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La clase proletaria y la guerra capitalista que se libra contra ella

 

 

ES LA EXPLOTACIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO LO QUE MANTIENE EN PIE AL CAPITALISMO

 

La clase proletaria es, históricamente, la clase productora, de cuyo trabajo asalariado la clase burguesa extrae la plusvalía, es decir, ese valor adicional que corresponde a las horas de trabajo diario no remuneradas al obrero (el trabajo adicional). Para lograr este resultado, la clase burguesa, al revolucionar el sistema social y económico feudal —y, en general, cualquier sistema precapitalista—, y al desarrollar los medios modernos de producción, ha desarrollado la economía capitalista, la economía mercantil. Se denomina capitalista porque se basa en un modo de producción caracterizado por la propiedad privada de los medios de producción, de cualquier medio de producción (que el marxismo ha definido como capital constante, por su propiedad de contener ya un valor que corresponde al trabajo de producción anterior, el trabajo muerto), medios de producción que recuperan vitalidad social en la medida en que se les aplica el trabajo vivo, el trabajo de los obreros por el que se les paga un salario (para el marxismo, capital variable). Además de la propiedad privada de los medios de producción, esta economía se caracteriza sobre todo por la apropiación privada de toda la producción social, apropiación conquistada con la revolución burguesa y defendida por la fuerza, desde ese momento en adelante, por el Estado burgués. Cualquier ser humano, para vivir, se ve así obligado a recurrir al mercado en el que comprar los productos-mercancía que necesita. La compraventa de todos los objetos que se producen se convierte en la relación social de la que depende la vida de todos, tanto de quienes lo poseen todo (los capitalistas) como de quienes no poseen nada (los proletarios). La clase burguesa domina la sociedad y seguirá dominándola mientras el Estado burgués y la economía capitalista se mantengan en pie. Con el desarrollo de la producción capitalista y, por tanto, del mercado de bienes materiales, se desarrolla también el mercado de la fuerza de trabajo a través de la expropiación de los campesinos pobres y empobrecidos, a través del mercado de esclavos, a través de la ruina de los estratos más débiles de la pequeña burguesía urbana que no resiste a la competencia de los productos industriales. Y se desarrolla también el mercado de los bienes inmateriales, la cultura, el arte, la ideología, que, con el tiempo, se convierten en mercancías idealmente a disposición de todos, pero que, en realidad, son instrumentos adicionales de dominio social por parte de la clase burguesa que detenta su propiedad comercial e intelectual.

La burguesía, que fue revolucionaria frente al modo de producción feudal y a la sociedad feudal, se ha transformado, con el desarrollo del capitalismo, en una clase conservadora y contrarrevolucionaria. Conservadora porque son la propiedad privada de los medios de producción, incluida la tierra, y la apropiación privada de la producción social lo que le permite dominar a toda la sociedad, explotar la fuerza de trabajo proletaria y los recursos naturales en todos los rincones de la tierra, enriquecerse sin límites empobreciendo y explotando a toda la población mundial. La contradicción más aguda de la sociedad burguesa radica en el hecho de que el poder del modo de producción capitalista, que permite producir enormes masas de bienes con un esfuerzo físico cada vez menor por parte de los trabajadores, se dirige exclusivamente a la producción de mercancías y, por tanto, de capital, que se convierten en los verdaderos dominadores no solo del mercado, sino de la vida de la especie humana. Pero el propio desarrollo técnico y tecnológico de la producción capitalista y su reproducción continua, junto con la producción y reproducción de las gigantescas masas de trabajadores asalariados en todos los continentes, empujan a la sociedad a liberarse de las ataduras económicas y sociales que asfixian a la inmensa mayoría de la población mundial, en beneficio aún hoy exclusivo de la clase burguesa capitalista, que constituye una minúscula minoría de la humanidad. Para mantener el dominio social sobre toda la humanidad, acaparando la mayor parte de los beneficios materiales de la gran producción industrial, la burguesía se ve impulsada a luchar contra la única fuerza social que ha demostrado históricamente no sólo plantarle cara, sino combatir su dominio político y económico para derrocarla, revolucionando de arriba abajo toda la sociedad tanto desde el punto de vista económico como social: el proletariado, la clase de los trabajadores asalariados.

Así como las mercancías no tienen fronteras, pudiendo fabricarse y venderse en cualquier parte del mundo, salvo que lo dicte la fuerza económica, política y militar de una burguesía concreta sobre las burguesías competidoras, así tampoco la fuerza de trabajo asalariada tiene fronteras, puede ser explotada en su país de origen o en cualquier otro país al que sus condiciones materiales la empujen a emigrar. El proletariado, la clase de los trabajadores asalariados, es el producto más genuino de la sociedad burguesa, porque sin la explotación de su fuerza de trabajo el capital no se valorizaría, no podría producir capitales adicionales, no podría acumularse en manos de la clase de los capitalistas. Por eso, a pesar de que el desarrollo técnico y tecnológico de la producción capitalista permitiría desde hace tiempo ponerla al servicio de toda la sociedad, de la especie humana como tal, la clase burguesa de cada país, con el fin de mantener su dominio social, se vuelve necesariamente contrarrevolucionaria, transformando su antagonismo de clase frente a la clase proletaria en un antagonismo histórico frente a toda la especie humana.

 

DE LA LUCHA DE DEFENSA ECONÓMICA, EL PROLETARIADO DEBE PASAR A LA LUCHA POLÍTICA CONTRA LA CLASE BURGUESA

 

Para salir de esta contradicción asfixiante, dramática y negativa, la historia de las luchas entre clases ha señalado objetivamente el camino: la revolución de la clase mundial de los trabajadores asalariados, de la clase que, mediante el empleo obligado de su fuerza de trabajo en los medios de producción propiedad de la clase capitalista, produce toda la riqueza social. La lucha que el proletariado lleva a cabo para defender sus intereses vitales inmediatos contiene en sí misma una contradicción, en este caso positiva. Esta lucha ha mostrado y muestra continuamente los límites en los que se desarrolla, ya que está condicionada materialmente por la relación de dependencia existente entre la fuerza de trabajo y el capital, es decir, entre el salario —el precio de la fuerza de trabajo— y el capital. Para superar la explotación capitalista de la fuerza de trabajo asalariada, el proletariado debe dar un salto cualitativo histórico, debe elevar su lucha económica inmediata al nivel de la lucha política general, es decir, superar la lucha que los capitalistas encauzan por los meandros de la relación de dependencia de los trabajadores respecto al capital, luchando en el terreno político contra la fuerza material de su dominio: el Estado burgués, que no es otra cosa que el comité de administración de los intereses capitalistas de cada burguesía nacional.

Para que los proletarios sean capaces de llevar a cabo su lucha en el terreno político general —el único terreno en el que es posible contrarrestar y vencer a la fuerza dominante burguesa—, necesitan una guía política que conozca el recorrido histórico del desarrollo social partiendo de las bases económicas, de la estructura de la sociedad, para llegar a la superestructura, a las instituciones políticas, culturales y religiosas que impregnan toda la sociedad organizándola en función exclusiva de los intereses del capitalismo, es decir, de la clase burguesa dominante. Esta guía política es el partido de clase, que representa la conciencia histórica de clase que, a través del marxismo, le permite conocer de antemano el curso histórico inevitable del desarrollo del capitalismo, sus contradicciones y su superación; conocer de antemano, basándose también en la experiencia histórica de las luchas entre clases, cuáles son los objetivos reales de la lucha de clases del proletariado, qué métodos y medios de lucha son coherentes y cuáles no, con esos objetivos, cuáles son los enemigos de clase del proletariado, que no son solo los capitalistas y los burgueses declarados, sino también toda esa masa de estratos sociales pequeñoburgueses que alimentan el oportunismo en sus múltiples disfraces. La propia historia de las luchas de clases de 1830 en Francia, de 1848 en Europa, de 1871 con la Comuna de París, de octubre de 1917 con la revolución proletaria y comunista en Rusia, y las tenaces y valientes luchas proletarias contra la guerra en los años que precedieron y siguieron a la primera guerra imperialista mundial en Alemania, en Polonia, en Hungría, en Italia, es una historia que ha demostrado la posibilidad real de que la lucha de clases del proletariado —orientada a la conquista revolucionaria del poder político, al derrocamiento con la misma violencia que el poder burgués utiliza sistemáticamente para mantenerse en pie, al establecimiento de la dictadura de clase proletaria contra la dictadura de clase de la burguesía, e integrada en el movimiento revolucionario internacional—, es la única que tiene la fuerza para cambiar de arriba abajo la sociedad actual y transformarla en una sociedad en la que la explotación de las clases proletarias y desheredadas, la opresión sistemática de los pueblos más débiles, el empobrecimiento generalizado y la reducción al hambre de una masa humana cada vez mayor, y la guerra librada con el único fin imperialista de repartirse el mundo entre las principales potencias existentes, hayan sido erradicados para siempre.

Hoy, en que las luchas proletarias siguen reduciéndose a perseguir migajas económicas y sociales destinadas a desaparecer ante la primera ráfaga de crisis, ante el primer enfrentamiento interimperialista por las materias primas y las fuentes energéticas; hoy, en que el proletariado es llamado y obligado a sacrificarse por enésima vez y de manera más feroz (aunque a menudo oculto por una propaganda que tiene interés en presentar a los gobiernos burgueses siempre dispuestos a remediar los daños económicos y sociales que las propias crisis del capitalismo provocan continuamente); hoy, en que el proletariado es doblegado por las fuerzas de la conservadurismo y del oportunismo político y sindical para satisfacer los intereses de la burguesía, de su poder económico y político, en «paz» y en «guerra», y es conducido una vez más hacia el máximo de los sacrificios (el sacrificio de la vida que debe ofrecerse a la guerra general que toda burguesía está preparando a escala mundial) parece que el proletariado no tiene salida, que no tiene otra alternativa que convertirse en carne de cañón tras haber sido creado como mano de obra para ser explotada hasta la última gota de sudor y sangre.

La guerra de expolio que las potencias imperialistas más importantes llevan a cabo en todas las décadas posteriores al final de la segunda carnicería imperialista mundial, a la que, por el camino, se han sumado otras potencias con menor potencia de fuego a su disposición pero con mayores ambiciones de hacerse con una porción del mercado mundial del que depende toda economía nacional, es la demostración de que las contradicciones del capitalismo, acumuladas y agudizadas por su propio desarrollo —que debe interpretarse como una crisis periódica de sobreproducción de mercancías y capitales— no pueden ser abordadas por la burguesía sino aumentando los factores de crisis y de guerra general.

El proletariado se levantará contra la guerra burguesa, contra la guerra de expoliación imperialista, contra la carnicería mundial que se está preparando y que afectará a miles de millones de seres humanos con el único fin de mantener con vida un sistema social que conducirá a desastres cada vez más vastos, negando un futuro social de vida colectiva y de bienestar físico y espiritual que solo puede provenir de una sociedad no mercantil, no capitalista, no sometida a la explotación de la fuerza de trabajo asalariada, sino gozosa en la libre expresión de una humanidad que solo podrá caracterizar una sociedad sin clases, una sociedad comunista, una sociedad de especie.

Por muy lejana que pueda parecer la sociedad de especie, la sociedad comunista, es el propio desarrollo técnico y tecnológico del trabajo humano impuesto por el capitalismo el que crea sus bases. Desde el punto de vista de la capacidad productiva para satisfacer ampliamente las necesidades vitales y sociales de los pueblos de todo el mundo, el capitalismo ha demostrado desde hace tiempo que la posee. Pero esas necesidades vitales y sociales de los pueblos de todo el mundo no han sido consideradas en absoluto por la burguesía mundial como su prioridad; y no puede hacerlo, por muchas reformas que sea capaz de llevar a cabo en este o aquel país, por muchas promesas que se haga a sí misma tras cada crisis que sacude su economía y su sociedad, porque es hija de un sistema económico que se devora a sí mismo, un sistema económico que crea y desarrolla fuerzas productivas en cantidad para destruirlas en cada crisis. El límite del capital, dijo Marx, es el propio capital: mientras se ve impulsado a aumentar sin límites las fuerzas productivas, se ve al mismo tiempo impulsado a destruirlas para poder dar paso a nuevos ciclos de producción mercantil, a nuevos ciclos de producción capitalista. Es una espiral que solo podrá ser vencida por una fuerza social que es a la vez interna al propio capitalismo —porque es una de sus criaturas— y, por tanto, la fuerza de trabajo asalariada, y contraria al propio capitalismo —porque representa las fuerzas productivas que el capitalismo destina periódicamente a la destrucción gracias a las formas de producción constituidas por el poder político y el Estado burgués que aprisionan el desarrollo objetivo de las fuerzas productivas. Esta fuerza social está representada por el proletariado, por la clase de los trabajadores asalariados, a su vez aprisionados en el sistema de apropiación privada de la producción social. Por lo tanto, para dar a las fuerzas productivas humanas un desarrollo libre e indefinido, deben deshacerse de todas las formas sociales burguesas existentes, deben hacer saltar por los aires toda la superestructura de los estratos que forman la sociedad oficial (Manifiesto del Partido Comunista, Marx-Engels).

 

HAN ASESINADO EL PRIMERO DE MAYO PROLETARIO: LA REANUDACIÓN DE LA LUCHA DE CLASES Y REVOLUCIONARIA DEL PROLETARIADO MUNDIAL VOLVERÁ A CONVERTIRLO EN EL EMBLEMA DE SU EMANCIPACIÓN HISTÓRICA.

 

El Primero de Mayo de cada año, desde que la Internacional Socialista lo eligió como cita mundial de lucha de los proletarios de todos los países del mundo contra la sociedad burguesa, y por tanto contra el capitalismo y todas sus formas de existencia, deberá volver a ser el día mundial de la reanudación general de la lucha de clases del proletariado. El Primero de Mayo, como cualquier otra expresión histórica de la lucha de clases del proletariado (desde las asociaciones económicas clasistas de defensa inmediata hasta el partido de clase, desde las luchas revolucionarias y las revoluciones efectivamente llevadas a cabo, como en París en 1871 y en San Petersburgo en 1917, y desde la dictadura de clase proletaria dirigida por el partido bolchevique de Lenin), ha sido tergiversado, transformado por las fuerzas oportunistas y contrarrevolucionarias en una celebración de la democracia burguesa, del poder burgués, del capitalismo, y se utiliza contra el proletariado, contra sus aspiraciones sociales, contra sus tareas de clase históricas; ha sido transformado, al igual que toda lucha proletaria llevada a cabo por las fuerzas oportunistas de la colaboración de clases, en un arma de la conservación social, de la colaboración interclasista, un arma contra los proletarios de todo el mundo.

 

¡ Por la reanudación de la lucha de clases en todos los países !

¡ Por la reconstitución de las asociaciones económicas proletarias de clase y la lucha contra toda forma de colaboración entre las clases !

¡ Por la lucha contra la «paz burguesa e imperialista» y, más aún, contra la «guerra imperialista» !

¡ Por la reanudación de la lucha de clases a nivel mundial !

¡ Por la guerra de clases contra la guerra imperialista !

¡ Por la revolución proletaria y el comunismo, único camino para acabar con toda opresión, toda explotación, toda desigualdad, toda guerra, toda división de la sociedad en clases !

¡ Por la emancipación general de los seres humanos de su reducción a mercancías, a artículos de comercio, a carne para la explotación capitalista y para el matadero !

 

28 de abril de 2026

 

 

Partido Comunista Internacional

Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program

 

Este próximo viernes 12 de diciembre a las 20.00 en la Casa de las Palabras de Valladolid, en la Calle San Ignacio, 9, la Asamblea Internacionalista de Valladolid organiza un evento en pro de la paz en Europa. 

La actividad consistirá en una charla-coloquio titulada “La OTAN y la UE nos llevan a la guerra”, pronunciada por Javier Couso, exparlamentario europeo, periodista y analista internacional, y Juan Antonio Aguilar, director del Instituto Español de Geopolítica. Tras la intervención de los ponentes se abrirá un debate con los asistentes que quieran intervenir.

En momentos donde el belicismo imperialista y el fascismo amenazan con una guerra mundial devastadora, se impone la necesidad de alzar la voz por la paz,  la solidaridad internacionalista y un mundo multipolar.


Asamblea Internacionalista de Valladolid 

https://asambleainternacionalistavalladolid.blogspot.com/




 

Ante ITP-Aero Barakaldo contra el aumento del gasto militar y las subvenciones a las fábricas de armas

 

Activistas de la coordinadora antimilitarista Kakitzat se han concentrado ante la fábrica ITP Aero en Barakaldo para mostrar su rechazo a la "decisión de aumentar el gasto militar mientras se recorta en prestaciones sociales, pensiones, sanidad pública o el acceso a una vivienda digna". 


En el 39 aniversario del referéndum de rechazo a la incorporación en la OTAN denuncia del incremento de los presupuestos militares y las subvenciones a las empresas armamentísticas vascas

    ●Ante ITP Aero Barakaldo protesta contra la decisión de aumentar el gasto militar mientras se recorta en prestaciones sociales, pensiones, sanidad pública o acceso a una vivienda digna

    ●Denuncia que los “señores de la guerra” con “Label Vasco”, y vía presupuestos, subvencionan con 100 millones de euros a las 206 fábricas de armas vascas

    ●El 39% de la facturación de ITP Aero proviene del negocio en la industria militar Barakaldo, miércoles 12 de marzo


Ante ITP Aero Barakaldo protesta contra la decisión de aumentar el gasto militar mientras se recorta en prestaciones sociales, pensiones, sanidad pública o el acceso a una vivienda digna.

En el aniversario del referéndum de rechazo a la incorporación en la OTAN denuncia del incremento de los presupuestos militares y las subvenciones a las empresas armamentísticas vascas. Hay que
tener en cuenta que un día como hoy de hace 39 años las personas residentes en Euskalerria dijeron NO a la OTAN y a las estructuras militares.
El «no» se impuso en Hego Euskal Herria con el 60% en el referéndum celebrado el 12 de marzo de 1986, con porcentajes de voto negativo que fueron del 68,2% en Gipuzkoa, 64,2% en Bizkaia, 59,5%
en Araba y 52,7% en Nafarroa.

Prueba de la cada vez mayor implicación institucional con la industria militar es que el Gobierno Vasco subvenciona, vía presupuestos, con 100 millones a la industria de la guerra vasca. Fábricas de armas, principalmente ligadas al sector aeronáutico, como es el caso de ITP Aero.
Cabe destacar que la actividad militar de ITP Aero representa un 39% de su negocio total y conlleva la fabricación de componentes para el Avión de Combate Europeo EJ200 Eurofighter, el helicóptero militar “Tigre”, el nuevo avión de combate europeo FCAS y el transporte militar Airbus A400M.
Son 206 empresas vascas las que se dedican a la producción militar. En concreto, Euskadi factura anualmente 750 millones de euros lo que la convierte en la tercera comunidad autónoma del Estado, solo por detrás de Madrid y Andalucía.

Cuando el lehendakari, Imanol Pradales, apuesta por los recortes subvenciona, sin embargo, de forma millonaria a las fábricas de armas vascas y así declara que “en el renacer industrial europeo ITP Aero será una de las empresas clave para ello".
Mientras no se garantizan los derechos sociales el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, socorre con millones de euros a las empresas armamentísticas y asegura que ITP es "garantía de futuro tanto para la defensa europea como para la economía".

Desde la coordinadora antimilitarista se denuncia la cada vez mayor implicación institucional con las empresas de armas vascas frente a los recortes en sanidad, pensiones, políticas de igualdad,
prestaciones sociales o en las posibilidades de acceso a una vivienda digna. 

 



Información en prensa:

> TVE (Telenorte) - Ante ITP-Aero Barakaldo contra gasto militar y subvenciones fábricas armas vascas.

> Antimilitaristas rechazan el rearme de la UE y denuncian a las empresas vascas armamentísticas | El Correo

> https://barakaldodigital.blogspot.com/2025/03/antimilitaristas-protestan-en-la.html


 Estado de Israel Genocida, EE.UU. cómplice,

U.E.-ONU ¿hasta cuándo?




Desde octubre de 2023 nos levantamos cada día con los insoportables datos de asesinadxs en Palestina. Rafah, Jan Yunis, Gaza, Cisjordania..., son ciudades que muchxs no sabíamos de su existencia pero que ahora sabemos ubicar en el mapa, por lo menos donde estaban, puesto que el Estado de Israel se ha encargado, se está encargando ahora mientras lees esta hoja de que no quede nada de ellas, ni física ni humanamente.

Al menos 37000 son los asesinadxs hasta ahora en Palestina, 7 de cada 10 eran niñxs; familias enteras han sido laminadas, sus casas, sus medios de vida, sus barrios han sido reducidos a escombros en una operación de exterminio de todo un pueblo, igual al que se vieron sometidos los judíos en mitad del s. XX... qué caprichosa es la historia.

Esta operación de exterminio, de genocidio del pueblo palestino está siendo observada por la comunidad internacional con la tibieza acostumbrada cuando EE.UU anda por medio; cuando la realidad dicta que Israel mata con armas estadounidenses, que Israel asesina con la complicidad de la U.E. y que el genocidio se está consumando sin que la ONU mueva un dedo mas allá de tal o cual declaración.


Trabajadorxs y estudiantes, nativxs o extranjerxs.

Mostremos hoy nuestro rechazo y nuestro abrazo fraternal y solidaridad.

Rechazamos la infame y genocida actuación del estado de Israel que lleva aplicando en Palestina desde 1948 con diferentes gobiernos en ambos estados, habiéndose acelerado claramente en la última época su acción de exterminio genocida.

Rechazamos la impostura y la tibieza por parte de Europa y la ONU ante este conflicto desigual, aun cuando algunos estados han accedido, ahora, a reconocer algo que era evidente que ha existido siempre: PALESTINA.

Abrazamos al pueblo Palestino que tanto está sufriendo, a lxs trabajadores hermanxs de la misma clase con los que lloramos, apretamos juntxs los dientes de rabia ante el genocidio que están padeciendo. Abrazamos la resistencia y la persistencia de todo un pueblo para conservar sus barrios, sus casas, sus vidas tal y como quieren que sean.

Abracemos fuertemente a los hermanos de Palestina desde los barrios, desde los trabajos, desde las aulas, unidxs todxs contra la barbarie y el genocidio desde la Clase de aquí y de fuera.

Viva siempre la lucha Palestina por su futuro.

Barrio a barrio, pueblo a pueblo.

La clase obrera unida grita:

Stop genocidio en Gaza




 

Guerra en Gaza, guerra en Ucrania, "economía de guerra"...

El capitalismo es guerra, ¡guerra al capitalismo!


 

Cinco meses después de su inicio, la guerra librada en Gaza por el ejército israelí ha causado la muerte de casi 35.000 palestinos, en su mayoría civiles desarmados, entre ellos, según UNICEF, el 70% mujeres y niños (casi 14.000 de ellos habrían muerto, más que en 4 años de guerra en el resto del mundo). Mientras que todas las infraestructuras civiles (desde escuelas a hospitales pasando por la flota pesquera y las instalaciones agrícolas) han sido dañadas o destruidas hasta el punto de hacer inhabitable el territorio, el 85% de los habitantes (casi dos millones) se han visto obligados a abandonar sus hogares para refugiarse en campamentos improvisados y la población ha sido sometida a una auténtica política de hambruna. Según la ONU, miles de prisioneros son sometidos a tratos degradantes y torturas, y a veces a ejecuciones sumarias. La guerra en Gaza va acompañada también de incursiones mortíferas del ejército y los colonos en Cisjordania, que han causado cientos de muertos palestinos y de bombardeos en Siria y Líbano. Esta política bestial no sólo ha sido aprobada implícitamente por los Estados occidentales en nombre del llamado "derecho a defenderse" de Israel, sino que ha sido posible gracias al suministro de armas y municiones al ejército israelí por parte de estos mismos Estados, entre ellos Francia (1). Esto no impide que el gobierno francés, al igual que sus colegas europeos, reprima la denuncia de los crímenes israelíes bajo la acusación de "antisemitismo" y la solidaridad con las penurias de las masas palestinas bajo la de "apoyo al terrorismo" (2)


Después de dos años, la guerra en Ucrania ha provocado la muerte de decenas de miles de soldados a ambos lados de la línea del frente y la muerte de más de 10.000 civiles ucranianos; los "crímenes de guerra" perpetrados por las tropas rusas contra la población civil han sido ampliamente documentados y denunciados por los medios de comunicación occidentales (a diferencia de los cometidos por la "única democracia de Oriente Próximo", Israel). Más de 10 millones de ucranianos (de una población de 37 millones) han tenido que huir de sus hogares, de los cuales más de 6 millones se han refugiado en el extranjero, principalmente en Alemania, Polonia y la República Checa, mientras que en el lado ruso se calcula que más de 800.000 han huido del país para evitar el servicio militar obligatorio. Los bombardeos rusos contra las instalaciones civiles ucranianas de electricidad y energía aumentaron y más de 250.000 edificios residenciales fueron destruidos o dañados (el 8,6% del parque de viviendas), principalmente en las zonas de combate del este. Fue gracias al apoyo armado de Estados Unidos y los países europeos que el ejército ucraniano logró dar jaque mate a la invasión rusa; pero ante el estancamiento del conflicto, la única perspectiva avanzada es una escalada militar con la entrega de armas cada vez más letales, mientras Macron ha mencionado repetidamente el envío de soldados franceses a combatir en Ucrania. En realidad, se trata de un secreto a voces porque ya hay "asesores militares" franceses, estadounidenses, británicos y de otros países junto a las tropas ucranianas...

En toda Europa, los presupuestos militares están aumentando drásticamente y los gobiernos están hablando de una "economía de guerra"; no es sólo una cuestión de palabras: los gobiernos se están preparando abiertamente para guerras más amplias hacia las que el capitalismo se dirige inexorablemente; y la economía de guerra significa inevitablemente guerra social, porque siempre son los proletarios las víctimas de las guerras, ya sea como carne de cañón en las zonas de guerra o como carne para soportar la explotación sobre sus espaldas.

 

En Gaza, Ucrania, África y en todas partes, es el sistema capitalista en su conjunto el que causa, alimenta y exacerba las guerras y no sólo un puñado de gobernantes: a menos que se derroque el poder de los capitalistas y se destruya todo el sistema, empezando por las metrópolis imperialistas, siempre habrá guerras hasta que estalle una tercera guerra mundial. Por tanto, es al capitalismo al que hay que combatir volviendo a los principios y a la orientación de la lucha de clases revolucionaria.


¡Solidaridad de clase con los proletarios y las masas palestinas y con todas las víctimas de las guerras imperialistas!

Abajo el chovinismo y la unidad nacional, ¡viva la unión de los proletarios de todos los países contra todos los Estados burgueses!

¡Por la reconstitución del partido de clase internacional y la revolución comunista mundial!

 


www.pcint.org

 

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(1) Datos recientes del SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute) de Estocolmo dicen que Estados Unidos es el mayor proveedor de armas a Israel, entre 2019 y 2023, con un 69% (3.500 millones de dólares) y que, entre los principales proveedores de armas a Tel Aviv, se encuentra en segunda posición Alemania, con un 30% (300 millones de euros sólo en 2023), e Italia en tercera posición con una cuota más pequeña, el 0,9%, seguida a continuación por Reino Unido, Francia, Canadá, etc.

(2) La ministra israelí de Igualdad Social (¡sic!), May Golan, declaró el 21/2/24 en la Knesset: "Estoy orgullosa de ver Gaza en ruinas, y de que cada niño, incluso dentro de 80 años, cuente a sus nietos lo que hicieron los judíos". Denunciar a un gobierno así equivaldría a apoyar el terrorismo y el antisemitismo…

 

Luchas contra las fronteras y las guerras

 

El capitalismo y los estados a nivel mundial han acelerado las habituales matanzas de proletarios y el desplazamiento forzoso de la población en los últimos años. El nacionalismo resurge con fuerza a nivel mundial como una de las herramientas más útiles de los poderosos para vincular a oprimidos y opresores entorno a las mismas banderas nacionales y poner en el punto de mira a nuestros iguales, en lugar de a nuestros opresores.

El complejo de la industria técnico militar alcanza cotas de desarrollo nunca antes visto con nuevas formas tecnológicas de asesinar y a la vez, la militarización de la vida cotidiana avanza a pasos agigantados. Las modernas sociedades democráticas se rigen cada vez más bajo parámetros donde cualquier excusa (crisis sanitarias, crisis climática, la 'amenaza del terrorismo’...) es oportuna para sacar a los militares a la calle y acostumbrar a la población a que el estado también nos vigile y controle a través de los cuerpos militares.
Las tensiones geopolíticas de los últimos años, son un capítulo más de un choque más amplio entre bloques de países capitalistas por el reparto del mundo.

La guerra siempre ha sido un instrumento de reestructuración económica para el capitalismo en crisis. Incluso hoy, acompañada de esas políticas de intervencionismo estatal tan apreciadas por la izquierda y que ya han sido precursoras de conflictos mundiales, la guerra es la forma más radical de opresión ejercida por los Estados y los capitalistas contra los explotados. Por estas razones creemos que el conflicto actual es un ataque contra todos los proletarios, ya sea en palestina, Ucrania o Nagorno Karabaj o en cualquier parte del mundo.
Los oprimidxs en los países occidentales, en su contraparte, sufrimos otra vuelta de tuerca más a las condiciones de vida, ahora con la excusa de la guerra y el consiguiente 'esfuerzo' que pagaremos como siempre lxs de abajo. La explotación prevalece y adquiere nuevas cotas a la par que se pide a la población un 'esfuerzo de guerra’.

 Los desplazamientos forzados que el capitalismo genera a nivel internacional (muchos relacionados con la guerra) y que arrastra a cientos de millones a cruzar mares, desiertos, muros, y alambradas, bajo la constante persecución y racismo son un capítulo más en la guerra abierta del sistema contra los pobres. CIES, fronteras militarizadas, muros, checkpoints, los cuerpos policiales disparándoles a un lado y a otro de la frontera son otra pata de la vasta industria de control y militar que los Estados desarrollan e implementan.

 Ante esto, hacemos este llamamiento a una semana de agitación y lucha contra las guerras del capital y las fronteras. Dar una coordenada más en esta lucha constante, cotidiana e internacionalista. La guerra empieza aquí, las empresas colaboracionistas con la guerra, la fabricación de armas…no es algo ajeno a nuestra realidad cotidiana. Charlas, debates acciones y volver a tomar la calle frente a la lucha en las instituciones y los cauces de protesta de la izquierda del sistema. Un llamamiento extensible a cualquier grupo, colectivo o individualidad que quiere sumarse. Permaneced atentxs a próximas convocatorias.
Contra las fronteras. Contra la guerra. Contra la paz.
Por la revolución social. 

 

 


Noticias de luchas contra las fronteras y las guerras:

 

-[Madrid] Llamamiento al boicot a Carrefour. Intervenciones en varios supermercados

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/535880

 

 

 -[Texto] Contra los CIES, contra las fronteras y el mundo que las necesita:

http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/535879 


-[Video] Resumen de la semana de lucha contra las fronteras y las guerras del capital (Madrid, 2023)

 http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/535877

 


 

 

 


 

Manifestación

20 de enero en Valladolid a las 19h con salida de Fuente Dorada

"Paremos el genocidio, fin al comercio de armas y a las relaciones con Israel"


Desde la RESCOP (Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina) queremos mostrar nuestro apoyo desde las calles al Pueblo Palestino y para presionar al gobierno a actuar.
  • Exigencia de alto el fuego inmediato y retirada del ejército israelí
  • Fin al comercio de armas con Israel
  • Aplicación de sanciones a Israel y suspensión de relaciones diplomáticas
  • Suspensión de comercio con asentamientos en Cisjordania
  • Recuperación de la jurisdicción universal e investigación de la Corte Penal Intenacional
  • Suspensión del acuerdo de asociación entre la UE e Israel

 

___________________

MÁS INFO de la convocatoria:

> Plataforma Solidaria con Palestina (Valladolid): http://plataformapalestinavalladolid.blogspot.com/

> Convocatoria estatal: https://mundoobrero.es/2024/01/08/paremos-el-genocidio-en-palestina/ 


OTROS TEXTOS: 

> ¡Basta de genocidio en Gaza! Apoyo a la resistencia palestina: https://valladolorinternacionalista.blogspot.com/2023/11/basta-de-genocidio-en-gaza-apoyo-la.html

> Solidaridad con Palestina: Contra el envío de armas al estado de Israel: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/12/solidaridad-con-palestina-estado.html

> Que se extienda la solidaridad de clase ... contra la masacre en Palestina: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/11/que-se-extienda-la-solidaridad-de-clase.html

> Solidaridad de clase con los proletarios y las masas en Gaza: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/10/solidaridad-de-clase-con-los.html

> De Gaza a Tel Aviv: Solo una guerra, la Guerra de Clases: https://valladolorentodaspartes.blogspot.com/2023/10/de-gaza-tel-aviv-solo-una-guerra-la.html



CONTRA EL ENVÍO DE ARMAS AL ESTADO DE ISRAEL, MOVILICÉMONOS:




 Protestas en demanda del cese de la agresión del ejército israelí contra la población palestina


•En el “Día internacional de solidaridad con Palestina” (celebrado el pasado 29 de noviembre) en EH se ha denunciado el envío de recursos y armamento en apoyo al ejército israelí desde el Gobierno Español y las empresas armamentísticas vascas.
El Gobierno español ha autorizado la venta armas a Israel por valor de 40.037.081. Desde el año 2020 han sido autorizadas 147 licencias para la venta de armas a Israel, ocupando el estado israelí en el ranking del Ministerio de Defensa español el sexto lugar en exportaciones y el noveno en importaciones de material militar.
Por todo esto, se ha producido esta protesta contra el incremento del gasto militar y las subvenciones a la industria militar vasca, las cuales alcanzan los 100 millones de euros anuales.


En concreto, en 2020 fueron autorizadas 69 licencias con un valor de 17.736.842 euros. En 2021 fueron 55 las licitaciones por 13.010.804 euros. Los últimos datos de los que se tiene constancia son de 2022 donde se autorización 23 licitaciones en el primer semestre por valor de 9.289.435 euros. No nos cabe ninguna duda que todo este armamento está siendo utilizado por la entidad sionista para perpetuar la ocupación de Palestina mediante su política genocida de guerra, apartheid y limpieza étnica.

Es imprescindible el cese inmediato de cualquier tipo de colaboración, negocio y relación con el estado israelí y que se respeten el derecho del pueblo palestino a vivir en paz en una Palestina libre.



Cifras récord en el gasto militar del estado español

El gasto militar ha alcanzado cifras récord este año en el Estado Español: 27.617’43 millones de euros, el 2,17% del PIB. En concreto, el gobierno de Pedro Sánchez ha decidido aumentar en un 26% el presupuesto destinado al Ministerio de la Guerra/Defensa.

Además, ha decidido destinar, a lo largo de estos meses, 10.000 millones de euros para la

adquisición de cazas, misiles, submarinos y buques de guerra: tanques Leopard y Pizarro, cazas Eurofighter y F35 y avión de combate F2000, submarinos clase S-80, helicópteros de ataque Tigre, NH-90 y Chinook CH47, avión de transporte militar A400, fragatas F-100 y F-110, misiles Meteor, Harpon y Taurus.




MANIFESTACIÓN EN VALLADOLID:

Organizada por la Plataforma Solidaria con Palestina, el pasado miércoles 29 (como todos los miércoles desde el estallido del reciente conflicto) tuvo lugar una concentración y posterior manifestación, para clamar contra el "genocidio" en Gaza y su ocupación. La manifestación ha recorrido las calles del centro de la ciudad, partiendo desde la plaza de Fuente Dorada, lugar de las concentraciones solidarias. La acción reivindicativa se enmarca en una movilización global que se celebra desde 1977 cada 29 de noviembre, fecha en la que las Naciones Unidas conmemoran el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Según la ONU, la fecha fue elegida por su importancia para el pueblo palestino, ya que, el 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 181, posteriormente conocida como la "resolución de la partición", en la cual se estipulaba la creación de un "Estado judío" y un "Estado árabe" en Palestina, aunque esta cuestión última no se ha resuelto.


COMUNICADO:

"Desde 1948, la Nakba ("catástrofe") es un presente continuo para el pueblo palestino: 75 años de colonialismo de asentamiento, limpieza étnica, apartheid, y, desde 1967, también ocupación militar sionista-israelí en Palestina. Lo que estamos viviendo estas semanas supone una situación de extrema gravedad que pasará a la historia como una de las mayores vergüenzas de la humanidad en el siglo XXI.

Es crucial recalcar que la relación del régimen colonial israelí con el pueblo palestino está basada en un ejercicio de poder completamente asimétrico y en una violación de derechos sistemática e indiscriminada por parte de la fuerza ocupante. El apartheid israelí se creó y se mantiene a través de crímenes contra la humanidad. (...) El Estado español está participando también en este exterminio al respaldar las acciones ilegítimas e ilegales del régimen colonial israelí, en un marco de deshumanización y racismo, una vez más, contra el pueblo palestino.

(...) La Unión Europea evidencia su hipocresía y su doble moral al mostrar su solidaridad con otros pueblos, mientras lo combina con su silencio y su complicidad respecto al infierno que está sufriendo el pueblo palestino. En menos de un mes, el ejército israelí ha asesinado alrededor de 10.000 personas, de las cuales casi 5.000 son niñas y niños. Además, hay 2.000 personas palestinas desaparecidas. Consideramos escandaloso que Israel siga gozando de impunidad internacional, que no se denuncien sus crímenes ni se le impongan sanciones. Israel está aplicando un castigo colectivo en la Franja de Gaza, lo que incurre, una vez más, en violaciones graves, masivas y sistemáticas del derecho internacional.

La potencia ocupante y de apartheid israelí, con el respaldo de las potencias europeas, justifican los ataques aéreos y terrestres en la Franja de Gaza apelando al “derecho legítimo de defensa”. Sin embargo, en el contexto colonial en el que se enmarca esta situación y tal como se expone en la Convención de Ginebra y numerosas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas -3070 (1973), 3246 (1974), 35/35 (1980), 37/43 (1982) y 45/130(1990)- no existe el derecho de una potencia ocupante a defenderse, pero sí el derecho de un pueblo ocupado a resistir por todas las vías posibles. Además, es deber de la potencia ocupante proteger a la población ocupada, en este caso palestina. Así, consideramos vergonzoso que los dirigentes políticos europeos avalen el discurso israelí sobre su “derecho de autodefensa”, puesto que este no sólo no está sustentado en el derecho internacional, sino que simplemente, no existe.

El apoyo a la causa palestina es imparable y sigue aumentando en el Estado español y en todo el mundo con una movilización ciudadana excepcional que confronta la inacción de la clase política, especialmente en los Estados del eje euroatlántico. El Estado español es cómplice en este genocidio, ya que presta reconocimiento diplomático, aporta apoyo político y militar y mantiene a Israel como socio estratégico en el marco de la Unión Europea. (...)

En el marco de la situación actual y tomando en consideración todos los antecedentes expuestos, desde la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina exigimos al gobierno español que con urgencia tome acción en las siguientes líneas:


  • Fin permanente a la compraventa de armas y la colaboración militar y de seguridad con Israel. El marco jurídico estatal tiene dos normas que avalan la posición para el embargo de armas: La Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso y el Tratado internacional sobre comercio de armas (ratificado por España el 17 de marzo del 2014). Los dos textos prohíben la venta de armas a países en conflicto. Existen antecedentes en este sentido: en el marco internacional, el embargo al régimen de apartheid de Sudáfrica contribuyó activamente a su desmantelamiento. En caso de Israel, el estado español suspendió con el Partido Popular la venta de armas al estado sionista en agosto de 2014.
  • Ruptura de relaciones académicas, comerciales, culturales, diplomáticas, institucionales y políticas con el régimen israelí a nivel nacional. Además, exigimos que España promueva en la Unión Europea la cancelación del Acuerdo de Asociación de la Unión Europea con Israel, el cual sitúa al estado sionista como socio preferente.
  • Como parte de la campaña global de BDS, adopción de sanciones económicas a empresas que se benefician de las políticas de apartheid israelí. Igualmente, instamos al gobierno español a promover las sanciones económicas a Israel en los organismos internacionales relevantes, concretamente en las Naciones Unidas y en la Unión Europea. A nivel nacional, exigimos al gobierno que sancione a las empresas españolas que se lucran de la violación de los derechos palestinos como CAF, COMSA y eDreams. En 2002, en el contexto de la segunda Intifada incluso el ministro de Asuntos Exteriores del partido popular, cuando España tenía la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, llegó a afirmar que las “sanciones contra Israel son un escenario posible”, y que la Unión Europea estaba discutiendo esta posibilidad. Además, el Parlamento Europeo aprobó una resolución no vinculante que solicitaba sanciones económicas contra el Estado de Israel, un embargo de armas a ambas partes y que la Unión Europea “suspendiera inmediatamente” su acuerdo de comercio y de cooperación con Israel.
  • Recuperación de la jurisdicción universal con el objetivo de romper con 75 años de impunidad de crímenes contra la humanidad israelíes e iniciar los procedimientos oportunos para llevar a Netanyahu y las autoridades militares y políticas del apartheid y del genocidio israelí responsables de estos crímenes al Tribunal Penal Internacional.
  • Fin de la ocupación israelí, fin del apartheid y derecho al retorno de la población palestina refugiada. Exigimos que el gobierno español presione al gobierno israelí de tanto de forma bilateral como en el marco de las organizaciones multilaterales pertinentes, concretamente las Naciones Unidas, hasta que estado israelí cumpla el derecho internacional y especialmente las resoluciones 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas que reconoce el derecho al retorno de la población palestina refugiada, la 242 del Consejo de Seguridad de la ONU que exige la retirada israelí de los territorios ocupados en 1967 y los diversos pronunciamientos de la Corte Internacional de Justicia, como el que en 2004 defendió el desmantelamiento del Muro de Apartheid.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin del racismo institucional. En un contexto de retroceso europeo en el derecho a la libertad de expresión, las manifestaciones de solidaridad con el pueblo palestino que exigen a los gobiernos el cumplimiento de los Derechos Humanos están siendo criminalizadas y penalizadas por leyes autoritarias como la Ley Mordaza. Exigimos su derogación para garantizar el ejercicio democrático de la libertad de expresión. La RESCOP, como parte del movimiento BDS global, se opone a todo tipo de racismo, incluyendo el racismo sionista, el racismo judeófobo y el racismo islamófobo, en este último caso un fenómeno que no deja de crecer en Europa de la mano de la extrema derecha. En esta línea, pedimos el fin del racismo institucional europeo y español y nos sumamos a las demandas de la campaña #RegularizaciónYa.


ACCIONES

(...) Anunciamos el lanzamiento de la campaña destinada al gobierno español por el fin al comercio militar con Israel, con el apoyo de todas las fuerzas sociales, políticas y culturales que quieran respaldarla. Tal y como dijo el activista palestino Mohammed El Kurd frente a la Asamblea General de las Naciones Unidas “El problema no es la ignorancia, es la inacción. La impunidad y los crímenes de guerra no se detendrán con declaraciones de condena y cejas levantadas. Los palestinos hemos articulado en repetidas ocasiones qué tipo de medidas políticas transformadoras deben adoptarse, como boicots de la sociedad civil y sanciones a nivel estatal. El problema no es la ignorancia, sino la inacción”.


> Ver COMUNICADO COMPLETO:

https://plataformapalestinavalladolid.blogspot.com/2023/11/comunicado-rescop-noviembre-2023.html


Más información sobre la acción en EH:
Denuncia del envío de armamento al ejército israelí desde Gobierno español y empresas armas vascas.
Aquí se fabrican armas subvencionadas por el Gobierno Vasco que los palestinos las sufren


 De Gaza a Tel-Aviv y al mundo entero... ¡Solo una guerra, la guerra de clases!



"La posición de los revolucionarios enfrentados a la guerra capitalista es siempre la misma: oponer la revolución social a la guerra, luchar contra 'su propia' burguesía y 'su propio' Estado nacional."

GCI-ICG, La invariabilidad de la posición revolucionaria ante la guerra: el significado del derrotismo revolucionario - Comunismo No.12



7 de octubre de 2023 - otro día de un sangriento conflicto de décadas entre facciones capitalistas opuestas en el territorio de "Israel/Palestina". Nuestros amos burgueses empujan una vez más a nuestros hermanos y hermanas proletarios a asesinarse unos a otros y esperan de nosotros -dependiendo de dónde vivamos- que nos unamos en apoyo de uno u otro bando.

Hamás y la Yihad Islámica están lanzando cohetes contra las ciudades de "Israel", así como enviando a sus milicias a ir calle por calle y ejecutar o secuestrar a "civiles" y "soldados"... igual que ocurrió en Srebrenica, en Sabra y Shatila, en Bucha...

Las FDI [el ejército israelí] bombardean y bombardean indiscriminadamente el gueto de Gaza, arrasando barrios enteros, además de cortar el suministro de agua, electricidad, alimentos, medicinas... igual que ocurrió en Faluya, en Homs, en Mariupol... o igual que hizo tantas veces antes.


Hemos escuchado muchas veces justificaciones para apoyar la guerra en el territorio de "Palestina/Israel" -quizás más que cualquier otro conflicto desde la Segunda Guerra Mundial se presenta éste como una "Guerra Santa" entre "el bien y el mal". Vemos esta argumentación belicista burguesa procedente de los medios de comunicación, los políticos, la "derecha", la "izquierda" y la "ultraizquierda", así como de algunos de los llamados "comunistas" y "anarquistas".


La construcción ideológica burguesa del "excepcionalismo judío/israelí" se esgrime tanto en sentido positivo como negativo y es utilizada por nuestros enemigos de clase para impedir, obstaculizar y aplastar el desarrollo de la solidaridad de clase entre los proletarios "judíos/israelíes" y "árabes/palestinos".

Por un lado, a los "judíos/israelíes" se les permite defender su "estado e identidad" incluso por parte de algunos de los que dicen ser revolucionarios y oponerse a todos los estados e identidades nacionales, porque ellos "sufrieron de forma única" durante el Holocausto.

Por otra parte, diferentes grupos que también se proclaman revolucionarios y que "luchan por los intereses de la clase obrera" nunca extienden su llamamiento a la confraternización a los proletarios "judíos/israelíes" y, en cambio, los agrupan con su "propia" burguesía y llaman a la destrucción de Israel como "Estado opresor único".

Al mismo tiempo, en lugar de apoyar a los proletarios de Gaza y Cisjordania para que se levanten contra sus "propios" explotadores, llaman a apoyar al Estado nacional "palestino".


Como comunistas, rechazamos totalmente todas las falsas uniones que intentan unir a los explotados con sus explotadores; ¡el proletariado del territorio de "Israel/Palestina" no tiene intereses comunes con su "propia" burguesía, al igual que el proletariado mundial no tiene intereses comunes con la burguesía mundial!

El "antiimperialismo" y la "liberación nacional" no son otra cosa que la defensa de los intereses imperialistas de la fracción de la burguesía que no es actualmente dominante. Nada cambia en este sentido, ¡si ese bando es mucho más débil, o si algunos de sus dirigentes están dispuestos a sacrificarse por su causa!

Como comunistas, llamamos a la destrucción de todos los Estados por igual, ya que no son más que la expresión local del Estado capitalista global, ¡una estructura de violencia organizada de la clase burguesa contra la clase proletaria!


Proletarios en las fuerzas "israelíes" - no tenéis ningún interés en defender ninguna "patria judía", ¡es una tierra de "vuestra" burguesía, no vuestra! Negaros a disparar y negaros a imponer el bloqueo que está matando de hambre a millones de vuestros hermanos y hermanas de clase. Como ya habéis demostrado muchas veces, ¡rechazad seguir las órdenes, resistid al servicio militar!

Proletarios de las fuerzas "palestinas", ¡no tenéis ningún país que conquistar! Rechazad matar o morir por los intereses de vuestros explotadores.

Proletarios en el frente "interno" - ¿cuántas veces habéis sufrido bombardeos y disparos? ¿Cuántas veces fuisteis violentamente reprimidos por vuestro "propio" Estado cuando os atrevisteis a hacer huelgas o protestas?¿Cuánto tiempo has vivido en la miseria? Levántate y niégate a apoyar a "tu" Estado y sus guerras, ¡no puedes perder nada más que tus cadenas!


Tanto en "Palestina/Israel" como en "Ucrania", "Azerbaiyán/Armenia", "Sudán" y otros lugares, nuestros enemigos de clase nos están convirtiendo en carne de cañón o en fabricantes de cañones.

 Cada vez más, todos estos conflictos burgueses "locales" están ayudando a la formación de unos pocos superbloques opuestos, que se acercan cada vez más a la confrontación militar abierta, posiblemente nuclear. Confrontación que tiene el potencial de acabar con toda la vida en este planeta. Nuestra única esperanza es volver las armas contra nuestros "propios" generales, contra nuestros "propios" jefes, negarnos a obedecer las órdenes, negarnos a producir los materiales de guerra - ¡oponernos tanto a la carnicería de la guerra capitalista como a la miseria del interbellum capitalista (o como nuestros enemigos de clase lo llaman, a la "paz")!

Tomemos el ejemplo de nuestros camaradas que se amotinaron en "Rusia" y "Alemania" contra la carnicería de la Primera Guerra Mundial, o los que confraternizaron a través de la línea de trincheras en la guerra entre "Irak" e "Irán", ¡o los de uniforme "americano" durante la guerra de "Vietnam" "despedazando" a sus oficiales! 


Proletarios con y sin uniforme, ¡organicémonos juntos contra el sistema capitalista de explotación del trabajo humano que está en la raíz de toda la miseria, de toda la opresión del Estado y de todas las guerras!

¡Transformemos esta guerra en guerra de clases por la revolución comunista mundial!



Guerra de clases - 8 de octubre de 2023






 

A los proletarios rusos y ucranianos



¡Proletarios de Rusia y Ucrania!


Bombardeados, como estáis desde hace unos diez años, por una asfixiante propaganda nacionalista e imperialista, palabras como las nuestras apenas os han llegado y apenas os pueden llegar. Pero también queremos insistir y lanzaros este llamamiento nuestro porque, tarde o temprano, en italiano, en inglés, en francés, en ruso, estas palabras os llegarán. Os reconfortará saber que fuera de Rusia, fuera de Ucrania, fuera de los países que apoyan a una u otra de las potencias beligerantes, existe sin embargo un grupo político que hunde sus raíces en el marxismo, en el glorioso octubre de 1917, en el formidable partido bolchevique de Lenin, que Stalin anuló, y en la tradición de la corriente Izquierda Comunista de Italia, la única en el mundo, después del drama histórico de la teoría del "socialismo en un solo país" y de la segunda guerra imperialista mundial, que ha trabajado incansablemente por la restauración de la doctrina marxista y la reconstitución del partido de clase internacional; un grupo político que cree firmemente, como creían Marx, Engels, Lenin, en la inevitabilidad de la lucha entre las clases y su necesaria salida histórica en la revolución proletaria y comunista para derrocar definitivamente el capitalismo, que hoy, en su pútrida fase imperialista, sigue destruyendo las fuerzas productivas las vidas de los trabajadores y el medio ambiente con el único fin del beneficio capitalista, para lo cual los proletarios de todas las edades, sexos y nacionalidades son sistemáticamente explotados, arrojados a la miseria y convertidos en carne de cañón cada vez que la guerra de competencia entre capitalistas y entre Estados se eleva al nivel de guerra de guerra..

La guerra que lleva un año destruyendo decenas de miles de vidas y muchas ciudades ucranianas, y que ha provocado diez millones de refugiados, es la guerra en la que cada bloque imperialista implicado, directa o indirectamente, persigue sus propios intereses, utilizando la sangre de los proletarios lanzada unos contra otros en defensa de intereses territoriales, económicos, financieros y políticos, que nada tienen que ver con las condiciones de existencia de los propios proletarios. Tanto los proletarios rusos como los ucranianos saben que en la guerra burguesa-imperialista, como en toda crisis económica y financiera, los que salen perdiendo dramáticamente son sin duda ellos. La propaganda burguesa sobre la democracia gracias a la cual los proletarios deberían mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, así como la propaganda sobre el Estado fuerte y militarizado que, defendiendo los intereses nacionales, defendería también los intereses de los proletarios, son los instrumentos con los que las clases burguesas dominantes que luchan entre sí quieren hacer creer a los proletarios respectivos que su principal interés es defender la patria, la nación, la sagrada soberanía nacional, el capitalismo nacional, en peligro por la agresión del enemigo.

El capital es, por su propia naturaleza, agresivo, y el primer objetivo de su agresión es precisamente el proletariado, la clase de los trabajadores asalariados, porque de su explotación sistemática y permanente los capitalistas extraen la famosa plusvalía que luego, a través del sistema mercantil, se transforma en beneficio. Por otra parte, es natural que los capitalistas ataquen a los capitalistas competidores, porque aspiran a ampliar sus salidas comerciales en detrimento de la competencia. Y es precisamente el principio de la competencia mercantil el que la burguesía de cada país traslada directamente a las masas trabajadoras enfrentando a los asalariados entre sí, tanto en el plano económico como en el social y cultural. Acostumbrar a los proletarios a competir entre sí significa acostumbrarlos a hacer la guerra unos contra otros, hoy por un salario más alto, por la seguridad de un puesto de trabajo, para distinguirse de los proletarios de otro sexo o nacionalidad, y mañana por un país "víctima" de una agresión comercial o militar extranjera.


¡Los proletarios no tienen patria!

Esto no es un eslogan, es una realidad desde hace al menos doscientos años. Todos los proletarios sufren, en todas las empresas, en todos los sectores, en todos los países, el mismo trato: son explotados por los capitalistas -privados y públicos, siempre capitalistas ellos- mediante la obligación de trabajar por un salario. Si no se trabaja no se come, si no se trabaja no se vive, pero para trabajar hay que someterse al sistema existente, el sistema capitalista en el que la clase burguesa dominante es dueña de todo -medios de producción, tierra, productos y capital- y la clase asalariada no es dueña de nada, ni siquiera de su vida .Pero los proletarios tienen un arma histórica excepcional para contrarrestar a los capitalistas: su fuerza social productiva que, como asalariados, permite la existencia del capitalismo. El problema histórico, por tanto, es: o se mantiene el modo de producción capitalista y, por tanto, la dictadura de la burguesía, o se derriba la dictadura de la burguesía y el modo de producción se transforma del capitalismo en socialismo y, en última instancia, en comunismo, es decir, en una sociedad en la que ya no haya clases, ni capital, ni dinero, ni mercado, ni competencia, ni crisis, ni guerras.

¿Utopía? No, el objetivo del programa comunista por el que lucharon los proletarios de Berlín, Viena, París y Milán en 1848, los proletarios de la Comuna de París en 1871, los proletarios rusos en octubre de 1917, los proletarios chinos en 1925 y 1927. Todas ellas fueron batallas que el proletariado mundial acabó perdiendo, pero que dejaron importantes lecciones históricas, indispensables para batallas posteriores. Las burguesías también sacaron lecciones, y se dieron cuenta de que es el proletariado, si se organiza independientemente y es dirigido por su partido de clase, su verdadero enemigo histórico. Hoy, la burguesía rusa, representada por los oligarcas en torno a Putin, y la burguesía ucraniana organizada en torno a los oligarcas representados por Zelensky, se tratan mutuamente como enemigos y envían a sus proletarios a masacrarse unos a otros para ganar una guerra que ningún proletario quería. Pero sabemos, la historia nos lo dice, que serían estrechos aliados frente a un proletariado revolucionario dirigido por el partido comunista revolucionario, como lo fueron los prusianos y los franceses en 1871 mientras se hacían la guerra mutuamente, y como lo fueron los alemanes, los zaristas y los muy democráticos británicos y franceses en 1917-1921, durante e inmediatamente después de la Primera Guerra Imperialista Mundial, contra la victoriosa revolución proletaria rusa y su dictadura de clase. Los proletarios no tienen patria, no tienen fronteras, tienen un mundo que ganar. En la guerra burguesa, su lucha por la supervivencia debe comenzar por fraternizar entre ellos, aplicando ese derrotismo revolucionario que constituye la base de la redención de clase. Su lucha debe pasar por romper la colaboración con su propia burguesía, tanto más con la burguesía de otros países, porque el objetivo de la lucha proletaria es internacionalista e internacional.

En la guerra imperialista burguesa, inevitablemente los intereses inmediatos y los intereses más generales e históricos del proletariado se entrelazan y entremezclan aunque el proletariado no se dé cuenta de ello. Es la propia política de guerra del Estado burgués la que puede elevar el nivel del enfrentamiento de clases al nivel político general. El proletariado se ve obligado por la realidad de la guerra a tomar partido bien en el frente burgués -y en esto le empuja el colaboracionismo sindical y político-, bien en el terreno de la lucha de clases, en defensa de los intereses proletarios inmediatos y generales que conciernen objetivamente a todos los proletarios, directa o indirectamente implicados en la guerra -y en esto le empuja el partido de clase.

Hoy, ni los proletarios rusos ni los ucranianos tienen fuerza para romper con sus respectivas burguesías, y el partido de clase aún no se ha desarrollado como una fuerza real. Pero también llegará el día en que sigan el camino de la lucha de clases.


 

Partido Comunista Internacional (El Proletario)

www.pcint.org

17 de febrero de 2023




 

Valladolor no admite comentarios
La apariencia como forma de lucha es un cancer
El debate esta en la calle, la lucha cara a cara
Usandolo mal internet nos mata y encarcela.
Piensa, actua y rebelate
en las aceras esta el campo
de batalla.

si no nos vemos
valladolorenlacalle@gmail.com















ARCHIVO

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Contrainformacion internacional

Anticarcelario / contra la sociedad cárcel

"Las prisiones son una parte más de la esencia represiva de todo Estado, no hay que olvidar la parte que nos toca a lxs que aún seguimos en la calle.

No podemos ver las cárceles como algo ajeno a nuestras vidas, cuando desde temprana edad hemos sido condicionadxs a no romper las normas, a seguir una normalidad impuesta; el castigo siempre está presente para lxs que no quieren pasar por el aro.

En el trabajo, en la escuela... domesticando y creando piezas para la gran máquina, piezas que no se atrevan a cuestionar o que no tengan tiempo para hacerlo.

Hemos sido obligadxs a crecer en un medio hostil donde es dificíl desarrollar nuestros propios deseos.

La rebeldía brota de algunxs, otrxs simplemente se acomodan en la mierda, tapando sus frustraciones con lo que le dan quienes antes les despojaron de todo. O viendo sus problemas como algo aislado, único y personal.

Para lxs que no tragan o no se adaptan al gran engaño ahí tienen sus cárceles, reformatorios, psiquiatrícos ... creados por los que no quieren ver peligrar las bases de su falsa paz.

No podemos ignorar la lucha de lxs compañerxs presxs.

Su lucha es nuestra lucha."