¿Qué es lo común? ¿Alguien puede apropiarse de lo común? ¿Puede existir una ciudad en común sin una vida en común?
Aquí todas queremos ganar, pero… ¿ganar cómo? ¿Se puede perder ganando? ¿Ganar cuándo? Pero, y sobre todo…, ¿ganar qué?
Para nosotras la victoria es, sobre todo, cada mañana. Sí. Lo es cuando nos levantamos resistiéndonos a aceptar esta vida como nuestra vida. Lo es cuando salimos a la calle al empezar el día y miramos al capitalismo a los ojos. A unos ojos cansados de explotación y al mismo tiempo llenos de un viejo-nuevo mundo en sus-nuestros corazones. Victoria es la rabia que nos produce la mercadería marcando los minutos, las horas y los días… como también lo es la alegría cuando sabemos predecir los segundos en que el segurata mirará hacia otro lado. Victoria es, sobre todo, la mirada cómplice que se transforma en paso lento y permite pasar, sombra con sombra, clandestinas y anónimas vidas, juntas al otro lado de los tornos.
Sí se puede, pero… ¿podremos? ¿Quién puede a quién? ¿Se puede saber? ¿Nos podrá el poder? Y es que hay muchas batallas, pero llevamos la guerra adentro. Íntimamente ligada, ausente-presente, capitalismo a flor de piel, marcado al rojo vivo, lo mío pa’ mi saco. Sí, éste es el trato. Es mi dinero. Pero, ¡ay!, la vida pasa y aquello que no seamos capaces de hacer ahora no lo haremos más adelante. Una vida común, que valga la pena ser vivida y que nos damos a trasmano, levantándonos juntas de la enésima caída. Una vida en común que tejemos en cada asamblea, en cada plaza y en cada barrio. Día a día. En cada sueño colectivo hecho papel. Y dicho. Y hecho. Cada vez somos más y lo sabemos. Nos falta, sin embargo, sabernos. ¿El Poder para poder poderlo todo? ¡NO!
No obstante, somos conscientes de que nos hallamos en un momento en que es imprescindible dar un paso más allá. Esta publicación surge de una necesidad compartida: alzar la voz y trazar una grieta más en el casi hegemónico discurso que nos apela, nuevamente, a tomar el Poder y rehabilitar la democracia y las instituciones del Estado. No tomaremos ese camino.
Esta publicación no nace sola. Los textos han sido escritos por integrantes de diversos proyectos de autoorganización de Sants, la Barceloneta, Vallcarca, Poble Sec y el Raval. Y es un paso más que se suma a los de otras compañeras —saludamos desde aquí a la FAC (Federació Anarquista de Catalunya), a Procés Embat y a otras sensibilidades afines—. Esperamos que esto se convierta en un largo trayecto.
Creemos que es importante alzar la voz, pero sobre todo encontrar el tiempo para escucharnos, desafiar a la confusión y a la desconfianza, aceptar nuestras contradicciones, reconocer las complicidades diseminadas por todas partes y construir juntas UNA POSICIÓN. ··


http://www.unaposicio.org/

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."