Mostrando entradas con la etiqueta contra la democracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contra la democracia. Mostrar todas las entradas

Nos llaman a participar en la democracia, nos llaman a cavar nuestra propia tumba.

<<[…] no es el voto, no es el derecho de pensar ni de reunión, ni de ninguna otra de las facultades políticas que dan las leyes lo que da de comer al trabajador. El derecho de votar es un sarcasmo[…]
[…] los trabajadores no pueden seguir a los que hacen de la política su modo de vivir, sino que están dispuestos a continuar la lucha de clases, la lucha contra el capitalismo hasta hacerlo morder el polvo. >> Ricardo Flores Magón (Regeneración, 1911

Nuevamente en el televisor, la radio, en las calles, y por todos los medios posibles nos inundan con basura electoral; los politiqueros oportunistas, que se postulan como candidatos en turno, nos ofrecen la garantía de mejorar nuestras vidas a plenitud, y ya en tono, nos llaman a fortalecer la democracia, a hermanarnos como ciudadanos y ejercer el derecho del sufragio, momento mágico que consumado, nos dicen, resolverá todos nuestros problemas y supuestamente nos sacará de la miseria.
Sin embargo nuestra condición, nuestra explotación y toda la barbarie que vivimos a diario no se puede eliminar simplemente imprimiendo un voto en una papeleta; en pocas palabras es imposible terminar todas las contradicciones en el capitalismo, delegando nuestras facultades e intereses a un grupo de “expertos en la política”. Puesto que los diputados, los senadores, los gobernadores en general, cualquiera que sea su puesto: no representan nuestros intereses, representan los intereses de la burguesía, son sirvientes de la ley, la economía, y son parte de la estructura que mantiene en funcionamiento la propiedad privada, el Estado y el Capitalismo.
Pero como si no tuviéramos suficiente con el teatro de cada temporada electoral, ahora nos vienen a vender la moción de una “nueva constitución”, persuadiéndonos de elegir a quienes conformarán la “nueva Constituyente”. Otra vez quieren nuestro voto para legitimarse en el poder,  quieren que seamos cómplices de su farsa. Y a tal grado de cinismo llegan, que en las próximas elecciones para la “Constituyente” ya ha hecho aparición un grupo de ridículos que se autodenominan como la “izquierda anticapitalista”, postulando como candidato a uno de sus líderes; ¡vaya mierda! ¡Claro!, si partidos reaccionarios como el PRI o el PRD  no vacilan en adjudicarse el adjetivo de “revolucionarios” ¿Por qué no habrían de venirnos ahora con un cadáver trotskista, el cual se jacta de ser “anticapitalista”?

Pero a todo esto, ¿para qué sirven las elecciones?
Las elecciones cumplen dos funciones: re-encausar todas nuestras demandas hacia los marcos formales, donde simplemente se nos limita a aspirar y conseguir más programas sociales, más derechos, más libertades… en suma, quedarnos en el terreno de la reforma, que consiste en cambiar la forma para que en lo fundamental nada cambie. Por otro lado, las elecciones sirven para reforzar una de las tareas más importantes que la democracia siempre procura para sí misma: negar la existencia de los antagonismos de clase. Es por eso que la ideología dominante nos reduce a pueblo, a ciudadanos, para de esta manera contenernos en sus corrales civilistas, puesto que ahí sólo somos sujetos pasivos, a la vez que abandonamos nuestras verdaderas necesidades en función de leyes que se dictan en los parlamentos; que no son más que artimañas para fragmentarnos, inmovilizarnos y finalmente continuar explotándonos.
Pero toda esa realidad de la democracia, no se reduce a un momento concreto cada cierto número de años, en donde votamos. La democracia no sólo es una cuestión meramente política, es el modo de ser del Capital, y ese modo de ser se materializa en nuestras relaciones sociales, en cómo interactuamos con nuestro entorno y nuestros semejantes. Donde nuestras relaciones sólo son mediadas mercantilmente, comprando y consumiendo libremente, de igual manera somos libres de elegir entre los candidatos que se disputan en la contienda electoral, nada más normal entonces. Dejémoslo claro, la democracia es la dictadura del capitalismo, que gobierna mediante estructuras jurídicas y económicas, las cuales sustentan el régimen de clases sociales, donde el proletariado constituye la carne de explotación que alimenta y nutre la acumulación de Capital. La democracia es el dominio totalizador de la sociedad mercantil generalizada, en donde la vida humana (¡y del planeta entero!) se degrada en pos de la valorización del dinero, generando más ganancias para los dueños del Capital. La democracia es también guerra constante contra el proletariado: hambre, explotación y miseria es el día a día que padecemos. Cárcel, tortura y plomo nos depara si decidimos darle cara a este sistema que nos destruye lentamente.
No tiene caso obstinarse en reducir la dimensión del problema, enfocándolo en la mera corrupción de tal o cual político, funcionario, gobernador o presidente ¡El problema es el Estado mismo! Ya va siendo hora de entender que no existe mal menor ni mejora posible dentro de las estructuras y dinámicas del Estado-Capital. La ilusión de generar una fuerza progresista o de izquierda en el congreso parlamentario para ganar conquistas a nuestro favor y conservar las que hay, oscurece un hecho muy concreto: el sistema capitalista, como sistema de dominación mundial, cuenta con sus propias reglas y dictamina políticas conforme a las decisiones que los bloques de países/potencias (que compiten en el mercado) tejen y acuerdan. Por lo cual, cada gobierno del mundo está plegado a los mandatos que se gestan en las altas esferas.
Sin embargo, el capitalismo actualmente está en plena crisis de valorización y todos los gobiernos urgen por aplicar medidas de austeridad ante la recesión, aplicando recortes aquí y allá, concesionando territorios y privatizándolos… generando el incremento de las masas sobrantes en el mercado laboral, aunado a más precariedad, baja de salarios y el aumento de la depredación de los recursos naturales, generada por los proyectos extractivistas de compañías que han despojado violentamente a miles de proletarios de sus lugares de origen. Por todo ello, no se puede frenar desde las tribunas políticas y las reformas toda una hecatombe cuyo origen reside en la mundialidad del Capital.

A retomar el combate de clase, por fuera y en contra de sus corrales ciudadanos
Hoy la democracia aparece cargada de relativa paz social. Pero esa paz social consiste en la generalización de la mansedumbre y la sumisión del proletariado que se ha reducido a su rol de ciudadano, abdicando de dar guerra al orden existente y permitiendo así, una tranquilidad que beneficia al desarrollo de los negocios de la burguesía. Además, tal situación no sería posible sin el poder del Estado, el cual durante décadas se ha valido de la fuerza y el terror, mediante el encarcelamiento, persecución, asesinato y desaparición masiva de militantes proletarios que en tiempos pasados enfrentaron al Capital; por tanto, la paz social no es eterna ni absoluta, sino sujeta a la agudización de las mismas contradicciones.
Los poderosos, que se regocijan en la opulencia ¿Acaso piensan que hoy los explotados están conformes con este sistema depredador y por eso creen que pueden tirarnos en la cara todas sus reformas y planes de austeridad sin que movamos un dedo? o como dice la izquierda progresista: “vamos de a poco conquistando nuestras demandas”, “más vale poco que nada”, tal patraña es una vil mentira, pues los millones de oprimidos, quienes no tenemos de otra más que sacrificarnos a diario en el trabajo asalariado o que carecemos de él mendigando en la precariedad total, lo sabemos de sobra. Pero se les olvida que aunque estamos en un periodo de contrarrevolución, no por ello nuestra clase deja de responder a los ataques del Capital; el proletariado hoy como ayer tiende a luchar, no por ideales, sino por necesidades, nuestra clase lucha porque quiere vivir realmente y vive porque está luchando. Entonces, es indispensable dejar en claro a nuestros enemigos, del color o de la denominación que se autoproclamen (a propósito de las votaciones del próximo 5 de junio), que no nos tragaremos más sus mentiras y que echaremos abajo su circo electoral, tal como nuestros hermanos en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán lo llevaron a cabo el año pasado con el sabotaje a los comicios.
Proletarios, hermanos y hermanas de clase: el camino de las urnas solo nos traerá más y más derrotas ¡A propagar el boicot electoral!; hoy más que nunca, es imprescindible salir a la calle, auto organizarnos y romper el aislamiento que la paz ciudadana nos impone, devolviendo todos los golpes que nos han infringido ¡Antepongamos nuestras necesidades humanas contra las de la economía! ¡A la mierda sus derechos y deberes! ¡Contra el nacionalismo, afirmemos el combate de clase, internacional e internacionalista! ¡Luchemos con todas nuestras fuerzas por fuera y en contra de las instituciones! Que no nos engañen nuevamente, hagamos pedazos su democracia y gritemos fuerte: ¡Que se vayan todos! ¡Revolución hasta el fin! ¡Comunismo o barbarie! ¡No queremos migajas, lo queremos todo y vamos a conseguirlo!

Los compañeros de la barricada / Parcela Mexicana 2016


Nos llaman a participar en la democracia, nos llaman a cavar nuestra propia tumba.
http://materialesxlaemancipacion.espivblogs.net/2016/06/01/nos-llaman-a-participar-en-la-democracia-nos-llaman-a-cavar-nuestra-propia-tumba/

Versión para imprimir: https://ia601501.us.archive.org/2/items/Democratik/Democratik.pdf

Elecciones: La soga en el cuello del proletariado: http://valladolorentodaspartes.blogspot.com.es/2016/05/elecciones-la-soga-en-el-cuello-del.html


Gane quien gane, La banca gana (o un poco de memoria anticapitalista contra las elecciones): http://flag.blackened.net/pdg/noticias/noticias/gane_quien_gane.htm


 “Los comunistas lo han soñado (en sus pesadillas)… Syriza lo ha hecho”
Esta broma bien podría resumir las lecciones programáticas de la situación que los proletarios en Grecia, nuestros hermanos y hermanas de miseria y de lucha, están experimentando. En efecto, siempre, o al menos después de las grandes campañas de la social-democracia a principios del siglo XX por la instauración del sufragio universal, -que no fue otra cosa que el encuadramiento y la aniquilación de la energía que el proletariado venía desarrollando para terminar con la miseria y la explotación-, la crítica comunista (que se expresaba bajo la etiqueta de “anarquista”, “socialista revolucionaria” u otra que no es nuestro propósito aquí) siempre denunció el circo electoral, el parlamentarismo, el gubernamental-ismo, la colaboración con las instituciones burguesas, la creencia cuasi-religiosa de que las reformas podrían mejorar la suerte de nuestra clase…

No vamos a hablar más en esta pequeña contribución  sobre lo sucedido antes de la “deuda soberana griega”, ni del rescate de la “zona euro”, y mucho menos del “Grexit” tan de moda en las últimas semanas en los medios burgueses. No vamos a desarrollar más el tema de las diferentes estrategias del gobierno de Syriza con el fin de “desafiar” las instituciones financieras de la comisión europea y de la Troika . Dejaremos todos esos detalles a los fervientes adeptos de la economía política. De nuestra parte, consideramos que los comunistas no tienen que revolcarse en la biología  del Capital; nuestra tarea es fundamental: ¡participar en su aniquilación! No vamos a verter sobre nosotros la “psicología” del primer ministro Tsiptras de lo que esperaba o pretendía hacer, y mucho menos vamos a pretender considerar el show-mediático y las declaraciones increíbles de su ministro de finanzas, el “dandy” playboy Varoufakis (¡autoproclamado “marxista libertario”!), así como de su camarilla de izquierdistas, sólo capaces de quejarse de la “negación de la democracia” frente a los resultados del referéndum del 5 de julio , y sobre la “diktat de la eurozona”. Lo que interesa a los comunistas, no es lo que los individuos digan  de sí mismos, sino más bien lo que hacen y asumen en su práctica social…


Entonces, lo que pasa en Grecia es justamente el antepenúltimo episodio de la siempre triste y lamentable historia de la social-democracia, es decir, de ese partido burgués para los proletarios, de esa fuerza social encargada de vaciar a nuestros movimientos de lucha de su sustancia subversiva, de desviar nuestras perspectivas de transformación radical de este mundo hacia una simple reforma de él mismo, y finalmente de hacernos entrar en los campos de la paz social. Ese partido social-demócrata se materializa en dos niveles: por una parte constituyendo una estructura militante exterior a nuestra clase, resultado directamente de las fracciones progresistas e izquierdistas de la clase burguesa; y por otra en el desarrollo de un cuerpo ideológico reformista generado en el seno mismo de nuestra clase, sostenido sobre las debilidades, los límites y las ilusiones de la lucha, todo ello en un va y viene dialéctico entre ambos. Por lo tanto, en Grecia no acontece algo tan diferente de lo que el tan “radical” Partido de los Trabajadores de Brasil (bajo el liderazgo del reformista Lula da Silva seguido de la “ex-guerrillera” Dilma Roussef) ha hecho en estos últimos años en términos de ataques a las condiciones de vida de los proletarios; lo cual, por cierto, ha generado la revuelta de junio del 2013 contra la austeridad y la miseria.

Históricamente, la izquierda y la extrema izquierda del Capital nos han habituado a sus “traiciones” cientos de veces, miles de veces (no pueden considerarse como “traicionados” sino los ingenuos que apostaron por esas diversas alternativas burguesas para resolver los problemas fundamentales de nuestra clase, o de la humanidad)… Ya en 1871, cuando ocurrió el importante movimiento proletario conocido como “La Comuna de Paris”, la izquierda y la extrema izquierda tomaron la delantera para fundar un gobierno que nunca,  nunca, tomó la menor medida revolucionaria a fin de contrarrestar a las fuerzas burguesas versallescas, ni para expandir internacionalmente el esfuerzo militante en curso. Todas las medidas de ese “gobierno de la Comuna de Paris”, se redujeron a llevar a cabo una sola cosa: el desarme (tanto militar como programático) de nuestra clase frente a nuestro enemigo histórico en reconstrucción después de su breve derrota.

Si nos remontamos al año de 1914, constataremos el mismo fenómeno donde los izquierdistas, que se declaraban abiertamente anti-belicistas, cambiaron de bando en menos tiempo de lo que se necesita para contarlo. Por ejemplo, el militante francés “socialista revolucionario” Gustave Hervé, que escribía en el periódico “La Guerre Social” (“La Guerra Social”) sobre la necesidad de «plantar la bandera nacional en un montón de estiércol», se apresuró rápidamente por la defensa de la “patria en peligro”… lo mismo con la CGT francesa anarco-sindicalista, que después de años de propaganda antimilitarista, se unirá en apretadas filas a los simpatizantes de la guerra y la unión sagrada, permitiendo así la viabilidad de la movilización general, o al menos favoreciendo su desarrollo sin ningún problema…

En 1917, después de que la revuelta retumbó en todos los frentes contra la masacre capitalista, el “Partido Bolchevique” se puso al frente del movimiento de rechazo contra  la guerra con el fin de llevarlo al callejón sin salida de un “radical” cambio de gobierno, derribando el reinado milenario del Zar, y participando últimamente en la reconstrucción del Estado capitalista en Rusia, después de haber sido fuertemente golpeado por nuestra clase en lucha, lo que dio como resultado el stalinismo y su “socialismo en un solo país”...

En 1918 en Alemania, después de muchos años de colaboración abierta con el Estado mayor del ejército imperial, dando facilidades a la movilización en el frente, así como en la participación de los trabajadores de la industria en el esfuerzo de guerra, una importante fracción de la social-democracia (el SPD) fue directamente llamada a la gestión política (y así al gobierno), y fueron esos mismos militantes de izquierda los que participaron directamente en aplastar la lucha del proletariado mientras formaban los “Freikorps” bajo el patrocinio de los “obreros” y los “diputados socialistas” como Noske…

Finalmente, para concluir aquí esta no-exhaustiva lista, en 1936 en España, es gracias al “apoyo crítico” y a las voces de los líderes militantes de la CNT que el Frente Popular ganó la victoria en las elecciones, y pudo así desarrollar una política republicana “anti-fascista” que se opuso prácticamente al levantamiento del proletariado en su lucha por la revolución social, con la ayuda activa de los  “camaradas ministros” de la CNT-FAI ¡Una vez más, la revolución fue sacrificada ante el altar de la defensa de cualquier campo burgués considerado como un “mal menor”!

En fin, podríamos destilar así en decenas de páginas los horrores que nuestra clase ha conocido en el desarrollo de las luchas y profundizar en sus debilidades. Como pueden verlo, la izquierda y la extrema izquierda (fracciones confundidas) han sido siempre, son y continuarán siendo los elementos predominantes en la estructuración y el mantenimiento de la dictadura del capitalismo. El proletariado está históricamente obligado y determinado a combatirlos, así como a todas las otras facciones de la burguesía, si es que queremos terminar de una vez por todas con la miseria, la explotación y las guerras.

Pero, volvamos un poco a los hechos del presente, así como a la manera por la cual los actuales administradores izquierdistas de nuestra miseria pretenden arreglar el problema… Todos aquellos que han criticado (con justa razón, además) el referéndum organizado por el gobierno de Tsipras han visto sólo ahí el problema: sus críticas no superan los eternos lloriqueos afirmando que el “Sí” significaba una austeridad duradera y el “No” una austeridad menos duradera. De hecho, los acontecimientos posteriores nos lo han demostrado (¿y cómo sería de otra manera?), el “No” nunca ha significado otra cosa (como en toda elección-consulta) que una “carta blanca” al gobierno a que desarrolle una austeridad todavía más fuerte a la que inicialmente fue impuesta por las instancias europeas y sus gánsters capitalistas. Hace falta verdaderamente ser un “idiota útil” por excelencia para creer un micro-segundo que el espectáculo electoral o el referéndum pueden ser otra cosa que una farsa, de la cual los proletarios son los protagonistas engañados… La extrema izquierda del Capital nos ha habituado históricamente a aplicar la política izquierdista, que sólo es una tomada de pelo más o menos “radical” según las circunstancias y las necesidades del momento,  siendo finalmente una versión de la misma dictadura capitalista pintada de rojo. En el caso de Grecia, “la originalidad” consiste en que un partido y un gobierno de izquierda siguen al pie de la letra un plan de ajuste estructural con medidas de austeridad implacables inventadas en los cuarteles generales de eso que fue convenido en los centros de decisión de la política liberal del capitalismo. Pero finalmente, más allá de las diferentes formas del discurso, todos participan directa e intrínsecamente en la lógica misma del sistema capitalista; o mejor dicho, no es Syriza el actor de la historia, más bien la historia del capitalismo es la que encuentra en Syriza a uno de los actores a la altura de esa tarea, con el fin de llevar a cabo su trabajo sucio, es decir, para atacar frontalmente al proletariado en sus medios de existencia y de lucha.

Porque la cuestión fundamental en la “crisis griega”, no es “la deuda”, que se eleva a 324 billones de euros (de la cual más de tres cuartos sólo son reintegrables en varios años); para dar una idea de comparación, la deuda de Francia es de 2,089 billones de euros, la de Italia de 2,194 billones de euros y la de zona euro de 9,293 billones, sin hablar de aquella del Estado Nación más endeudado del planeta y de la historia: los Estados Unidos con una deuda colosal y abisal de ¡18,152 billones de dólares! El capitalismo tiene visiblemente el deseo de producir deuda, además no sabe hacer otra cosa que empacar bien y aumentar la reproducción de su capital ficticio, sobre un valor no producido (sin sustento) y que probablemente nunca existirá. No, la verdadera cuestión, está sobre la puesta en práctica de un programa para contener al proletariado, no solamente en Grecia sino en otras regiones de Europa donde el Capital desea golpear más duro y disciplinar a la fuerza de trabajo supernumeraria, dividir a los proletarios en diferentes categorías, a los blancos y los “negros”, “mestizos”, “latinos”, los nacionales y los migrantes, los buenos ciudadanos trabajadores que aceptan la austeridad sin dudarlo y aquellos que levantan la cabeza, que muestran sus colmillos, que organizan la lucha y la revuelta… Y en este sentido ¡Grecia es un verdadero laboratorio social para la burguesía y su servidor de extrema izquierda!

El proletariado está condenado a ser golpeado, en todas las latitudes. Si el proletariado disciplinado y pacífico de Europa y América del norte, adictos a las campañas estatales cada vez más terroristas para el desarrollo del ciudadanismo, cree poder escapar a su destino sin luchar, se está jodiendo a sí mismo como nunca antes…

Hace falta terminar con todas las ilusiones del circo parlamentario, del juego de los partidos políticos, pero también de los sindicatos, que se encargan de mantener la paz social y negociar con el mejor postor la venta de nuestra fuerza de trabajo.

No tenemos nada que ganar ni en las nuevas creencias que garanticen la “pureza” de nuestras luchas contra las escorias de la política burguesa: la autogestión (es decir, la gestión de nuestra propia miseria), las “asambleas populares” abiertas a todos donde cada uno puede expresarse libremente (comprendiendo aquí a los “scabs”, los rompehuelgas, los “moderados”, los valientes ciudadanos, etc.), las cooperativas de producción donde la esencia del Capital (el dinero, el intercambio y por lo tanto el valor) no ha sido jamás eliminada…

En una declaración hecha el 1° de julio, por cierto “Movimiento Anti-autoritario” de Thessalonikē (Grecia) afirma sin reír: “No tenemos nada que hacer con una moneda que será parte de una renovación nacional y que, seguro, no podremos sostener una moneda que forma parte de la intrusión financiera en cada aspecto de nuestras vidas. Preferimos concebir la moneda en su dimensión normal, como un instrumento de cambio cuya función principal es servir a los deseos y los servicios sociales.” ¡Miseria del izquierdismo y de su incomprensión de lo que es el capitalismo!

En resumen todo este revoltijo democrático a la moda nunca, realmente nunca, ha constituido la menor garantía para el desarrollo de nuestras luchas y la profundización de la ruptura con la sociedad del Capital y de sus feroces defensores.

Camaradas, frente a la catástrofe capitalista hecha de miseria, de austeridad, de represión y de guerras, frente a la destrucción ambiental del planeta generadas todas por una relación social que no tiene nada jodidamente humano, no hay otra alternativa que la lucha revolucionaria a ultranza para la destrucción de aquello que nos destruye!

La única alternativa es la siguiente: el comunismo, o el fin de la humanidad! ¡Entre ambos, no hay nada!

#Guerra de Clases – Julio 2015

http://materialesxlaemancipacion.espivblogs.net/2015/09/23/syriza-podemos-al-frente-de-la-izquierda-que-reviente-la-extrema-izquierda-del-capital/





 


Después de una enésima y maratónica sesión “histórica” de negociaciones en Bruselas, entre el gobierno heleno y sus acreedores para “resolver” la crisis, el primer ministro griego Tsipras y su equipo terminaron por aceptar, como condición para el aporte de nuevos créditos al Estado virtualmente en bancarrota, un plan de medidas de austeridad mucho más duras que las que había rechazado una semana antes y contra las cuales, se supone, organizó un referéndum. Aparentemente el único punto en que obtuvo algo concreto fue el de la reducción de los gastos militares: los acreedores aceptaron que esta fuera menos fuerte de lo que ellos pedían...


¿TRAICIÓN DE TSIPRAS?

Muchos le gritan traidor a Tsipras, entre ellos las corrientes de “extrema-izquierda” que afirmaban no guardar ninguna ilusión en Syriza y su gobierno. Pero solo pueden sentirse traicionados aquellos que tomaron en serio los discursos demagógicos de Syriza y su jefe.
Syriza, que se ve a sí mismo como un partido de la “izquierda radical”, en realidad no se distingue en nada de un partido reformista clásico: no busca destruir el capitalismo, sino mejorarlo, reformarlo: su sueño es el sueño de todos los reformistas, el sueño de un capitalismo con rostro humano, el de todos los colaboracionistas, el sueño de la colaboración fraternal entre todos los ciudadanos o de al menos la gran mayoría de ellos. Pero una cosa es el sueño y otra la realidad; y en la realidad el capitalismo no acepta cambios — solo algunas reformas de detalle posibles, y a condición de que no cuesten nada —: o lo combatimos o nos sometemos a su poder.
Syriza nunca tuvo la intención de combatir al capitalismo y no podía más que someterse a éste y someter a los trabajadores que confiaron en ellos. Llevado al poder con la pretensión de poner fin a la austeridad y a la crisis económica que golpea a los proletarios y a ciertas capas pequeño-burguesas, Syriza encarnaba la ilusión de que un simple cambio de gobierno, logrado tranquila y pacíficamente por la democrática vía electoral, podía mejorar significativamente la situación de las masas. La constitución de su gobierno sobre la base de una alianza con un partido de extrema-derecha, militarista y pro-religioso (Anel) habría bastado para disipar las eventuales dudas sobre la naturaleza “radical” de Syriza. Sin embargo, durante largos meses, el gobierno jugó la comedia de la defensa de los trabajadores frente a los acreedores del país, pretendiendo doblegarlos y convencerlos de renunciar a una parte de sus exigencias y por la concesión de nuevas ayudas financieras; pero la situación de los proletarios y de las masas trabajadoras no cesaba de degradarse, aún así hubo una verdadera tregua social, en parte a causa de los golpes ininterrumpidos sufridos por los proletarios en estos últimos años, en parte debido a las esperanzas que muchos habían puesto en Syriza.
En realidad los negociadores griegos defendían primero que nada los intereses del capitalismo nacional y no los de los proletarios o de la población; lo prueba el hecho de que finalmente y de manera mucho más fácil aceptaron las medidas antisociales y anti-proletarias, que aquellas que lesionaban los intereses capitalistas particulares (por ejemplo, defendieron con uñas y dientes el estatus privilegiado que gozan los armadores con respecto al fisco, los gastos militares o el mantenimiento del IVA reducido para las actividades turísticas) Las medidas de austeridad impuestas para poder rembolsar a los acreedores tuvieron consecuencias terribles para la economía en general, lo que ha llevado a la desaparición de miles de empresas: una política de recuperación económica y ya no de austeridad ha sido incluso pedida por numerosos capitalistas.
Pero, las negociaciones y acuerdos entre burgueses o entre Estados burgueses — ¡aunque estos Estado sean “socios” en el seno de una “unión”! — no se fundan sino sobre relaciones de poder. El endeble capitalismo griego ya no tenia fuerza para rechazar por mucho tiempo las exigencias de los grandes capitalismos europeos, sobre todo cuando su Estado se encuentra al borde de la quiebra. A finales de junio, el gobierno Tsipras fue puesto contra la pared y obligado a aceptar el plan de pagos, el primer ministro replica con la organización de un referéndum sobre este plan, llamando a votar “no”. Pero mientras esta decisión era aplaudida con entusiasmo por toda una parte de la izquierda y la extrema-izquierda europea que veía allí la posibilidad de que un “pueblo” rechace democráticamente la Europa de la austeridad y las finanzas, etc., hasta una salida del “yugo del euro”, Tsipras precisaba claramente que el referéndum se organizaba, no para romper con los acreedores, sino para proseguir con las negociaciones, con una posición reforzada por el sufragio universal. En la campaña por el “sí”, estaban los partidos burgueses tradicionales (los socialistas de Pasok y la derecha de la Nueva Democracia) o no (los centristas de To Potami), las organizaciones patronales, así como las direcciones sindicales del sector privado, los grandes medias, etc., apoyados por los gobiernos por los gobiernos europeos. Los partidarios del “no” estaban constituidos, aparte de Syriza, por los neo-fascistas de Aurora Dorada y las pequeñas formaciones de extrema-izquierda, incluyendo una parte de los anarquistas. El Partido Comunista griego (KKE) rechazó participar en la campaña por el “no”, afirmando — con razón — que las proposiciones del gobierno no valían más que las de los acreedores, y llamando al voto nulo (¡lo esencial es votar!) un medio, según ellos, de expresar un “doble no” a estas dos proposiciones y defender su propia perspectiva nacionalista de salir de la UE.
El resto de la aventura es conocido: los partidarios del “no” obtuvieron una rotunda victoria (cerca de un 60% por el “no”, un 6% de votos blancos o nulos, el “sí” no recogerá más que un 36% de los sufragios, el número de abstenciones, en baja, llegó a un 38%); la misma noche de los resultados, la plaza Sintagma de Atenas, se llenó de electores persuadidos de haber infligido un duro golpe a los partidarios de la austeridad, y especialmente a los viejos partidos que se han sucedido a lo largo de estos últimos años. Las formaciones de la izquierda radical europea también celebraron esta victoria electoral; tenemos el ejemplo de las declaraciones de Rifondazione Comunista en Italia, pero también podemos citar las del Front de Gauche (Frente de Izquierda francés), del español Podemos, etc., todas de manera idéntica decían: “La victoria del No en Grecia representa la victoria de la democracia y la dignidad del pueblo griego contra el terrorismo financiero de la troika. Representa un resultado histórico para la Grecia y los pueblos europeos” (1).
Pocas horas apenas, luego de esta victoria histórica de la democracia, el primer ministro Tsipras, no sin antes alejar a su ministro de las Finanzas, conocido por su tono demasiado reivindicativo, reunía a todos los partidos parlamentarios, de derecha como de izquierda, a excepción de Aurora Dorada; todos, salvo el KKE, le aportaban su apoyo total para negociar con los acreedores el mantenimiento de Grecia en la zona euro... ¡sobre la base de un plan propuestos por ellos mismos! ¡El “sí” que había sido arrojado por la puerta, regresaba por la ventana! Difícil de aportar una prueba más contundente sobre la inanidad de las ilusiones electorales y del rol de desorientación del circo electoral...
Recibiendo el asentimiento de los viejos partidos burgueses tradicionales, Syriza se convertía en el representante de una verdadera unión nacional, el defensor de los intereses de toda la burguesía griega frente a los europeos.
Pero las declaraciones de intención no bastan, y los negociadores griegos presentaran en Bruselas un plan preciso y detallado, redactado bajo la batuta de altos funcionarios franceses, aceptando todos los puntos denunciados una semana antes como un ultimátum. Pero una vez comenzadas las sesiones de negociación, este plan es rechazado por los representantes alemanes, quienes a cambio presentarán el suyo, basado en la expulsión — por 5 años — de Grecia de la zona euro, ya que, según ellos, la “confianza” en el gobierno griego había desaparecido; para los capitalistas, la confianza se basa en la sumisión.
Se requirieron interminables y ásperas negociaciones para que los dirigentes alemanes abandonaran esta perspectiva y aceptaran mantener a Grecia en la zona monetaria europea, infligiéndole como contrapartida medidas drásticas y humillantes para los dirigentes griegos que debían pagar por haber tratado de desafiarlos.
Como buenos títeres reformistas, los representantes griegos aceptarán finalmente todo lo que les exigían; pero eso no fue una capitulación, puesto que en realidad el gobierno Tsipras ya había capitulado antes incluso del comienzo de las negociaciones, mientras que, electoralmente victorioso, respaldado por todos los partidos, en particular por aquellos que habían votado por el “sí”; capitulación no con respecto a una defensa de los intereses proletarios y de las masas pobres, lo cual nunca fue el objetivo verdadero de Syriza, sino con respecto al rechazo de aceptar todas las exigencias de los acreedores y de renunciar a obtener un alivio de la carga de la deuda.
En abril, escribíamos que “el gobierno Syriza-ANEL no tiene alternativa: si Grecia no quiere ser echada de la zona euro o ser sustituidos por otro gobierno más comprensivo (...) Pero, como todos los partidos reformistas que llegan al poder, se encuentra en la situación poco confortable de elegir entre atacar abiertamente los intereses de los proletarios y las masas trabajadoras, o golpear los intereses de los capitalistas; y, como todos los partidos reformistas, indisolublemente ligados a la defensa del modo de producción capitalista, no tendrá otro remedio que atacar a los trabajadores, aprovechando la confianza que estos últimos han depositado en ellos. Y ese es el rol que la burguesía, griega e internacional, asigna a los partidos como Syriza, y no lo tolerará sino en la medida en que este rol sea respetado (2).
No era difícil llegar a esta conclusión, ni fue preciso mucho tiempo para verificarlo. Al parecer, luego de las últimas negociaciones, algunos Estados e “instituciones” amenazaron con obligar a Grecia a formar un nuevo gobierno, tal vez un “gobierno técnico”, en caso de que los dirigentes griegos se muestran reacios a aceptar las condiciones exigidas por los acreedores. Sin embargo, otros probablemente han hecho valer que Tsipras y sus partidarios, reforzados por su “victoria” electoral, estaban en mejor posición para hacer avalar la amarga píldora a las masas proletarias; es para eso precisamente que sirve la democracia.


CONTRADICCIONES INTERIMPERIALISTAS

Las negociaciones de Bruselas fueron particularmente enconadas, en ellas se enfrentaban dos grupos de países con respecto a la suerte reservada a Grecia: de un lado, Alemania con sus aliados de los países del Norte que preconizaban la salida del país de la zona euro, del otro, Francia, respaldada por Chipre e Italia, que se oponían. Algunos han querido ver allí el enfrentamiento de dos concepciones de Europa; de un lado, los partidarios de la ortodoxia financiera y del respeto de los tratados, del otro, los partidarios de la solidaridad entre los pueblos.
La realidad es muy diferente; “defendiendo a Grecia” contra los representantes alemanes, París no defendía al “pueblo” griego, menos aun a los proletarios en Grecia: el proyecto presentado por el gobierno griego y redactado en colaboración con responsables franceses mantenía todas las medidas anti-obreras y antisociales exigidas por los acreedores europeos. Durante las negociaciones, el ministro francés de Finanzas utilizó el argumento de que si Grecia abandonaba la zona euro, no podría reembolsar su deuda; pero lo más inquietante para París y Roma era que una salida del euro pudiera desencadenar turbulencias económicas en la zona, asestando un severo golpe a las magras esperanzas de reactivación económica en Francia e Italia. La pretendida “defensa de Grecia” no era otra cosa que la defensa de los intereses nacionales franceses e italianos.
La posición de los dirigentes alemanes se diferenciaba en que la prosperidad de su economía podría asimilar mejor el shock de un “Grexit” (salida de Grecia del euro); lo que más les preocupaba, más allá de la perspectiva poco halagadora de acordar sin esperar a ser rembolsados nuevos créditos suplementarios a Grecia, era el de crear un precedente que podría ser invocado por gobiernos de otros países más fuertes, por ejemplo, España; de allí su voluntad, si el Grexit no se declara, de infligir condiciones punitivas a Grecia, y lanzar una advertencia a aquellos que traten de imitarla.
Por último, los Estados Unidos hicieron presión sobre Alemania por que Grecia no fuera arrojada de la zona euro y que su deuda fuese disminuida (3). Ello corresponde a su posición tradicional consistente en empujar a los europeos a abandonar las políticas de austeridad y de adoptar medidas de relance económico, ejerciendo el rol de locomotora de un crecimiento mundial que se ralentiza; pero, en este caso preciso, su posición se explica sobre todo por la preocupación de evitar que un miembro de la OTAN que ocupa una posición estratégica clave, caiga en un marasmo económico que debilitaría sus capacidades militares. Sin embargo los Estados Unidos no querrán inmiscuirse directamente en las negociaciones, tal como les pedía Tsipras, el pretendido representante de la “izquierda radical”, que esperaba encontrar un apoyo sólido en el imperialismo americano...
¡Ninguno de esos Estados podría preocuparse de la situación de los proletarios y las masas griegas, porque todos tienen como función defender el modo de producción capitalista contra sus propios proletarios y los de los países que estos dominan!


TODOS LOS ESTADOS BURGUESES Y TODAS LAS CLASES PROPIETARIAS SON ENEMIGOS DE LOS PROLETARIOS

Los proletarios griegos han recibido una dura lección cuyas enseñanzas, conformes al marxismo, son válidas para el resto del proletariado: es imposible defenderse contra los ataques capitalistas, sean estos nacionales o extranjeros, confiando en los mecanismos de la democracia parlamentaria; la papeleta del voto no es más que un pedazo de papel cuyos resultados no pueden de ninguna manera estar por encima de los intereses burgueses y resolver las contradicciones sociales que sus intereses engendran. Un pretendido “voto de clase”, como el que se hizo a favor de un “no” y que fue aplaudido por la extrema-izquierda europea, no es más que una triste ilusión: la lucha de clase no se desarrolla en los recintos parlamentarios, sino en las fábricas, en las empresas y en la calle. Las exigencias capitalistas no se pueden frenar tratando de conmover a los burgueses con la descripción de los sufrimientos de la población, como pareciera que hicieron los negociadores griegos — ¡de acuerdo con hacer sufrir a los proletarios pero no tanto, por favor! — y que no suscitó más que un alzamiento de hombros. Los proletarios no deben esperar la piedad o la conmiseración de los capitalistas y de sus sirvientes, sino solo golpes; estos golpes pueden sin duda ser más o menos brutales, pero esto no es sino una diferencia de gradación debida a una diferencia de método: el método reformista es más suave porque evita en la medida de lo posible que estallen enfrentamientos sociales. Pero cuando los intereses burgueses son demasiado urgentes, el método reformista toma rápidamente la vía de los diktats y, cuando los enfrentamientos se desbordan, la vía de la violencia y la represión: Tsipras no es sino el enésimo ejemplo.
El “plan de rescate” concluido en Bruselas, con todos los sacrificios que este impone, no solo a los proletarios y a las masas (aumento de la edad de jubilación hasta 67 años para algunos, reducción de las pensiones para los funcionarios del Estado, nuevos recortes sociales, aumento de los precios y de los impuestos, etc.) sino también a ciertas capas de la pequeña y mediana burguesía, con las restricciones de soberanía impuestas al Estado griego (suscitando gran escándalo de parte de los nacionalistas de “extrema-izquierda”), no resolverá los problemas que afronta el capitalismo heleno; para numerosos economistas, las medidas impuestas van por el contrario a agravar la situación, acentuando la depresión económica que viene sufriendo el país desde hace varios años. Es en todo caso la opinión del FMI, que luego de haber apoyado con todo su peso para que Atenas aceptara las condiciones impuestas por Bruselas, estimaba en un informe publicado el pasado 14 de julio, pero conocido por los responsables europeos, que dicho plan no era viable si los Estados europeos no aceptaban rebajar o anular la deuda griega — ¡lo que fue rechazado obstinadamente! Nuevas crisis, pues, son inevitables y nuevas medidas anti-obreras también...
La crisis griega no es sino la manifestación extrema de la crisis general del capitalismo en Europa y en el mundo; es por ello que la alternativa, igualmente burguesa, de una salida de la zona euro y/o de la Unión Europea no puede ser una solución para los proletarios. Y lo que es posible para un Estado imperialista fuerte como la Gran Bretaña: fundar su prosperidad sobre una moneda independiente y pensar en quitar la UE, no lo es para el débil capitalismo heleno; las implacables leyes del mercado capitalista donde, en tiempos de crisis, no sobreviven sino los más fuertes, se aplicarían a este tal vez con mucha más violencia si abandona la alianza capitalista llamada Unión Europea. El capitalismo griego, privado o estatal, deberá sustraer plusvalía todavía más ferozmente a sus proletarios en nombre de la defensa de la patria, en realidad para resistir a sus competidores en el mercado mundial.


¡POR LA REANUDACIÓN DE LA LUCHA DE CLASE, POR LA CONSTITUCIÓN DEL PARTIDO DE CLASE INTERNACIONAL!

Para los proletarios no hay otra solución que romper con la colaboración de clase y con todos los partidos y sindicatos que la respaldan y tomar la vía de la lucha de clase anticapitalista. No es posible enfrentar y vencer a los capitalistas y su Estado sino por medio de la lucha abierta, adoptando los métodos, medios y fines de clase:
Defensa intransigente de los solos intereses proletarios, organización independiente de clase, tanto en el plano de la lucha de defensa inmediata, como de la lucha general contra el capitalismo, constitución del partido político de clase, internacionalista e internacional, en ligazón con los proletarios de todos los países, para dirigir la lucha hasta la victoria revolucionaria.
Esta vía no es fácil, pero es la única realista, y los hechos han demostrado una vez más que la vía reformista y electoralista, colaboracionista y nacionalista, es una utopía mortífera, que no sirve sino a la burguesía.

(1) http://www.rifondazione.it/primapagina/?p=18794
(2) Toma de posicion del 27/4/2015, www.pcint.org
(3) El ministro de Finanzas alemán respondía haciendo alusión a la situación de Puerto Rico. Este pequeño Estado caribeño, con estatus de “Estado asociado” a los Estados Unidos se encuentra también en quiebra, pero Washington rechaza toda ayuda.

Partido Comunista Internacional
18 de Julio de 2015 
www.pcint.org




Hace unos días se convocaron elecciones generales anticipadas tras el fracaso del gobierno neoliberal y de sus aliados para elegir Presidente de la República en tres rondas de votaciones en el Parlamento. El que parece salir beneficiado de esta evolución que han tenido los juegos parlamentarios entre los gestores de la crisis capitalista es el partido izquierdista Syriza, que en este momento tiene más poder electoral que el partido derechista Nueva Democracia, el mayor de los dos partidos de la coalición gubernamental.
Para nosotros el parlamentarismo, la representación y la delegación son los aspectos políticos principales del actual sistema sociopolítico podrido y fracasado. De un sistema inhumano que propone la organización jerárquica y clasista de la sociedad, la explotación del hombre por el hombre, el individualismo. Nosotros proponemos la organización horizontal y comunal de la sociedad, la eliminación de las clases sociales, el colectivismo, la participación de todos los miembros de la sociedad en la gestión de los asuntos que la conciernen.

La razón, pues, por la que vamos a dedicar algo de tiempo para tocar una de las facetas del tema de las últimas elecciones es por un lado hacer públicas nuestras estimaciones sobre ellas, y por otro lado enviar (una vez más) un mensaje a unos de los siervos más asquerosos de este sistema: a los manipuladores de la información, o sea a los que tienen a su cargo las tareas del lavado de cerebro, de la propaganda y difusión masivas del discurso (por ahora) dominante. Y como dichos sujetos no tienen entidad propia, ya que son unos meros títeres en manos de sus patrones políticos y económicos, el mensaje es enviado también a estos últimos.



En Grecia todo el mundo esperaba la convocatoria de las elecciones adelantadas, porque todo el mundo sabía que la coalición gubernamental no conseguiría el número de escaños necesario para elegir presidente. El partido derechista adelantó las elecciones presidenciales, a sabiendas de que no iba a elegir presidente. Recurrió a esta táctica para evitar ser el gestor de la situación política durante los próximos meses, dado que el Fondo Monetario y la Unión Europea van a imponer otro memorándum al pueblo griego. Esto significa más medidas, más austeridad, más totalitarismo, más ventas de recursos públicos.

Según parece, los únicos que se sorprendieron (o por lo menos eso aparentaron) fueron los periodistas, sobre todo de los medios de desinformación extranjeros. En sus artículos sobre el tema de las elecciones anticipadas destaca un alarmismo intencionadamente exagerado. Lo que más preocupa a estos medios es el tema de las repercusiones que tendrán los últimos acontecimientos en las bolsas. Todos escribieron casi lo mismo, casi con las mismas palabras, todos se aproximaron al tema de una manera curiosamente idéntica, así que leyéndolos queda la sensación de que este es el tema que debería preocuparnos: “La convocatoria de elecciones preocupó a los inversores”, “el adelanto electoral tensa los mercados europeos”, “las bolsas se han puesto nerviosas”, “los mercados bursátiles han sido los damnificados”, “la Bolsa se ha desplomado”, “los mercados volvían a caer presa del nerviosismo”, “las bolsas se hunden”, e.tc.

También, todos los mass media se centraron en el alarmismo sobre el futuro, con la imposición de más medidas de austeridad, las cuales, al igual que las anteriores, nos conducirán a la esclavitud total: “El FMI suspende la negociación con Grecia”, “¿podrá Grecia reequilibrar su economía?”, “peligra también la implementación del programa de ajustes, de reformas y recortes que tanto necesita el estado heleno”, e.tc.
Por supuesto, los mass media no hablan de la miseria, de la indigencia, de la pobreza. O si hablan algo de todo eso, lo hacen sin vincularlo con el capitalismo. No hablan del desempleo, de la esclavización de la clase trabajadora, de la venta al Capital trasnacional de los recursos públicos del país. No hablan de lo que está sufriendo una buena parte de la sociedad, del futuro hipotecado de las próximas generaciones. No hablan de las verdaderas causas de esta ofensiva del neoliberalismo a nivel mundial, a la que llaman “crisis”. Les importa un bledo todo esto. Ellos emplean palabras bellas para describir una situación lúgubre. Hablan de “equilibraciones”, de “ajustes”, de “reformas”, de “cambios estructurales”…Para ellos todo lo que está sufriendo la clase baja en Grecia y en cualquier país del mundo es necesario, en concreto son “sacrificios necesarios”… Jamás nos dirán para quién es necesario el sacrificio de los pobres, de los de abajo, aunque la respuesta es obvia: Para los de arriba, para los capitalistas, para los parásitos que se benefician del trabajo de los oprimidos.

Al mismo tiempo, durante los últimos meses abundan las publicaciones en varios medios corporativos, que directa o indirectamente apoyan la política del partido izquierdista Syriza y de todas sus ramas políticas. Las que están escritas por periodistas griegos son bastante diferentes de las que están escritas por periodistas extranjeros y son dirigidas a un público que desconoce la realidad griega, o por lo menos no tiene un contacto estrecho y cotidiano con ella. Por eso, este campo se ofrece para tergiversar la realidad de una manera sutil y vender gato por liebre a este público.

Aquí hay que señalar que estas tácticas no las utilizan en exclusiva los periodistas izquierdistas. Los derechistas utilizan las mismas tácticas que ellos. Para nosotros estos dos bandos políticos y sus siervos son las dos caras de la misma moneda.

Los periodistas izquierdistas, pues, en sus artículos emplean otros términos, igual de bellos, sobre la posible victoria del Syriza en las próximas elecciones: hablan de la “sociedad civil”, del… “sueño europeo”(!) de los “ciudadanos” griegos, que a través de las elecciones rechazarán a los malos derechistas y delegarán la suerte de su vida a los buenos izquierdistas. Hablan constantemente de ciudadanos en vez de hablar de súbditos, porque quieren colar a la sociedad el mismo concepto que los derechistas: el del supuesto “ciudadano”, cuyo papel se limita a la elección de sus representantes. Hablan de supuestos sueños europeos, utilizando un vocabulario vacío de sentido e interclasista. Al fin y al cabo, esto es lo que son: vacíos.

Al mismo tiempo, últimamente varias publicaciones en otros idiomas elogian unos proyectos griegos supuestamente alternativos y aún más supuestamente auto-organizados, presentándolos como “la respuesta a la crisis”. Según ellos “la economía cooperativa, las redes de solidaridad y las prácticas alrededor de los bienes comunes viven un momento dorado”. No hay ningún momento dorado, ni siquiera de hierro. Se trata de unos cuantos proyectos, que en su mayoría están controlados por la Izquierda, o sobre la marcha han sido manipulados por ella, y por lo tanto son totalmente inofensivos para el Sistema, por no decir que algunos de ellos son necesarios, como una prueba de su tolerancia hacia el alternativismo capitalista.

¿Pero por qué estos medios quieren presentar con tanto empeño en la coyuntura actual estos proyectos como algo sumamente importante? Quieren dar la sensación de que este es el corazón de las resistencias en Grecia. Por eso presentan a los que los gestionan como “unas de las voces griegas del procomún más respetadas”. Si alguien se pregunta de qué procomún nos están hablando, la respuesta es que “las robustas redes de solidaridad y de cooperativas ayudarán a catalizar esta transición hacia los comunes”. Hacia los comunes…No esperamos que el lenguaje del alternativismo apolítico sea político y sobre todo concreto.
Si los mismos artículos hubieran sido escritos en griego, y si hubieran sido publicados en algún medio contrainformativo griego, habrían suscitado una oleada de críticas. Todo el mundo que participa activamente en la lucha anticapitalista se preguntaría cómo se pueden escribir tales chorradas. Quizá esta sea la razón por la que tales publicaciones son dirigidas a un público que desconoce la realidad griega, y no tiene los conocimientos para pensar en lo mismo.

Tampoco son solamente unas meras chorradas. En el caso de Grecia los izquierdistas griegos y extranjeros están tratando de dar la imagen que les conviene a ellos en la coyuntura actual: La de “otro mundo es posible”, pero la transición a este mundo (¿el mundo de los…comunes?) debe ser pacífica, edificando proyectos como los presentados en varios artículos como proyectos auto-organizados significantes. Y la Izquierda se presenta como la diosa protectora de estos proyectos…

Al mismo tiempo, la Izquierda necesita demonstrar que tiene algo diferente que proponer a la sociedad, en comparación con la Derecha. Estos supuestos proyectos “auto-organizados” le dan la oportunidad de hacerlo. Esta propuesta le es necesaria a la Izquierda griega, ya que estamos en un período electoral, y a la Izquierda española y europea para asociarla con sus propuestas, dar la sensación de que en Europa “soplan vientos de cambio”, asociándose estas Izquierdas entre sí sobre la base de esta “propuesta alternativa”, que en el futuro es posible que la llamen movimiento.

Sin embargo, los que participamos en la lucha social y de clase en Grecia sabemos de sobra cuál ha sido y sigue siendo el papel de la Izquierda (y no sólo de ella, pero esta es otra historia) en la historia de los proyectos auto-organizados en los que se ha involucrado, con el fin de controlarlos, manipularlos y conducirlos a canales inofensivos para el Sistema, por intereses partidistas. En algunos casos en los que no ha podido hacer algo de lo anteriormente citado, incluso ha intentado minarlos o anularlos. Por eso, a otro perro con este hueso.

A todos estos siervos de sus amos, derechistas e izquierdistas, les decimos: ¡A la mierda! Tampoco tendréis que desplazaros para alcanzarla, que ya estáis bien metidos en ella.

En vez de epílogo vamos a concluir con la conclusión de un artículo publicado en una página web desinformativa, sobre el papel de los canales televisivos y de su desinformación en la rebelión del 12 de febrero de 2012. La hemos usado otra vez, en la conclusión de nuestra entrada “12 de febrero de 2012: la noche más cálida del invierno”: “Cuando la rebelión llegue a los medios desinformativos, como es lo normal (esperado), su fin va a ser duro, humillante e inolvidable, y serán ellos mismos los que lo habrán causado…”


Enlace corto: http://verba-volant.info/es/?p=9358
El texto en inglés.






Nos hacemos eco, como no podía ser de otro modo, de las grandes manifestaciones republicanas que se están produciendo en el Estado español a raíz del anuncio de la próxima abdicación del Rey Juan Carlos Iº.

Nosotrxs, anticapitalistas, comunistas y anarquistas, consideramos que la República y la Monarquía, como la democracia y la dictadura son formas de dominio propias de la Burguesía y que con la República nada cambia a favor de los trabajadores. Y aunque entendemos las razones que llevan a la gente  a movilizarse por la República vemos esto como un nuevo "sueño" que nos desvía del verdadero objetivo: la revolución social por la abolición del trabajo asalariado, de la sociedad de clases y del dominio de la mercancía.

No deja de ser lógico, desde la mentalidad democrática, reivindicar el derecho a decidir sobre el modo de gobierno (mediante referendum vinculante) a estas alturas ya que el Rey Juan Carlos fue designado directamente por el dedo del dictador Francisco Franco.
Ciertamente resulta a estas alturas bastante trasnochado seguir teniendo un "rey" por gracia divina (o franquista) y, más mundanamente, por un polvo de su padre y de su madre que le señaló como "LEGÍTIMO HEREDERO", pero no es menos cierto que la República tan cacareada, la 2ª República, fue un régimen de terror y represión para las masas trabajadoras y los revolucionarios. ¿O es que los "tiros a la barriga" de Casas Viejas los mandó ejecutar un monárquico? ¿Acaso la represión a la insurrección asturiana de 1934 no la realizó un republicanísimo general Franco al servicio de un "legítimo" gobierno republicano?
 

Revolucionarixs asturianxs represaliadxs (1934)
La doble pinza ejecutada por la reacción (militar-franquista) y la legalidad republicana condujo al proletariado revolucionario ibérico a la derrota por la que ha transitado desde entonces en los años de posguerra y hasta la transación "democrática" que nos ha traido aquí.



La guerra civil fue, primeramente y en ambos bandos, una guerra contra el proletariado revolucionario. 


 
______________________________________________________________



NOTICIA SOBRE LA MANIFESTACIÓN REPUBLICANA DEL PASADO LUNES 2 DE JUNIO EN VALLADOLID.
[Fuente: últimocero]


Miles de personas, sobre todo jóvenes, han salido a la calle para celebrar la abdicación del rey Juan Carlos. La convocatoria, realizada a través de las redes, por el Ateneo Republicano de Valladolid y otras organizaciones políticas, sindicales y sociales, ha llenado la plaza de Fuente Dorada, en un ambiente festivo (...)

Un miembro del Ateneo Republicano de Valladolid ha denunciado "la operación cosmética" de la abdicación como un intento desesperado para intentar dar continuidad a la monarquía. "Algo imposible, ya que se trata de una institución anacrónica y contraria a un mínimo sistema democrático, vitalicia y hereditaria -por la gracia de dios-. Además de ser heredera del franquismo desde 1975".
"La monarquía", añadió, "está, además, en el centro de la corrupción y de los ataques a los derechos democráticos a los ciudadanos, que empiezan a rebelarse de su condición impuesta de súbditos".
La tercera y última reflexión fue sobre la "jornada de alegría" que para cualquier demócrata suponía la abdicación del rey, "que no verá cumplido su deseo de morirse con la corona en la cabeza".
"Sin embargo la alegría no será plena hasta que se consume el proceso constituyente que tiene que abrirse ya. Para ello hay que seguir luchando en la calle", dijo el representante del Ateneo Republicano, que concluyó con dos vaticinios: "Felipe no serás rey" y "Viva la Tercera República", coreados por los presentes.
Los concentrados iniciaron una manifestación hasta la plaza de San Pablo, por ubicarse allí el edificio que fue Palacio Real. A la manifestación, en la que destacó la masiva presencia de jóvenes, se fueron sumando ciudadanos que no tenían conocimiento de la misma hasta superar los dos millares.
"España, mañana será republicana"; "No hay dos sin tres", "Los borbonoes a los tiburones"; "Felipe vete al siglo XVII"; y "Abolición de la monarquía", entre otros gritos se corearon durante el recorrido, en el que se exhibieron numerosas banderas tricolor.
Ante el edificio del Palacio Real, posteriormente sede de la Capitanía Militar de la VII Región,  se desplegó un cordón policial y se improvisó una breve asamblea, en la que se propusieron nuevas movilizaciones para el próximo viernes  6, en Fuente Dorada.
La concentración se disolvió con el cántico de "Borbón el que no vote". Y todos los presentes botaron en señal de repudio a la monarquía y de alegría por lo que falta por venir. Más de uno, con lágrimas en los ojos, comentó lo que debieron vivir los vallisoletanos cuando se proclamó la República el 14 de Febrero de 1931.
"La ciudad dormirá esta noche por primera vez cobijada bajo los pliegues de la bandera republicana y amanecerá mañana con un nuevo día de libertad...". Son palabras pronunciadas por el alcalde socialista Federico Landrove Moiño en su discurso de toma de posesión en el Ayuntamiento el día de la proclamación de la República.



Textos o reflexiones:

> El proyecto español en fase agónica (COMUNISTAS CASTILLA en La Haine)

> La caída del rey (DIARIO DE VURGOS).

> De reyes, bufones y carceleros (BORROKA GARAI DA)


> Un rey golpe a golpe, biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón (libro completo en pdf, descargar aquí).  (ALASBARRICADAS/REBELIÓN.ORG)



 

[mientras vemos el triste espectáculo de los políticos del Estado español en su 'campaña electoral', tanto del machérrimo Partido(antipopular)Puritano (PP) como  del burdo aprovechamiento del Partido(niSocialistaniObrero)Español (PSOE) o los unidoprogresodemocraticos y demás "alaternatias"... no viene mal la perspectiva chilena/americana. 

En todos sitios cuecen habas

y... ¡este fabes yá tán feches!]

 

"SORORIDAD" EN CUOTAS

 
 
SHile: “Sororidad” en Cuotas
La División Sexual del Poder Neoliberal
 
X victoria aldunate
Sería un enorme acto de “solidaridad de género” de parte de las señoritas y señoras del Congreso, convencer a sus colegas varones para que juntos, complementariamente -tipo “el yin y el yan”- paguen con sus sueldos millonarios el bono de la Ley de Cuotas.
A las damas de la clase política de todos los colores se les ve muy sororales por estos días. Hasta pronuncian la frase “solidaridad de género” en los interbiu que dan. ¡Y qué mayor sororidad que ahorrarnos a las demás esa plata que nos va a quitar el E$tado para pagar sus cupos!
Cada partido político que logre acomodar en un buen puesto a alguna de sus candidatas recibirá como “premio” un “bono” de 12 millones de pesos -cerca de 21 mil dólares-. La condición es bien clara: No sólo deben llevar candidatas a las diversas elecciones políticas, sino lograr que éstas sean elegidas. Eso porque las mujeres políticas se dieron cuenta de que los partidos suelen usarlas de decoración; las designan a destajo, publicitan que fueron “quienes más mujeres llevaron a las elecciones", se lucen con sus estadísticas “de género”, pero a la hora de las campañas reales optan por apoyar a hombres. ¡Obvio! Los hombres les creen a los hombres, respetan a los hombres, escuchan a los hombres, temen a los hombres, gustan de los hombres... Ahora deberán elegir entre la masculinidad y el dinero.
Pero la cosa es: esa plata que les van a pagar a los partidos por embutirse el “enfoque de género” alguien tiene que financiarla y no va ser Moya quien pague, sino nosotras y nosotros todos. Es como el peso ($) que nos instan a donar en los supermercados o en las cadenas farmacéuticas: Nos “solicitan” donar nuestro vuelto a fundaciones diversas y luego sus holdings se lucen por “solidarios”. Hacen caridad con nuestra plata, sin gastar ni un peso de la suya y con ventas que engordan sus arcas. Todo lo que ellos “regalan” sale de nuestros bolsillos y de nuestros hogares. Lo mismo creo que va a pasar con el bono ese, ellas tendrán su cuota del Paraíso masculino y nosotras -y nosotros- todos aquellos que no vivimos en sus barrios ni veraneamos en sus exclusivos balnearios, nuevamente pagaremos.
¡Las “igualitas” a las europeas!
Actualmente hay un 13% de mujeres políticas en el Senado y un 14% en la Cámara de Diputados (17 mujeres de un total de 120 Diputados). No han avanzado mucho con esta democracia sin alegría que tanto les gusta -y que las demás sobrellevamos hace casi 24 años-. Entonces ellas quieren igualarse a los hombres ¡y qué mejor que la Ley de Cuotas impulsada por la presidenta Bachelet! Alucinan con la Ley: Dicen que de aprobarse se va a incorporar al sistema Binominal, lo que hará de este sistema pinochetista un sistema “más amigable”.
Otra novedad es que las mujeres de la Clase Política podrían llegar a tener hasta el 40% del paraíso republicano y neoliberal $hileno. ¡Y lo mejor de todo!: piensan que vamos alcanzar el ideal nórdico-europeo, ya que las suecas, las danesas, las noruegas, etcétera, comenzaron con la Ley de Cuotas hace algunas décadas y ahora tienen un buen porcentaje de mujeres en los espacios políticos institucionales… Parecen demasiado optimistas las chilenas, pero hay algo en lo que sí se parecen a las políticas europeas y es que entre ellas hay de todo: mujeres fascistas, mujeres racistas, mujeres dere$histas, mujeres imperialistas, mujeres que votan contra el aborto, mujeres que están a favor de las invasiones, también mujeres socialdemócratas y mujeres de izquierda parlamentaria, y claro no faltará alguna representante de “Minorías Sexuales” (para amenizar la cosa). En fin, son diversas, como les gusta decir, y a la vez tienen algo en común: todas están totalmente integradas al Patriarcado.
¿Sabrán las señoritas y señoras políticas de $hile que en esos países, en Suecia por ejemplo, se destina un 11% de inversión en la Salud Mental de las mujeres, mientras que en $hile sólo se destina el 3%?
Porque claro para que las mujeres toleren la vida femenina cuando no son parte de las elites -como la elite de la Clase Política-, necesitan suficiente apoyo en Salud Mental. Y peor si es “a la $hilena” porque acá más del 30% de los trabajos que suelen encontrar las mujeres son “por cuenta propia”, de personal de servicios domésticos y familiar no remunerados”*. Si se trata de dejar de ser pobre, la creciente participación de las mujeres chilenas en el trabajo remunerado, no sirve para nada. La Encuesta CASEN, de Caracterización Socioeconómica Nacional, 2011 lo devela cuando concluye que el 51% de los hogares pobres y el 55% de los hogares indigentes tienen “jefaturas” femeninas. Las mujeres trabajan más y siguen siendo las más pobres de los pobres en $hile porque no estamos en Europa, y los poderes coloniales reemplazan la organización popular y la organización autónoma por formas políticas que sean “más manejables”. Manejables para los Holdings que se roban nuestras fuerzas y nuestros pesos, manejables para los E$tados que siguen arrebatando territorio a los pueblos ancestrales, y más manejables para la Clase Política que receta calmantes a las mujeres en vez de despenalizar el aborto e intervenir concretamente en la defensa de nuestras vidas. La Ley de Cuotas es una forma política manejable, un muy buen negocio para los privilegiados del sistema y sus acompañantes.
 
La presidenta Michelle Bachelet en 2006 ya había defendido su propuesta de Ley de Cuotas y su manera de hacerlo fue expresar en un Foro**: Esto “No es feminismo". Tiene toda la razón, no lo es. (Se agradece la aclaración). Quien apoya la Ley de Cuotas más que feminista, es arribista porque se quedó con la repartija neoliberal del Poder de la Clase Política, ahora entre sexos.
 
victoria aldunate, feminista autónoma wallmapu

* Minuta de Empleo, Trimestre Marzo-Mayo 2013, Fundación Sol

** Foro Icare "Mujeres al timón”, Junio 2006)

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

Traduce-Translate-Μετάφραση

Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."