Desde el motín en el CIE de Valencia, hasta la valentía de todxs aquellxs que saltan las vallas y los controles, pasando por la rabia de quien frente al acoso policial recoge la piedra y ataca a su opresor, toda nuestra solidaridad a lxs que luchan por su libertad.

¿Cuál es la razón que empuja a una persona a desplazarse hacia un lugar diferente del de su origen? ¿Cuál es la razón por la cual alguien decide buscarse la vida de una forma o de otra, por peligrosa que sea? ¿Cuál es la razón por la cual se emprende un viaje que puede terminar en el fondo del mar, dentro de una cárcel, huyendo cotidianamente o de miles de otras maneras? La lógica mediática de estos últimos días nos hace sobrevolar “las razones y mecanismos” con el fin de centrarnos sólo en “las justificaciones”. Quien tiene justificación y permiso para moverse, nos dicen, quien será acogido, quien tendrá su cabida, por limitada y controlada que sea. Los medios de comunicación como es habitual construyen una realidad, nuestra realidad, a golpes de grandes números e imágenes conmovedoras. Los refugiados que huyen de la guerra en Siria, del temido Estado islámico, pero también de la guerra de resistencia kurda y demás, ellxs son los bienvenidxs, los migrantes que saltan de categoría. Un salto que, pese las lágrimas de cocodrilo de grandes y pequeños poderosos (desde la Merkel hasta la Colau), sigue pasando por la lógica fronteriza de pateras, alambres, violencia policial. Mientras, por un lado acogen bondadosamente por el otro se sigue reforzando aquellas mismas fronteras, marítimas y no sólo marítimas, que hacen posible el sufrimiento, la muerte, la explotación y el expolio de aquellxs que intentan cruzar hacia la Europa Fortaleza. Por otro lado, entrar en la lógica de “refuguadxs sí!” (y los demás no) significa resignificar el concepto de refugiado según unas necesidades claras del poder, significa visibilizar la posibilidad de unxs frente el rechazo y la sistemática violencia hacia otrxs. Mientras se aprietan manos y pronuncian grandes discursos solidarios, las calles se llenan de controles y policías para reprimir aquellos que no entran en esta nueva categoría, los no bienvenidxs de siempre.

Las fronteras quedan allí. Las fronteras en el mar mediterráneo, las fronteras de vallas y sistemas de seguridad, las fronteras internas, aquellas no tan visibles, de las redadas, del racismo ciudadano y ciudadanista, las fronteras sociales y económicas dentro de la misma Europa, los CIEs, las huidas cotidianas de los top mantas frente el acoso policial.

Seria arrogante y soberbio pretender saber cuáles son las razones de todxs y cada unx de lxs que emprenden un viaje hacia otros lugares. Seguramente muchxs, la mayoría,se mueven en búsqueda de una vida mejor en términos económicos, de una relativa seguridad frente a una situación de guerra, o porqué son perseguidos políticamente. Otros, menos, por amor, por curiosidad, por ambición. Hay quien llega a Europa y se rompe la espalda bajo una explotación brutal que se sustenta en la lógica colonial y racista de siempre. Quien se busca la vida de mil formas, en un sistema injusto y opresivo, al que solo se pueda responder con la ilegalidad constante y apasionada. Quien encuentra en la clandestinidad y en el anonimato su pequeño rincón de libertad, por dura que sea, fuera de las lógicas del control. Quien huye diariamente para seguir sobreviviendo. No podemos alcanzar todas las razones ni todos los mecanismos. Pero si sabemos que siempre, por pequeño que sea, hay un empuje hacia la libertad. La libertad de moverse, de buscar un sitio mejor, de vender para sobrevivir. Y cuando esa libertad es alambrada, encerrada, perseguida, entonces siempre hay alguien que se rebota. Los top manta de plaza Cataluña decidieron que ya basta con la continua (o)presión policial y respondieron a pedradas. Los de Salou bloquearon un día entero las vías del tren para responder a la muerte de un compañero por mano de la policía. Lxs reclusxs del CIE de Zapadores, en Valencia, la noche entre el 6 y el 7 de septiembre empezaron a quemar colchones, subieron a los tejados, se enfrentaron al dispositivo antidisturbio a sabiendas de las consecuencias que les iban a caer encima. No siempre son nuestrxs afines, ni todxs son compañerxs. No son nuestros próximos “aliados” ni el nuevo sujecto oprimido a quien tengamos que acompañar en su camino de liberación. Pero como anarquistas, tenemos que estar allí, con nuestras voces, nuestros cuerpos, nuestra solidaridad. Siempre que haya tensión hacia la libertad, siempre que se plantee el conflicto, y no la recuperación, frente a la opresión de lxs poderosxs, allí estaremos.
Solidaridad con lxs migrantes en lucha. Contras quien se lucra con el control y la tecnología de seguridad. Abajo las fronteras de la Europa Fortaleza.


per Te Kedas Donde Kieras
Email: tkdk (nospam) riseup.net
fuente: http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/499042/index.php 


 

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."