VILLALAR: un año más ¡INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Publicado por valladolor sábado, 23 de abril de 2011


 En los últimos años, tras aquellos de luchas y enfrentamientos que sucedieron a la muerte de Franco, la fiesta de Villalar se pretende convertir por las instituciones en una romería campestre supercontrolada que pierde -ya ha perdido- casi todo contenido político. Organizaciones y grupos autónomos, libertarios o comunistas revolucionarios siguen, sin embargo, levantando en la campa de Villalar la llama del internacionalismo obrero y la lucha de clases. 



 Hace casi 500 años en la campa de Villalar se enfrentaron dos poderes:
unos, la alta nobleza (y el alto clero) de la mano del poder Real o e imperialista de Carlos V, defendiendo su status y su nivel de privilegios bajo la bandera de una política imperialista de raíz cristiana (Carlos I, príncipe de la cristiandad y gran "mecenas" de los banqueros alemanes); y los otros, en los que se juntaba la baja nobleza con la incipiente burguesía urbana, el artesanado y ciertos sectores nuevos de población urbana luchando por alcanzar mayor poder económico y político. 

Los más pobres, los/as trabajadores/as y campesinos/as se creyeron los “cuentos” de libertad que les contaron los burgueses (como en tantas revoluciones que la burguesia hizo contra el antiguo régimen en su época heroica) y se sumaron a una revuelta que terminó con la victoria aplastante de los “Grandes de Castilla” y del poder Real.

Otros cuentos inventados por la Burguesía de finales del S. XIX pretendieron hacer de la revuelta de los Comuneros un alegato “nacionalista”, y los cuentistas del S. XX nos dijeron que aquella revuelta fue el primer intento de autodeterminación y gobierno del pueblo castellano. Y tanto se ha repetido el cuento, que al final se da por cierto, logrando el resultado deseado: Que se olvide el carácter internacionalista del movimiento obrero.

Lamentablemente el nacionalismo ha dividido a la clase trabajadora, mientras que el capital ha sabido internacionalizarse, o globalizarse (término que es más de su agrado) explotando por igual a todos los/as trabajadores/as.

A mediados del S. XIX, los/as trabajadores/as que acudieron a la Primera Internacional Socialista tenían muy claro que “Los obreros no tenían patria”. Hoy sin embargo es “el capital” el que no la tiene, como bien claro ha quedado con está última crisis “globalizada” que estamos viviendo.

Nos contaron que la lucha de clases ya no existía, nos pusieron al alcance coches lujosos, casas adosadas, vacaciones en el extranjero... etc., y así pasamos a creer que ya no éramos merostrabajadores/as. Dejamos de luchar y nos creimos sus cuentos. Y una mierda da quien tuvo o tiene conciencia si no lucha. Pues la verdad no está en la idea, sino en la unión de teoría y práctica.

Y la verdad es que sí hay guerra de clases, y la están ganando ellos, con la ayuda inestimable de los sindicatos colaboracionistas y partidos que se dicen de izquierdas, cuyos intereses distan mucho de ser los mismos que los de la Clase Trabajadora.

Inconscientes seguimos creyendo que otras personas, en nuestro nombre, pueden resolver nuestros problemas y continuamos delegando, yendo a votar a las urnas, a políticos y/o representantes sindicales, eludiendo de este modo nuestra responsabilidad, y demostrando con ello que nos creímos aquel “cuento” que decía que eran otras personas, mejor cualificadas y preparadas las que tenían capacidad de luchar y arreglar nuestros problemas, los de los/as trabajadores/as.

Y no es así.

¡Que no nos cuenten cuentos!, para justificar el paro, la falta de trabajo, la miseria laboral
¡Que no nos cuenten cuentos!, para justificar la necesidad de su modelo económico, las guerras por los recursos, la entrega de capital a los bancos, para que ellos sigan teniendo sueldos millonarios
¡Que no nos cuenten cuentos!, para retrasar la jubilación, reducirnos las pensiones, para continuar arrebantándonos los derechos y condenarnos a la precariedad.
Es hora de luchar, de organizarse y luchar por nuestras condiciones de vida y trabajo.

Hoy más que nunca debemos tener claro que la explotación no tiene fronteras, 

y que “Los proletarios no tenemos patria”.


Sé todos los cuentos - León Felipe

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.


texto publicado a partir de la re-redacción de un panfleto de CNT 

Valladolor no admite comentarios
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El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
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Contrainformacion internacional

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."