¿Por qué hacen tantos guiños las estatuas?
Nuevamente rompo mi silencio para volver a poner los puntos bajo las íes e informaros de que la Dirección General de Intituciones Carcelarias a través de sus mercenarios represores (como máximo responsable apunto directamente, sin favores ni hipotecas, al Dictatorial Director y Subdirector de Seguridad de este campo de exterminio de La Moraleja) de que en la actualidad están intentando, por todos sus medios represivos, condicionar mi libertad de expresión atentando descaradamente contra mis derechos fundamentales.
Como todas sabéis, el pasado 15 de agosto esta panda de canallas sabotearon arbitrariamente las comunicaciones que tenía previstas con mi amada compañera, alegando un «error» en las fechas de las mismas, un error que ellos mismos habían producido. Como un enorme acto humanitario (he aquí su perturbado sentido de la humanidad), pretendían darnos veinte miserables minutos de comunicaciones por los fríos y sucios cristales, cosa que, desoyendo las cariñosas y tiernas palabras de mi compañera que me pedían calma e inteligencia, decidí individualmente no aceptar y, lícitamente, me rebelé entre gritos de impotencia y desesperación ante tal atropello institucional-terrorista y sobredosis de humanitarismo. Al final se decidió suspenderme hasta la mísera comunicación por locutorios que humanitarísimamente me ofrecían estos seres perversos y violadores de lo humano y fui conducido por una veintena de hienas carceleras a las mazmorras de aislamiento. Ahí me tuvieron secuestrado hasta las 20h del día 16 de agosto; después de la cena me comunicaron que pasaría al módulo 3 e inmediatamente al día después se me vuelve a comunicar que recoja mis pertenencias que me pasan al módulo 4, considerado uno de los módulos más conflictivos de éste pozo de extranjería cuando en la práctica realidad éste es un módulo marginal potenciado por la inquisición carcelera-carcelaria, amén de los sumamente discriminados, como gran justificación – injustificable de sus tremendas conculcaciones contra los derechos de las personas privadas de libertad física que tienen la poca fortuna de caer en sus garras y colmillos.
El día 17 de agosto se me notifica la restricción de las comunicaciones estipuladas en el Art. 42 hasta el 45 del Reglamento Carcelario con todos mis seres amadas, por un periodo de 3 meses. Esta arbitraria y vil decisión es digna del fascismo más rancio (Franco-Franco resucita y vuelve a imponer el paredón!) y como tal interpuse recurso ante la Juez de Vigilancia Carcelaria, la Sra. María Teresa Román de la Cuesta Galdiz, titular de susodicho Juzgado, que según el Art. 76.2 G del R.P. dice:
«Es garante de la salvaguarda de los abusos y desviaciones que en el precepto de la condena puedan producirse». Pues bien, yo os informo de que los únicos derechos e intereses que salvaguarda esta señora son los de la Santísima Inquisición Carcelaria y de no ser así, por favor, os pido que me expliquéis el por que se le restringen a un ser humano su único derecho actual existente de comunicar con sus seres amados, fomentando el atentatorio abusivo de la inquisición Carcelera-Carcelaria.
No del todo satisfechos con imponerme esta sanción restrictiva de comunicaciones, el pasado 28 de octubre de 2015 recibo un Auto dictado por el Juzgado de vigilancia autorizando el cumplimiento del acuerdo sancionador de 38 días de aislamiento que me impuso la Junta Disciplinaria de este campo de concentración, que dicho sea de paso, está presidida por el dictador-director del centro de exterminio. Como podréis observar, el ataque salvaje contra mi persona es claramente autorizado por la institución general y su amplia maquinaria represiva, duplicando las sanciones a su libre albedrío con el único fin de taparme la boca y que en modo alguno continúe ejerciendo mi maravillosa libertad de expresión para denunciar a este deshumanizante y totalitario sistema carcelero-carcelario que con severidad extrema tratan de imponernos estos violadores de las relaciones interpersonales. El mensaje es claro y directo: «Si usted se mantiene calladita y acepta ciegamente todos nuestros abusos de poder no sufrirá ni restricción de sus comunicaciones ni esos 38 días de mazmorras solitarias». Esta es la lectura que implicitamente hago de estas miserables actuaciones más acordes de los años 36 hasta finales del 75.
Pero una servidora, modesta e insumisa, guerrillera incansable en contra de la las barbaries cometidas por estos Timócratas, también quisiera enviaros a todxs un claro mensaje de resistencia y dignidad:
Podrán abusar de mi cansado y gastado cuerpo; podrán restringirme las comunicaciones con mis seres amadas; podran enclaustrarme en vuestros módulos lo más parecidos a secretos militares (como tan acertada y sufridamente los definió nuestro amado e indomable camarada Paquito Ortíz; te seguimos recordando, niño!); Podrán clasificarme en 1er grado; podrán volver a torturarme brutalmente tal y como hicieron en Lleida y como han hecho en tantas ocasiones; podrán volver a hacerme pasar por el mal trago de tener que asistir a un Juicio-Trampa circense para volver a condenarme y por ende, seguir alargando mi sufrido secuestro físico; podrán hacerme todas las marranadas que os venga a vuestras alienadas y perturbadas mentes…lo que os quisiera transmitir es el hecho de que jamás vais a callarme, pués hace muchísimos años que me niego categóricamente a convertirme en cómplice ni activo ni pasivo de vuestra asquerosa y podrida Timocracia Carcelaria.
Y una vez más, vuelvo a exponeros nuestras dignas reivindicaciones:

No a enfermos en prisión.
No al Régimen F.I.E.S.
No a los 1eros Grados y Artículos 10.
No a módulos de Aislamiento.
No a la dispersión.

Y así pienso y deseo firmemente continuar hasta que logre alcanzar mi amada libertad física (con vida o sin ella) lejos de una maldita vez de vuestros campos de exterminio y negocio encubierto que habeis creado para el enriquecimiento de unos autoproclamados privilegiados. Porque frente a vuestra Timocracia, muchas personas tenemos claro la Dignocracia y eso nos convierte en «Primus Interpares», y por si desconecéis Latín, os traduzco: «Primeros entre iguales». Os queda claro, queridos verdugos?!

NUESTRO AMOR Y NUESTRO ODIO SÓN MÁS FUERTES QUE TODAS VUESTRAS ASQUEROSAS CÁRCELES.


ANARQUÍA Y FUERZA, CAMARADAS.
Juankar Santana Martín

 
C.P. La Moraleja – Módulo 1
Carretera Local P-120, s/n
34210 – Dueñas (Palencia)
3 de noviembre de 2015.


Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."