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Supresión del subsidio de excarcelación


 

Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que gestiona la ministra socialista Elma Saiz, este cambio supone “una reconfiguración del mecanismo protector, de tal forma que los liberados de prisión quedan protegidos de forma suficiente por la prestación del Ingreso Mínimo Vital, que tiene precisamente como objetivo evitar el riesgo de pobreza y de exclusión social”. Sin embargo, tal y como veremos a continuación, la realidad dista mucho del objetivo perseguido.

Hasta dicha modificación, las personas que salían de prisión podían solicitar el subsidio de excarcelación y, tras realizar los trámites pertinentes, podían comenzar a percibirlo aproximadamente a los dos meses de su salida. Los requisitos eran haber estado privado de libertad al menos seis meses, estar inscrito como demandante de empleo y no tener derecho a una prestación por desempleo.

No obstante, esta ayuda económica tenía sus limitaciones, puesto que sólo se podía solicitar una vez se estaba en libertad condicional o definitiva, excluyendo de este modo a las personas que se encontraban en tercer grado. También quedaban fuera aquellas personas que habiendo trabajado en prisión, sólo podían solicitar la presentación por desempleo, pese a que el subsidio por excarcelación era de una cuantía mayor al paro generado. Y por supuesto, no nos olvidamos de las personas en situación administrativa irregular, las cuales tampoco podían solicitarlo.

La cuantía de este subsidio rondaba los 480€ al mes y suponía un pequeño soporte a partir del cual las personas expresas podían iniciar su vida en libertad. Si bien la cuantía ofrecida por el IMV es de 604,21€/mes (en el caso de una persona individual), los criterios para acceder a él perjudican especialmente a las personas que han estado privadas de libertad.

La principal diferencia radica en los plazos. Si bien antes se venía esperando 2 meses, a día de hoy, el IMV no se resuelve antes de un año. ¿Qué hace mientras tanto la persona que acaba de salir de la cárcel y tiene que empezar de nuevo?

Hasta la resolución de la ayuda, la persona no cuenta con ningún tipo de ingreso. A priori, su situación se ve doblemente recrudecida, no sólo por estar encorsetada en el estigma de persona expresa, sino que además se le destierra a la precariedad total al carecer de recursos económicos. Y por si esto no fuera suficiente, estas circunstancias aún se agravan más para las personas trans, las mujeres, las personas con problemas de salud física y mental, personas extranjeras en situación administrativa irregular y disidencias, que de forma habitual ya se ven envueltas en una espiral de violencia y discriminación.

Entre los requisitos a cumplir para acceder al IMV está que la persona debe estar empadronada, al menos, seis meses en un mismo domicilio. Aunque existe la posibilidad de presentar un informe de Servicios Sociales que justifique la situación de exclusión social, hay que tener en consideración las dificultades que, adicionalmente, encuentran algunos colectivos para encontrar un lugar en el que empadronarse. Y a pesar de que la posibilidad de tramitarlo a través de los Servicios Sociales del ayuntamiento es viable, este procedimiento también tiene sus plazos, lo que también dilata el acceso a dicha prestación.

En relación al empadronamiento, en el caso de que la persona vaya a vivir en un domicilio con más integrantes, a la hora de presentar la solicitud, la unidad de convivencia tiene que haber sido formada medio año antes. Y, en el supuesto de que algunas de las personas residentes previamente cobrara el IMV, éste será suspendido durante seis meses.

Con la aplicación del Real Decreto Ley 2/2024 del 21 de mayo, por un lado, se incorpora la exigencia de que los menores de 30 años tengan una vida laboral de al menos seis meses y por otro, se excluye como beneficiarias a las personas liberadas de centros de internamiento de menores y aquellas que salgan de centros de desintoxicación, los cuales sí que estaban reconocidos en el subsidio de excarcelación.

Adicionalmente a todo lo anterior, se añade un obstáculo más: la brecha digital, tanto ya sea para pedir una cita presencial en las oficinas de la Seguridad Social (servicio con gran dificultad de acceso) o para presentar telemáticamente la solicitud del IMV. En ningún momento, se ha tenido en cuenta que una gran parte de las personas que son susceptibles de pedir esta prestación, hayan pasado o no por prisión, carecen de habilidades en el ámbito digital.

Por otro lado, en Aragón, la Prestación Aragonesa Complementaria del Ingreso Mínimo Vital (PACIMV), de carácter subsidiario puesto que tiene como objetivo cubrir supuestos no previstos en el IMV, ni da cobertura a todas las personas que deja fuera, ni tampoco lo hace con las personas que han estado privadas de libertad.

Sin lugar a dudas, los cambios implementados suponen un retroceso en derechos y un proceso burocrático lleno de obstáculos que reducen exponencialmente las posibilidades reales para la reincorporación a la vida fuera de la cárcel.

Por ello, es urgente y necesario que se tomen las medidas oportunas para que las personas ex-presas, sin excepción, accedan a una prestación económica de manera rápida y eficaz, sin trabas administrativas que les expongan a una situación de mayor vulnerabilidad y que les permita una transición a la vida en libertad efectiva y digna.

 

 


 

España, ante el espejo del CPT: un informe que alerta sobre violencia en prisiones y exige una ‘tolerancia cero’ efectiva

 

Acaba de publicarse el informe del Comité Europeo para la Prevención de la Tortura sobre el Estado español, tras la visita efectuada en abril/mayo de 2025. El informe recoge diversas alegaciones de agresiones y malos tratos en centros policiales (Madrid, Cádiz y Huelva), penitenciarios (Algeciras -Cádiz-, Puerto III -Cádiz-, Huelva y Estremera -Madrid) y menores (Marcelo Nessi, Badajoz). El Consejo de Europa urge al Gobierno a aplicar «tolerancia cero» y a transferir la sanidad penitenciaria a las comunidades autónomas. El Ejecutivo defiende sus avances, pero abre investigaciones internas sobre los casos más graves.

El Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa ha publicado un informe demoledor sobre la situación en los centros de detención de España, tras una visita realizada del 28 de abril al 9 de mayo de 2025. El documento, hecho público este 28 de julio, retrata un panorama de «violencia alarmante» en tres prisiones de Andalucía, un uso excesivo de la fuerza generalizado por parte de la policía y una crisis sistémica en la asistencia sanitaria penitenciaria, con más de un centenar de plazas de médico sin cubrir.

 

Tres prisiones andaluzas, en el punto de mira

El CPT reconoce avances notables en las cárceles de Madrid VII y Sevilla II, con una disminución significativa de las denuncias por malos tratos desde sus anteriores visitas. Sin embargo, la situación en los centros penitenciarios de Algeciras, Huelva y Puerto III es «sumamente preocupante». El Comité documenta un patrón reiterado donde los internos denuncian haber sido víctimas de bofetadas, puñetazos, patadas y golpes con porras por parte de los funcionarios, casi siempre en áreas sin cobertura de cámaras de videovigilancia, como los cuartos de registro o los pasillos de seguridad.

52.- Al inicio de la visita, se proporcionaron a la delegación datos estadísticos sobre el número de quejas relativas a malos tratos que se han registrado e investigado en los últimos años.
Los datos demuestran una marcada tendencia al alza: 247 en 2022, 262 en 2023, 281 en 2024 y 81 en el primer trimestre de 2025.
Nota al pie: Desde enero de 2024 hasta marzo de 2025 se presentaron 17 denuncias por malos tratos en la prisión de Algeciras, 16 en la prisión de Puerto III y 20 en la prisión de Huelva
Además, el número de procesos penales concluidos durante el mismo período contra funcionarios de prisiones relacionados con presuntos malos tratos a los reclusos ascendió a cinco en 2022, seis en 2023 y doce en 2024.
Esto dio como resultado un total de once condenas penales y/o disciplinarias de personal penitenciario.

El informe describe casos de «un nivel de violencia alarmante» sobre personas especialmente vulnerables. Entre los testimonios recogidos por la delegación del CPT, se encuentra el de un interno con esclerosis múltiple en silla de ruedas que fue reducido por cinco funcionarios y agredido en la enfermería de Algeciras, o el de una interna que, en estado de agitación por no recibir su medicación, fue golpeada con porras en las piernas por seis funcionarios dentro de su celda. En la prisión de Puerto III, un preso fue inmovilizado boca abajo, esposado y golpeado con porras en las plantas de los pies (falaka), además de recibir puñetazos y patadas. En Huelva, un interno esposado fue agredido con porras en la espalda y, posteriormente, un funcionario le estrelló la cabeza contra la pared en tres ocasiones, mientras otro le golpeó la zona lumbar con una raqueta de detección de metales.

El CPT critica severamente la calidad de los exámenes médicos que se practican tras estos incidentes. Según el informe, los reconocimientos se llevan a cabo casi siempre «a través de barrotes y en presencia de los funcionarios», una práctica que, según el Comité, invalida la confidencialidad, socava la relación médico-paciente y dificulta la investigación efectiva de las denuncias. «El personal sanitario examina a los internos a través de las rejas y con los guardias presentes, lo que impide cualquier garantía de imparcialidad», señala el texto.


Sanidad penitenciaria: «Escasez aguda» y medicación sin control

Uno de los puntos más críticos del informe es la situación de la sanidad en las prisiones. El CPT subraya la «grave escasez de médicos», con 138 facultativos en activo y 106 puestos vacantes a nivel nacional, lo que provoca «retrasos constantes» en la atención a los internos. Esta falta de personal tiene un impacto directo en la salud mental, con una elevada tasa de prescripción de psicofármacos –que afecta a entre el 50% y el 60% de los reclusos– cuyas dosis no son revisadas durante meses por la falta de psiquiatras. Como ejemplo de esta situación, el CPT cita la prisión de Puerto III, donde un psiquiatra visitante tenía programadas consultas para 87 internos en una sola mañana.

El Comité insta al Gobierno a transferir «sin más demora» la competencia de la sanidad penitenciaria a las comunidades autónomas, tal y como prevé la ley desde 2003, para poner fin a una situación que califica de «deficiencia estructural de larga data».

 

Centro de menores de Badajoz y comisarías

La visita del CPT también se extendió al centro de internamiento de menores «Vicente Marcelo Nessi» en Badajoz, donde detectó casos de uso excesivo de la fuerza por parte de personal de seguridad privada, incluyendo golpes con porras y la inmovilización de un menor atándolo a la cama por una extremidad, una práctica prohibida por la ley. El Comité describe un ambiente «austero y carcelario» para los jóvenes y pide la abolición del aislamiento disciplinario para menores de 18 años, así como la instalación de timbres de llamada en las celdas.

En el ámbito policial, el informe recoge denuncias de uso excesivo de la fuerza durante los arrestos, incluyendo golpes y esposado excesivamente apretado, corroborados en algunos casos por la presencia de hematomas. Asimismo, critica las «deficiencias estructurales persistentes» en las comisarías, como la falta de luz natural, la mala ventilación y la ausencia de timbres de alarma en los calabozos de Madrid, como los de Leganitos, Tetuán y la Plaza de Castilla.

 

La respuesta del Gobierno: «Tolerancia cero» e investigaciones abiertas

El Gobierno español ha respondido al informe con un extenso documento donde defiende sus políticas y anuncia medidas correctoras. Fuentes del Ministerio del Interior aseguran que el Ejecutivo «reitera su compromiso de tolerancia cero frente a cualquier abuso físico o verbal contra las personas privadas de libertad» y que estos hechos «no son admitidos y son perseguidos por las vías disciplinarias y penales correspondientes».

En su respuesta, el Gobierno detalla que se han abierto «investigaciones internas» sobre los casos concretos de malos tratos señalados por el CPT en las prisiones andaluzas. Se han reforzado las medidas de supervisión y se han realizado cambios en los equipos directivos de los centros implicados. También se ha emitido una orden que prohíbe el uso de un tipo de sujeción mecánica de siete puntos que el CPT había denunciado como peligroso. El Ejecutivo defiende, asimismo, la existencia de programas de formación en derechos humanos para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la labor de la Oficina Nacional de Garantía de los Derechos Humanos (ONGADH), creada en 2022.

 

Defensa y desacuerdos

El Ejecutivo, sin embargo, mantiene su postura en varios puntos donde discrepa con el Comité. Defiende la legalidad de la detención incomunicada, calificándola de medida excepcional y sujeta a estricto control judicial. También justifica las rejas y mallas metálicas en los módulos de régimen cerrado como una necesidad de seguridad, y no comparte la recomendación de abolir la sanción de separación del grupo para menores de 18 años.

En el ámbito sanitario, el Gobierno admite la grave escasez de médicos, pero argumenta que se han hecho «numerosas convocatorias» para cubrir las plazas y que se sigue trabajando en la compleja transferencia de competencias a las comunidades autónomas, un proceso que, hasta la fecha, solo se ha concretado en el País Vasco y Navarra. El Ministerio del Interior defiende que los partes médicos ya cuentan con sistemas de registro que permiten documentar las lesiones, aunque el CPT insiste en que la falta de confidencialidad invalida su eficacia.

⇒ Consultar informe del
Comité Europeo para la Prevención de la Tortura
sobre el Estado español,
clic aquí

 

 [actualizado, 21/08/2024]
 

Salud kompas, hace unas semanas que no hemos podido enviar información sobre la situación de Amadeu y por ello lo hacemos ahora para compartir con vosotrxs noticias que, si no se puede decir que sean "buenas", sí que en esta ocasión son tranquilizadoras.

El pasado miércoles pude hablar con Amadeu y me ha explicado que, aunque para caminar debe ir con muletas, ya está dado de alta en el hospital, y lo mejor, en libertad...

Dada la situación por la que ha pasado, desde la prisión enviaron al hospital a una asistenta y un carcelero para llevarle los papeles que debía firmar para su libertad, mientras aún estaba hospitalizado aunque ya fuera de la UCI. Sospecho, y esto no me lo explicó Amadeu, que las circunstancias de salud y recuperación que debía seguir Amadeu, en la prisión debieron valorar que ni tenían medios ni disponibilidad para su rehabilitación manteniéndolo en el tercer grado de prisión. Es por ello
que en estos momentos, si bien debe ir todavía con muletas hasta que recupere la fuerza en las piernas, ya se mueve por las calles para hacer su vida y continuar con las rehabilitaciones y ejercicios.

Su situación personal no es la más deseable, pues en sus condiciones no puede desempeñar ninguna actividad que le permita mantener unos gastos mínimos de subsistencia pero, por el momento, sus amigxs y compañerxs le están apoyando también en ese sentido para que pueda superar todos esos
contratiempos, tenga para comer y techo.

Esperamos que su evolución siga en la misma línea de recuperación y, cuanto antes, sea él mismo quien os lo pueda explicar con sus propias palabras.

Abrazos fraternos y anárquicos

 

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Rabia y esperanzas


Desde el grupo de compañerxs que seguimos de cerca la situación de Amadeu, queremos compartir con vosotrxs informaciones ilusionantes.

Como ya os comunicamos en otro escrito, Amadeu estaba en coma provocado por un colapso multiorgánico, probablemente producido por algún tipo de infección que fue alterando el funcionamiento de corazón, riñones, pulmones, etc… Por su estado grave, los médicos decidieron hospitalizarlo en la UCI y le provocaron el coma para poder tratar sus órganos. Lo tenían conectado a numerosos aparatos que mantenían sus constantes vitales, mientras intentaban que los órganos pudiesen recuperarse. A finales de la semana pasada, ya vieron que sus órganos respondían al tratamiento y se recuperaban, y por ello decidieron sacarlo del coma, pero sin desenchufarlo de todas las máquinas, esperando así que los órganos hicieran su función ya consciente.

La situación en ese momento, aunque esperanzadora seguía siendo muy grave y se esperaba que si su organismo había vuelto a recuperar su funcionalidad, sucediera lo mismo estando ya consciente. Recuperar la consciencia abría otras cuestiones como la de verse postrado en una cama sin poder hacer nada y conectado a unos aparatos que sonaban por cualquier reacción de Amadeu frente a un estímulo. Su situación seguía siendo grave, y solo era posible verlo un corto periodo de tiempo y con mascarilla, guantes y bata de quirófano.

Era un respiro ver a Amadeu con los ojos abiertos y mirarte. Tenía consciencia y memoria, pero no podía hablar ni moverse para nada, pues para la respiración todavía necesitaba una máquina y no podía pronunciar palabra porque para eso se requiere de un esfuerzo y de aire… Su expresión se podía adivinar en sus ojos y en las máquinas que ante lo menos esperado, sonaban. Aunque estaba recuperando la función orgánica la situación era todavía muy grave y se esperaba que su fuerza lo mantuviera sin recaídas.

Hacia el miércoles 26 de junio lo sacaron de la UCI y lo llevaron a la planta de ingresos con otros pacientes. Ahora comparte habitación, sigue sin poder moverse porque después de tantos días en coma debe recuperar la respuesta muscular. Ya puede hablar, y es por ello que recibimos una llamada para explicarnos que se encontraba mejor que cuando lo ingresaron en la UCI, y que aunque sin fuerzas para sostenerse, se sentía mucho mejor y ya podía mantener una conversación sin ahogarse.

Queremos transmitiros su agradecimiento a todas las personas y compañerxs que se han preocupado por su situación y esperamos que en un corto plazo de tiempo, ya puedan ser sus palabras las que os lleguen. Va a costar, pero tenía fuerzas para seguir adelante y conseguirlo. Ahora le toca, aparte del tratamiento, sesiones de rehabilitacion con fisios para que pueda volver a ponerse de pie y andar o para tener fuerza para sostener un bolígrafo y escribir. Todavía no está en ese punto, pero está convencido que, aunque el proceso sea largo, retornará antes o después al camino de lucha que tuvo que abandonar a la fuerza.

Desde el grupo de compañerxs que estamos pendientes de la actual situación de salud de Amadeu, os pedimos que no hagáis caso de rumores sobre su estado, y aunque nosotrxs también estemos enviando este comunicado, es mejor esperar a que sean sus palabras las que os lo expliquen. Nosotrxs no somos médicxs, ni tenemos acceso a información clínica, lo que compartimos no es más que las percepciones de quienes han ido a verlo o, como en esta ocasión, hemos podido hablar con él.

En estos momentos necesita descansar y recuperarse, sin sobresaltos inesperados y por ello, aunque haya empezado a hablar, no pilla llamadas al teléfono para centrarse en todo lo que debe hacer para recuperar la salud y salir del hospital por su propio pie.

Desde aquí, en espera de esa necesaria recuperación, os enviamos un abrazo fraterno y libertario, mirando siempre a ese horizonte de vida que es la anarquía.

Nuestra lucha continúa y seguirá firme hasta el último aliento de nuestros días.

Grupo de apoyo a Amadeu Casellas

https://www.llibertatamadeu.org/2024/06/30/rabia-y-esperanzas/
 
 
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[Informaciones anteriores]

DESDE UNA PROFUNDA RABIA QUE SE INFLAMA

 A principios de este mes nos hicieron llegar una alerta muy inquietante que nos pilló por sorpresa a todxs. Amadeu Casellas se encontraba en coma en la UCI. Quince días antes Amadeu hizo una llamada para avisarnos que se había encontrado mal y que, desde la prisión, salió para ir al hospital, quedando ingresado hasta el fin de semana.

Lo tuvieron medicado y al ir encontrándose mejor le pautaron un tratamiento y lo enviaron a “casa” de manera que tuvo que volver a prisión.

Amadeu se encontraba en un régimen de salidas de prisión a trabajar regresando los fines de semana. Desconocemos el parte médico del ingreso, pero sí que explicó que notaba que le costaba respirar y que se quedaba sin aire. En esa llamada telefónica le preguntamos si habían visto algo en el hospital, pero nos comentó que en la placa pulmonar que le habían hecho no vieron nada. No era la primera vez que tenía una crisis respiratoria, anteriormente, hace más de un año y estando en libertad, tuvo que acudir al hospital por síntomas similares, sin que determinaran la causa.

En esta ocasión no fue Amadeu quien nos llamó. Y lo que nos dijeron es que parecía que había sufrido un fallo multiorgánico y que para evitar su “colapso” le indujeron el coma para intentar que los órganos recuperaran su funcionalidad.

Mientras escribimos esto Amadeu sigue en coma desde hace ya más de 10 días. En la primera semana en la UCI nos decían que su situación era estable, eufemismo médico que poco o nada explica. En estos momentos nos comentan que parece que poco a poco va recuperando las funciones orgánicas y que, de seguir así, intentaran sacarlo del coma.

Pedimos disculpas por nuestro silencio a todas las personas que han estado luchando y pendientes de la libertad de Amadeu. Nos resultaba difícil explicar lo que desconocíamos.

Como amigxs y compañerxs de Amadeu no tenemos acceso directo a información médica. No nos dan explicaciones, ni evolución de su estado, solo sabemos lo que vemos al visitarlo en la UCI o lo que nos cuenta su entorno familiar.

No es momento de especular. Reafirmamos nuestra rabia siendo conscientes que la prisión no solo enferma, sino que además es de los peores lugares para enfermar. Hoy en varios lugares de la península se convocaban actos para la denuncia sobre la desatención médica en las prisiones. Actos a los que incondicionalmente nos sumamos, llamando la atención sobre la actual situación sanitaria en la que la criminal desatención médica en las cárceles se extiende cada vez más. Ese miserable proceso de privatización hace que solo sea accesible para quien pueda pagarla.

El sistema capitalista no sólo enferma en los encierros carcelarios y en la explotación laboral, sino además nos enajena sin capacidad para reaccionar con su sistemática agresión. La situación de desatención médica se agrava en colectivos vulnerables (o vulnerados) y en personas objeto de múltiples formas de exclusión; por razones de clase social, género, color, ideas… Mientras nuestras vidas se van precarizando hay quienes hacen uso de sus privilegios para enriquecerse sin escrúpulo alguno, despojándonos de todo derecho y trasladando sus responsabilidades hacia las clases trabajadoras, empobrecidas y que cada vez encontramos más dificultades para tener unas mínimas expectativas de vida.

Las condiciones de los encierros carcelarios traspasan los muros y se imponen en la llamada “sociedad libre”, se nos va paulatinamente privando de toda libertad y nos vemos aferradas al agotador sistema de explotación productiva a la vez que nos expulsan de nuestros barrios, de nuestras viviendas y nos mantienen como si de una UCI se tratara, atados a toda suerte de tecnología represora con la promesa de una vida mejor… para ellxs.

Amadeu estaba a punto de salir nuevamente de prisión. Pero este sistema no construye la libertad para nosotrxs, y nos traslada de una forma de privación de libertad a otra. Amadeu en estos momentos está sujeto a tubos y máquinas que mantienen sus constantes vitales, en coma y sin vida consciente. Amadeu esta esperando que otra vez más sea su fuerza la que le empuje a continuar.

La vitalidad de Amadeu es la que le liberará de esta nueva prisión. Deseamos y le enviamos toda nuestra fuerza para que pronto lo volvamos a tener con nosotrxs en las calles. Deseamos que su voz no deje de denunciar este criminal sistema que si no te mata, te mata.

Amadeu, no puedes irte ya. Todavía son muchas las tareas que tenemos pendientes para desbrozar los caminos hacia esas anheladas formas de vida en anarquía. Más allá de ellas, no existe nada.
 


 
a 16 de junio de 2024
Comunicat Grup Suport d'Amadeu
 
https://www.llibertatamadeu.org/2024/06/17/desde-una-profunda-rabia-que-se-inflama/













 

[Madrid] Concentración: No permitamos que el compañero anarquista italiano Alfredo Cóspito sea asesinado

 

 

CONCENTRACIÓN EN SOLIDARIDAD CON ALFREDO COSPITO ANARQUISTA PRESO EN HUELGA DE HAMBRE.

- DOMINGO 6 DE NOVIEMBRE
- A LAS 13:00H.
- PLAZA TIRSO DE MOLINA, MADRID.

El compañero lleva en huelga de hambre en una cárcel italiana desde el 20 de octubre de 2022, contra el régimen penitenciario del 41 bis, al que fue trasladado el 5 de mayo y que contempla un aislamiento extremo como castigo por su clara consciencia y acción revolucionaria.

Esta semana los presos Juan Sorroche e Ivan Alloco han iniciado una huelga de hambre en solidaridad con Alfredo Cospito.

Por Alfredo y todxs lxs anarquistas y revolucionarixs represaliadxs del mundo.

 

 

[Madrid] Charla: Solidaridad con Alfredo Cospito, preso en huelga de hambre.
Charla informativa: Solidaridad con Alfredo Cospito, anarquista preso en huelga de hambre.


- Domingo 6 de noviembre.
- 11:30h
- Local Anarquista Magdalena. C/Dos Hermanas, 11. Madrid.

 

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 NO PERMITAMOS EL ASESINATO DE ALFREDO COSPITO EN HUELGA DE HAMBRE DESDE EL 20 DE OCTUBRE

El pasado 20 de octubre el anarquista Alfredo Cospito, durante la audiencia que tuvo lugar en el Juzgado de vigilancia de Sassari, intentó leer una articulada declaración en la que anunciaba que ha empezado una huelga de hambre en contra del régimen carcelario del 41 bis en el que se encuentra actualmente y contra la cadena perpetua sin posibilidad de ser revisada. Una batalla que Alfredo no tiene intención de parar, hasta su muerte. El compañero, que se encuentra en 41 bis desde el pasado 5 de
mayo por un decreto firmado por la que en aquel entonces era la ministra de justicia, Marta Cartabia, está actualmente encarcelado en la cárcel de Bancali, Cerdeña.

Alfredo Cospito es un anarquista que ha estado siempre en primera línea de la lucha, jamás dispuesto a pactar o rendirse. Un compañero que lucha desde finales de los años ochenta, periodo en el que fue encarcelado por insumisión al servicio militar obligatorio y que, después de ser detenido en 2012, durante el juicio , reivindicó el disparo en la pierna contra el dirigente de Ansaldo Nucleare Roberto Adinolfi, acción realizada por el Núcleo Olga/Federación Anarquista Informal- Frente Revolucionario Internacional el 7 de mayo del mismo año en Génova. Alfredo siempre ha estado activo en la defensa de los compañeros golpeados por la represión, en cada esquina del mundo...

Alfredo ha permanecido ininterrumpidamente sus últimos 10 años en la cárcel en las secciones de Alta Seguridad hasta su traslado al 41 bis.
En 2016 estuvo envuelto en la operación Scripta Manent, acusado de asociación subversiva con finalidad de terrorismo y de múltiples ataques explosivos. Después de la sentencia definitiva emitida por la Corte Suprema de Casación (tribunal de última instancia) en julio del presente año, se reformuló la condena para Alfredo y Anna Beniamino a “masacre política”, delito que prevé únicamente la pena de cadena perpetua. El Estado italiano, que siempre protegió a los fascistas perpetradores de verdaderas matanzas (como las masacres de Bolonia o de Piazza Fontana en Milán), ahora quiere condenar por masacre a dos anarquistas por un ataque que no provocó ni víctimas ni heridos.
Alfredo desde hace años contribuye con artículos, proyectos editoriales y propuestas al debate anarquista internacional. Por esta razón, más de una vez ha sido objeto de censura en su  correspondencia y se le ha prohibido la comunicación con el exterior, siendo condenado por la
publicación del folio anarquista revolucionario “KNO3” y la última edición de “Croce Nera Anarchica” y estando actualmente investigado por la publicación del periódico anarquista “Vetriolo”. Después de estas disposiciones legislativas, durante el pasado mes de mayo se le aplicó el régimen de 41 bis y fue inmediatamente trasladado desde la cárcel de Terni a la de Bancali, en Sassari. De esta manera se le ha negado cualquier tipo de contacto con el exterior.

El 41 bis sirve para aislar completamente al preso. Esta medida se aplica y renueva cada 4 años, pero de hecho la única manera para poder salir de esta situación es la de arrepentirse y colaborar con las
fuerzas represivas. En otras palabras, el 41 bis es tortura, en cuanto está planeado para inducir sufrimiento con la intencionalidad de extorsionar confesiones o declaraciones. Este régimen carcelario
conlleva una hora de visita al mes a través de un cristal, con vigilancia electrónica y la grabación de audio y vídeo. Si los familiares no tienen la posibilidad de asistir a la visita mensual, como posibilidad alternativa está prevista una llamada mensual de 10 minutos, pero para efectuarla el familiar del preso tiene que desplazarse a una comisaria de los carabinieri o al interior de una cárcel. Además, solo
está permitida una hora de patio y otra hora de sociabilidad dentro del módulo, que se hace en grupo de un mínimo de dos a un máximo de cuatro presos: la división de los grupos de presos que están juntos durante esta hora se decide directamente desde las oficinas de los burócratas en Roma y tarda algunos meses. El 41 bis es un régimen carcelario destinado a la aniquilación del preso, en cuanto está estudiado para provocar daños físicos y mentales a través de la técnica de privación sensorial; se trata de una condena a la muerte política y social, que busca romper cada forma de contacto con el exterior.

El trato reservado para Alfredo nos recuerda las palabras atribuidas a Benito Mussolini sobre Gramsci: ”debemos impedir que este cerebro trabaje durante veinte años” " Ejemplo del agujero negro en el que se termina una vez se entra al 41 bis es justo lo que ocurrió el pasado 20 de octubre durante la audiencia en el Juzgado de Vigilancia de Sassari. Se impidió la entrada en el juicio de los solidarios, el compañero
estaba conectado en videoconferencia desde la cárcel como prevé la normativa del 41 bis y cuando intentó leer su propia declaración le quitaron la voz apretando un botón. La declaración está sellada por los jueces y no puede ser publicada, si los abogados la difundieran se arriesgarían a una pesada condena penal. Lo que está pasando con el compañero Alfredo Cospito se entrelaza con un clima represivo generalizado en este país. Más allá del movimiento anarquista, asistimos a una represión contra obreros, estudiantes y movimientos sociales. Mencionamos el caso más llamativo: este verano la fiscalía de Piacenza abrió una investigación contra algunos sindicalistas acusándoles de “extorsión” porque pedían, mediante una lucha “radical” (piquetes y cortes de carreteras), un aumento de sueldo al jefe. Queremos que se entienda también en el extranjero que el avance represivo que está tomando el
Estado italiano afecta a todo el mundo del mismo modo ya que un precedente de esta magnitud en el corazón de Europa podría ser el presagio de nuevos saltos represivos en otras latitudes. Todo esto
ocurre mientras la diferentes crisis (económicas, energéticas, sanitarias, climáticas… se agravan día a día. Sabemos que estos son los contextos ideales para los giros autoritarios de los gobiernos.

Tenemos unas semanas para salvar la vida de Alfredo Cospito, para evitar su asesinato, pero sobre todo para dar una señal de contraataque a lo que está ocurriendo. Hacemos responsable al Estado de la vida y la salud de nuestro compañero. Movilicémonos en todo el mundo, presionemos al Estado italiano para que Alfredo pueda salir del 41 bis.

Esta semana los compañeros presos Juan Sorroche y Ivan Alloco han iniciado una huelga de hambre en solidaridad con Alfredo.

CONTRA EL RÉGIMEN 41 BIS.
CONTRA LA SOCIEDAD CÁRCEL.


 La película “Modelo 77” narra la situación de las cárceles en los últimos años de la dictadura franquista y primeros de La Transición, así como la intensa lucha de los presos sociales (“presos comunes” según los medios) a través de la Copel, no solamente por la legitima inclusión en la ley de amnistía, sino también en otras reivindicaciones de gran calado político, como la desaparición de la ley de peligrosidad social (se abolió en 1995), la depuración de jueces, funcionarios de prisiones y policías franquistas y torturadores o la reforma profunda del Código Penal con participación popular. Con la aplicación de las sucesivas tres leyes de amnistía política y un indulto (que solo supuso la liberación de unos mil presos sociales) en 1976 en las cárceles quedaron unos 8.500 presos varones y unas 300 mujeres presas. Lejos de lo que se pudiera esperar durante el transcurso de la democracia, con el progresivo endurecimiento del Código Penal en entornos de graves crisis económicas y del aumento del paro y de la precariedad de la inmigración, la población penitenciaria empezó a crecer de forma exponencial, llegando a alcanzar su máxima cifra en el año 2009, con 70.003 presos y 6.076 presas. Esto comportó la progresiva construcción de nuevas cárceles, llegando España a ocupar los primeros puestos en Europa de cárceles modulares (unas 90) alejadas de las ciudades, con las repercusiones que esto tiene para los familiares de las personas presas, quienes en muchas ocasiones se encuentran con dificultades para poder visitar a sus seres queridos. Aunque en el imaginario colectivo español persiste la creencia de que los delincuentes «entran por una puerta y salen por la de atrás», y que en España la Justicia es demasiado benevolente con los criminales, la realidad es muy distinta. En la actualidad el Estado español se encuentra a la cabeza en número de población reclusa de Europa Occidental: en diciembre de 2021 había en España 55.097 personas presas (51.172 varones y 3.925 mujeres)) con una tasa de 118 personas presas por cada 100.000 habitantes, doblando la media europea y situándose por delante de Alemania, Francia, Italia, Portugal, Grecia, etc. Podríamos pensar que esto se explica por ser un país con una alto índice de delincuencia, sin embargo España es uno de los países de Europa más seguros con una de las tasas de criminalidad más baja, llegando a alcanzar en 2021 la más baja de nuestra historia reciente: 41,4 delitos por cada mil habitantes. ¿Entonces? Las explicaciones debemos buscarlas nuevamente en nuestro Código Penal, el cual establece una duración para las penas de prisión que doblan la media europea. Sin embargo, las estadísticas reflejan que dos de cada tres personas que pasan por nuestro sistema penitenciario vuelven a delinquir al salir de prisión y que el 80% de las personas que entran en prisión con 20 años de edad, lo volverá a hacer cuatro veces más. Estas cifras, evidencian la ineficacia de la cárcel desde un punto de vista rehabilitador y de prevención del delito, puesto que la cárcel no resocializa, sino lo contrario, ni tampoco disuade a la población o a los autores de delitos para no reincidir. Cada preso/a nos cuesta unos 2.000 euros al mes, un 45% más que la media de la Unión Europea, suponiendo el mantenimiento de las instituciones penitenciarias solo en 2020 un gasto para el Estado de 1.501 millones de euros. Además de todo ello, tal y como ponen de relieve los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos como el CPT del Consejo de Europa o el CAT de las Naciones Unidas, en las cárceles españolas se siguen vulnerando los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad. La cárcel no es solo privación de libertad. En el interior de las prisiones se priva de otros derechos y lo que es peor, se violan sistemáticamente el derecho a la vida, a la integridad física, al trato digno, a la intimidad, a la salud… justificándose estas violaciones en aras de garantizar la gobernabilidad de las instituciones correccionales y de educar mediante el castigo, la obediencia, la prohibición y demás valores contrarios a los llamados valores democráticos. Y surgen varias preguntas: ¿A dónde nos lleva esta política punitivista? ¿El sistema penitenciario es en la práctica útil como tratamiento de reinserción social o meramente sirve como castigo a quien se considera culpable de un conflicto social? ¿Cuáles son las principales carencias de las personas que delinquen? ¿Que ocurriría si invirtiéramos el presupuesto penitenciario en educación, vivienda, seguridad laboral, etc.? Por estas y muchas otras razones, la abolición de la privación de libertad supondría uno de los primeros pasos imprescindibles para democratizar la sociedad y respetar todos los derechos de todas las personas, pero sobre todo para comenzar a afrontar una reflexión interesadamente omitida sobre qué es la seguridad ciudadana, sobre qué entendemos por prevención y lucha contra el delito, y sobre cuáles han de ser las respuestas que la sociedad ha de articular para combatirlo. ¿Entonces? Las explicaciones debemos buscarlas nuevamente en nuestro Código Penal, el cual establece una duración para las penas de prisión que doblan la media europea. Sin embargo, las estadísticas reflejan que dos de cada tres personas que pasan por nuestro sistema penitenciario vuelven a delinquir al salir de prisión y que el 80% de las personas que entran en prisión con 20 años de edad, lo volverá a hacer cuatro veces más. Estas cifras, evidencian la ineficacia de la cárcel desde un punto de vista rehabilitador y de prevención del delito, puesto que la cárcel no resocializa, sino lo contrario, ni tampoco disuade a la población o a los autores de delitos para no reincidir. Cada preso/a nos cuesta unos 2.000 euros al mes, un 45% más que la media de la Unión Europea, suponiendo el mantenimiento de las instituciones penitenciarias solo en 2020 un gasto para el Estado de 1.501 millones de euros. Además de todo ello, tal y como ponen de relieve los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos como el CPT del Consejo de Europa o el CAT de las Naciones Unidas, en las cárceles españolas se siguen vulnerando los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad. La cárcel no es solo privación de libertad. En el interior de las prisiones se priva de otros derechos y lo que es peor, se violan sistemáticamente el derecho a la vida, a la integridad física, al trato digno, a la intimidad, a la salud… justificándose estas violaciones en aras de garantizar la gobernabilidad de las instituciones correccionales y de educar mediante el castigo, la obediencia, la prohibición y demás valores contrarios a los llamados valores democráticos. Y surgen varias preguntas: ¿A dónde nos lleva esta política punitivista? ¿El sistema penitenciario es en la práctica útil como tratamiento de reinserción social o meramente sirve como castigo a quien se considera culpable de un conflicto social? ¿Cuáles son las principales carencias de las personas que delinquen? ¿Que ocurriría si invirtiéramos el presupuesto penitenciario en educación, vivienda, seguridad laboral, etc.? Por estas y muchas otras razones, la abolición de la privación de libertad supondría uno de los primeros pasos imprescindibles para democratizar la sociedad y respetar todos los derechos de todas las personas, pero sobre todo para comenzar a afrontar una reflexión interesadamente omitida sobre qué es la seguridad ciudadana, sobre qué entendemos por prevención y lucha contra el delito, y sobre cuáles han de ser las respuestas que la sociedad ha de articular para combatirlo.



Más información:

> http://tokata.info/pros-y-contras-de-modelo-77-por-otro-participante-mas-en-la-copel/

> http://tokata.info/wp-content/uploads/2022/09/Modelo-77.v4-octavillas.pdf

> https://tokata.info/daniel-pont-nota-aclaratoria-sobre-la-pelicula-modelo77/







¿¡SANIDAD ENTRE CUATRO MUROS!?
Las torturas y vejaciones se han convertido en la idiosincracia propia de los centros penitenciarios, y es que, no nos engañemos, la cárcel por sí misma enferma y asesina. Son muchos los determinantes que conllevan al mal estado de salud de las personas presas, lo que, sumado al mayor riesgo de padecer enfermedades infecciosas, inmunodepresoras o crónicas, termina derivando en un elevado índice de problemas relacionados con la salud mental que llevan, en última instancia, al suicidio.
Por lo tanto, podemos decir sin temor a equivocarnos que es sabido por todxs que los llamados derechos humanos, sí, aquellos que nos son inherentes por el mero hecho de serlo, resultan claramente vulnerados dentro de las prisiones, donde las personas deben convertirse en basura, si bien no reparan en esfuerzos para que así lo creamos. Por ello, si ya contábamos con que el trato que reciben las personas presas es denigrante, aún lo es más ahora, precisamente cuando, como sociedad, nos enfrentamos a uno de los momentos más proclives a desembocar en una crisis sanitaria sin precedentes, que en verdad ya nos encontramos.
Ante este escenario, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha decidido priorizar medidas tales como el mayor aislamiento de las personas presas, quienes se han visto obligadas a suspender sus visitas programadas y a permanecer en celdas individuales. Así mismo, se ha recurrido a denegarles cualquier tipo de permiso que pudiera corresponderles. Es decir, en lugar de adoptarse nuevas medidas que contribuyan a revertir la tan acusada falta de personal sanitario en prisión, y con ello, a una mejora en la calidad de vida de las personas presas, se ha optado por establecer toda una serie de medidas restrictivas, dentro de un régimen que de por sí lo es.
El nuevo COVID-19 se propaga con mayor velocidad que la que utiliza un halcón peregrino cuando se lanza en picado a por su presa, lo que implica que, una vez este llame a las puertas de las prisiones, arrasará con quien se le ponga por delante. Y es que, no estamos segurxs de que esto causase el tan famoso efecto mariposa, pero sí lo estamos de que provocaría un demoledor efecto dominó. Una epidemia lanzada al otro lado de los muros supone una masacre en tanto que las personas presas, y la vulnerabilidad que trágicamente les acompaña, configuran un objetivo preciso para el desarrollo de esta enfermedad.
Sin embargo, hemos de dejar de anticiparnos y de presuponer, pues, muy a nuestro pesar, ya es un hecho: «El coronavirus ha invadido las cárceles». La vida nuevamente nos golpea con una sutil ironía, ¿cómo es posible que los gruesos muros de las prisiones, aquellos que parecen infranqueables vistos desde dentro, hallan resistido tan débilmente a la amenaza de un virus?
Teniendo en cuenta el contexto que nos rodea, podemos confirmar, que al menos 300 internxs se hallan en estado de cuarentena dentro de las prisiones españolas, constatando, además, la muerte de una mujer de 78 años, que bien podría haberse encontrado sometida al arresto domiciliario contemplado en sus recurrentes leyes…
En definitiva, tal y como muchas de las personas presas ya vienen reivindicando por medio de diferentes medios de lucha, como huelgas de hambre o motines, desde diferentes colectivos anticarcelarios y organizaciones proderechos humanos se viene denunciando y exigiendo, tanto al Ministerio de Interior como a Instituciones Penitenciarias, que se tomen medidas de urgencia para paliar los efectos resultantes de la imposición del estado de alarma en las prisiones. Para ello se critican las diversas medidas de aislamiento, los cortes de las comunicaciones con los familiares y amigxs, la falta de prevención, análisis, así como la notoria ausencia de personal y recursos sanitarios, y se piden a su vez, medidas tales como la excarcelación inmediata, en especial la de aquellxs enfermxs graves o la de aquellxs que sufren patologías mentales. De manera que se les trate por lo menos mientras dure la pandemia en centros médicos fuera de la prisión donde se asegure los cuidados y no prime la seguridad y el régimen punitivo de la prisión .Necesitan trato humano y no castigo. De confinarse, mejor en casa, con lxs suyxs, paliando de este modo la tortura a la que aboca el aislamiento en las circunstancias descritas (ya de por sí durísimas), y descongestionando la misma reclusión, cruenta y degradante, que se vuelve más en estos momentos.
¡PORQUE NO QUEREMOS MÁS MADRES O PADRES LLORANDO A SUS HIJXS PORQUE MURIERON DE CÁRCEL!
¡LUCHA PARA CON LXS PRESXS!

Lxs Solidarixs







AL SR FERNANDO GRANDE MARLASKA, MINISTERIO DEL INTERIOR. MADRID


Antonio Arevalillo Sanz, interno en este Centro Penitenciario de Zuera( Zaragoza), donde constan mis demás datos personales, quiero, después de leer la carta que nos hizo llegar a la población reclusa en la que agradece nuestra actitud y comportamiento ante la epidemia del COVID-19, darle una respuesta que, a buen seguro, no estará a la altura que usted, como responsable de prisiones merece.
En las prisiones españolas en general y en la de Zuera particularmente, el virus no se manifestó de forma virulenta, todavía. Se sigue con la dinámica de siempre: las muertes por palizas, “los suicidios”, las sobredosis de pastillas que proporcionan los camellos institucionales. Centenares de pres@s muert@s que ni siquiera forman parte de estadísticas pero cuyas cifras se mantienen estables desde hace años. Mucho tendrá que “trabajar” el corona virus para igualar la pandemia que menciono y que padecemos hace ya demasiado tiempo. Estadísticamente, aun con menos población reclusa, somos los que más muertos presentamos. Enhorabuena, llevamos años siendo los primeros.
Por si lo expuesto no fuese suficiente, se nos impide desde hace más de un mes la posibilidad de poder comunicar telefónicamente con nuestros familiares, amig@s, abogad@s, etc, si carecemos de medios económicos, pues han retirado las tarjetas de Telefónica, que era la forma habitual de llamar. Ni siquiera un trabajo puede ser una alternativa, ya somos miles l@s pres@s que trabajamos en la limpieza, de ordenanzas, así como en los talleres de los mal llamados módulos de respeto. Esfuerzos de la mano de obra esclava, sí, se trabaja pero no se cobra. Y mientras todo esto sucede, el Vicepresidente y su mujer, la Ministra de Igualdad, discuten si las granjas son de cerdos o también habría que calificarlas de cerdas. Mire usted, aquí la comida es tan asquerosa que la escupirían los cerdos y las cerdas, los perros y las perras. Comemos la basura de los contenedores de los hipermercados.

En esta prisión, como en todas las demás de las que usted es responsable, no basta con halagos como el suyo de buen comportamiento para conseguir ( ignoro si derechos como en prisiones europeas o privilegios sometidos a voluntades) permisos de salida o la libertad condicional. No tod@s tenemos un cuñado político o somos el cuñado del Rey, ni dinero para pagar a los equipos técnicos de prisiones por un buen informe que facilite lo que no son otra cosa que derechos, una vez cumplidos los plazos de condena sin sanciones.

La corrupción o prevaricación de los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria va en función de sus quehaceres diarios, negándonos abogad@s, mientras los Fiscales no parecen darse por enterad@s, siendo partícipes de estas corruptelas y prevaricaciones, tanto en los casos más leves como pueden ser las sanciones penitenciarias como en los más graves, al no presentarse como parte en los casos denunciados por torturas, algunos con resultado de muerte.

No tengo fe ni convicciones para pensar que algo de lo relatado pueda cambiar. Sois los hijos y nietos del franquismo pero peor porque negáis la redención de penas por un trabajo remunerado, prohibís los indultos generales para aplicar los particulares a quienes jugáis en la misma mesa y encubrís la cadena perpetua con condenas desorbitadas más allá de la vida.

Espero y deseo que el COVID-19 sea, no una peste, sino un virus de conciencia social. Las cárceles son el reflejo de sus sociedades y España es un islote en el mundo, un híbrido que no tuvo su revolución y perdió su identidad social.

Mediante el presente escrito vengo a pedirle que seamos puestos en libertad tod@s l@s pres@s que hayamos cumplido las ¾ partes de nuestra condena y con urgencia (así se requiere debido al estado de alarma sanitaria), l@s que además padezcamos enfermedades crónicas.

Por último, le suplico que reflexione sobre el trabajo que desempeñan los equipos técnicos de prisiones, corruptos e insufribles más allá de lo que pueden expresar estas líneas.



Atentamente: Antonio Arevalillo Sanz
En Zuera a 28 de marzo de 2020




 
"Los llamados a la solidaridad y el apoyo mutuo, a romper el aislamiento de las personas presas", se suceden entre los grupos de apoyo a las personas presas.








Está teniendo lugar en todas las prisiones del estado un profundo malestar:

        1º - Por el miedo al contagio en un lugar tan vulnerable y la desatención médica que vive en las prisiones y que se viene denunciando desde hace tiempo (v. EL CARRO nº1, sobre la desatención sanitaria en prisión: https://es.scribd.com/document/422159130/el-carro-1)

        2º - Por el aislamiento social e individual al que se ven sujetos los internos en las prisiones.

Ante la amenaza del coronavirus se suspende el contacto con la calle, quedando rotos los vínculos familiares y afectivos tan necesarios en la cárcel. [v. http://tokata.info/mas-informacion-sobre-protestas-en-las-carceles-contra-el-aislamiento-impuesto-arbitrariamente-y-la-falta-de-verdaderas-medidas-contra-el-coronavirus/http://tokata.info/mas-informacion-sobre-protestas-en-las-carceles-contra-el-aislamiento-impuesto-arbitrariamente-y-la-falta-de-verdaderas-medidas-contra-el-coronavirus/]



El 17 de marzo La Directa informaba del aislamiento de 167 personas presas por posibles contagios.

En las prisiones se están dando protestas públicas (desde el conato de motín en la cárcel de Wad Ras) ante la situación de abandono, hacinamiento e incertidumbre, que se mezcla con las malas prácticas y la negligencia de las autoridades penitenciarias, como se ha denunciado. Si los reclusos disponían de apenas 7 minutos para hablar telefónicamente con sus allegados (por supuesto Telefónica en su tarjeta de obligada compra sigue quedándose el remanente que les sobra hasta los 10€ de la recarga), en algunos casos se ha conseguido duplicar ese tiempo y se siguen solicitando salas para instalar videoconferencias.


La población reclusa está muy molesta por la situación, Nadie entiende "cómo los funcionarios entran y salen" y las familias de los presos no pueden visitarlos ni a través de un cristal. Hasta el momento se han producido varios "plantes" de presos que no querían entrar en sus módulos por la noche. Todo esto tiene lugar semanas después de la oleada de motines en las prisiones de Italia, saldadas con más de una decena de muertes, parte de ellas tras el asalto a los módulos de enfermería ante una situación en la que se veían más encerrados aún de lo habitual, sin el apoyo familiar de las visitas y encima tratando a diario con funcionarios que entraban, salían pero no tenían EPIs. La democrática Europa se ve que no puede hacer como la dictadura iraní, que liberó nada menos que 70.000 presos.

También hay que mencionar la situación de los CIE (centros de internamiento de extrajeros), donde hay miles de personas esperando su deportación. Recordamos que el día 20 del pasado mes tuvo lugar un motín en el CIE de Aluche.



Después de haber pasado ya unas semanas desde que se están aplicando los protocolos de «prevención y protección» ante el COVID-19 en las cárceles, lxs compas de Lleida han denunciado la rabia, la preocupación, la impotencia y la indignación por como se está gestionando la situación, por como han aislado y recluido aún mas a lxs compas de dentro, por las noticias de abusos, maltratos, palizas que nos llegan con dificultad, por como se abusa mas que nunca del poder y la impunidad, y por como parece que se consideran como «positivas» ciertas medidas que se han empezado a adoptar por parte de Instituciones Penitenciarias que, a nuestro parecer, son solo un lavado de cara.

Parece ser cierto que, al menos en algunas comunidades, se están adoptando incipientes medidas para calmar los ánimos de lxs presxs y contrarrestar los efectos de las restricciones para prevenir el coronavirus en la cárcel. Cabe recordar que las medidas adoptadas han estado basadas siempre en más aislamiento, soledad y castigo: No dar permisos de salida, no permitir las comunicaciones por locutorio ni los vis a vis, suspensión de actividades, etc. No nos resignamos a pensar que esta era la única solución. Estamos segurxs de que tiene que haber formas de mantener el contacto con lxs presxs, al menos a través de un cristal. Esto implicaría más lentitud, más trabajo, cambiar estructuras, normas y funcionamientos. Invertir en medidas de higiene y desinfección. Pero creemos que sí hubiera sido posible, si de verdad la población reclusa importara mínimamente a las autoridades y a la sociedad. Con el pretexto de intervenir en relación a la expansión del COVID-19 se han vulnerado, aún más, los derechos de estas personas de un modo brutal.




Webs de denuncia de la situación carcelaria.
http://tokata.info/
https://suportpresxslleida.noblogs.org/
https://desdedentro.noblogs.org/
https://colectivopronoiamurcia.noblogs.org/
https://elcarropropresxs.blogspot.com/

Nueva propuesta frente al actual estado de excepción:
https://suportpresxslleida.noblogs.org/post/2020/03/29/nueva-propuesta-frente-al-actual-estado-de-excepcion/

Actualización situación en las cárceles:
https://suportpresxslleida.noblogs.org/post/2020/03/23/actualizacion-de-la-situacion-en-las-carceles/

Este texto ha sido redactado tomando como base unas notas tomadas de ALASBARRICADAS y del blog del SUPORTPREXSLLEIDA:
>http://alasbarricadas.org/noticias/node/43346
  >https://suportpresxslleida.noblogs.org/post/2020/04/01/sentimientos-y-reflexiones-que-nos-surgen-por-las-medidas-aplicadas-en-las-prisiones-en-relacion-al-covid-19/


 " Por censura no entendemos que los hechos se oculten o se nieguen sino que, una vez admitidos, se retoquen siempre para adaptarlos a interpretaciones tranquilizadoras y por último, edulcorarlas para que pierdan todo significado"

El abismo se repuebla. Jaime Semprún



¿PISCINA, GIMNASIO, ACTIVIDADES CULTURALES?


Por este orden enumeraba una periodista televisiva las dotaciones que tiene la cárcel de Zuera (Zaragoza), a tenor del traslado de l@s pres@s independentistas a las prisiones catalanas. Solo iban a pasar la noche pero toda oportunidad es buena para que a la opinión pública le quede claro que l@s pres@s en este país gozan de unas instalaciones inmejorables, que ni se merecen. Mientras "l@s sedicios@s" pernoctaban en Zuera, ciudad de vacaciones, un hombre se pudría en la cárcel. De ello daba cuenta la sección del corazón de El País del pasado 30 de junio, con el titular: " La visita de la Infanta a Urdangarín ". Cuentan las malas lenguas que el ex fue incapaz de mantener la calma el día de su ingreso en prisión. Que se ha refugiado en la religión para poder soportar las duras condiciones que le impone la cárcel de Brieva, cárcel que él mismo eligió para no rozarse con la chusma y que según El País es un derecho que todos los reos tienen. Reos como el ex-duque, olvidaron añadir. No solo los reos no eligen prisión sino que suelen dar con sus huesos en celdas a cientos de kilómetros de distancia de sus familiares. El término dispersión no existe para l@s pres@s sociales y no habiendo, como se afirma, pres@s polític@s debería quedar relegado a su significado literal: separación y diseminación de LO que estaba o solía estar reunido. Así que ¡ qué dispersión ni qué ocho cuartos!
Seguía la crónica " informando" que a fin de no alterar el normal funcionamiento del Centro, se había permitido a Cristina reunirse con el ex el domingo 24 de junio. Con un simple aviso hecho media hora antes de su llegada, entró la que nada sabe hasta la cocina de Brieva, en coche de cristales tintados, sin esperar cola, sin posar su real dedo ni su real jeta en sitio alguno. Los buitres que se apostan en las inmediaciones de esta prisión de mujeres ni olieron la presa, tal fue la discreción de ella. Esta aristocrática virtud y no otra cosa garantizó el secreto de la visita.¡ Quién osa hablar de privilegios! ¡ Qué trato de favor ni qué ocho cuartos!
Para el ex-duque es un agravio vivir en un antro tan pequeño y ni el patio que recorre como zorro enjaulado, ni la salita donde ve la tele( desde el primer día) ni el gimnasio " equipado con lo más elemental "( y que usa desde el primer día), le sirven de consuelo. Tal es su estado que los responsables del Centro andan preocupados por su salud mental por lo que recibe casi a diario la visita de una psicóloga. Convendría recordar a este respecto, que el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura, encargado de denunciar todo trato inhumano y degradante que se produzca en los centros de custodia de sus países miembros, ofrece en sus informes anuales interesantes datos sobre el personal sanitario y la atención psiquiátrica que se da a la población reclusa en las cárceles de este país. Pero antes de nada, subrayar que en 2016, último año en que el Comité visitó comisarías, centros de menores,CIES y centros penitenciarios, había en el estado español 92 médic@s y 514 enfermer@s por cada 100.000 habitantes, porcentaje que está por debajo de casi todos los países del entorno. Si lo comparamos con el número de médic@s y enfermer@s  que se recoge en el informe citado, podría pensarse en una atención exquisita pero a estas alturas y tras los tijeretazos a la Sanidad Pública, nadie se cree que a l@s pres@s se les trate mejor que al resto de l@s mortales. La realidad lo único que confirma es que la población reclusa, con una media de edad de entre 30 y 40 años, es una población enferma. Esto no lo niega ni la propia institución carcelaria que declara haber adquirido en 2016 fármacos por valor de más de 18 millones de euros, buena parte de los cuales son tranquilizantes, somníferos, neurolépticos y demás farmacopea psiquiátrica. En cuanto a los ingresos hospitalarios, la mayoría son por enfermedades del aparato digestivo, muy relacionadas con el alto número de pres@s infectad@s por la hepatitis C, casi un 20%. Sin embargo, solo un@s poc@s reciben tratamiento, generalmente l@s que se encuentran en un estado ya avanzado de la enfermedad. De la comida del rancho nadie habla, salvo quien la sufre, pero es evidente que no ayuda a paliar estas dolencias.
Pero sigamos con el Informe del CPT. En Mansilla de las Mulas ( León ) había en 2016, 1.070 presos. Aplicando los porcentajes que hemos visto, le corresponderían 1 médic@ y 5 enfermer@s, aproximadamente. Cuenta, no obstante, con 7 médic@s, 11 enfermer@s y 7 auxiliares. Un médic@ por cada 152 presos, un enfermer@ por cada 97 presos... y un psiquiatra que acude cuatro horas a la semana para empastillar a más de 400 personas con trastornos de la personalidad y psicóticos. En ninguna prisión existe la figura del psicólogo clínico, salvo quizás en Brieva. Otra cárcel visitada en 2016 por el Comité fue la de Puerto 1, donde cumplían condena en primer grado 205 presos. Tiene 2 médic@s, 4 enfermer@s y 2 auxiliares. El psiquiatra les visita una vez al mes, a ellos, a los 700 de Puerto 2 y a los 1.300 de Puerto 3, dedicando unas horas a cada centro. En Texeiro no hay psiquiatra desde 2011 aunque el 6% recibe medicación antipsicótica y el 60% benzodiacepinas, es decir, 810 presos de los 1.228 que tenía esa cárcel en 2016 tomó pastillas sin ningún control. En esto consiste la atención psiquiátrica. Durante el fin de semana el problema se agrava al repartirse medicación para dos o tres días, incrementándose los trapicheos, las sobredosis y las muertes. Pero como si nada, ¡qué desatención sanitaria ni qué ocho cuartos!

Sus cifras dicen que en 2016 murieron 171 pres@s. 147 el año pasado.3.885 en los últimos diecisiete años. La mayoría de "muerte natural", el resto por sobredosis y suicidio. Nosotr@s afirmamos que no mueren, les matan. Nos preguntamos cuál es la causa de este silencio mediático-institucional y por ende, social. Os invitamos a dar respuestas a la cuestión planteada como paso previo al desarrollo de una crítica anticarcelaria que nos permita desmontar las vergonzosas mentiras que justifican su existencia: que la justicia es igual para tod@s, que el fin último de la cárcel es la reinserción de las personas.






Una por los presxs:
Estamos aquí para dar voz a lxs que no la tienen, para mostrar nuestro apoyo y solidaridad a lo que consideramos justo y digno. No todo brilla en su falso bienestar y brillante demagogia. Las cárceles son una muestra de ello, una alcantarilla más que se hunde en las cloacas del sistema. Un sistema que esconde la tortura, el sufrimiento y perpetúa el castigo.
Estamos aquí para intentar acabar con la impunidad dentro de los muros, y con la ignorancia y la desinformación fuera de ellos. Porque lo que se castiga en la cárcel, lo que se tortura, y lo que por desgracia muere, es la pobreza. ¡No mueren, lxs están matando!
Vemos como una necesidad imperiosa, jugando a contrareloj, que la sociedad recupere la sensibilidad ante hechos de este calado. La represión y amenaza más brutal que vivimos día a día.
Tan sencillo, cómo cumplir su ley. Las 12 reivindicaciones de la Huelga de Presxs de Mayo sólo buscan el cumplimiento de su burda ley, un derecho que debería entrar dentro de sus patrones democráticos y ciudadanistas ¿no? Pues no conformadxs con esto y con la pérdida de su libertad, todos los profesionales relacionados directa o indirectamente con estos centros parecen ponerse de acuerdo en hacer la vida imposible a nuestrxs compas.
¿Donde está esa clase obrera que no rescata a sus hermanxs, sus amigxs, sus vecinxs, sus madres,… de las garras de un Estado punitivo que encierra nuestros sueños? Solamente por sobrevivir, solamente por ser pobres. ¿Donde está ese pueblo que abandona a lxs suyxs a merced de violaciones, maltratos, hipermedicaciones, palizas, insultos, FIES, aislamiento dentro del encierro, dispersión,… y todo tipo de vejaciones? Basta ya de complicidad pasiva ¡que no nos engañen!
Cuántas muertes hacen falta para que nos demos cuenta de que la cárcel no reinserta, sino que es parte del problema. Cuántas familias tienen que sufrir los agobios, los llantos, los kilómetros… para darnos cuenta de que si todxs damos un poco, unxs cuántos no tienen que darlo todo.
Para todo el aparato penitenciario sólo existen dos opciones: sumiso al sistema o muerte anunciada. Una muerte silenciada. Toda una muestra de la violencia institucional: vulneración y pisoteo constante de sus derechos constitucionales, desatención sanitaria,… que abocan a la persona que lo sufre a la violencia, a la locura, o a la autodestrucción. La imagen otorgada al conjunto de población que hacen los medios de des-información como lugar “vacacional” es insultante e hipócritca, salvo para Urdangarín claro… Fácil afirmación si no has entrado o hablado con alguien que haya estado entre sus muros. Al contrario, está construido con un solo fin, el de destruir en todos los sentidos a la persona que se salta sus postulados legales. Unas leyes hechas por los mismos que engañan y delinquen a su antojo. Lxs ricxs nunca entran, y los pobres nunca salen.
Nada más, pero tampoco nada menos. Un pequeño granito de arena más, y ya sabéis lo que pasa si se unen muchxs… el despertar de un gigante.
Basta ya de “muertes en extrañas circunstancias”, como no se cansa de decir Ángel Yuste Castillejos, máximo responsable de instituciones penitenciarias. Se autoprotegen judicial y administrativamente para desmentir las denuncias por tortura y malos tratos sistemáticos que se producen dentro. Al/a torturador/a se le absuelve y se condena (aún más si cabe) al/a torturado/a. No contentxs con eso, se llega incluso a criminalizar a quien osa mostrar apoyo y solidaridad desde fuera.
¿Muerte de cárcel, o cárcel de muerte?
Basta ya de abuso de poder, de abuso de venganza.
Basta ya de torturas sistemáticas físicas y psicológicas.

 

URGENTE !! SE RUEGA MÁXIMA DIFUSIÓN !!

Nos informan nuestras abogadas que nuestro compañero José Adrián Poblete Darre ha sido dispersado, una vez mas, desde La Moraleja - Dueñas (Palencia) al centro de exterminio de Madrid III (Valdemoro - Madrid). Estando en su 26º día de huelga de hambre. Queremos denunciar que, debido a su estado de salud, una conducción es una tortura añadida al compañero y estamos verdaderamente preocupadxs por su estado de salud. Sabemos que existe un pacto no escrito por el que la vulneración de derechos de las personas presas es un tema tabú. La violación de los derechos de las personas presas en las cárceles del Estado español es un hecho denunciado sistemáticamente por organizaciones de defensa de los derechos humanos. A la vez, es ocultado por Gobiernos, grupos parlamentarios y medios informativos.La vulneración de derechos y la política penitenciaria que se aplica a las personas presas se impone de forma arbitraria y depende del interés político del momento.
En contra de la dispersión, el artículo 25 de la Constitución Española y el artículo 1 de la Ley Orgánica General Penitenciaria (LOGP) establecen que el cumplimiento de las penas privativas de libertad debe estar orientado a la reeducación y a la reinserción social de los penados. La Junta de Tratamiento de la cárcel es quien ha de proponer a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias tanto el grado de clasificación como la cárcel de destino o cumplimiento, que tendría que ser la más cercana posible al domicilio habitual de la persona presa.
La Ley Penitenciaria impone a la Administración el mandato de que las personas presas sean destinadas a cumplir su condena en cárceles situadas dentro de sus provincias de residencia familiar. El artículo 12.1 de la LOGP establece: «la ubicación de los establecimientos será fijada por la Administración penitenciaria dentro de las áreas territoriales que se designen. En todo caso, se procurará que cada una cuente con el número suficiente de aquéllos para satisfacer las necesidades penitenciarias y evitar el desarraigo social de los penados».
Recordamos que José Adrián ha sido duramente castigado y con palizas por su actitud frente a la maquinaria de destrucción que supone la cárcel, todo ello, por mostrar su solidaridad y mantener su dignidad frente al sistemático exterminio lento en que se encuentran miles de enfermos en las prisiones del estado. En su actual estado, con las condiciones de calor, viaje, etc. es un crímen haberlo trasladado.
Para escribir al compañero, cosa que ayudaría enormemente a apoyarle de cara a los carceleros y, al mismo tiempo, dar animo y cariño a José Adrián, podeis hacerlo en la siguiente dirección. Aún no sabemos módulo, pero con su nombre y dirección ha de bastar para que le llegue correo.
Para escribirle:


José Adrián Poblete Darre
Centro Penitenciario Madrid III, Valdemoro (Madrid)
Ctra. Pinto-San Martín de la Vega, km. 4,5,
28340 - MADRID

 

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Huelga de hambre indefinida del compañero José Adrián Poblete Darre 

(¿Qué esta sucediendo en la Moraleja, prisión de Palencia)



 El viernes 26 de mayo, Adrián recibió por correo una carta de su abogada que contenía unas solicitudes que le permitieran visitarle a él y a otros compañeros de aislamiento sin los problemas que le han puesto en otras ocasiones. La última vez que pudo verle le prohibieron la visita que tenía concertada con otros presos. De ahí que decidiera legalizar esta situación con el envío de las citadas solicitudes.
Pero en la prisión de Palencia ya hemos constatado que las legalidades se las pasa el alcaide, Francisco Javier Díez Colado y sus "sufridos trabajadores" por el forro. De forma inmediata, Juan Pedro Hernández Hernández, a quien pensaba ver próximamente, es transladado a Puerto de Santa María y a Adrián le cambian a la cuarta galería donde permanece solo las 24 horas del día.
Desde ese momento inicia una huelga de hambre que pretende mantener hasta las últimas consecuencias, ya que se están vulnerando sus más elementales derechos, entre otros muchos, la visita y asistencia de su abogada cada vez que lo requiera y no una vez al mes como ha impuesto el director de la Moraleja; la violación de su correspondencia y comunicaciones, junto a la retención del correo desde hace 20 días; la falta de asistencia médica, sin que haya un seguimiento diario de su estado de salud física y mental, con las graves secuelas que un ayuno tan prolongado le pueden causar.
Si el anterior comunicado denunciaba el sadismo del alcaide de la prisión, con prácticas tan aberrantes como encerrar a "sospechosos" de portar drogas hasta llevarlos al borde del suicidio, en este, el tiro apunta al  matasanos, objeto de las últimas agresiones de hace 12 días y principal y último respondable de lo que le pueda suceder a Adrián. Porque ¿a qué se dedica este señor? ¿A cumplir con lo que exige su profesión o como sus compañerxs carcelerxs cumple órdenes de su amo sin rechistar, para acusarle luego de todos los males que ocurren en la prisión? ¿Por qué no denuncia este medicastro el reparto abusivo de drogas legales entre los presos, las ataduras y pinchazos que les dejan como zombies, las palizas y malostratos?. Que muchos de los conflictos habidos en la cárcel sucedan en la enfermería, ¿es fruto de la casualidad o consecuencia directa de estas prácticas exterminadoras?.

http://valladolorentodaspartes.blogspot.com.es/2017/06/la-celda-61-que-esta-pasando-en-la.html




Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















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Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."