miércoles, 2 de febrero de 2022

Tirachinas, tornillos, tuercas y otras armas de destrucción masivas

 TIRACHINAS, TORNILLOS, TUERCAS Y OTRAS ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVAS


...Cuando el teniente Fernández recibía la información de su cabo POSICIONADO en la azotea de la Femca, le empezaron a temblar las piernas:

-"Cuervo para jefe de compañía: confirmada nuestras principales sospechas, el hombre de mediana estatura, complexión atlética, calvo y de unos 70 años, es el peligroso activista Vicente."

"¡Oh Dios mío!" Exclamó el teniente Fernández que, por unos momentos, recordó al coronel Sam Trauman: "no quieren aceptar el hecho de que se están enfrentando a un hombre que es excepcional en las luchas de guerrillas. Es experto en armas de fuego, con el cuchillo, con sus propias manos. No temo por  Rambo, temo por la vida de todos sus hombres".

La brutal paliza que asestó el compañero Vicente a 4 de sus mejores hombres, le sirvió al teniente de aprendizaje. Lógico que en la detención de 5 manifestantes en la Barriada del Río San Pedro, los sorprendiera con fuertes medidas policiales, ¡6 furgones!. Una simple citación judicial, hubiera sido un error para individuos tan peligrosos, más aún, pudiendo haber personas, introducidas en la huelga del metal, que no pertenecen al territorio y que forman parte de grupos organizados( Pedro Fernández, delegado del gobierno central en Andalucía).




THE END


El valiente policía ( ya nos hubiera gustado verlo en otro pueblo y en otra época), porra en mano escondida en la espalda, ojos de odio que se ensaña con nuestro compañero, sabía cuándo se metió a antidisturbios, como lo saben todos, que el 99% de su vida laboral la iba a dedicar a apalear a su pueblo. Su pueblo que es el que le paga y del que probablemente no sabrá nada. No sabrá que detrás de cada bidón de basura quemado, hay muchas historias que nos cuentan la vida de much@s compañer@s que sufren la violencia de la patronal cada día, la violencia que no se lleva a los tribunales porque la policía no detiene a sus amos.


Los jueces ciegos, que ven el mundo al revés que el resto del pueblo y que juzgan a los agredidos en vez de a los agresores, son culpables de haber convertido la justicia en un ridículo teatro. No sé qué da más vergüenza que 4 tíos como 4 trinquetes, denuncien por lesiones a un jubilado de 70 años o que un juez acepte la denuncia. Ni saben ni les importa que seguir los caminos de la oficialidad y de la legalidad, nos ha llevado al pueblo a la precariedad. La policía nos apalea porque salimos a la calle a pedir lo que nos corresponde por Ley y la Ley, nos condena, por pedir lo que nos corresponde y ella no es capaz de darnos. 


En Cádiz, l@s trabajador@s salimos a la calle EN DEFENSA PROPIA para denunciar que la Ley se incumplen. No necesitamos ni videos ni detectives ni drones para demostrarlo, los tornos de las factorías o los datos que dispone el Ministerio de Trabajo, dejan a las claras que la Bahía, está llena de piratas que nos roban de las nóminas nuestro dinero y nuestro derechos ante el mirar para otro lado de Justicia y Gobierno que no manda a la policía para que los detengan.


El gobierno incendiario que envía tanquetas a una barriada obrera a reprimir a un pueblo pacífico, es culpable de cada piedra que se tira y cada cristal que se rompe por no haber actuado cuando se pisotean los derechos de l@s trabajador@s y, también lo es, de omisión de socorro de un pueblo que lleva años pidiendo justicia a gritos. El precio de 100 farolas no daría ni para pagar un fin de semana de los que se "pegaba" Bárcenas o Rato en los Alpes Suizos, ni para los implantes de doña Leticia. El precio de 100 farolas no vale la vida o la calidad de vida de uno solo de mis compañeros que han tenido que hacer las maletas o ven como en las factorías de Cádiz hacen su tercer grado carcelario invertido, donde solo van a casa para dormir. Nos desarman, nos amordazan y luego, nos manda a sus perros de presa para que nos apaleen. Nuestra respuesta no es violencia obrera, es defensa propia y orgullo de Clase.


Cantaba Carlos Cano: "no sé porque te lamentas en vez de enseñar los dientes y porque llamas mi tierra a eso que no defiendes. Si en vez de ser pajaritos fueran tigres de bengalas, a ver quién sería el guapito de meternos en una jaula…"


Los gaditanos, orgullosos de que las gaditanas respondieran a las pelotas de gomas "desde sus ventanas con claveles pero con macetas para que fueran con rapidez" ( fragmento letra de carnaval de los 80) pero se les atragantan los cortes en el puente, habría que recordarles que en Cádiz NO SE CERRARON los  3 astilleros porque hubo luchas, hubo piedras, tirachinas, neumáticos ardiendo… y cuando dejamos de luchar, no solo han cerrado nuestra fábricas, incluso nos echan poco a poco  de nuestra tierra con hoteles y apartamentos turísticos. La violencia en sus diferentes formas pero siempre abusando del pueblo. Acabar con la industria es  expulsar a l@s gaditan@s de su tierra. No es que las viviendas estén caras en la Bahía, es que las nóminas están muy baratas.


Que no olviden ciertas mentes aburguesadas de la capital y de la provincia: "Cádiz ha conseguido unir a la Clase Trabajadora de medio mundo y lo han conseguido, NUNCA LO OLVIDEMOS, como siempre, luchando en la calle, tirando la nevera si fuera necesario por la ventana".

En el papel/tijera de la Lucha, la Clase Obrera conseguirá una vida digna cuando tengamos un trabajo digno y esto ocurrirá cuando el tirachinas tumbe a la tanqueta.



UNA SOLA LUCHA, UNA SOLA CLASE







Para nuestros compañeros del Movimiento de Lucha contra el desempleo y la exclusión y para los Bandoleros de Brigadas. Ejemplos de colectivos de calle que nos demuestran diariamente que la mejor defensa es un buen ataque.