solidarizan consciente o inconscientemente es con sus enemigos de clase, o sea, con los capitalistas que les explotan e incluso con los policías que les reprimen".


Pues eso...
solidaridad de clase. 
Por la UNIDAD OBRERA. 




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La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
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de batalla.

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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."