LA EDUCACIÓN. LA ENSEÑANZA. EL SISTEMA.
Los sistemas educativos nacionales surgen en Europa a principios del siglo XIX a raíz de la Revolución Francesa. En España, la Constitución de 1812 incorpora la idea de la educación como un entramado en el que debe intervenir el Estado, con lo que se sientan las bases para el establecimiento del sistema educativo español. Sin embargo, su concreción definitiva culmina con la aprobación, en 1.857, de la llamada Ley Moyano.
Tras varios avances (informe Quintana, de 1814, convertido en norma en 1821) y retrocesos (Plan Calomarde, de 1823) en 1836 se aprueba el Plan General de Instrucción pública, antecedente de la Ley Moyano de 1857. La Ley de Instrucción Pública de 9 de septiembre de 1857, llamada Ley Moyano por ser Claudio Moyano Ministro de Fomento en el momento de su aprobación, fue fruto del consenso entre progresistas y moderados, y significó la consolidación definitiva del sistema educativo liberal. En ella se establece una concepción centralista de la educación, el eclecticismo en la cuestión de la Iglesia en la enseñanza y la consolidación de una enseñanza privada, básicamente católica, a nivel primario y secundario.
Los pocos avances producidos en el periodo de la Primera República se concretan en la libertad de enseñanza, incorporada al sistema educativo español de modo definitivo.
La educación volvió a tener un gran protagonismo a finales del siglo XIX. Se reforman las escuelas normales, la enseñanza secundaria y los planes de estudio de las enseñanzas universitarias. Las reformas también afectan a la reglamentación de los exámenes, a la regulación de la enseñanza de la religión, a la titulación del profesorado, a la reordenación del Bachillerato y a la autonomía universitaria. Un hecho muy destacado es el intento de que los maestros pasen a ser pagados por el tesoro público, puesto que hasta entonces eran pagados por los ayuntamientos y su salario era bastante deficiente.
Tras el triunfo de los partidos republicanos y socialistas en las elecciones municipales, el 14 de abril de 1931 se abre una nueva etapa en el sistema educativo español. La Constitución republicana proclamaba la escuela única, la gratuidad y obligatoriedad de la enseñanza primaria, la libertad de cátedra y la laicidad de la enseñanza. Igualmente, establece que los maestros, profesores y catedráticos de la enseñanza oficial serán funcionarios. La victoria de los partidos de derecha en 1933 revocará muchos de los planteamientos educativos del gobierno anterior.
En los primeros años del régimen de Franco, la educación sólo interesa al Gobierno como vehículo transmisor de ideología, sin importarle en exceso su organización y estructura interna. Así, proliferan decretos y órdenes ministeriales con una sola idea: la educación debe ser católica y patriótica: educación de acuerdo con la moral y dogma católicos, separación de sexos, incremento del elitismo y la discriminación, enseñanza obligatoria de la religión en todas las escuelas y derecho de la Iglesia a la inspección de la enseñanza en todos los centros docentes. Se observa igualmente una politización de la educación por medio de una orientación doctrinaria de todas las materias. El Estado se desentiende de la tarea educativa y la deja plenamente en manos de la Iglesia.
La “apertura” del régimen a mediados de los 50 se concreta en el sistema educativo en la “Ley Ruiz Giménez”, primer paso hacia la escolarización obligatoria a partir de los 14 años que establece, a su vez, un sistema de convenios para que los ayuntamiento construyan escuelas.
La Ley 14/1970, de 4 de agosto, General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa (LGE), regula y estructura, por primera vez en este siglo, todo el sistema educativo español. Los planteamientos de la ley se inscribían en la tradición educativa liberal y suponían un reconocimiento implícito del fracaso de la educación autoritaria de los últimos 30 años. Esta ley sigue, en buena medida, vigente: generalización de la educación, planificación estatal de la enseñanza, presencia notable de la enseñanza privada (en un primer momento en los niveles no universitarios), relación entre la escuela y el mundo del trabajo, “por entender que la educación debe preparar para el trabajo”. Lejos de una política educativa integral que atienda al desarrollo del ser humano en sus diversas facetas (física, psíquica, manual), establece de este modo la subsidiaridad del sistema educativo respecto al desarrollo del capitalismo español y la producción:
[…] La jornada escolar unilateral, improductiva y prolongada de los niños pertenecientes a las clases superiores y a las clases medias aumenta inútilmente el trabajo de los enseñantes “mientras derrocha el tiempo, la salud y la energía de los niños no sólo sin fruto sino con grave daño para ellos”
Las reformas democráticas que se han sucedido han venido a remachar este sistema educativo liberal-capitalista: Ley de Reforma Universitaria (1983), Ley del Derecho a la educación (LODE, 1985), Ley General del sistema educativo (LOGSE, de 1990), LOPEG (de 1995), LOCE (de 2002), LOE (en 2006)… hasta la LOMCE de 2013 (la llamada Ley Wert) y la actual LOMLOE que la deroga en ciertos aspectos volviendo al marco general de la LOE. La LOMLOE comenzó a estar en vigor en el curso 2021-2022.
La nueva ley de educación no puede solucionar los problemas de la educación. Como todas las reformas educativas va encaminada a:
a) adecuar la enseñanza a las necesidades del mercado laboral y otros condicionantes sociales (contener el desempleo, etc.)
b) aligerar la carga económica que supone la educación para el estado, es decir, para el conjunto de la burguesía.
Todo este entramado legislativo, de uno (PSOE) y otro (PP) signo, ha remachado la estructura del sistema educativo en el marco liberal-capitalista, promoviendo la segregación en tres tipos de centros (públicos, concertados –de la Iglesia en su mayor parte- y privados), dejando a la llamada escuela pública poco más de un 50% de la educación. A esto hay que añadir la progresiva entrada de la empresa privada en todos los niveles del sistema educativo. Si en un primer momento, la empresa privada y la Iglesia se dedicaban especialmente a primaria y secundaria, desde los años 2000 hemos asistido a la total implantación de la empresa capitalista en todos los niveles educativos, desde preescolar (recuérdese lo sucedido con la educación de 0 a 3 años y la escasez de plaza públicas) hasta la Universidad (donde hoy por hoy existen ya más universidades privadas que públicas).
El sistema de enseñanza, en cualquier sistema político, es la enseñanza del sistema. Y esta breve historia de la educación en España no viene más que a corroborar el triunfo completo de la burguesía, con las típicas peleas entre sus diversas facciones, que marcan un desarrollo impositivo, autoritario y al servicio de la producción y reproducción de capital.
Situación del sector.
Existen distintos grupos de trabajadores relacionados con, o dentro de, el sector educativo: el PAS (personal de administración y servicios), los docentes, los estudiantes y las madres y padres. La situación profesional de fijos e interinos y las diversas situaciones de los trabajadores fomentan la división y el clasismo. Por supuesto: nuestra lucha tiene que ver con los más precarios en cada situación.
La implantación sindical dentro del sector es mayor que en otros, pero es muy pasiva y fundamentalmente legalista: desde los “sindicatos” coorporativos (ANPE, ASPES), a los sindicatos de Funcionarios como CSIF, los sindicatos mayoritarios y su posición (CCOO, UGT, STECYL dentro de la enseñanza de Castilla y León) y la posición de los minoritarios CGT y CNT. Se ve que casi nadie hace verdadera labor sindical, salvo casos concretos.
Desde las movilizaciones del 2011-2013, contra los recortes (en primer lugar) y contra la Ley Wert (por cuestiones políticas más que laborales), el sector se mantiene en una parálisis general solo rota por las movilizaciones parciales que se producen en algunas comunidades autónomas (País Vasco, Madrid). Las movilizaciones a favor de “la enseñanza pública” en estos años fueron importantes, pero solo han vuelto a demostrar la impotencia de las reivindicaciones centradas en “lo público”. Las esperanzas puestas en el Estado, aún envueltas en fraseología revolucionaria, revelan la “fe democrática en los milagros” o la “fe servil en el Estado”… ambos casos están a miles de kilómetros de distancia del socialismo.
Muchas cuestiones educativas y las cuestiones laborales DEBERÁN lidiarse en el futuro, más allá de “la oferta educativa” o de “la ley de educación” de turno. Nuestra crítica se dirige al papel de la educación en este mundo burgués, que nunca va dirigida a la satisfacción de las necesidades humanas. Más allá de las propuestas pedagógicas y las ilusiones reformistas, hay que dejar claro que, si de verdad queremos tener una nueva educación, DEBEREMOS LUCHAR por una nueva sociedad.
Los trabajadores de la escuela, como todos los proletarios, son explotados cada vez más por la clase burguesa dominante, en el sector de la producción como en el de la distribución y de los servicios. Tienen el mismo interés que todos los otros proletarios –ya estén empleados en sector público o en el privado, sean precarios o desocupados- en luchar contra el mismo enemigo de clase que no tiene ningún problema en bajar los salarios y en despedir a miles de trabajadores sólo para salvar a su Majestad el beneficio capitalista y a su sistema económico de dominación.
Algunas ideas y reivindicaciones “para empezar”
La enseñanza es un sector laboral como otro cualquiera, hay que desarrollar una lucha obrera, por la unidad obrera mediante la solidaridad de clase, sus métodos, medios y reivindicaciones.
Respecto al derecho laboral es urgente atacar el problema de la situación de los interinos mediante su consolidación.
NI PRIVADA NI CONCIERTOS.
Abajo el concordato con la santa sede. Abajo el poder de la iglesia en la educación, en la sanidad y en todos los sectores donde tiene sus tentáculos de control ideológico y social. La religión no debe ser una asignatura. Sus contenidos deben repartirse entre historia y filosofía. Se debe dar historia de las ideas religiosas y las creencias pero no “una religión”. La religión debe quedar en el ámbito privado.
La reforma educativa real debe estar unida a una reforma social (revolución). Contra la sociedad de clases.
Aunque no queremos entrar a “hacer una reforma” en esta situación, sí que planteamos nuestro modelo educativo a partir de un reparto del tiempo en 3: formación laboral, formación científica y formación física (lo que nos daría un horario de 2 + 2 + 2), atendiendo a la formación integral de la personal. Enseñanza integral y de oficios.
Luchar contra la separación entre trabajo intelectual y trabajo manual.
Los hijos de los trabajadores a la pública. Rechazar la competencia entre colegios e institutos públicos (y en general) por el alumnado. Contra la supuesta “Libertad de elección” de centro.
Medios del estado para los estudiantes: libros gratis, programas y medios informáticos, material y extraescolares, etc.
Constitución de la URSS:
En interés de la salvaguarda de la clase obrera de la degeneración física y moral, como en interés de su capacidad de lucha por la emancipación, el partido exige […]
5) La prohibición a los empleadores de utilizar a niños en edad escolar (hasta los 16 años) la limitación del horario de trabajo de los jóvenes (16-20 años) a cuatro horas y la prohibición a hacerles trabajar de noche en las industrias insalubres y en la minería. […]
14) La instrucción gratuita y obligatoria, general, politécnica [que haga conocer en teoría y en la práctica todas las ramas principales de la producción] para todos los niños de ambos sexos hasta los 16 años; una relación estrecha de la enseñanza con el trabajo social productivo de los niños.
15) La provisión a todos los alumnos de la comida, del vestuario y del material didáctico a cuenta del Estado.
16) La transferencia del sistema de enseñanza pública a las manos de los órganos democráticos de la administración local; la exclusión del poder central de cualquier intromisión en la determinación de los programas y en la selección del personal docente; la elección de los enseñantes directamente por la misma población y el derecho de la población a despedir a los enseñantes indeseables.
la verdadera educación del proletariado es aquella que le indica la vía de la revolución
[extraído de Solidaridad de Clase, nº19]
Sobre la situación de la educación especial en el medio rural: el caso del CP Pedro I de Tordesillas
Nos hacemos eco de la denuncia sobre la situación del aula sustitutiva de educación especial en el CP Pedro I de Tordesillas. Los profesionales del servicio y los padres demandan a la dirección provincial de educación una solución a la FALTA DE PERSONAL y de MEDIOS en dicha aula.
La Junta de Castilla y León se llena la boca con los resultados en los "informes PISA" y lo bien que va la educación en la región, cuando la realidad es la desatención, la falta de personal y de medios técnicos y materiales. Son los propios trabajadores de la enseñanza los que sacan el servicio adelante y los que consiguen, con los medios de que disponen, que la enseñanza pública sea de calidad... ¿alguien se ha parado a pensar lo que podríamos hacer realmente si la EDUCACIÓN en su conjunto fuera PÚBLICA y se destinaran de verdad los medios necesarios?
Mientras tanto, la Junta retrasa la aplicación de la LOMLOE, carga al profesorado con todas las medidas burocráticas habidas y por haber, fomenta los conciertos con los centros privados y se carga el sistema de enseñanza día tras día favoreciendo la privatización de este servicio básico.
AULA SUSTITUTIVA DE EDUCACIÓN ESPECIAL DEL COLEGIO PÚBLICO PEDRO I DE TORDESILLAS
El sentido de este texto es hacer ver, como tantas veces, la desventaja de vivir en un entorno rural para un discapacitado con respecto a un entorno urbano, en lo que se refiere a una Educación dotada de recursos. Los alumnos con necesidades educativas especiales de Tordesillas y pueblos cercanos, acuden a esta aula sustitutiva puesto que es la que les corresponde por cercanía. Los profesionales y personal del colegio, nos comentan a los padres que necesitan más personal (Enfermera, ATE…) y que lo han solicitado a la Dirección Provincial de Educación de Valladolid en varias ocasiones.
Las carencias de esta aula, según nuestro caso particular, son también en el entorno material. Es una característica de muchos niños con ciertas discapacidades el tener en ocasiones ante lo que ellos consideran una agresión sensorial (ruidos, luces…) conductas disruptivas, también es una característica inherente a otras discapacidades el emitir sonidos como alaridos. La falta de personal del colegio hace difícil el controlar estas conductas, además de no existir en el centro una sala de contención o relajación donde estos alumnos se calmen sin dañarse o dañar a otras personas ni materiales.
La incontinencia mixta en estos alumnos bien por causa neurológica o funcional es muy normal. La higiene y en ocasiones dignidad de los alumnos pasa a un segundo plano, cuando no se les puede proporcionar la limpieza y confort necesario ante estas particularidades porque no existe una ducha adaptada donde asearles en caso de necesidad.
Estos recursos materiales, no es que sólo existan en la NASA, sino que su presencia es habitual en los colegios de Educación Especial de ámbito urbano, pero esta aula SUSTITUTIVA, ES LO QUE SU NOMBRE INDICA, SUSTITUYE A UN COLEGIO DE EDUCACIÓN ESPECIAL EN EL ÁMBITO RURAL.
La disfagia o dificultad para deglutir, es muy común en alumnos con estas discapacidades, por lo que la falta de otra ATE para evitar un atragantamiento, o la falta de una ENFERMERA por si este accidente tiene lugar, puede dar lugar a un desenlace fatal. ¿No es este motivo suficiente para que la Dirección Provincial de Educación tome medidas? Pues cuando le ha pasado a nuestro hijo…no se reía ni dios (repito que es un accidente que puede ocurrir).
A algunos padres, que hemos recurrido a la sra. inspectora, se nos da como solución acudir a otro colegio con más recursos de Valladolid capital, evidentemente dijimos que siempre y cuando el trasporte escolar también funcionara hasta allí. La respuesta fue que a ella no le importaba eso o si trabajábamos o si podíamos o no llevar a nuestro hijo… ¡QUE LE PODÍAMOS DEJAR INTERNO! ...Pues sra… una mierda le vamos a dejar interno.
Si la Dirección Provincial reconoce a este colegio como dotado de un aula sustitutiva de Educación Especial, debería ocuparse de que tenga recursos, y si no tiene esos recursos, dotar a los alumnos de un trasporte escolar gratuito para que estas personas con discapacidad de los entornos rurales no estén en desventaja. No nos vale la solución que se nos ofrece también, que es la de renunciar a la prestación de dependencia para contratar a un/una “asistente personal” que contratad@ particularmente se ocupe del alumno en el aula. ESTO YA NOS PARECE DE PELÍCULA AMERICANA. El que la Dirección Provincial no dote de recursos al aula, implicaría renunciar al derecho de nuestro hijo como gran dependiente. ¿se lo habrán propuesto a todos los alumnos? Porque entonces va a haber más personal en la clase que en el camarote de los Hermanos Marx.
Sobre las pancartas en los colegios públicos y la diferencia de rasero con la concertada y sus lazos y pancartas.
Las AMPAS de Castilla y de León están totalmente indignadas por la prohibición de la Junta de colocar pancartas en los centros públicos por el doble rasero de la Junta que no ha dicho nada sobre la propaganda visible en los centros privados y prohibida para los públicos.
En la pancarta se lee "Yo amo la escuela pública: porque es nuestra, porque es de todos y todas". Nada más. Se ve que el lema en sí es muy peligroso. La Junta ha llamado a los directores de los centros educativos amenazándoles si ponen la pancarta. El señor Igea por su parte ha afirmado que no se debe al mensaje en sí, sino al hecho de que son edificios públicos y, según él, no debería haber "mensajes" en los centros públicos. Sin embargo, es evidente para cualquiera que camine por la ciudad que los edificios públicos ostentan mensajes, carteles y pancartas de diverso signo en múltiples ocasiones.
Los centros concertados durante meses han aireado sus lazos naranjas, pancartas y mensajes, contra la modificación de la ley de educación realizada por el gobierno. Durante todo este tiempo, la Junta no ha dicho nada al respecto, posicionándose claramente a su lado y contra la escuela pública que es, lo recordamos para los desmemoriados, la escuela que la Junta debería gestionar y defender. Esto es la gota que ha colmado el vaso de una política claramente partidista y determinada por las presiones de la escuela privada y concertada, sobre todo, la católica.
La Junta, para evitar y/o sortear la LOMLOE, ha adelantado el periodo de matriculación en los centros sabiendo los problemas que la fecha generaría por la cercanía de la semana santa. De nuevo, la Junta gestiona la educación con tintes políticos que favorecen a la privada y la concertada en detrimento de la educación pública que ella misma gestiona. Frente a una gestión integral del sistema educativo, en la que la educación sea un bien común y un hecho social, nos encontramos con la politización constante por parte de los propios gestores del sistema que obligan a los centros a competir por el alumnado como si esto fuera "el mercado". Pero es que la educación es un gran negocio, para algunos. Solo un ejemplo, actualmente, el empresario más rico de Castilla y León es el segoviano Jesús Núñez Velázquez, máximo accionista de la Universidad privada Alfonso X El Sabio, que cuenta con un patrimonio de 870 millones de euros y con unas ganancias de más de 70 millones de euros al año. Esto es solo un ejemplo, pero es claro que la educación privatizada es un negocio millonario y que hay mucho dinero en juego. La Junta no solo quita unas pancartas, pretende "eliminar" toda una manera de entender la educación.
La Junta, fomentando la competencia entre colegios e institutos por el alumnado, mediante la supuesta libertad de elección de centros, en vez de realizar una gestión integral del sistema educativo, favorece el "negocio de la educación" y al mismo tiempo promueve una determinada ideología basada en la competitividad y en la mercantilización de la educación.
La escuela como negocio y la gestión empresarial del sistema educativo.
Al igual que sucede con la privatización de muchos servicios sanitarios, asistimos desde hace tiempo a la mercantizalición completa y progresiva de la educación (al menos desde la aprobación de la Ley Bricall y el Plan Bolonia hace 20 años). Existe un movimiento para favorecer la entrada de la iniciativa y el capital privados en los sistemas públicos de enseñanza apoyado por grandes coorporaciones y por las grandes instituciones de control de la burguesía a nivel mundial.
Se habla de un Global Education Reform Movement (GERM) ('Global education ‘reform’ building resistance and solidarity'), caracterizado por la estandarización generalizada, el pago por resultados, la competición, la capacidad de elección, y la privatización. Así, cada día, mayores empresas están invirtiendo en la industria educativa. La mayor de ellas es Pearson, que vendió su participación en el 'Financial Times' y en 'The Economist' para dedicar toda su potencia financiera al sector educativo. Las grandes compañías de informática —Microsoft, Apple, Cisco, Samsung, IBM, Google— están invirtiendo también fuertes sumas en educación.
La idea de educación pública como un sistema que debe regirse por reglas de eficiencia copiadas del mercado (libertad de elección y competición) quedó incluida dentro del movimiento de la Nueva Gestión Pública. La Nueva Gestión Pública dice que pretende mejorar el sector público introduciendo sistemas de gestión empresarial. Pero como ocurre en la sanidad, la gestión empresarial de las vidas humanas lo único que genera es dolor: la tasa de mortalidad en la sanidad privada es mucho mayor que en la pública, la gestión empresarial mira antes las cifras de resultados que los sanos, enfermos y muertos. Lo mismo pasará en el sistema educativo si les dejamos.
Esta política educativa cuenta con el apoyo de organismos económicos internacionales: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OCDE, lo que lleva a muchos a pensar en una conspiración capitalista en contra de la escuela pública, que siempre ha tenido como objetivo la igualdad y la cohesión social. Los defensores de la gestión estatal de la escuela pública consideran que el pensamiento neoliberal ha contaminado las políticas educativas, y que incluso gobiernos "socialistas" o "laboristas" consolidaron la idea de educación como un supermercado, abriendo paso a una serie de escuelas en competición: 'religious schools', 'private schools', 'grammar schools', 'specialist schools', 'beacon schools', 'church schools', 'foundation schools', 'academies', etc.
Para hacer más complejo el panorama, hay un gran movimiento, en el que participan el FMI, el BM, la OCDE, la Unesco, Unicef, que defiende la cooperación de las administraciones públicas con las organizaciones empresariales y con las organizaciones 'non profit (sin beneficio)' para mejorar las prestaciones educativas. Parten de la constatación de que muchos estados van a tener dificultades para dedicar a la educación la financiación necesaria y dicen que sería conveniente canalizar hacia la educación capital financiero, y también capital intelectual, investigador, organizativo. Eso ha producido el interés por las asociaciones público-privadas en educación. Unas son contratos entre el Estado y organizaciones privadas; y otras, las llamadas Asociaciones de Actores Múltiples para la Educación (MSPE), en las que distintos agentes se unen para un proyecto educativo común.
Los partidarios de la gestión estatal del sistema educativo piensan que la privatización de la enseñanza lleva inevitablemente a la segregación por razones económicas, y por lo tanto al fracaso de la función social del sistema. Además, al ser un negocio, consideran que las plusvalías que se llevan los empresarios detraen fondos de la educación (y qué decir de los conciertos, financiados con dinero de todos). Los partidarios de la privatización argumentan que la gestión privada —no funcionarial— es más eficiente (para su bolsillo, sin duda), que la libre competencia entre escuelas las exige mejorar continuamente, y que dejar al Estado la gestión de la educación es peligroso porque puede convertir la escuela en herramienta de adoctrinamiento. De ahí al "pin parental", que el partido del moco verde quiere implantar, hay solo un paso.
Pública, privada ... ¿y concertada?
En España, desde los gobiernos de Felipe González, hay un sistema de conciertos entre la escuela pública y algunas escuelas privadas que se benefician de la inversión pública. La ley, supuestamente, establecía condiciones muy estrictas: la admisión de alumnos debía seguir la misma normativa que los centros de gestión pública, la enseñanza debía ser totalmente gratuita y las actividades, tanto docentes como extraescolares y de servicios, no podrían tener carácter lucrativo. Pero la realidad es otra, todos lo sabemos. Los centros concertados no reciben apenas alumnado conflictivo, seleccionan al alumnado mediante diversos medios y subterfugios, piden "ayudas" económicas a las familias, gastos extra y un sinfin de condicionantes más que promueven la segregación y la elección del alumnado, además de una cantidad de ingresos extra de los que la pública no dispone. Así, cualquier centro concertado puede presentar unas "estupendas" instalaciones, pagadas con el dinero de todo y con las propinas de los padres.
Las condiciones del profesorado de la escuela concertada no son las del profesorado de la pública. Para lo bueno y para lo malo. Sus condiciones de trabajo suelen ser peores que las de los trabajadores públicos. La existencia de dos sistemas genera esta desigualdad. Por eso apostamos por un único sistema educativo. Es claro, para quien esto escribe, que la concertada se ha convertido en el caballo de Troya de la privatización.
La responsabilidad del Estado supuestamente es "proteger la calidad y equidad de la educación, favoreciendo la igualdad de oportunidades". Para conseguir este objetivo, hay que tener en cuenta que no basta la calidad de las escuelas, porque la procedencia socioeconómica de los alumnos tiene un peso enorme en los resultados educativos. Por eso, el sistema de educación básico debería esforzarse en compensar las diferencias iniciales. Eso implica que una buena educación va más allá de un buen conjunto de escuelas. Incluye el apoyo a las familias, la especial ayuda a las zonas educativamente deprimidas, los sistemas de apoyo a los alumnos con necesidades especiales, la cobertura educativa de todo el territorio, la coordinación con empresas para la formación profesional, el enlace con los municipios, el control de la calidad de la enseñanza, los criterios de capacitación del profesorado, etc.
Estas funciones deberían ser realizadas por la Administración pública, garante de que se cumpla el derecho a una buena educación. Pero la Junta se dedica a lo contrario.
Por una educación social y de oficios. NO al negocio de la educación.
NI CONCERTADA NI PRIVADA.
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| Pancarta en un Instituto de Valladolid |
FUENTES:
Sobre el asunto de las pancartas y la matriculación:
> https://cadenaser.com/emisora/2021/03/16/radio_valladolid/1615889854_925292.html
Sobre la privatización y el negocio de la educación:
> "Universidad: Jaque mate" en https://solidariosdelaensennanza.000webhostapp.com/
> "El negocio de la educación": https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/educacion/2017-04-11/educacion-publico-privado-mercado_1364722/
> Los 7 empresarios más ricos de Castilla y León: https://www.noticiascyl.com/t/1744985/estos-7-empresarios-ricos-castilla-leon
La ley Wert fue una maniobra de la derecha para ahorrar, lo que empeoró una educación que ya andaba de capa caída. En lo esencial la ley Celaa resulta ser lo mismo y solo hace pequeños retoques. No es “una nueva Ley” de Educación, sino una enmienda a la Ley anterior de la que corrige aspectos y mantiene otros muchos.
Aquí algunos de ellos y algunas de las cuestiones de las que se está hablando:
1 - La ley no fija una optatividad, dejando abierta la formación del currículo a las CCAA y, sobre todo, a futuras actualizaciones del mismo, que en este momento no se han contemplado.
2 - Filosofía es obligatoria en bachillerato (antes era optativa). Se deberá dar ética en la ESO pero quizás se pueden perder horas porque solo se tiene que dar obligatoriamente en 2 cursos.
3 - La religión deja de ser computable en la media pero sigue estando en el currículo. Los profesores de religión siguen siendo nombrados fuera de la esfera educativa.
4 - Las lenguas clásicas no aparecen explícitamente recogidas (sí, la cultura clásica en la ESO como optativa preferenciada) pero esto parece ser así porque, como ya hemos comentado, no se especifican las optativas de las tres modalidades de bachillerato. Tampoco dice que no se den. Se han dado “sobrelecturas" en ambos sentidos.
5 - La titulación queda en casi todos los casos como hasta ahora, con 2 materias como mucho suspensas en la ESO, con 0 materias en el Bachillerato. Excepcionalmente la Junta de evaluación del profesorado puede titular a un alumno en ESO con más materias suspensas [con una asignatura en Bachillerato]. Todos los alumnos deben recibir titulo o diploma consignado competencias y materias superadas etc (lo que evita dejarles en el limbo como hasta ahora).
6 - La lengua castellana es obligatoria en todos los cursos y en todas las opciones en todo el territorio estatal. Lo mismo para las lenguas cooficiales en sus respectivos territorios.
7 - La reforma mantiene la actual organización de los centros, con directores ”ejecutivos“ y consejo escolar y claustro meramente informativo.
8 - La digitalización, las lenguas extranjeras, la igualdad de género y la protección a la infancia están” especialmente reseñadas en la reforma como puntales de la educación actual.
Lo que más ha molestado a la Escuela concertada parece ser esto (p. 46 y sigs.):
“Artiículo 109. Programación de la red de centros.
1. En la programación de la oferta de plazas, las Administraciones educativas armonizarán las
exigencias derivadas de la obligación que tienen los poderes públicos de garantizar el derecho de
todos a la educación en condiciones de igualdad y los derechos individuales de alumnos y
alumnas, padres, madres y tutores legales.
2. Las enseñanzas reguladas en esta ley se programarán por las Administraciones educativas teniendo en cuenta la oferta existente de centros públicos y la autorizada en los centros privados concertados, asegurando el derecho a la educación y articulando el principio de participación efectiva de los sectores afectados como mecanismo idóneo para atender adecuadamente los derechos y libertades y la elección de todos los interesados. Los principios de programación y participación son correlativos y cooperantes en la elaboración de la oferta que conllevará una adecuada y equilibrada escolarización del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo.
3. Las Administraciones educativas programarán la oferta educativa de modo que garantice la existencia de plazas públicas en las diferentes áreas de influencia que se establezcan, especialmente en las zonas de nueva población”.
La nueva ley de educación no solucionará los problemas de la educación.
Como todas las reformas educativas va encaminada a:
a) adecuar la enseñanza a las necesidades del mercado laboral y otros condicionantes sociales (contener el desempleo, etc.)
b) aligerar la carga económica que supone la educación para el estado, es decir, para el conjunto de la burguesía.
Muchas cuestiones educativas y las cuestiones laborales DEBERÁN lidiarse en el futuro, más allá de “la oferta educativa” o de “la ley de educación” de turno.
Nuestra crítica se dirige al papel de la educación en este mundo burgués, que nunca va dirigida a la satisfacción de las necesidades humanas.
Más allá de las propuestas pedagógicas y las ilusiones reformistas, hay que dejar claro que, si de verdad queremos tener una nueva educación, DEBEREMOS LUCHAR por una nueva sociedad.
Solidari@s de la enseñanza,
Valladolid, 23 de noviembre de 2020
https://solidariosdelaensennanza.000webhostapp.com/


