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 [texto difundido en el marco de las Jornadas Antirrepresivas celebradas en Pajarillos, Valladolid]

 

 

 

¿QUÉ ES LA ASAMBLEA LABORAL?
 

Una organización creada por la necesidad de hacer frente a los conflictos laborales propios y ajenos de una manera autónoma, solidaria y con perspectiva de clase.

Ante el retroceso de las más mínimas condiciones laborales e incluso de vida, y ante la relación de los sindicatos mayoritarios con las organizaciones patronales y los propios patronos, un grupo de trabajadores hemos decidido organizarnos para hacer frente a los problemas que nos atañen en nuestros trabajos, y en otros conflictos laborales y sociales.

Llevamos ya 4 años de actividad, desde los primeros debates y asambleas, y desde entonces hemos intervenido en varios sectores, factorías y/o conflictos, como por ejemplo en el cierre de Cinesa en Zaratán, la denuncia de la contaminación en los barrios y en los pueblos del alfoz, la denuncia de los accidentes laborales y sus consecuencias, así como el peligro del amianto, los abusos en empresas como Aviporc, Ferrovial o Auvasa, la precariedad e interinidad en Educación y Sanidad, o la denuncia de las situación del obrero en algunas de las principales empresas vallisoletanas como Lingotes Especiales, Iveco o Renault.
 

 

¿PARA QUÉ Y PORQUE?

Para luchar con los trabajadores por los trabajadores.

Para concienciar a los trabajadores de que no todo vale, de que no todo es dinero, de que la competencia es esclavismo, de que uno solo puede poco, de que los trabajadores tenemos derecho a un trabajo y una vida dignos.

Para demostrar que la solidaridad entre nosotros es vital, que la unión y la solidaridad son armas efectivas frente a las lógicas del beneficio, frente a la precariedad y la explotación, frente al abuso de los empresarios. Y que esto es verdad y más aún más en las circunstancias en las que nos ha tocado vivir en estos dos últimos años.

Para combatir el sindicalismo traidor, creado a la sombra de las sucesivas reformas laborales y de los pactos con la patronal. Frente a su mensaje colaboracionista y su negación de la lucha de clases, nosotros afirmamos que unidos somos fuertes, que todos juntos podemos y debemos hacer frente a los abusos, y que nos va la vida en ello.

Porque somos nosotros los que cada día nos levantamos y salimos de nuestras casas para ir a los tajos, cadenas y oficinas a dedicar nuestro tiempo de vida a obtener rentas que servirán para que la cadena del sistema siga funcionando, consumiendo los productos que nosotros mismos elaboramos, conduciendo los coches que fabricamos, etc.

Porque la unión, la juntanza de los trabajadores, es la baza que tenemos que jugar para que nos tengan de verdad en cuenta y dejemos de ser la “opinión pública” o cualquier otro eufemismo dedicado a mitigar cualquier conato de lucha, despersonalizando a los trabajadores, dividiéndonos por categorías: operario, funcionario, fijo, interino, eventual o masa salarial,... Todos somos trabajadores, pertenecemos a la clase obrera, y eso es lo que nos une.

Porque lo que está claro, por lo menos para nosotros, es que los empresarios, esos que dicen que crean la riqueza y el trabajo allá donde meten sus zarpas, necesitan nuestras manos y cabezas para producir. Sin nosotros sus empresas y negocios no son nada. Y el día que seamos conscientes de que tenemos en nuestro poder la herramienta más poderosa: la unión e independencia de la clase obrera para luchar contra el capital, la autonomía obrera, veremos cambiar muy mucho las cosas y las relaciones entre los patronos y los obreros serán distintas.

COMPAÑERXS!!! La riqueza la generamos nosotros, la riqueza depende de nuestra fuerza de trabajo, la verdadera riqueza social son nuestras manos. Tenemos la potestad de decidir cuándo se produce y cuándo no. De nosotros depende.


 

¿CÓMO?

El funcionamiento de la asamblea laboral es, como su nombre indica, asambleario, solidario y autónomo respecto a cualquier otra organización política o sindical.

Nuestro actuar se basa en la movilización, la actividad reivindicativa y de presión. No somos una asesoría laboral, no disponemos de abogados, bufetes o gabinetes aunque se pueda recurrir a ello cuando sea necesario. No optamos por la vía legalista en la resolución de los conflictos. La vía legal se usa por decisión del trabajador siempre y que sea la opción más beneficiosa o la mayoritaria de los trabajadores en conflicto. Por nuestra parte, la actividad principal, sin embargo, es la denuncia, la movilización, la lucha.

Nuestros métodos y medios son los de la clase obrera: la asamblea, la huelga, los piquetes, los repartos y concentraciones, la denuncia y la movilización, la solidaridad de clase y la acción. Creemos que fomentar las asambleas dentro de los centros de trabajo es fundamental para la unión y la defensa real de los trabajadores, huyendo de personalismos, de comités representativos y demás obstáculos para una verdadera organización obrera.

Nuestras armas son la solidaridad, la constancia y el estudio de los conflictos pasados para enfrentar los conflictos presentes y futuros, adelantarnos a sus consecuencias, siempre con el horizonte marcado en la lucha de clases y en la defensa de las condiciones de vida y trabajo del proletariado.

 




 

 

Asamblea Laboral (Valladolid), 25 de septiembre de 2021

 


 

 

 

A FALTA DE TRABAJO, EL PAN, LA CASA... ¡TODO LO NECESARIO!


 

 

Ante la crisis económica que estamos padeciendo, crisis congénita del capital agravada por la crisis derivada de la pandemia de coronavirus, el paro y la pobreza se multiplican entre los trabajadores y las clases populares. A los trabajadores, solo nos queda una salida: LUCHAR, luchar UNIDOS, ACTIVOS Y PARADOS.

El paro es la otra cara del trabajo asalariado. Cuando la época de bonanza toca a su fin, cuando la competencia salvaje entre empresas reduce el nivel de beneficios, la producción deja de ser rentable y conviene pararla: la mano de obra va a la calle (despidos, Eres) y ya no se nos garantiza ni la comida.  El paro evidencia la condición del obrero en el mundo capitalista: una mercancía a utilizar cuando conviene y a destruir cuando sobra. Pero una mercancía necesaria, pues a diferencia del resto es la única capaz de producir riqueza, una mercancía que vive, siente y padece, y a la que realmente se debe todo lo que existe.

Las colas del hambre se multiplican mientras los grandes supermercados y establecimientos arrojan miles de toneladas de comida a la basura cada día. A nadie le debería faltar la comida. La comida no se tira. La alimentación debe ser gestionada colectivadamente, asegurando la manutención de todos los trabajadores.
 

Vivimos en la inseguridad laboral permanente y total. Esta verdad viene confirmándose cada día más en los últimos años. Ningún trabajador está asegurado, no hay ya apenas "trabajadores fijos". Todos los trabajadores, tarde o temprano, pasan por la rueda del trabajo-despido-paro. Ya que tenemos que currar para ellos, que ellos paguen también la falta de trabajo que generan con su desorganización de la producción y su competencia. No queremos "asistencialismo" ni las migajas repartidas por las ONG's: queremos un SALARIO, estemos trabajando o no, queremos un SALARIO para vivir dignamente en cualquier condición. La defensa de los trabajadores en paro exige un subsidio susceptible de asegurarnos la existencia. La clase obrera en su conjunto está explotada por el conjunto de la clase burguesa y, mientras ella sea la clase dominante, a ella le corresponde pagar el valor de la fuerza de trabajo de la clase obrera, esté en activo o en paro, se lo permita la producción o no.
 

Frente a la actual situación de crisis económica, nosotros, trabajadores en activo y en paro, hemos decidido unir nuestras fuerzas en torno a la siguientes reivindicaciones obreras:

        - CONTRA LOS DESPIDOS ABIERTOS Y ENCUBIERTOS, CONTRA QUIEN LOS EJECUTA.

        - NO AL EXCESO DE JORNADAS, NO A LAS HORAS EXTRAS. Reparto equitativo del tiempo de trabajo.

        - ELIMINACIÓN DEL TRABAJO SUMERGIDO para beneficio empresarial.

        - SUBIDA DEL SALARIO DEL OBRERO (subidas más fuertes para los salarios más bajos).

        - SUBSIDIO DE PARO INDEFINIDO (SALARIO DE DESOCUPACIÓN) PARA TODOS LOS TRABAJADORES SIN EMPLEO


La lucha contra el paro es la lucha contra el capital.

ACTIVOS Y PARADOS:  UNA MISMA CLASE,            
UNA MISMA LUCHA

 

 

 Asamblea Laboral, Valladolid, 30 de marzo 2021.

 

 ¡RENAULTADURA PERMANENTE!

¿OTRO CONVENIO IGUAL? ¿SIEMPRE EL MISMO “PLAN”?


 

Da igual lo que nos digan la prensa y los sindicatos del poder, entendemos el lenguaje de Renault desde hace años y todo se reduce a una cosa: EXPLOTAR A LOS TRABAJADORES HASTA LA ÚLTIMA GOTA.

Es imposible hacer el cálculo del beneficio que Renault nos saca a los trabajadores (plusvalía), porque los vehículos se van ensamblando parte por parte; pero es evidente que nos sacan a cada unx de nosotrxs un beneficio inmenso, comparado con la miseria que nos pagan. Este beneficio ha ido incrementándose en los últimos años mediante el aumento de los ritmos de trabajo y la bajada generalizada del salario (directamente o mediante su estancamiento a niveles de 2008). Si comparamos los ritmos de producción actuales con los de hace 20 años, el beneficio de Renault se ha disparado. La empresa y sus secuaces nos dicen que hay que “ser competitivos” en el mercado global; así que estamos compitiendo al ritmo y el salario de países como China, Brasil, etc. La amenaza de las deslocalizaciones ha servido para atarnos a una cadena cada vez más estrecha, y a una explotación cada vez mayor y para generar rechazo de unos trabajadores a otros.

Pero lejos de ese escenario (que la empresa y los medios de comunicación airean para acojonarnos), la lucha y nuestras reivindicaciones deben centrarse en tres cuestiones bien claras, que todo el mundo entiende:

             Subida salarial  | Reducción de ritmos | Estabilidad en la contratación

Y ESTO ES TODO. ¿Para qué más de 100 puntos de negociación, para qué tanto mareo de reuniones día tras día entre sindicatos y empresa? Parece claro, una vez más, que las negociaciones las carga el diablo.
Los sindicatos, cuando empezaron estas negociaciones, plantearon un programa reivindicativo unitario, pero a las primeras de cambio la unidad se ha roto. Y no solo eso: CCOO, UGT y el sindicato de cuadros han firmado un acuerdo que contradice claramente la tabla reivindicativa conjunta. El salario queda congelado hasta 2024. No hay ninguna mejora en los ritmos de trabajo, ¿cómo pueden defender este acuerdo ante los trabajadores? Con este convenio, solo gana la empresa.
Las reivindicaciones deberían defenderse unitariamente por encima de las siglas e incluso en contra de las propias organizaciones sindicales. Como si la dirección de la empresa no apretase a todos los trabajadores por igual… El clientelismo y la teoría del mal menor son las actitudes habituales de estos sindicatos en los conflictos laborales. Y así nos va.
La unidad en la lucha de los trabajadores, las asambleas en la fábrica, los paros sin preaviso, la huelga dentro del centro de trabajo... son las herramientas que pueden devolver a los y las trabajadores de Renault y todas sus subcontratas la iniciativa, frente a los chantajes e imposiciones de la empresa, y frente a la permanente cesión de los sindicatos al servicio del poder.



AUNQUE RENAULT SE FUERA… LA FÁBRICA SE QUEDA.

La industria del automovil tiene un peso indudable en el tejido industrial nacional y local. Cualquier resfriado que le entra a una de las grandes automovilísticas instaladas en España supone un buen catarro para toda la sociedad: despidos, paros, cierres de empresas proveedoras, etc... Y esto lo utiliza el capital para mantenernos siempre bajo la espada del cierre o el despido. Pero la realidad es que la industria del automóvil se ha convertido en una china en el zapato constante que, salvo para una pequeña parte de los empleados que mantiene una cierta estabilidad, se manifiesta en la extensión de una temporalidad y precariedad cada día creciente al resto de sectores productivos.
 

A nosotros como trabajadores poco nos debe importar si una empresa es rentable o no, si es económicamente viable o no. La responsabilidad de que la empresa sea viable es del capital, de los dueños de los medios de producción. Ellos no nos dan “trabajo”, somos nosotros los que les damos beneficio con nuestra producción y nuestro trabajo. Mientras Nissan estuvo en Barcelona recibió constantemente ayudas públicas (como Renault de la Junta), el Estado le subvencionaba parte de la producción para volverla eficiente, por no hablar de los planes de estímulo del consumo como el Prever, con los que se paga directamente a los fabricantes una parte del coste de producción de cada coche. Esto significa que la patronal, la burguesía, puede pagar, puede ceder… lo hace diariamente para mantener la producción e incrementar su beneficio. La organizacion de los trabajadores, por ello, la puede doblegar, pero sólo si la lucha es conducida con medios y métodos obreros que tiendan a la unificación de los trabajadores de todos los sectores para la defensa exclusiva de sus intereses. Cuando se rebajan los salarios, se aumentan los ritmos de producción, se despide… la burguesía siempre pone como excusa la rentabilidad, la competitivad. Pero lo cierto es que esas no son leyes grabadas a fuego. Los empresarios pueden ser derrotados… si se lucha. Si se defienden los intereses de los trabajadores por encima de toda otra consideración, si se asumen los medios y métodos de la lucha de clase, si se extiende la solidaridad por encima de los límites de la fábrica, la ciudad o el país.



 

Y QUÉ… ¿NOS ORGANIZAMOS?

Los trabajadores solo tenemos la baza de la unión y la solidaridad entre nosotros, de todos los niveles y secciones dentro de la fábrica. Señalando a los chivatos y compañeros vendidos a la empresa, participando en las asambleas o creándolas donde no existan o no cumplan su función de defensa. Tu compañero es tu aliado, no tu rival. La actitud, más allá del  cuarto de hora del café, debe ser de compañeros: arropando al que no llega, defendiendo al represaliado, plantándonos conjuntamente contra ritmos, cacicadas, ju´s, la dirección, etc.

Los y las trabajadores debemos organizarnos mediante asambleas (fuera de la fábrica mientras sea necesario, dentro cuando podamos imponerlas), independientemente de los organismos colaboradores y vendidos a la empresa. Debemos unirnos en asambleas de trabajadores que, desde abajo y con seguridad (frente al chivato y el control de la empresa, con sus cámaras y vigilantes), puedan combatir la situación de precariedad y explotación.
La lucha, la unión y las asambleas son nuestras herramientas. Frente a la competitividad entre nosotrxs, debemos fomentar el compañerismo, la solidaridad y la respuesta frente a todas sus agresiones (ritmos, amenazas…).
La realidad social en la que vivimos -una crisis económica en marcha desde antes de la pandemia, una crisis sanitaria que ha profundizado esa crisis económica y un horizonte "difícil"- impulsa a la empresa a tomar sus "medidas". La parte social, la clase trabajadora que trabaja en Renault o gracias a ella (y su amplio elenco de provedores y empresas dependientes), debería ir pensando que solo le quedan dos opciones: luchar solo o luchar unido. El individualismo atroz al que está sometida nuestra clase (sálvese quien pueda) o la unión contra las imposiciones y la soledad:

UNIDAD EN LA LUCHA. POR LA UNIDAD OBRERA.

Subida salarial  +  Reducción de ritmos  +  Estabilidad


 

Asamblea Laboral (Valladolid).
24 de febrero de 2021



Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."