Supresión del subsidio de excarcelación
Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que gestiona la ministra socialista Elma Saiz, este cambio supone “una reconfiguración del mecanismo protector, de tal forma que los liberados de prisión quedan protegidos de forma suficiente por la prestación del Ingreso Mínimo Vital, que tiene precisamente como objetivo evitar el riesgo de pobreza y de exclusión social”. Sin embargo, tal y como veremos a continuación, la realidad dista mucho del objetivo perseguido.
Hasta dicha modificación, las personas que salían de prisión podían solicitar el subsidio de excarcelación y, tras realizar los trámites pertinentes, podían comenzar a percibirlo aproximadamente a los dos meses de su salida. Los requisitos eran haber estado privado de libertad al menos seis meses, estar inscrito como demandante de empleo y no tener derecho a una prestación por desempleo.
No obstante, esta ayuda económica tenía sus limitaciones, puesto que sólo se podía solicitar una vez se estaba en libertad condicional o definitiva, excluyendo de este modo a las personas que se encontraban en tercer grado. También quedaban fuera aquellas personas que habiendo trabajado en prisión, sólo podían solicitar la presentación por desempleo, pese a que el subsidio por excarcelación era de una cuantía mayor al paro generado. Y por supuesto, no nos olvidamos de las personas en situación administrativa irregular, las cuales tampoco podían solicitarlo.
La cuantía de este subsidio rondaba los 480€ al mes y suponía un pequeño soporte a partir del cual las personas expresas podían iniciar su vida en libertad. Si bien la cuantía ofrecida por el IMV es de 604,21€/mes (en el caso de una persona individual), los criterios para acceder a él perjudican especialmente a las personas que han estado privadas de libertad.
La principal diferencia radica en los plazos. Si bien antes se venía esperando 2 meses, a día de hoy, el IMV no se resuelve antes de un año. ¿Qué hace mientras tanto la persona que acaba de salir de la cárcel y tiene que empezar de nuevo?
Hasta la resolución de la ayuda, la persona no cuenta con ningún tipo de ingreso. A priori, su situación se ve doblemente recrudecida, no sólo por estar encorsetada en el estigma de persona expresa, sino que además se le destierra a la precariedad total al carecer de recursos económicos. Y por si esto no fuera suficiente, estas circunstancias aún se agravan más para las personas trans, las mujeres, las personas con problemas de salud física y mental, personas extranjeras en situación administrativa irregular y disidencias, que de forma habitual ya se ven envueltas en una espiral de violencia y discriminación.
Entre los requisitos a cumplir para acceder al IMV está que la persona debe estar empadronada, al menos, seis meses en un mismo domicilio. Aunque existe la posibilidad de presentar un informe de Servicios Sociales que justifique la situación de exclusión social, hay que tener en consideración las dificultades que, adicionalmente, encuentran algunos colectivos para encontrar un lugar en el que empadronarse. Y a pesar de que la posibilidad de tramitarlo a través de los Servicios Sociales del ayuntamiento es viable, este procedimiento también tiene sus plazos, lo que también dilata el acceso a dicha prestación.
En relación al empadronamiento, en el caso de que la persona vaya a vivir en un domicilio con más integrantes, a la hora de presentar la solicitud, la unidad de convivencia tiene que haber sido formada medio año antes. Y, en el supuesto de que algunas de las personas residentes previamente cobrara el IMV, éste será suspendido durante seis meses.
Con la aplicación del Real Decreto Ley 2/2024 del 21 de mayo, por un lado, se incorpora la exigencia de que los menores de 30 años tengan una vida laboral de al menos seis meses y por otro, se excluye como beneficiarias a las personas liberadas de centros de internamiento de menores y aquellas que salgan de centros de desintoxicación, los cuales sí que estaban reconocidos en el subsidio de excarcelación.
Adicionalmente a todo lo anterior, se añade un obstáculo más: la brecha digital, tanto ya sea para pedir una cita presencial en las oficinas de la Seguridad Social (servicio con gran dificultad de acceso) o para presentar telemáticamente la solicitud del IMV. En ningún momento, se ha tenido en cuenta que una gran parte de las personas que son susceptibles de pedir esta prestación, hayan pasado o no por prisión, carecen de habilidades en el ámbito digital.
Por otro lado, en Aragón, la Prestación Aragonesa Complementaria del Ingreso Mínimo Vital (PACIMV), de carácter subsidiario puesto que tiene como objetivo cubrir supuestos no previstos en el IMV, ni da cobertura a todas las personas que deja fuera, ni tampoco lo hace con las personas que han estado privadas de libertad.
Sin lugar a dudas, los cambios implementados suponen un retroceso en derechos y un proceso burocrático lleno de obstáculos que reducen exponencialmente las posibilidades reales para la reincorporación a la vida fuera de la cárcel.
Por ello, es urgente y necesario que se tomen las medidas oportunas para que las personas ex-presas, sin excepción, accedan a una prestación económica de manera rápida y eficaz, sin trabas administrativas que les expongan a una situación de mayor vulnerabilidad y que les permita una transición a la vida en libertad efectiva y digna.
España, ante el espejo del CPT: un informe que alerta sobre violencia en prisiones y exige una ‘tolerancia cero’ efectiva
Acaba de publicarse el informe del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura sobre el Estado español, tras la visita efectuada en abril/mayo de 2025. El informe recoge diversas alegaciones de agresiones y malos tratos en centros policiales (Madrid, Cádiz y Huelva), penitenciarios (Algeciras -Cádiz-, Puerto III -Cádiz-, Huelva y Estremera -Madrid) y menores (Marcelo Nessi, Badajoz). El Consejo de Europa urge al Gobierno a aplicar «tolerancia cero» y a transferir la sanidad penitenciaria a las comunidades autónomas. El Ejecutivo defiende sus avances, pero abre investigaciones internas sobre los casos más graves.
El Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa ha publicado un informe demoledor sobre la situación en los centros de detención de España, tras una visita realizada del 28 de abril al 9 de mayo de 2025. El documento, hecho público este 28 de julio, retrata un panorama de «violencia alarmante» en tres prisiones de Andalucía, un uso excesivo de la fuerza generalizado por parte de la policía y una crisis sistémica en la asistencia sanitaria penitenciaria, con más de un centenar de plazas de médico sin cubrir.

Tres prisiones andaluzas, en el punto de mira
El CPT reconoce avances notables en las cárceles de Madrid VII y Sevilla II, con una disminución significativa de las denuncias por malos tratos desde sus anteriores visitas. Sin embargo, la situación en los centros penitenciarios de Algeciras, Huelva y Puerto III es «sumamente preocupante». El Comité documenta un patrón reiterado donde los internos denuncian haber sido víctimas de bofetadas, puñetazos, patadas y golpes con porras por parte de los funcionarios, casi siempre en áreas sin cobertura de cámaras de videovigilancia, como los cuartos de registro o los pasillos de seguridad.
52.- Al inicio de la visita, se proporcionaron a la delegación datos estadísticos sobre el número de quejas relativas a malos tratos que se han registrado e investigado en los últimos años.
Los datos demuestran una marcada tendencia al alza: 247 en 2022, 262 en 2023, 281 en 2024 y 81 en el primer trimestre de 2025.
Nota al pie: Desde enero de 2024 hasta marzo de 2025 se presentaron 17 denuncias por malos tratos en la prisión de Algeciras, 16 en la prisión de Puerto III y 20 en la prisión de Huelva
Además, el número de procesos penales concluidos durante el mismo período contra funcionarios de prisiones relacionados con presuntos malos tratos a los reclusos ascendió a cinco en 2022, seis en 2023 y doce en 2024.
Esto dio como resultado un total de once condenas penales y/o disciplinarias de personal penitenciario.
El informe describe casos de «un nivel de violencia alarmante» sobre personas especialmente vulnerables. Entre los testimonios recogidos por la delegación del CPT, se encuentra el de un interno con esclerosis múltiple en silla de ruedas que fue reducido por cinco funcionarios y agredido en la enfermería de Algeciras, o el de una interna que, en estado de agitación por no recibir su medicación, fue golpeada con porras en las piernas por seis funcionarios dentro de su celda. En la prisión de Puerto III, un preso fue inmovilizado boca abajo, esposado y golpeado con porras en las plantas de los pies (falaka), además de recibir puñetazos y patadas. En Huelva, un interno esposado fue agredido con porras en la espalda y, posteriormente, un funcionario le estrelló la cabeza contra la pared en tres ocasiones, mientras otro le golpeó la zona lumbar con una raqueta de detección de metales.
El CPT critica severamente la calidad de los exámenes médicos que se practican tras estos incidentes. Según el informe, los reconocimientos se llevan a cabo casi siempre «a través de barrotes y en presencia de los funcionarios», una práctica que, según el Comité, invalida la confidencialidad, socava la relación médico-paciente y dificulta la investigación efectiva de las denuncias. «El personal sanitario examina a los internos a través de las rejas y con los guardias presentes, lo que impide cualquier garantía de imparcialidad», señala el texto.
Sanidad penitenciaria: «Escasez aguda» y medicación sin control
Uno de los puntos más críticos del informe es la situación de la sanidad en las prisiones. El CPT subraya la «grave escasez de médicos», con 138 facultativos en activo y 106 puestos vacantes a nivel nacional, lo que provoca «retrasos constantes» en la atención a los internos. Esta falta de personal tiene un impacto directo en la salud mental, con una elevada tasa de prescripción de psicofármacos –que afecta a entre el 50% y el 60% de los reclusos– cuyas dosis no son revisadas durante meses por la falta de psiquiatras. Como ejemplo de esta situación, el CPT cita la prisión de Puerto III, donde un psiquiatra visitante tenía programadas consultas para 87 internos en una sola mañana.
El Comité insta al Gobierno a transferir «sin más demora» la competencia de la sanidad penitenciaria a las comunidades autónomas, tal y como prevé la ley desde 2003, para poner fin a una situación que califica de «deficiencia estructural de larga data».
Centro de menores de Badajoz y comisarías
La visita del CPT también se extendió al centro de internamiento de menores «Vicente Marcelo Nessi» en Badajoz, donde detectó casos de uso excesivo de la fuerza por parte de personal de seguridad privada, incluyendo golpes con porras y la inmovilización de un menor atándolo a la cama por una extremidad, una práctica prohibida por la ley. El Comité describe un ambiente «austero y carcelario» para los jóvenes y pide la abolición del aislamiento disciplinario para menores de 18 años, así como la instalación de timbres de llamada en las celdas.
En el ámbito policial, el informe recoge denuncias de uso excesivo de la fuerza durante los arrestos, incluyendo golpes y esposado excesivamente apretado, corroborados en algunos casos por la presencia de hematomas. Asimismo, critica las «deficiencias estructurales persistentes» en las comisarías, como la falta de luz natural, la mala ventilación y la ausencia de timbres de alarma en los calabozos de Madrid, como los de Leganitos, Tetuán y la Plaza de Castilla.
La respuesta del Gobierno: «Tolerancia cero» e investigaciones abiertas
El Gobierno español ha respondido al informe con un extenso documento donde defiende sus políticas y anuncia medidas correctoras. Fuentes del Ministerio del Interior aseguran que el Ejecutivo «reitera su compromiso de tolerancia cero frente a cualquier abuso físico o verbal contra las personas privadas de libertad» y que estos hechos «no son admitidos y son perseguidos por las vías disciplinarias y penales correspondientes».
En su respuesta, el Gobierno detalla que se han abierto «investigaciones internas» sobre los casos concretos de malos tratos señalados por el CPT en las prisiones andaluzas. Se han reforzado las medidas de supervisión y se han realizado cambios en los equipos directivos de los centros implicados. También se ha emitido una orden que prohíbe el uso de un tipo de sujeción mecánica de siete puntos que el CPT había denunciado como peligroso. El Ejecutivo defiende, asimismo, la existencia de programas de formación en derechos humanos para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la labor de la Oficina Nacional de Garantía de los Derechos Humanos (ONGADH), creada en 2022.

Defensa y desacuerdos
El Ejecutivo, sin embargo, mantiene su postura en varios puntos donde discrepa con el Comité. Defiende la legalidad de la detención incomunicada, calificándola de medida excepcional y sujeta a estricto control judicial. También justifica las rejas y mallas metálicas en los módulos de régimen cerrado como una necesidad de seguridad, y no comparte la recomendación de abolir la sanción de separación del grupo para menores de 18 años.
En el ámbito sanitario, el Gobierno admite la grave escasez de médicos, pero argumenta que se han hecho «numerosas convocatorias» para cubrir las plazas y que se sigue trabajando en la compleja transferencia de competencias a las comunidades autónomas, un proceso que, hasta la fecha, solo se ha concretado en el País Vasco y Navarra. El Ministerio del Interior defiende que los partes médicos ya cuentan con sistemas de registro que permiten documentar las lesiones, aunque el CPT insiste en que la falta de confidencialidad invalida su eficacia.
⇒ Consultar informe del
Comité Europeo para la Prevención de la Tortura
sobre el Estado español,
clic aquí
Salud kompas, hace unas semanas que no hemos podido enviar información sobre la situación de Amadeu y por ello lo hacemos ahora para compartir con vosotrxs noticias que, si no se puede decir que sean "buenas", sí que en esta ocasión son tranquilizadoras.
El pasado miércoles pude hablar con Amadeu y me ha explicado que, aunque para caminar debe ir con muletas, ya está dado de alta en el hospital, y lo mejor, en libertad...
Dada la situación por la que ha pasado, desde la prisión enviaron al hospital a una asistenta y un carcelero para llevarle los papeles que debía firmar para su libertad, mientras aún estaba hospitalizado aunque ya fuera de la UCI. Sospecho, y esto no me lo explicó Amadeu, que las circunstancias de salud y recuperación que debía seguir Amadeu, en la prisión debieron valorar que ni tenían medios ni disponibilidad para su rehabilitación manteniéndolo en el tercer grado de prisión. Es por ello
que en estos momentos, si bien debe ir todavía con muletas hasta que recupere la fuerza en las piernas, ya se mueve por las calles para hacer su vida y continuar con las rehabilitaciones y ejercicios.
Su situación personal no es la más deseable, pues en sus condiciones no puede desempeñar ninguna actividad que le permita mantener unos gastos mínimos de subsistencia pero, por el momento, sus amigxs y compañerxs le están apoyando también en ese sentido para que pueda superar todos esos
contratiempos, tenga para comer y techo.
Esperamos que su evolución siga en la misma línea de recuperación y, cuanto antes, sea él mismo quien os lo pueda explicar con sus propias palabras.
Abrazos fraternos y anárquicos
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Rabia y esperanzas
Desde el grupo de compañerxs que seguimos de cerca la situación de Amadeu, queremos compartir con vosotrxs informaciones ilusionantes.
Como ya os comunicamos en otro escrito, Amadeu estaba en coma provocado por un colapso multiorgánico, probablemente producido por algún tipo de infección que fue alterando el funcionamiento de corazón, riñones, pulmones, etc… Por su estado grave, los médicos decidieron hospitalizarlo en la UCI y le provocaron el coma para poder tratar sus órganos. Lo tenían conectado a numerosos aparatos que mantenían sus constantes vitales, mientras intentaban que los órganos pudiesen recuperarse. A finales de la semana pasada, ya vieron que sus órganos respondían al tratamiento y se recuperaban, y por ello decidieron sacarlo del coma, pero sin desenchufarlo de todas las máquinas, esperando así que los órganos hicieran su función ya consciente.
La situación en ese momento, aunque esperanzadora seguía siendo muy grave y se esperaba que si su organismo había vuelto a recuperar su funcionalidad, sucediera lo mismo estando ya consciente. Recuperar la consciencia abría otras cuestiones como la de verse postrado en una cama sin poder hacer nada y conectado a unos aparatos que sonaban por cualquier reacción de Amadeu frente a un estímulo. Su situación seguía siendo grave, y solo era posible verlo un corto periodo de tiempo y con mascarilla, guantes y bata de quirófano.
Era un respiro ver a Amadeu con los ojos abiertos y mirarte. Tenía consciencia y memoria, pero no podía hablar ni moverse para nada, pues para la respiración todavía necesitaba una máquina y no podía pronunciar palabra porque para eso se requiere de un esfuerzo y de aire… Su expresión se podía adivinar en sus ojos y en las máquinas que ante lo menos esperado, sonaban. Aunque estaba recuperando la función orgánica la situación era todavía muy grave y se esperaba que su fuerza lo mantuviera sin recaídas.
Hacia el miércoles 26 de junio lo sacaron de la UCI y lo llevaron a la planta de ingresos con otros pacientes. Ahora comparte habitación, sigue sin poder moverse porque después de tantos días en coma debe recuperar la respuesta muscular. Ya puede hablar, y es por ello que recibimos una llamada para explicarnos que se encontraba mejor que cuando lo ingresaron en la UCI, y que aunque sin fuerzas para sostenerse, se sentía mucho mejor y ya podía mantener una conversación sin ahogarse.
Queremos transmitiros su agradecimiento a todas las personas y compañerxs que se han preocupado por su situación y esperamos que en un corto plazo de tiempo, ya puedan ser sus palabras las que os lleguen. Va a costar, pero tenía fuerzas para seguir adelante y conseguirlo. Ahora le toca, aparte del tratamiento, sesiones de rehabilitacion con fisios para que pueda volver a ponerse de pie y andar o para tener fuerza para sostener un bolígrafo y escribir. Todavía no está en ese punto, pero está convencido que, aunque el proceso sea largo, retornará antes o después al camino de lucha que tuvo que abandonar a la fuerza.
Desde el grupo de compañerxs que estamos pendientes de la actual situación de salud de Amadeu, os pedimos que no hagáis caso de rumores sobre su estado, y aunque nosotrxs también estemos enviando este comunicado, es mejor esperar a que sean sus palabras las que os lo expliquen. Nosotrxs no somos médicxs, ni tenemos acceso a información clínica, lo que compartimos no es más que las percepciones de quienes han ido a verlo o, como en esta ocasión, hemos podido hablar con él.
En estos momentos necesita descansar y recuperarse, sin sobresaltos inesperados y por ello, aunque haya empezado a hablar, no pilla llamadas al teléfono para centrarse en todo lo que debe hacer para recuperar la salud y salir del hospital por su propio pie.
Desde aquí, en espera de esa necesaria recuperación, os enviamos un abrazo fraterno y libertario, mirando siempre a ese horizonte de vida que es la anarquía.
Nuestra lucha continúa y seguirá firme hasta el último aliento de nuestros días.
Grupo de apoyo a Amadeu Casellas
https://www.llibertatamadeu.
DESDE UNA PROFUNDA RABIA QUE SE INFLAMA
Lo tuvieron medicado y al ir encontrándose mejor le pautaron un tratamiento y lo enviaron a “casa” de manera que tuvo que volver a prisión.
Amadeu se encontraba en un régimen de salidas de prisión a trabajar regresando los fines de semana. Desconocemos el parte médico del ingreso, pero sí que explicó que notaba que le costaba respirar y que se quedaba sin aire. En esa llamada telefónica le preguntamos si habían visto algo en el hospital, pero nos comentó que en la placa pulmonar que le habían hecho no vieron nada. No era la primera vez que tenía una crisis respiratoria, anteriormente, hace más de un año y estando en libertad, tuvo que acudir al hospital por síntomas similares, sin que determinaran la causa.
En esta ocasión no fue Amadeu quien nos llamó. Y lo que nos dijeron es que parecía que había sufrido un fallo multiorgánico y que para evitar su “colapso” le indujeron el coma para intentar que los órganos recuperaran su funcionalidad.
Mientras escribimos esto Amadeu sigue en coma desde hace ya más de 10 días. En la primera semana en la UCI nos decían que su situación era estable, eufemismo médico que poco o nada explica. En estos momentos nos comentan que parece que poco a poco va recuperando las funciones orgánicas y que, de seguir así, intentaran sacarlo del coma.
Pedimos disculpas por nuestro silencio a todas las personas que han estado luchando y pendientes de la libertad de Amadeu. Nos resultaba difícil explicar lo que desconocíamos.
Como amigxs y compañerxs de Amadeu no tenemos acceso directo a información médica. No nos dan explicaciones, ni evolución de su estado, solo sabemos lo que vemos al visitarlo en la UCI o lo que nos cuenta su entorno familiar.
No es momento de especular. Reafirmamos nuestra rabia siendo conscientes que la prisión no solo enferma, sino que además es de los peores lugares para enfermar. Hoy en varios lugares de la península se convocaban actos para la denuncia sobre la desatención médica en las prisiones. Actos a los que incondicionalmente nos sumamos, llamando la atención sobre la actual situación sanitaria en la que la criminal desatención médica en las cárceles se extiende cada vez más. Ese miserable proceso de privatización hace que solo sea accesible para quien pueda pagarla.
El sistema capitalista no sólo enferma en los encierros carcelarios y en la explotación laboral, sino además nos enajena sin capacidad para reaccionar con su sistemática agresión. La situación de desatención médica se agrava en colectivos vulnerables (o vulnerados) y en personas objeto de múltiples formas de exclusión; por razones de clase social, género, color, ideas… Mientras nuestras vidas se van precarizando hay quienes hacen uso de sus privilegios para enriquecerse sin escrúpulo alguno, despojándonos de todo derecho y trasladando sus responsabilidades hacia las clases trabajadoras, empobrecidas y que cada vez encontramos más dificultades para tener unas mínimas expectativas de vida.
Las condiciones de los encierros carcelarios traspasan los muros y se imponen en la llamada “sociedad libre”, se nos va paulatinamente privando de toda libertad y nos vemos aferradas al agotador sistema de explotación productiva a la vez que nos expulsan de nuestros barrios, de nuestras viviendas y nos mantienen como si de una UCI se tratara, atados a toda suerte de tecnología represora con la promesa de una vida mejor… para ellxs.
Amadeu estaba a punto de salir nuevamente de prisión. Pero este sistema no construye la libertad para nosotrxs, y nos traslada de una forma de privación de libertad a otra. Amadeu en estos momentos está sujeto a tubos y máquinas que mantienen sus constantes vitales, en coma y sin vida consciente. Amadeu esta esperando que otra vez más sea su fuerza la que le empuje a continuar.
La vitalidad de Amadeu es la que le liberará de esta nueva prisión. Deseamos y le enviamos toda nuestra fuerza para que pronto lo volvamos a tener con nosotrxs en las calles. Deseamos que su voz no deje de denunciar este criminal sistema que si no te mata, te mata.
Amadeu, no puedes irte ya. Todavía son muchas las tareas que tenemos pendientes para desbrozar los caminos hacia esas anheladas formas de vida en anarquía. Más allá de ellas, no existe nada.
Comunicat Grup Suport d'Amadeu
[Madrid] Concentración: No permitamos que el compañero anarquista italiano Alfredo Cóspito sea asesinado
CONCENTRACIÓN EN SOLIDARIDAD CON ALFREDO COSPITO ANARQUISTA PRESO EN HUELGA DE HAMBRE.
- DOMINGO 6 DE NOVIEMBRE
- A LAS 13:00H.
- PLAZA TIRSO DE MOLINA, MADRID.
El compañero lleva en huelga de hambre en una cárcel italiana desde el 20 de octubre de 2022, contra el régimen penitenciario del 41 bis, al que fue trasladado el 5 de mayo y que contempla un aislamiento extremo como castigo por su clara consciencia y acción revolucionaria.
Esta semana los presos Juan Sorroche e Ivan Alloco han iniciado una huelga de hambre en solidaridad con Alfredo Cospito.
Por Alfredo y todxs lxs anarquistas y revolucionarixs represaliadxs del mundo.
[Madrid] Charla: Solidaridad con Alfredo Cospito, preso en huelga de hambre.
Charla informativa: Solidaridad con Alfredo Cospito, anarquista preso en huelga de hambre.
- Domingo 6 de noviembre.
- 11:30h
- Local Anarquista Magdalena. C/Dos Hermanas, 11. Madrid.
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NO PERMITAMOS EL ASESINATO DE ALFREDO COSPITO EN HUELGA DE HAMBRE DESDE EL 20 DE OCTUBRE
El pasado 20 de octubre el anarquista Alfredo Cospito, durante la audiencia que tuvo lugar en el Juzgado de vigilancia de Sassari, intentó leer una articulada declaración en la que anunciaba que ha empezado una huelga de hambre en contra del régimen carcelario del 41 bis en el que se encuentra actualmente y contra la cadena perpetua sin posibilidad de ser revisada. Una batalla que Alfredo no tiene intención de parar, hasta su muerte. El compañero, que se encuentra en 41 bis desde el pasado 5 de
mayo por un decreto firmado por la que en aquel entonces era la ministra de justicia, Marta Cartabia, está actualmente encarcelado en la cárcel de Bancali, Cerdeña.
Alfredo Cospito es un anarquista que ha estado siempre en primera línea de la lucha, jamás dispuesto a pactar o rendirse. Un compañero que lucha desde finales de los años ochenta, periodo en el que fue encarcelado por insumisión al servicio militar obligatorio y que, después de ser detenido en 2012, durante el juicio , reivindicó el disparo en la pierna contra el dirigente de Ansaldo Nucleare Roberto Adinolfi, acción realizada por el Núcleo Olga/Federación Anarquista Informal- Frente Revolucionario Internacional el 7 de mayo del mismo año en Génova. Alfredo siempre ha estado activo en la defensa de los compañeros golpeados por la represión, en cada esquina del mundo...
Alfredo ha permanecido ininterrumpidamente sus últimos 10 años en la cárcel en las secciones de Alta Seguridad hasta su traslado al 41 bis.
En 2016 estuvo envuelto en la operación Scripta Manent, acusado de asociación subversiva con finalidad de terrorismo y de múltiples ataques explosivos. Después de la sentencia definitiva emitida por la Corte Suprema de Casación (tribunal de última instancia) en julio del presente año, se reformuló la condena para Alfredo y Anna Beniamino a “masacre política”, delito que prevé únicamente la pena de cadena perpetua. El Estado italiano, que siempre protegió a los fascistas perpetradores de verdaderas matanzas (como las masacres de Bolonia o de Piazza Fontana en Milán), ahora quiere condenar por masacre a dos anarquistas por un ataque que no provocó ni víctimas ni heridos.
Alfredo desde hace años contribuye con artículos, proyectos editoriales y propuestas al debate anarquista internacional. Por esta razón, más de una vez ha sido objeto de censura en su correspondencia y se le ha prohibido la comunicación con el exterior, siendo condenado por la
publicación del folio anarquista revolucionario “KNO3” y la última edición de “Croce Nera Anarchica” y estando actualmente investigado por la publicación del periódico anarquista “Vetriolo”. Después de estas disposiciones legislativas, durante el pasado mes de mayo se le aplicó el régimen de 41 bis y fue inmediatamente trasladado desde la cárcel de Terni a la de Bancali, en Sassari. De esta manera se le ha negado cualquier tipo de contacto con el exterior.
El 41 bis sirve para aislar completamente al preso. Esta medida se aplica y renueva cada 4 años, pero de hecho la única manera para poder salir de esta situación es la de arrepentirse y colaborar con las
fuerzas represivas. En otras palabras, el 41 bis es tortura, en cuanto está planeado para inducir sufrimiento con la intencionalidad de extorsionar confesiones o declaraciones. Este régimen carcelario
conlleva una hora de visita al mes a través de un cristal, con vigilancia electrónica y la grabación de audio y vídeo. Si los familiares no tienen la posibilidad de asistir a la visita mensual, como posibilidad alternativa está prevista una llamada mensual de 10 minutos, pero para efectuarla el familiar del preso tiene que desplazarse a una comisaria de los carabinieri o al interior de una cárcel. Además, solo
está permitida una hora de patio y otra hora de sociabilidad dentro del módulo, que se hace en grupo de un mínimo de dos a un máximo de cuatro presos: la división de los grupos de presos que están juntos durante esta hora se decide directamente desde las oficinas de los burócratas en Roma y tarda algunos meses. El 41 bis es un régimen carcelario destinado a la aniquilación del preso, en cuanto está estudiado para provocar daños físicos y mentales a través de la técnica de privación sensorial; se trata de una condena a la muerte política y social, que busca romper cada forma de contacto con el exterior.
El trato reservado para Alfredo nos recuerda las palabras atribuidas a Benito Mussolini sobre Gramsci: ”debemos impedir que este cerebro trabaje durante veinte años” " Ejemplo del agujero negro en el que se termina una vez se entra al 41 bis es justo lo que ocurrió el pasado 20 de octubre durante la audiencia en el Juzgado de Vigilancia de Sassari. Se impidió la entrada en el juicio de los solidarios, el compañero
estaba conectado en videoconferencia desde la cárcel como prevé la normativa del 41 bis y cuando intentó leer su propia declaración le quitaron la voz apretando un botón. La declaración está sellada por los jueces y no puede ser publicada, si los abogados la difundieran se arriesgarían a una pesada condena penal. Lo que está pasando con el compañero
Alfredo Cospito se entrelaza con un clima represivo generalizado en este país. Más allá del movimiento anarquista, asistimos a una represión contra obreros, estudiantes y movimientos sociales. Mencionamos el caso más llamativo: este verano la fiscalía de Piacenza abrió una investigación contra algunos sindicalistas acusándoles de “extorsión” porque pedían, mediante una lucha “radical” (piquetes y cortes de carreteras), un aumento de sueldo al jefe. Queremos que se entienda también en el extranjero que el avance represivo que está tomando el
Estado italiano afecta a todo el mundo del mismo modo ya que un precedente de esta magnitud en el corazón de Europa podría ser el presagio de nuevos saltos represivos en otras latitudes. Todo esto
ocurre mientras la diferentes crisis (económicas, energéticas, sanitarias, climáticas… se agravan día a día. Sabemos que estos son los contextos ideales para los giros autoritarios de los gobiernos.
Tenemos unas semanas para salvar la vida de Alfredo Cospito, para evitar su asesinato, pero sobre todo para dar una señal de contraataque a lo que está ocurriendo. Hacemos responsable al Estado de la vida y la salud de nuestro compañero. Movilicémonos en todo el mundo, presionemos al Estado italiano para que Alfredo pueda salir del 41 bis.
Esta semana los compañeros presos Juan Sorroche y Ivan Alloco han iniciado una huelga de hambre en solidaridad con Alfredo.
CONTRA EL RÉGIMEN 41 BIS.
CONTRA LA SOCIEDAD CÁRCEL.
La película “Modelo 77” narra la situación de las cárceles en los últimos años de la dictadura franquista y primeros de La Transición, así como la intensa lucha de los presos sociales (“presos comunes” según los medios) a través de la Copel, no solamente por la legitima inclusión en la ley de amnistía, sino también en otras reivindicaciones de gran calado político, como la desaparición de la ley de peligrosidad social (se abolió en 1995), la depuración de jueces, funcionarios de prisiones y policías franquistas y torturadores o la reforma profunda del Código Penal con participación popular. Con la aplicación de las sucesivas tres leyes de amnistía política y un indulto (que solo supuso la liberación de unos mil presos sociales) en 1976 en las cárceles quedaron unos 8.500 presos varones y unas 300 mujeres presas. Lejos de lo que se pudiera esperar durante el transcurso de la democracia, con el progresivo endurecimiento del Código Penal en entornos de graves crisis económicas y del aumento del paro y de la precariedad de la inmigración, la población penitenciaria empezó a crecer de forma exponencial, llegando a alcanzar su máxima cifra en el año 2009, con 70.003 presos y 6.076 presas. Esto comportó la progresiva construcción de nuevas cárceles, llegando España a ocupar los primeros puestos en Europa de cárceles modulares (unas 90) alejadas de las ciudades, con las repercusiones que esto tiene para los familiares de las personas presas, quienes en muchas ocasiones se encuentran con dificultades para poder visitar a sus seres queridos. Aunque en el imaginario colectivo español persiste la creencia de que los delincuentes «entran por una puerta y salen por la de atrás», y que en España la Justicia es demasiado benevolente con los criminales, la realidad es muy distinta. En la actualidad el Estado español se encuentra a la cabeza en número de población reclusa de Europa Occidental: en diciembre de 2021 había en España 55.097 personas presas (51.172 varones y 3.925 mujeres)) con una tasa de 118 personas presas por cada 100.000 habitantes, doblando la media europea y situándose por delante de Alemania, Francia, Italia, Portugal, Grecia, etc. Podríamos pensar que esto se explica por ser un país con una alto índice de delincuencia, sin embargo España es uno de los países de Europa más seguros con una de las tasas de criminalidad más baja, llegando a alcanzar en 2021 la más baja de nuestra historia reciente: 41,4 delitos por cada mil habitantes. ¿Entonces? Las explicaciones debemos buscarlas nuevamente en nuestro Código Penal, el cual establece una duración para las penas de prisión que doblan la media europea. Sin embargo, las estadísticas reflejan que dos de cada tres personas que pasan por nuestro sistema penitenciario vuelven a delinquir al salir de prisión y que el 80% de las personas que entran en prisión con 20 años de edad, lo volverá a hacer cuatro veces más. Estas cifras, evidencian la ineficacia de la cárcel desde un punto de vista rehabilitador y de prevención del delito, puesto que la cárcel no resocializa, sino lo contrario, ni tampoco disuade a la población o a los autores de delitos para no reincidir. Cada preso/a nos cuesta unos 2.000 euros al mes, un 45% más que la media de la Unión Europea, suponiendo el mantenimiento de las instituciones penitenciarias solo en 2020 un gasto para el Estado de 1.501 millones de euros. Además de todo ello, tal y como ponen de relieve los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos como el CPT del Consejo de Europa o el CAT de las Naciones Unidas, en las cárceles españolas se siguen vulnerando los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad. La cárcel no es solo privación de libertad. En el interior de las prisiones se priva de otros derechos y lo que es peor, se violan sistemáticamente el derecho a la vida, a la integridad física, al trato digno, a la intimidad, a la salud… justificándose estas violaciones en aras de garantizar la gobernabilidad de las instituciones correccionales y de educar mediante el castigo, la obediencia, la prohibición y demás valores contrarios a los llamados valores democráticos. Y surgen varias preguntas: ¿A dónde nos lleva esta política punitivista? ¿El sistema penitenciario es en la práctica útil como tratamiento de reinserción social o meramente sirve como castigo a quien se considera culpable de un conflicto social? ¿Cuáles son las principales carencias de las personas que delinquen? ¿Que ocurriría si invirtiéramos el presupuesto penitenciario en educación, vivienda, seguridad laboral, etc.? Por estas y muchas otras razones, la abolición de la privación de libertad supondría uno de los primeros pasos imprescindibles para democratizar la sociedad y respetar todos los derechos de todas las personas, pero sobre todo para comenzar a afrontar una reflexión interesadamente omitida sobre qué es la seguridad ciudadana, sobre qué entendemos por prevención y lucha contra el delito, y sobre cuáles han de ser las respuestas que la sociedad ha de articular para combatirlo. ¿Entonces? Las explicaciones debemos buscarlas nuevamente en nuestro Código Penal, el cual establece una duración para las penas de prisión que doblan la media europea. Sin embargo, las estadísticas reflejan que dos de cada tres personas que pasan por nuestro sistema penitenciario vuelven a delinquir al salir de prisión y que el 80% de las personas que entran en prisión con 20 años de edad, lo volverá a hacer cuatro veces más. Estas cifras, evidencian la ineficacia de la cárcel desde un punto de vista rehabilitador y de prevención del delito, puesto que la cárcel no resocializa, sino lo contrario, ni tampoco disuade a la población o a los autores de delitos para no reincidir. Cada preso/a nos cuesta unos 2.000 euros al mes, un 45% más que la media de la Unión Europea, suponiendo el mantenimiento de las instituciones penitenciarias solo en 2020 un gasto para el Estado de 1.501 millones de euros. Además de todo ello, tal y como ponen de relieve los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos como el CPT del Consejo de Europa o el CAT de las Naciones Unidas, en las cárceles españolas se siguen vulnerando los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad. La cárcel no es solo privación de libertad. En el interior de las prisiones se priva de otros derechos y lo que es peor, se violan sistemáticamente el derecho a la vida, a la integridad física, al trato digno, a la intimidad, a la salud… justificándose estas violaciones en aras de garantizar la gobernabilidad de las instituciones correccionales y de educar mediante el castigo, la obediencia, la prohibición y demás valores contrarios a los llamados valores democráticos. Y surgen varias preguntas: ¿A dónde nos lleva esta política punitivista? ¿El sistema penitenciario es en la práctica útil como tratamiento de reinserción social o meramente sirve como castigo a quien se considera culpable de un conflicto social? ¿Cuáles son las principales carencias de las personas que delinquen? ¿Que ocurriría si invirtiéramos el presupuesto penitenciario en educación, vivienda, seguridad laboral, etc.? Por estas y muchas otras razones, la abolición de la privación de libertad supondría uno de los primeros pasos imprescindibles para democratizar la sociedad y respetar todos los derechos de todas las personas, pero sobre todo para comenzar a afrontar una reflexión interesadamente omitida sobre qué es la seguridad ciudadana, sobre qué entendemos por prevención y lucha contra el delito, y sobre cuáles han de ser las respuestas que la sociedad ha de articular para combatirlo.
> http://tokata.info/pros-y-contras-de-modelo-77-por-otro-participante-mas-en-la-copel/
> http://tokata.info/wp-content/uploads/2022/09/Modelo-77.v4-octavillas.pdf
> https://tokata.info/daniel-pont-nota-aclaratoria-sobre-la-pelicula-modelo77/
Por
último, le suplico que reflexione sobre el trabajo que desempeñan los
equipos técnicos de prisiones, corruptos e insufribles más allá de lo
que pueden expresar estas líneas.
"Los llamados a la solidaridad y el apoyo mutuo, a romper el aislamiento de las personas presas", se suceden entre los grupos de apoyo a las personas presas.
Está teniendo lugar en todas las prisiones del estado un profundo malestar:
1º - Por el miedo al contagio en un lugar tan vulnerable y la desatención médica que vive en las prisiones y que se viene denunciando desde hace tiempo (v. EL CARRO nº1, sobre la desatención sanitaria en prisión: https://es.scribd.com/document/422159130/el-carro-1)
2º - Por el aislamiento social e individual al que se ven sujetos los internos en las prisiones.
Ante la amenaza del coronavirus se suspende el contacto con la calle, quedando rotos los vínculos familiares y afectivos tan necesarios en la cárcel. [v. http://tokata.info/mas-informacion-sobre-protestas-en-las-carceles-contra-el-aislamiento-impuesto-arbitrariamente-y-la-falta-de-verdaderas-medidas-contra-el-coronavirus/http://tokata.info/mas-informacion-sobre-protestas-en-las-carceles-contra-el-aislamiento-impuesto-arbitrariamente-y-la-falta-de-verdaderas-medidas-contra-el-coronavirus/]
El 17 de marzo La Directa informaba del aislamiento de 167 personas presas por posibles contagios.
En las prisiones se están dando protestas públicas (desde el conato de motín en la cárcel de Wad Ras) ante la situación de abandono, hacinamiento e incertidumbre, que se mezcla con las malas prácticas y la negligencia de las autoridades penitenciarias, como se ha denunciado. Si los reclusos disponían de apenas 7 minutos para hablar telefónicamente con sus allegados (por supuesto Telefónica en su tarjeta de obligada compra sigue quedándose el remanente que les sobra hasta los 10€ de la recarga), en algunos casos se ha conseguido duplicar ese tiempo y se siguen solicitando salas para instalar videoconferencias.
La población reclusa está muy molesta por la situación, Nadie entiende "cómo los funcionarios entran y salen" y las familias de los presos no pueden visitarlos ni a través de un cristal. Hasta el momento se han producido varios "plantes" de presos que no querían entrar en sus módulos por la noche. Todo esto tiene lugar semanas después de la oleada de motines en las prisiones de Italia, saldadas con más de una decena de muertes, parte de ellas tras el asalto a los módulos de enfermería ante una situación en la que se veían más encerrados aún de lo habitual, sin el apoyo familiar de las visitas y encima tratando a diario con funcionarios que entraban, salían pero no tenían EPIs. La democrática Europa se ve que no puede hacer como la dictadura iraní, que liberó nada menos que 70.000 presos.
También hay que mencionar la situación de los CIE (centros de internamiento de extrajeros), donde hay miles de personas esperando su deportación. Recordamos que el día 20 del pasado mes tuvo lugar un motín en el CIE de Aluche.
Webs de denuncia de la situación carcelaria.
http://tokata.info/
https://suportpresxslleida.noblogs.org/
https://desdedentro.noblogs.org/
https://colectivopronoiamurcia.noblogs.org/
https://elcarropropresxs.blogspot.com/
Nueva propuesta frente al actual estado de excepción:
https://suportpresxslleida.
Actualización situación en las cárceles:
https://suportpresxslleida.noblogs.org/post/2020/03/23/actualizacion-de-la-situacion-en-las-carceles/
Este texto ha sido redactado tomando como base unas notas tomadas de ALASBARRICADAS y del blog del SUPORTPREXSLLEIDA:
>http://alasbarricadas.org/
¿PISCINA, GIMNASIO, ACTIVIDADES CULTURALES?
Sus cifras dicen que en 2016 murieron 171 pres@s. 147 el año pasado.3.885 en los últimos diecisiete años. La mayoría de "muerte natural", el resto por sobredosis y suicidio. Nosotr@s afirmamos que no mueren, les matan. Nos preguntamos cuál es la causa de este silencio mediático-institucional y por ende, social. Os invitamos a dar respuestas a la cuestión planteada como paso previo al desarrollo de una crítica anticarcelaria que nos permita desmontar las vergonzosas mentiras que justifican su existencia: que la justicia es igual para tod@s, que el fin último de la cárcel es la reinserción de las personas.
URGENTE !! SE RUEGA MÁXIMA DIFUSIÓN !!
José Adrián Poblete Darre
Centro Penitenciario Madrid III, Valdemoro (Madrid)
Ctra. Pinto-San Martín de la Vega, km. 4,5,
28340 - MADRID
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Huelga de hambre indefinida del compañero José Adrián Poblete Darre
(¿Qué esta sucediendo en la Moraleja, prisión de Palencia)
Pero en la prisión de Palencia ya hemos constatado que las legalidades se las pasa el alcaide, Francisco Javier Díez Colado y sus "sufridos trabajadores" por el forro. De forma inmediata, Juan Pedro Hernández Hernández, a quien pensaba ver próximamente, es transladado a Puerto de Santa María y a Adrián le cambian a la cuarta galería donde permanece solo las 24 horas del día.
Desde ese momento inicia una huelga de hambre que pretende mantener hasta las últimas consecuencias, ya que se están vulnerando sus más elementales derechos, entre otros muchos, la visita y asistencia de su abogada cada vez que lo requiera y no una vez al mes como ha impuesto el director de la Moraleja; la violación de su correspondencia y comunicaciones, junto a la retención del correo desde hace 20 días; la falta de asistencia médica, sin que haya un seguimiento diario de su estado de salud física y mental, con las graves secuelas que un ayuno tan prolongado le pueden causar.
Si el anterior comunicado denunciaba el sadismo del alcaide de la prisión, con prácticas tan aberrantes como encerrar a "sospechosos" de portar drogas hasta llevarlos al borde del suicidio, en este, el tiro apunta al matasanos, objeto de las últimas agresiones de hace 12 días y principal y último respondable de lo que le pueda suceder a Adrián. Porque ¿a qué se dedica este señor? ¿A cumplir con lo que exige su profesión o como sus compañerxs carcelerxs cumple órdenes de su amo sin rechistar, para acusarle luego de todos los males que ocurren en la prisión? ¿Por qué no denuncia este medicastro el reparto abusivo de drogas legales entre los presos, las ataduras y pinchazos que les dejan como zombies, las palizas y malostratos?. Que muchos de los conflictos habidos en la cárcel sucedan en la enfermería, ¿es fruto de la casualidad o consecuencia directa de estas prácticas exterminadoras?.
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