12 Mayo
20h CSA VILLAFRÍA

Presentación de las Revistas “Raíces” y “Cul de Sac”

  • División trabajo manual, intelectual en la sociedad tecnoindustrial
  • Energía nuclear, capitalismo y territorio
  • Campo, ciudad ¿dos mundos enfrentados?
Y después: CENADOR.

Revista Raices: “Manoseando el pensamiento”
Invierno-Primavera 2017 / Extremadura Crítica, análisis y debate en torno a la destrucción del territorio.

Comprende una serie de artículos en torno a la división entre el trabajo manual y el trabajo intelectual.

"Al poner encima de la mesa la cuestión sobre la división entre trabajo manual y trabajo intelectual, vamos a estar aludiendo en todo momento a las implicaciones que ha tenido para la configuración de las sociedades occidentales el advenimiento de la industria, la organización científica del trabajo, el culto hacia la tecnología y el resto de mitos y promesas de bienestar implícitos en la propaganda progresista. Pero al mismo tiempo estaremos aludiendo a una reflexión más profunda sobre el tipo de relación que debemos construir con nuestro entorno, que debería pasar por preguntarnos en qué lugar han quedado nuestras capacidades tanto manuales como intelectuales en la sociedad actual, así como la degradación evidente de cualquier tarea productiva o creativa, sea manual o intelectual o que integre ambas categorías."

Energía nuclear, capitalismo y territorio
Bajo el título “A través del cortafuegos”, esté tercer número se centra en la temática de la energía nuclear y de forma más concreta en la extracción del Uranio en las minas situadas en la comunidad Extremeña y en Salamanca, por medio del artículo de Mario Pellejer: “apuntes sobre la nuclearización del territorio” sobre las consecuencias que conlleva y las lógicas que la mueven.


Revista Cul de Sac: “Campo y ciudad, ¿dos mundos enfrentados?”

Las nociones de «campo» y «ciudad» han atraído sobre sí desde tiempos inmemoriales numerosos tópicos y lugares comunes, tanto negativos como positivos, a través de los cuales han venido a considerarse realidades contrapuestas y, en gran medida, antagónicas. El campo encarnaba un estilo de vida sencillo, natural e inocente; pero también se le vinculaba como un lugar de atraso, incultura y brutalidad. La ciudad, por su parte, representaba el centro de progreso por excelencia, el lugar en que se desarrollaba la vida del espíritu y en el que se congregaban escritores, eruditos y artistas; en cambio, simbolizaba a su vez la degradación de la moral y de las costumbres, un foco de vicios y ambiciones.
Tal y como señalara Raymond Williams este contraste entre el campo y la ciudad como dos estilos de vida totalmente distintos se remonta a la época clásica, pero en gran medida ha sobrevivido hasta nuestros días, una época en la que la mitad de la población del planeta vive ya en entornos urbanos mientras que, en el Occidente desarrollado e industrializado, el mundo campesino ha desaparecido por completo.
En este número de Cul de Sac hemos querido acercarnos a esos clichés sobre el campo y la ciudad y tratar de vislumbrar, entre los ideales que han simbolizado, las realidades que han escondido a lo largo de los siglos. De ese modo podremos comprender el papel que juegan en nuestro mundo turbocapitalista y modernizado del siglo XXI.

 

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."