miércoles, 6 de mayo de 2026

[Cuéllar] Jornadas Antirracistas 2026



 

JORNADAS ANTIRRACISTAS. 

CUÉLLAR 2026.

 

 Otro año más nos juntamos en la cancha para disfrutar una jornada de deporte y de protesta. Unas jornadas en las que queremos destacar la necesidad que tenemos la clase obrera de enarbolar una lucha internacionalista, solidaria y antifascista. Debemos seguir organizándonos para plantar cara a la patronal y las instituciones políticas e impedir la destrucción sistemática de los derechos laborales y sociales por la que pretenden hundirnos en una esclavitud asalariada aún más bestia donde la precarización y la reducción de nuestro poder adquisitivo nos impide llegar a fin de mes o tener una simple casa y disfrutar de la vida sin tener que perderla en uno o varios puestos de trabajo.

Da igual que se suban los salarios si aumentan los precios; da igual que aumenten los puestos de trabajo si no son de calidad y duraderos; da igual apoyar a Palestina y no romper relaciones con Israel; da igual decir que apoyas a la clase trabajadora si a la mínima expresión de descontento reprimes, sancionas y legislas contra sus luchas; da igual criticar la Ley Mordaza si luego puedo y no quiero derogarla… Los gobiernos socialdemócratas siempre juegan al palo y la zanahoria. La regularización siempre será necesaria para tener una vida estable pero poco se comenta que deja fuera a lxs saharauis y que responde a las propias necesidades del capital para tener una mano de obra regular. No es un acto solidario y empático.

Mientras tanto, lejos de admitir que el problema que tenemos está en la estructura y en su gestión (cómo van a reconocerlo, se les caería el sistema), desde la derecha radical y conservadora se pretende que carguemos contra el/la trabajadorx migrante como responsable de nuestras desgracias sociales y económicas. Es su chivo expiatorio. Pero no mordamos el anzuelo de la patraña nacionalista y racista inventada por la burguesía para dividirnos como clase y dominarnos fácilmente.

Más allá de los discursos de odio, más allá de los bulos con cifras que no sabemos de dónde salen, más allá de los televisores y  las pantallas, está la vida, y en nuestra vida a quien tenemos currando en los campos, en las fábricas, cuidando a las personas mayores, viviendo en los pueblos (eso con suerte de no vivir en barracones) son nuestrxs hermanxs de clase, no nuestrxs enemigxs, sólo tenemos que pararnos y mirar a nuestro lado, no vamos a ver a políticxs, ni a los nuevxs “azotes del poder” de las redes, a nuestro lado están los que se levantan a currar todas las mañanas para ganarse la vida. Se necesita más empatía con nuestrxs vecinxs y menos contaminación mediática.

Nadie querría abandonar su tierra si no es por obligación. Lxs responsables son las empresas occidentales y los gobiernos imperialistas que siguen colonizando y haciendo guerras para su propio beneficio asesinando y obligando a nuestrxs hermanxs de clase a migrar. Como está pasando en Siria, en Palestina, en el Líbano, en Sudán o en Mali. Para después, en muchos casos, acabar apaleado, deportado, encerrado en un CIE… o en el peor de los casos, muerto.

Debemos denunciar los abusos y las redadas racistas policiales, exigir la derogación de la ley de extranjería, la supresión del gasto militar y presionar para que Europa deje de erigirse como una fortaleza con una política de fronteras racista, salvaje y militarista. Basta ya de impunidad policial.

Sigamos tejiendo redes de apoyo mutuo y solidaridad para llevar a cabo una lucha obrera que dignifique los trabajos migrantizados que sufren por ello peores condiciones y reconocimientos. Combatamos el escuadrismo de la extrema derecha en nuestros barrios y pueblos. Ni un respiro para las organizaciones fascistas y sus benefactores.  


Ninguna deportación, ningún Torrepacheco.


LAS RAZAS NO NOS SEPARAN,

NOS SEPARA LA CLASE SOCIAL.