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Guerra en Gaza, guerra en Ucrania, "economía de guerra"...

El capitalismo es guerra, ¡guerra al capitalismo!


 

Cinco meses después de su inicio, la guerra librada en Gaza por el ejército israelí ha causado la muerte de casi 35.000 palestinos, en su mayoría civiles desarmados, entre ellos, según UNICEF, el 70% mujeres y niños (casi 14.000 de ellos habrían muerto, más que en 4 años de guerra en el resto del mundo). Mientras que todas las infraestructuras civiles (desde escuelas a hospitales pasando por la flota pesquera y las instalaciones agrícolas) han sido dañadas o destruidas hasta el punto de hacer inhabitable el territorio, el 85% de los habitantes (casi dos millones) se han visto obligados a abandonar sus hogares para refugiarse en campamentos improvisados y la población ha sido sometida a una auténtica política de hambruna. Según la ONU, miles de prisioneros son sometidos a tratos degradantes y torturas, y a veces a ejecuciones sumarias. La guerra en Gaza va acompañada también de incursiones mortíferas del ejército y los colonos en Cisjordania, que han causado cientos de muertos palestinos y de bombardeos en Siria y Líbano. Esta política bestial no sólo ha sido aprobada implícitamente por los Estados occidentales en nombre del llamado "derecho a defenderse" de Israel, sino que ha sido posible gracias al suministro de armas y municiones al ejército israelí por parte de estos mismos Estados, entre ellos Francia (1). Esto no impide que el gobierno francés, al igual que sus colegas europeos, reprima la denuncia de los crímenes israelíes bajo la acusación de "antisemitismo" y la solidaridad con las penurias de las masas palestinas bajo la de "apoyo al terrorismo" (2)


Después de dos años, la guerra en Ucrania ha provocado la muerte de decenas de miles de soldados a ambos lados de la línea del frente y la muerte de más de 10.000 civiles ucranianos; los "crímenes de guerra" perpetrados por las tropas rusas contra la población civil han sido ampliamente documentados y denunciados por los medios de comunicación occidentales (a diferencia de los cometidos por la "única democracia de Oriente Próximo", Israel). Más de 10 millones de ucranianos (de una población de 37 millones) han tenido que huir de sus hogares, de los cuales más de 6 millones se han refugiado en el extranjero, principalmente en Alemania, Polonia y la República Checa, mientras que en el lado ruso se calcula que más de 800.000 han huido del país para evitar el servicio militar obligatorio. Los bombardeos rusos contra las instalaciones civiles ucranianas de electricidad y energía aumentaron y más de 250.000 edificios residenciales fueron destruidos o dañados (el 8,6% del parque de viviendas), principalmente en las zonas de combate del este. Fue gracias al apoyo armado de Estados Unidos y los países europeos que el ejército ucraniano logró dar jaque mate a la invasión rusa; pero ante el estancamiento del conflicto, la única perspectiva avanzada es una escalada militar con la entrega de armas cada vez más letales, mientras Macron ha mencionado repetidamente el envío de soldados franceses a combatir en Ucrania. En realidad, se trata de un secreto a voces porque ya hay "asesores militares" franceses, estadounidenses, británicos y de otros países junto a las tropas ucranianas...

En toda Europa, los presupuestos militares están aumentando drásticamente y los gobiernos están hablando de una "economía de guerra"; no es sólo una cuestión de palabras: los gobiernos se están preparando abiertamente para guerras más amplias hacia las que el capitalismo se dirige inexorablemente; y la economía de guerra significa inevitablemente guerra social, porque siempre son los proletarios las víctimas de las guerras, ya sea como carne de cañón en las zonas de guerra o como carne para soportar la explotación sobre sus espaldas.

 

En Gaza, Ucrania, África y en todas partes, es el sistema capitalista en su conjunto el que causa, alimenta y exacerba las guerras y no sólo un puñado de gobernantes: a menos que se derroque el poder de los capitalistas y se destruya todo el sistema, empezando por las metrópolis imperialistas, siempre habrá guerras hasta que estalle una tercera guerra mundial. Por tanto, es al capitalismo al que hay que combatir volviendo a los principios y a la orientación de la lucha de clases revolucionaria.


¡Solidaridad de clase con los proletarios y las masas palestinas y con todas las víctimas de las guerras imperialistas!

Abajo el chovinismo y la unidad nacional, ¡viva la unión de los proletarios de todos los países contra todos los Estados burgueses!

¡Por la reconstitución del partido de clase internacional y la revolución comunista mundial!

 


www.pcint.org

 

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(1) Datos recientes del SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute) de Estocolmo dicen que Estados Unidos es el mayor proveedor de armas a Israel, entre 2019 y 2023, con un 69% (3.500 millones de dólares) y que, entre los principales proveedores de armas a Tel Aviv, se encuentra en segunda posición Alemania, con un 30% (300 millones de euros sólo en 2023), e Italia en tercera posición con una cuota más pequeña, el 0,9%, seguida a continuación por Reino Unido, Francia, Canadá, etc.

(2) La ministra israelí de Igualdad Social (¡sic!), May Golan, declaró el 21/2/24 en la Knesset: "Estoy orgullosa de ver Gaza en ruinas, y de que cada niño, incluso dentro de 80 años, cuente a sus nietos lo que hicieron los judíos". Denunciar a un gobierno así equivaldría a apoyar el terrorismo y el antisemitismo…


Jueves 11 de Mayo, 19h. LOCAL ANARQUISTA MOTÍN: 
"PALABRAS DESDE RUSIA"
PRESENTACIÓN DE LA REVISTA ANARQUISTA "AVTONOM":




- Mitos y realidades de la guerra en Ucrania

- Anarquistas en la lucha contra la subida de tasas en Bielorrusia

- Cruz Negra Anarquista: Actualización en información de compañeros presos en Rusia

- Participación de anarquistas rusos en conflictos laborales


Y después, rica cena para continuar charlando.







¿Cómo llegar?

C/ Matilde Hernández, 47

<M> Vista Alegre / Oporto


www.localanarquistamotin.noblogs.org

 







VIERNES 12 DE MAYO
A LAS 18:00 HORAS EN EL C.S.O. KIKE MUR (Plaza de la Memoria Histórica,
TORRERO)

a cargo de COMPAS DE RUSIA EDITORES DE LA REVISTA "AVTONOM" (avtonom.org)




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Información de interés relacionada con la charla:


https://adoquin.org/docenas-de-anarquistas-detenidos-tras-protestas-contra-el-gobierno-en-bielorrusia

http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/38196

www.donbassantifascista.noblogs.org

www.rusafa.wordpress.com

http://revistacontrahistoria.blogspot.com.es/2014/02/entre-neofascistas-ultranacionalistas.html

https://adoquin.org/noticias-y-analisis?field_noticias_temas_tid%5B%5D=33

http://avtonom.org/

http://www.alasbarricadas.org/forums/viewtopic.php?f=25&t=56982

http://www.aitrus.info/

www.guerraalaguerra.noblogs.org







Declaracion internacionalista contra la guerra en Ucrania

¡GUERRA A LA GUERRA!

¡NI UNA SOLA GOTA DE SANGRE POR LA “NACIÓN”!
La lucha de poder entre los clanes oligárquicos de Ucrania amenaza con transformarse en un  conflicto armado internacional. El capitalismo ruso intenta utilizar la redistribución de poder del Estado ucraniano para implementar sus ya añejas aspiraciones imperialistas y expansionistas en Crimea y en el este de Ucrania, donde cuenta con fuertes intereses económicos, financieros y políticos.
 En el contexto de la inminente crisis económica de Rusia, el régimen está intentando avivar el nacionalismo ruso para distraer la atención de los crecientes problemas socioeconómicos de los trabajadores: salarios y pensiones de miseria, desmantelamiento del sistema de salud disponible, así como de la educación y otros servicios sociales. En el trueno de la retórica nacionalista y militante es más fácil completar la formación de un Estado corporativo y autoritario basado en valores reaccionarios y en políticas represivas.
En Ucrania la aguda crisis económica y política ha llevado a una creciente confrontación entre los clanes oligárquicos “viejos” y “nuevos”. Los primeros han utilizado incluso formaciones ultraderechistas y ultranacionalistas para dar un golpe de estado en Kiev. La élite política de Crimea y del este de Ucrania no desea compartir su poder y sus propiedades con el próximo gobernante de turno en Kiev, e intentan apoyarse en la ayuda del gobierno ruso. Ambas partes han recurrido a la histeria nacionalista rampante: ucraniana y rusa respectivamente. Hay choques armados, derramamiento de sangre. Los poderes occidentales tienen sus propios intereses y aspiraciones y sus intervenciones en el conflicto podrían llevarnos a una Tercera Guerra Mundial.
Estos señores de los distintos clanes beligerantes quieren, como de costumbre, que nosotros, la gente corriente: trabajadores asalariados, parados, estudiantes, pensionistas, luchemos por sus intereses. Quieren envenenarnos y convertirnos en drogadictos nacionalistas, nos lanzan a unos contra otros haciéndonos olvidar nuestras necesidades e intereses reales. A nosotros no nos importan ni deben importarnos sus “naciones”, porque nos enfrentamos a problemas más vitales y urgentes: cómo ir tirando y sobrevivir en este sistema que han puesto en pie para oprimirnos y esclavizarnos.
No sucumbiremos a la intoxicación nacionalista. ¡Que se vayan al infierno con su Estado y sus “naciones”, sus banderas y discursos! Ésta no es nuestra guerra y no debemos participar en ella pagando con nuestra sangre sus palacios, sus cuentas bancarias y el placer de sentarse en los mullidos sillones de las autoridades. ¡Y si los señores de Moscú, Kiev, Lviv, Kharkiv, Donetsk y Simferopol empiezan esta guerra, nuestro deber es el de resistirnos por todos los medios disponibles!
¡NI GUERRA ENTRE “PUEBLOS” NI PAZ ENTRE CLASES!

KRAS, Sección Rusa de la Asociación Internacional de los Trabajadores
Internacionalistas de Ucrania, Rusia, Moldavia, Israel, Lituania, Rumania, Polonia
Federación Anarquista de Moldavia
Fracción de los Socialistas Revolucionarios (Ucrania)
 A  esta declaración se han unido:
Allianza de la Solidaridad Obrera (America del Norte)
Internacionalistas de EE.UU. 
Iniciativa Anarco-sindicalista de Rumania Los libertarios de Barcelona
La izquierda comunista y los internacionalistas de Ecuador, Perú, República Dominicana, México, Uruguay y Venezuela 
Iniciativa Comunista-Obrera (Francia) 
Grupo de Leicester de Federación Anarquista (Gran Bretaña)

 

 

 

Dichiarazione internazionalista contro la guerra in Ucraina

Dichiarazione Internazionalista contro la guerra in Ucraina
Guerra alla guerra! Non una sola goccia di sangue per la “nazione”!
La lotta di potere tra i clan oligarchici dell’Ucraina minaccia di estendersi ad un conflitto armato internazionale. Il capitalismo russo tenta di utilizzare il riassetto del potere dello Stato ucraino per attuare le sue già stantie aspirazioni imperialiste ed espansioniste in Crimea e in Ucraina orientale, dove ha forti interessi economici, finanziari e politici.
Sullo sfondo della prossima ondata della crisi economica che incombe in Russia, il regime sta cercando di far rivivere il nazionalismo russo per distogliere l’attenzione dai crescenti problemi socio – economici dei lavoratori: salari e pensioni da fame, smantellamento del sistema sanitario disponibile così come dell’educazione e di altri servizi sociali. Nel frastuono della retorica nazionalista militante è più facile portare a compimento la formazione di uno stato aziendale e autoritario basato su valori conservatori reazionari e politiche repressive.
In Ucraina l’acuta crisi economica e politica ha portato ad uno scontro crescente tra i “nuovi” e i “vecchi” clan oligarchici, i primi dei quali hanno utilizzato anche formazioni dell’estrema destra e ultranazionaliste per provocare un colpo di stato a Kiev. L’élite politica di Crimea e dell’Ucraina orientale non vuole condividere il proprio potere e le sue proprietà con il prossimo governo di turno a Kiev e cerca di appoggiarsi all’aiuto del governo russo. Entrambe le parti hanno fatto ricorso alla dilagante isteria nazionalista: ucraina e russa rispettivamente. Ci sono scontri, spargimenti di sangue. Le potenze occidentali hanno i propri interessi e aspirazioni e i loro interventi nel conflitto potrebbero portare alla terza guerra mondiale.
Le fazioni belligeranti spingono, come di consueto, noi, gente comune: lavoratori salariati, disoccupati, studenti, pensionati … a combattere per i loro interessi, trasformandoci in dipendenti della droga nazionalista; gettandoci l’uno contro l’altro dimentichiamo i nostri bisogni e interessi reali: a noi non importa né possiamo curarci delle loro “nazioni” nelle quali ora siamo maggiormente preoccupati da più vitali e urgenti problemi come sopravvivere cosa che si scontra con il sistema che loro hanno fondato per schiavizzarci e opprimerci.
Non cedere alla intossicazione nazionalista. Che vadano al diavolo con il loro stato e le loro “nazioni”, le loro bandiere e i loro proclami! Questa non è la nostra guerra e noi non dobbiamo parteciparvi pagando con il nostro sangue i loro palazzi, i loro conti bancari e il piacere di sedere su comode poltrone delle autorità. E se i capi di Mosca, Kiev, Lviv, Kharkiv, Donetsk e Simferopoli, Washington e Bruxelles danno inizio a questa guerra, il nostro dovere è quello di ooporci ad essa con tutti i mezzi!
Né guerra tra i popoli – né pace tra le classi!
KRAS , sezione russa dell’Associazione Internazionale dei Lavoratori
Internazionalisti di Ucraina, Russia, Moldavia, Israele, Lituania, Romania, Polonia
Federazione Anarchica in Moldavia
Frazione dei Socialisti Rivoluzionari (Ucraina)

Questa dichiarazione è stata sostenuta da:
Alliance of Workers Solidarity (America del Nord)
Internazionalisti dai Stati Uniti, da Irlanda, dai Paesi Bassi
Anarco-sindacalista Iniziativa Romania
libertari Barcellona
La sinistra comunista e internazionalisti Ecuador, Perù, Repubblica Dominicana, Messico, Uruguay e Venezuela
Operaio-comunista Initiative (Francia)
Gruppo di Leicester Federazione Anarchica (Gran Bretagna)
Francophone Federazione Anarchica
Internazionale delle Federazioni Anarchiche
Unione delle lavoratori e precari Clermont-Ferrand CNT-AIT (Francia)
“Revoluzione Mondiale” (Croazia)
Un socialista libertario (Egitto)
gruppo libcom.org
Network “World in Common”




 


Ucrania :
Contra el nacionalismo, por la unión proletaria de clase






¡La fuerza prima sobre el derecho!
Así parece lamentarse el representante francés en la ONU, el pasado 15 de marzo, ante el veto ruso a una condena (1) del referéndum (2) organizado en Crimea en pro o contra de su anexión a Rusia.
Sin embargo no es sólo en la acción rusa en Ucrania, sino en todas las relaciones entre los Estados en que se verifica este adagio. Rusia no ha respetado el tratado que había firmado con Ukrania, Estados Unidos y Gran Bretaña, el cual garantizaba las fronteras de este país de nuevo independiente a cambio de su renuncia a las armas nucleares que se encontraban en su territorio, luego de la desaparición de la URSS. Pero todos los tratados no son más que un pedazo de papel que sólo vale por el interés que tengan sus signatarios en respetarlos! El gobierno francés, tan respetuoso del derecho internacional y de la ONU, estaba más que motivado hace unos meses en atacar a Siria fuera de toda decisión onusiana, tal como lo hicieron los Estados Unidos en Irak o los europeos en Yugoslavia, Israel desde su creación, más un largo etcétera.
Los propagandistas burgueses que denuncian esta anexión de Crimea a Rusia, como «la primera anexión militar en Europa en 70 años» «olvidan» que la más grande anexión llevada a cabo en Europa después de la última gran guerra ha sido la de la RDA por parte de Alemania! Desde el hundimiento de la URSS, golpeada duramente por una crisis económica sin precedentes, las fronteras reconocidas internacionalmente y «legalmente intangibles», muchos países de la Europa oriental han sido modificados, y hasta desaparecido, algunos de manera pacífica, otros por vía armada, y por guerras donde han participado las grandes potencias. El caso de Crimea no tiene nada de excepcional...
Pero el caso de Crimea ha provocado una crisis política internacional con repercusiones de largo alcance. Los grandes Estados europeos, comenzando por Alemania, se han disgustado ante el hecho consumado y porque sus ofertas han sido rechazadas desdeñosamente por Moscú. Sin embargo, los intereses económicos de ambas partes son tan fuertes que la situación podría acarrear, no una guerra abierta entre las diversas potencias, sino una «guerra fría» como ya evocan los medias. Rusia tiene necesidad vital de vender su gas a Europa, sus bancos están muy metidos en Ucrania, y las inversiones occidentales son necesarias para desarrollar una economía todavía muy débil. Alemania no desea perder sus inversiones en el mercado ruso en el que se ha largamente implantado desde la caída de la Unión Soviética y, así como en Italia, aun cuando es menor con respecto a Polonia, no puede ignorar la importancia que representa el gas y el petróleo rusos.
Pero también Francia hace negocios en Rusia (Renault acaba de comprar la principal firma de automóviles local); y a pesar de las sanciones que el gobierno promete aplicar en su contra, no está dispuesta a renunciar a su «cooperación militar», concretamente la jugosa venta de navíos militares: Holllande afirma que los contratos establecidos se harán efectivos. Cuando son miles de millones de euros lo que está en juego, la violación del derecho internacional pasa a un segundo plano. En los Estados Unidos, grandes empresas petroleras y de otras ramas han pedido a Obama que las sanciones contra Rusia no sean aplicadas, temiendo que ello podría perjudicar sus intereses...
El «derecho» no es más que la confirmación de una correlación de fuerzas; cuando esta correlación cambia, el derecho anteriormente establecido deja de tener validez; es esta la gran lección que Putin hace recordar al mundo entero.
Esto se aplica no sólo a las relaciones entre Estados, o entre agentes económicos, sino también en las relaciones entre las clases sociales. Los enfrentamientos entre las clases no se rigen por principios de legalidad y derecho en vigor, sino según relaciones de fuerza reales. Los proletarios no deben dejarse paralizar por el derecho y la legalidad burguesas, que no tienen otro significado que su sometimiento al capitalismo. Su deber es reconstituir sus fuerzas de clase hasta confrontarlas con las de la clase enemiga, sea cual sea su nacionalidad, lengua o etnia, y cualesquiera sean las normas impuestas por la legalidad. La burguesía misma no vacila un segundo a la hora de violar su propia legalidad contra los proletarios, no titubea en utilizar fuerzas para-legales, bandas de extrema derecha y pandillas de todo género, para secundar las fuerzas de represión legales contra la represión. Por tanto, los proletarios deben organizar su propia autodefensa y no confiar en la policía y la justicia del Estado burgués.
Hoy asistimos a una ola desenfrenada de nacionalismo enarbolado por ambas partes: el gobierno provisional de Kiev, presa de múltiples dificultades y que debe solucionar gravísimos problemas (principalmente deudas) ya ha advertido sobre la necesidad de sacrificarse para levantar la economía. Para este la única solución para hacer pasar los futuros ataques anti-obreros, es jugar a la carta del nacionalismo. En este sentido la intervención rusa es una verdadera bendición para tratar de instaurar un clima de unión nacional!
Del otro lado, Putin exalta el nacionalismo ruso presentándose como el protector o liberador de rusos y ucranianos de habla rusa, mientras que en la regiones orientales, los burgueses llaman a la unión regional frente a Kiev.
Pero a la larga toda esta borrachera nacionalista no podrá ocultar los antagonismos de clase. Los proletarios ucranianos se verán obligados a luchar para vivir, como ya bastante lo han hecho en el pasado.
Entonces podrán constatar en los hechos que su enemigo no es el proletario de otra región u otra nación, sino su propia burguesía, aliada a esta o aquella potencia imperialista. Entonces las miasmas del nacionalismo se disiparán, y podrá volver a surgir la unión de clase de los proletarios contra todos los capitalistas, sus partidos, sus Estados, sus fuerzas represivas legales e ilegales, y reconstituir su partido revolucionario internacional para conducir la lucha.
Entonces una vez más se podrá oír de nuevo, en Ucrania y más allá, el grito de guerra de 1848:
¡Proletarios de todos los países, uníos!





(1) El proyecto de resolución de la ONU sobre Ucrania, apoyado por 13 países, ha sido rechazado tras el veto de Rusia y la abstención de China. (NdR)
(2) En el referéndum del 16 de marzo los crimeos responderían a dos preguntas: «¿Aboga usted por la reunificación de la península de Crimea con Rusia conforme a los derechos de la unidad administrativa de la Federación de Rusia?»; y «¿Apoya usted la restitución de la Constitución de la República de Crimea de 1992 y el estatuto de Crimea como parte de Ucrania?». Los resultados no han sido otros que el de un «sí» rotundo a la reunificación con Rusia.
Partido Comunista Internacional
www.pcint.org


EL TEXTO EN:  FRANCÉS,   ITALIANO,   INGLÉS   y   RUSO.  








CRIMEN EN ODESSA


Thierry Meyssan
Fuente: Ciar AMC: http://www.ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol534.htm


¿Qué pasó realmente el 2 de mayo de 2014 en la Casa de los Sindicatos de Odesa? 
Según el nuevo régimen de Kiev, un enfrentamiento entre pro-rusos y pro-Kiev derivó en un incendio en el que murieron 38 personas. Las imágenes disponibles (fotos y videos) muestran otra cosa.









Los neonazis, fascistas y otros extremistas radicales de derecha operan tranquilamente, la policía ucrania no interfiere en sus acciones incendiarias. El gobierno autoproclamado de Kiev está implicado hasta el cuello.

Según las agencias de prensa de los países miembros de la OTAN, fanáticos del club de futbol Metalist (pro-Kiev) y fanáticos del Chornomorets (pro-Rusos) se enfrentaron en Odesa, el viernes 2 de mayo de 2014, en ocasión de un partido del campeonato nacional de futbol. Los aficionados del Chornomorets se refugiaron en la Casa de los Sindicatos y algunos dispararon desde allí contra los del Metalist. Finalmente, un incendio, probablemente provocado por cocteles molotov lanzados por ambos bandos, se extendió por el edificio con un saldo de unos 40 muertos [1].

Moscú desconectó de inmediato el partido de futbol del incendio de la Casa de los Sindicatos. El ministerio ruso de Relaciones Exteriores denunció enérgicamente la responsabilidad de las autoridades de Kiev y de Pravy Sektor, sin poner por ello en duda la cantidad de víctimas mencionada oficialmente [2].

No existen imágenes de ningún enfrentamiento entre fanáticos de los clubes de futbol Metalist y Chornomorets, ni tampoco de la huida de estos últimos hacia la Casa de los Sindicatos. En los reportajes de televisión, como el de Euronews que incluimos en este trabajo, sólo se ve a los pro-Kiev lanzando piedras contra la policía.

Pero la versión occidental está siendo puesta en duda. Según varios sitios web ucranianos, es cierto que hooligans favorables a los golpistas de Kiev se enfrentaron a las fuerzas del orden en ocasión del partido de futbol y que golpearon a los partidarios de la federalización de Ucrania, pero –según precisan esos sitios– nunca hubo tal batalla entre grupos de aficionados al futbol.

La Casa de los Sindicatos era, desde hace semanas, el cuartel general de los federalistas. Los partidarios de los golpistas de Kiev la atacaron al caer la tarde. Después de quemar las tiendas de campaña instaladas en el lugar, rodearon el edificio y lanzaron cocteles molotov contra la fachada por espacio de 20 minutos.


Un incendio se declaró entonces en dos lugares diferentes del edificio, en la planta baja y en el segundo piso. El humo sólo pudo propagarse a los pisos superiores por las escaleras.La multitud estaba dividida entre los que querían ayudar a la gente atrapada dentro del edificio y la mayoría que disfrutaba el espectáculo. Algunos incluso filmaban aquello como un triunfo. Cayeron varias personas de los pisos superiores, que no habían sido alcanzados por las llamas. Finalmente intervinieron los bomberos.Cuando los hooligans penetraron en el edificio, después de la intervención de los bomberos, encontraron numerosas puertas cerradas y tuvieron que romperlas. Y comenzaron a filmar ellos mismo los cadáveres que iban encontrando. Las fotos tomadas por los hooligans (ver en la web de AMC) muestran cuerpos de personas intoxicadas por el humo, o sea sin huellas de quemaduras. Pero la mayoría de los cuerpos presentan quemaduras únicamente en el rostro y las manos. Otras partes del cuerpo se ven a menudo intactas, al igual que parte de la ropa, y no se ven huellas de incendio en la habitación. Algunos cuerpos habían sido arrastrados hasta el lugar donde fueron hallados.

Todo hace pensar que hubo personas que fueron ejecutadas dentro de la Casa de los Sindicatos mientras que el incendio proseguía en otras partes del edificio. Los asesinos “arreglaron” después la escena del crimen usando gasolina para quemar las partes de los cadáveres que presentaban heridas que no podían haber sido producidas por el incendio.

Notas

[1] Ver. por ejemplo: «À l’origine, la vengeance de supporters de football», AFP, 4 de mayo de 2014.
[2] «????????? ??? ?????? ? ??????????? ???????? ? ??????», Comunicado del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, 2 de mayo de 2014, 23:57 horas.

Fuente
«Crimen en Odesa», por Thierry Meyssan, Red Voltaire , 7 de mayo de 2014, www.voltairenet.org/article183682.html


 

Ucrania :
Contra el nacionalismo, por la unión proletaria de clase


¡La fuerza prima sobre el derecho!
 
Así parece lamentarse el representante francés en la ONU, el pasado 15 de marzo, ante el veto ruso a una condena (1) del referéndum (2) organizado en Crimea en pro o contra de su anexión a Rusia.
Sin embargo no es sólo en la acción rusa en Ucrania, sino en todas las relaciones entre los Estados en que se verifica este adagio. Rusia no ha respetado el tratado que había firmado con Ukrania, Estados Unidos y Gran Bretaña, el cual garantizaba las fronteras de este país de nuevo independiente a cambio de su renuncia a las armas nucleares que se encontraban en su territorio, luego de la desaparición de la URSS. Pero todos los tratados no son más que un pedazo de papel que sólo vale por el interés que tengan sus signatarios en respetarlos! El gobierno francés, tan respetuoso del derecho internacional y de la ONU, estaba más que motivado hace unos meses en atacar a Siria fuera de toda decisión onusiana, tal como lo hicieron los Estados Unidos en Irak o los europeos en Yugoslavia, Israel desde su creación, más un largo etcétera.
Los propagandistas burgueses que denuncian esta anexión de Crimea a Rusia, como «la primera anexión militar en Europa en 70 años» «olvidan» que la más grande anexión llevada a cabo en Europa después de la última gran guerra ha sido la de la RDA por parte de Alemania! Desde el hundimiento de la URSS, golpeada duramente por una crisis económica sin precedentes, las fronteras reconocidas internacionalmente y «legalmente intangibles», muchos países de la Europa oriental han sido modificados, y hasta desaparecido, algunos de manera pacífica, otros por vía armada, y por guerras donde han participado las grandes potencias. El caso de Crimea no tiene nada de excepcional...
Pero el caso de Crimea ha provocado una crisis política internacional con repercusiones de largo alcance. Los grandes Estados europeos, comenzando por Alemania, se han disgustado ante el hecho consumado y porque sus ofertas han sido rechazadas desdeñosamente por Moscú. Sin embargo, los intereses económicos de ambas partes son tan fuertes que la situación podría acarrear, no una guerra abierta entre las diversas potencias, sino una «guerra fría» como ya evocan los medias. Rusia tiene necesidad vital de vender su gas a Europa, sus bancos están muy metidos en Ucrania, y las inversiones occidentales son necesarias para desarrollar una economía todavía muy débil. Alemania no desea perder sus inversiones en el mercado ruso en el que se ha largamente implantado desde la caída de la Unión Soviética y, así como en Italia, aun cuando es menor con respecto a Polonia, no puede ignorar la importancia que representa el gas y el petróleo rusos.
Pero también Francia hace negocios en Rusia (Renault acaba de comprar la principal firma de automóviles local); y a pesar de las sanciones que el gobierno promete aplicar en su contra, no está dispuesta a renunciar a su «cooperación militar», concretamente la jugosa venta de navíos militares: Holllande afirma que los contratos establecidos se harán efectivos. Cuando son miles de millones de euros lo que está en juego, la violación del derecho internacional pasa a un segundo plano. En los Estados Unidos, grandes empresas petroleras y de otras ramas han pedido a Obama que las sanciones contra Rusia no sean aplicadas, temiendo que ello podría perjudicar sus intereses...
El «derecho» no es más que la confirmación de una correlación de fuerzas; cuando esta correlación cambia, el derecho anteriormente establecido deja de tener validez; es esta la gran lección que Putin hace recordar al mundo entero.
Esto se aplica no sólo a las relaciones entre Estados, o entre agentes económicos, sino también en las relaciones entre las clases sociales. Los enfrentamientos entre las clases no se rigen por principios de legalidad y derecho en vigor, sino según relaciones de fuerza reales. Los proletarios no deben dejarse paralizar por el derecho y la legalidad burguesas, que no tienen otro significado que su sometimiento al capitalismo. Su deber es reconstituir sus fuerzas de clase hasta confrontarlas con las de la clase enemiga, sea cual sea su nacionalidad, lengua o etnia, y cualesquiera sean las normas impuestas por la legalidad. La burguesía misma no vacila un segundo a la hora de violar su propia legalidad contra los proletarios, no titubea en utilizar fuerzas para-legales, bandas de extrema derecha y pandillas de todo género, para secundar las fuerzas de represión legales contra la represión. Por tanto, los proletarios deben organizar su propia autodefensa y no confiar en la policía y la justicia del Estado burgués.
Hoy asistimos a una ola desenfrenada de nacionalismo enarbolado por ambas partes: el gobierno provisional de Kiev, presa de múltiples dificultades y que debe solucionar gravísimos problemas (principalmente deudas) ya ha advertido sobre la necesidad de sacrificarse para levantar la economía. Para este la única solución para hacer pasar los futuros ataques anti-obreros, es jugar a la carta del nacionalismo. En este sentido la intervención rusa es una verdadera bendición para tratar de instaurar un clima de unión nacional!
Del otro lado, Putin exalta el nacionalismo ruso presentándose como el protector o liberador de rusos y ucranianos de habla rusa, mientras que en la regiones orientales, los burgueses llaman a la unión regional frente a Kiev.
Pero a la larga toda esta borrachera nacionalista no podrá ocultar los antagonismos de clase. Los proletarios ucranianos se verán obligados a luchar para vivir, como ya bastante lo han hecho en el pasado.
Entonces podrán constatar en los hechos que su enemigo no es el proletario de otra región u otra nación, sino su propia burguesía, aliada a esta o aquella potencia imperialista. Entonces las miasmas del nacionalismo se disiparán, y podrá volver a surgir la unión de clase de los proletarios contra todos los capitalistas, sus partidos, sus Estados, sus fuerzas represivas legales e ilegales, y reconstituir su partido revolucionario internacional para conducir la lucha.
Entonces una vez más se podrá oír de nuevo, en Ucrania y más allá, el grito de guerra de 1848:
¡Proletarios de todos los países, uníos!



(1) El proyecto de resolución de la ONU sobre Ucrania, apoyado por 13 países, ha sido rechazado tras el veto de Rusia y la abstención de China. (NdR)
(2) En el referéndum del 16 de marzo los crimeos responderían a dos preguntas: «¿Aboga usted por la reunificación de la península de Crimea con Rusia conforme a los derechos de la unidad administrativa de la Federación de Rusia?»; y «¿Apoya usted la restitución de la Constitución de la República de Crimea de 1992 y el estatuto de Crimea como parte de Ucrania?». Los resultados no han sido otros que el de un «sí» rotundo a la reunificación con Rusia.
 
 
Partido Comunista Internacional
16 de marzo de 2014
        www.pcint.org



 

UCRANIA:

LA CAÍDA DE YANUKÓVICH NO RESOLVERÁ 

LOS PROBLEMAS DE LAS MASAS PROLETARIAS






Desde finales de noviembre en la capital de Ucrania, la Plaza de la Independencia (Maidan) se ha convertido en sede de manifestantes que protestan contra la decisión del gobierno de firmar un acuerdo con Rusia en lugar de la
Unión Europea.
Hay que decir que la situación económica y social de Ucrania es precaria.. Yanukóvich había ganado las elecciones presidenciales que le permitió regresar a las "reformas" antisociales de su predecesor, la famosa Yulia Timochenko, la rubia ídolo de los medias occidentales.

Pero con una economía exangüe, estrangulada por una deuda a corto plazo que supera sus capacidades de financiamiento, el gobierno ucraniano que por temor a un estallido social se negaba a seguir las recomendaciones del FMI de recortes drásticos en el gasto público, ha buscado negociar una ayuda económica en paralelo con la U.E. y Rusia. Los negociadores ucranianos entre otras cosas pedían a la U.E., si el país firmaba un acuerdo con Europa., una compensación financiera por la pérdida de sus mercados con Rusia. Al final las proposiciones rusas se revelaban más favorables, y el acuerdo se hizo realidad. Rusia ha prometido15 mil millones de dólares "sin alzas ni bajas, ni congelación de las mejoras sociales, pensiones, bolsas y gastos", según declaraciones del propio Putin (1).

Pero las ilusiones en lo que podía aportar un acercamiento con la U.E. (bien que para los responsables europeos, en el acuerdo jamás se ha hablado de una integración de Ucrania a la U.E., sino de una simple "asociación"), eran tan fuertes que la firma del acuerdo - todavía preliminar - con Rusia ha desencadenado las manifestaciones. En un comienzo estas manifestaciones eran bastante tímidas, pero poco a poco han ganado amplitud hasta llegar a reunir a cientos de miles de personas.
A mitad del mes de enero las manifestaciones habían tomado otro carácter en virtud de la represión de las autoridades, no sólo por las brutalidades policiales "habituales" en estos casos, sino el reforzamiento de estas votando nuevas leyes más represivas que las anteriores, recurriendo incluso a matones los cuales han hecho "desaparecer" a decenas de manifestantes. Las reivindicaciones pro-europeas han quedado atrás y las manifestaciones se han convertido en la expresión de un descontento generalizado, que tiene como punto culminante la dimisión del presidente Yanukóvich.

Luego de la catástrofe económica que había precedido la desaparición, en los años 90' de la URSS (según un informe de la Banca Europea de Reconstrucción y Desarrollo, a finales de esos años el PIB del país representaba solo un 37% del de 1990!), Ucrania vivió un período de crecimiento en el curso del cual se acrecentaron las desigualdades. Un puñado de riquísimos capitalistas - los "oligarcas" - se acapararon las riquezas del país, financiando paralelamente a un parlamento que les permitía precisamente defender sus intereses respectivos (2). El descontento de la población era tal que en 2004 una llamada "revolución naranja", sostenida por los americanos, tumbaba al presidente Kuchma. Pero las nuevas autoridades (Timochenko entre otros) prontamente van a decepcionar a la población que asiste a la imposición de medidas de austeridad, lo que lleva, en 2006, a una nueva crisis política que abre la vía del poder a Yanukóvich. 


En 2008-2009, la crisis capitalista internacional golpea duramente a Ucrania (baja de casi 15% del PIB en 2009), y la reactivación económica se hace esperar (2013 tuvo un crecimientode 0,12%, y en 2012 fue de 0,7%) (3).

Ucrania, con una población de 46 millones de habitantes, está dividida en dos: una parte oriental donde se concentra la industria pesada, con una población en su mayoría de habla rusa, y una parte occidental menos poblada y más agrícola, tradicionalmente hostil a Rusia. País dividido interiormente, la Ucrania es también un blanco de los apetitos rivales de potencias capitalistas tanto del Este como del Oeste. Si bien las instancias de la Unión europea no desean para nada su integración en razón de problemas insuperables para las finanzas e instituciones europeas, no
obstante Alemania, Polonia y otros países de Europa Central están muy interesados en primer lugar en el mantenimiento de la estabilidad del país, y en segundo lugar en el mercado que este representa. Los Estados Unidos no se quedan atrás y trabajan por que la Ucrania corte sus lazos con Rusia que, de su parte, por razones geopolíticas evidentes, hará todo lo posible por guardarla en su seno. En Rusia algunas voces no oficiales se han alzado para advertir que una crisis en Ucrania llevará a una división del país, conllevando una guerra por la anexión de Crimea, donde se encuentran las bases de la flota rusa del Mar Negro...
Últimamente las diversas potencias imperialistas han estado maniobrando para aumentar su importancia en los acontecimientos. Después de las masacres del 19 de febrero que han ocasionado decenas de muertes (se contarían unos 90 muertos, 10 policías entre las víctimas), un acuerdo fue establecido entre el gobierno y los partidos de oposición bajo los auspicios de los ministros del exterior de Alemania, Francia y Polonia, más un representante ruso. Pero la tinta de la firma aun no se había secado cuando Yanukóvich huía, constatando que sus partidarios, la policía y el ejército lo abandonaban, poco después fue votada en el parlamento su destitución. Un gobierno provisional ha
sido nombrado bajo la dirección de Timochenko, liberada luego de 2 años pasados en prisión.
Los manifestantes de Máidan, estudiantes casi en su totalidad, pertenecen esencialmente a las capas medias, pequeños burgueses confrontados a dificultades económicas; si habían proletarios estos se mezclaban a una masa confusa que iba “del desempleado al presidente de Microsoft Ucrania” (4) bajo las banderas de la democracia y del nacionalismo ucraniano. A medida que el tiempo pasa, los partidos tradicionales de oposición han perdido credibilidad por sus tentativas de compromiso con el poder al mismo tiempo que las organizaciones de extremaderecha, ultra-nacionalistas, cristianos y neo-fascistas aumentaban su influencia en las manifestaciones. Han sido  ellos, organizados paramilitarmente, quienes han tomado la iniciativa de ocupar varias sedes ministeriales, mientras que en la plaza Máidan expulsaban a las eventuales organizaciones de izquierda.

La clase obrera ucraniana como tal, que guarda tras de sí una rica historia de luchas (basta recordar las grandes huelgas de los mineros de Donbass, hace treinta años) ha estado ausente a lo largo de estos dramáticos eventos.
Hasta ahora no ha habido ni una sola huelga, ni manifestaciones significativas en los grandes centros obreros al este del país. En efecto, esta ausencia se debe sin duda por lo menos en parte a las divisiones regionales (el este había votado masivamente por Yanukóvich contra Timochenko en las elecciones presidenciales de 2010). Pero también está el hecho de que las reivindicaciones y perspectivas planeadas por las fuerzas políticas burguesas a la cabeza del movimiento de oposición no podían atraer a los proletarios sometidos a una dura explotación (la duración legal de
trabajo en la idustria es de 48 horas, el salario mensual promedio no llega a 200 euros, la tasa oficial de desempleo es de 8%, luego de haber culminado en 15% a mitad de los años 90'). Sin embargo, la ausencia del proletariado en tanto que fuerza presente en la crisis política ucraniana se debe en definitiva a la ausencia de la más mínima organización clasista que represente y defienda sus intereses.
Las capas pequeño-burguesas son también víctimas de las crisis del capitalismo, e incluso se movilizan antes que el proletariado, como ya se ha visto en estos últimos meses en varios países del globo. Pero como su  existencia esta ligada al mecanismo capitalista de extorsión del beneficio, son por naturaleza incapaces de avanzar otra perspectiva que las quimeras de perfeccionamiento del funcionamiento de la economía burguesa, de un capitalismo democrático y de la desaparición de los antagonismos de clases. El proletariado es la única clase capaz de aportar una solución definitiva a la miseria y sufrimientos de las amplias masas, incluyendo a los pequeños burgueses, y luchar por el derrocamiento del capitalismo; y, esperando acumular fuerzas suficientes para esta salida revolucionaria, arrancar por lo menos transitoriamente, concesiones a los capitalistas mediante la lucha de clase abierta. La irrupción de un proletariado en lucha abierta podría en consecuencia atraer al menos una parte de estas masas pequeño-burguesas en vías de proletarización. Pero si no logra lanzarse a la lucha, si no logra liberarse de las fuerzas colaboracionistas que hasta ahora lo asfixian, la burguesía inevitablemente hará tornar la rabia de los pequeños burgueses en su contra, sirviéndose de ellos para aplastarlo, aumentando aún más su explotación.

En fin, en esta crisis el proletariado ucraniano no ha participado como tal, pero será sobre sus salud que esta se resolverá, sea cual sea el nuevo equipo que se monte en el poder. Es el proletariado la cabeza de turco quien pagará los costos de la crisis política actual, y el que con su explotación podrá hacer que el capitalismo nacional se recupere. Como sus hermanos de clase de todos los otros países, el proletariado ucraniano no podrá insurgirse contra esta condición de chivo expiatorio más que rompiendo los lazos que en nombre del nacionalismo, la democracia, el regionalismo, lo encadenan a los intereses del capitalismo, tomando la vía de la lucha de clase independiente,
reconstituyendo las organizaciones de clase necesarias a estas, y, en particular, el órgano supremo, el verdadero partido de clase, situado en las antípodas del partido anti-proletario el mal llamado “Partido Comunista de Ucrania”.
Esta es una tarea que no podrá cumplirse de la noche a la mañana, ni podrá llevarse a cabo dentro de las fronteras nacionales; tarea difícil pero exaltadora y la única realista: Los proletarios no tienen más sus cadenas que perder, tienen un mundo por conquistar!



partido comunista internacional, 24/2/2014


______________

(1) C.f. Catherine Samary, “La société ukrainienne entre ses oligarques et sa troïka” (“La sociedad ucraniana
entre sus oligarcas y su troika”), http://alencontre.org/video/la-societe-ukrainienne-entre-ses-oligarques-et-a-       satroika-2.html
2) En el Parlamento el Partido Regional” del oligarca Yanukóvich tiene como aliado al Partido Comunista,
mientras que en la oposición se encuentra el partido “Patria” de la oligarca Yulia Timochenko, el partido “Oudar”
vinculado al CDU alemán y el partido de extrema-derecha nacionalista “Svoboda” financiado por otro oligarca. Pero a este coro se agrega el partido “Oudar” (“Puñetazo”) dirigido por el hombre de la imponente figura y de todas las imagenes de la Ucrania actual, el boxeador Vitali Klitschko.
(3) C.f. Catherine Samary, cit.
(4)C.f.http://pratelekomunizace.wordpress.com/2014/02/19/maidan-and-its-contradictions-interview-with-aukrainian-revolutionary-syndicalist/

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
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Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."